Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.


"Algo que no imaginaba fue entregarte mi amor con una mirada"

Camila, Todo cambio.


Capitulo 8: Fiesta de Disfraces (II parte)

Edward POV

Observaba la pista de baile, las personas, todo, en busca de cualquier cosa que pudiera representar una amenaza pero no había nada, solo chicos y chicas pasándola bien. Debo admitir que me sentía un poco decepcionado, esperaba un poco de acción, pero eso me hacia sentir culpable ¿No debería hacerme feliz que Jake no corra ningún peligro? Si, debería… lo hace, pero hasta ahora nada interesante ha ocu…

De repente me sentí observado, giré mi rostro hacia el lugar que me provocaba esa sensación; me encontré con una chica observándome. Lo llamativo era que estaba vestida como yo, en lugar de tener un disfraz, llevaba un suéter negro y unos pantalones oscuros; y para mi gran sorpresa me sentí atrapado por su mirada; mi corazón se disparó y tuve el impulso de ir a donde ella estaba ¿Qué me pasaba? Yo nunca me he sentido atraido por alguna mujer, no desde Bella. Y ahora estaba luchando contra el impulso de correr hacia ella.

Desde tan lejos, como se encontraba, solo pude distinguir su esbelta figura y su cabello largo, las luces no me dejaron ver su color por mas que forcé mi vista; nos observamos por varios segundos mientras me debatía si seguir mi instinto o no.

─ ¿Bailamos Edward? ─ Escuché que me preguntaban a lo lejos, una voz femenina, al mismo tiempo sentí que me tomaban por un brazo, tratando de llamar mi atención, pero no podía dejar de observar a la chica de negro.

─ ¿Dónde esta Jake err…Taylor? ─ Escuché que preguntaban detrás de mí, recordándome que no vine a coquetear sino a trabajar.

─ No lo sé, venia detrás de mí ─ Respondió Leah, observando detrás de ella. Mis sentidos se activaron y preocupado comencé a buscarlo con la mirada. Solo encontré a Seth bailando con Lizzie, muy cerca cabe destacar, esperaba que Leah no lo viera, por su bien.

─ ¡Allí esta, en el medio de la pista! ─ Exclamó Embry, señalando a un Jacob que caminaba tratando de pasar a las personas que bailaban, parecía ansioso.

─ ¿Qué le pasa? ─ Pregunté preocupado y apunto de correr a buscarlo.

─ OH no, esto no es bueno ─ Dijo Quil, a mi lado preocupado. ─ Tiene esa mirada.

─ ¿Qué mirada? ¿Qué le sucede? ─ Pregunté de nuevo y me giré en dirección a los chicos, ellos intercambiaron miradas preocupadas, aumentando mi ansiedad.

─ Es una antigua leyenda de La Push…─ comenzó a explicar Quil, pero Embry lo interrumpió.

─ ¿Leyenda? Le ha pasado ya a dos personas que conocemos, creo que es bastante cierta ─ Dijo.

─ ¿Me pueden decir de una vez de que están hablando? ─ Pregunté exasperado.

─ Tranquilo Edward, no le pasa nada malo a Jacob al menos no físicamente, emocionalmente es otra cosa ─ Contestó Leah. Me tranquilicé solo un poco, pero ante mi mirada insistente me respondieron.

─ Jacob se ha imprimado ─ Habló Quil suspirando ─ Es algo que nos pasa a los Quileutes ¿Crees en las almas gemelas Edward? ─ Asentí, Bella era la mía, yo lo sabia, aunque sonara cursi, lo sabia ─ Pues se dice que nosotros solo necesitamos verlas una vez y quedamos inmediatamente atados a ella.

─ ¿Estas diciendo que Jake…─ El asintió antes de que terminara de preguntar.

─ Tiene la misma mirada que tuvo Sam cuando vio por primera vez a Emily y cuando Jared observó a Kim ─ agregó Embry, todos observamos de nuevo a Jacob preocupados.

Esto era malo, el estaba a pocos días de casarse y había encontrado a su ¿Alma gemela? ¿Dónde nos deja esto? Jacob no quería casarse antes y ahora menos. Recordé la cara de Sam y Jared, cada vez que observaban a su esposa y novia, lo hacían con completa adoración y cada vez que las veían sus rostros se iluminaban como si no las hubieran visto en años, aunque llevaran solo diez minutos separados. Y justo hoy, que hablamos de su compromiso con la princesa Reneesme, Jacob consigue a la que seria el amor de su vida.

