Naruto & Company son propiedad de Mr Kishimoto

WARNING-WARNING: R2D2 dice "LIME-LIME"

Capitulo 2: "Las Palabras del Intruso"

_Aquí esta demasiado oscuro Kakashi-sensei, _

El peligris miró a su alrededor. Pues si, ese lugar era oscuro pero justamente esa era la idea. No podía tener como quería a Umino en un sitio donde hubiera mucha luz. Mejor todavía porque estaban en un apartado, lejos del resto de la clientela, donde los asientos con altos espaldares eran perfectos para dar completa privacidad. _Seguramente lo haces para que no te vea el rostro, _lo acusó el sensei._ La pobre luz que hay en el otro lado no llega aquí y se ve todo borroso, además ¿Por qué la luz parece… roja?_

Hatake le dio un trago a su sake y se volvió en el asiento para ver el perfil del otro. Apoyó el codo en la mesa, poniendo en la palma de su mano su mentón.

_Eso es lo mejor, ofrece mas…_Se acercó un tanto, lo suficiente para notar el rubor del maestro._intimidad._

_ ¿P-Para qué alguien querría…intimidad?_ Cuestionó poniéndose cada vez mas nervioso._Seguramente has traído muchas mujeres aquí, en verdad creo que fue un error venir, ya me…_

Cuando quiso ponerse de pie, el Jounin le jaló de la camiseta para que volviera a sentarse.

_ ¿Estás…celoso, Iruka-sensei?_

_ ¿Qué…qué dices?_expresó con un susurro de incredulidad. _Estás loco, a mi no me gustaría que un hombre estuviera celoso de…_

_A mi si, _soltó el peligris._Yo quiero que tu estés muy celoso cuando me veas con alguien más._

Lo vio rascarse la cicatriz, avergonzado. El maestro apartó un tanto la mirada.

_Lo-lo tendré en cuenta._ Dijo entrecortadamente.

_ ¿Y tu, Iruka-sensei?_ El peliplateado le atrajo con una mano en la cintura y asió su mentón para que lo viera. No quería perderse ni una de las reacciones del maestro, las quería conocerlas a todas.

_ ¿Que cosa?_ Farfulló, poniendo las manos en el pecho del otro para evitar que lo pegue tanto a él.

_ ¿No quieres que tenga celos?_

_Ahh…_una risa algo nerviosa escapó del pelilargo, _no, por supuesto que no quiero que los tengas, seria demasiado molesto ¿no?_

_Iruka-sensei…_empezó el Jounin, acortando mas la distancia, hasta que sus torsos solo estaban separados por insignificantes milímetros._ Créeme que vas a tener que esforzarte mucho para que no los tenga._

_Ha-Hatake, estamos muy cerca, debemos sepa…_ Se interrumpió cuando el rostro del otro se aproximó demasiado. La mano del peligris fue hasta su nuca pero no hizo ademán de querer acercarse más. El Genin se acordó que antes solo le había rozado los labios, a lo mejor no le había gustado lo que sintió y por esa misma razón ahora no se decidía a hacerlo. No supo cómo interpretar las siguientes palabras que pronunció el otro:

_ ¿Que es…lo que me pasa?_

_ ¿Kakashi-sen…?_ Ahogó un jadeo al sentir las manos del Jounin sobre su espalda, pasando por debajo de la prenda, acariciando su piel.

_ ¿Por qué te deseo…tanto así?_ Inclinó un poco el otro cuerpo, oliendo su cuello, sintiendo el aroma a jabón que Iruka-sensei emitía. Probó la superficie con la lengua, subió hasta el lóbulo de su oreja, lamiendo cada forma.

