Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
LO SIENTO! LO SIENTO! LO SIENTOOOOO!! Disculpen el retraso chicas! No quise tardarme tanto en actualizar pero es que se me fue la inspiración, sabia lo que queria que pasara en este cap pero no me gustaba lo que escribia y últimamente estuve mas ocupada de lo normal, por eso el principio del cap no es muy bueno…. En fin aquí lo tienen!!
Capitulo 10: "Rompiendo Tradiciones".
Bella POV.
Despedirme de Edward fue lo más difícil que jamás he hecho en la vida… de nuevo.
No pude evitar recordar el pasado, tuve que convencerme a mi misma que no era por tiempo indefinido, la sola idea de separarme de él otra vez, hacia que el pecho se me trancara. Tuve que apoyarme de Edward para no caer al suelo, las rodillas se me volvieron gelatinas. No me había dado cuenta de lo mucho que amo a Edward, hasta que sufrí el miedo de perderlo nuevamente. El tomo mi rostro en sus manos y pegó nuestras frentes.
─ Solo serán un par de horas Bella, nos volveremos a ver ─ Me dijo. Pero lo conocía y se que estaba convenciéndose a si mismo también.
─ ¿Me lo prometes? ─ El miedo me invadía y mi voz fue un susurro que sonó mas a una suplica.
─ Te lo prometo ─ Afirmó. Sus ojos brillaron luego fueron a mis labios entreabiertos, estábamos a escasos centímetros y por unos segundos, podía jurar que iba a besarme, yo lo deseaba, sentí mis labios picar de las ansias pero luego sus labios fueron a mi frente y me abrazó fuertemente. Oculte mi decepción y le devolví el abrazo.
Mientras conducía de regreso al castillo, la camioneta estaba en completo silencio, solo estábamos Claire, Reneesme y yo. Claire iba de copiloto y observaba la venta de manera ausente; mientras que la princesa iba en la parte de atrás, soltaba un suspiro de vez en cuando y sostenía su cadena con las medias lunas como si su vida dependiera de eso; mis manos fueron a los anillos, solo podía pensar en Edward, su sonrisa de medio lado, su cabello broncíneo siempre desordenado, sus hermosos ojos esmeraldas, las cosas que mas me gustaron de él se mantuvieron con los años, ahora se le sumaban, su habilidad para la batalla y su increíble y bien formado cuerpo. Estaba a punto de dar media vuelta y regresar con él
─ Lo aceptaran, tendrán que hacerlo ─ El murmuro de la princesa me devolvió a la realidad, no podríamos arruinar el plan.
Aunque pensándolo bien, era difícil arruinar un plan que solo consiste en regresar por esta noche y esperar a que Jacob aparezca por el castillo al día siguiente, llevando al rey de La Push hasta el castillo de Twilight. Sí, el plan no era prometedor, casi no valía la pena llamarlo un plan, pero era la única opción que teníamos, una relación en secreto era imposible, por su condición de príncipes, por lo que nuestra única esperaza era que la tenacidad de los príncipes y el amor que se profesaban convenciera a los reyes, sino… estaríamos todos acabados, y digo estaríamos, pues ni Edward ni yo podíamos alejarnos de los príncipes, si ellos no se veían nosotros tampoco.
Jacob se veía muy confiado en que su padre no pondría reparo, por la imprimación, según nos explicaron los chicos Quileutes es una especie de amor a primera vista solo que mucho mas fuerte y ocurre solo entre las almas gemelas. Jacob asegura que los complicados serian los padres de Reneesme, pues la tradición de no verse antes de la boda era por parte del reino de Twilight, desde que acepté la misión no he entendido esa parte y no quisiera parecer entrometida al preguntar.
Llegamos al castillo rápidamente, eran las tres de la mañana así que entramos en silencio para no despertar a nadie. Claire se desapareció antes de llegar a las escaleras principales pues su habitación estaba en la planta baja, Reneesme y yo seguimos hasta el piso de arriba. Ella se acercó hasta el dormitorio de sus padres, tocó la puerta fuertemente y asomó la cabeza dentro, escuché que decía algo y luego seguimos hasta el dormitorio de ella.
