Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.

No se asusten que no las voy a dejar por mas de una semana de nuevo, solo que estuve mas ocupada de lo que pensé, pero aquí se los traje, muchas tuvieron razon con lo que dijeron y ya que estamos cerca del dia de los enamorados, (Iba a ponerselos el domingo pero me parecio que era dejarlas mucho tiempo esperando) asi que les traje este cap… finalmente el tiempo a solas entre Edward y Bella.

NOTA: LEAN ABAJO! NOTICIA MEGA IMPORTANTE!!


Capitulo 11: Recuerdos, Sueños y Realidad.

Edward POV

Estaba rodeado de oscuridad, no podía ver nada, me sentía pequeño, solo y con frío; levante mis manos y solo pude ver las sombras de ellas, eran pequeñas, infantiles, las mismas de cuando tenía diez años…

"No este sueño de nuevo" Pensé con desgana. Ya lo conocía, lo había tenido durante meses después que Bella se fuera, ya me sabía el final pero no pude detenerlo.

"Alcánzame" me gritó la dulce e infantil voz de Bella, en el momento en que aparecía a mi lado corriendo y pasándome, su cuerpo era el de una niña de diez años; una calida luz irradiaba de ella. Corrí tras ella, como siempre, aunque sabia que no la alcanzaría, no quería quedarme solo, no podía dejarla ir, nunca podía.

"Mas rápido Edward" me gritaba haciendo que yo acelerara el paso, corría lo mas rápido que mis piernas daban. "No te detengas" Me pedía corrí y corrí, hasta que mis piernas dolían y el aliento me faltaba, pero no me detenía, pensaba que si lo hacia me estaba rindiendo en mi promesa de volverla a ver, pensaba que la perdería para siempre.

Me caí, tropecé con algo que no pude ver y sentí que la luz se iba alejando, aterrado observé que Bella seguía corriendo dejándome atrás, llevándose la poca luz del lugar, sumergiéndome en la oscuridad y el frío. La llamaba pero ella no me respondía solo le alejaba, estaba tan cansado que mi voz apenas era un susurro.

Este era el momento en el que Rosalie y Alice, aparecían, me tendían una mano y me ayudaban a levantarme, su calor y luz no era como el que irradiaba Bella, pero era reconfortante, los tres seguíamos juntos hacia la dirección en la que Bella había desparecido.

"Extraño" Pensé, en este momento era el que me despertaba, nosotros tres corriendo detrás de Bella, pero nunca alcanzándola. Pero el sueño seguía, esta vez no estaban las chicas, yo estaba solo.

"No te detengas" Me pidió la voz de la pequeña, "No puedo mas" Le respondí, "No me dejes" Rogué. "Vamos Edward, ya casi llegas" Me dijo de nuevo Bella, solo que esta vez su voz no era la de la niña de diez años, sino la de la mujer de veinte; sentí una ráfaga de energía por todo mi cuerpo, me levanté sorprendido pues no estaba para nada cansado, observé mis manos nuevamente y eran grandes, tanto como lo son actualmente, había crecido, ahora tenia veinte años, con las fuerzas renovadas Corrí lo mas rápido que pude, notando que por primera vez la estaba alcanzado, el calor me inundaba, y la luz comenzaba a iluminar todo el lugar.

"¡Eso! no te rindas" Me animó Bella, con cada paso que daba estaba mas cerca, podía distinguir su figura, al igual que yo había crecido, abrió sus brazos hacia mi, la luz salía de ella y le daba un aire celestial; corrí hacia ellos, cuando finalmente la alcancé la levanté por la cintura y la hice girar en el aire, ella reía feliz y ese era el sonido mas hermoso que había escuchado, finalmente la puse sobre sus pies sin quitar mis manos de su cintura y los de ella descansaban sobre mis hombros.