_Kakashi-sensei…_

El tono ronco del maestro lo sedujo en una forma que ninguna otra mujer lo hiciera antes. Las manos en su pecho, la respiración agitada en su oído. Llevó su boca hasta la de Iruka, apretándola con su lengua hasta que la abrió para dejarle entrar. El sabor del sake se mezcló al igual que los gemidos que salieron de la garganta de ambos. Los movimientos en el beso del maestro eran dubitativos, como si se resistiera a que lo besara él pero no hacia mucho por alejarse. Buscó su lengua, pegándola contra el paladar, acariciando su parte baja, insistiendo hasta que un jadeo salio de la garganta del Genin, la recorrió en toda su longitud hasta que finalmente el sensei empezó a tocar también su lengua y sus manos dejaron su pecho para llevarlas hasta la nuca. Respiraban agitados pero ni así se separaban, Kakashi intentando calmar la necesidad que sentía e Iruka dejando que tomara lo que quisiera. El Jounin tironeó de sus labios, mordiéndolos para luego volver a entrar, deseaba devorarlo para encontrar finalmente aquello que lo atraía tanto a ese hombre.

Los besos no deberían ser así, capaces de hacerle perder el control, olvidando de donde se encontraba, ansiando más cercanía ahora mismo, sin importarle quién mirase.

Llegaba al límite cuando su codo tiró la jarrita con sake sobre la mesa. Umino se separó, alejándose un tanto en el asiento, tratando de calmar su respiración. Tomó una servilleta y procedió a limpiar el líquido. El maestro se sentía totalmente avergonzado.

¿Cómo pudo comportarse así? Debía estar loco, no disimulaba para nada lo mucho que le gustaba que Kakashi-sensei lo besara. Se suponía que no le creía que en verdad quisiera salir con él y un par de besos no eran indicios de que en realidad le gustase. ¿Cómo podía ser eso posible si hasta hace un par de días él lo vio con una mujer yendo quien sabe a donde? Imposible que lo olvidase, ya que fue una vez más de todas las veces en la que experimentó un profundo dolor en su pecho al verlo con otra de esas desconocidas.

Por eso no podía creerle. Nunca oyó que de un día para el otro una persona pudiese sentirse atraída por alguien a quien nunca miró más de dos veces y menos pensó de esa forma.

¿Qué hacia ahí entonces? ¿Por qué no lo rechazaba?

Después de todo ambos eran hombres, y en esa cita a ciegas lo que buscaba era una pareja mujer.

¿Por qué no se iba? Ah, no es que no supiera ya que siempre le gustó Kakashi, es sólo que se había hecho a la idea de que seria algo platónico. Y ahora todo aquello parecía más un sueño que otra cosa.

_ ¿Iruka-sensei?_ Llamó su atención el peliplateado.

_ ¿Si?_

_No me escuchó, ¿Verdad?_

_Oh, no. Lo siento…es que…mañana tengo que levantarme temprano._

_ ¿Seguro que es solo eso?_Cuestionó el peligris acercándose para ver entre la semipenumbra las fracciones del otro, intentando ver si había mentira en sus palabras.

Al maestro se le hizo imposible sostenerle la mirada sin importar que no lo pudiera ver bien, el saber que lo observaba lo ponía muy nervioso.

_No es mentira, mejor me voy._ Se puso de pie, poniendo sobre la mesa su parte de la consumación. Sin darle tiempo al Jounin a que intentara detenerlo, salió del local un tanto mareado, después de acomodarse el chaleco empezó su regreso a casa. Intentaba concentrarse en lo del dia siguiente pero lo único que revivía era los besos que se dieron en ese lugar, acelerándose su corazón al instante como resultado.

No necesitó ver a su lado para saber que Kakashi-sensei lo estaba siguiendo.

_Gracias por aceptar salir conmigo, _dijo el peligris estudiando las fracciones del otro, que permanecía pensativo. Si pudiera leerle los pensamientos todo le seria mas sencillo, de esa forma podría saber qué se le cruzó por la mente que lo hizo retraerse de esa manera._Te acompaño…no intentaré nada mas, _se apresuró a agregar cuando notó que se iba a oponer. Nunca le había tenido que insistir a una mujer antes que aceptara su compañía, si bien Iruka no era una mujer ¿No debía de querer lo mismo? A menos… a menos que realmente no quisiera su compañía.

