Hola a todos! bien... se que mis horas fueron bastante largas, aprox 4 dias xD
pero es porque escribi un capitulo larguisimo!
siempre escribo... mm.. cuantas? 5 pag de word? quizas un poco mas... pero este capitulo tiene...
tatatatan... redoble de tambores... papappappaa
19 hojas! lo que es demasiado para mi xD
es el cap mas largo de todos y dios que costo escribirlo xD
bueno, quiero agradecer a todos los que siguen esta historia, tanto en fanfiction (punto net) como en potterfics.
esta vez no tarde tanto ^^ asi que no tienen tantos motivos para odiarme.
ando en Examenes Solemnes en la Universidad.. pero aun asi me tomare mi tiempo para terminarlo.
queda tan poco que prolongarlo mas seria innecesario.
Bueno.. besitos a todos.. espero que no les resulte tedioso el capitulo y que les guste.
los amo :D
Karmen
PD: dejen comentarios! ^^
PD2: me niego a revisar un capitulo de 19 pag xD asi que si tiene errores lo siento jaja pero suelo no leer mis historias... porque despues no me gustan y borro todo :D
Capitulo 23: El anillo, una lágrima y tu amor…
Sintió como el frio liquido golpeaba su cara y se llevaba consigo el suelo firme que pisaba. Sintió que caía y caía con el mundo dando vueltas a su alrededor. Aterrizo con violencia sobre el piso. Estaba en la oscuridad de una sala que le parecía conocida.
- Grimmauld place… - susurro la pelirroja
En efecto, se encontraba en la casa de Harry. Al parecer no había nadie en la casa. Si era así ¿Por qué Harry quería mostrarle ese recuerdo?
De pronto sintió un ruido y se volteo. Provenía del pasillo que daba a las escaleras. Se acerco con cautela para no ser descubierta. El ruido era muy parecido al que hacen dos personas al jadear. Cuando estuvo lo suficientemente cerca para ver de donde provenía aquel ruido, lo que vio la dejo sorprendida.
Era ella y Harry, unos años mas jóvenes, abrazados y besándose apasionadamente. Harry la tenía completamente aprisionada entre sus brazos, y ella se dejaba besar y al mismo tiempo se frotaba en el cuerpo del chico. Harry completamente excitado la levanto con fuerza del suelo, y ella por instinto rodeo la cintura del chico con sus piernas. La Ginny del futuro podía vislumbrar la necesidad de dos cuerpos que deseaban marcar posesión del otro.
- Harry yo… yo nunca…
- Shh… - la callo el chico, mientras tocaba sus piernas por debajo de la falda de la chica – ni yo mi amor… sabes que no…
La pelirroja gimió cuando un espasmo recorrió su cuerpo. Harry la besaba con necesidad y hábilmente despojo a la chica de su remera, dejándola solo cubierta por un brazier negro con encaje que contrastaba a la perfección con su blanca piel. Harry se alejo unos centímetros para observarla, absorto en su belleza. Ella se sonrojo levemente al ser observada, y para disminuir su vergüenza, se acerco al chico y desabrocho la camisa negra de él lentamente… botón por botón…
Harry se quedo inmóvil y con los ojos cerrados en su posición, mientras disfrutaba de los suaves roces de sus manos. Ginny recordaba esto… la primera vez que hicieron el amor…
¿Por qué Harry le mostraba esto? ¿Creía él que ella lo había olvidado? ¿Cómo olvidar la mejor noche de su vida? Se había sentido tan amada… pero tan caliente y excitada a la vez. Se quedo escondida mientras su yo del pasado y un sensual Harry se tocaban tímidamente, despojándose de sus ropas. Vio como Harry la tomaba en sus brazos y la llevaba a su habitación, dispuesto a convertirla en mujer. Ella no los siguió, sabia exactamente lo que había pasado… verlo seria sufrir aun con mas intensidad la larga ausencia del amor de su vida sobre su piel.
Se sintió vacía al escuchar los débiles gemidos provenientes del piso superior. Se sentó en la escalera pretendiendo no hacer demasiado ruido, no estaba segura si podían verla o escucharla, jamás había utilizado en un pensadero.
Quería que este recuerdo acabara rápido para poder irse, no era justo que Harry la torturara de esa manera. Ella recordaba sus caricias cada noche, no necesitaba presenciarlas nuevamente. En su soledad soltó un par de lagrimas, estaba sola, ahora que se había visto a si misma tan feliz, se daba cuenta que el destino se la llevo en un enorme tornado, y luego la había soltado en un lugar desconocido, completamente sola y desprotegida.
Cuando sus ojos se nublaron por culpa de las lágrimas, al frotarse los ojos con sus manos, su visión se volvió borrosa, y el lugar comenzó a dar vueltas. – ¡Termino! – se dijo aliviada, pero cuando todo dejo de dar vueltas se percato que se encontraba en un lugar distinto.
Una briza marina llego a su rostro, sintiéndose levemente despejada, dejando que este nuevo aire inundara sus pulmones. Estaba en una playa, eso podía notar, pero era de noche, y la oscuridad dificultaba su visión.
- ¡¿ACASO NO NOTASTE COMO TE MIRABA? ¡TE ESTABA COQUETEANDO LA MUY ZORRA! – grito una voz conocida tras ella.
