45. Cuando una puerta se cierra…
.
La joven se dirigía a la estación , todo por lo que luchó se había venido abajo. Huía hacía una nueva vida
Al que consideraba su prometido, el hombre que seguiría con ella su tradición centenaria de cocinar los mejores okomiyakis de Japón, se había casado.
Ranma Saotome se iba a casar con Akane Tendo, ese hombre había preferido continuar la tradición patena de las artes marciales, a ser cocinero.
Al principio pensó que Ran- chan era obligado a casarse con Akane, después pensó que se casaba por pena con esa chica. Pero al verlos hablar de casarse tan ilusionados, al verlos como se miraban, descubrió que esos dos chicos realmente se amaban.
Ella pensaba que era amistad lo que sentían, al vivir juntos tenían una amistad fraternal, pero se descubrió que hacía meses que los dos tenían citas desde hacía tiempo. Todas esas peleas eran un engaño para ocultar la verdad, que eran amantes.
Ella misma descubrió que al menos una vez por semana los dos jóvenes desaparecían, disfrazada los siguió. Se montó en el mismo tren que ellos. Esos dos jóvenes creyéndose a salvo, se abrazaban, sonreían, y peor se besaban.
Para ella fue un golpe muy duro, pero lo peor estaba por llegar. Los dos jóvenes bajaron una estación, habían viajado durante una hora. Se dirigieron en una dirección. La perseguidora se dio cuenta que conocían el camino, ¡no era la primera vez que hacían ese camino!.
Ukyo tuvo un mal presentimiento, que se cumplió cuando vio a los dos jóvenes entrar a un motel. Ukyo estalló en llantos, y salió corriendo de allí deseando no haber seguido a la pareja.
Corrió sin rumbo, estuvo varios días vagando sin rumbo, hasta que sucia, andrajosa, con la ropa hecha girones, enseñando más de lo que una joven decente debe mostrar, llegó a su restaurante. Nada más entrar vio una carta. Su camarero la dejaba, una tal Mariko, que una vez se enfrentó a Ranma, se enamoró de él. Y ese chico huyó con ella, meses después esa pareja eran los más cotizados modelos de Japón. Se casaron dos años después, él había abandonado el vicio de vestirse de mujer en público, aunque se rumoreaba que a Mariko le gustaba verlo con trajes femeninos en la casa que compartían.
A Ukyo la acabaron de rematar, la habían traicionado por partida doble, no tenía a nadie. Como una autómata se desnudó, metió lo que fueron sus vestimentas y ahora eran sucios trapos, los tiros a la basura, esas cosas no servían ni para hacer trapos para limpiar.
Miró su sucio cuerpo, para que se iba a bañar si nadie la iba a querer, para que comer, beber o dormir. Lo mejor era dejase morir, nadie la quería, nadie se iba a preocupar por ella, nadie la lloraría.
Reprimida y destrozada se dejó caer al suelo, y pensó en reunirse con las otras dos chicas.
¿Kodachi? ¡No!, fue detenida después de atacar a una rivales de su escuela, quería eliminarlas antes de que se celebrara la competición. Fue internada en un manicomio cuando vieron que esa joven estaba algo neurótica y era un peligro para quien se opusiera a ella.
¿Shampoo? Menos, últimamente la había visto, ¡transformada en gata! Juraría que cada vez era más gata que persona. ¡Si hasta la había visto cazar pájaros y ratones! La seguían gatos y ella no los rechazaba, si seguía así pronto sería una auténtica gata.
¿ Ella misma? No, con ella misma no podía contar, en el estado en que estaba no valía para nada. Su Ran- chan no la quería, la había dejado por otra. Todo por lo que luchó durante más de diez años no sirvió de nada.
Cuando le exigió explicaciones a su Ran- chan.
-Tú y yo sólo somos amigos- Ranma estaba molesto por el comportamiento de su amiga- no te debo explicaciones, ni a ti ni a nadie.
