Capítulo II "Terminal"
-Bella-
"Beep beep beep beep" mmm… estúpido despertador, me tapo con la almohada y solo finjo que es un mal sueño.
Y cuando todo había pasado… "Beep beep beep beep".
Me levanto con toda la ira que puedes acumular después de dormir tanto, apago el despertador y lo aviento a la puerta e importándome tres cacahuates me tapo y vuelvo a dormir. No se cuanto tiempo paso solo escucho entrar a Reneé, mi madre, azotando la puerta detrás de ella.
- Bella que rayos te has creído levántate ya o perderás el autobús- mientras entraba levantando el despertador, atravesó la habitación y abrió las cortinas.
- Ay mama cierra esas cortinas, ¿Qué no vez que me lastima la luz? - y esa era la verdad, yo siempre me encontraba a media luz, algo que a Reneé le molestaba bastante, decía que parecía topo y que un día me iba a quedar ciega, la verdad no me importaba.
Después de que tuve una crisis de estrés, hace un par de años me quede con problemas en la vista y con una migraña de lo más espantosa.
- No, porque si lo hago te vas a quedar otra vez dormida, te conozco - escuchando esto me levante deprisa en la cama comenzando a refunfuñar.
- Pero no soporto… -
- Pero nada jovencita levántate, daté un baño y baja a desayunar, tienes 30 minutos sino subo por ti y te llevo a la Terminal como estés, así que muévete - se acercaba a la puerta cuando musite para mí misma - Por mí el autobús se puede ir a la mierda - en eso mi madre se voltio encabronada seria poco diría yo.
- ¿Qué has dicho Isabella? - Oh oh! Creo que no dije tan bajo como pensé, mi madre había escuchado por que me llamo Isabella y solo lo hace cuando estaba molesta, ok ahora si me iba a matar.
- Yo no he dicho nada mama - otro error de mi parte solo le decía mama cuando quería algo. Mierda! Me lleva la que me trae.
- Claro que lo hiciste Isabella Marie Swan, perfectamente te escuche diciendo "por mi el autobús se puede ir a la mierda" -.
- Entonces si escuchaste para que preguntas - dije.
- Pero que te has creído Isabella, que no loo entiendes, sin importar, hoy mismo te vas a vivir a Forks con tu padre y Emmett sin excusas, a si que muévete o te llevo a la Terminal en pijama - dicho esto salió de la habitación azotando la puerta.
Mejor no podía ser, hoy me iba de seatle para vivir con Emmett y Charlie, bueno creo que eso no iba a ser tan malo teniendo a Emmett.
Pero no me había levantado de la cama aun y ya me había peleado con Reneé, genial.
Me levanté yendo al armario, tomado un pantalón de mezclilla y una blusa morada a rayas con blanco, unos calcetines cualquiera y mi ropa interior, tomé la toalla de encima de la perilla, poniéndome las sandalias y metiéndome a bañar.
Después de un baño nada largo, por que en una hora salía el maldito autobús y me faltaba todavía vestirme, desayunar e ir a la Terminal.
Como flash me vestí, por que no quería que renee empezase a gritar y nos volviéramos a pelear.
Tome mi maleta, la cual parecía que me mudaba al fin del mundo y baje lo más pronto posible las escaleras, deje mi maleta a un lado de la puerta de salida, dirigiéndome al comedor. Había huevo con jamón en la mesa. Wuacala no andaba de humor para eso, en dado caso solo quería tortilla de huevo, me quede viendo la mesa.
- Hay huevo con jamón en la mesa - me volví a ver de dónde provenía la voz de Reneé.
- Pero por tu cara no creo que comas eso o ¿Si? –
- Me conoces bien no - le dije.
- Claro soy tu madre - diciendo esto se volteo al escuchar la puerta abrirse y ver tras el umbral a Phil. Ella salió corriendo como niña que termina un día en el kínder a los brazos de su hombre. El la tomo en brazos dio vueltas y la beso, yo solo me voltie, es más de lo que yo quería ver por el momento.
Ver eso era volcar mi ánimo, creo que Reneé era más feliz con Phil, que pasándola conmigo ¡genial! Lo prefería a el que a su propia hija.
Me fui directo al frigorífico que estaba en la cocina, lo abrí tome la leche, me dirigí a tomar una cuchara, plato y cereal de los gabinetes. Después me fui a la mesa y me senté a desayunar.
- ¿Ya estas lista? - pregunto Phil.
- Solo deja me lavo los dientes - dije, tomando mi plato, lavándolo y dirigiéndome después al baño.
Estando en el baño me lavé los dientes y vi a mí alrededor, mmm… este era el último momento que pasaría en esta que consideraba mi casa, pero bueno ya no podía hacer nada. Suspire y salí, mire a Reneé y a Phil que me esperaban abrazados en la puerta, me dirigí a ellos.