Se volteo asustada. La Ginny del pasado le estaba gritando a todo pulmón a un Harry medio asustado.
- Amor… ¿cálmate, si? ¿Qué importa si me coqueteo o no? Sabes que jamás le haría caso… yo te amo a ti, preciosa – dijo tristemente el chico de ojos verdes.
- ¡No quiero ver a Chang cerca de ti! ¿me escuchaste, Harry Potter? – le espeto enojada, pero evidentemente mas calmada, la pelirroja.
- Esta bien, amor – le respondió su novio con una leve sonrisa.
La chica miro a sus pies, evidentemente arrepentida por su ataque de ira. Harry la miraba fijamente. No estaba enojado, de hecho, sonreía y su mirada desprendía ternura. Lentamente se acerco a ella y acerco su mano al rostro de la chica en una tierna caricia. Esta lo miro con tristeza, con los ojitos brillantes. El solo sonrió aun mas y le dijo:
- Eres una celosa ¿lo sabias?
Ella lo miro con un poco de reproche. ¿De que se reía el muy tonto? Ella no encontraba nada gracioso.
- No estoy celosa… - le contradijo
- ¿A no? – respondió su novio sonriendo aun mas
- No, claro que no… ¿Por qué lo estaría? Yo soy mil veces mejor que esa china hija de…
- Ya, ya… - la calmo soltando una risita.
- No se de que te ríes… - le dijo indignada
- De ti – respondió Harry, riéndose aun mas
- Y ¿Qué es lo chistoso? – respondió tratando de controlar su voz para no volver a gritar.
- Estas tan enamorada de mi… que no te das cuenta que te vuelves una leona cuando alguien se me acerca – dijo simplemente – ¿y sabes amor? Me encanta… me siento protegido… me siento… tan…
- …¿tan?
- Tan tuyo… si, así es… me siento tuyo – continuo Harry, volteándose y dándole la espalda a la pelirroja.
Ella, sorprendida, se acerco a él y lo abrazo por detrás pasando sus brazos por la cintura del chico y dejando que sus manos acariciaran su firme estomago.
- ¿Eso es malo? – dijo Ginny en un susurro - ¿es malo sentirse mío?
- No… es lo mejor que me ha pasado – respondió despacio el chico – es… lo que estaba esperando. Sentirme tuyo y saber que tu eres mía…
- ¿Y que te hace pensar que soy tuya, eh? – pregunto la pelirroja con una risita
- Jaja, ps… simplemente el hecho de que eres una fiera cuando estas celosa. Y si estas celosa es porque me amas… y si me amas es porque caíste en mis redes, y si caíste en mis redes me perteneces – razono el chico, volteándose y tomándola de la cintura para acercarla aun mas.
Ella lo miro fijamente y le sonrió.
- Felicitaciones Potter
- ¿Por qué?
- Porque por primera vez desde que eres Auror sacas una buena deducción – le dijo con voz seria.
- ¡Hey!
Ginny empezó a reír y el la tomo apoyándola en su hombro, y comenzó a dar vueltas. La chica reía y gritaba que la bajara.
- No hasta que digas "Yo Ginny Weasley, estoy completamente enamorada de Harry Potter, porque es el Auror más capaz y sexy de todo el ministerio y cada vez que lo miro me derrito y me dan ganas de rogarle que me haga el amor" – dijo Harry con orgullo.
- ¡Claro que no! No puedo decirlo… - dijo Ginny desesperada
- ¿Por qué no?
- 2 razones – dijo la chica seriamente
- ¿Cuáles?
- Primero, es demasiado largo para recordarlo – argumento – y segundo, yo no digo mentiras
- Heyyyy ¿acaso no me amas? – dijo poniendo carita y voz de niño abandonado.
- Ayy… eres precioso jaja – respondió Ginny – y se separo levemente de el, aun entre sus brazos y le dio un beso corto – claro que te amo, mi amor. Eres lo que siempre espere…
Harry la bajo y sonrió…
- Supongo que con eso me conformo…
- ¿ah? – pregunto confundida
- Bueno, no dijiste "Yo Ginny Weasley, estoy completamente enamorada de Harry Potter, porque es el Auror más capaz y sexy de todo el ministerio y cada vez que lo miro me derrito y me dan ganas de rogarle que me haga el amor" – dijo concentrado – pero me conformo con ese "te amo"…
Ginny le sonrió…
- ¿Y si yo quiero pedir algo mas? – le dijo seductoramente
- ¿Algo como que?
- Mmm… siempre quise hacer el amor en la playa…
Harry la miro y lanzo una fuerte carcajada.
- Yo nunca lo pensé, pero realmente te tengo muchas ganas… así que te lo haría donde fuera… - respondió Harry en el oído de la pelirroja.
- Entonces atrápame, gran Auror – dijo rápidamente Ginny y comenzó a correr lejos de el, mientras se reía de la cara perpleja del pelinegro.
Harry la miro correr. Se veía hermosa. El aroma marino y el sonido de las olas hacían que el momento fuera maravilloso.
- Pronto llegara el momento, en que no deba atraparte… - dijo Harry solo para el, ya que la pelirroja corría y le gritaba que la buscara – muy pronto serás mi esposa…
Ginny los vio correr juntos, para posteriormente caer en la arena y comenzar el vaivén de besos apasionados. Ella no pudo moverse. Estaba sorprendida por lo último que había dicho Harry. ¿Su esposa? ¡Pero si el jamás se lo había pedido! Ella había esperado pacientemente, por años y años… y el jamás se atrevió a dar el siguiente paso, pensó con tristeza.
