N/A: Aqui yo de nuevo, bueno este fanfic no es mio. Agradesco a Daniel Daukauska, la Catetral Profana de Rilleh, o thr33-ba11 o como se llama ahora por pasarme la version traducida al español.
When Student does not Surpass the Master
Habían sido días felices para Kushina Uzumaki, tuvo un cambio a la rutina diaria bastante bueno: hace unos meses había comenzado a serle infiel a su novio con su maestro. Por supuesto, Jiraiya le había dado el mejor sexo de su vida eso era seguro. Hablando de su vida romántica, Minato le propuso matrimonio. La boda estaba planeada para realizarse dentro de unos días.
Hasta entonces, la Kunoichi había tomado una misión de escolta junto con un equipo de jounins y el legendario Sanín de las ranas, protegiendo un importante diplomático de regreso a la capital de la nación del fuego o algo así. Por la mañana el grupo desayunaba antes de volver a partir. Una pelirroja se había alejado del grupo para sentarse en una gran piedra junto a un árbol.
Llevaba un conjunto que no había usado desde su adolescencia y de allí que le quedara algo ajustado: unos pantalones largos que abrazaban sus piernas y su trasero, también marcaba la tanga que usaba como ropa interior. En vez del chaleco Jounin, tenía un cinturón de pergaminos. Arriba usaba una camisa shinobi de mangas cortas, que marcaría su sostén si lo llevara puesto, en vez de eso marcaba sus pezones.
Aunque el conjunto era agradable para pasar el verano, había algo lascivo en su ropa. Tanto así que sus compañeros disfrutaron comérsela con los ojos. Hablando de ello, uno de sus compañeros para esta misión se acercó a ella.
"¿Cómo estás hoy?, Kushina-Chan." Dijo Jiraiya, usando el típico uniforme Jounin, puso sus manos en los hombros de la Kunoichi.
"En el cielo. ¿Qué voy a hacer contigo?, Jiraiya-senpai."
Llamarlo Senpai se había vuelto una costumbre cuando estaban solos. Era apropiado después de todo el entrenamiento sexual que le dio a su cuerpo.
"Esperaba que se levantara más temprano para poder comer juntos."
Kushina podía sentir como jalaba ligeramente su cabeza hacia atrás, presionando su nuca contra su eje duro y caliente. La encantaba sentir en cualquier parte de su cuerpo esa polla, y servirle con su coño o su boca, ya sea lo que el prefiriera.
"Aún falta el postre." Dijo Jiraiya. "¿Por qué no me chupas un poco la polla?"
Kushina se arrodillo enfrente de él. Le bajo el cierra y saco su polla. Abrió su boca, dejando ver sus dientes blancos y rectos para poner el miembro adentro de ella. Apretó la cabeza con sus labios antes de comenzar a comerle la polla: sus labios pasaban por la base y las bolas mientras hacia una paja. Se sintió tan bien mientras tenía en la boca la hombría que le enseño a ser una mujer, y tener el verdadero gozo.
Kushina subió su camiseta dejando ver que no traía sostén. Primero Jiraiya los palmeo y luego los apretó, agarro un pezón para el placer de su amante. Kushina beso la base de la polla antes de empezar a tragarla. Su cabeza se movía, tragando la polla con la técnica de una prostituta profesional. El mismo Jiraiya podía dar fe de eso. Después de tantos años catando mujeres en burdeles, reconocía a una puta apasionada cuando la veía.
La cabeza de Kushina hacia movimientos rítmicos tragando la polla hasta que llegara a su garganta. No tenía que preocuparse por el reflejo de arcadas. La ventaja de ser una puta por naturaleza. Calentaba su núcleo hacer trampa, serle infiel su novio con maestro mientras sus compañeros pudieran descubrirla en cualquier momento era locamente excitante. Kushina puso una mano adentro de sus pantalones ajustados y comenzó a tocarse. Su cabeza comenzaba moverse aún más rápido.
Por un segundo, pensó que esto no podía ser menor. Jiraiya miro hacia abajo para verla arrodillada mientras se masturbaba y mamaba su polla.
"Así, Zorra, lo haces bien. Oh, sí que te gusta ser una novia infiel." Jiraiya agarro su cabello rojo y la jalo contra su entrepierna hasta que toda su polla estaba dentro de ella. "Eres la mejor zorra que he conocido. Puta muy sucia. Y lo mejor es que puedo follarte gratis y cuando quiera."