Se detuvo en seco.

¿Qué tal que a Umino de verdad le gustase Genma? ¿Y si solo lo besó pensando en el otro?

_Kakashi-sensei, ya estamos aquí, _dijo el sensei, abriendo la puerta de su casa volviendo para despedirlo._Gracias por todo y…_

El Jounin lo hizo retroceder hasta que la puerta se abrió del todo para dentro, golpeando ésta contra la pared del pasillo del interior, afirmando al pelilargo en ella, apretándolo con su cuerpo.

_Kakashi-sensei…aquí no…déjame cerrar la…_

Los labios del peliplateado cayeron sobre los suyos, silenciando su protesta. Ese beso no tenia nada de dulce o seductor, era avasallante y exigente. Tan pronto le dio pase a su lengua, ésta acarició su interior con intensidad mientras sus manos recorrían su espalda, haciéndolo suspirar, llevando sus brazos hasta la nuca del Jounin, buscando cercanía.

Más le valía dejar de pensar y sospechar tanto. Debía darle la oportunidad que le pidió y que al aceptar salir con él se la concedió tácitamente. Jadeó al sentir las manos de Kakashi acariciando la base de su espalda, empezando a descender cada vez mas abajo. En esos momentos habría cedido a lo que sea le hubiese pedido, es más, estaba a punto de pedirlo cuando el intercomunicador del Jounin empezó a sonar con un suave sonido. Pero éste pareció no haberlo oído, demasiado ocupado en su boca y en tocar su cuerpo. Quizás no lo habría detenido pero el sonido se estaba haciendo cada vez más insistente.

_Ka…Kakashi-sen…_intentó pararlo entre sus besos._El interco…_ La lengua del Jounin se metió en su boca, nublándole el pensamiento nuevamente. Su propia pasión de inflamó, empezando a responder a los embates de su lengua, eso se sentía demasiado bien como para resistirse. En la presión que ejercía sobre su cuerpo notó cuanto aquello estaba afectando a Hatake, su mano derecha abandonó su nuca hasta llegar a su vientre, yendo mas abajo para desabrochar sus pantalones. El otro intentó interrumpir el beso pero no lo dejó, sosteniéndolo firmemente, mordiendo sus labios para invadir el interior del Jounin.

Iruka buscó el miembro y empezó a acariciarlo, poniéndose éste al instante más duro de lo que ya estaba. Oyó los gemidos del Anbu, que pronto le ganaron al sonido del comunicador. Lo tocó en toda su longitud, agarrándolo con su mano, tocando la punta con el pulgar, sintiendo las gotitas que humedecían el pene. Empezó a apretarlo, masajeándolo más rápido, mientras que sus labios tomaban de igual manera a su lengua, repitiendo en ésta los mismos movimientos.

En Kakashi solo el placer superaba a la sorpresa de estar siendo completamente dominado por el maestro. Pero el asombro cedió fácilmente ante el goce que le estaba dando. Lo beso con ansias, gimiendo mientras sentía sus manos en él, con aceleradas caricias que lo llevaron al orgasmo, tan intenso y liberador que sabia nunca le había pasado de esa manera antes con nadie.

Sintió el gusto a óxido en su boca, entre la tenue luz de la calle vio un hilo oscuro que caía del labio inferior del maestro.

_Iruka… ¿Te mordí?_ preguntó, ni siquiera se acordaba.

El pelioscuro rió.

_Si, _respondió acomodándole las ropas.

Cuando el Jounin observó como se limpiaba la sangre con la lengua, estuvo a punto de arrastrarlo hasta la habitación mas cercana pero lo detuvo su intercomunicador que empezó a sonar otra vez y antes de poder hacer algo, Umino se fue hasta el cuarto de baño.

De un pésimo humor, respondió la llamada.

_ ¿Qué pasa?_ preguntó sin siquiera identificarse.