De pronto, el lugar comenzó a dar vueltas nuevamente, ella sabia que venia otro recuerdo de ellos, pero aun así tenia miedo de lo que vería a continuación.
La luz del lugar le daño los ojos al principio. Estaba en medio de un callejón bastante conocido, en un día soleado y cálido
Sintió como alguien pasaba a su lado y se volteo a mirarlo. Era Harry... estaban en el callejón Diagon.
Lo siguió. Harry caminaba lentamente, se veía extrañamente ansioso y feliz. De pronto se detuvo frente a un local, miro lo unos segundos y entro. Ginny, sin saber lo que pasaría a continuación, entro tras el, ya había descubierto en el recuerdo anterior que no podía ser vista.
Cuando entro Harry ya entablaba una conversación con el vendedor. Habían entrado a una joyería. Que raro, no recordaba que le hubiese regalado una joya.
Quizás se la dio a otra mujer…
- Buenas tardes señor, ¿que desea? – Preguntó el sonriente vendedor
- Busco un anillo para mi novia. Un anillo de compromiso – aclaro Harry.
…
¿Qué? ¿Qué había dicho Harry?
Se quedo unos segundos pasmada. Cuando se recupero de lo que había oído, al parecer el vendedor había reconocido a su novio como "el niño que vivió"
- Así que se va a casar, señor Potter? – preguntó el hombre interesado
- Eso espero. Pero le agradecería que no le contara a nadie que vine acá a comprar un anillo de compromiso. Al menos no hasta que yo lo haga público, ¿si? –pidió Harry al vendedor – vera, eso me arruinaría la sorpresa para mi novia.
- Por supuesto, señor Potter, por supuesto – le aseguro su receptor – Dígame, ¿que tipo de anillo está buscando?
- El mejor. Un anillo con el cual cualquier chica pueda sentirse como una princesa – dijo Harry sonriendo – me da igual el precio, quiero el anillo mas impresiónate para mi mujer…
Su mujer…
¿Había dicho su mujer? No…
¿Qué diablos era esto? Ginny no entendía nada…
No… no… ¡NO!
Harry no podía… ¡Harry jamás se había atrevido! Pero… Harry lo recordaba, debía ser real… tenia que serlo.
El vendedor se fue a la habitación trasera de la tienda, al parecer para buscar un anillo perfecto para ella.
Harry se veía ansioso. Jugaba con sus manos, haciendo sonar casualmente los huesos de sus dedos. Ginny no pudo dejar de notar, lo lindo que se veía ahí parado, impaciente, buscando algo para ella… un anillo de compromiso.
Pero… ¿Qué había pasado? Ginny con angustia se preguntaba porque jamás había recibido esa joya. Quizás nunca la compro, pensó esperanzada. Quizás ni una joya le gusto y no la compro…
- Es este, señor
El joyero había regresado con una pequeña cajita en su mano derecha. Al abrirla, Ginny pudo ver el rostro de sorpresa de su novio. Se acerco para mirar mejor. Se trataba de un impresionante anillo con un pequeño diamante verde esmeralda en el centro. Ella jamás había visto un anillo más hermoso que aquel… el joyero tenia razón, era perfecto. Si tan solo hubiese llegado a sus manos, ella jamás lo hubiese rechazado… ella no tendría que casarse ahora con Alan, pensó con tristeza.
- Este anillo señor, es muy muy antiguo. Perteneció a Madame Janette Brossard, una bruja de la edad media famosa por su gran habilidad mágica al hechizar objetos – explico el vendedor
Si, evidentemente estaba hechizado. El anillo desprendía un aura extraña, como si tuviera una magia interna. Ella, incluso aunque se trataba solamente de un recuerdo, pudo sentirlo.
- ¿Hechizar objetos? ¿Y que le hace pensar que quiero darle a mi novia un anillo hechizado? – dijo Harry desconcertado.
- Es que este no es un anillo cualquiera, señor Potter – explico misteriosamente el hombre – Este anillo le da una protección especial a la persona a la cual se le regala…
- ¿Qué clase de protección? – pregunto interesado su novio.
- Si en un momento determinado la señorita que usa este anillo necesitara ayuda, todo el poder mágico de la persona que se lo regaló, en este caso usted, se acumulará en el anillo, proporcionándole a ella un escudo tan potente, que ningún hechizo o maldición podría herirla – respondió el vendedor.
- Vaya… - dijo impresionado Harry – es perfecto, justo lo que estaba buscando.
Si… por supuesto. ¿Qué podía ser mejor para alguien como Harry Potter, que había perdido a la mayoría de sus seres queridos, un anillo protector para su amada? Ginny solo pudo estar de acuerdo con el vendedor… el anillo era perfecto para el…
- Pero usted debe recordar, señor Potter, que el anillo solo funciona si usted siente verdadero amor por la destinataria del regalo.
Ginny, sorprendida por este último dato, comenzó a hacer conjeturas. – Quizás por eso no me lo dio… tenia miedo de que el anillo no funcionara si yo sufría peligro, quizás no me amaba tanto como yo pensé… - pero las siguientes palabras de Harry la contradijeron.
