Capitulo 5 IchiRuki ¿novios?
Rukia se que no es el momento pero lo que te iba a decir en la tarde es que es que…rin, rin (que malos efectos de sonido T_T) el celular de Ichigo sonó. Que mal momento para que sonara este estúpido aparato-pensó el ojimiel.
Es mejor que conteste, puede ser importante –menciono la morena.
No te preocupes no es nada grave-dijo el ojimiel viendo la pantalla del celular, solo es un mensaje de texto que me envió Ishida, pues veamos dice…es solo una invitación a acampar en la colina que está casi en la afueras de Karakura este fin de semana -menciono el ojimiel algo frustrado.
–Maldito Ishida justo me tiene que interrumpir cuando voy a decírselo por fin a Rukia –Pensaba el ojimiel.
La colina?-pregunto la morena algo extrañada
–Sí, es que este fin de semana es el festival de los hanabis y desde la colina se ven mejor –menciono el peli naranja. *idea* si llevo a Rukia a la colina tal vez se sienta mejor y no piense tanto en la partida de Kaien –se dijo asi mismo.
Rukia quieres ir conmigo y con los chicos a la colina?
Fresita no tienes porque preguntarlo sabes mi respuesta-dijo burlonamente la ojivioleta.
Te he dicho millones de veces que no me llames de esa manera enana-exclamo el ojimiel. –Al parecer ella ya recupero su humor-pensó para sí.
La puerta de la enfermería se abrió, la enfermera entro a la habitación y se acerco a la morena. –te sientes mejor?-pregunto la mujer de uniforme blanco.
Sí, ya estoy bien, me puedo ir ya?.-dijo en un suspiro la chica que estaba en la cama
Si te sientes mejor te puedes retirar-menciono la mujer de blanco, mientras la ojivioleta se incorporaba y le agradecía por la atención. Rukia e Ichigo salieron de la enfermería y a su vez se fueron del instituto ya que era algo tarde.
Al salir la morena se precipito al ver en la esquina un taxi que se acercaba; levanto su mano en señal, para que automóvil se detuviera.
Hasta luego Ichigo, nos vemos-dijo la morena mientras se subía a un taxi para ir a su departamento.
Cuídate enana-exclamo el ojimiel.
Sábado por la mañana…
Toc, toc-voy grito Karin
Buenos días Karin-chan
Hola Rukia-chan pasa, siéntate.
La ojivioleta entro a la casa saludando a la jovencita frente a ella, camino por la sala y se sentó a esperar al peli naranja, ya que se iban a acampar esa mañana. –que hace el fresa que aun no está listo? –se preguntó mentalmente.
Ichi-ni, Rukia-chan esta aquí. –dijo Karin mientras tocaba la puerta de la habitación del ojimiel.
Dile que ya voy-grito el peli naranja.
Rukia-chan a donde van a acampar? –pregunto de manera tierna Yuzu mientras recogía los platos del desayuno que se encontraban en la mesa y llevándolos a la cocina.
Pues el plan es reunirnos con los chicos que nos están esperando en la cafetería del centro y luego irnos a la colina a acampar para ver los hanabis en la noche –exclamó la ojivioleta mientras miraba impacientemente la pantalla de su móvil
Rukia-chan te ves hermosa y muy…-menciono el Isshin mirando detenidamente la figura de la pequeña frente a él; un bien colocado golpe en la nuca lo hizo callar y a la vez lo dejo tendido en el suelo. Detrás del cuerpo inconsciente, se encontraba el peli naranja con su mano derecha rígida. –pero que vieja cabra tan jodida-menciono mientras miraba a la bella damita frente a él.
Ruk…-susurro el peli naranja al ver detenidamente a la morena, su padre tenía razón y no era para menos la ojivioleta se veía espectacular, tenia puesto un pantalón crema media pierna, que le llegaba hasta la rodilla, y se amoldaba a la perfección a las pierdas; una camisita blanca manga corta pegada al cuerpo que hacía resaltar sus curvas; unos zapatos cerrados bajitos color crema y claro su mochila para acampar.
Realmente la enana esta hermosa hoy –pensó el ojimiel.
Ichigo…Ichigo-le grito Rukia sacándolo de sus pensamientos, ya es tarde los chicos tienen que estar esperándonos quieres hacerme el favor de apurarte fresita.
ya te dije que no me digas así enana -refunfuño Ichigo
Rukia tomo del brazo al ojimiel sacándolo de la casa a la fuerza.
Cuídense –grito el papá de Ichigo; Mamá nuestro hijo ya es un hombre –dijo Isshin llorando mientras abrazaba el cartel de la foto de su esposa fallecida.
Eres una enana del demonio, no tienes porque arrastrarme de esta manera-dijo el ojimiel mientras entraba a la cafetería alado del brazo por la morena.