-¡Pero estás con ella porque tu padre y el suyo lo prometieron, ¡os prometieron a la fuerza!
-Eso fue al principio, pero con el tiempo los dos empezamos a sentirnos atraídos, los dos nos amamos desde antes que tú llegases- el chico lo dijo delante de sus compañeros, para que alguien como él, tan tímido, reconociera amar a Akane debía haber pasado algo muy fuerte- y en cuanto a tratos entre padres- la miró- lo mismo se puede decir de tu padre y el mío.
Ukyo sintió como su supuesto prometido le devolvía la pelota, la atacó casi con sus mismas palabras.
-¿Qué te ha pasado? ¡No eres el mismo de siempre!, ¿Qué te ha hecho cambiar?
Ranma se puso serio, en sus ojos vio tristeza, sonrió con tristeza.
-Pasó Jusenkyo, pasó Saffron- Ukyo juraría que una lágrima cayó del ojo de Ranma- pasó Kodachi, pasó Shampoo- la miró con dureza- y pásate tú.
Ukyo entendió. Akane estuvo a punto de morir por culpa de Saffron, y ellas destrozaron su boda con Akane.
Ukyo recordando eso se echó en el suelo y se puso a llorar, lo estuvo haciendo durante horas hasta que agotada se durmió en el suelo.
Despertó horas después, dolorida por haber dormido en una cama tan dura. Miró a su alrededor, ese local necesitaba una limpieza como ella, pero no haría ni lo uno ni lo otro.
Fue a la cocina, abrió el frigorífico y cogió un plato con algo que había cocinado hacia días. No debía estar ya en condiciones para ser comido, pero a ella le importó poco, ya nada le importaba. Dio un bocado a la comida, sabía fatal, pero siguió comiéndose.
Pasó días malos, comiendo comida en mal estado, teniendo mal de estómago y vomitando.
Pasaron más días, había adelgazado, no se había duchado, olía fatal, tanto por su enfermedad como por como regresó a casa.
No se había vestido desde que llegó había adelgazado, se miró estaba delgada, sus pechos eran dos colgajos caídos y flacuchos, no tenía ni culo ni cintura. Sus piernas eran tan delgadas que era increíble que la mantuvieran de pie.
Había oído llegar a Ranma y Akane y llamarla, estaban preocupados por ella, pero esa chica no abrió, no los quería ver, no quería ver a nadie.
Se estaba dejando morir, estaba segura que todos culparían a Akane por haberle quitado a su Ran- chan.
Y un día cuando la fiebre la invadía, cuando estaba delirando que Ranma volvía a por ella, oyó picar a la puerta y pensando que era Ranma abrió, y lo vio.
Mousse, estaba allí, con los ojos rojos, harapiento, destrozado.
-¿Qué haces aquí?- preguntó ella, no lo quería ahí. Lo iba a echar a la calle.
-Cologne me ha echado a la calle. Me culpa de que Shampoo no lograse a Ranma. Ni esa bruja ni su bisnieta se han dado cuenta que habían perdido desde antes del llegar a Nerima, Ranma no miró nunca a Shampoo como ella quería.
El joven no vio el daño que le hacía a la joven que tenía delante.
-Cambia el nombre de Shampoo por el de Ukyo, y lo que has dicho, y valdrá para mi-Mousse se dio cuenta que había hablado más de la cuenta.
-Lo siento yo no quería dañarte- cerró los ojos, negó con la cabeza-¿A quien quiero engañar? Esas palabras sirven también para mi.
Ukyo lo miró y sintió pena por el, la misma pena sentía por ella misma. Sintió empatía, los dos se habían enamorado de la persona equivocada.
-¡Entra!- se oyó decir a ella misma.
El chico entró, miró al restaurante, estaba vacío, hacía semanas que no atendía, esa chica cerró el restaurante sin ánimo de volverlo abrir.