"El destino a veces es cruel" Pensé. Nadie mejor que yo para saberlo.

Reneesme POV.

Estaba bailando con Claire, dejándome llevar por la música, tratando de que ella borrara todos aquellos miedos que me estaban volviéndome loca; miedo a ser secuestrada, miedo a ser reina, pero sobretodo miedo a ser esposa… El baile siempre me ha ayudado a olvidar, lo que necesitaba hoy más que nada, ya que me había hecho la primera prueba para mi vestido.

Observaba a todas aquellas chicas, disfrazadas de princesas, bailando con sus novios, besándose con ellos, diciéndose cosas al oído, riendo, yo solo podía sentir envidia, yo nunca pude ni podré hacer eso. Yo ya estaba comprometida desde el día en que nací. Y con un hombre al que nunca he visto, mi mano fue a la cadena oculta debajo de mi disfraz, de todo eso era lo peor, la incertidumbre; no saber como era, ni física ni emocionalmente. Había escuchado historias del grandioso y amable príncipe Jacob, pero tal vez eran eso solo historias, después de todo nadie hablaría mal de un príncipe y mucho menos delante de su prometida.

Por eso actuaba como actuaba, yo se que muchas veces exageraba actuando como una malcriada, pero era la única forma que tenia para equilibrar que me habían quitado la decisión mas importante de mi vida, elegir al hombre con el que pasaría el resto de mi vida. Pero lo haría por mi pueblo, no porque ese era el deber de una princesa sino porque amaba a mi país como a nada más, sus blancas montañas, sus árboles tan altos que apenas puedes ver la copa, su gente siempre tan amable, por todo eso me sacrificaría con gusto para que se mantuviera así. Pero eso no aliviaba la tristeza y el miedo.

Entonces lo vi… un chico alto y moreno, caminaba hacia las escaleras siguiendo a una chica morena realmente guapa, lo que me llamó la atención era su porte al caminar, lo hacia como si el lugar le perteneciera, completamente seguro y arrogante, vestía un chaleco de piel de lobo y debajo una camisa negra, lo que me indicaba que partencia a una manada, lo extraño era el color, un marrón rojizo precioso que no había visto en nadie más, solo podía observar su cara de perfil y deseaba que se girara para verlo completamente y como si me hubiera escuchado giró su rostro en mi dirección, clavando sus ojos en mí.

Su mirada cambio drásticamente, al principio me vio con curiosidad pero su rostro cambio a uno de total adoración y mi corazón latió rápidamente imaginándome que era por mí, el chico comenzó a caminar en mi dirección sin dejar de observarme, y todo desapareció excepto él; sin que lo pidiera mis piernas se movieron solas en su dirección, mientras mas me acercaba pude detallarlo más, sus largas y poderosas piernas envueltas en un Jean, su camisa negra le quedaba ajustada dándome una buena idea de lo bien trabajado que estaba su abdomen, pero lo que mas me gustó fue sin duda sus grandes y musculosos brazos, que estaban al descubierto.

Finalmente quedamos cara a cara, y pude ver su cabello marrón oscuro y sus ojos de igual color, enmarcados con sus largas pestañas; el chico me sonrió al notar que prácticamente me lo comía con los ojos, me sonrojé y su sonrisa se hizo más amplia, ¿Por qué todo se iluminó de repente? O no, era él, su sonrisa, parecía un sol, mi sol; quitándome completamente el aliento, miles de mariposas invadieron mi estomago; al observar su sonrisa mis ojos pararon a sus labios y me entraron unas ganas enormes de tocarlos ¿Serian tan suaves como se ven? Pero mas grandes que las ganas de tocarlos fue la de posar mis labios en ellos. ¿Qué demonios es esto? Nunca me había sentido de esa manera.

─ ¿Quisieras bailar? ─ Me preguntó y su voz fuerte y varonil, me pareció la más hermosa que había oído en mi vida. Asentí, porque no confiaba en mi voz.