"Estoy orgullosa de ti Edward, lo lograste, no te detuviste y me alcanzaste" Me felicitó apretándome los hombros y yo sonreí. Observó a un lado, pude ver el lugar donde estábamos, era un prado, lleno de flores de todos colores, el pasto verde y brillante, el cielo azul con nubes blancas y esponjosas, el sol radiante, a lo lejos escuchaba el correr del agua. Estaba en el paraíso. Y solo lo decía porque tenía a un ángel a mi lado.

"Vamos" Me dijo Bella separándose de mi abrazo "Quiero mostrarte algo" Se dio la vuelta y se preparó para correr, pero la detuve por su antebrazo, ella me vio confundida, yo me acerque a ella y deslice mi mano por su brazo hasta que llego a su mano, entrelacé nuestros dedos y ella me sonrió.

"Esta vez no me dejaras atrás" Le dije "Esta vez no te dejare escapar" le prometí…

Abrí mis ojos de repente, estaba en la habitación del palacio da La Push.

─ Esta vez no te dejaré ir Bella ─ Me prometí a mi mismo, sonriendo.

Sonó la alarma de mi PDA y el toque en mi puerta, ya sabia quien era y sabia que quería, así que esta vez no corrí, me levante tranquilamente, tomé mi celular y marqué el numero de Bella, cuando abrí la puerta Jacob estaba esperando, con ojos anhelantes y una sonrisa en su rostro.

Hola ─ Escuché que una voz femenina saludaba, no era Bella. Así que se lo pasé inmediatamente a Jacob.

─ Nessie, amor ¿Como estas? ─ Saludó Jake mientras yo me hacia a un lado y él entraba a mi habitación, se sentó en mi cama. Yo me fui al baño a arreglarme, pensado que lo mejor seria darles un teléfono propio a Jacob y Reneesme.

Esta vez nos fuimos mas temprano, a las ocho de la mañana, estábamos Jacob, Quil y yo de camino a La Push. Quil nos explicó en el camino que había pasado con Claire y le pidió a Jacob que le dejara acompañarlo cada vez que viniera a Twilight, como estaba imprimado de ella, necesitaba verla con la misma urgencia que Jacob a la princesa, incluso creo que con más, pues el no había hablado con ella.

─ Eres un idiota Quil, te lo dije, tu actitud con las mujeres te iba a pasar factura tarde o temprano ─ Le regaño Jacob riendo.

─ Mas temprano que tarde, aparentemente ─ murmuro Quil, haciéndonos reír.

─ Solo dile que lo sientes, de verdad ─ Le aconsejé ─ Dile que fuiste un idiota y quieres hacer las pases con ella, ahora que se verán muy seguido.

─ Eso seria mas fácil si no huyera cada vez que me le acerco ─ Respondió sarcástico y algo dolido.

─ ¡Vamos hermano, no te deprimas! Eres un conquistador nato, te he visto con chicas con las que jamás pensé que podrías estar ¿Te vas a rendir con ella? ¿Con tu imprimación? ─ Le preguntó Jacob, retándolo, animándolo.

─ Tienes razón Jake, ninguna chica se me ha negado y no dejare que Claire sea la primera, hablaré con ella, quiera o no ─ Sentenció muy seguro. Jacob asintió y yo le sonreí en apoyo.

Llegamos al castillo a las diez y quince de la mañana, Jacob maneja realmente rápido cuando está ansioso.

─ Creo que tenemos que regresar, mi estomago se quedó dos kilómetros atrás ─ dijo Quil, bajándose del auto rápidamente.

─ No seas niña Quil ─ Le molesto Jacob. Yo solo reí ante la mirada asesina que Quil le dirigió a Jacob.

─ De regreso manejo yo ─ Dijo mientras los tres caminábamos hacia la puerta. Jacob se encogió de hombros y yo sonreí.

Nos abrió el mayordomo, Garret, hizo una profunda reverencia ante Jacob y nos guió hacia la sala principal, allí estaban los reyes, la princesa y Bella, no había rastro del hermano del rey o su esposa. Lo agradecí, esas personas no me daban buena espina y nos hacían sentir incómodos por su obvia reprobación de que Jacob y Reneesme se vean.