Él hizo lo mismo, Cologne estaba en el poblado y Shampoo estaba desaparecida, ese joven no sabía que su antiguo amor, se estaba transformando en una auténtica gata. Ukyo no dijo que la había visto varias veces como gata y que cada vez tenía menos de humana.
La joven preparó unos okomiyakis y entre los dos los comieron.
Ukyo sacó una botella de sake y entre los dos se la bebieron, a esa botella vino otra y otra. Los dos querían olvidar penas y tristezas.
La borrachera le aflojó la lengua, y los dos rieron y hablaron de sus penas.
-¡A la mierda la tribu de las amazonas!- soltó de golpe Mousse-¡ a la mierda sus leyes anticuadas!, viven en la edad de piedra.
Ukyo rió, levantó su vaso.
-¡A la mierda las leyes de tu pueblo!- ¡A la mierda la promesa de mi padre y el timador del señor Saotome!
-¡Si!- gritó Mousse- es hora de elegir por nosotros, como han hecho Ranma y Akane.
Ukyo se entristeció un segundo, pero enseguida se recuperó.
-¡Hagamos como han hecho ellos!- miró a Mousse- mañana tengamos una cita, llévame al cine.
Mousse lo pensó…
-¿ Por que no?, Tengamos una cita.
El amanecer los pilló durmiendo en el suelo del restaurante, con dolor de cabeza, recordando todo lo que dijeron esa noche, pero sin arrepentirse de nada.
.
Mousse salió al Neko Hanten, sabía que Shampoo no estaría allí, y asín fue. Pero encontró comida y juguetes de gatos. Pensó que Shampoo estaría cuidando de un gatito. No se ocurrió pensar que todo eso era de la propia Shampoo.
.
Esa tarde tuvo la prometida cita con Ukyo, y después de esa hubo otras. En poco tiempo, sin darse cuenta habían estado saliendo desde hacía meses y ya eran una pareja de novios normal..
El primer beso llegó y ese dio paso al siguiente, las primeras caricias, la primera vez que hicieron el amor, todo muy bonito hasta que llegó la carta del poblado de Mousse, la madre de este quería verlo.
-
El joven lo anunció a su ahora novia, a ella no le gustó y a él menos.
La despedida en el aeropuerto fue un drama, los dos llorando, pero con la promesa de volver a estar juntos pronto.
.
Los días fueron pasando muy lentamente, Ukyo juraría que oía pasar los segundos con una pausa entre ellos de centenares de años, la joven empezaba añorar a su amigo, pensaba en que quería salir con él, tener una cita. Recordaba todas sus citas, y la torpeza del joven debido a su miopía, más de una vez tuvieron que salir corriendo debido a que Mousse en lugar de a ella abrazó a otra persona, o a una farola, se rió mucho recordando el día que abrazó un árbol, aunque ella ese día pasó mucha vergüenza.
Pensó en que sería de Ranma y Akane, en un par de días se casarían, la habían invitado, pero ella rechazó la invitación, sin Mousse se aburría mucho, pero mandó un regalo.
.
La espera del joven chino se le hizo muy larga, eterna. Quería verlo, que la besara, que la abrazara. Reír cuando él abrazara a un árbol, o se chocara contra una pared, que le hiciera el amor, a oscura los dos estaban igual de ciegos.
.
¿Y cuando volviese el joven que haría?, ya no le gustaba ese restaurante, su padre la había reclamado, le había pedido que volviese, ya que Ranma se iba a casar no era necesario que ella siguiese en Nerima.
Ella le pidió tiempo, no le dijo que tenía un novio, aún no era el momento.
Aún así la joven limpió el restaurante y entonces la llamó Mousse, ella habló con ilusión. Se alegró saber que el joven estaba de nuevo en Japón, que debía ir al Neko Hanten a resolver un asunto y que se verían esa tarde.
