Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

Hola de nuevo chicas!! Ya volví! ^^ Espero que hayan recibido el año bien, para que sepan me fue excelente en el viaje y me sirvió para pensar mucho en el fic. Las dejo con el siguiente cap!

NOTA: Lo siento chicas pero cometi un eror o mejor dicho horror con los nombres, el mayordomo de los Cullen no es Peter, es Garret y los padres de Tanya y las de mas serán Cayo y Atenodora, no Eleazar y Carmen, pues a ellos tres ya los habia puesto!! Agradezco a " The Sweetest Cullen" por avisarme!


Capitulo 5: Princesa Malcriada.

Bella POV.

Luego de más de ocho horas de vuelo, me encuentro frente a las puertas del castillo del reino Twilight, el castillo es por decir poco, enorme; majestuoso, llegué justo a la hora del crepúsculo, los rayos del sol se reflejaban en la nieve que cubría el patio delantero, haciendo que el lugar se viera como de cuento de hadas.

Las puertas se madera se abrieron en cuanto la limosina que habían mandado a buscarme desapareció detrás de mí. Un hombre de cincuenta años aproximadamente me recibió con una elegante reverencia, yo le sonreí y entre al castillo, si por fuera era impresionante por dentro quitaba el aliento, era magnifico, todo estaba elegantemente decorado por colores blancos, cremas y dorados. En la entrada una enorme araña colgaba del techo y por la forma en que brillaba podía apostar que estaba hecho de oro.

− Señorita Isabella es un placer conocerla, mi nombre es Garret el mayordomo principal de este castillo − Se presentó

− Dígame Bella por favor, encantada de conocerle Garret − Le respondí.

− De acuerdo Bella, sígame y le mostrare su habitación − Asentí, el tomó mis maletas y me guió.

El castillo era cada vez mas impresionante, observaba todo con detalle, pues debido a mi trabajo estaba acostumbrada a detallar mi entorno. Ubique fácilmente varios sitios donde colocaría las cámaras de vigilancia, Garret me iba indicando los lugares mas importantes, subimos por unas escaleras hasta el segundo piso, caminamos un poco más y llegamos a la que seria mi habitación, justo al frente de la princesa como yo la había pedido, era mejor estar cerca de ella.

Garret entró y encendió la luz dejándome boca abierta, la habitación era enorme, la sola habitación era la mitad de mi apartamento de Washington, el cual no era nada pequeño. Tenia una cama en la que cabrían fácilmente cuatro personas cómodamente, un sillón de cuero blanco en forma de L a un lado de la habitación frente a una chimenea de mármol, parecía una mini sala y dos puertas, Garret fue directo a una de ellas, la abrió y me mostró un armario de gran tamaño, luego fue a la otra y me hizo señas para que lo siguiera, la otra puerta era un baño, el cual, siguiendo los patrones del castillo, era blanco y dorado, con una bañera en la que cabían dos personas con espacio de sobra, todo el lugar era increíble.

− ¿Le gusta la habitación? Podemos cambiársela o si desea que se retire algo de la misma, se hará sin problemas − Me dijo Garret cuando salimos y yo miraba todo a mi alrededor.

− Todo esta mas que perfecto − Le dije aun maravillada. El sonrió orgulloso.

− La reina decoró todas las habitaciones del castillo ¿Tiene un gusto ejemplar no es así? − Impresionada por la información solo pude asentir.

− Dentro de una hora se servirá la cena, comerá con los reyes y con la princesa − Me informó Garret, mis ojos fueron al armario ¿Qué se pone uno para cenar con la familia real? − Es semi-formal − Agregó, al ver a donde observaba, le agradecí con la mirada y el se retiró para que pudiera arreglarme.

Saque uno de los pocos vestidos que tenia, era sencillo, de color azul oscuro que me llegaba por debajo de las rodillas, me fui a bañar, decidí que mejor era darme una ducha y que otro día probaría la bañera, no quería llegar tarde a la cena y lo mas seguro es que me relajaría demasiado en la bañera, yo vine a trabajar no a relajarme.