Jacob corrió hacia Reneesme y le dio un suave beso en los labios, después saludó al Rey Carlisle y a la Reina Esme, como se debe. Estrechando la mano del rey y dándole un beso en la muñeca a la reina inclinándose. A bella la saludó con un beso en la mejilla. Quil y yo saludamos en orden, primero los reyes, luego la princesa y Bella de ultimo, solo que yo la abracé mientras le daba el beso en la mejilla y tal vez la sostuve por mas tiempo del que debía.

Nos sentamos todos juntos a conversar, yo no podía separar mis ojos del rostro de Bella, tenia mi sueño rondándome por la mente, me había prometido no dejarla ir y así lo haría, hoy le diría como me siento con respecto a ella y rogaba que ella sintiera lo mismo, sino… no sabia lo que haría.

Nos dieron un tour por el castillo, los reyes adelante, explicando cada habitación que la reina había decorado, Jacob y Nessie iban detrás de ellos abrazados, Quil les seguía solo, Bella y yo intentamos conversar con el pero no nos prestaba atención realmente, solo observaba las habitaciones detalladamente buscando a Claire y de últimos Bella y yo, caminamos uno al lado del otro, muy cerca pero sin tocarnos realmente, ella me indicaba donde había puesto una cámara de vigilancia, ya que Jacob iba a estar aquí varias veces, tenia que saber sobre la seguridad. Solo una excusa para estar más cerca de ella, pues teníamos que hablar en susurros, para no interrumpir a los reyes. Cada vez que me decía algo, su dulce aroma a fresas invadía mi nariz.

Nuestras manos chocaron una, dos, tres veces; antes de que llegara la cuarta decidí tomarla entre la mía, la observé de reojo, ella observó sorprendida nuestras manos, sus mejillas se tiñeron de rojo y bajo la mirada al suelo, sin embargo pude distinguir por como se estiraron sus mejillas que estaba sonriendo y lo mas importante no me apartó la mano sino que al contrario me la apretó un poco mas fuerte.

Nuestras manos no se separaron por todo el recorrido, ni cuando Jacob y Reneesme notaron nuestras manos y nos lanzaron una mirada cómplice, Bella se sonrojó y nada más, yo sonreí feliz que no me rechazara; me atreví a entrecruzar los dedos con los de ella, me observó cuando lo hice, yo le sonreí de medio lado y ella me regresó una amplia sonrisa. Agradecí que el castillo era grande para cuando terminamos el recorrido, nuestras manos no se habían separado ni una vez, solo cuando fuimos al comedor a almorzar.

Luego de comer, los reyes nos dejaron solos, Jacob y Reneesme nos pidieron privacidad y nosotros por supuesto que los dejamos, aunque Quil solo lo hizo después de convencer a Reneesme que le dijera donde estaba Claire, según nos dijo a esa hora estaría en el bosque, Quil desapareció antes de que la princesa hubiera terminado de hablar; Jacob y Ness fueron al laberinto de hielo. Como el lugar tenía cámaras de seguridad, Jacob y Reneesme cargaban su reloj y anillo alarma y estamos dentro del castillo no me preocupe por que estuviera fuera de mi vista.

Bella me guió a la parte mas alta del castillo, su parte favorita y pude entender el porqué, el lugar era hermoso y se podía ver todo desde ese lugar, las montañas detrás del castillo cubiertas de nieve, el bosque a su izquierda, el complicado diseño del laberinto y el jardín delantero. Ella se recostó en el muro frente a las montañas, yo me puse detrás de ella y puse mis brazos apoyados en el muro, encerrándola entre el muro y yo, ella se tensó un poco. No iba a dejarla escapar.

─ Ahora tenemos que hablar ─ Le susurré a su oído y ella se estremeció, se dio la vuelta y se recostó del muro, me observó ligeramente sonrosada y asintió.