─ ¿Qué les dijiste? ─ Le pregunté en un susurro.
─ Que ya había llegado y que estaba bien ─ Me respondió con una sonrisa ─ Se mantendrían toda la noche despiertos si no les avisaba ─ Asentí y nos despedimos con un abrazo.
Entre a mi habitación, me quite la ropa y mientras la doblaba noté que estaba rota por varias por partes, producto de la pelea con Edward, un suspiro salio de mi pecho. ¿Quién diría que me lo encontraría de esa forma? ¿Justo en mi primera misión yo sola? Si hubiera estado con Jazz o Emmett tal vez nunca nos hubiéramos visto, porque Jasper no hubiera permitido que fuéramos al Luna Nueva, o Emmett probablemente hubiera matado a Edward antes de poder reconocerlo. Mañana los llamaría para contarles todo.
Me acosté en mi cama, pero no podía dormir, las imágenes de esta noche no me dejaban, la pelea con Edward, la escena con los ladrones, Edward abrazándome, pero sobretodo ese momento antes de despedirnos ¿Habrá sido mi imaginación? Deseaba que no, deseaba que Edward si quisiera besarme, tanto como yo lo quise en esos momentos, cerré mis ojos y me lo imagine de nuevo, su rostro a centímetros del mío, nuestros ojos fijos en los del otro y ese momento en que desvió la mirada a mis labios, sentí mis labios picar nuevamente.
Al ser mi especialidad la vigilancia, sabia leer los movimientos de las personas fácilmente, cuando un hombre quiere besar a una chica sus ojos van a sus labios aunque sea un segundo, esa mirada era de deseo. O eso deseaba yo.
El sonido de mi celular me sacó de mis pensamientos ¿Quién era a esta hora? Frunciendo el ceño lo tomé y lo observé, mi corazón dio un vuelco y una sonrisa boba cruzó por mi rostro cuando leí la pantalla; un mensaje de Edward.
Estaba preguntándome como habíamos llegado. Nos pasamos alrededor de media hora planeando las cosas para el día siguiente o mejor dicho para mas tarde. Nos despedimos, pues Edward tendría que manejar alrededor de tres horas. Con una enorme sonrisa me acosté a dormir, soñando con mi ángel personal de ojos verdes.
Edward POV
Me desperté por el sonido de una de las alarmas de la habitación de Jacob, seguida inmediatamente de un toque en mi puerta, me levanté prácticamente corriendo, tomando mi PDA y mí arma, ambos los tenía en la mesita de noche a mi lado, solo por si acaso se presentaba una emergencia. Al abrir la puerta casi choqué con Jacob.
─ ¿Qué sucede? ─ Le pregunté preocupado y asegurándome que no le hubiera pasado nada, cuando sonó mi PDA había visto la hora, siete de la mañana.
─ ¿Sabes algo de las chicas? ─ Me preguntó ansioso y sabia que esa ansiedad no era por Bella o Claire, era por la princesa. Suspire ¿Por eso me había levantado?
─ Jacob, llegamos a las tres de la mañana, ellas llegaron bien anoche, Bella me lo dijo. No he hablado con ellas hoy porque estaba durmiendo y estoy seguro que ellas también ─ Le dije lo más amable que pude, siempre he odiado que me levanten por las mañanas.
─ Ah… correcto… siento despertarte ─ Dijo luciendo apenado, me extrañó verlo así. Pero lo comprendí, ahora que sabia que no había pasado nada malo, mi primer pensamiento se fue directo a Bella.
─ Mira, vamos a darles un tiempo para que descansen, a las nueve llamo a Bella y así puedes hablar con la princesa ¿De acuerdo? ─ Le dije y su cara se iluminó, me dio una enorme sonrisa, que no pude evitar devolverle, pues ahora tenia la excusa perfecta para llamar a Bella.
─ De acuerdo, iré a desayunar ¿Vienes? ─ Me preguntó, luego me observó mi mano derecha ─ Pero será mejor que ocultes eso, no vaya a ser que asustes a mi hermana ─ Agregó señalando mi arma.