Garret me llevó a una sala que estaba al lado del comedor, tenia una alfombra de color crema, e la que provocaba acostarse de lo suave y limpia que se veía, también había varios muebles enormes, de cuero blanco, frente a uno de dos personas se encontraban de pié, dos personas tan hermosas como elegantes, combinaban perfectamente con todo el lugar. El rey y la Reina.

Él parecía una estrella de cine, estaría entre los treinta y muchos o cuarenta y pocos; rubio, de piel blanca y ojos de color dorado, vestía un elegante traje de color negro que resaltaba su piel, el parte superior de su cabeza se encontraba una corona de oro y zafiros, lo rodeaba un aura de poder y respeto.

La reina, era igual de blanca que su esposo, pero de cabello marrón rojizo, que llevaba liso y caía por su espalda, sus ojos eran de color marrón oscuro, su cara en forma de corazón junto a una sonrisa adorable, la hacían parecer amable y tierna; al igual que el rey sobre su cabeza descansaba una corona de oro, mas delicada que la del rey. Ella vestía una camisa blanca, sencilla pero elegante junto a una falda por debajo de las rodillas color crema, además de uno zapatos de tacón medio de color blanco. De joyería solo llevaba, exceptuando la corona, unos pendientes de perlas y un colar a juego.

− Majestades − Hablo Garret solemnemente − Les presento a la señorita Isabella Swan, la guardaespaldas que envió la compañía Eclipse − Garret hizo una reverencia y se retiró.

− La compañía me ha enviado para proteger a su hija, la princesa Reneesme − Dije haciendo una reverencia, los reyes se acercaron hacia mi, el rey que caminaba con una elegancia increíble, tomó una de mis manos.

− Soy el Rey Carlisle Cullen, gobernante del reino Twilight − Besó mi mano, dejándome impresionada los reyes que yo he conocido nunca han tocado a un plebeyo. Al ver mi rostro sonrió − Nosotros somos personas también Isabella, no discriminamos.

− Por favor, llámeme Bella, si no es mucha molestia − Pedí tímidamente, a los reyes no les gustaba que uno les exigiera algo, pero ellos en lugar de molestarse solo sonrieron y asintieron.

− Mi nombre es Esme de Cullen, soy la esposa Carlisle, por lo tanto reina de Twilight − Se presentó la reina primero con una reverencia que yo correspondí y después me dio un abrazo, dejándome nuevamente impresionada. − Como te dijo mi esposo, nosotros no discriminamos porque no seas de la realeza, por eso te saludamos de esa manera, además que tu protegerás lo que mas queremos.

− Cuidare de la princesa, mejor que a mi misma − Prometí ya ambos me sonrieron agradecidos. El rey hizo un gesto hacia los muebles y todos nos sentamos.

− Me alegra escucharte hablar así Bella, mi hija es muy importante, no solo para nosotros sino también para todo el reino, ya que ella es la heredera del trono − Me explicó el rey. Asentí.

− Tienes que saber que tratar con mi hija no es fácil, al ser hija única es muy consentida y mientras se acerca la fecha de la boda, se ha puesto difícil de manejar, quiere experimentar cosas antes de casarse, la apoyamos en la mayoría pero con la amenaza que nos enviaron tenemos miedo que le pueda suceder algo peligroso con alguna de sus ocurrencias. − Dijo la reina y su voz se corto un poco al final, por el miedo que le pase algo a su hija. El rey pasó un brazo por su hombro.

− No hay problema reina Esme, estoy preparada para defender a su hija ante cualquier cosa, la acompañare día y noche a donde quiera que ella vaya.

− Llámame Esme, por favor, como te dije no discriminamos − Me pidió con una sonrisa amable.

− De acuerdo, Esme − Dije sonriendo.