Claire POV

Estaba escondida en el bosque al lado del castillo, el lugar me calmaba, siempre me había gustado la naturaleza, hacia frío pero no caía nieve, tenia puesta una manta y estaba sentada en una banca hecha por árboles caídos. Sí, admito que me escondía, sabia que Quil había venido junto con el príncipe, me sentía tan confundida cuando lo veía, ahora mismo estaba confundida, quería y no quería verlo.

La verdad es que no me había olvidado de la forma en que lo encontré besando a Lizzie, la manera en que sus manos viajaban por todo su cuerpo, estaba enojada, pero conmigo misma por que me sentía celosa, quería ser yo a quien él besara de esa manera… Pero entonces recordé como me había hablado por haberlo "interrumpido" ahora estaba enojada, pero con él; no me arrepentía para nada de haberlo y si pudiera regresar el tiempo lo haría de nuevo.

Por ultimo recordaba sus ojos suplicantes pidiéndome perdón, su tristeza cada vez que me alejaba, la rabia cuando saludé a Edward con un abrazo y como le dolió cuando solo lo saludé con la mano, lo había visto de reojo mientras saludaba a Jacob. Y ahora estaba enojada ¿Con quien? ¿Conmigo por sentir lastima? O ¿Con el por… porque? En realidad no había una razón valida para seguir molesta, el ya se había disculpado, varias veces, tal vez ya era hora de perdón…

─ Claire ─ Escuche que grito a lo lejos a mis espaldas. "No, no. Que no me vea" Rogué en mi mente y me encogí lo mas que pude dentro de la manta.

─ Aquí estas ─ Dijo justo detrás de mí, ni siquiera lo había escuchado acercarse, en su tono pude escuchar el alivio que sentía. Me levanté y lo enfrenté.

─ Hola ─ Fue lo único que pude decirle pues me quede sin aliento, lucia impresionante, una camisa roja que hacia resaltar sus rizos, y se pegaba a su bien formado cuerpo; unos pantalones oscuro y unas botas negras. Pero de nuevo lo que mas me impresionaba eran sus ojos, me veían con tal adoración que se parecían a los ojos de Jacob cuando observaba a Reneesme.

─ Hola ─ Me respondió sonriendo de lado, haciéndolo ver más…sexy. Mi corazón latió a mil.

─ ¿Qué…Que haces aquí? ─ Le pregunté con voz temblorosa, no por miedo sabia que no me haría nada, no sabia como, solo lo sabia. Sin embargo di varios pasos atrás.

─ Quiero disculparme contigo ─ Me dijo acercándose a mí ─ me comporté como un verdadero idiota en la fiesta, de verdad lo siento Claire, si pudiera regresaría el tiempo y lo cambiaria todo, pero no puedo, lo que si puedo es tratar de compensarte, dame una oportunidad, para demostrarte que no soy ese… ¿Cómo fue que me dijiste? ─ Me preguntó, acercándose de nuevo y ladeando un poco la cabeza de manera pensativa, yo retrocedí dos pasos y me tope con un árbol, su cercanía me ponía nerviosa ¿o era ansiosa?

─ ¿Egoísta? ─ Pregunté en un susurro y sintiéndome un poco culpable ahora, pues sabia que no se refería a eso. El negó con la cabeza y puso sus brazos a un lado de mi cabeza

─ Lo que me dijiste después ─ Aclaró

─ Cachorro de lobo maleducado ─ Susurré.

─ Eso ─ dijo sonriendo tristemente ─ Para demostrarte que no soy un cachorro de lobo maleducado. Por favor ─ Me pidió. No pude negarme, no por la forma en que me veía, me estaba rogando con sus ojos. Además ya había decidido perdonarle antes.

─ Yo… ─ Estaba demasiado cerca, quería alejarme de la prisión de sus brazos, pero al mismo tiempo no quería, lo quería mas cerca incluso ─ Acepto, te daré otra oportunidad Quil ─ Le respondí sonriéndole, el me la devolvió, parecía que le hubiera dado una riqueza inimaginable, el alivio y felicidad que emanaban de él eran casi palpables.