─ Déjame cambiarme y vamos ─ Asintió, le dejé que pasara a mi habitación, tomé mi ropa y fui al baño, me cepillé los dientes, me lavé la cara y me cambié.
Salí del baño, tomé el arma y me la colgué en la parte de atrás de mi pantalón, un cuchillo en mi tobillo derecho oculto por debajo de mi pantalón y en el izquierdo una pequeña pistola; tomé el PDA, desactivé las alarmas en la habitación de Jake, pues cuando dejaba sus habitaciones siempre entraba alguien a limpiarla; una vez listo me veía impresionado.
─ ¿Siempre llevas esas cosas contigo? ─ Me preguntó observando hacia mis pies.
─ No siempre, pero hoy te reunirás con la princesa en terreno que no conozco, lo mejor es estar preparado ─ Le respondí seriamente.
─ Wao… recuérdame no molestarte de nuevo ─ Bromeó y yo le sonreí.
─ Vamos ─ Le dije.
Cuando nos sentamos en la mesa, solo estaban Sam, Quil padre, Harry y Sue, quienes nos vieron sorprendidos. Jacob los saludó a todos, a los hombres con un apretón de manos enérgico y a Sue le plantó un enorme beso en la mejilla.
─ ¡Buenos días! ─ Exclamó mientras se sentaba.
─ ¿Por qué tan feliz Jake? ─ Preguntó Sue sonriendo, era cierto que desde que llegué Jacob nunca había lucido así de feliz.
─ Anoche fue la mejor noche de mi vida ─ Le respondió con una enorme sonrisa.
─ Pensé que estarían durmiendo hasta el medio día ─ Comentó Harry.
─ Una bailarina no lo dejó dormir ─ Les respondí y Jacob me observó con los ojos entrecerrados. Todos los demás rieron suavemente. En eso entró Emily, con el desayuno de los demás, nos dio una mirada sorprendida. Jacob se levantó y ayudo a Emily con lo platos antes de que Sam pudiera, le dio un beso en la mejilla.
─ ¿Van a comer ahorita o van a correr primero? ─ Preguntó sonriendo.
─ No creo que tengan las energías para correr querida, teniendo en cuenta que llegaron a las tres de la mañana y son las siete, durmieron por… ¿Cuatro horas? ─ Habló Sam.
─ Ah la juventud ─ Suspiro Sue.
─ Comeremos ahorita Em ─ Le dijo Jacob, ignorando los cometarios de los demás, ella sonrió, él se la devolvió; y se marchó a la cocina.
─ ¿Jacob? ─ Preguntó la princesa Rachel, que estaba entrando ─ ¿Qué haces despierto? ¿Y porque tan risueño hermano? ─ Jacob bufó y yo reí.
─ ¿Qué? ¿Es tan extraño que tenga buen humor? ─ Preguntó fingiendo molestia. Todos reímos.
─ Antes no lo era ─ Se escuchó la voz del rey que entraba ─ Lo que sea que pasó anoche, me alegro que ahora te tenga feliz de nuevo ─ Dijo observando a su hijo cariñosamente.
"Espero que lo tome igual de bien cuando sepa la razón de su felicidad" Pensé.
─ Papá, me gustaría hablar contigo después de desayunar ─ Le pidió Jacob seriamente, le pediría su apoyo con los padres de Reneesme.
─ Por supuesto hijo ─ Le contestó asintiendo y observándolo extrañado.
─ Perfecto ─ Sonrió. Emily llego con nuestra comida y el resto del desayuno pasó entre bromas.
Luego del desayuno Jacob se fue con su padre y me pidió que los dejara solos, el tema no seria sencillo y seria una gran discusión, por supuesto no me negué. Media hora después Jacob salió sonriendo ampliamente.
Lo había convencido.