Kushina sintió que el núcleo entra sus dedos se estaba derritiendo. Minato jamás apretaría los botones correctos, o la excitaría tanto. Nunca le daría cumplidos tan sucios, ni la trataría como una perra haciéndola sentir una mujer de verdad ni le daría verdadero sexo. Amada a Minoto, pero la polla de Jiraiya era superior.
Kushina se masturbo hasta correrse. Sus mejillas estaban rojas y su boca empezó a succionar aún más.
"Voy a venir en tu boca". Aviso Jiraiya; no pregunto "Trágatelo todo.", ordeno.
Una ronda de semen blanco y espeso de la mejor calidad se disparó en la garganta de Kushina. Lo trago todo. Lo primero que hizo después de terminar fue limpiar la polla de su maestro pasando su lengua por lo largo y entre sus pliegues, después saco su lengua para lamer los restos que quedaban en sus labios y su barbilla. La polla de Jiraiya siguió dura. Ella estaba dispuesta ponerse a cuatro patas y dejar que la araran en medio del bosque como a un animal.
"¿¡Kushina!?" Dijo Mikoto. La kunoichi Uchiha vestía el uniforme estándar de Jonnin mientras llamaba a su amigo por el bosque.
Los dos salieron de su estupor. Kushina se acomodó la blusa; Jiraiya subió sus pantalones. La pelirroja salió de atrás de un árbol para encontrarse con su amiga.
"Tenemos que ponerte un collar con un cascabel, ¿Dónde estabas?"
Comiendo. Perdí la sensación del tiempo." Dijo Kushina. "Ya sabes como soy."
"Cada vez eres más glotona. ¿Y Jiraiya-sama?"
"¡¿What?!"
"No encuentro al viejo verde por ningún lado."
"Ah, creo que lo vi por allí".
Dijo Mikoto. "Vamos el grupo ya va partir".
Después de llegar a la ciudad vecina y ser relevados de su cargo, el grupo de ninjas de Kotonoha tuvo el día libre. Kushina y Jiraira se separaron de su grupo, pero no tardaron en volver a reunirse en un motel. La lengua de Jiraiya esta burgando y retorciéndose dentro de la boca de la Uzumaki. Kushina se había quitado su cinturón, pantalones y su blusa, dejando a la vista sus grandes pechos.
Mientras estaba su calurosa sesión de besos, los senos de Kushina se frotaban contra su amante. El cuerpo casi desnudo de Kushina se hundió en la cama mientras que las manos de Jiraiya manoseaban sus pechos y su trasero. Su sangre caliente estaba llena de excitación y vida. Ahora solo quería follar y ser penetrada por un verdadero hombre.
"¿Estas mojada de verdad?, Zorra." El Sanín dijo al oído de su amante. "Tu coño infiel quiere que lo folle".
Jiraiya se sentó entre las piernas abiertas de la Uzumaki. El agarro los extremos de la tanga de Kushina, y esta alzo las piernas para que se las quitara. Su Coño afeitado, húmedo y caliente quedo a la vista. El Senin se bajó los pantalones y la ropa interior. La polla cada vez parecía más grande y gruesa. Por supuesto, la follaria sin condón. Kushina se mordió el labio inferior
Jiraiya sujeto las caderas de su amante. Se acostó a pocos centímetros de la cara de su amante.
"Demonios, estoy excitada". Dijo la Uzumaki.
Kushina enrollo sus piernas en las caderas de Jiraiya. "Entra en mí, y haces un desastre en mi interior. Follame, arruíname."
La cabeza de polla entro. "¡AAAAH!" Kushina sintió que la lleve del nirvana sexual estaba puesta en su cerradura. El resto de la polla entro en ella. Kushina se corrió. Esta traición con un hombre superior la emborrachaba de lujuria.
Jiraiya luego comenzó a embestir adentro de ella. Los golpes dentro de Kushina le causaron una cadena de orgasmos. Su mente se derritió mientras más la penetraban. Ambos amantes entre seguían chocando sus entrepiernas entre si rítmicamente. Kushina votaba fluidos vaginales manchando las sabanas y la polla de su amante mientras la follaba.
Los cuerpos de los dos ardían por la pasión y la excitación. Ambos estaban en medio de una nube ardiente de lujuria. Jiraiya siguió pasando su polla por el coño de la Uzumaki. Kushina gemía y se retorcía debajo de su maestro mientras era follada, su larga polla salía y volvía a entrar en ella hasta que chocaba sus huevos, luego repetían el proceso una y otra vez.