Puso sus manos en mi cintura y me atrajo a él, agradecí que justo en esos momentos estuviera sonando una canción lenta, aprovechando el ritmo, pase mis manos por detrás su cuello y comenzamos a mecernos lentamente, perdidos en los ojos del otro. Me sentía feliz, completa, llena de dicha, ¿Qué era todo esto que sentía por este desconocido?

─ ¿Como te llamas? ─ Le pregunté y el me sonrió, pero la sonrisa no le llegó a sus ojos.

─ No me hagas mentirte por favor ─ Me pidió, aunque sonó mas a un ruego. Normalmente me molestaría, pero lo comprendía, después de todo yo tampoco podía decirle mi verdadero nombre. Asentí.

Cuando la tristeza por eso me invadió, no me contuve y lo abracé, creí que me alejaría, pero al contrario me apretó más fuerte a él, en esos momentos me sentí comprendida, sentí que mi lugar era a su lado, me sentí segura, sentí que nada malo podría pasarme; a pesar de que no sabia nada de él, lo abracé mas fuerte y ahogue un sollozo en su pecho, no quería que nada arruinara ese momento, ni siquiera el hecho de que no podría repetirse nunca, de que posiblemente nunca me sintiera así de nuevo.

Lo observé directo a los ojos, estos estaban llenos de tristeza, el me comprendía, su mirada me decía que él realmente lo hacia; después de hoy nos separaríamos y no nos veríamos de nuevo. Que absurdo era sentirme tan desolada de solo imaginar que ya no lo iba a ver ¿No?

¿Acaso esto era el amor? ¿Aquel sentimiento que hace que te sientas en el cielo por estar con aquella persona pero que te baja al infierno solo con pensar en no estar a su lado?

Sonreí tristemente. Me había enamorado de él. El me devolvió una igual de triste.

─ Disfrutemos esta noche ─ Susurró a mi oído, apretándome y yo asentí.

─ Como si no hubiera otra ─ Agregué y el asintió. Con este sentimiento agridulce me dedique a disfrutar de sus brazos rodeándome y de su olor a bosque. Grabándomelo a fuego en mi mente.

Bella POV

Después de que el concurso de miradas con aquel hombre vestido de negro se vio interrumpido por que una chica llamó su atención, volví la mía hacia la princesa. Estaba bailando con Claire, cuando de repente comenzó a caminar hacia el centro de la pista; Claire no se dio cuenta porque se puso a bailar con un chico disfrazado de ninja.

Me quedé observando a la princesa, primero se quedó frente a un chico y luego comenzaron a bailar, de repente se abrazaron y me di cuanta que ambos asentían, como si hubiesen llegado a algún acuerdo; esa escena fue tan linda como triste, era obvio que ambos sentían algo por el otro, pero la princesa no podía tener nada con aquel joven, ¿Será eso de lo que hablaron? Le preguntaría cuando nos fuéramos, después de todo no pensaba interrumpir su burbuja de felicidad tan pronto.

Dándoles algo de privacidad, desvié la mirada hacia Claire que seguía bailando con el ninja, observé todo el lugar de nuevo, evitando mirar a donde se encontraba aquel hombre, de seguro estaría con aquella linda chica que le habló. ¿Por qué de repente sentí como si me hubieran golpeado el estomago?

Tratando de ignorar eso, comencé a preguntarme ¿Por qué aquel hombre estaría vestido completamente de negro? Yo lo hacia porque así era mas fácil pasar desapercibida, recordé que antes de verme el observaba el lugar como si estuviera buscando algo… Preocupada lo busqué nuevamente con la mirada y estaba efectivamente observando hacia la pista, justo al medio, donde se encontraba la princesa…

Intenté tranquilizarme, había decenas de personas allá abajo podía observar a cualquiera que se encontrara a su lado; pero igual no quité los ojos de él, varios minutos después observé que él hombre se movía de su lugar, observando algo directamente, me relajé hasta que observé a la pista nuevamente y la princesa no estaba, mis piernas se movieron solas hacia las escaleras; la busque desesperada y por instinto seguí la mirada de aquel hombre hasta la puerta por donde había entrado y llegue a ver a la princesa desapareciendo por ella tomada de la mano del moreno disfrazado de piel de lobo rojiza.

Me dirigí hacia la puerta, observando aterrada como el hombre vestido de negro iba en aquella dirección también, e iba mas rápido que yo, ¿Y si era una trampa? Comencé a correr cuando el hombre pasó por la puerta.