A un cuarto para las nueve, Jacob ya estaba vestido y nos dirigíamos a buscar a Quil, el estaba durmiendo todavía. Jacob me hizo señas para que entráramos en su habitación en silencio, era solo un poco mas pequeña que la mía, estaba decorada con varias pieles de animales por las paredes; Jacob fue a un armario y tomó un sombrero que resultaba ser la cabeza de un lobo y me lo pasó, sacó otro y se lo puso, le cubría todo el rostro y me hizo una seña para que yo me pusiera el que me había dado, entendí lo que iba a hacer, me lo puse y nos acercamos a Quil.
─ ¡Despierta! ─ Le gritó, Quil se levantó de golpe y pego un grito cuando nos vio disfrazados, se cayó de la cama mientras nos arrojaba las almohadas. Jacob y yo rompimos a reír. Las mascaras se nos cayeron.
─ ¡Maldición Jacob! ─ Exclamó Quil aun desde el suelo, se llevó una mano a su pecho mientras intentaba controlar su respiración ─ Tenias años sin hacer eso.
─ Vístete, vamos al castillo de Twilight en quince minutos ─ Los ojos de Quil brillaron y desapareció por una puerta rápidamente, asumí que era el baño. Riendo todavía salimos de allí.
A las nueve mientras esperábamos al rey para salir, Jacob se puso a mi lado viéndome ansioso. Supe lo que quería enseguida.
─ Mas te vale que no la este despertando ─ Murmuré mientras marcaba el numero de Bella.
─ ¡Edward! ─ Exclamó su dulce voz, una sonrisa se plantó en mi rostro ante su entusiasmo.
─ Pequeña buenos días ¿Cómo estas? ¿Te desperté? ─ Le pregunté preocupado y mirando a Jacob con los ojos entrecerrados el rodó sus ojos.
─ Estoy muy bien Edward ¿Tú como estas? no me despertaste, tranquilo ─ Me aseguró y yo suspiré aliviado.
─ Muy bien Bella, vamos saliendo para allá, deberíamos llegar para el mediodía. Vamos en un Jeep rojo, de vidrios tintados ─ Le informé.
─ Perfecto, yo estaré pendiente para que los dejen pasar ─ Me respondió segura.
─ De acuerdo ─ Hablé, Jacob me dio una mirada impaciente, resoplé ─ ¿Puedes poner a la princesa al teléfono? Jacob quiere hablarle
─ Claro ─ Me respondió con su dulce voz, escuché que le pasaba el teléfono a alguien.
─ ¿Jacob? ─ Preguntaron al otro lado, era la voz de la Princesa Reneesme.
─ No, pero enseguida te lo paso ─ Respondí y escuche como reía. Jacob me arrancó el teléfono y desapareció dentro del auto.
Jacob habló con la princesa por una hora y después colgó el teléfono sin dejar que me despidiera de Bella. Le di una mirada asesina el solo se encogió de hombros, sonriéndome de manera inocente. Esta vez manejé yo, con Quil de copiloto y Jacob y su padre en el asiento trasero. Los vidrios del Jeep eran tan oscuros que no se podía ver hacia el exterior.
Poco después del medio día le pasé un mensaje a Bella para avisarle que ya estábamos frente a la puerta del castillo; las grandes rejas se abrieron y entramos, nadie preguntó nada, Bella se había asegurado que fuera así, como la encargada de la seguridad de la princesa ella había dicho que nosotros éramos de la agencia y le traíamos algo importante; y para esta hora los reyes, estarían tomando el postre después de almorzar.
En la puerta principal nos estaba esperando Claire sonriendo hasta que vio a Quil y aunque sus ojos brillaron al verlo su rostro cambió a uno de molestia. Fue rápidamente a donde yo estaba y me saludó emocionada.
─ Estoy tan feliz que hayan decidido venir ─ Me dijo mientras me abrazaba. Esto le parecía muy romántico. Quil no estaba muy contento con mi recibimiento, pero peor fue el de él.
─ Hola ─ Le dijo simplemente haciendo un gesto con la mano. Quil hizo una mueca. Pero Claire estaba ocupada saludando a Jacob como para notarlo. Al rey le dio una reverencia y nos guió por el castillo.
Bella POV.
