"""""""""""LEAN ESTO OBLIGATORIAMENTE""""""""""
Hola!!!
volvi xD
ven ke no tardo tanto =)
he decidido que el fic tendra 23 capitulos, asi que queda muy poco.
(no me critiquen si cambio de opinion y lo hago mas largo, porque soy gemenis, es decir, soy bastante cambiante jaja)
Espero terminarlo pronto, al menos no dejare de escribirlo hasta terminarlo, asi que no se preocupen por eso.
El proximo martes me voy de vacaciones a otra ciudad, por ende, no llevare mi notebook conmigo porque mi madre me matara si lo llevo xD
Espero poder terminarlo antes del martes, o sino tendran que esperar una nueva actualizacion el dia sabado 20 de feb. porke ese dia vuelvo al pc.
Quiero decir un par de cosillas (si.. si se que ya dije bastante xD)
PRIMERO: gracias a todos los maravillosos reviews que me han mandado, me emocionan mucho. Hay gente que se va quedando en mi memoria y por eso a veces repito las dedicatorias de capitulo, pero normalmente lo dedico a las personas que comentan el ultimo capitulo subido.
SEGUNDO: este es mi primer fanfic (junto con un one-shop que anda por ahi xD ) y realmente me siento orgullosa del impacto que ha tenido, tanto para bien como para mal. Muchas gracias por leerme.
TERCERO: como la historia terminara muy pronto, les voy a adelantar que en el proximo capitulo se destapa la olla... jaja
CUARTO: Espero que les guste este capitulo, que muestra un poco la bipolaridad de esta pareja.
Y QUINTO Y NO MENOS IMPORTANTE!!!!!!!
QUIERO DEDICARLE ESTE CAPITULO A ginalore28 POR SER MI REVIEW NUMERO 100!!!
Muchos besos! saben ke los amo! (frontis... ahora cada vez que digo eso me rio por el comentario ke me dejaste hace un tiempo jaja, gracias por tu apoyo incondicional)
Karmen
Capitulo 19: Tortura
Día martes. Siete días faltaban para el casamiento de la pelirroja. No tenia ganas de levantarse. Si bien dormía en bóxer por el calor, el sol que se colaba por la ventana ya lo estaba fastidiando. Todo era mas fácil cuando dormía, si si, mejor se quedaría durmiendo y no iría a trabajar. Podría reportarse enfermo, después de todo, ¿Quién se atrevía a criticarlo después de haber derrotado a Voldemort? Aunque era un pensamiento bastante mediocre decidió emplearlo. No tenia ánimos de nada, solo quería dormir, dormir… y dor…
- ¡Hola Harry! – dijo en su oído una alegre voz.
Pero Harry se negó a abrir los ojos, tenía demasiado sueño, esperaría a que le hablaran un par de veces más.
- Bueno, si no quieres despertar me acostare contigo hasta que abras los ojos – dijo la misma voz., una voz de femenina.
Sintió como alguien se acomodaba a su lado, y sintió un aroma a flores realmente encantador. Sabía que no era la primera vez que sentía ese aroma, pero no podía asociarlo a un cuerpo en específico.
Una cabeza se apoyo en su pecho y comenzó a acariciarlo, el, por instinto, envolvió a la figura que se encontraba a su lado con sus brazos. Su cabello era suave y olía tan bien. Beso su frente, sabia que ese aroma merecía ser besado, si es que se podía. Pero no se detuvo… su instinto, su maldito instinto le decía que debía seguir besando. Y sin abrir los ojos se deslizo por la cama, hasta llegar al cuello de la chica. Comenzó a besar… a lamer. Ese aroma lo intoxicaba de placer. Más… quería más. Ella sabia rico, era vicioso.
- Uhmm, Harry ¿Qué haces? – pregunto la mujer con una risita.
Un momento, esa era la voz de…
Se aparto y miro al rostro de la chica, que por cierto, era preciosa.
- ¡¡¡Ginny!!! ¡¿Qué haces aquí?! – dijo, medio saltando de la cama al intentar sentarse en ella.
La miraba sorprendido. Se mareo ante el movimiento tan rápido y cerro unos instantes los ojos. Ella sonreía coqueta y traviesa, mirándolo confianzudamente desde su cama.
- ¡Yo te lo advertí jaja, no digas que no!
- ¡¿Qué?! – pregunto sin entender de que hablaba la pelirroja
- Que te advertí que si no despertabas me acostaría contigo – respondió, soltando una carcajada al ver la cara de incredulidad que tenia el chico.
Harry hizo un gesto reprobatorio y se dejo caer en su almohada nuevamente, al lado de ella. Ginny volvió a acurrucarse en el pecho de él.
- Hueles bien…
- ¿Ah si? – pregunto Harry. Extrañamente el pensaba lo mismo sobre ella.
- Sip, muy rico, muy varonil – respondió aferrándose mas a el.
