Doctrina Monroe
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Las cosas estaban mejorando, su expansión iba por buen camino había comprado Luisiana a Francia, Florida a España y vendrían más cosas para su futuro. Se había convertido en un ejemplo a seguir "como todo buen héroe debe ser" para sus vecinos del sur. La mayoría ya estaba independizado o en trámites de hacerlo, sin duda las cosas estaban mejorando.
Todo parecía ir de maravilla hasta que un día sus jefes le informaron que los europeos planeaban volver a inmiscuirse en territorio americano. Su primera reacción fue "debo evitarlo a cualquier costo" pero sus superiores le dijeron que no debía precipitarse, debían pensar una solución con calma. En eso estaban cuando una carta de parte del Reino Unido llego, era una invitación, una ¿Alianza?, ¿Con Arthur? Pero si no hacía mucho habían tenido un enfrentamiento por el cual su relación con el representante de las Islas Británicas había quedado bastante tensa. Los miembros del congreso decidieron analizar la oferta y le pidieron a él que hiciera lo mismo por su cuenta al día siguiente se reunirían una vez más para dar sus conclusiones.
Al otro día se levanto una batalla campal con dos bandos, por un lado quienes creían necesaria la alianza con el Reino Unido y por el otro los que sospechaban de los intereses de la potencia europea. Debía admitir que él apoyaba al segundo y es que ¿Por qué mágica razón Arthur Kirkland le mandaría una petición de alianza aceptándolo al fin como un igual? Si bien, había reconocido su independencia a regañadientes nunca había dejado de verle como a un niño inmaduro y se había encargado de repetírselo todas las veces en que habían coincidido, aunque después de su intervención en Canadá se había negado a dirigirle la palabra.
Mientras más pensaba en ello, más enojado se sentía ¿quién se creía para ignorar al héroe y después como si nada pedirle una alianza? ¡De ninguna manera! Ni la Gran Bretaña ni ningún otro país de aquel viejo continente tenían derecho de ocupar territorio americano.
"América para los americanos" se escuchó una voz que lo saco de sus pensamientos
Se volvió para buscar de donde procedía y se encontró con dos hombres sentados uno junto al otro, el que había hablado era nada más ni nada menos que su jefe el Presidente James Monroe y a su lado se encontraba el Secretario de Estado John Quincy Adams. Sus miradas se encontraron y en ese momento supo lo que tenía que hacer.
Se puso de pie y pidió la palabra. Todos guardaron silencio expectantes de lo que su nación quería decir.
"En la guerra de potencias europeas por asuntos que les concernían nunca hemos tomado parte, ni sería propio de nuestra política el hacerlo. En lo que concierne a los gobiernos en el sur del continente que han declarado su independencia y la han mantenido, independencia que sobre justos principios, hemos reconocido, no podemos contemplar ninguna intervención con el propósito de oprimirlas o controlar de alguna manera su destino por parte de cualquier potencia europea, sino como la manifestación de una disposición hostil hacia Estados Unidos…"
Después de aquello se decidió por unanimidad rechazar la alianza con el Reino Unido. Los Estados Unidos de América – Alfred F. Jones era un héroe y si sus vecinos americanos estaban en problemas él acudiría en su auxilio ese era su trabajo y ese era el mensaje que envió a todos los pretendidos colonizadores.
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"Debemos declarar que estamos obligados considerar todo intento de su parte para extender su sistema a cualquier nación de este hemisferio, como peligroso para nuestra paz y seguridad"
Una sonrisa se dibujo en los labios de Inglaterra no era exactamente lo que tenía en mente cuando envío la misiva a su ex colonia pero de alguna forma favorecía a sus intereses.
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La doctrina Monroe, sintetizada en la frase "América para los americanos", fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823 y anunciada el 2 de diciembre del mismo año. Dirigida principalmente a las potencias europeas con la intención de que los Estados Unidos no tolerarían ninguna intromisión de ellas en América.
Animefan777: ¡Hey! que yo también quiero a Alfred aunque no se note muy en el fondo de mi corazón hay guardado un poco de amor para él. ¡Gracias por leer!
Tahita: Sobre tu comentario en la época en que EUA invadió Canadá, éste aún pertenecía al Reino Unido así que quienes quemaron la Casa Blanca y demás monumentos fueron las guarniciones británicas que había en Canadá junto a la armada británica que arribo en 1814 por la Bahía de Chesapeake. ¡Gracias por leer!
Anonimita: Se llega a auto engañar… De hecho en la canción de Washington DC él dice "Pretendo que no me doy cuenta, hago las cosas a mi modo" ¡así que eso se puede considerar canon! De cualquier forma ¡Gracias por leer!
Shadowleani: Personalmente pienso que los cumpleaños de los países son solo celebrados por los habitantes del país en cuestión, pero como a Alfred le gusta llamar la atención invita a todos a la fiesta ¿será por la diversidad cultural? En el caso de Canadá/Inglaterra me parece factible que el segundo lo celebre con Matt después de todo la forma en que se separaron fue diferente a la de EE. UU. Y la Reina Isabel sigue siendo considerada Reina de Canadá. ¡Gracias por leer!
yuriy Hiwatari: Es que Matt es el razonable de la familia aunque un lado oscuro debe tener ser criado por Francia tiene sus secuelas y ni se diga de Arthur. Si Iggy se la pasa maltratando al pobre Freddy y curiosamente a mí tampoco me molesta. ¡Gracias por leer!
Esta vez pinte a Alfred muy idealista tal como el héroe que sueña ser y aunque todos nosotros, latinoamericanos, sabemos que esa doctrina tenía un doble sentido "América para los NORTEamercianos" creo que en el fondo no es culpa suya que sus jefes hayan interpretado la Doctrina Monroe a su conveniencia.
Por cierto el discurso de Alfred forma parte del párrafo 48 del mensaje al congreso del Presidente Monroe con unas cuantas modificaciones.
¡Gracias por sus comentarios y espero que este capítulo también sea de su agrado!
