hola a todos!!!!!
si.. apareci u.u
se preguntaran donde he estado? bueno.. comenzare con mi historia personal tragica u.u
me fui de vacaciones unos dias.. como les conte =) y cuando volvi, me dispuse a continuar mi bello fanfic...
y estaba escribiendolo.. y a la vez hablando con mi hermoso novio por messenger.. cuando CHAN!!!!!!!!!
27 de febrero a las 3.34 am!!! comenzo un temblor tremendo!!! menos mal que estaba despierta dios...
al principio fue suave.. y dije.. mierda.. temblor! pero luego no paraba.. y luego se descontrolo y crei que la casa se caeria u.u
mi mama se desperto y nos grito que bajaramos al primer piso.. ya no era temblor.. era terremoto!
les grite a mis hermanas para que despertaran... u.u ya que tienen el sueño muuuuy pesado xD
y baje corriendo las escaleras (no me cai de milagro.. porke apenas podiamos mantenernos en pie por la rudeza del terremoto).
y me puse en una de las puertas esperando que el terremoto pasara y gritandole a mis hermanas que bajaran u.u
de pronto senti una explosion y una luz blanca inundar la sala u.u
era porque el generador del alumbrado exploto u.u y todo se kedo a oscuras...
las copas, vasos, cuadros (pinturas), y todo tipo de objetos (mucho polvo ademas) caia y caia...
u.u
y se escuchaba a la gente gritar horrorizada........... u.u
fue realmente horrible.. pensaran... como hize tanto en tan poco tiempo?
ps el maldito terremoto duro aproximadamente 3 minutos... y demasiado fuerte.. creanme... u.u
Luego toda la gente llorando y gritando.. y encontramos una radio a pilas.. y empezamos a escuchar las noticias...
hablaban de muchos muertos.. muchos edificios y puentes caidos... iglesias derrumbadas.. etc etc u.u no se lo doy a nadie....
estoy segura que se acabara el mundo pronto! han visto cuantos terremotos han habido este ultimo tiempo? u.u es traumante!
buee... luego pase varios dias sin luz.. por lo ke no podia escribir el fanfic...
luego entre a la Universidad u.u como entenderan.. toda alumna de derecho estudia mucho y casi no tiene tiempo U.U
y adivinen que! cuando retome el capitulo hace una semana.. volvio a temblar muy fuerte jaja
ya pienso que este cap esta maldito o algo ¬¬ buee.. pero aki esta.. espero ke les guste.
tengo examen estos dias asi que la prox actualizacion sera este fin de semana.
CAPITULO DEDICADO A TODOS LOS CHILENOS, HAYAN VIVIDO O NO EL TERREMOTO! (en algunas zonas no se sintio).
eso es todo! los amo mucho y gracias a todas esas personas que, me mandaron mensajes preguntandome como estaba, despues del terremoto, son geniales :)
Karmen
Capitulo 21: Sangre
Cuando abrió los ojos estaba sumido en la oscuridad. Busco a tientas su varita, sintiendo un insoportable dolor de cabeza. Ilumino con su varita la habitación. Estaba en la sala de la casa de sus amigos. Al parecer había dormido toda la tarde, y Hermione lo había dejado, ya que no parecía que tuviera compañía. Encendió las luces de la habitación y se dirigió al baño. Miro su reflejo al espejo…
Un rostro demacrado y destrozado le devolvió la mirada. Sus ojos estaban hinchados y en sus mejillas aun estaban las marcas que habían dejado las lágrimas al caer por su rostro joven. Abrió el grifo del agua y dejo que esta se escurriera por sus dedos. Mojo su cara y su cabello, para refrescarse un poco. Volvió a mirar su reflejo para observar las gotas caer de su cuerpo… caían y caían… igual que algo en su interior, que caía y aprisionaba su corazón.
¿Dónde estas, Dios? ¿Por qué me lo has quitado todo?
¿Han sentido alguna vez que eso que se expande en tu pecho te quita la respiración? Esa angustia…
Esa angustia que puede llegar a matarte de dolor y de impotencia…
¿Han sentido temblar su mentón cuando su cuerpo les pide a gritos derramar esa agua de sus ojos que te ayuda a expresar el dolor?
¿Se podía sentir más dolor que aquel? ¿Más culpa?
¿Cómo pudo pensar que después de todo lo que había vivido, Dios lo dejaría ser feliz?