- No podría sentir más amor por ella, créame…
Y fue tan desesperadamente tierno al decir eso, que Ginny no pudo evitar que dos lágrimas salieran de sus ojos, y se perdieran en sus mejillas. Harry se veía feliz… y ella no entendía absolutamente nada. Tenía miedo, algo malo había pasado y muy pronto lo sabría. Pero ¿quería saber? ¿Era necesario hacerlo? Ella iba a casarse con Alán… nada podría cambiar aquello… pero…
Ginny se obligo a si misma a seguir a Harry fuera de la tienda. Este camino sin prisa por el callejón Diagon. A veces se detenía a mirar algunas tiendas, en especial la de artículos de Quidditch. Ese Harry, nunca cambiaba…
Posteriormente entro al Caldero Chorreante. Ginny estaba muy cerca de el, para no perderse nada, aunque no entendía porque Harry quería mostrarle un recuerdo donde solo aparecía bebiendo un trago de Whisky de Fuego. Pero de pronto, una aparición lo cambio todo… y ella pareció entender porque el recuerdo se había alargado.
Era ella. Su yo del pasado entraba en el local. Pero no iba sola… Michael Corner la tomaba de la mano, con un poco de violencia…
Un momento…
¿Michael Corner la tomaba de la mano con violencia? ¿Cuándo paso aquello? Ella no lo recordaba. Más bien, estaba completamente segura que jamás paso.
Michael hablo rápidamente con Tom, el dueño del local, el cual le paso una llave y los condujo a una habitación. Harry frunció el seño, con mirada preocupada. Vio como su novio se levantaba del asiento y se dispuso a seguirla. Cuando no hubo nadie mirando, saco algo de su bolsillo y se lo puso. Su capa invisible por supuesto…
Ginny se siguió a si misma, ya que no podía ver a Harry. Subio las escaleras y vio como Tom cerraba la puerta una habitación cercana. Se puso cerca de la puerta, para ver si podía escuchar algún ruido, pero nada pasaba.
Ginny sentía terror… estaba asustada. Algo estaba mal, eso jamás había pasado, podría jurarlo ante el mismísimo Dios.
De pronto, recordó algo… Harry visitándola a altas horas de la noche, en su cama de San Mungo… Harry diciéndole algo sobre Michael Corner…
Flash Back
- ¿Cómo puedes ser tan hipócrita? Tu te metiste con el…
Ginny lo miro confundida y enarco las cejas en señal de ironía
- Yo conocí a Alan mucho tiempo después de terminar contigo, dos años después de ti…
Harry la miro y entrecerró los ojos.
- No estoy hablando de Alan…
- ¿Ah si? Entonces de quien… porque es evidente que me estoy perdiendo algo…
- Hablo de Corner…
Ginny lo miro y abrió sus ojos de par en par. Luego soltó una risita y dijo:
- ¿Michael… Corner?
- Si, el mismo…
- ¿Qué tiene que ver Michael Corner en todo esto? – dijo riéndose aun.
- Nunca lo admitirás, ¿no es así?
- ¿Admitir que? – lo miro confundida
- Que te revolcabas con el mientras estabas conmigo…
Se miraron fijamente.
- Harry… yo…
- Ya cállate, Gin… no quiero escucharte
- Yo… yo no se de que hablas, Harry…
- Lo único que faltaba… ¡Bravo! ¡Aplaudan todos que Ginevra Weasley se acaba de coronar como la reina de las hipócritas!
- ¿Quien te mintió así?
- ¿Que?
- Que quien te mintió tanto, como para que creyeras que yo te engañaba – le dijo con voz y rostro severo pero con aparente tranquilidad
- Nadie necesito decirme que tenía cuernos, preciosa. Me baste yo solito para ver como ese maldito disfrutaba tu cuerpo… pero ¿sabes? Es evidente que no lo admitirás… y yo ya estoy cansado de tus mentiras… de tus intrigas… de tus juegos… no quiero saber mas de ti, Gin. Es lo mejor para ambos, y creo que Alan ya no me tiene tanta estima como antes así que podrás decirle que ya no quiero ser su padrinito de bodas…
Fin del Flash Back.
Ginny se sentía mareada y desorientada. Tenía miedo, no podía negarlo. Sentía que algo malo pasaría a continuación. Quería salir corriendo pero no podía mover sus piernas. No quería ver… no quería saber mas… por favor que esto se detuviera.
De pronto, una mano invisible abrió la puerta que tenia frente a ella. Era Harry desde luego…
Lo vio entrar en la habitación y recorrer un pequeño pasillo que se encontraba frente a ella. Su cuerpo lo siguió por inercia. Ambos, tanto el Harry del recuerdo, como la Ginny del futuro, caminaron silenciosamente y conteniendo la respiración. Ella no podía verlo desde luego, pero sentía su presencia. Después de lo que parecieron horas, el pasillo termino al tiempo que ella cerraba los ojos.
Y al abrirlos…
No…
No…
Por favor… no…
¿Qué?
No… esto no estaba pasando
¡Esto no había pasado!
Ella…
Si, ella lo amaba… amaba a su Harry… ella jamás… jamás…
Callo de rodillas, sin poder despegar sus ojos, de aquella mujer desnuda y las manos de ese hombre que la recorrían sin pudor. El la besaba… ¡la besaba! La tocaba…
No… eso jamás podría haber pasado. Ella solo se entrego a Harry… ella…
Lagrimas empezaron a salir de sus ojos descontroladamente. Su cuerpo temblaba y dejo escapar varios gemidos temblorosos.