Debía apartarla, pero no quería. Después de todo ¿a quien le venían mal un par de abrazos y caricias? A Nadie, y menos si provenían de su pelirroja.
- ¿Me dirás porque estas aquí?
- Vine a buscarte – respondió con simpleza
- Uhmm, no iré a trabajar hoy, estoy cansado y casi enfermo – mintió
- Se te olvido por completo ¿no es así?– dijo molesta
- Emmm…
- ¡¡¡Harry!!!
- Ok ok, lo admito, lo olvide – dijo con voz resignada - ¿Qué se supone que debía recordar?
- Que hoy tenemos el día libre…
- ¡¡¡¿Entonces porque no me dejas dormir?!!!
- ¡Harry Potter! ¡Se supone que hoy debes ir a probarte tu traje para mi matrimonio! ¡Eres el padrino, por dios santo!
El la miro sorprendido. Si, se le había olvidado por completo. Pero ¿que esperaba Ginny? ¿Que esperara con emoción el día de su matrimonio, y que mas encima se sumara a los preparativos?
- ¿Tiene que ser ahora? – pregunto, con voz adormilada
- ¡Claro que tiene que ser ahora! ¡Mama, Papa, Luna, Ron y Hermione nos están esperando en la tienda! ¡Y como no llegaste a la hora indicada tuve que venir a buscarte! – le espeto enojada
- ¡¡¡Maldicioooooooooooooooooon!!! – grito con frustración
- No maldigas…
- Deja de contradecirme – le dijo con tono de niño malcriado
- No me diga que el bebe aun tiene sueñito – se burlo Ginny
- Si, tengo sueñito, asi que mejor durmamos – dijo Harry, tapándolos a ambos con las mantas de la cama.
Ginny rio y comenzó a hacerle cosquillas al chico mientras este reclamaba. Se acerco sensualmente a su oído y le dijo:
- ¿Quieres que te despierte?
Harry se estremeció. Hizo para atrás las mantas, destapándolos.
- Déjame recordarte, que la ultima vez que estuvimos solos me golpeaste – dijo con una voz que "intentaba" ser seria.
- Porque tú me llamaste perra…
- ¿Acaso dije algo que no fuera cierto? – ironizo
- Ok, si… tal vez soy una perra. Pero lamentablemente para ti, así te gusto. Así que si quieres un mejor despertar déjate querer…
Y sin decir más, lo beso. Un beso lento al principio. Harry la aferro a su cuerpo aprisionándola con sus brazos y metió su lengua en la boca de la chica con violencia. Ella se subió encima de el, y puso sus piernas al costado del cuerpo de Harry y se inclino para disfrutar del cuello del chico. Harry comenzó a "emocionarse" con la postura de la chica y metió sus manos por debajo de la remera de ella, acariciando su espalda desnuda.
Ginny tenia el control de la situación y eso no le gusto para nada. Así que sin siquiera avisarle a la chica, Harry se sentó en su cama, acomodando las piernas de la pelirroja, para que quedaran en la misma posición anterior. Ginny se sorprendió pero no reclamo. Estaba sentada sobre el y podía sentir el cuerpo del chico en toda su plenitud.
Ahora era Harry quien besaba el cuello, los hombros y el principio del busto de la pelirroja. Ella inclinaba su cabeza hacia atrás para darle más acceso al chico. La posición en la que se encontraban era incómodamente placentera para Harry. Lo excitaba, para su mala suerte lo excitaba. Cuando no aguanto mas saco la remera de la chica y la lanzo dios sabe donde.
Ginny no pensaba. Estaba experimentando miles de sensaciones exquisitas que recorrían todo su cuerpo. Se olvido que había gente esperándolos. Se le olvido que se casaría en siete días. Comenzó a mover su cuerpo, frotándose en el de Harry, para torturarlo un poco más. Tortura mutua si era sincera.
Era una suerte que Harry durmiera en bóxer. Ella podía disfrutar con facilidad y acariciar su abdomen, su pecho, su espalda, mientras el la besaba con locura.
Harry ya no aguantaba más. – Mierda, mierda, mierda… - pensaba desesperado, intentando que su mente entendiera que debía alejarse de la pelirroja, pero su cuerpo no parecía hacerle caso.
Bruscamente volteo las posiciones, y el quedo encima de la chica, entre sus piernas…
Le saco con un poco de dificultad la falda. Ella se dejaba, sin poder controlar su agitada respiración. Cuando la chica quedo solo en ropa interior, el bajo sus labios hacia sus piernas, subiendo por su vientre, y luego el contorno de sus pechos perfectos.
Cuando digo que Harry no aguantaba más, es porque estaba realmente desesperado. Ni se molesto en sacar el brazier de la chica, así que comenzó a levantarlo para liberar los senos de Ginny. Justo en ese momento la puerta se abrió de par en par…
Hermione miraba con los ojos muy abiertos desde el umbral de la habitación de Harry. La parejita se quedo congelada ante tal interrupción. Ginny tenía las manos en el bóxer de Harry, como si estuviera apunto de bajarlos y Harry tenía ambas manos en los senos de Ginny.