El aire frío de la noche me golpeó cuando pasé por la puerta, tomé un respiro y me tranquilicé, el pánico no iba a ayudarme en nada, la calle estaba desierta, excepto por tres personas, cuatro incluyéndome, la princesa, el chico lobo y el hombre de negro. Me escondí detrás de un auto justo antes de que el hombre volteara. Me di cuenta que seguía a la princesa y al chico con cuidado como si no quisiera molestarlos ¿Qué demonios quería aquel hombre? Se giró de nuevo en mi dirección y me escondí detrás de otro auto.

Cuando salí de mi escondite vi que Reneesme cruzaba al que sabia era un callejón sin salida, me hubiera preocupado pero ella estaba besándose con aquel chico. Por lo que si me preocupé en cambio, fue porque aquel hombre había desaparecido, sin salir totalmente de la protección que me ofrecía el auto observé por todos lados, la calle del frente, incluso detrás de mí… nada, el hombre había desaparecido en el aire.

Salí completamente, con una mano sobre una pistola que tenia escondida en la parte baja de mi espalda y comencé a caminar en dirección al callejón por donde había desaparecido la princesa.

─ ¿Porque me estas siguiendo? ─ Escuché que una voz masculina preguntaba, me giré rápidamente desenfundando mi arma, pero no había nadie, apuntando busqué a mis lados, nada.

─ ¡Muéstrate! ─ Exigí, observando a todos lados, buscándolo, no tenia dudas que era el mismo hombre, ¿Cómo lo sabia? Díganle instinto.

─ Si guardas el arma talvez lo haría ─ Me pidió aquella voz, eso me dijo que estaba lo suficientemente cerca como para observarme. Nuevamente busque a mi alrededor y no encontré nada.

Pero su voz sonaba tan cerca… entonces se me ocurrió que sino estaba a mi alrededor, solo podía estar debajo, cosa imposible porque no había ninguna alcantarilla, lo que deja entonces… observé arriba de mi y allí estaba una sombra con forma masculina sobre una de las ramas del árbol, a penas alcé la mirada se lanzó hacia el suelo, cayendo frente a mí y con un golpe a mi mano tiró mi arma.

Por reflejo lo golpee en su estomago, se encogió por el dolor y yo fui a buscar mi arma, pero el me sujetó por un brazo y me empujó a un lado, pegándome contra la pared, fue increíblemente delicado.

─ Solo quiero saber porque me sigues ─ Dijo apretando los dientes, me tenia sujetados los brazos. Con un movimiento que me enseñó Emmet, que consistía en mover mis brazos alrededor de los de él, de adentro hacia afuera, me liberé.

─ No te estoy siguiendo a ti ─ Le dije midiendo que tan lejos estaba de mi arma, pero eso hizo que el hombre se tensara. Y se abalanzó en mi dirección, lo esquivé gracias a mi pequeño tamaño, ya que el chico debía medir alrededor de un metro noventa, era fácilmente unos veinte centímetros mas alto que yo.

Comenzamos a pelear, yo intentaba acercarme a mi arma, pero el sabia alejarme de ella, mientras esquivaba me di cuenta que estaba entrenado para la batalla, no era un novato. También que no quería lastimarme realmente, solo detenerme. "Idiota" pensé, pues eso me dejaba golpearlo mas fácil.

─ No me gusta lastimar a las mujeres ─ Murmuró mientras me tomaba un brazo.

─ Pues yo no tengo problema en lastimarte a ti ─ Le respondí al tiempo que lo levantaba por encima de mí y lo tiraba al suelo. Emmett me había enseñado a usar mi pequeño tamaño y el peso del enemigo en contra.

Lamentablemente aquel chico supo como contrarrestar el movimiento, ya que, gracias a que supo mantenerme sujeta, terminé en el suelo a su lado. Lo bueno es que quedé mas cerca de mi arma, lo patee en las costillas y me alejé gateando por mi arma.