_Se presentó una situación, mas vale que dejes lo que estés haciendo y vengas._

El peliplateado lo apagó. Le habían arruinado todo y encima tenia que ir a ponerse al tanto de lo que sea había pasado. Por primera vez sus obligaciones le pesaron y no le sirvieron de excusa para callar las peticiones o exigencias que las mujeres solían poner para que se quedara más tiempo.

Seguramente que Umino también se pondría así, aunque a él no tendría que ponerle excusas, al menos no al principio, después, cuando se pusiera más insistente tendría que decirle una o dos mentiras…eso seria hasta que se cansara de él y pudiera dejarlo.

Al no volver se puso la mascarilla y fue donde se había ido prendiendo las luces a su paso, encontrándolo en su habitación, cambiándose por otra ropa. Al notar su presencia, se volvió para pasar por su lado, caminando hacia la cocina.

_Pensé que ya te habías ido, ¿No te llamaron?_

_Si, _ respondió pasándose la mano por la nuca. "Pensé que ya te habías ido" ¿Qué clase de comentario era ese? ¿Por qué estaba enojado? ¿Por qué se molestó por eso?

¿Que por qué?

Porque le hirió profundamente que no le dijera que se quedara aunque no lo haría, quería que Umino anhelase su presencia tanto como lo hacia él.

¿Qué reacción tuvo? Pues la que menos esperaba ya que sus emociones tomaron control, queriendo lastimar a Iruka de la misma forma en la que lo acababa de hacer.

_Si, me llamaron, pude haberme negado pero como no tengo nada mejor que hacer, creo mejor que ya me voy._

En ese momento no pudo ver el rostro del pelilargo, que buscaba algo en el refrigerador, pero para cuando giró una educada sonrisa estaba en su boca que lucia una tirita donde lo mordió antes.

¿Qué es lo que acababa de decir?

Quería arrastrarse y pedir perdón.

_Debería ponerse en marcha, Kakashi-sensei, _dijo amablemente el maestro cuando el dispositivo empezó a sonar nuevamente.

Se acercó a él, pero cuando quiso sacarse la mascarilla el otro lo detuvo.

_Iruka… quiero…besarte…_ "no te enojes, por favor"

_Kakashi-sensei, no debe retrasarse mas._ Lo atrajo para depositar un beso en la frente._Ya debe irse._

Aquellas palabras no le dejaron decir nada más. Había dicho algo que no debió llevado por sus emociones y ahora no sabia cómo solucionarlo.

De lo único que era conciente era de que no quería irse.

.ºoO0*0Ooº.

Había un intruso en la aldea.

¿Había un intruso en la aldea?

Anoche lo llamaron para que colaborase en la búsqueda.

Kakashi releyó tres veces el informe que tenia entre manos.

No, por supuesto que no lo había o por lo menos, no uno que estuviera atentando contra la seguridad del la gente de Konoha, solo un hombre corría peligro, pero estaría a salvo mientras mantuviera sus manos y de ser posible ojos, oídos o lo que sea del objeto de su… ¿Adoración?

En verdad no podía comprenderse pero ciertamente no podía controlarse y como seria una tontería intentar contenerse prefería darle rienda suelta a sus instintos.

Pero lo de anoche…

Se había extralimitado. No tenia ninguna cosa qué hacer en la escuela referente a la búsqueda de ese supuesto "intruso" pero sí al responsable directo de que se convirtiera en eso.

Necesitaba verlo. Las pocas horas que tuvo para dormir, estuvieron repletas de sueños de él. Se acostó pensando en Umino, soñó con él y despertó con su persona dominando sus pensamientos.

Se detuvo al oír la voz de éste, quedándose en la puerta del aula donde estaba dictando clases. En verdad parecía gustarle eso. Las pocas veces que le prestó atención en el pasado, siempre estaba allí con una sonrisa en el rostro, pero esa era diferente a la que le hizo la noche anterior, después de ese comentario que hizo.

"…no tengo nada mejor que hacer…"

Una total mentira.