─ Gracias ─ Dijo aliviado ─ No te arrepentirás, te lo juro ─ Aseguró. Nos quedamos en silencio, solo viéndonos a los ojos.

De nuevo las imágenes de el y Lizzie regresaron a mi mente y los celos me cegaron, no quería que besara a nadie así de nuevo, no quería que besara nadie, punto. Solo a mí, quería borrarle los besos de Lizzie… con los míos; no sé de donde vino este deseo posesivo, sin pensarlo me puse en puntillas, me acerqué a su rostro y puse mis manos en su pecho, el tragó pesado pero no hizo nada, me veía los labios y los ojos, iba y venia entre ellos, estaba debatiéndose internamente.

─ Será mejor que regresemos al castillo ─ Dijo con voz ronca, intentando separarse, pero yo me aferré a su camisa, estaba increíblemente caliente y sentí su corazón latiendo rápidamente bajo mis manos.

─ ¿Por qué? ─ Le pregunte en un susurro, estábamos separados por pocos centímetros.

─ Estoy intentando demostrarte que no soy un maleducado, si seguimos así se me va olvidar la promesa ─ Me advirtió, pero seguía en la misma posición. Le sonreí.

─ Es maleducado no darle a alguien lo que puedes dar sin problemas ─ Le respondí.

Entendió perfectamente lo que quise decir, sus ojos brillaron y cuando me di cuenta sus labios estaban sobre los míos, me besaba suavemente al principio y desesperado después, como si hubiera estado esperando esto por días, fue algo maravilloso, no era mi primer beso, pero definitivamente si era el mejor que me habían dado. Nos separamos en busca de aire y el me pegó contra el árbol detrás de mí, me observó fijamente a los ojos y ahí me di cuenta, el brillo que tenían, no era parecido al de Jacob cuando veía a Reneesme, ¡Era el mismo! había sido una tonta… ¡Quil estaba imprimado de mí!... Ahora era mío, no pude evitar sonreír.

Bella POV

Le conté a Edward un resumen de mi vida, le había dicho todo lo que pasó cuando llegué a Estados Unidos, le conté sobre Jasper y Emmett, su mandíbula se tensó mientras le explicaba como los conocí y como me habían ayudado a superar la depresión en la que estaba, estaba celoso y no pude evitar sentirme bien internamente por eso. Obvié la parte de las pesadillas nocturnas y como me despertaba gritando el nombre de mis padres y por supuesto, el suyo; Phil había tenido que despertarme en las noches durante varios meses…

─ Jasper, Emmett y yo fuimos los mejores de la promoción de ese año, Jasper se graduó con honores en estrategia, Emmett en lucha y yo en rastreo…─ Le explique y el sonrió de repente ─ ¿Qué sucede? ─ Le pregunté.

─ Es que… nos especializamos en lo mismo ─ Me respondió feliz y no pude evitar sonreírle ─ Alice y Rosalie, también se especializaron en lo mismo que tus amigos ─ Agregó, la palabra "tus amigos" prácticamente la escupió.

─ ¿Alice y Rosalie? ─ Le pregunté.

─ Son mis mejores amigas desde que te fuiste, son para mí lo mismo que Emmett y Jasper para tí ─ Me explicó como las conoció y ahora era yo la que estaba celosa, aunque no pude evitar estar agradecida con ellas, pues evitaron que Edward estuviera solo ─…Cuando regresé de mi primera misión, las cosas no estaban en mi habitación de la academia, fui a preguntarle a mi tío sobre ellas y Rosalie y Alice me detuvieron en el camino, me arrastraron para enseñarme su apartamento y encontré mis cosas ordenadas en una de las habitaciones, desde ese día vivo con ellas. ─ Me tensé por eso, no me agradaba la idea que viviera con dos mujeres.

─ ¿Tu donde vives? ¿Con Phil? ─ Me preguntó aguantándose la risa, estaba segura que se había dado cuenta de lo molesta que estaba por lo que me dijo; Edward podía leerme como si fuera un libro abierto, al igual que yo a él.