- Yo… - Hermione no sabia que decir y de un momento a otro, su cara enrojeció.
- Hermy… - dijo Harry con voz nerviosa
Harry miro a Ginny horrorizado. Ella tenía la boca en una extraña curva… como si estuviese a punto de reír.
Y era así. Un segundo mas tarde la pelirroja comenzó a reír ante la cara de incomodidad de su mejor amiga y de Harry. Hermione salió (mas bien escapo) de la habitación cerrando la puerta tras ella. Ginny se seguía riendo bajo el cuerpo de Harry, hasta que medio se levanto, lo beso en los labios y volvió a caer en las almohadas. Sus ojos brillaban. Se veía tranquila y ¿feliz? El cayo sobre su cuerpo, y dejo que la pelirroja acariciara su cabello.
- Eso fue extremo, ¿cierto? – comento con humor la chica, aun riendo.
- Eso no fue extremo – respondió Harry – Fue incomodo
- Jaja, pobre Hermy, quedo traumatizada – comento Ginny
Harry no pudo evitar reír junto a ella. Era agradable estar así. Le hacia recordar aquel tiempo que fueron felices juntos…
- Harry… debemos irnos. Si Hermione nos vino a buscar es porque tardamos mucho. Mis padres nos esperan ¿recuerdas?
Harry se deslizo quedando al lado de la chica y murmuro un "si". Ginny se levanto y rápidamente se vistió.
- Te dejare para que te arregles – le informo la chica, saliendo de la habitación.
Cuando llegaron a la tienda los Weasley estaban un poco molestos por tanta espera. Ginny le dijo a sus padres que Harry estaba dormido, y que tardo en bañarse y vestirse, mientras que una acalorada Hermione asentía a su lado.
Harry estaba pensativo. Estuvo apunto de hacer suya a la pelirroja y le había encantado. Esta vez no habían sido manipulaciones de ella… el quería caer, le gustaba que su cuerpo se confundiera con el de ella.
Pero después de todo, aquí estaba. En una tienda probándose su túnica de "soy-el-maldito-padrino-de-bodas-de-la-mujer-que-amo".
Estaba poco concentrado y dejaba que la encargada de la tienda hiciera lo que quisiese con el (que no se malinterprete). Vio salir del probador a Luna y a Hermione. Se veían realmente preciosas. Las dos con túnicas iguales. El señor Weasley y Ron llevaban túnicas de gala de color oscuro. Y el, como era el maldito padrino, los novios habían decidido que se vistiera de gris. No es que la túnica no le gustara, al contrario, le quedaba bastante bien, pero la odiaba por el simple hecho de la situación en que la usaría.
A veces no se entendía a si mismo. El con su maldito discurso de "Quiero que Ginevra Weasley se vaya a la mierda por traidora", se derretía cuando la chica estaba a tres metros de el. Y su discurso cambiaba a un "No quiero que se case con otro… por favor Dios, no quiero perderla".
A pesar de sus sentimientos por ella, el no podía perdonarla. Habían veces en que podían hablar tranquilamente y hasta el veía la posibilidad de perdonar sus errores y recuperarla, pero cuando recordaba su traición… cuando recordaba el anillo que había comprado para ella, mientras que ella se revolcaba con otro… volvía a la realidad.
Sumergido en esos pensamientos amargos, Harry no se percato de que Ginny había salido del probador. La miro y el mundo se vino a sus pies.
Llevaba un vestido blanco, con muchos encajes del mismo color. Tenía tirantes que se posaban sobre sus hombros desnudos y pecosos. El vestido era apretado en el busto y vientre, para después dar una caída libre y delicada de sedas blanco brillante. Se veía hermosa, tal como la imagino cuando compro ese maldito anillo hace tres años. Como se la imagino para él, no para Alan.
Ella hablaba, criticándole algo a la diseñadora del vestido, pero Harry no podía entender lo que decía. Estaba absorto en su belleza, en el vestido, en la realidad que cayo sobre el de manera tan violenta. Ella lo miro a los ojos y le sonrió con tristeza.
Quería escapar de ahí. Entro al probador y rápidamente se saco la túnica de gala. Al salir murmuro que era perfecta para el, y que no necesitaba probarse nada mas. Argumentando que tenía un compromiso, salió de la tienda lo más rápido posible, siento observado atentamente por Hermione.
Tortura, si…
Fue una tortura haberla tenido tan cerca esa mañana, pero peor fue verla vestida de novia para otro hombre.
- Gracias Ginevra Weasley… por tu doble tortura.
Proxima actualizacion: mañana
Que sucedera: ya lo sabran pero es un capitulo clave en el fanfic
Dejaran un Review?: claro ke si!!
jaja
muchas gracias
byee!!