Sintió algo moverse a su lado. Harry había salido de la habitación, lo podía sentir.
El cuerpo de Ginny reacciono ante eso…
¡No… no Harry… no es verdad! Quiso gritarle… pero seria inútil. Ese Harry ya había vivido esto… esto era un simple recuerdo.
Ella salió de la habitación y vio unos pies corriendo a toda velocidad. Harry corría bajo la capa invisible, pero al parecer no se daba cuenta que en su apuro la capa no lo cubría completamente.
Ella lo siguió, apurando el paso. Se sentía tan vacía. Quería morirse… esa angustia, ese dolor en su corazón, la hacían temblar. Tenía miedo… y ese recuerdo de ella misma, unos años mas joven, siendo tocada por otro, le daban nauseas.
Los pies se detuvieron en media de la multitud. Ella se acerco a donde los había visto por última vez y sintió un sollozo. Harry lloraba… solo… en medio de la multitud indiferente, que caminaba con apuro hacia sus destinos, sin saber que el hombre que los salvo del mal en el pasado, estaba destruido…
Ginny lloraba… silenciosas lagrimas cubrían su rostro por completo. Quiso abrazarlo, decirle que eso no es real, que no paso… ella estaba segura que no había pasado. Pero… ¿y si había pasado y solo no lo recordaba? De lo que estaba segura es que no había sido con su consentimiento, ni mucho menos a conciencia.
La imagen frente a sus ojos se desvaneció una vez mas. Se encontraba nuevamente en la casa de Harry. Lo vio despojarse de su capa invisible y correr escaleras arriba. Ella lo siguió. Lo vio con el rostro crispado por el dolor… lo vio llorar… gritar… incluso vomitar…
Ella pensó que morir no debía ser nada doloroso comparado con esto. Quería que acabara, Dios… que esto sea mentira por favor – pensó desesperadamente, mientras Harry se acostaba aun llorando en su cama, se encogía y temblaba como un niño abandonado.
Ella se recostó a su lado y aunque sabia que no podía tocarlo, alargo su mano hacia su rostro e hizo el movimiento típico de una caricia. Ginny jamás lo vio así, lo conocía hace más de 10 años y ella jamás lo vio así. Tan desesperado, tan inmerso en su dolor… era agonizante ver al hombre que amaba sufrir así por ella.
- Juro por Dios que me vengare de ti, Ginevra Weasley… - susurro Harry, con voz llorosa – lo juro...
Esa afirmación le dolió, pero la entendía. Vio como Harry se retorcía en su dolor y se dañaba a si mismo. Lo vio levantarse de su cama y lanzar todo lo que estaba a su alrededor. Quebrando vidrios que posteriormente los tomaba entre sus manos y los apretaba firmemente, como agradeciendo el dolor físico. La sangre escurría por sus manos y ella ya no podía respirar, solo quería que esto acabara rápido, el recuerdo, su sufrimiento, su vida… ya no quería vivir… lo había perdido y el había sufrido por su culpa. Aunque sabia de alguna forma que era inocente en todo esto, le dolía que Harry hubiese sufrido tanto en su nombre… el no lo merecía.
El recuerdo cambio. Harry se encontraba en la misma habitación con el rostro cansado y lloroso. Estaba reparando las cosas a su alrededor, cosas que al parecer había roto en el recuerdo anterior. Ella lo miro… estaba vestido elegantemente.
De pronto, una mujer entro en la habitación. Estaba apenas vestida, llevaba solo ropa interior y unas medias con ligas. Su maquillaje era exagerado, parecía una prostituta, pensó Ginny.
- Acuéstate… - ordeno Harry seriamente.
- A su orden, señor – dijo la chica con voz sensual.
Harry comenzó a sacarse la ropa. Ginny lo miro desesperada…
No…. ¿Que iba a hacer? Por favor, que no estuviera con ella… No por favor…
Harry se desnudo, dejando solo sus bóxers negros puestos y se acostó encima de ella, como esperando…
- ¿Qué? ¿No vas a tocarme? – le espeto la chica.
- Cierra la boca y solo sígueme la corriente.
- Pero…
- ¡Que te calles, joder!
De pronto, se escucharon voces en el piso inferior.
- El señor Potter la espera en su habitación, Señora…
- No me digas señora, Kreacher – le dijo Ginny graciosamente – aun no me caso
- Oh, lo siento, Señorita…
- No te preocupes, subiré entonces…
Se sintieron pasos en la escalera. Ginny se acercaba a la habitación. Harry comenzó a tocar a la chica desesperadamente, y ella, asombrada, le siguió el juego. Ginny sabía lo que pasaría a continuación.
La manija de la puerta giro y entro una sonriente Ginny Weasley de 20 años. La sonrisa le quedo congelada en el rostro por unos segundos, hasta que luego pareció darse cuenta el espectáculo que tenia ante sus ojos. Jadeo…
- Ha… Harry…
Harry volteo a verla aun con sus manos en los senos de aquella mujer tan despreciable. La miro con indiferencia…
- Ginny… ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres? – dijo fríamente.
- ¿Que…?