Culpaba a Dios… si
Porque era mas fácil vivir con el dolor si lo culpaba a el de su maldita vida. Después de todo ¿acaso Dios se lo reprocharía? Claro que no… esta demasiado ocupado.
Sintió una rabia incontrolable recorrer su cuerpo, y haciendo algo estúpido, golpeo con su puño el espejo que le mostraba su decadente imagen. El vidrio se quebró en mil pedazos, cortando su mano y provocando que la sangre comenzara a caer sobre los vidrios rotos. No conformándose con ello, comenzó a golpear con ambos puños el "lavamanos" del baño, donde se habían depositado los trozos de espejo, dañándose aun más…
Estaba siendo estúpido e irracional, pero no le importaba. Golpeo una y otra vez, con todas sus fuerzas, hasta que el lavamanos cedió y casi aplasto sus pies al caer.
Harry dejo caer su cuerpo… derrumbándose.
Y así, ensangrentado, rodeado de vidrios y un lavamanos destrozado, cubrió su rostro con sus manos lastimadas y lloro. Lloro por todo lo que había vivido, por todos los años que vivió sin tenerla y por aquella circunstancia que se la había arrebatado, por ese anillo que destruyo su vida, por lo que pudo ser junto a su pelirroja…
No le importaba parecer patético, lloro como un niño. Grito y golpeo el piso, esperando inútilmente que el dolor físico calmara el dolor de su alma. Después de media hora tuvo un momento de lucidez, y recordó donde estaba.
Se puso de pie con algo de dificultad y con papel higiénico envolvió sus manos ensangrentadas. Al hacerlo se dio cuenta que sus heridas tenían cierto resplandor, por lo que supuso que tenia vidrio incrustado en su piel, pero no le importo. Volvió a la sala y se sentó en el sofá. Necesitaba despejar su mente. Encendió la televisión de Hermione con algo de dificultad, a causa de sus manos. Estaban dando el noticiero, debían de ser como las nueve de la noche.
Se quedo unos minutos observando la televisión, hablaban a cerca de un terremoto en Chile, el quinto mas grande de la historia de la humanidad (8.8º)… muchos muertos…
Pero el realmente no prestaba atención, solo pensaba cual seria la manera mas efectiva, rápida y dolorosa de suicidarse. No, no era tan cobarde para hacerlo – se decía mentalmente.
Se puso de pie, consiente que no debía estar ahí en ese momento. Esa noche se reunirían en la madriguera para una reunión pre-matrimonio y probablemente ya se había perdido la cena, pero al menos debía llegar a la fiesta.
Desapareció y llego a las afueras de la Madriguera. Había muchas luces en el patio, música y mesas rodeando la casa. Gente bailaba, reía o comía…
Pensó en que lo menos que necesitaba en ese momento era ver gente feliz, pero no podía hacerle ese desaire a la señora Weasley, que había preparado la fiesta con gran esmero y se obligo a caminar hacia la gente. Busco con la mirada a Hermione entre los invitados. Mientras avanzaba, la gente se le quedaba mirando, aunque los ignoro y siguió su camino. En su camino se encontró al señor Weasley charlando animadamente con Kingsley. Al acercarse lentamente a el vio como ambos hombres abrían los ojos sorprendidos al mirarlo.
Mmm – pensó, ¿se estaba perdiendo de algo? Tan feo no era para que la gente pusiera esa cara de horror al mirarlo.
De pronto sintió que la música ceso, y se dejo caer el silencio.
- Uhmm… - dudo Harry – Buenas noches, Señor Weasley – soltó, tratando de sonreír.
Pero Arthur lo miro como si estuviera loco y sin poder articular palabra. De pronto, se sintió el ruido que hace un vidrio al romperse. Volteo su rostro buscando la fuente de este y encontró a Ginny (su Ginny) mirándolo desde la puerta de la casa, con los ojos abiertos de par en par, con una expresión de horror, y con vidrios de platos rotos cerca de sus pies.
Harry la miro a los ojos y sintió que su angustia volvía con más intensidad. El dolor lo azotaba por dentro cuando su mirada se poso en sus hermosos ojos marrones. Ella camino torpe y lentamente hacia el, sin dejar de mirarlo con preocupación.
