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WARNING-WARNING: C3PO dice "LEMON-LEMON"

Capitulo 3: "El "nunca" del Jounin"

Ambos fueron guiados por el pasillo con el suave y brillante piso de madera oscura. Antes de ingresar, Genma se volvió para pedirle a la empleada que trajera el sake tibio.

Iruka se sentó en el kotatsu y delante de él lo hizo el otro ninja.

"Mañana no hay escuela, sólo tengo que ir a trabajar por la tarde" pensaba Iruka,"entonces ¿Por qué me siento culpable?"

_Iruka-sensei, verás, quería aprovechar la oportunidad de hablar sobre lo que sucedió en la cita que tenías el otro día._

El maestro miró a Genma.

No era que hubiera algo definitivo entre ellos, lo de esa noche, lo que sucedió fue demasiado poco para decir que existía algo formal pero a la vez, lo acontecido le hacia imposible pensar que eso no significo nada. No lo había visto en todo el día y tampoco tenía mucha idea de qué le diría de encontrárselo.

Sólo sabía lo que sentía ahora, y era que estaba triste y confundido acerca de si estaba enojado consigo mismo por haber actuado así el día de la cita, cuando llegaron a su casa.

Le gustó tocarlo y que lo besara de esa forma, inclusive que lo mordiera. Su rostro se coloreó al recordar todo aquello pero se obligó a despertar. Si alguien estaba dibujando sueños al aire era él. Para Kakashi esa seguramente fue una ocasión para "probar algo desconocido"….aunque… ¿Cómo podía estar seguro de que nunca antes estuvo con un hombre?

Con lo atractivo que su aura misteriosa le otorgaba seguramente era un experto tanto en mujeres como en hombres.

Entonces ¿Por qué a él? ¿Por qué no citar a otra persona más… sobresaliente?

_Genma, la verdad es que ni yo mismo podría definir…_

El ninja lo interrumpió para decir con un ligero rubor, parecía avergonzado por algo que el maestro no llegaba a comprender.

_Iruka-sensei, vera, lo de esa noche yo estaba en camino cuando… aunque seguramente ya te enteraste de lo que me pasó, _ hizo una pausa para esperar a que el otro asintiera._ Bueno como te decía…_

La rápida y atropellada explicación del shinobu fue cortada cuando las puertas corredizas se abrieron para dar paso a la joven del servicio.

Iruka-sensei desvió un tanto la mirada pero antes de volver su atención a Genma sus ojos se quedaron en la mujer. No era la misma que los había atendido antes y tenía la impresión de que la había visto antes, en otro sitio. Como era la primera vez que venía a ese local, no podía ser que hubiera sido en ese lugar, tenia que tratarse de otro.

¿Dónde?

_Mmm… ¿Iruka-sensei?_

El pelilargo desvió su mirada de la empleada para verlo.

_Lo siento, me distraje un momento… ¿Me decías?_

Antes de que Gema pudiera empezar otra vez, la chica se aclaró la garganta y dijo:

_Hay un señor que quiere unirse a ustedes, me pidió que les trajera el mejor sake para…_

_Para que no pudieran negarse, claro está._ Dijo el peligris entrando en la habitación, sentándose, sin invitación en el lado derecho de Iruka, demasiado cerca para la opinión de los dos presentes.

_... ¿Cómo podríamos negarnos?_dijo Genma con la clara expresión en su rostro de que sí estaba molestando. _Por cierto, Kakashi-sensei, ¿Cómo supo que estábamos aquí?_

El ojo del Anbu se empequeñeció más. Iruka reprimió un escalofrío. Más que divertido parecía furioso.

_Aunque actuaste muy rápido apenas recibiste la información de Iruka-sensei, no fue difícil saber que hiciste la reservación de éste lugar._Mientras hablaba, Hatake recibía de la mujer las botellas y vasos para beber, ninguno de los otros dos notó que uno de esos recipientes tenia un tono apenas más oscuro que el otro par y tampoco de la mirada de complicidad que se dirigieron. Después de que ella se retirara, el peligris procedió a servir, tomando el control de la charla. _ ¿No van a querer ningún bocadillo?_

_Ya cenamos, _dijo el maestro, tomando el resto del incoloro liquido. Kakashi se estiró mas de lo que necesitaba para tomarlo, rodeando por delante el cuerpo del maestro para asir el vaso de su mano izquierda.

_Si, los vi, _le susurró al oído._ ¿Te divertiste…Iruka?_

_ ¿C-Cómo si yo no…?_

_En verdad te veías muy…entretenido._

Umino miró hacia donde estaba Shiranui, que parecía tener problemas para mantenerse despierto.

