Capítulo II: Phil al rescate


Now, I'm searching every lonely place

Every corner calling out your name

Tryna find you, but I just don't know

Where do broken hearts go?

Where do broken hearts go?


-Supongo que has rechazado a Gilbert Blythe. Eres una idiota, Anne Shirley.

-¿Llamas idiota a negarme a casarme con un hombre al que no amo?- dijo Anne fríamente, incitada a responder.

-No reconoces el amor cuando lo ves. Has engañado con tu imaginación algo que crees que es amor, y esperas que lo real se parezca a eso. Ya está, es la primera cosa sensata que he dicho en mi vida. Me pregunto cómo lo he conseguido.


- Anne es una idiota, Phillipa Gordon está segura de eso - Phil bajó las escaleras de la casa de Patty lo más rápido que pudo para alcanzar a Gilbert. - Gilbert Blythe es el mejor chico del mundo como para que sea rechazado por alguien que a pesar de todo si lo ama, pero Anne ha imaginado tanto del amor que ya no lo reconoce

Justo en el momento en el que iba a salir se dio cuenta del ramo de flores que Anne dejó cuidadosamente entre Gog y Magog cuando entró llorando. A pesar de todo no se deshizo de él, no lo tiró y pisó ni se lo aventó a Gilbert en el trágico momento; solo lo dejó en medio de la sala de estar, como si le quisiera dar una segunda oportunidad al encanto de las flores, y tal vez, un gran tal vez, al encanto de la persona que las recogió para ella.

Phil puso las flores en la mesa de la sala de estar y fue corriendo para buscar a Gilbert.

No fue fácil encontrarlo, pero después de recorrer casi toda la ciudad, Phil fue al cementerio donde conoció a Anne y a Priss; y extrañamente lo encontró ahí. Gilbert no había ido nunca al cementerio con ellas, tal vez fué por su cuenta alguna vez, pero a Phillipa le convencía más la preocupante idea que le cruzó por la cabeza: "¿A dónde van los corazones rotos? Si a un cementerio parece lógico" dijo mientras bajaba hasta la tumba de un héroe de guerra en la que Anne se había fijado la primera vez que estuvo ahí.

-¿Qué estás haciendo aquí Gilbert?

-Anne te dijo que me rechazó, supongo.

Phillipa se sentó a su lado en la lápida y por primera vez vió los ojos del muchacho sin brillo, descoloridos y sin esa expresión de pregunta que todas las muchachas que los veían querían contestar. [1]

- Gil, Anne te ama, siempre te ha amado y siempre te amará. Pero se está portando como una imbécil porque tiene miedo de quererte tanto y que el amor no sea como ella lo imagina, sin suelos de mármol ni resplandores y...

- Claro, ya sé que en el futuro inmediato yo no podré darle resplandores Phil, soy pobre, no soy un héroe en Camelot [2] y en mí no hay nada inescrutable ni melancólico, Diana Barry ya me lo ha explicado mil veces, pero no puedo dejar de amarla de la noche a la mañana, no sé cómo hacerlo. - Interrumpió Gilbert.

- No Gil, no me refiero a los resplandores literales, no soy tan ambiciosa como todos creen; me refiero a los resplandores en el corazón. Tu amor le provoca a Anne dolor y emoción, por eso tiene miedo. Ella siempre pensó que vivir enamorado era como vivir en un palacio, pero estar enamorado es más bien como vivir en una rueda de la fortuna eterna.

- Phil, el amor no es dolor, no debería ser dolor y si lo es entonces es un asco.

- Te estás convirtiendo en un hombre - Se burló Phillipa - Tú sabes que el amor es un asco, pero aun así amas a Anne como nadie. Disfrutas del asco que es el amor ¿O no Blythe?

Gilbert soltó una risita amarga.

-Phil dime la verdad, ¿Anne me rechazó por qué hay alguien más? Por qué si es así, solo quiero que ella no se avergüence, que esté segura de que llegado el momento la voy a apoyar, aunque me lastime verla con otra persona.

-Gilbert, tú le diste a Anne un ramo de madroños, ¿no?

- Si.

- Anne las tiene en la chimenea entre Gog y Magog, estoy segura de que va a ir a recogerlas y a ponerlas en un florero en su escritorio. No hay otro es el corazón de la reina Anne, Gilbert no se puede deshacer de tus flores porque no se puede deshacer de ti.

- Creo que ya lo hizo Phil. ¿No me ves? Estoy con el corazón roto por Anne, en un cementerio, en la noche más fría de abril.

- Ustedes dos son el uno para el otro: no hay personas más necias y dramáticas en este mundo.

Gilbert le sonrió, aun tenía una expresión de desconsuelo, pero ya era algo.

- Phil debo llevarte a la casa de Patty. Apenas me voy dando cuenta de que es la noche más fría de abril para todo el mundo y no solo para mi. Ya es de noche y debes estar en casa.

- Llévame a casa, pero promete que seguirás rondando por ahí. Anne se resistirá menos si ve que eres un buen amigo con nosotras y Stella, Priss y yo te ocupamos como figura masculina en la casa de Patty. No dejes de venir.

-Prometo que no lo haré Phil, no puedo dejar a mis chicas de Patty's Place.

Caminaron por la acera hasta la avenida Spofford, hacia una casa donde había una muchacha llorando en una habitación azul, mientras ponía unas flores de mayo en su florero.

- Creo que cualquier cosa o persona que esté entre Gilbert y yo es el enemigo - Reflexionaba Anne. - Y nunca podré olvidar su cara cuando lo dejé ir, y Gilbert nunca me amará otra vez. ¿Pero por qué me duele tanto?¿Por que necesito que me quiera?

Cuando Gilbert llegó a su casa, escribió en su cuaderno de notas unos versos que se le ocurrieron mientras estaba en el cementerio.

"... Where do broken hearts go?"


La canción de este capítulo es Where do broken hearts go, compuesta por Alexandra Leah Tamposi, Harry Styles y Julian C. Bunetta. Tengo una obsesión por One Direction, así que a lo largo de la historia habrá varias canciones de los chicos.

El primer fragmento qué aparece en este capítulo es del libro Anne of the Island, y su escritura le pertenece a Lucy Maud Montgomery. Pensé que era una buena introducción a este capitulo y el papel de Phil en mi historia.

[1] Esta es una referencia a Rilla of Ingleside. *(posible spoiler)* En ese libro mencionan que Rilla tenía los ojos de Gilbert, y me gusta pensar que también compartían la misma expresión.

[2] Nuestros chicos amaban al Rey Arturo; o al menos Anne estaba obsesionada con Elaine, así que...

No había los comentarios estas últimas semanas y quiero agradecerles por su apoyo a esta historia. Es la primera vez que escribo algo para publicarlo, así que sus palabras me motivan para seguir día a día. Aún hay muchos capítulos y los publicaré cada viernes. ¡Lo prometo, chicos!