Disclaimer: Los personajes pertencen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
La respuesta a los reviews anonimos del PROLOGO de esta historia y del EPILOGO de MELLIZOS estan en mi perfil.
Capitulo 2: Presentaciones.
Diez años después…
Bella POV
─ Eso fue genial Bells ─ Grito Emmett muy emocionado.
─ No fue nada Emm. ─ Le respondí con una sonrisa
─ ¿Como que no fue nada? ─ Me preguntó Jasper incrédulo ─ Bella por Dios, no siempre saltas de un helicóptero después de rescatar al objetivo.
─ Bueno, si Emmet no hubiera disparado, desde un auto en movimiento, a los que estaban en el helicóptero no estaría para contarlo. ─ Emmett sonrió ante mi comentario
─ Y si tú, Jazz, no hubieras mantenido la velocidad adecuada, mientras te disparaban, podría haber terminado en la autopista en vez del asiento trasero del auto ─ Agregué.
─ Dejémoslo en que todos somos geniales y ya. ─ Comentó Emmett, todos reímos y asentimos.
Acabábamos de dejar al objetivo (A si les decíamos a las personas que teníamos que proteger) en la embajada de Inglaterra y nos dirigíamos a la oficina. Emmet, Jasper y yo, éramos los mejores guardaespaldas que tenia la sucursal americana de la compañía "Eclipse", es una compañía secreta que se encarga de la seguridad de embajadores, presidentes e incluso reyes, de todo el mundo, que estén en peligro de muerte. Su sede principal esta en Inglaterra. Nos conocimos en la academia de la compañía cuando teníamos diez años y desde allí fuimos inseparables.
Emmett McCarty es los músculos del grupo, es un hombre de acción, mide casi dos metros de alto, cabello negro corto y rizado, de complexión gruesa, sus brazos son casi del grueso de mis dos piernas, de ojos grises preciosos, además de un experto en todo tipo de combate, desde el boxeo hasta el karate, y de puntería envidiable. Ademas de un bromista y optimista sin remedio.
Jasper Withlock es el cerebro, es un hombre de tácticas, el nos dice que, como y cuando debemos hacer cada cosa; es casi tan alto como Emmet, con músculos bien marcados pero no exagerados, es un rubio de ojos azules; no hay quien lo supere manejando cualquier cosa, desde autos, pasando por lanchas, hasta llegar a los aviones y helicópteros. Es tranquilo y muy compasivo.
Y yo, Isabella Swan, soy la piel, por describirme de una manera, soy quien los mantiene unidos, mido alrededor de un metro sesenta, de cabello castaño y ojos color chocolate, soy delgada pero bien proporcionada, soy como el punto medio, me gusta la acción pero con un buen plan. Mi especialidad el rastreo y la vigilancia. Y no hay quien me gane con la tecnología. Yo soy tímida y callada.
Llegamos a la compañía y nos dirigimos a la oficina de Peter y Charlotte, nuestros jefes, en el camino a la oficina todos nos felicitaban y nos aplaudían, Emmett reía feliz y hacia una que otra reverencia, le encantaba ser el centro de atención, Jasper sonreía, aunque no era como Emmet, le gustaba el reconocimiento de un trabajo bien hecho, yo en cambio caminaba sonriendo tímidamente sonrojada, odiaba que la personas se me quedaran viendo, normalmente era yo la que observaba, aunque ya me estaba acostumbrando a estos recibimientos, por lo menos ya no miraba al suelo. Finalmente entramos en la oficina de Peter y Charlotte.
─ ¡Felicitaciones chicos! ─ Exclamó Charlotte mientras me abrazaba. Ella nos trataba como si fuera nuestra madre.
─ Buen trabajo muchachos ─ Dijo esta vez Peter, mientras le daba la mano a Jasper.
─ ¿Acaso dudaban que tuviéramos éxito? ─ Preguntó Emmet haciéndose el indignado.
─ Por supuesto que no, Emmet ─ Dijo Charlotte sonriendo, quien ya nos había saludado a todos y se había sentado al lado de Peter. ─ Jamás dudaríamos de ustedes.