_Ka-Kakashi-sensei…algo le pasa a…_Tembló al sentir la lengua del Anbu en su cuello. Iruka cerró los ojos. El otro se había quitado la mascarilla y no iba a verlo._Hay que ayudar a…_

_ ¿No vas a mirarme?_ el sensei fue empujado contra el suelo, poniéndosele el otro encima. _Parecías tan… atento a todo lo que decía Genma y a mi no me quieres ver. ¿No deseas ver mi rostro?_

_No, _negó tratando de empujarlo pero no pudiendo. _Salte de encima, hay que…_

_Iruka…_susurró en su oído mientras le mordía el lóbulo._Deja de pensar en Genma, él ya duerme profundamente._

_ ¿Q-Qué? ¡¿Le diste algo?!_ El pelilargo volvió el rostro hacia el ninja dormido para mirarlo pero una mano se puso frente a sus ojos.

_Si no me miras a mí, no verás a nadie._

Kakashi metió su lengua en la boca de Iruka, poniéndose entre sus piernas, para besarlo mezclando el sabor a sake que ambos tenían, buscando que el maestro le correspondiera, masajeando con su muslo la entrepierna del pelilargo a quien se le escapó un jadeo al verse asaltado de esa forma. Intensificaba más lo que sentía el hecho de que no podía ver. Sus manos fueron hasta los cabellos grises de quien estaba sobre él para sostenerlo cuando su lengua empezó a enredarse con la del Anbu, que de buena gana aceptó esa rendición.

_¿Vas a mirar mi rostro?_preguntó Hatake.

_No,_le respondió el sensei.

_¿Por qué no?_

_No quiero. Ya escuché de ti lo que sientes acerca de estar cerca mío._ El tono de voz de Iruka denotaba dolor que le llegó muy profundo al peligris.

Kakashi bajó hasta su boca, mordiendo los húmedos labios por los besos que se dieron.

_Iruka-sensei…_susurró,_¿Me estás castigando, Iruka-sensei?_ delineó con su lengua la fina y lisa superficie antes de usarla para entrar, recorriendo la cavidad hasta oírlo jadear. _Dímelo,_insistió, repitiendo una y otra vez los movimientos, solo que tardándose cada vez más en meterse entre sus labios._Quiero escuchártelo decir con esta boca que me acepta,_ se introdujo una última vez. Para insistir: _Dilo, Iruka…¿Me estás castigando?_

_Si, _dijo el maestro._Me dolió y quiero castigarte con esto._

Hatake acarició la evidencia de la excitación de Umino por sobre el pantalón para después llevar ambas manos al trasero del hombre. Sonrió al ver que el otro cerraba los ojos. Estaba enojado y lastimado por sus palabras y lo castigaba al rehusarse a ver aquello que él quería que mirase.

_Quiero…_por encima de la tela tocó la entrada a su cuerpo, acariciándola insistentemente,_quiero esto,_susurró antes de besarlo nuevamente,_déjame hacer de esta parte algo mío… quiero que me pertenezcas…Iruka._

_Kakashi-sensei…_A Umino se le estaba haciendo difícil oponerse, pero el sonido de una respiración acompasada le recordó dónde estaban. No podía creer que otra vez estuviera actuando de manera tan irresponsable.

Aún sin verlo, empezó a negarse:

_Ahora no es momento para estas cosas…_

Le sorprendió lo fácil que el Anbu se salió de encima de él. Algo decepcionado, se puso de pie, reprendiéndose por haber deseado que continuara.

_Avísame cuando te pongas la masca…_

_Ven un momento, Iruka-sensei,_ dijo el peligris que lo tomó del codo, haciéndolo entrar a un cuarto después de abrir una puerta corrediza._¿No vas a verme todavía?_

_Ya dije que no es momento…_Una maniobra lo tumbó, quedando de espaldas sobre una suave superficie. El tantearla le dio una idea de lo que era._¿Kakashi-sensei?...Esto es un…¿futon?_

Hatake se arrodilló entre sus piernas, moviendo sus manos hábilmente para desabrochar los pantalones del otro y sacárselos antes de que si quiera se percatase de lo que le estaba haciendo. _¡¿Qué crees que haces…?!_

_Si no quieres verme, va a tener que ser así._dijo el peligris.

_¡¿Qué…?!_En pocos segundos el maestro estuvo boca abajo y su miembro era acariciado con habilidad._Ka…_jadeó, hundiendo su boca en la acolchada superficie para liberar su vos cuando el goce se extendió por todo su cuerpo.

_¿Qué parte…será mi favorita?_ susurró Hatake en su oído sin dejar de tocar su pene, acariciando por debajo de su ropa su espalda, deteniéndose un tanto en la cicatriz que tenia allí bajando luego a la base de la columna, en la última curva, la mas pronunciada de todas para tocarla como algo preciado._Esta parte, Iruka-sensei…no pude quitarle los ojos de encima cuando me invitaste a tu casa, es tan…atrayente._ Retiró esa mano, que luego sintió húmeda mientras se deslizaba por entre sus glúteos.