De repente las puertas de la sala donde estábamos se abrieron de golpe, mostrando a una joven que usaba un vestido rosado por debajo de las rodillas, pendientes de diamantes, pulseras de plata y zafiros al igual que su collar, pude notar que tenia otro por debajo de este, pero no pude detallarlo bien y una corona de plata y zafiros, indicándome que era la princesa, su piel blanca como la de sus padres, se veía suave como terciopelo, su cabello estaba medio recogido hacia atrás en la parte superior y caía en cascada por su espalda, su color era una mezcla del de sus padres, una combinación, entre amarillo, marrón y rojo… cobrizo, un tono que inmediatamente me acordó a Edward. Sus ojos eran de color marrón como los de su madre y caminaba con la elegancia de su padre. La princesa Reneesme era realmente hermosa. Fue corriendo a donde estaban los reyes, ignorando totalmente mi presencia.

− Mami, Papi ¿Ya llegaron mis primas? − Su voz era adorable y tenia una sonrisa inocente.

− ¡Reneesme que modales son esos! tenemos compañía − La regañó Esme.

− ¡UPS! Lo siento − Se disculpó observándome, pero obviamente no lo sentía − ¿Ya llegaron?

− Hija, ella es Bella Swan, tu guardaespaldas de ahora en adelante − Me presento Carlisle, en sus ojos se notaba el amor hacia su hija, pero su rostro denotaba reproche por su actitud.

− ¿Mi que? − Preguntó confusa y algo molesta la princesa.

− Tu guardaespaldas, de ahora en adelante estaré contigo para protegerte − Le dije ella me observó de arriba abajo.

− De acuerdo, entonces ya sabes quien soy, Princesa Reneesme Carlie Cullen − Se presentó e hizo una reverencia. Yo se la devolví. − ¿Entonces.. − Se dio la vuelta ignorándome de nuevo, Esme me observó con cara de disculpa, yo le sonreí para que no se preocupara.

− Llegaran después de cena, las chicas se tardaron mucho empacando las maletas − Le respondió el rey. Ella hizo un puchero y se dirigió a la salida pero en eso Garret anuncio que la cena estaba servida y los cuatros nos dirigimos al comedor.

El comedor, al igual que el resto del castillo, era impresionante, una mesa de unos doce puestos, las patas de la mesa eran de plata y la parte de arriba de cristal, el centro de mesa era un arreglo floral de orquídeas blancas, nos dirigimos a nuestros asientos, el rey en la cabecera por supuesto, la reina a su derecha y la princesa a su izquierda, yo aun lado de la princesa, dos jóvenes meseros, nos ayudaron a mi y a la princesa a sentarnos mientras que el rey ayudaba a Esme.

Una vez sentados, los mismos que nos ayudaron a sentarnos desaparecieron por una puerta y junto a otros dos mas, llegaron inmediatamente con un plato cada uno y los pusieron enfrente a nosotros. Era una sopa de vegetales que estaba deliciosa, pero que a la princesa le pareció que estaba fría así que devolvió el plato y le dieron uno nuevo.

Luego fue un pollo relleno con hongos, que estaba exquisito, junto con una ensalada y puré de papas, la princesa esta vez hizo un escándalo porque los dos últimos estaban en el mismo plato y el aderezo de la ensalada había caído en el puré, se lo había arruinado, nuevamente regresaron el plato, esta vez en platos separados.

Pero el postre fue definitivamente lo mejor, cuando los meseros estaba colocando un pastel de chocolate en la mesa, Garret entró anunciando que las primas de la princesa habían llegado, la princesa se levantó de golpe, haciendo que el al mesero se le cayera de las manos el pastel y terminara en el vestido de la princesa, ella chilló y yo me mordí los labios para no reír; increíblemente no la tomó en contra de aquel mesero, el pobre estaba apenado y horrorizado, ella sin embargo le hizo un gesto para que no se preocupara y salio corriendo a su habitación para cambiarse y recibir a sus primas, después de todo no era tan mala solo era, como dijo la reina, consentida.