Estábamos en el salón donde hablé por primera vez con los reyes, estábamos los reyes, la princesa, Cayo, Atenodora y yo; gracias a Dios las pseudos princesas habían viajado a un país vecino y llegarían en dos días. Reneesme se veía nerviosa al igual que yo, pues sabíamos que en cualquier momento Edward y Jacob entrarían por esa puerta. Estábamos terminando de comer una deliciosa tartaleta de fresas cuando la puerta sonó, Reneesme y yo nos levantamos rápidamente cuando observamos a Claire entrando. Intercambiamos una mirada cómplice y Reneesme se acercó un poco a la puerta, yo me puse a su lado.
─ Perdonen la interrupción sus altezas, pero hay alguien que quiere tener una audiencia con ustedes ─ Dijo Claire respetuosamente.
─ ¿Qué osadía es esa? ¿Aparecer a esta hora? ─ Dijo indignado Cayo.
─ ¿Carlisle esperabas a alguien? ─ Le preguntó amablemente Esme, el rey negó con la cabeza.
─ ¿Quién es el irrespetuoso niña? ─ Preguntó despectivamente Atenodora, antes de que Claire pudiera responder, las puertas se abrieron detrás de ella.
─ El Rey Billy y su hijo, el Príncipe Jacob. Gobernantes de La Push ─ Anunció Quil, observando a Atenodora de mala manera. El rey y el príncipe se mostraron y pude observar a Edward detrás de Jacob.
Las reacciones no se hicieron esperar, un grito ahogado de Atenodora, la cara de sorpresa de Esme, el rostro de confusión de Carlisle y la clara desaprobación de Cayo, pero todas cambiaron al shock inmediato, cuando Jacob y Reneesme corrieron a encontrarse a mitad del salón y se besaron muy tiernamente. Yo seguí a la princesa y Edward al príncipe, de manera que lo pude tener más cerca y saludarlo, aunque quería hacerlo con un abrazo, decidimos que lo mejor era fingir que solo nos habíamos visto un par de veces, no fuera a ser que nos quisieran cambiar porque planeamos el encuentro.
─ ¿Qué significa esto? ¿Reneesme? ¿Billy?... ¿Jacob? ─ Preguntó Carlisle totalmente confundido y asombrado.
─ ¿Se conocen? ─ Preguntó en un susurro Esme, estaba pálida.
─ Carlisle, Esme ─ Se acercó Billy a los reyes y les hizo una seña de respeto que los reyes de Twilight le devolvieron. ─ Verán, ayer hubo un incidente y resulta que los chicos se conocieron en la fiesta de disfraces.
─ ¡Pero eso va en contra de las tradiciones de nuestro país! ─ Exclamó Cayo. Mientras tanto Jacob y Reneesme estaban abrazados.
─ ¿Y usted es…? ─ Preguntó El rey Billy levantando una ceja.
─ Príncipe Cayo Cullen ─ Se presentó observando a los jóvenes príncipes de mala manera ─ hermano de Carlisle.
─ Príncipe Cayo, nosotros estamos muy concientes que los príncipes no debían verse debido a la tradición de este reino, pero la cosa es que eso no fue planeado, se encontraron en una fiesta de disfraces a la que ambos asistieron ayer por la noche ─ Explicó el rey Billy muy pacientemente.
─ Esto nunca había pasado ─ Murmuró Esme, viendo a su hija. Todos nos quedamos viendo a Carlisle.
─ Bueno solo se han visto una vez, dos ahora. No se conocen bien, podríamos hacer como si no se hubieran visto y mantenerlos separados hasta la boda ─ Sugirió Atenodora. Carlisle se quedó pensando por unos segundos y asintió.
─ ¡No! no pienso separarme de ella por tanto tiempo ─ Replicó Jacob antes de que Carlisle terminara de asentir.
─ Esas son las tradiciones de Twilight príncipe Jacob, debe respetarlas o se romperá el compromiso ─ Le respondió Cayo haciendo que todos nos tensáramos al instante.