- ¿Qué? ¿Acaso no ves que estoy ocupado? Lárgate de aquí… - le espeto comenzando a besar los senos de la mujer.
Los ojos de la joven Ginny comenzaron a derramar gruesas lagrimas silenciosas.
- Harry ¿Qué haces? – logro decir Ginny, con voz temblorosa – hoy es nuestro aniversario… quien… que ¿Por qué haces esto?
- ¿Nuestro aniversario? Diablos, lo olvide – dijo Harry con fingida sorpresa, luego sonrió y agrego – entonces dame un buen regalo y lárgate. ¿Acaso no ves que conseguí una mujer de verdad? No como tu… que no eres capaz de excitar ni a un perro callejero.
Ginny lo miro herida. Su mirada estaba llena de angustia, desesperación.
Ella recordaba como se había sentido en aquel momento. Deseo que todo fuera un sueño, no podía moverse, ni decir nada coherente. Su cuerpo temblaba y solo sentía caer algo en su interior… y ese algo le causaba mucho dolor, era un peso con el que no podía ni quería vivir.
- ¿Qué esperas? ¿Te quedaras mirándonos como estúpida el resto de la noche? – le espeto Harry con crueldad. Luego con una mueca arrogante le dijo – a menos que quieras acompañarnos, preciosa. No me molestaría tenerla a ambas en la cama.
La chica debajo de Harry lo miraba intrigada. El le sonrió y capturo sus labios en un beso apasionado. Vio a la joven Ginny apoyarse levemente en el marco de la puerta, como si estuviera mareada.
- Yo… yo jamás te perdonare esto – le dijo en un susurro tembloroso.
- Bien, no lo hagas, pero vete ya… ¡me estorbas! – le respondió Harry – Joder, siempre has sido una molestia. ¡Lárgate!
Ginny vio a su otra yo escapar desesperada. Cuando sintió un portazo en el piso de abajo comprendió que ya había salido de la casa. Volvió a fijar su vista en Harry… este se quedo paralizado unos segundos hasta que después se levanto lentamente del cuerpo de la chica y comenzó a vestirse. Esta lo miraba sorprendida.
- ¡Hey! ¿se puede saber que fue eso? – pregunto la mujer
Harry se puso los pantalones y luego se dirigió a una cajita que había en su habitación. La abrió y saco un fajo de billetes Muggles y se los tiro a la chica encima de su cuerpo.
- Ahí tienes, ahora, sal de mi vista antes de que te saque arrastrando…
- ¡Pero si ni siquiera me tocaste! – le espeto la mujer
- Y jamás lo haría… me dan asco las tipas como tu – le dijo Harry con crueldad.
La mujer, indignada tomo sus ropas y el dinero y salió de la habitación. Harry se quedo ahí, de pie unos instantes, para luego desvanecerse y caer sentado sobre la cama, tapar su rostro con ambas manos y comenzar a llorar desconsoladamente… otra vez. Y Ginny lo entendió todo… el porque lo había hecho…
Y aunque la venganza no estuviera bien… ella sabia que el no tenia la culpa.
El recuerdo volvió a cambiar varias veces. Vio a un Harry siendo interrogado por toda la familia Weasley, preguntándole porque la menor de ellos se había marchado. El jamás la delato, fue caballero y dejo en claro que no quería hablar sobre ello, que debían respetar su decisión. Vio a un Harry sufrir con el paso del tiempo, se percato de su desgaste emocional, y gracias a una conversación que presencio de este con Ron, se pudo dar cuenta que Harry jamás pudo volver a tener una relación con otra mujer. No sabia si eso la alegraba o la hacia sentirse mas culpable.
Después de varios recuerdos se vio a si misma llegar a la madriguera pasados tantos años, ya un poco mas adulta. A su lado, Alan era presentado como su futuro esposo. Se vio a si misma arrogante y altanera, basureando a Harry delante de toda la familia. Se sintió asqueada consigo misma. Luego vio muchas escenas que recordaba, como sus besos bajo el cielo estrellado. De pronto, la misión. No sabia que tenia de importante ver la misión. Después de todo ¿en que había afectado su relación?
Y cuando Nott le lanzo la maldición asesina directamente a su pecho lo entendió. El anillo lanzado por Harry se interpuso entre la muerte y ella. Un escudo muy potente evito que cruzara la línea que separa este mundo con el otro. Ella recordó…
- Este no es un anillo cualquiera, señor Potter. Este anillo le da una protección especial a la persona a la cual se le regala…
- ¿Qué clase de protección?
- Si en un momento determinado la señorita que usa este anillo necesitara ayuda, todo el poder mágico de la persona que se lo regaló, en este caso usted, se acumulará en el anillo, proporcionándole a ella un escudo tan potente, que ningún hechizo o maldición podría herirla.
- Vaya… es perfecto, justo lo que estaba buscando.
- Pero usted debe recordar, señor Potter, que el anillo solo funciona si usted siente verdadero amor por la destinataria del regalo.
- No podría sentir más amor por ella, créame…
El anillo solo funcionaba si el que lo regalaba sentía verdadero amor. El potente escudo parecía brillar ante esas palabras, que se repetían una y otra vez en la cabeza de la pelirroja.
Harry aun me ama… - pensó con la esperanza creciendo en su interior.
La misión había sido hace muy poco, y el escudo fue tan potente que resistió la maldición asesina… el aun la amaba.