La tomé y me levanté girando rápidamente y apuntando, para encontrarme con que un arma era apuntada a mi cabeza mientras la mía apuntaba a su corazón…

Claire POV

Estaba preocupada, no encontraba a Bella o a Reneesme por ningún lado, había visto a Reneesme bailando con un chico de La Push de una manera muy romántica así que yo comencé a bailar con un chico que estaba disfrazado de ninja, pero después de cuatro canciones, me separe del ninja para buscar algo de tomar, cuando busque a Reneesme para preguntarle si ella quería algo, no estaba en la pista. Subí a nuestra mesa y tampoco vi a Bella… ahora estaba asustada, sabia que ellas no me dejarían, solo podía pensar lo peor ¿Le habrá pasado algo a Reneesme? Si era así no me lo perdonaría nunca, pues por mí ella había venido.

Espere por diez minutos en la mesa, si hubieran ido al baño ya hubieran regresado; no pude mas, fui a buscar a Lizzie, ella sabría si algo había pasado o si por alguna razón ellas se habían marchado de la fiesta sin mí.

La busqué con la mirada y el cuero de su traje brilló cuando una luz pasó por ella, sonreí y caminé en su dirección. Poco a poco la sonrisa se fue borrando de mi rostro cuando me di cuenta que no estaba sola, de hecho ella estaba sentada sobre un chico de cabello rizado y se besaban apasionadamente, los brazos de el estaban sobre el trasero de Lizzie y lo apretaban, mientras las manos de ellas estaban enredadas en el cabello del chico.

─ Lizzie ─ La llamé tratando de que mi tono no mostrara la reprobación que sentía por su demostración pública.

─ Umh ─ Dijo ella, mientras echaba la cabeza hacia atrás y el chico besaba su cuello, no supe si me había respondido a mi o era un gemido por lo que le hacia el chico.

─ Lizz, quería preguntarte…─ Comencé

─ ¡Piérdete! ─ Me interrumpió el chico.

─ Pero necesito preguntarle…─ Repliqué pero me interrumpió de nuevo.

─ ¿No escuchaste? ¡Lárgate! ella esta ocupada ─ Me dijo despectivamente sin observarme pues estaba muy ocupado besándole el cuello.

─ Es importante ─ Le dije fríamente y tratando de no golpear a aquel chico tan maleducado ─ ¿Has visto a Vanesa? ¿O a la chica que vino con nosotras? tengo un tiempo que no las veo y me preocupan ─ Eso llamó la atención de Lizz, para ella era muy importante la reputación de su fiesta y si algo le pasaba a "Vanesa" esta se vería arruinada.

─ Le preguntare a los de seguridad ─ Se levantó rápidamente y fue a la puerta, comencé a seguirla pero una mano me detuvo.

─ ¡No podías esperar, me arruinaste la diversión! ─ Se quejó el chico de cabello rizado. Me gire rápidamente y me preparé para gritarle.

─ ¡Mi amiga esta perdida! ¡No seas egoísta! ¡Tú…─ Lo observé con todo el odio que pude sin mirarlo directamente a los ojos ─ Cachorro de lobo maleducado! ─ Terminé observándolo a los ojos, quedándome totalmente sorprendida pues cuando nuestras miradas chocaron el rostro del chico cambio de enojado a una de total paz, su cabellos eran marrón claro y le llegaba un poco mas alto que sus orejas, una sonrisa boba cruzó por su rostro, pero lo impresionante fueron sus ojos marrones, que brillaban con adoración.

Mi corazón aceleró y me sonroje ante su manera de mirarme. Un chico tambaleándose, obviamente estaba borracho, empujó al de cabello rizado haciendo que rompiera el contacto con sus ojos, recordándome que la princesa estaba perdida.

─ ¡Suéltame! ─ Le exigí, tirando de mí brazo.

─ ¡No! ─ Me respondió automáticamente, buscando mi mirada, pero yo le esquivaba no quería arriesgarme a caer de nuevo, en sus hipnotizantes ojos. Llegó un chico de cabello marrón oscuro corto corriendo y se puso frente al otro, ignorándome completamente.

─ ¡Quil! ¿Has visto a Jacob? ─ Le preguntó. Dejándome saber el nombre del pelo rizado.

─ No, pregúntale a Edward es su guardaespaldas no yo ─ Contestó tratando de observarme detrás del chico, aun tenia sujeta mi mano.

─ Es que no sabemos donde esta tampoco ─ Dijo el otro chico, haciendo que Quil se tensara.

─ ¡¿NO SABES DONDE ESTA EL PRINCIPE?! ─ Gritó dejándome sorprendida y al mismo tiempo soltando mi brazo. Corrí.