Desvié la mirada hacia el rey y la reina, para ver si le iban a decir algo al mesero, pero al igual que yo ambos estaban aguantándose la risa, cuando cruzamos las miradas, el rey fue el primero en reír y nosotras le seguimos y comimos el pastel de chocolate, el cual estaba como para morir.

Cuado terminamos me guiaron hasta la sala nuevamente, esta vez se encontraban allí, cuatro mujeres, tres jóvenes y una mujer que se veía mayor y un hombre, mas la princesa. Me los presentaron, el hombre era el hermano del rey, se llamaba Cayo, la mujer aparentemente mayor era su esposa Atenodora, y las otras chicas eran las primas de la princesa, hijas de Cayo y Atenodora, Tanya, Kate e Irina. Algo me dio mala espina de todos ellos, no se porque pero mis presentimientos nunca me fallan, además ellos no eran como los Cullen, cuando supieron que yo era la guardaespaldas de la princesa, me dieron una mirada despectiva y comenzaron a ignorarme, pero no les hice caso.

Me retire temprano pues estaba realmente cansada por el viaje, llegue a mi habitación y observé que la maleta de mi ropa ya estaba ordenada perfectamente en los cajones, la única que no habían tocado, gracias a Dios, era donde traía todos mi aparatos de vigilancia, la verdad es que son muy delicados y solo un profesional debe manejarlos. Saqué mi computadora y la encendí, mientras me cambiaba a mi pijama, un suéter manga larga de color azul y un pantalón de algodón del mismo color, sencillo y abrigador, como me gustaba pues el clima aquí era muy frío, aunque gracias a la chimenea que estaba encendida no tuve demasiado frío.

Me conecté al Messenger y enseguida me habló Emmet con una invitación a verlo por la cámara, la acepté y en segundos estaba de frente a mi casi hermano, me puse los audífonos y el micrófono y hablamos.

− Hola Emm, ¿Qué tal?

− ¡¿Por qué no avisaste que habías llegado?! − Gritó casi dejándome sorda − ¡Nos tenias preocupados!

− Lo siento pero es que llegue justo para cenar − Me disculpé, Emmett me vio con ojos entrecerrados, pero enseguida llegó Jasper.

− Hola pequeña, ¿Cómo es todo por allá? − Me preguntó con una sonrisa.

− Todo es hermoso Jasper, ojala estuvieran acá para verlo, los bosques son preciosos y los reyes son muy amables.

− Es Genial Bells, me alegro que te guste todo por allá − Me respondió amablemente.

− Pero no te gusta mas que aquí ¿Verdad Bella?− Me pregunto Emmett muy preocupado

− Nada de que preocuparse Emm, aun prefiero estar en casa con ustedes − Respondí y Emmett suspiro aliviado.

− Te extraño Bells − Dijo Emmett haciendo puchero, Jasper lo golpeó por detrás de la cabeza.

− La vas hacer sentirse mal − Murmuró pero pude escucharlo perfectamente − Es su primera misión, no se lo arruines.

− ¿A poco y tu no la extrañas? − Se defendió.

− Por supuesto que si Emmett, pero no hay que hacérselo mas difícil, es la primera vez que estará sola − A estas alturas ya se habían olvidado de mi, tosí fingidamente y ellos se giraron a la pantalla.

− Yo también los extraño chicos, ya verán como este mes pasa rápido − Les dije, aunque mis ojos estaban llenos de lagrimas.

− Ve a dormir Bella, necesitas estar en forma para comenzar tu trabajo − Me aconsejó Jazz.

− Yo no quiero dejar de hablar con ella − Se quejó Emmett

− Ella tiene que trabajar Emmett, no puede quedarse hablando con nosotros − Le regañó Jasper, me hizo reír, parecían padre e hijo.

− Pero… pero − Tartamudeo Emm

− Hablamos luego Bella, mucha suerte − se despidió Jasper haciendo un gesto con la mano. − Despídete Emmett.

− Adiós Bella − Dijo Emmett, se veía muy triste − Cuídate por favor − Me pidió.