─ No, vivo con Jasper y Emmett ─ Le respondí y su rostro se puso mortalmente serio, fue mi turno de sonreír.

─ ¿Hiciste otra especialidad? ─ Le pregunté para intentar quitarle el mal humor, seguía tenso cuando me respondió.

─ Rastreo, vigilancia y tecnología ─ Me respondió y yo lo observé sorprendida.

─ ¿En serio? ─ Estaba asombrada, era exactamente lo mismo que yo. El asistió.

─ ¿Qué no me crees capaz de eso? ─ Preguntó defensivo. Le negué con la cabeza y lo vi con los ojos entrecerrados.

─ No es eso Edward, por supuesto que te creo capas de eso y mucho más, es solo que esas son exactamente mis especialidades, yo soy la encargada de la seguridad de la pagina de Eclipse ─ Le respondí y ahora el me vio asombrado.

─ ¡OH por dios! Me siento como un imbécil, Isabella Swan, ¿Cómo no lo adiviné? ─ Se llevó sus manos a su cabello, lucia mortificado.

─ ¿Qué te pasa? ─ Me estaba preocupando, caminaba de un lado a otro murando cosas e insultos para sí mismo.

─ Isabella Swan ─ Me dijo, yo fruncí el seño nunca me había gustado mi nombre completo y él lo sabia ─ I. S. Isabella Swan, tú eres IS ─ Me acusó y yo comprendí enseguida.

─ EM…Edward Masen ─ Susurré y el asintió. Me llevé las manos a la boca y ahogue un grito ─ Todo este tiempo eras tú, estaba buscándote y tu nunca me dejaste encontrarte, lo único que quería era hablarte y siempre lo había hecho… ¡OK! me siento como una completa idiota en estos momentos ─ Admití y comencé a reírme, el me siguió; hasta que llegamos a las carcajadas. Se acercó y me abrazó.

─ Tanto tiempo buscándote Bella y siempre te tuve allí mismo, me preguntaba que era aquello que IS quería con tanta desesperación ¿Quien diría que era lo mismo que yo quería? Hubo momentos en los que te odié ¿sabes? ─ murmuró sobre mi cabeza.

─ Yo también te odié Edward, bueno a EM. Por mantenerme alejada de ti ─ Le respondí pegada a su pecho.

─ Estar así me recuerda los días después de la muerte de nuestros padres, antes de que te fueras ─ Me dijo y mi mente se fue diez años atrás.

Luego que Phil y Carmen nos dijeron la terrible noticia, Edward y yo no abrazamos y caímos al suelo llorando, ellos nos abrazaron, pero nada era suficiente para aliviar ese dolor tan terrible, estuvimos horas en esa posición. Phil y Carmen nos soltaron pero Edward y yo nos aferramos al otro como si nuestra vida dependiera de ello, cuando cayó la noche, ninguno quería separarse y les rogamos que nos dejaran dormir juntos, no era la primera vez que lo hacíamos, ellos no se negaron.

Nos llevaron hasta el apartamento de Carmen, pues ninguno quería ir a su casa, esa noche no comimos, no nos cambiamos, nos acostamos sin soltarnos, yo caí dormida primero con lagrimas en mis ojos pues soñé con mis padres toda la noche, me desperté primero y al principio no recordaba nada, me sentía segura en los brazos de Edward que me rodeaban protegiéndome, sonreí hasta que vi su rostro, por sus mejillas se veía el camino que recorrieron sus lagrimas y todo regresó a mi, comencé a llorar nuevamente, pero de manera silenciosa para no despertarlo. Sus brazos me acercaron más a él.

"No fue una pesadilla ¿Cierto?" Me preguntó, yo negué con la cabeza," ¿Ellos están…" Y antes de que dijera la palabra asentí y sollocé, me apretó más a él y lo observé, sus ojos estaban rojos e hinchados y las lágrimas caían nuevamente de sus ojos. Estuvimos así, llorando y abrazándonos por varios minutos, antes de que entraran Carmen y Phil, ellos nos abrazaron, sin decir nada, no había palabras para aliviarnos, nos llevaron para que desayunáramos, en ningún momento Edward me soltó, siempre abrazados, tampoco comimos ese día.