_Oye, Kakashi…_ El peligris se volvió, mirando al suelo. Pakkun lo miraba con ese rostro caído de siempre._...ya no sé donde ir a dormir, mejor me voy. ¿No crees que es mejor que digas que fuiste tu quien atacó a Genma Shiranui?_

_Ehhh… ¿Podrías no decirlo en voz alta? Nunca se sabe quien escucharía lo que hablas._

_Si que tiene razón._

Hatake se quedó de una pieza al oír la voz de Asuma a sus espaldas.

_Es extraño, Kakashi, no sueles distraerte a tal punto._Se burló el perro que desapareció en medio de una nube blanca al saber que si se quedaba estaría en problemas.

_ ¿Y qué estabas viendo?_preguntó Asuma, mirando por la rendija de la puerta corrediza. Una sonrisa apareció en el rostro del pelinegro, llevando su cigarro a una de las esquinas de su boca. _Nunca hubiera imaginado que Umino-sensei fuera capaz de encender tales pasiones en Kakashi-sensei hasta llevarlo al punto de atacar a un ninja de su propia aldea._

El Jounin de los cabellos grises se llevó la mano a la frente.

_No lo digas en voz alta._

_ ¿Qué es lo que vas a hacer, Hatake? Éste asunto del intruso es todo un problema, más aún cuando Shiranui es el testigo. Debe estar mas que cabreado ya que nadie mas resultó atacado anoche, sólo él. Además oí cuando hablaba con Anko, quiere que vuelva a insistir en otra cita._

_Lo cerraremos como un caso de robo._

Azuma vio a su compañero que se iba en dirección a la salida, observando de reojo al pelilargo que impartía totalmente ignorante de la atención que recibía del otro. Mirando con más atención, notó el corte en el labio.

Sonrió de lado.

Quizás no era tan ignorante como pensó, y mucho menos indiferente a Kakashi. Solo esperaba que ellos pudieran entenderse. Le constaba que Hatake no se abría realmente a las personas y ahora que parecía sentir algo por el maestro en verdad le gustaría que fueran sentimientos duraderos y no los superficiales que al corto o largo plazo se esfumaban tan rápido como aparecían.

.ºoO0*0Ooº.

Si alguien lo miraba bien ese día, notaria que su sonrisa era un tanto mas tensa. Todo esbozo de conversación terminaba fácilmente en silencio.

Las palabras, las que dijo Kakashi-sensei antes de irse le calaron tan hondo que creyó se desmoronaría frente al otro pero no lo hizo y al menos en ese aspecto su orgullo había salido indemne, desde la muerte de sus padres había aprendido a ocultar su sufrimiento para que nadie se preocupara, hasta que eventualmente éste se hacia cada vez mas pequeño o más sencillo de resguardar lejos de su andar diario pero al que tenia que enfrentarse por las noches. Le dolió demasiado pero no podía estar enojado con él. Tampoco había esperado que el Jounin quisiera quedarse a pesar de tener que irse, pero oírlo decir aquello le quitó de repente toda la felicidad que había experimentado antes. Quizás se había aburrido la noche anterior o se sintió asqueado luego de que lo tocara y se viniera en sus manos.

El timbre que anunciaba el fin de la mañana llegó a sus oídos, sorprendiéndolo. Desde que entró al curso, a partir del "Buenos días" entró en un estado automático, centrando sus pensamientos en otra parte y dictando la clase repitiendo lo mismo que hacia cada año. Eso no era bueno, disfrutaba siendo maestro y nunca había hecho eso.

Suspiró. Más le valía despertar de una vez.

Despidió a la clase y fue hasta el salón de profesores a buscar sus papeles para ir a la recolección de informes de las asignaciones de la tarde. Estando allí se cruzó con Kurenai-sensei que sonrió al verlo.