─ Pero… ─ Comenzó a quejarse Reneesme ─ Ya nos vimos, ¿Que importa ahora? Estamos mas que dispuestos a casarnos, lo amo y el me ama ─ Confesó. De nuevo los reyes se quedaron en shock con la boca abierta.
─ ¿Lo amas? Pero si apenas lo conoces ─ Dijo Carlisle.
─ Así es padre lo amo, la tradición es para evitar que los reyes se odien y puedan llegar a perjudicar el reino; pero Jacob y yo nos amamos ─ Respondió muy segura y sonriéndole a Jacob quien le sonrió de vuelta y la acercó mas a él.
─ Podrían explicarme el porque de esa tradición, realmente no lo entiendo ─ Pidió Jacob.
─ Tu más que nadie necesitas saberlo ─ Le sonrió Carlisle ─ Entiendo lo que sientes Jacob, yo también estuve bajo esa tradición ─ Ahora los sorprendidos éramos el resto, el amor entre Carlisle y Esme era algo mágico, una mirada a sus ojos y bastaba para saber que se amaban profundamente, Esme le dio la mano a su esposo y este se la beso llevándosela a los labios.
─ Carlisle y yo nos conocimos el día de nuestra boda ─ Agregó Esme.
─ Yo estaba nervioso, nunca la había visto y fue solo en el momento en que ya había aceptado ser su esposo, cuando llegó el momento de besar a la novia, en que pude finalmente levantarle el velo y verla… Pensé que había muerto y entrado al paraíso, creí haber visto un ángel ─ Dijo Carlisle amorosamente, observando a su esposa. Todas las mujeres del salón soltamos un suspiro.
─ La tradición viene de muchos años atrás Jacob ─ Comenzó a explicar Esme.
"Hace cientos de años, antes de que los Cullen tomaran la corona, el reino de Twilight pasó por tiempos muy difíciles, eran tiempos de guerra; la esposa del rey Charles fue asesinada, el rey necesitaba urgentemente una esposa y escogió a una antigua amiga suya de la infancia, el rey mostró su imagen por todo el reino buscándola y cuando finalmente la encontraron y ella aceptó casarse, en el camino hacia el castillo la asesinaron también, el rey cayó en una depresión de varios años, debido a la culpa. Twilight casi cayó en la ruina…─ Explicó Esme con pesar
El hijo que tuvo con su primera esposa, Charles II, tomó el mando al cumplir la mayoría de edad y buscó una esposa; lamentablemente la que escogió no le quería y fue forzada a casarse con él, ella lo odiaba y le hizo la vida imposible al rey, ridiculizándolo ante los demás reinos y engañándolo con el hombre que si quería, el rey perdió su prestigio ante los demás reinos cuando ella se fugó con el otro. Charles II la amaba realmente y al igual que su padre cayó en la depresión…
Su familia, hermanos de su padre, le hicieron tomar conciencia sobre el estado del reino y se ofrecieron a conseguirle una esposa; solo se casó de nuevo por que eso necesitaba el reino, decidió que estaba casándose con el reino y no con una mujer, ella representaba a todo Twilight…"
─ Le tomó años lograr levantar un poco el reino, gracias a esta mujer que lo ayudó en todo momento, pues ella si amaba el reino. Tuvieron solo una hija que decidió no arriesgarse a sufrir la suerte de su padre y abuelo, prefirió que su familia escogiera a su futuro rey, quien resultó ser mi bisabuelo. Gracias a él, el reino logró levantarse y fue él quien estableció la tradición, observando que era mejor si escogían a alguien que demostrara amor por Twilight y que era mejor que no se conocieran, para evitar la depresión que sufrieron Charles y Charles II, al perder aquellas que querían ─ Agregó Carlisle.
─ La tradición es para evitar que suceda lo que pasó con Charles II y su primera esposa ─ Dijo Cayo.
─ Eso no es problema ahora ─ Respondió Jacob sonriendo ─ La amo, nunca la dejaría.
─ Apenas llevan un día, ni siquiera un día, unas cuantas horas de conocerse y ¿Dices que la amas? Eso es absurdo ─ Respondió Atenodora.