Jiraiya coloco una de sus manos en el cuello de Kushina y comenzó a ahorcarla con delicadeza.
"¿Te gusta ser una puta? ¿Disfrutas cómo te sientes?"
"¡Si! ¡Si, follame, remodélame hasta que mi coño tenga el tamaño de su polla! ¡Úsame!"
Jiraiya comenzó a embestir hacia adelante violentamente violando la matriz de Kushina. Las calientes y apretadas paredes del coño se ceñían sobre la polla mientras lo ordeñaban. Kushina se retorcía del placer con una expresión lamentable.
Jiraiya jugo con la cara de la Uzumaki: metió el pulgar de su otra mano en la boca y lo estiro.
"Debería decirle esto a Minato. La zorra de su novia pone caras obscenas mientras me la follo. ¿No tienes vergüenza?"
"¡No, absolutamente no, nada de vergüenza!"
Las embestidas de Jiraiya fueron haciéndose más deliciosas para la pelirroja.
"¿Quién tiene mejor polla?"
"¡usted!"
"¿A quién le pertenece tu cachondo coño?"
"¡A usted, Jiraiya-senpai! ¡Le pertenece a usted!"
El sannin agarro a la Uzumaki, para unir sus bocas e intercambiar saliva través de un beso francés. Sus cuerpos se unían para formar a la mítica bestia de dos espaldas. En su unión intercambiaban el calor de sus cuerpos, su saliva, el tibio sudor que iba de un cuerpo al otro. Pronto Jiraiya eyaculo dentro de kushina, intercambiando así más fluido, como lo harían muchas veces más.
Solo sería el inicio de una larga noche.
Los dos se pasaron los siguientes días perdidos en el sexo hasta que fue hora de volver a Konoha. Kushina regreso dos días antes de su boda. No tenía planes para su despedida de soltera; solo pasar una noche en casa con Mikoto y el resto de sus amigas, eso hasta que Jiraiya le pregunto.
Kushina usaba un vestido ceñido de tirantes con minifalda. Como no llevaba sostén, las líneas de los pezones se le marcaban. Todo esto eran conjunto que Jiraiya le había regalado y que Minato nunca la había visto usar. El sannin de las ranas la había invitado a salir, diciendo que su idea de una despedida de soltera apestaba, y que se divertiría más sí salía con él. Ella llego a la ubicación que le dijo: las afueras de un club de caballeros.
Algunos hombres que iban y venían la miraban de reojo. Kushina estaba a punto de irse cuando llego Jiraiya. El la saludo e invito a entrar.
"¿Llegas tarde?" Dijo Kushina.
"Perdón". Dijo Jiraiya. "Había un perro enorme en el camino, y me desviaba por el camino largo".
"¿Y qué es esta lugar?"
"Te gustara, te lo prometo, ¿Nunca has estado en un lugar como este? Amaras las bebidas de aquí."
Entraron. El lugar tenía mesas a un lado, barra, lleno de gente, parecería una discoteca normal de no ser porque también tenía un escenario con tubo y una chica bailando en lencería azul brillante que se ajustaba a sus voluptuosas curvas mientras la gente arrojaba dinero.
"Genial. ¿Me trajiste a un burdel?"
"En realidad es un club pole dancing. Vamos ordenar unos tragos."
Jiraiya ordeno unos tragos. Los dos los bebieron, especialmente Kushina. La sexy kunoichi pelirroja no estaba acostumbrada a beber así que se emborracho antes de darse cuenta. El lugar y los tragos le parecieron mucho más divertidos de lo que esperaba. Mientras una bailarina frotaba su gran trasero contra él tubo, Kushina estaba sentada en el regazo de jiraiya, besándose calurosamente.
La pelirroja apretó la polla erecta de su amante.
"Vaya, vaya. Parece que te estas divirtiendo."
"Si, es que me gusta este lugar." Dijo la Pelirroja.
Jiraiya volteo a mirar a la chica en el escenario.
Kushina lo noto y ciertamente no le gustaba que le robaran la atención.
"Vamos al baño. Quiero chupártela." Ella le dijo al oído. "Necesito tu polla adentro de mí."
Los dos se levantaron y fueron al baño. Antes de entrar, un hombre que salía los vio. "Buena suerte." Dijo antes de sonreír y seguir su camino.