_Kakashi…_dijo el maestro, tensionándose por la sorpresa al notar que le metía un dedo en la entrada a su cuerpo.

_Solo uno…_susurró moviéndolo lentamente hasta que lo sintió adaptarse a la sensación. Introdujo el segundo, dilatándolo para que lo recibiera completo. Pronto estaría listo y finalmente sabría qué lo obsesionaba de ese hombre. Ese simple…común…y hasta aburrido hombre. Cuando el tercero estuvo dentro, el Anbu soltó el miembro erecto del pelilargo para sacar el suyo de entre sus ropas, que latía hinchado, buscando la satisfacción.

Notó que las caderas de Umino se balanceaban ante su contacto, concluyendo que debía estar gustándole aquello.

Pero el Anbu estaba seguro de que le desagradaría.

Si, la sensación adentro de Iruka se sentía bien ahora pero seguramente al estar en su interior no le gustaría.

Se estremeció cuando sus dedos fueron apretados dentro del maestro. Esperaba con ansias, deseaba meterse tan adentro, quería tomarlo de tal forma que el Chuunin no pudiese vivir en su ausencia.

Se saciaría de él y desaparecería de la misma forma en la que se apareció esa noche, en la que le mintió. Cuando tomara aquello que lo llevaba a actuar como un delincuente, lo dejaría y no volvería a verlo.

Pero esta noche no, ahora lo haría suyo y vería si en definitiva no era mas que una calentura pasajera.

Deslizó su mano por la cara interna de su muslo para abrirlo más. Se mordió el labio inferior cuando la punta entro. La sensación era increíble. Casi podía pensar que estaba a punto de venirse.

_Kakashi…duele,_dijo el sensei bajo él.

_No por mucho, amor _le susurró mientras continuaba su avanzada en ese caliente interior._Sólo espera un poco mas,_ usó su mano para masturbarlo, buscando su mentón con la otra para hacerlo volverse un tanto, lo suficiente como para besarlo. No lo miraba, mantenía sus ojos firmes, ni siquiera cuando empezó a moverse lentamente, haciéndolo jadear. _Eres…cruel, Iruka. No quieres verme pero me deseas dentro tuyo._ Empujó un par de veces, sintiendo en su mano caer el blanco liquido. _Esto te gusta demasiado ¿No?_

_¡No digas eso…!_ se quejó el otro cubriéndose la cabeza cuando un jadeo salió de él al sentir que se metía mas adentro.

_Pero te viniste…¿O no?_ le murmuró al oído. Él era el primero, lo sabia pero que su cuerpo estuviera reaccionando tan bien lo hacia dudar de su anterior certeza, sintiendo celos de quien pudo haberlo tenido así._Iruka-sensei…respóndeme… ¿Estuviste con alguien así como lo estás conmigo?_ Con la poca luz que venia del otro cuarto, Kakashi pudo ver que la nuca del maestro se ruborizaba._Te… ¿Te estás ruborizando?_preguntó encantado.

_ ¡Claro!... ¡Como si alguien pudiese hacer esto con…!_ Los gemidos del pelilargo siguieron a la nueva erección que incitaron las embestidas del Jounin.

_...Iruka…sensei, eres tan…_

Las oleadas de placer le impidieron seguir hablando, se sentía tan bien ese resbaladizo y caliente interior que lo apretaba más cada vez que entraba y salía. No podía creer que lo tuviera así, siendo que momentos antes estaba con…

Recordó al que dormía sobre el kotatsu en la otra habitación. Estiró la mano para correr la hoja de la puerta para que se viera a la perfección el cuarto.

_¡¿Q-Qué haces?!_exclamó el maestro.

_Está durmiendo, _dijo el peligris casi lamentándose por ello. _Como desearía que despertara ahora mismo…_

Kakashi se agarró de las caderas del maestro y empezó a penetrarlo con fuerza, arrancándole gemidos al pelilargo que se cubría avergonzado de lo que pasaba pero no pudiendo evitar disfrutar de ello.

_Perdóname Iruka…nunca más diré algo así…_

El sensei sabia que no podría, que nunca podría negarle nada.

_Si…_pronunció entre jadeos mientras sentía el clímax llegar otra vez.

Ambos cuerpos se mecían, al ritmo que marcaba el Jounin que se metía y masturbaba a Umino cada vez más rápido.

Hatake sentía que se le iba a salir el corazón. Aquello no tenía comparación a lo que imaginó.

Su cuerpo se estremecía y pedía más.

No tenia suficiente. Ahora quería más.

Pero sospechaba que una noche no bastaría.

Lo que no imaginaba era que la sensación de saciedad no llegaría nunca.

Continuará…

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