_Ah, Iruka-sensei, me mandaron a buscarte._

_Bien, _dijo acomodando los papeles en sus manos. Recordó que más temprano uno de los profesores le había comentado lo del intruso pero que en su estado apenas si le prestó atención y menos le dio importancia. _ ¿En qué quedó lo del intruso?_

_Todavía lo están investigando. Intentaron rastrearlo pero parece que se desvaneció en el aire._

_Oí que alguien fue atacado ¿Sabes quién?_

_ ¿No te enteraste?, _preguntó extrañada._Fue Genma._

_No lo sabia, _se sintió culpable por no haber prestado atención antes, después de todo, se llevaba bien con él._ ¿Está muy mal herido?_

_No, sólo fue un golpe en la cabeza que lo dejó inconciente._

_ ¿Y dónde fue?_ quiso saber el maestro.

_En la plaza, anoche, alrededor de las diez._

Iruka no podía creerlo. Mientras él estaba en medio de una "cita" el pobre de Genma estaba siendo victima de un desconocido.

_ ¿Está aislado?_ preguntó Umino.

_No, _negó la mujer._Se intentó de todo, hasta ponerlo en estado de trance para saber si oyó algo en medio de la inconciencia pero no funcionó, lo que lleva a pensar que el causante de todo esto es un ninja o alguien con un nivel avanzado de técnicas para el borrado de la memoria._

_ ¿Aún no se sabe qué fue lo que robo?_

_Eso es lo mas extraño de todo, no se registró faltante en toda la aldea. Casi parece como que su único objetivo fue Genma._ señaló la kunoichi.

_Y ahora lo investigan a él ¿No?_

_Si. ¿Querías ir a verlo? No lo han recluido, él puede hacer su vida de siempre._

Iruka miró el grueso montón de papeles que traía en manos. Ahora le seria imposible ir.

_Kurenai-sensei, ¿Podría decirle algo por mi?_

_Claro._aceptó la mujer con una sonrisa.

.ºoO0*0Ooº.

A la cuarta vez que oyó el relato de lo que le pasó al ninja la otra noche ya estaba más que harto pero no podía decir nada.

Asuma le impuso que se hiciera cargo del caso de Genma, de esa forma podría cerrar la investigación con lo que se le ocurriese pero el castigo estaba en tener que lidiar con la tediosa tarea de registrar al detalle cada recuerdo que tenia, junto con los agregados como la voz, el aroma o cosas así. Lo peor de todo es que sabia que no importaba cuánto se exprimiera el cerebro el que estaba sentado delante de él, no sacaría nada. Se había encargado de no dejar huella alguna por eso sabia que todo aquello era tiempo perdido.

Formulaba las mismas preguntas para recibir respuestas idénticas a las que le dio antes.

Todo eso le estaba generando impaciencia. Lo que mas quería ahora era ir donde Umino y hablar con él. El reloj marcaba las siete de la tarde. El maestro seguramente ya estaba saliendo de sus responsabilidades yendo para su casa. Quizás debería esperar hasta mañana para verlo.

Unos minutos después Kurenai-sensei entraba al despacho, saludando a todos con una sonrisa.

El peligris se sintió con humor de molestarla.

_Ahh, Kurenai-sensei, lo siento pero Asuma no está aquí._

La mujer lo miró fijo, con una luz de diversión en sus ojos. El Jounin recordó que Asuma no le ocultaba nada a su pareja.

_En realidad vengo a dejar un mensaje,_comenzó la ninja con amabilidad pero con un matiz malvado en su voz del que sólo Hatake fue conciente._Para Genma._ El aludido interrumpió sus declaraciones que le dictaba a otro que estaba ahí asentando en papel su declaración para mirar a la mujer.

_ ¿Si? ¿De quién?_ preguntó levemente interesado.

_Iruka-sensei._

El interés de Genma subió a niveles estratosféricos.

_ ¿Y qué dijo?_

_Que quiere hablar contigo y que si estás libre te invita a cenar. Tengo que llevarle tu respuesta, es para las nueve y media en…_

_Si, _se apresuró a aceptar.

Después de darle los detalles del lugar, la ninja se marchó.

Kakashi continuó con lo que debía en un estado de estupor. No escuchaba nada ni le prestaba atención a nadie, ni siquiera al interrogado.