Kushina se sonrojo, pero su interior se calentó. Por supuesto, en el fondo le gustaba comportarse como una zorra. Los dos entraron en un cubículo, Jiraiya serró la puerta. El piso estaba sucio, pero no le importaba a Kushina. Ella se arrodillo en frente de él. Empezó a desabrochar su cinturón.
Cuando libero la polla, ella golpeo en su cara. Con sus labios de pétalos de sakura le dio un dulce beso en la cabeza. Después empezó a mamar la polla, metiéndola y sacándola de su boca como si fuera un coño. Sus labios se ceñían a la polla.
El eje de Jiraiya rápidamente empezó a ponerse duro y caliente. La boca de Kushina era la mejor que había probado: tragaba su carne como una puta sin decencia, y movía su cabeza de arriba hacia atrás tragando todo. Kushina saco la polla para comenzar a besarla y darle lamidas con la lengua eufóricamente. Jiraiya sintió pena por su discípulo; su novia era una bomba en la cama, pero también una cerda infiel. Mañana Kushina se casaría con Minato, sin embargo, hoy no tenía ningún problema en comerle la polla en un baño sucio.
Kushina volvió besar la cabeza antes moverse de arriba hacia abajo lascivamente. Jiraiya la agarro de la cabeza, hundió sus dedos en su cuero cabelludo y la hizo tragar toda su polla. La empujo hacia atrás y repitió. Follar la boca de Kushina lo llevo muy rápido al clímax. Con esfuerzo puso su miembro lo más profundo que pudo de la garganta.
"Voy a correrme. Trágatelo todo."
La polla se sintió muy bien, desde sus huevos hasta su cabeza pasando por su tronco. Un placer cálido se extendió por todos lados hasta desbordarse en la garganta de la Uzumaki. Con esfuerzo trago el semen que se liberó en su interior. Kushina lo saco de su boca, respiro hondo antes lamer los restos de semen de sus labios, también limpio la polla con su lengua minuciosamente, asegurando de que no quedara nada.
"Esa gran corrida." Dijo Kushina. "¿Tienes algo más para mí?"
"Claro que sí." Dijo Jiraiya. "Vamos a pedir un último trago, después te follare toda la noche."
Kushina sonrió, se levantó y salió del baño, acomodando su vestido. Sus mejías estaban rojas por el alcohol y la lujuria. Afuera, entre la música y el resto de la gente, los dos se acercaron a la barra, como dijeron bebieron el último trago. Mientras jiraiya pagaba la cuenta Kushina se alejó.
Cuando el sannin la busco con la mirada, la vio después de unos segundos dando vueltas en el tubo del escenario vacío.
"¡Baila, Bebe!"
"¡Quítate el vestido!"
"¡Mueve ese trasero sexy!"
Gritaban algunos clientes.
"¡Wow estoy en mi despedida de soltera, mañana será mi boda!" Dijo Kushina. "¿¡Quieren ver las tetas de una mujer comprometida!?"
Bajo los tirantes de su vestido mostrando sus pechos sin sostén al público. La cara de Kushina se puso aún más roja, le encantaba ser vista, deseada, despertar la lujuria de los hombres, y la emoción de hacer algo prohibido, incluso si estaba traicionando a Minato.
Jiraiya le dio la mano para bajarla. Cuando ella toma la mano, la sujeto y el la llevo cargando.
"Si así es la despedida de soltero ya quiero ver como es la noche de bodas."
Al día siguiente, en el templo de la aldea, una joven mujer pelirroja estaba parada en el altar. Vestía un vestido de novia sin tirantes blanco como la nieve pura que ceñía a su sus curvas. Lleva guantes blancos largos hasta los codos. Debajo de la falda larga de su vestido, tenía tacones blancos y medias altas hasta los muslos. Su cabello estaba recogido y su expresión estaba sonrojada.
Detrás de su velo de novia Kushina tenía un dolor de cabeza por follar y beber toda la noche con Jiraiya. Miro atrás para ver a Minato vestida con un traje. Se veía bien, de hecho, no podía negar que se veía como un joven apuesto.
Los testigos estaban en silencio mientras el padre recitaba versos. Hiruzen Sarutobi sonreía mientras veía la ceremonia, Tsunade derramo alguna lágrima igual que Shizune. Los amigos de Minato: Shikaku Nara, Inoichi Yamanaka y Chōza Akimichi estaban presentes. Del lado de la novia, estaba su mejor amiga, Mikoto Uchiha acompañada de su propio esposo.