Ella se bañó y se vistió, se puso un traje muy femenino, incluso se maquillo, quería estar guapa, era guapa, no quería vestir su uniforme de trabajo, ya no, en las citas con Mousse debía ir guapa, enseñar a su amigo que ella no era menos guapa que Shampoo, lo que no sabía que para Mousse ella ya era más guapa que la chica china.
Salió a la hora de casa, y se dirigió al lugar de la cita.
Al verse, ella se lanzó en sus brazos llorando.
-¡Te echado tanto de menos!, ¡Estaba deseando salir de ese pueblo!- se sincera él- no quiero volver a secarme de ti.
-Yo también te echado de menos. Que largos han sido los días sin ti.
-Para mi no han sido días, me han parecido años.
-¿Milenios?- bromeó ella sonriendo.
-Eones, más bien eones, esa sería la palabra más adecuada.- El chico la cogió por la cara y la besó- el mundo sin ti, no es mundo, es un infierno. En ese infinito tiempo que no te tenido cerca para mí ha sido un infierno helado sin sol.
- No creo que nadie sea capaz de decir esas cosas a su prometida- ella estaba sonrojada- ni siquiera Ranma a Akane.
-Creo que te equivocas, debajo de esa fachada tan dura, Ranma esconde a un romántico que no deja ver, sólo hace falta ver como mira a Akane.
Los dos se rieron, ahora podían hablar de la relación de esos dos sin sufrir. Mousse se puso serio.
-Shampoo esta en el restaurante se me ha insinuado- ella se asustó,- la he rechazado, está muy extraña, esta un poco ida, como si estuviese algo loca.- pausó un momento- anda y habla de forma rara, como si fuese una… gata. Ya no es tan eficiente como era, le he tenido que gritar varias veces, se ha vuelto una carga. Voy a llamar a Cologne que venga por ella.
Ukyo se quedó un momento callada, no sabía si decirle que Shampoo cada vez que salía del Neko Hanten lo hacía como gata, que se comportaba como una gata. Que la vio seguir a Ranma y Akane hasta la estación del tren. Al unos días después se lo confesó a Mousse, y este llamó a Cologne. La matriarca llegaría días después.
Mientras la mujer viajaba para Japón, Mousse se discutió con Shampoo, le dio tres días para irse del restaurante, el tiempo que Cologne necesitaba para ir por ella. Él le dijo que ahora el restaurante era suyo, y Shampoo se fue llorando a su habitación. Si la joven hubiera sabido que su bisabuela iba a buscarla hubiera huido.
Mousse salió del restaurante, y se juntó con Ukyo, se abrazaron y besaron, no se dieron cuenta que una gata, los observaba, no supieron que Shampoo fue destrozada totalmente por ese encuentro. Shampoo ya convertida en una gata y a un paso de renunciar a su humanidad huyó y nadie volvió a verla como humana.
Ese día sin querer esa pareja mató la humanidad de Shampoo y acabaron por convertir en una linda gatita.
Cuando llegó Cologne y le comunicaron la desaparición de Shampoo, la mujer se temió lo peor, supo que no volvería a vera su nieta, que esta se dejó dominar por los instintos de gata, siempre fue una gata, incluso antes de estar maldita, era su destino convertirse en una gatita por siempre.
La vieja mujer recordó una conversación cuando Shampoo tenía trece años.
Años antes:
-Abuela- le pidió la niña, habían tenido una pausa en el entrenamiento. Cologne miró la niña inquieta, era buena luchadora, pero….-¿Hay alguna forma de volverme gata?, me gustan muchos los gatitos.
Cologne sintió frío, se temía esa pregunta, sabía que ella la haría.
-¡No!, no hay forma de convertir a una persona en un animal – la ocultarla Jusenkyo, o esa niña cabezota iría corriendo a lanzarse a la laguna de la gata.- tu deber es convertirte en una guerrera fuerte y conseguir un esposo fuerte que te de hija sanas y fuertes.