─ El embajador ya va en camino a Inglaterra ─ Dijo Peter y nosotros sonreímos felices de haber hecho un buen trabajo. Estuvimos hablando un rato con nuestros jefes sobre la misión, después nos despedimos y nos fuimos a nuestro apartamento.
Emmet, Jasper y yo compartíamos uno, ellos insistieron en que no podía vivir sola y como ellos eran como mis hermanos mayores, unos exageradamente sobre protectores debo decir, decidimos a la final vivir juntos y realmente no me sentía bien dejándolos solos, los dos son un desastre en la cocina y no quería que incendiaran su primer apartamento; era un pent house de tres habitaciones y dos baños, muy moderno y que estaba cerca de la compañía; pero como casi siempre estábamos en alguna misión lo usábamos muy poco.
Los conocí en mi primer día en la academia, cuando llegue de Inglaterra; estaba realmente triste por que mi vida había cambiado mucho en tan poco tiempo, Jasper me consiguió sentada llorando en unas escaleras antes de que mi tío Phil me recogiera, quien había decidido retirarse de las misiones para poder cuidar de mí, cuando Jasper se sentó a mí lado me calmé casi de inmediato.
─ ¿Qué te pasa? ─ Me dijo tiernamente. Sus ojos azules observándome preocupado.
─ Yo… he perdido a mucha gente, estoy sola ─ Comencé a sollozar de nuevo cuando pensé en todos los que había perdido.
─ Shh… No estas sola, ahora me tienes a mí ─ Me calmó pasándome un brazo por los hombros. Nos mantuvimos así mientras las lágrimas corrían por mi rostro todavía. Poco a poco me fui calmando.
─ ¡Oye Jasper! ─ El grito hizo que ambos saltáramos, entonces apareció un enorme chico de cabello negro y ojos grises; Emmett quien a pesar de tener solo diez años podía pasar por un chico de trece; al frente de nosotros, Jasper aun tenia un brazo por mis hombros y cuando el chico lo vio sonrió maliciosamente.
─ UPS…─ Dijo fingiendo inocencia ─ Lo siento Jazz no quise interrumpirte con tu novia ─ Hizo énfasis en la ultima palabra, sonriendo. Inmediatamente Jasper quitó su brazo y se levantó, yo me sonrojé.
─ NO somos novios ─ Dijimos ambos al mismo tiempo, lo que hizo que nos viéramos y ambos nos sonrojamos.
─ ¡Deberían verse chicos están como tomates! ─ el chico se estaba agarrando el estomago de lo mucho que estaba riéndose, pero de repente se quedo callado al verme directo a los ojos; los cuales estaban rojos por que había estado llorando y él se dio cuenta. Frunció el seño y se acercó a mí.
─ No creo que este siendo buen novio Jasper ─ Me tenia agarrada de la barbilla, pero observaba a Jasper ─ La hiciste llorar.
─ NO es mi novia. Ella estaba llorando porque estaba sola, así que la acompañé ─ Se defendió Jasper.
─ El no me hizo nada ─ Le dije a Emmett, me observó por un rato, me imagino que buscando algún rastro de mentira; después sonrió amablemente lo que hizo que se le formaran hoyuelos en sus mejillas, dándole un aspecto muy dulce.
─ Emmett McCarty ─ Se presentó, dándome un abrazó que casi me corta la respiración. ─ Y desde ahora no estarás sola de nuevo. Ahora nos tendrás a nosotros ¿Cierto Jazz? ─ Me sonrió ampliamente y me fue imposible no devolvérsela. Luego observó a Jasper.
─ Por supuesto, mi nombre es Jasper Withlock por cierto ─ Emmett resoplo y negó con la cabeza.
─ ¿La estabas abrazando y ni siquiera te habías presentado? No parecen cosas tuyas Jasper ─ Preguntó incrédulo y burlón.
─ Estaba llorando… y no…no pude resistirlo, sabes que odio que la gente llore ─ Se defendió nervioso y Emmett reía. Yo reí realmente por primera vez desde que había llegado a Estados Unidos.
─ Tienes una risa muy bonita…─ Dijo Jasper.
─ Bella… Me llamo Isabella Swan, pero prefiero que me digan Bella ─ Me presenté.