Cuando llego hacia el sus manos cálidas se posaron sobre sus mejillas. Harry sintió su suave contacto y sintió una necesidad de aferrarla entre sus brazos y besarla, hacerle saber cuanto la amaba y cuando lamentaba haberla perdido. No le importaba que todos estuvieran mirando. El solo quería sentir la calidez de su piel rozar la suya, como antes…
Quería aferrar y ser aferrado. Necesitaba que ella le diera una pista, una esperanza de que no todo estaba perdido, que aun le pertenecía, que aun lo amaba…
- Harry, ¿Qué…que te paso? – pregunto con voz débil
¿Qué me pasa? Te perdí… eso me pasa – pensó Harry.
Un momento… nadie podía saber que el se encontraba en un estado deplorable. A menos que Hermione les hubiese contado a todos lo sucedido, pero eso era impensable. ¿Qué le pasaba? ¿Qué les hacia pensar que le pasaba algo? ¿Por qué todos los miraban como si hubiesen visto a Voldemort renacer?
- No me pasa nada, Gin – repuso algo confundido y frunciendo el seño - ¿Por qué lo preguntas?
- ¡¿Por qué?! ¡Estas cubierto de sangre, hijo! – respondió horrorizado el señor Weasley.
- ¿Sangre?
Miro su reflejo en la ventana de la Madriguera. – ¡mierda! – pensó. Se había olvidado por completo de lavarse la cara, después de romper los vidrios y llorar en el baño de Ron y Hermione. Su imagen era bastante escalofriante. Su rostro cubierto de sangre y con caminos de lágrimas marcando sus mejillas. Sus manos ensangrentadas cubiertas por papel higiénico. El pelo un poco húmedo, y su camisa blanca afuera del pantalón y con manchitas de sangre. Parecía como si acabara de sobrevivir de una explosión o algo así. De pronto se escucharon risas y alguien salió de la casa, riendo y diciendo:
- ¿Porque abran apagado la música?
Eran Alan, Ron, Molly y Hermione. Miraron alrededor y vieron a Ginny acariciando el rostro de Harry con sus manos y Harry cubierto de…
- ¡Sangre! – Grito Molly desesperada, corriendo hacia el - ¡¿Querido, que te ha pasado?!
- Nada, Señora Weasley – respondió incomodo – solo fue un pequeño accidente
- ¡¡¡pero si estas cubierto de sangre!!! Mira tus manos…
- Estoy bien, de verdad – dijo tratando de tranquilizarla
Su mirada se encontró con la de Hermione, que lo miraba con lágrimas en los ojos. Apuesto a que ella adivinaba el motivo de sus heridas y su ropa ensangrentada. El miro hacia sus pies, un poco arrepentido por lo que había hecho en medio de su rabia y dolor.
- Harry… ¿Qué…?
- Nada, Gin… solo fue un accidente, yo… no me di cuenta que me había manchado el rostro, lamento aparecer así tu fiesta – dijo Harry con un dejo de tristeza.
- No te preocupes… – dijo con una sonrisa media preocupada – lo importante ahora es curar tus heridas.
- Yo me encargare de eso… - dijo Molly
- No…
Todos miraron a Hermione, ya que de sus labios salió esa negativa. Ella, al darse cuenta que había sonado dura, repuso:
- Quiero decir… déjeme hacerlo a mi Señora Weasley, debo hablar con Harry ¿cierto Harry?
Lo miro como haciéndole entender que si se negaba armaría un show. El asintió y sin decir mas se soltó de las manos cálidas de su pelirroja, y sin mirarla, siguió a Hermione hacia el interior de la casa.
Hermione lo condujo en silencio hasta la antigua habitación de Ron. Luego, sin decir nada, salió y de ella y volvió con un botiquín para curar sus heridas. Comenzó su tarea sanadora, ocupándose de sus manos. Harry espero que ella dijera algo, pero su amiga no articulaba palabra y eso lo ponía mas nervioso aun, sabia que se venia una reprimenda de las grandes.
- ¿No me dirás nada? – pregunto en voz baja, como temiendo la respuesta.
- Pensé que me lo contarías por voluntad propia – respondió severamente.
- Lamento lo de tu baño…
- ¿mi baño? – pregunto Hermione abriendo mucho los ojos
- Si, creo que se rompió el espejo y el lavamanos…
- ¡¡¡Que estabas pensando, Harry!!!
- ¡Lo pagare! Juro que te lo pagare…
- ¡No me importa el dinero, grandísimo idiota!
- Entonces… ¿Qué…? – empezó Harry
- ¡¡¡COMO SE TE OCURRE DAÑARTE DE ESA FORMA!!! – le grito
- No lo hice a propósito… yo… yo no pensé
- ¡ES EVIDENTE QUE NO PENSASTE!