No protestes fresita lo hago porque te retrasaste –exclamo Rukia mientras se dirigía a la mesa en la que estaban los chicos.
Vaya llegaron los novios-dijo la karateca con un tonito de voz realmente meloso.
Pero que cosas dices Tatsuki nosotros no somos novios como crees. –protesto la morena dando una paso atrás de manera instantánea a los comentarios de su amiga
Vamos Kuchiki no lo niegues, mira como tienes sujetado a Kurosaki -exclamo Ishida acomodándose los lentes con el dedo índice
No es mi novio-dijo ruborizada la morena mientras soltaba el brazo del peli naranja.
Ya estamos completos no? Que esperamos para irnos-pregunto Chad cambiando el tema de conversación
No, aun falta alguien-menciono Orihime.
Ichigo-kun –grito de alegría una chica de cabello morado oscuro mientras abrazaba al ojimiel de manera sorpresiva y algo extravagante. Rukia al ver esto volteo la cara a un lado para evitar ver la llamativa escena –es que cada vez que vengo a esta cafetería una chica se le tiene que arrimar a Ichigo –pensó la morena en su interior con cierto enojo.
Kurosaki-kun conoces a Senna? –pregunto Orihime con cara de duda y algo de sorpresa.
Pues sí, es la chica que estaba en la calase de kendo no?-menciono mientas rascaba la parte trasera de su cabeza
Vaya Kurosaki con que conoces a mi adorable prima Senna-mencionó el cuatro ojos mirando de manera poco amigable al peli naranja.
Los chicos salieron de la cafetería después de unos momentos y se dirigieron a la estación de autobuses al llegar a ella, compraron los boletos y se dirigieron a tomaron su autobús que los llevo a las afueras de Karakura. Desde cierto punto donde se habían bajado del transporte, empezaron a subir la colina notando que ya habían personas acampando; ese lugar no está ocupado-señalo el cuatro ojos. El lugar estaba cerca de un árbol de cerezos –es un lugar perfecto Ishida-menciono Orihime, su novia.
Todos empezaron a ordenar las cosas, lo primero que hicieron fue armar las tiendas de acampar. Solo hay tres tiendas -menciono Chad. Nos tendremos que dividir –exclamo el cuatro ojos asumiendo el mando. En la primera tienda (roja) dormirán Rukia y Orihime; en la segunda (morada) Tatsuki y Senna y en la tercera (azul) dormiremos Ichigo, Chad y yo.
La morena no hiso mucho caso a lo que el cuatro ojos decía, se sentó al pie del árbol de cerezo. –como estará Kaien-dono pensaba la ojivioleta con la mirada perdida, *suspiro* ya quiero ver los hanabis-murmuro
No te preocupes enana ya los veras-le susurro el ojimiel de pie al lado de ella mirándola con su típico seño fruncido y una sonrisa tierna. –Rukia ya es hora de comer ven-dijo el peli naranja
Mientras estaban comiendo, todos reían al escuchar aquellas historias graciosas; recuerdo la primera vez que fuimos de campamento –menciono la karateca, fue en el año en que conocimos a Rukia, jeje todos rieron al unísono, excepto Senna la cual no estaba con ellos aquella vez, la ojivioleta se enrojeció
Tatsuki no cuentes esa historia todo la conocemos no por favor-exclamo la ojivioleta.
Yo recuerdo cuando Ishida se le declaro a Inoue frente a todas las personas en el salón-menciono el ojimiel con una risa picara.
Pues yo recuerdo algo realmente gracioso -dijo el cuatro ojos con una sonrisa vengativa –la primera vez que fuimos a la piscina Ichigo casi se ahoga.
Eh? Como es seo Kurosaki-kun no sabía nadar?-pregunto Senna.
Pues no fue ese el motivo-intervino Chad en la conversación.
Pues esa vez Ichigo estaba nadando y de pronto se sumergió por mucho tiempo y trago mucha agua pero cuando lo sacaron, el tenia un brazalete blanco con un dije pero no recuerdo bien como era-dijo Tatsuki, fue gracioso ver como escupía agua *todos rieron*
A la chica de cabello morado le pareció extraña esa última historia –porque Ichigo-kun haría eso pensó la peli morada, dando un vistazo panorámico noto que la ojivioleta tenía un brazalete blanco con un dìje en forma de "H"
Luego del almuerzo Orihime e Ishida se fueron a dar un pequeño paseo, mientras que la Karateca fue a darle un vistazo al lugar, Chad estaba tomando una siesta bajo el árbol de cerezos.
El ojimiel estaba en la tienda cambiándose de camisa ya que hacia algo de frio, de pronto el cierre de la tienda se abrió, era la peli morada quien estaba entrando, el ojimiel no se percato de la situación ya que estaba distraído en sus pensamientos, Ichigo-kun, el peli naranja giro la cabeza para ver de quien se trataba, Sen…la chica beso al ojimel y en un rápido movimiento se sentó sobre su regazo.
