Capitulo 7 Recuerdos
Ichi…Ichigo a donde me llevas –exclamo la ojivioleta confundida y desorientada mientras el peli naranja la llevaba tomada de la mano.
Ya casi llegamos enana no te impacientes –menciono le ojimiel acelerando el paso
El ojimiel doblo en una esquina junto a la pelinegra, caminaron unas cuantas casas más hasta llegar a una a una pequeña tienda. El peli naranja deslizo la puerta del local, dio un paso largo y entro con la morena.
Konnichiwa Ichigo –dijo un hombre de cabello amarillo claro y un sombrero como sandia, mientras se abanicaba
Urahara necesito un favor –exclamo el ojimiel dirigiendo su vista a la chica del cual estaba tomado de la mono
El hombre del sombrero de sandia se acerco de manera curiosa a Rukia observándola detenidamente, en su rostro se dibujo una sonrisa.
Ichigo que rápido eres yo pensé que tu eres ya sabes…–menciono el tiéndero con la mirada picara y la risita de sadismo ocultando la parte inferior de su cara con el abanico que llevaba en las monos
Cállate viejo pervertido, no es lo que tú crees –grito el ojimiel ruborizado señalando al hombre con el brazo extendido hacia el frente
Ara….Ara cual es el favor que quieres sobrinito –dijo entre risitas el hombre frente a ellos
Este tipo es tío de Ichigo –se pregunto la ojivioleta mentalmente
Necesito que nos des hospedaje por unos días –exclamo el ojimiel frunciendo el ceño
Le hombre del sombrero de sandia se quedo callado por unos momentos viendo a los jóvenes de arriba abajo sin dar respuesta alguna. La tienda estaba en completo silencio y ya habían pasado unos minutos.
Les daré hospedaje por un tiempo pero me tienes que presentar a la belleza que esta a tu lado –menciono el rubio frente a ellos.
Umm… pues esta es Kuchiki Rukia y es mi prometida –añadió al comentario
Los ojos del hombre del sombrero de sandia se abrieron desmenuzada mente al escuchar la palabra prometida, era evidente lo sorprendido que estaba
Flash Back
Ruk…Rukia-susurro el ojimiel
¿Qué ocurre?-dijo la pelinegra mientras veía por la ventana el paisaje de las montañas
Cásate conmigo-exclamo el ojimiel.
En ese momento la chica sintió como corazón latía fuertemente, su respiración se acorto y sus piernas le temblaban.
Que acabas de decir Ichigo-murmuro incrédula la ojivioleta volteando a ver a la cara del chico a su lado.
Cásate conmigo-repitió el ojimiel. _Es la única manera para que nadie nos separe y podamos estar juntos para siempre-menciono exhalando aire
La ojivioleta solo alcanzó a asentir con la cabeza antes de que el peli naranja la abrazara fuertemente haciendo que la ojivioleta se ruborizara más de lo que ya estaba.
Fin del Flash Back
Síganme –susurro Urahara aun sorprendido
El hombre los llevo por un pasillo y luego se detuvo frente una puerta, la deslizo suavemente y volteo a mirar a los jóvenes y tras de él.
Este es su habitación –dijo el hombre recuperando su aliento. Como son prometidos pueden dormir solos en la misma habitación –agrego con la misma riza picara de hace unos cuantos minutos
La ojivioleta se ruborizo y desvió la mirada para evitar que la vieran. Ichigo jalo levemente la mano de la chica a su lado para introducirse juntos a la habitación, dando el primer paso dentro el ojimiel miro detenidamente el lugar.
No era muy grande pero tampoco muy pequeña la habitación, las paredes eran de color crema y justo en una de las esquinas del cuarto estaba una ventas que dejaba pasar los rayos del sol que iluminaban el lugar; la cama estaba a unos cuatros centímetros de la ventana, había un estante de libros, en el cual unas pequeñas cajitas de colores se posaban.
La pelinegra sitio repentinamente como su mano era soltada, al sentir esto dirigió su vista hacia el peli naranja.
Ichigo tenía la mirada ida y una expresión de satisfacción en el rostro, al parecer ver las cosas presentes en la habitación lo ponían extrañamente feliz.