- ¡¡¡HERMIONE, NO ESTOY PARA TUS REGAÑOS!!!
Hermione dio un grito de ofuscación para liberar su rabia. Harry se percato que estaba siendo mucho más brusca al quitar los vidrios incrustados en su piel, por lo que se arrepintió de no aceptar que lo hiciera la señora Weasley.
El entendía a Hermione. Si ella hubiese hecho algo así el la habría regañado de peor forma, pero realmente no necesitaba gritos. Se sentía desgraciado y si alguien podía darle un abrazo lo aceptaría gustosamente.
Hermione seguía empeñada en su labor. ¡Cuatro ojos, estúpido! – pensó enojada. Aunque realmente sentía mucha lastima por el, y estaba preocupada. Mientras intentaba sacar con unas pinzas un vidrio incrustado profundamente en la mano izquierda de su amigo, vio como una gota de agua cayo muy cerca de la mano y alzo la vista.
Ahí estaba de nuevo, su mejor amigo, el enano y flacucho que conoció hace años, llorando silenciosamente. Ella dejo su labor y sin pensarlo se lanzo a sus brazos. Sintió un apenas audible gemido de agonía brotar de los labios del pelinegro y sintió como el se aferraba a su cuerpo, incluso usando sus manos inutilizables. Lo dejo llorar un rato, mientras ella acariciaba su cabello y besaba su frente de ves en cuando. El lloraba como si la vida se le fuera en ello y temblaba levemente.
- No puedes quedarte así lamentándote, Harry – dijo en su oído y con voz calmada – Aun tienes tiempo, quedan dos días, aun puedes recuperarla…
- No la merezco – respondió el automáticamente – yo destruí nuestras vidas
- No fue tu culpa – dijo Hermione tristemente
- Lo fue… si tan solo hubiese confiado más en ella. Fue mi error y ahora lo pagare con su matrimonio. Me lo merezco, merezco sufrir esto y ella merece ser feliz con Alan
- ¿ser feliz con Alan? – dijo Hermione separándose de los brazos de su amigo – ¿tu realmente crees que ella será feliz con Alan?
- Lo será…
- ¡¡¡Claro que no!!! Jamás la había visto tan triste en mi vida…
- Pero Hermione…
- ¡Pero nada! Escúchame, Harry Potter… Ella no ama a ese hombre, te ama a ti. Siempre te ha amado y siempre te amara. Y si no harás nada para recuperarla pues tienes razón, eres un imbécil y no la mereces – espeto la chica con dureza – ¿dices que tú arruinaste la relación? Pues entonces ¡¡¡Arréglalo!!! Es tu deber hacerlo…
- Ya es tarde… la perdí
- ¡¡¡Harry por dios!!! – Hermy tomo su cara ensangrentada entre sus manos – no puedes dejar que Ginny se case con ese hombre… no puedes fallarle de esa forma… se que ella espera que un milagro te haga luchar… ¡¡debes contarle lo que paso, ella lo entenderá!!
Harry la miro a los ojos y dejo caer un par de lágrimas más.
- No puedo… - dijo en un susurro tembloroso.
- ¿Derrotaste a Voldemort y no puedes luchar contra un francesito por la mujer que amas? – dijo ella alzando sus cejas
- Esto es distinto
- No lo es
- Que si…
- ¡Que no!
Toc- toc
Alguien golpeo la puerta y sin esperar respuesta la abrió. Ginny los miraba desde el umbral con la mirada preocupada.
- ¿estas mejor? – pregunto la pelirroja dirigiéndose a Harry.
- S…si… estoy bien – respondió con nerviosismo.
- ¿quieres seguir tú? – pregunto Hermione a Ginny, señalando las manos de Harry
Harry volteo con brusquedad mirando a Hermione. ¡Maldita traidora! – pensó el chico. Era obvio que su amiga quería dejarlo solo con la pelirroja, pero el no se sentía capaz de estar a solas con ella.
- Con gusto… - respondió Ginny dulcemente.
Hermione se levanto y sonriéndole levemente a Harry abandono la habitación. Ginny se sentó al lado de Harry, tomo con delicadeza las manos del chico y comenzó su labor en silencio. Era muy distinta a Hermione… sus manos se sentían tan suaves, como si fueran una medicamento inmediato para el dolor de sus heridas. Lenta y delicadamente removió los vidrios restantes de sus manos, y luego comenzó a desinfectarlas con un líquido transparente. Harry gimió un poco, ya que el líquido ardía en sus manos.