Como Kushina y Minato eran huérfanos fue Jiraiya el padrino y también quien entregó a la Novia. Oh, la ironía. A Minato le sorprendió que Kushina propusiera a Jiraiya para este puesto, pero ella dijo que si él es su maestro también es parte de la familia.
Mientras oía citas de fidelidad y amor, Jiraiya sonreía desde su puesto como padrino.
"¿Acepta al novio para ser le fiel, amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separé?"
La pregunta del padre regreso a Kushina al presente.
"Si."
"¿Acepta a la novia para estar juntos hasta que la muerte los separé?"
"Aun estas a tiempo, Muchacho." Murmuro Jiraiya detrás de su discípulo.
Las personas de alrededor se rieron. El Novio sonrió, miro a su prometida.
"Claro que sí, acepto." Dijo Minato con una sonrisa.
Alzo el velo de Kushina y la beso. Los testigos aplaudieron. Durante la recepción numerosas personas se acercaron a felicitar a Minato y Kushina incluido Jiraiya.
Más tarde esa noche, Kushina estaba de pie en el dormitorio de su departamento aun usando su vestido de novia con su cabello recogido mientras que Minato estaba desmayado sobre la cama. La bebida que tomado tenía un fuerte narcótico. Mañana despertara, pero tendrá la mente dando tantas vueltas que no se acordara de nada.
"No pensé que Minato se dormiría tan pronto en su noche de bodas." Dijo Jiraiya entrando en la habitación.
"Ya te había dicho como es el, ¿no?" Dijo Kushina
"Te viste hermosa en la boda con ese vestido." Jiraiya la agarro por los hombros. "Me dan ganas de follarte toda la noche, hasta que hayamos perdido la razón y aúlles como un animal."
Kushina se sonrojo por las románticas palabras. "Hay algo que quiero mostrarte. Creo que lo que llevo abajo te gustara más."
La pelirroja dio un paso atrás. Deslizo el cierre de su vestido y este cayo al piso, dejando ver su lencería de encaje igual de blanca. Sus grandes senos parecía que se iban a salir de su sostén. Sobre su entrepierna mojada había unas bragas de corte alto que cubría poco más que su coño húmedo y cachondo. Sus tacones blancos de aguja y sus medias hasta los muslos la hacían lucir más estilizada. Por detrás la ropa desaparecía entre su trasero.
Jiraiya acerco a Kushina para besarla. Sus lenguas entrelazaron adentro de sus bocas. El Sannin pasó sus manos por las nalgas suaves de su amante. Su trasero se contraía mientras lo apretaba. Kushina puso unas de sus largas piernas entre las de Jiraiya y comenzó a frotar su polla contra su muslo. Unto su cuerpo otro contra el otro cuerpo de su amante mientras se besaba. Kushina se excitaba cono leona en temporada de celo. Los manos de Jiraiya agarraron el cierra del sostén de encaje.
"Estera. Tengo una idea mucho mas divertida." Dijo la pelirroja con una sonrisa malvada en su rostro.
Minato estaba en un profundo sueño, roncando cómodamente en su cama, A un lado, Kushina se paró con Jiraiya detrás, sus manos estaban sobre sus caderas y sus pulgares adentro de los bordes de sus bragas.
Kushina desabrocho su sostén dejando ver sus grandes pechos. Se inclinó hacia adelante apoyando sus manos sobre la cama de Minato. Su espalda se arqueo y levanto su trasero para Jiraiya. "Lo siento, Minato, pero la polla de tu maestro es tan buena. Es mucho más grande que la tuya."
Por su lado, Jiraiya bajo los las bragas de kushina, revendo su flor, su coño cachondo y goteante con sus labios.
"Eres malo buscando mujeres, Chico. Tu esposa es una completa zorra loca por ser follada." Dijo Jiraiya.
Puso la cabeza de su polla en la entrada. La zorra pelirroja gimió de emoción lista para ser fornicada ferozmente. Jiraiya deslizo su polla adentro del coño húmedo y lubricado. Comenzó a embestir la entrada de la esposa infiel recién casada. Las paredes apretaban su polla como si lo quisieran ordeñar.
Kushina gimió en éxtasis, su rostro ponía expresiones lujuriosa e indecente mientras era follada. Jiraiya la sujeto de las caderas mientras embestía y araba a la mujer delante de su esposo dormido. Su piel se sentía suave como la porcelana y fina como la tela más cara. La carne chocando contra la carne era como una puerta al cielo. Había algo placentero en cada segundo.