Los dejare solos –menciono el rubio de tras de ellos, cerrando la puerta y dejando el lugar.
Ichi…Ichigo que te ocurre –pregunto la ojivioleta algo inquieta por el repentino silencio
No me ocurre nada no te preocupes –contesto el chico a su lado con la sonrisa plasmada en su rostro
El ojimiel se acercó al estante tomando una de las cajitas de colores y abriéndola, saco de su interior un pequeño collar de color blanco con una dije en forma de cabeza de conejo
Qué es eso –exclamo la pelinegra acercándose a él.
Es algo que creí haber perdido hace años –menciono el ojimiel mostrando el callar. _No lo recueras –susurro el chico con el collar
Eso es… -tartamudeo la pelinegra señalando el objeto.
Flash Back
Que hermosas son las flores en primavera, mira Ichigo aquí hay una rosa blanca –dijo una jovencita de cabello negro mientras señalaba la flor.
Che…no le veo el chiste a esto –gruño el peli naranja tras de ella con las manos en los bolcillos de su pantalón.
Vamos anímate fresita –bufo ella
Enana del demonio no me molestes –volvió a gruñir el chico
Estoy en este estúpido invernadero solo por dejarme arrastrar por mi padre –pensó el ojimiel frunciendo el ceño
Mira esta es muy linda –exclamo mientras corría la chica de los ojos violetas
Al menos se ve que la está pasando bien –suspiro Ichigo rascándose la nuca.
La pelinegra continúo corriendo por todo el invernadero hasta que sin querer tropezó con una piedra haciendo que se callera y se raspara una rodilla. De la herida salía sangre, pero no era nada grave.
Estas bien –dijo el ojimiel inclinándose para ayudar a levantarse a la ojivioleta.
Estoy bien –susurro la chica sangrando por la rodilla. _a… -se quejo del dolor en el momento en el que se incorporo y apoyo su peso en la pierna
Así no puedes seguir caminando Rukia –menciono Ichigo mientras levantaba el cuerpo de la chica entre sus brazos. La sostenía de la nuca y de las rodillas, la cargaba con ambos brazos; ella se ruborizo y trato de esconder su cara.
Bájame de seguro peso mucho para ti –exclamo la ojivioleta tratando de zafarse del agarre
Para tener 15 años no pesas casi nada, así que te puedo cargar libremente –bufo el peli naranja
Cállate! –grito la chica
Ya cálmate no te voy a hacer nada –rio el ojimiel caminando en dirección a la salida del invernadero mientras aun cargaba a la ojivioleta
Por un momento ambas miradas se encontraron haciendo que la situación se tensara. Que hermosa es Rukia, la verdad es que ella es muy linda solo que es una amorgada –se dijo el ojimiel
Ichigo salió del lugar y dejo a la pelinegra sentada en una banca, espérame aquí voy a traer algo de beber –dijo el chico frente a ella
Luego de unos momentos el volvió con un refresco y algunas golosinas.
Toma –dijo el chico pasándole la bebida y algunos paquetes de dulces.
Chappy –grito la ojivioleta al ver el empaqué de uno de los dulces.
La chica emocionada abrió la golosina y saco una pequeño colgante con un dije en forma de cabeza de conejo blanco.
Mira esto Ichigo, me gane un collar de Chappy –exclamo totalmente emocionada la ojivioleta
Che…no es la gran cosa, solo es un conejo tonto e idiota –mofo el peli naranja mientras se sentaba al lado de su amiga
Vamos como puedes decir eso sobre Chappy –gruño la pelinegra
Es solo un conejo tonto –volvió a mofar el ojimiel con el ceño fruncido
No es tonto –gruño ella mientras se acercaba al chico y con un rápido movimiento logro colocar el colgante en el cuello de Ichigo.
Pero que haces enana –fulmino con la mirada a la pelinegra
Se te ve muy lindo, no te lo quites –se burlo la chica
Rukia nos vamos –grito un chico de cabello rojo a lo lejos
Ya me voy Ichigo, me vinieron a buscar –exclamo ella incorporándose del asiento.
Adiós enana –se despidió el ojimiel aun entado en la banca
Conserva el collar y no lo dañes –grito la pelinegra mientras se subía al automóvil color gris que la estaba esperando.