La sesión duró una hora y media mas. Guardaba los registros en un cajón observando la espalda de Genma que parecía alma que lo lleva el diablo de lo rápido que se iba.

Le dejó el resto al otro ninja y salió dando un portazo. En el camino se cruzó con Asuma, que notando de lejos el humor en el que estaba, sacando el cigarrillo de su boca, preguntó:

_Kakashi-sensei ¿A dónde va tan apurado?_

_Esta vez sí me buscaré una mujer._Farfulló pasando por su lado, perdiéndose de la vista al girar por uno de los pasillos que conducían a la salida.

Asuma le dio una seca al cigarro.

Iría donde Kurenai para salir esa noche. Si, eso es lo que haría.

.ºoO0*0Ooº.

_Eres muy puntual, _ recalcó Iruka al ver a Genma sentarse frente a él en el local de comida.

_Me sorprendí por la invitación, pero por nada la habría rechazado._

Como era de esperarse, Umino no captó el significado detrás de esas palabras, evidente este hecho en su reacción y comentario.

_Si, _dijo riendo el pelilargo._Nadie podría negarse a una comida gratis._

Genma no dejó que eso lo desanimara, asió el menú del lugar y eligió lo primero que leyó con escasa atención. Todo le sabría delicioso con esa compañía.

****

Sonreía, comentaba algo y su compañero reía. Como ambos pidieron platos distintos, Genma solía pedirle que lo hiciera probar algo y en vez de negarse, como habría correspondido, Iruka le acercaba su parte para que tomara un tanto con los palillos.

Conversaban de forma amena y fluida. No había rubor en su rostro ni susurros al oído pero eso no le importaba porque para él era como si lo estuvieran haciendo.

Aquellas miradas que no tenían nada de seductor, al menos de parte del maestro pero le valian como si fueran mutuas. Cada vez que Iruka sonreía era como si le estuvieran susurrando al oído y cuando reía lo sentía como si estuviera besándolo.

Para los ojos de Umino sólo existía Genma, ni siquiera se dio cuenta de cuando entró a aquel lugar, en ningún momento dejó de observar al acompañante que tenia enfrente y eso lo estaba matando.

Kakashi ignoró la molesta voz femenina que intentaba llamar su atención, sentada a su lado.

¿Cuál había sido su plan?

Que el sensei los viera juntos y que sintiera celos, tanto como para olvidarse del idiota de Genma y se lo llevara del lado de esa mujer hasta su casa, a su alcoba, en su cama, dejándolo estar entre sus piernas.

Maldito fuera su plan que falló de principio a fin.

Pero no pensaba dejar que esos dos disfrutaran de esa noche. La arruinaría.

El maestro estaba muy equivocado si creía que no se cobraría aquello, más allá de si estaba enojado por lo que le dijo anoche, no le permitiría estar siquiera en una cena con otro que no fuera él.

Ya le demostraría que una vez que ponía sus ojos en algo, esto pasaba a ser de su propiedad.

E Iruka Umino, aunque no lo supiera todavía, le pertenecía por completo.

Continuará…

Oookkk, KYA!!! Mi segundo capitulo de mi KakaxIru ^_^

"Yo ser feliz en alta forma" porque les gustó el primer capitulo, espero que este también lo sea.

Prometo que la próxima actualización será más pronto XD

Por favor dejen Reviews, que son quienes activan a mis musas porque vienen de ustedes. MUCHAS GRACIAS a todos aquellos que me siguen en este fic, no dejen de hacerme llegar sus opiniones.

Sayuri hatake: Obrigado, eu cá entendo um pouco (XP espero no haber asesinado tu lengua natal, lo siento XD) En verdad espero que me sigas en el desarrollo de esta historia, muchas gracias por tu apoyo ^_^

A todos en general gracias por leer hasta aquí, cuento con su apoyo (Léase REVIEWS XD, sin presiones XDXDXD) que si no me desanimo T^T…..XD

Nos estaremos leyendo,

Ja ne! ;)