Luego vio como Harry la sacaba de la mansión antes de que esta explotara en mil pedazos. Vio como este gritaba desesperado, intentando despertarla, y acariciaba su rostro.
- Gin, despierta por favor mi amor – decía una y otra vez – no me dejes solo – mientras ella yacía inconsciente sobre la hierba.
Vio como la trasladaban a San Mungo, y como posteriormente Harry había vuelto a buscar el anillo. La visita que le había hecho, en la cual le había gritado que lo engañaba con Michael Corner, en la cual ella se había visto completamente perpleja, también llego a sus ojos.
Luego todo volvió a nublarse nuevamente. Otro recuerdo…
Ya estaba realmente cansada, no sabía cuantos recuerdos mas quedaban por ver. Solo quería salir de ahí y correr hacia Harry. Asegurarle, jurarle y demostrarle que ella era inocente, que ella jamás lo engaño de esa forma tan vil. Pero luego presencio una corta conversación en la cual Hermione le pedía que la dejara investigar y el había aceptado a regañadientes. ¿Por qué Hermione no le había contado todo esto?
- Porque debía ser Harry quien te lo contara – le dijo una voz, muy parecida a la de Hermione, en su cabeza. Sonrió levemente… Hermione se había vuelto la voz de su conciencia.
Luego un recuerdo mas… quizás el mas importante. Solo que la chica no lo sabía…
Harry estaba sentado en un restaurante, el mismo del recuerdo anterior, solo que esta vez Hermione no se encontraba a su lado. Harry estaba solo, sumergido en sus pensamientos. De pronto, la voz de dos hombres llego hasta ellos, ella volteo a ver y Harry hizo lo mismo.
- ¿Pero porque tanto interés en ese objeto? – preguntaba un hombre con voz de anciano.
- Porque es un objeto muy valioso, podría cobrar millones por el en mi tienda. Jamás pensé que lo hubieses perdido – respondió un hombre de capucha negra.
- De hecho no lo perdí, lo vendí – respondió el aludido.
Harry se volteo un poco más. Ella se dio cuenta quien era el hombre mas anciano. Lo había visto solo unos recuerdos antes… cuando Harry compro ese anillo tan hermoso para ella.
- ¡¿Lo vendiste? – pregunto enojado el de capucha
- Si, hace años que lo vendí… y créame que se lo vendí a la persona correcta, mi estimado amigo – respondió con una risita.
- ¿A quien? – pregunto el otro, interesado – Quizás aun pueda recuperarlo, llegar a algún acuerdo con la persona que lo tiene.
- No creo que puedas llegar a algún acuerdo, Borgin. La persona que lo compro no sabia los poderes ocultos de ese anillo – informo
Harry abrió los ojos con sorpresa, al parecer había reconocido al hombre. Lo vio más atento a la conversación.
- Lo vendí a un muy buen precio. Le dije una de las cualidades del anillo. La parte "amable" del objeto, la cual protege al ser amado y el lo encontró perfecto para su novia, buscaba un anillo de compromiso.
Ginny sentía que algo en su interior apretaba su corazón… No… por favor, ya no quería saber mas…
- Jaja, eres un maldito – rio Borgin – Apuesto a que desarmaste a esa pobre pareja jaja
Basta, por favor… basta… Gin quería correr lejos de ahí… pero su cuerpo no le respondía, una vez mas…
- Adivina quien era jaja – respondió el otro, riendo
- ¿Quién? – pregunto curioso
- Harry Potter – dijo simplemente el hombre anciano.
- ¡Wow! ¡Te felicito hombre! – se sorprendió Borgin – Ese tipo se merecía una venganza
- Si, tienes razón – respondió el otro – brindemos, por mi venganza en nombre del señor tenebroso.
- Salud – dijo Borgin sonriendo.
Al parecer Harry no escuchaba más. Su rostro detonaba miedo y desesperación. Jadeaba como si le costara respirar. Los hombres pagaron a la mesera que los atendía y se fueron del lugar.
Los ojos de Ginny la traicionaron nuevamente. Estaba impactada… era demasiada información para ella. Estaba presenciando el motivo por el cual su vida se había arruinado y sencillamente no podía hacer nada más que derramar gruesas lágrimas, porque el daño ya estaba hecho. Al parecer ese anillo los había separado, aunque no entendía muy bien el como o el porque, de algo estaba segura, tanto Harry como ella eran victimas en este asunto. Voldemort y sus seguidores, una vez mas habían arruinado la vida del niño que sobrevivió, y de paso… la de ella.
Harry se quedo pasmado, sin moverse, por unos instantes. Luego el recuerdo volvió a cambiar… Quizás ahora lo entendería del todo, el "secreto del anillo".
Harry gritaba desesperadamente, golpeando con fuerza una puerta muy parecida a la del departamento de Ron y Hermione. En efecto, segundos más tarde, la chica de pelo castaño la abrió de par en par, y con rostro medio asustado dijo:
- Harry…
- Hermione… tienes que ayudarme… yo se lo que paso… ayúdame por favor – pidió Harry con desesperación.
- Harry… entra por favor. Tenemos que hablar – respondió seriamente la chica.
Harry entro y se sentó en el sofá. Su cuerpo estaba temblando. Ginny lo siguió y se sentó en el sofá que quedaba disponible, tan asustada como el chico de cabellos negros. Hermione se sentó frente de el y le dijo:
- Harry, estuve investigando y…
- ¡Hermione, me tienes que escuchar primero, algo paso!