Fin del Flash Back
No puedo creer que aun conserves el collar de Chappy que encontré en ese paquete de dulces –dijo sorprendida la chica al frente de él
Una sonrisa se vio en la cara de Ichigo mientras daba unos pasos para acercarse a la pelinegra. _Me dijiste que conservara el collar y eso es lo que hice –menciono el ojimiel tomando entre sus brazos en cuerpo de la pelinegra
Que haces –susurro la ojivioleta algo ruborizada
Solo estoy viendo de cerca a mi prometida –dijo Ichigo acercando su rostro al de ella.
Te aprovechas de la situación fresita –menciono Rukia al sentir los brazos de Ichigo al rededor de su cintura
Esos crees –susurro el ojimiel antes de besarla. Los brazos de la pelinegra ascendieron y se colocaron justo alrededor del cuello de él haciendo que el beso se profundizara y que ambos cuerpos se acercaran más. El beso se volvió más intenso cundo la ojivioleta trato de tomar el control de la situación, pero Ichigo no se iba a dejar, respondió introduciendo su lengua en la cavidad bucal de ella mientras que sus brazos alrededor se su cintura apretaban mas su cuerpo para acercarla aun mas a él.
Rukia empezó a batallar haciendo que su lengua rozara con la del ojimiel produciendo una extraña sensación de excitación en ambos, el beso se había convertido en una pequeña guerra por el poder de la situación.
Ichi…Ichigo –tartamudeo la ojivioleta despegando sus labios de los de el levemente mientras las manos del ojimiel bajaban lentamente de la cintura a las caderas de la pelinegra.
Rukia –susurro él besando ferozmente el cuello de la chica arrancando suspiros de lujuria de los labios de su prometida
El ojimiel hizo retroceder unos pasos a la pelinegra haciendo que ella se tropezara con la parte trasera de sus piernas con el borde de la cama, un leve empujoncito de parte de él hizo que ella callera sobre la cama acostada boca arriba. Él se inclino sobre la cama, semi acostándose sobre ella; estaban frente a frente, él sobre ella.
Ichigo –susurro tímidamente la ojivioleta viendo a los ojos al chico frente a ella
Como respuesta el peli naranja callo sus palabras con un beso apasionado, sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de la pelinegra haciendo que esta soltara suspiros.
Vengas a almorzar –dijo Urahara mientras deslizaba la puerta de la habitación para abrirla.
Los ojos del hombre rubio se abrieron rápidamente de la impresión causada por la escena que estaba presenciando. Creo que los estoy interrumpiendo –rio el hombre con la risa pervertida plasmada en su cara.
El ojimiel salto de encima de ella y con el raido movimiento se sentó en el borde de la cama. Toca antes de entrar viejo pervertido –le grito Ichigo ruborizado y fulminando con la mirada al rubio.
Lo hare la próxima vez –rio el hombre dando la media vuelta para marcharse
Rukia estaba totalmente rojo, ella sentía que el corazón se le salía pero no sabía si era por lo que estaba haciendo con el ojimiel o si era porque el pervertido de Urahara los vio. Ella se incorporo de la cama en un intento de sentarse en el borde de la cama.
Je, je –rio el chico a su lado
De que te ríes fresita –gruño la pelinegra
Es que te vez realmente linda cuando te ruborizas –dijo entre rizas el ojimiel mientras extendía sus brazos para abrazarla.
Cállate –volvió a gruñir la pelinegra sintiendo los brazos de Ichigo alrededor de su cuerpo.
No te pongas así, lo que estábamos haciendo era completamente normal y si tú no quieres que haga algo como eso de nuevo solo dímelo –murmuro el peli naranja mientras la abrazaba de lado
Otra vez Rukia se ruborizo y bajo la mirada.
Yo estaré a tu lado siempre –dijo el ojimiel apretando levemente el abrazo. Tu y yo tenemos un lazo que nadie podrá romper jamás Kuchiki Rukia.
Continuara…
Espero que les haya gustado este capítulo, la verdad es que me demore algo porque estoy en exámenes y tengo que estudiar.
Gracias por leer mi fic.