Mientras corría hacia donde estaba Lizzie mi cabeza era un caos tratando de organizar lo que sabia: Reneesme y Bella habían desaparecido, el príncipe Jacob, porque tenia que ser él, estaba en la fiesta y su guardaespaldas también desapareció. Esto no se veía bueno.

Pero por una razón que no entiendo, el nombre de "Quil" no dejaba mi cabeza, ni sus ojos marrones ni su cabello rizado. Sentía mariposas en mi estomago al recordar su sonrisa. Me reprendí internamente por pensar en aquel chico que fue tan desagradable conmigo, mientras era posible que Reneesme estuviera en peligro.

Bella POV (Creían que iba a ser tan mala para dejarlas con la incógnita de Edward y Bella, les tengo noticias chicas…)

Mientras tenia el cañón de la pistola tocando mi frente, el mío apuntaba directo a su corazón, ambos tomamos aire, estábamos atrapados y ambos lo sabíamos.

Mis ojos se desviaron de la pistola y observé a mi adversario. Calzaba unos zapatos negros, subí por sus piernas, sus pantalones eran Jeans negros, los cuales estaban manchados por las veces que lo tumbé al suelo, su suéter negro estaba roto por su estomago, dejándome ver una porción de su plano abdomen, su pecho era ancho pero no demasiado, este subía y bajaba por nuestra pelea, hasta que llegué a su rostro y me quedé petrificada.

No se en que momento perdió el antifaz, pero el hombre era hermoso ¡Un dios griego! pensé, la luz de un faro alumbraba su rostro perfectamente, dejándome apreciar su nariz recta, su fuerte mandíbula, sus labios rojos entre abiertos, pero ahogué un grito cuando me fije en sus ojos… esos ojos verdes que eran tan familiares para mí, esos ojos con los que he soñado todos los días, por tantos años, para confirmar mi sospecha y tratando de reprimir las emociones en caso de una, muy posible, decepción, alcé mis ojos hasta la parte superior de su cabeza… allí estaba ese desordenado cabello cobrizo que me derretía… realmente era él.

─ Edward…─ Murmuré, la cara de sorpresa que puso solo me confirmó lo que ya sabia. Baje mi arma. Y mi visión se tornó borrosa por las lágrimas.

Sorprendido por mi acción, se dedicó a observarme por completo, se detuvo en mi cabello, luego mi cara, por ultimo en mis ojos… la pistola comenzó a temblar en mi frente y la dejó caer a un lado, sin prestar atención a donde caía; tomó mi antifaz, que se las arregló para quedarse en su lugar durante la pelea, y lo retiró por encima de mi cabeza con manos temblorosas; una vez libre de él, me observó el rostro detalladamente. Pasándome sus dedos suavemente por el, apenas sentía el contacto me trataba como si fuera una muñeca de porcelana y me pudiera quebrar en cualquier momento, ante su dulce contacto cerré mis ojos.

─ Bella…─ Susurró con voz ahogada. Era tan hermoso el sonido de su voz pronunciando mi nombre nuevamente.

Me sentía en un sueño, finalmente lo encontré, después de diez años soñando con este momento realmente estaba pasando, lo sentía tan irreal, pero tenia que serlo, nunca lo había imaginado así de hermoso, nunca había sentido este nudo en mi estomago… Pero tenia la idea que si abría los ojos nuevamente desaparecería.

─ Beep… Beep ─ Una alarma sonó cerca. Y el miedo me invadió ¿Acaso estaba soñando nuevamente?


Soy peor.

Ahora creo que voy a ocultarme en una isla desierta hasta que termine el próximo cap, para evitar mi muerte temprana!

El martes pondré el próximo cap, llamado "¿Tu?"

Recuerden dejar su opinión, teorías para el próximo cap, amenazas de muerte, etc… por este cap les acepto todo! ;D ¿Qué opinan de Reneesme ahora? ¿Buen comienzo el de Claire y Quil, no? xD ¿Será que Bells esta realmente soñando?

Recuerden que yo las quiero mucho, antes de darle al botoncito verde mas abajo y escribir como se imaginan mi funeral.

Besos y abrazos!

PD: las que no han votado en los Silver Cup Twilight Awards! ¿Qué esperan? El link en esta en mi perfil! :P