─ Bueno Bells, desde ahora nos tendrás a nosotros y no estarás sola, no te quiero ver llorando de nuevo ¿Eh? ─ Dijo Emmett con esa sonrisa que parecía no se le iba nunca; yo asentí, nos pasó un brazo por encima de los hombros a Jasper y a mí. Y desde ese momento hemos sido inseparables.
Llegamos rápidamente al apartamento, nos duchamos y pedimos una pizza para comer, estaba muy cansada para cocinar. Luego nos fuimos cada uno a su habitación a dormir, estábamos agotados por la misión.
Me desperté a las siete de la mañana, me bañé y me cambié para el trabajo, me fui a la cocina, hice café y comencé a preparar el desayuno. Jasper se unió a mí mientras cocinaba los waffles, comenzó a servir los jugos y cuando terminé de hacerlos todos, Emmet nos acompañó, adoraba estos momentos de paz entre nosotros.
Terminamos de comer y nos fuimos a la compañía. Llegar me fui a mi oficina, para redactar el informe sobre la misión, estaba ya terminándolo cuando tocaron mi puerta.
─ Adelante ─ Dije.
─ Bella te llama Charlotte ─ Me informó Ángela, una compañera del trabajo.
─ Gracias ─ Le respondí con una sonrisa.
Me dirigí a lo oficina de Charlotte con una extraña sensación en mi pecho. Algo importante iba a pasar. Puse mi mano sobre los anillos que colgaban de mi cadena y suspiré, algo importante pasaría y algo me decía que era bueno.
Edward POV
Estaba durmiendo tranquilamente en mi cama, pues el día anterior acabamos de llegar de una misión sumamente agotadora, cuando sentí como mi cama se movía de arriba para abajo muchas veces, pensé que era un terremoto, hasta que escuche la voz de un pequeño duende, que no conoce las palabras "Quiero Dormir".
─ ¡Eddie, es hora de levantarse! ─ Exclamó la melodiosa voz de la pequeña duende o mejor dicho pequeño diablillo.
─ Alice…cuantas…veces…te…voy…a…decir…que…no…me…llames Eddie ─ Le dije medio adormilado y mareado. Alice estaba saltando encima de mi cama.
─ Es inútil Edward, a ella no hay quien le gane, ya deberías estar acostumbrado ─ Me dijo esta vez Rosalie, quien abrió las cortinas de mi cuarto dejándome momentáneamente ciego.
─ ¿Qué…hora…es? ─ Les pregunté, comenzando a marearme ─ ¡Alice podrías dejar de saltar, ya estoy despierto! ─ Dije molesto, ella se bajó dando una voltereta que seria la envidia de cualquier persona de un circo.
─ Presumida. ─ Le dijimos Rose y yo al mismo tiempo, ella nos saco la lengua como si fuera una niña pequeña. Nosotros reímos
─ Son las ocho, te íbamos a dejar descansar más, pero Eleazar llamó y pidió que fueras a la oficina ─ Me informó Rose.
─ De acuerdo, me arreglo, desayunamos y nos vamos ─ Asentimos y salieron de mi cuarto.
Me metí a bañar rápidamente, cuando salí del baño encontré en mi cama unos pantalones oscuros y un suéter manga larga y cuello de tortuga de color verde oliva, no me sorprendió, desde que nos mudamos todos juntos Alice me escoge la ropa a diario, al principio me negaba puesto que me hacia sentir como un niño pero me harte de las peleas diarias y terminé rindiéndome. Como dijo Rosalie a Alice no hay quien le gane.
Conocí a las chicas en la academia para guardaespaldas cuando tenia diez años, nos pusieron en equipo para realizar un ejercicio y fuimos los mejores, desde ahí las chicas me elegían siempre para que formáramos grupo, yo no me quejaba pues ellas me trataban como si fuera cualquier otro, no me miraban con lastima ni nada, pues ellas no sabían lo que había pasado con mis padres, eran nuevas ese año. Nos graduamos juntos con honores; Rose fue la mejor en combate, Alice la mejor tácticas y yo el mejor en rastreo y vigilancia.