La niña la miró no muy convencida, sabía que su abuela le ocultaba algo.
-¡De acuerdo! Me volveré la más fuerte de las amazonas y conseguiré un esposo fuerte.
No tuvieron más una conversación parecida, pero para Cologne se hizo urgente encontrarle esposo.
En el presente
Fue idiota a rechazar a Mousse, al incitar a su nieta a conseguir a Ranma, si hubiese aceptado al chico de gafas ahora Shampoo estaría con ella. No fracasó su nieta al ser rechazada por los dos jóvenes, no fue culpa de los dos chicos, la culpa fue suya, debía haber casado a Shampoo con Mousse la primera vez que lo pidió.
-¿Me ayudáis a buscarla?- pidió la mujer- pidió a los dos jóvenes- sé que no os lo debía pedir, pero ayudarme, por favor. Si no la hubiese abandonado para entrenar a su prima, si no le hubiese metido en la cabeza tanta tonterías, si…- no podía hablar de supuesto, ella y si tribu habían contribuido a que Shampoo dejase de ser humana.
Aunque buscaron a Shampoo no dieron con ella nunca.
Cologne estaba deprimida, no podía dejar que se supiera la verdad.
-Sé que queréis iros de Nerima- le dijo la anciana a Mousse y Ukyo- pero os tengo que pedir un favor.-Los dos chicos la miraron- nadie se puede enterar que Shampoo ya no está. Diremos que yo me he ido con Mousse y Shampoo- miró a Ukyo-y que tú te has ido con tu padre.
Después de mucho planearlo, salieron por separados de Nerima. Ukyo y Mousse se encontraron días después en la ciudad natal de la joven.
Antes de salir Cologne dejó un cartel en Neho- Hanten y Ukyo dejó uno parecido en el Ucham's.
Días después Ryoga llegó a Nerima, y descubrió que Ranma y Akane se habían casado, fue recogido por su novia, Akari, y al cabo de los días fue obligado a casarse con ella, Ryoga había jugado con Akari a juegos prohibidos y en unos meses sería padre, el primero en selo de todo el grupo.
Mientras en otra parte de Japón Ukyo y Mousse se casaban e una ceremonia intima, que sólo fueron familiares de ambos cónyuges. Ranma y su esposa estaban en un torneo, estuvieron a punto de faltar, pero llegaron a tiempo.
¿ Y Shampoo?
Nadie la volvió a vez, como gatita fue muy feliz.
.
Notas del autor:
.
Está historia está relacionada con 'La Transformación" que tenía como protagonista a Shampoo, y con "La destrucción de Ryoga", que tiene por protagonista a Ryoga.
En esta historia la protagonista es Ukyo, acompañada de Mousse.
Hice otra versión que empieza igual, hasta que difiere en un punto con esta, tal vez la suba en un futuro.
El título de la historia viene del dicho " Cuando una puerta se cierra otra se abre"
Donde guardo la historia en mi móvil he juntado estas historias, las que ocurren después de la boda, o declaración, de Ranma x Akane y las he llamado "El destino de los demás"
De Mousse ya hice su historia, " Reinventarse", que es independiente a estas sólo me queda hacer una sobre los Kuno, pero ya veré cuando o si la hago.
Actualmente estoy haciendo un capítulo de "Pesadilla antes de Halloween", y de "Cazadora", del "El Clon" no tengo nada escrito. Y a parte estoy subiendo en otro sitio un proyecto mío, con personales mios, que empecé a escribir hace muchos años, antes de subir mi primera historia en fanfictión.
Con tantos años esa historia necesita muchos cambios, retoques, capítulos nuevos y mucha paciencia. La tenía en un disco duro y se estropeó, sólo recuperé parte del contenido, creo que será un proyecto a largo recorrido, pero quiero acabar, se lo debo a mi yo del pasado.