- Lo siento – murmuro Ginny en voz baja – ya pasara, es solo un instante de ardor…
Harry asintió. Ella hizo unos movimientos con su varita que cerraron levemente sus heridas y luego envolvió sus manos con un vendaje blanco.
- Espérame aquí… - dijo la chica, y salió a toda prisa de la habitación.
Cuando volvió, traía un recipiente con agua y un poco de algodón en sus manos. Harry la miro sin entender que pretendía hacer. Ella saco un poco de algodón y lo mojo en el recipiente. Lentamente se acerco a su cara y comenzó a limpiar la sangre y las lagrimas secas del rostro de su Harry. Harry no se esperaba eso. Se sorprendió al principio pero después cerro sus ojos para sentir la humedad del algodón recorrer su rostro. Podía sentir a Ginny muy cerca de el. Su exquisito aroma floral lo inundaba por dentro, haciéndolo sentir pleno y mas tranquilo. Cuando sintió que la humedad ya no lo recorría abrió lentamente los ojos y se encontró con ella observándolo.
- ¿me cuentas que paso? – dijo la chica dulcemente.
Harry bajo la mirada. No… no podía. Sabía que era cobarde de su parte, pero no se sentí capaz de reproducir todo lo sucedido. Desvió la conversación…
- ¿sabias que con un Fregotego podrías haber limpiado mi rostro? – dijo eso ensayando una triste sonrisa.
La chica soltó una risita.
- Si, lo sabia, pero con el Fregotego no tengo excusas para tocar tu rostro – respondió aun sonriendo.
Harry también logro sonreír. Estaba a su lado… quizás aun no estaba todo perdido. Quizás aun podía ser feliz… Quizás…
- ¿Quién te hizo estas heridas? – insistió la pelirroja
- Un hombre loco y desesperado – respondió Harry aun sonriendo.
No era del todo mentira – pensó divertido. Pero ella no parecía satisfecha con la respuesta.
- ¿Por qué llorabas?
- No… no lloraba – contradijo incomodo
- Si lo hacías, tenias lágrimas en la cara cuando llegaste y también cuando entre a la habitación… - le espeto con inteligencia.
- Gin… yo…
- Escúchame, Harry – le dijo con tristeza – Yo se que no confías en mi, y que no quieres verme ni hablarme mas, pero tu… tu me importas, y no quiero que nadie te haga daño ¿entiendes? Si hay algo que pudiera hacer por ti, solo dímelo…
No te cases – pensó Harry con anhelo, pero no se atrevía a pedir en voz alta su deseo. Se sintió desgraciado, el la había tratado pésimo desde que llego, y ella aun así se preocupaba por el…
- Yo… no Gin, no puedes hacer nada por mi – respondió tratando de sonar fuerte, fallando estrepitosamente en ello.
- ¿seguro?
- Si…
Ginny se acerco a el y beso su frente. Harry se quedo inmóvil y no reacciono hasta que la vio saliendo de la habitación.
- ¡¡Espera!! – grito desesperado
La pelirroja se volteo y lo miro con atención.
- Si hay algo que puedes hacer por mí…
Ella se acerco un poco a el y lo miro interrogante.
Harry busco su varita en el bolsillo y apunto con ella a su cabeza. De su sien salió un líquido plateado el cual vertió en un frasquito vacio que hizo aparecer. Ginny lo miro confundida, sin saber que era lo que salía de la cabeza del chico. Harry se acerco a ella y puso el frasco en sus manos. Estaba jugando su última carta en este juego interminable, era ganar o perder, vivir o morir…
- En el despacho de la profesora Mcgonagall, hay un recipiente llamado Pensadero. Perteneció a Dumbledore…
- ¿Harry, que…?
- Ve a Hogwarts y pídeselo a la Profesora Mcgonagall, de seguro te lo prestara si le dices que vas de mi parte. Vierte esto en el Pensadero y sumérgete en el.
- Yo no entien…
- Solo hazlo, Gin… - pidió desesperado – júrame que lo harás…
- Lo hare, pero no entiendo…
- Ya lo entenderás
Ella lo miro entre confundida y asustada, pero asintió. Se guardo el frasco en su bolsillo y se dispuso a salir de la habitación.
- Gin…
Ella se detuvo congelándose en su posición.
- Hazlo antes de tu matrimonio, por favor…
Ella se volteo, y con un último asentimiento, lo dejo completamente solo.
Dejenme un lindo comentario!
los kiero!
besitos! :D