Yo, Edward Masen, mido un metro ochenta y cinco, soy de complexión delgada pero con músculos bien definidos, gracias al entrenamiento de la academia, mi ojos de color verde y mi cabello es una extraña mezcla entre marrón, amarillo y rojo, Alice dice que es cobrizo, lo llevo corto y despeinado, no es mi culpa él simplemente se niega a quedarse en un solo sitio. Soy un as con las computadoras.
Alice Brandon, mejor conocida como el duende de la moda, es una mujer de baja estatura y realmente delgada, de cabello negro, corto y que apunta en todas direcciones, sus ojos dorados combinan perfectos con los rasgos finos de su cara, en vez de caminar parece que danzara, es una chica hiperactiva, pero es muy dulce y siempre quiere lo mejor para todos. Eso hace que este al mando en las misiones.
Rosalie Hale, es una mujer con un cuerpo alucinante que solo lo supera la belleza de su cara, de ojos azules y cabellos rubios, piel blanca como la cal, es una mujer de carácter fuerte y sobreprotector, pero si la haces enfadar estas perdido. Es una experta en el manejo de cualquier arma y en combate cuerpo a cuerpo es mortal.
Los tres hacemos un equipo increíble. Las quiero a ambas como si fueran mis hermanas y el sentimiento es mutuo, en la academia no entendían la relación de amistad que tenia con ellas, más de una vez decían que era novio de Alice y que trataba a Rose porque era su amiga o que salía con Alice para intentar llegar a Rosalie, decían eso porque Alice se la pasaba colgada de mi brazo y me abrazaba constantemente, pero ella era así con aquellos que quiere, en cambio Rose es más del tipo de chica que demuestra su cariño dándote un golpe en el hombro o golpeando a aquel que se meta contigo.
Al principio lo negábamos todo pero después de varios años nos cansamos y decidimos que lo mejor era ignorar los comentarios; pero el día que dijeron que estaba con las dos al mismo tiempo, Rose se enfureció y digamos que los rumores llegaron hasta allí o por lo menos ya no nos decían nada a nosotros, pues el idiota que lo inventó tuvo que dejar la academia… Rose lo hizo pagar caro.
¿Cómo terminé viviendo con estas dos mujeres?
Pues en realidad no tuve elección. Una vez graduados no podíamos vivir en la academia, después que terminé de empacar mis cosas me enviaron a una misión de emergencia, el tercer miembro del equipo se había lastimado a ultima hora y me dijeron para reemplazarlo, cuando regresé mis cosas ya no estaban y había un chico ocupando la habitación; cuando me dirigía a hablar con Eleazar sobre mis cosas, Ali y Rose me llevaron a la fuerza a su auto diciendo que me querían mostrar su apartamento, claro después que vi mis cosas acomodadas en un cuarto de su apartamento fue que me aclararon que era nuestro apartamento.
Como dije me obligaron, al ver mis cosas allí no me quedó otra más que quedarme, argumentando que no podían permitir que yo viviera solo o dejarlas a ellas sin protección, si claro como si no pudieran defenderse ellas solas, pero con eso me convencieron, que puedo decir soy un protector sin remedio, si algo les pasara porque yo no hubiera aceptado jamás me lo perdonaría y ellas lo sabían; a la final no resulto malo. La única pesadilla eran los tiernos despertares de Alice, nótese el sarcasmo.
Desayunamos todos juntos y nos fuimos a la empresa, en mi volvo; el auto de Rose no era lo más apto para el clima lluvioso de Inglaterra, pero a ella le gustaba lucirse. Y nadie podía reclamárselo, pobre de aquel que se metiera con su adorado BMW rojo convertible, adoraba su auto, creo que incluso lo pondría antes que a mí o Alice.
Llegamos a la empresa rápidamente y me encamine a la oficina de Eleazar, mi jefe y tío, las chicas detrás de mí. Con una emoción extraña en mi pecho, tenia el presentimiento de que esta misión iba a cambiar mi vida. Y suelo ser bueno en eso de los presentimientos. Tomé en mi mano los anillos que tenia guindados en una cadena de plata y los apreté fuertemente, definitivamente algo bueno pasaría.
Bueno chicas aquí tienen el segundo cap!! ¿Les gusto? Creo que ya se habrán imaginado cual fue la otra noticia que le dieron Carmen y Phil a los chicos ¿No?
Reviews plis!!!