− Hasta mañana chicos, los quiero y los extraño, no incendien la casa en mi ausencia − Lo ultimo lo dije medio en broma medio en serio, intentando animar a Emmett, lo logré porque sonrió

− Hasta mañana − Dijeron al mismo tiempo y se perdió la conexión.

Me acosté con una sonrisa en el rostro.

Me levanté temprano para comenzar mi trabajo, tome una ducha y me cambié, bajé a desayunar y no había nadie, así que comí en la cocina junto a Garret y el resto de los trabajadores, conversé con ellos y me informaron de la vida en el castillo y sobretodo la de la princesa, me explicaron que ella no era mala, solo que sus padres la consintieron demasiado, que le tuviera paciencia.

Para el medio día ya había puesto todas las cámaras de vigilancia adentro y por los alrededores del castillo, no había hablado con la princesa, en realidad la había evitado pero ya era hora de enfrentarla. Así que tomé de mi habitación el anillo localizador. Tomé aire y entre en su habitación.

− Princesa Reneesme − La llamé, ya que estaba sentada en un sofá hablando con Kate, ambas me vieron enojadas por la interrupción.

− ¿Qué sucede? − me pregunto, extrañamente amable, no termino de entenderla.

− Necesito que use esto para su seguridad − Le mostré el anillo y puso cara de horror

− ¡No pienso usar ESO! Es horrible − Se quejó.

− Tiene un localizador y una alarma que podrá activar cada ve que me nece…− Intente explicarle pero ella me interrumpió.

− No hay forma que me ponga eso y menos mas de una vez, nunca uso un accesorio dos veces, excepto mi corona − Sentenció, suspiré para calmarme y no gritarle. Tenle paciencia, mejor es negociar con ella Me dije a mi misma. El reflejo de un rayo de sol sobre una cadena oculta en su cuello me dio una idea.

− Nadie tiene porque verlo − Le explique y ella me vio extrañada, me acerque a ella − Présteme su cadena − Le pedí y ella me vio extrañada pero accedió. La tomé y la observé tenia un extraño patrón, dos medias lunas de frente, era de plata. Metí el anillo y se lo coloqué de nuevo.

− Perfecto − Sonrió cuando se ocultó la cadena nuevamente, no se porque la oculta el diseño era precioso − Esta cadena no me la puedo quitar y así nadie ve el horrible anillo

− Si tienes alguna emergencia, solo tienes que presionar el zafiro y este mandará una señal a mi teléfono con tu posición y yo vendré enseguida − Le expliqué y ella asintió. Me despedí.

Una hora después mi teléfono comenzó a sonar, lo revisé y era el anillo de la princesa, salí corriendo a su cuarto que era donde me indicaba que estaba, abrí la puerta de golpe y entré preparada para todo… o casi todo pues no esperaba encontrarme a la princesa con sus primas sonriéndome.

− OH pero que rápida − Dijo riendo Tanya.

− ¿Puedes traernos unas bebidas? − Me dijo Reneesme y me contuve para no lanzarme sobre ella.

− No soy tu sirvienta, soy tu guardaespaldas y eso − Dije señalando a su cuello, donde descansaba el anillo − No es un juguete, es para emergencias

− Estamos sedientas, eso es una emergencia − Dijo Irina.

− Estoy aquí para proteger a la princesa, no para servirlas a ustedes − hablé apretando los dientes para no gritarles a esas princesas consentidas y me retiré.

Esta no será una misión nada fácil.


NOTA: Disculpen el error de nuevo, no se que me pasó con este cap!

Por cierto las invito a pasarse por mi One Shot: Ella, basado en una cancion de ese nombre. Se trata de Edward, Jasper y Emmett!

Se que no fue de lo mejor, pero es que no se porqué el cap no queria salir de mi mente.

El que sigue se llamará "Perros y Sanguijuelas" ¿Alguna idea?

Reviews pliss!!

Besos a todas!