Y así, sin mas, Harry le conto la historia del bar con los dos hombres. Hermione lo escuchaba atentamente con un rostro de compresión. Ginny sabia, por el rostro de la chica, que esta ya tenia las respuestas que tanto Harry, como ella, anhelaban tanto.
Ella le explico después que ya conocía el fondo de todo esto. Tomo un libro entre sus manos y leyó. Ginny hizo todo su esfuerzo por no perderse palabra, aunque ya su mente no funcionaba muy bien, solo podía notar la angustia de su alma.
"En la edad media, muchos magos y brujas se empeñaban en darle a sus tesoros, habilidades mágicas insospechadas. Encantaban objetos que eran de gran valor para ellos…
Ginny temblaba ligeramente. Miro a Harry y este estaba absorto en la lectura de su amiga, sus ojos brillaban… el sufría tanto como ella.
…las reliquias de los Brossard, una familia de magos muy antigua, la cual ha sido catalogada como "la familia maldita del Hiyaz", debido a una leyenda que se extiende en otra región, muy lejos del Paris de donde provenían.
…Janette Brossard viajo por el mundo recolectando una gran cantidad de objetos valiosos, para hechizarlos. En su búsqueda, llego a la ciudad de La Meca, que es la principal ciudad de la región del Hiyaz (actualmente Arabia Saudita) y se enamoro del príncipe de la región: Mutaib Bin Abdullah. Mutaib, completamente sorprendido por la gran cantidad de tesoros inigualables con los que contaba Janette, pidió su mano en matrimonio por el interés de poseerlos.
…Mutaib regalo a su prometida el anillo familiar que había pertenecido a su bisabuela, el cual tenia la habilidad de proteger al ser amado cuando este lo necesitara, extrayendo del alma gemela todo el poder mágico, creando un escudo capaz de soportar cualquier hechizo o maldición…
Ahí estaba… el maldito anillo que había arruinado sus vidas…
…Mutaib, al conseguir los objetos que tanto anhelaba, mando a asesinar a su esposa después del nacimiento de su hijo. El anillo no sirvió de protección a Janette ya que el amor de su esposo no era verdadero y esto era una condición primordial para que el escudo protector funcionara. Sin embargo, Brossard ocupo sus últimos respiros para hechizar aquel anillo con el que había sido desposada…
Ella… ella lo hechizo como venganza. Los hilos estaban conectándose dentro de su cabeza y le provocaba cierto malestar el solo pensar… ella no quería pensar… solo llorar para toda la vida.
…Las legendas cuentan que Janette buscaba vengarse de su esposo de esta manera. Ya que por tradición el anillo pasaba de generación en generación en la familia real y ella buscaba maldecir a su esposo y a toda su descendencia…
La maldición consistía en…
Al fin sabría de qué se trataba. Miro nuevamente a Harry y vio como unas lagrimas amenazaban con salir de sus ojos, pero el, orgulloso las retenía.
…hacer creer al poseedor del anillo, mediante un efecto visual, que la persona amada lo traicionaba, creando profundo rencor y desconfianza en la pareja, destruyéndola…
Ahí estaba… ahí estaba la explicación que tanto había anhelado. Y aunque no era el sentimiento que había esperado sentir, se sintió tranquila al saber que ella tenia razón, ella jamás había engañado a Harry, ni siquiera inconscientemente. Eso la hizo sentir menos sucia…
…Los poseedores del anillo relatan que la visión de traición era bastante real, casi perfecta. Y que después de haberla divisado, el anillo los poseía de alguna forma, para que sintieran mucho rencor y deseos de venganza, rompiendo así todos los lazos que los unían con su ser amado…
Y si antes se sentía tranquila, ahora sintió un dejo de felicidad. El no se había vengado a propósito. ¿Cómo pudo pensar que el, siendo tan bueno como lo era, se querría vengar de aquella manera tan vil y despreciable?
No… el desde luego era inocente en todo esto…
Una parte de ella le decía que siempre lo supo, mientras otra se percataba que aquello que debió hacerlos tan feliz, como lo era la intención de Harry de pedirle matrimonio, se había convertido en su calvario, en su infierno en la tierra. Sabia desde luego que el había sufrido mas que ella en este asunto. Debía sentirse culpable, aunque no había nada que reprochar.
Quizás si se hubiese calcinado en la misión, cuando la mansión exploto en llamas, habría sentido mucho menos dolor, incluso si hubiese estado consiente. Se sintió cansada y adolorida. Ahora entendía porque Harry, después de verla con Corner, había vomitado. Ella también tenia nauseas y se sentía desorientada y mareada. Quería correr lejos de ahí y olvidarse de quien era. Quería ser otra persona… quería ser una persona feliz…
… Sin embargo, estos solo son leyendas, no existe en la actualidad ninguna prueba de la existencia de este objeto."
Y así acabo la historia, acompañada por una fina lágrima que brotaba de esos ojos esmeraldas que tanto amaba, pero que había perdido… para siempre.
chan chan xD
espero que les haya gustado
dejen comentarios :D
se agradecen mucho y es lindo leerlos.
asi funciona la cosa.. yo escribo y ustedes comentan jajaja
besitos
pronto subire el otro :D