─ Cuando se trata de amar el tiempo es irrelevante ─ Aseguró Jacob.
─ Es ridículo romper con una tradición de años por un capricho de una noche ─ Expresó Cayo con un tono de reproche.
─ Pues nosotros tenemos una tradición que tiene siglos, la cual dice que cuando un joven se imprima, es decir consigue a su alma gemela, debe estar con ella cuanto tiempo le sea posible ¿Acaso debemos romper con nuestra tradición por mantener una de Twilight que ya rompimos sin querer? Sobretodo cuando lo que busca es la seguridad del reino, Reneesme ama a su pueblo y yo la amo a ella, por lo tanto también amo Twilight y haré lo que sea por él. ─ Se defendió Jacob.
El rey Carlisle le pidió a Jacob una explicación de la imprimación, luego de un breve resumen de su parte, preguntó.
─ ¿De verdad amas a mi hija?
─ Con todo mi corazón y ella ama a su vez su reino; ella iba a rechazarme ayer por la noche hasta que se enteró que yo era su prometido.
─ ¿Qué sucede si no la ves por dos semanas? ─ Su tono era de curiosidad, eso de la imprimación le resultaba fascinante.
─ Nos causa un dolor que es casi físico, no podría aguantar tanto tiempo de esa manera ─ le respondió haciendo una mueca, estaba imaginándoselo seguro.
─ Si yo respondiera que no puedes verla hasta la boda, ¿Qué harías? ─ Jacob se tensó, dudó un momento y luego sonrió pícaramente.
─ Vendría a verla de todas formas, a escondidas de ser necesario ─ Respondió aun con su sonrisa. Carlisle sonrió de vuelta.
─ En ese caso, no hay razón para mantenerlos separados, no se corre el riesgo de que se odien y mientras mas tiempo tengan para conocerse será menos tiempo el que pierdan después de la boda en eso y se concentren en prepararse para gobernar ambos reinos cuando les toque ─ Declaró Carlisle.
Reneesme gritó de la felicidad y salió corriendo a los brazos de su padre, quien la recibió con los brazos abiertos, luego fue con Jacob y le plantó un enorme beso, mientras Carlisle, Esme y Billy los observaban radiantes; Cayo y Atenodora salieron de la habitación sin decir una palabra; yo tomé la mano de Edward sin darme cuenta mientras observaba a los príncipes, podríamos seguir viéndonos, Edward soltó un suspiro de alivio, Claire y Quil sonreían por sus amigos.
─ ¿Quién asesino a las esposas de Charles I?─ Preguntó Billy, luego que nos calmamos y todos tomamos asiento. Claire había ido a la cocina para que les preparan algo de comer los chicos.
─ No se está seguro, pero los rumores dicen que fueron los Vulturis, los mismos que mandaron la amenaza contra mi hija ─ Respondió seriamente Carlisle. ─ La tradición no fue solo para la seguridad del reino sino también de la futura reina, ellos tienen tendencia a querer eliminarla.
─ ¿Quiénes son los Vulturis? ─ Preguntamos Edward y yo al mismo tiempo, nos observamos y sonreímos.
─ Son un grupo que ha estado detrás de la corona por muchos años, son en realidad una familia de ladrones, que según tengo entendido son además traficantes de drogas y armas, su líder es Aro Vulturi ─ Nos respondió, seriamente. Ese nombre me resultaba familiar o mejor dicho el apellido, pero no sabia de donde.
Aquí esta!! Espero que les haya gustado o cuando mucho no les haya decepcionado demasiado.
¿Qué les parecio la razon de la tradición? ¿Porqué creen que le es familiar el apellido Vulturi?
Para el proximo cap! Habra mas Bella y Edward, esto era necesario para que pudieran tener su tan preciado tiempo a solas! Por supuesto no dejare a Jake y Ness ni tampoco a Quil y Claire jeje
El proxima cap se llamara "Recuerdos, Sueños y Realidad" ¿Teorias?
Reviews plis… a ver si regresa mi inspiracion!! Intentare actualizarles el miércoles por la noche!!
Besos a todas!!!