Kushina sintió como la hombría superior de su amante estiraba y llenaba cada centímetro de su coño y útero enfrente de su esposo. La excitación recorrió su cuerpo. En el fundo le encantaba mostrar lo zorra y depravada que era. Kushina sintió que algo la levantaba antes de colgar en el aíre con las piernas enfrente del rostro dormido de Minato. Jiraiya la había levantado desde atrás, con sus gruesos brazos debajo de sus muslos.
"Vamos, Zorra, muéstrale a tu esposo lo vulgar y sucia que eres."
"¡Oh, me encanta la polla grande y gruesa de Jiraiya-Senpai! ¡No puedo vivir sin ella! ¡Por favor folleme y vierta su semen en mí!" Mientras Kushina confesa sus más bajos y lascivos deseos, tenía varios orgasmos consecutivos. Otra mueca retorcida de placer retorcido aparecía en su rostro. "¡Aaa!" Gimió con locura y euforia. "¡Soy tu esposa, pero la polla de Jiraiya es mi dueña!"
La gruesa polla del Sannin comenzó a latir pesadamente hasta que disparo una carga en el útero de Kushina. Jiraiya la soltó. Ella respiraba profundamente, sus piernas temblaban y por eso tuvo que apoyarse en la cama con su cabeza cerca de la de Minato. Lo miro por unos segundos. Acerco su mano para acariciarlo con ternura, pero entonces Jiraiya hablo.
"Límpiame la polla."
Kushina agarro la hombría cubierta de lubricante vaginal y restos de semen. Froto su lengua contra ella mientras lo metía todo en su boca saboreando los restos de semilla y sus propios fluidos. En unos segundos la polla estaba completamente limpia.
"Ponte tu vestido. Tengo una idea." Dijo Jiraiya.
Kushina estaba inclinada sobre la ventana. Llevaba puesto su vestido de novia, aunque su falda estaba lo suficientemente levantada como para dejar ver su trasero y la parte de arriba fue bajada para dejar ver sus senos. Jiraiya la embistió por detrás mientras la tenía sujetada de las caderas. Los grandes pechos de la pelirroja eran presionados contra la ventana. Su trasero en forma de burbuja se frotaba contra él a la vez que Jiraiya araba su matriz.
Mientras follaban como animales, no se darían cuenta si alguien los veía del otro lado de la ventana. Por suerte para ellos, era tarde por la noche y la calle estaba vacía. Jiraiya embistió contra el trasero de Kushina bruscamente como una bestia en época de apareamiento, y ciertamente la pelirroja gemía y jadeaba como una animal.
Cada segundo se sentía mejor, cada embestida se sentía mejor, la zorra Uzumaki estaba pensando que la polla que la dominaba era mágica. Entonces, Jiraiya agarro el cabello y la jalo, haciéndola gemir ruidosamente. Ella disfrutaba tanto cuando él era rudo con ella,
"Dile al mundo lo puta que eres, y quien es tu dueño."
"¡Soy una zorra cachonda e indecente y, no puedo contralar mi lujuria! ¡Soy la zorra de Jiraiya, y estoy siendo follada por el en mi noche de bodas! ¡Su polla es mi verdadero esposo, y quiero que siempre me use como su vertedero de semen!"
Jiraiya aro frenéticamente su fértil y fresco coño hasta que los dos tuvieron una liberación al mismo tiempo. Los sesos de Kushina estaban arruinados como su coño para la pequeña polla de Minato. Su mente estaba fundida mientras ella volaba en su clímax.
Se sentía como un sueño.
Minato despertó en su cuarto por la mañana. Se sentó en la cama antes de tener la sensación de que algo faltaba. Ese algo, o mejor dicho alguien, entro por la puerta con un plato de ramen recién hecho.
"Buenos días, Esposo."
"Buenos días, Señora Namikase." Minato sonrió.
Kushina vestía una camiseta y unos pantalones holgados azul oscuro.
Ella puso la bandeja del desayuno sobre Minato.
"No tenías que."
"Si tenía que. Tu siempre eres tan dulce y cariñoso conmigo."
Minato sonrió. Agarro un tenedor y un cuchillo y comenzó cortar el tono, poco a poco lo hiso más lento esta que se detuvo con una mirada perdida.
"¿Pasa algo?"
"No. Es solo. Solo que esto se siente como un sueño."
"Pues no tengas miedo de despertar porque esto será así para siempre." Kushina le dio un beso en la mejilla mientras que, adentro de ella, su útero estaba lleno de semilla de Jiraiya.