- Lista - es lo único que salió de mi boca.
Mientras nos dirigíamos a la terminal miraba por la ventana.
- Seattle - suspire y volví a suspirar de repente oyendo un…
- No te acabes el aire la ciudad no se va a ningún lado- había dicho Reneé.
- Cierto pero yo me voy de aquí y no sé cuando vuelva, que tal que cuando lo haga todo sea diferente -
- Bella por dios no seas dramática - me decía mientras me miraba por el espejo.
- Mama no soy dramática solo soy realista -
- Pero que dices, eso no es ser realista sino pesimista -
- Mama no sea exagerada -
- Mira Bella la exagerada aquí eres tú, solo te estás mudando, por eso no se va acabar el mundo -
- Mama pero yo no me quiero mudar -
- Bella, no otra vez, por favor -
- Mama entiéndelo yo no quiero vivir en ese pueblucho de quinta -
- Bella ya tuvimos esta discusión, ya tome la decisión y no se discute punto -
- Pero mama -
- Mama nada, te vas a Forks y es la última vez que te digo, la próxima vez que repliques te prometo que no volverás a Seattle por el resto de tu vida y es mi última palabra - dijo bajando el espejo y se cruzó de brazos.
Phil se volvió y tomo su mano, Reneé lo miro pero miro de nuevo a la calle.
No quiero vivir en ese pueblo "pinche madre" en eso se volvió mi mama retorciéndose en el asiento, eso era mal señal… un momento lo dije o lo pensé.
- Por dios Bella ya me arte… - dijo mi madre hasta que le interrumpió Phil diciendo…
- Chicas tranquilícense las dos, Bella tu - y me miro por el retrovisor mientras tomaba con fuerza la mano de mi madre - solo te mudas y no precisamente al fin del mundo, vas a vivir con tu hermano y Charlie, solo olvídate por un momento del pueblo si, solo piensa en lo feliz que vas estar con las tarugadas de Emmett o ¿no? -
- Eso es cierto -dije.
- Vez no están malo después de todo -
- Cierto creo que será bueno después de todo - terminando yo de hablar el se volvió a mirar a Reneé diciendo…
- Y tu tranquila, solo ponte en su lugar Seattle es su hogar ahora, eso significa que no lo quiere cambiar, porque ella se siente a gusto y claro no es lo que ella desea -
- Ok creo que exagere -
- Si un poco amor - dijo Phil besando la mano de Reneé.
- Ella no debió insultarme -
- Pero yo… - no pude terminal por que Phil interrumpió
- Chicas ya llegamos - dijo, mientras estacionaba el carro.
Nos bajamos Phil abrió mi puerta y saco mi dirigimos a la terminal, llegamos viendo que faltaban 20 minutos para que partiera el autobús y nos sentamos a esperar a que pasara el tiempo, Reneé se par diciendo - Voy al baño - y se fue.
Phil se volvió - Bella yo entiendo cómo te sientes, pero también deberías entender a tu madre, no debiste a verla insultado -.
- Pero Phil yo no se lo dije a ella -
- Ok te creeré, tienes que disculparte después con ella -
- Por qué dices después - dije.
- Por si no lo has notado ya están llamando para que suban al autobús, te voy a extrañar -me abrazo y me dejo sin aire y me soltó diciendo - Te quiero como a mi hija, cuídate, diviértete mientras puedas, salúdame a Charlie, también a Emmett - en eso mi madre llego me abrazo y dijo
- Cuídate, salúdame a Charlie, también a Emmett y les das muchos abrazos de mi parte a ambos - dijo eso separándose. Yo tome mi maleta dirigiéndome al autobús, un muchacho la tomo y la metió en un compartimiento, me gire a verlos Reneé corrió y me abrazo
- Bella hija te quiero - se volvió llorando a los brazos de Phil, mientras yo me subía al autobús. Me senté hasta atrás en la ventana.
El autobús arranco, vi como Reneé y Phil se despedían con la mano, yo solo pude sonreírles.
El autobús salió por completo de la terminal mientras yo sacaba de mi mochilita mi iPod y veía por la ventana Seattle.
¿Esta era la última vez que lo vería? La verdad no lo sé, pero me dolía mucho dejar ese lugar, que para mí era mi hogar… o eso pensaba, mientras pasaba detrás de mí la ciudad y nos íbamos internando en la carretera, me introduje totalmente en mis pensamientos. De repente pasamos un letrero "Usted está saliendo de Seattle… Buen Viaje".
Seattle se había quedado atrás y con todo ello lo que he vivido.
Mi vida entera la pase allí, ahora todo había quedado atrás y para mi desgracia todo iba a cambiar desde el momento en que bajara del autobús. Mi vida cambiaria por completo y no había remedio. Tan solo esperaba que fuera para bien.