Supongo que sería bueno charlar con la fresa y dar un recorrido al lugar –pensó la morena mientras se acercaba a la tienda azul. Ichi…-susurro la morena cuando vio lo que ocurría. Ichigo estaba sin camisa y sobre su regazo estaba sentada Senna, y peor aun ella lo besaba; la morena quedo anonadada sentía como su frágil corazón se rompía millones de pedacitos.
El peli naranja pudo ver como la morena se marchaba corriendo, Rukia-grito apartando a Senna de enfrente, agarro una camisa y poniéndosela rápidamente, saliendo tras de ella.
Mientras en ese momento; Senna que haces en la tienda de los varones –pregunto Ishida al volver de su paseo con Orihime.
Estaba con Ichigo-kun –respondió la peli morada.
¿Que se suponía que hacían los dos solos?-pregunto su primo
–Eso no te interesa primito-menciono la chica con una risa picara, digamos que solo nos desahogábamos.
–si estabas con Ichigo donde está en este momento él?
–pues salió tras de la tal Rukia-dijo Senna no tan feliz.
El cuatro ojos se rio de manera sarcástica –vaya, con que Kurosaki hiso bien en dejarte sola, te lo mereses por andar de escurridiza con todos.
La ojivioleta corrió asía el bosque para depistar a Ichigo, pero este la alcanzo, la tomo por el hombro y la abrazo. –Rukia no es lo que parecía, tengo una explicación-le susurro al oído el ojimiel.
No necesito de tus falsas excusas Ichigo-dijo la morena con lágrimas que brotaban de sus ojos.
No te soltare hasta que me escuches-exclamo el peli naranja.
Ya te dije que me sueltes-grito la ojivioleta.
No, no te soltare hasta que me escuches.
Suéltame.
Rukia, porque no entiendes que TE AMO-grito el ojimiel, todo fue un error no eras lo que parecía, yo jamás estaría en esa situación con nadie, porque te amo, te amo desde el momento en que te vi por primera vez, yo sabía que tú eras especial para mí, pero no lo quería admitir por mi orgullo. La morena quedó sin palabras después de escuchar la declaración del ojimiel, Ichigo yo...
El peli naranja, toco sus mejillas con la mano y con un leve movimiento hiso que la ojivioleta lo mirara, sus ojos se encontraron; el peli naranja inclino su rostro para besarla mientras que la morena estaba petrificada y solo alcanzo a susurrar –te amo. La ojivioleta se puso de puntitas para acortar las distancias. Un beso apasionado y lleno de deseo era el que se producía en esos momentos, el ojimiel abrazo a la morena pegándola mas aun a su cuerpo, se podía sentir el palpitar de los corazones acelerados; el calor de un cuerpo contra el otro, como si en el mundo no existieran solo los dos, el beso fue interrumpido por la necesidad de oxigeno.
El ojimiel volvió a acercarse a ella y atrapándola entre sus brazos la volvió a besar, la morena enredo sus dedos entre las hebras de cabello naranja, para no separarse de él. Era extraño pero los brazos fuertes y musculosos del ojimiel se amoldaban a la perfección en la esbelta y estrecha cintura de la morena.
Bum! Se escucho un estruendo en el cielo, los hanabis ya habían empezado, el cielo se adorno de muchas luces pequeñas de diferentes colores.
Increíble! –dijo la ojivioleta sorprendida por las luces.
El rostro de la morena se enrojeció, al ver esto el ojimiel soltó una pequeña risita.
De que te ríes-exclamo la chica algo molesta por la reacción de Ichigo.
El peli naranja solo sintió como los labios de la ojivioleta callaban su risa, la morena alzo sus brazos y los puso alrededor del cuello del ojimiel mientras que el colocaba sus manos en la cintura de la chica al frente suyo.
Ichigo y Rukia regresaron a reunirse con los demás. –así que estaban solitos en el bosque eh?-menciono la karateca con un tono meloso y una risa picara al ver que la morena y el ojimiel estaban tomados de la mano.
Tatsuki-chan no los molestes-exclamo Orihime agitando las manos de un lado para el otro.
Oigan vengan a ver los hanabis-grito Chad sentado al pie del árbol de cerezo.
La noche termino mejor de lo que comenzó –se dijo a sí mismo el peli naranja mientras estaba sentado al pie del árbol junto a sus amigos.
Continuara…
Gracias de nuevo a las personas que leen mi fic, mil gracias a las a aquellas que me dejan sus comentarios, espero que les haya gustado este capítulo. Quiero disculparme con todos por mi capitulo anterior, sé muy bien que no fue el mejor de todos y tampoco lo estructure bien; no tengo excusas alguna pero verdaderamente no los quise hacer esperar.
Que viva IchRuki