En la tarde fue el funeral, las personas se acercaban a nosotros a darnos el pésame, Edward y yo asentíamos con lagrimas cayendo por nuestros ojos, en a iglesia nos sentamos uno al lado del otro sin soltar nuestras manos; en el entierro fue el único momento en el que nos separamos.

Cuando se disponían a enterrar los ataúdes, nuestros padres dispusieron que los enterraran juntos a los cuatro, Edward y yo soltamos nuestras manos y corrimos hacia ellos, no pudieron detenernos, caímos de rodillas entre los ataúdes de nuestros respectivos padres, gritamos llenos de dolor, llorando, observamos como bajaban hacia la tierra, como los enterraban.

Cuando terminaron, nos quedamos allí observando sus tumbas por un largo rato, no podía creer que ya no estuvieran conmigo, que no sentiría la protección de los brazos de mi padre o los besos llenos de amor de mi madre. Phil, Carmen y Eleazar permanecieron detrás de nosotros, dándonos espacio.

Luego como si nos hubiéramos llamado con la mente, Edward y yo nos observamos, cada uno se levantó con dificultad y caminamos hacia el otro, sin pisar la tumba de nuestros padres, nos limpiamos las lagrimas mutuamente y nos abrazamos de nuevo, Edward pasando un brazo por mis hombros y yo pasando uno por su cintura. Nos fuimos, dándole una ultima mirada a nuestros padres.

En los siguientes días apenas hablamos con los demás, apenas comíamos, nunca nos alejábamos, siempre abrazados, siempre dormíamos juntos, hasta el día en que tuve que irme a Estado Unidos y las pesadillas comenzaron…

─ No pude dormir luego que nos separaron, las pesadillas no me dejaban ─ Le confesé.

─ Yo tampoco, tardé meses para no despertarme gritando por las noches ─ Me contestó ─ No quiero separarme de ti Bella, no podría soportarlo de nuevo ─ Agregó apretándome aun más.

─ No me dejes entonces ─ Le pedí ─ Quédate conmigo ─ Le rogué viéndolo a los ojos.

─ Te quiero Bella ─ Me confesó y supe que era verdad, sus ojos me lo decían ─ Nunca pude olvidarte, nunca quise olvidarte, siempre te amé y siempre lo haré.

─ Yo también te amo Edward, nadie pudo ni podrá reemplazarte, nunca ─ Le respondí con los ojos bañados en lagrimas.

Entonces sucedió, hizo lo que siempre había soñado, lo que siempre había deseado… me besó. Sus labios eran tan suaves, como recordaba, fue tan tierno que me derretí en sus brazos, mis rodillas flaquearon pero el me sostuvo a tiempo. Pero este no fue el mismo beso de cuando éramos pequeños, lleno de desesperación, en este beso expresamos lo que sentíamos el uno por el otro, era la consumación de tantos años de espera, de anhelo, de amor reprimido. Mis brazos fueron por detrás de su cabello y sus manos en mi cintura, el beso fue creciendo, cada vez mas apasionado, nos estábamos devorando, pero nunca dejo de ser tierno, nunca dejo de significar aquel amor imposible de describir con palabras…

Nos separamos en busca de aire, enterré mi cabeza en su cuello y el aspiro sobre mi cabeza, recordaba que una vez cuando éramos pequeños me había dicho que le gustaba el olor de mi shampoo de fresas, nunca lo deje de utilizar por eso. Pude sentir la cadena con los anillos de nuestras madres, cuando nuestras respiraciones se tranquilizaron nos observamos sin separarnos.

─ Tuya por y para siempre ─ Le dije, mezclando la dedicatoria de los anillos de nuestro padres y repitiendo las palabras de nuestro ultimo día juntos.

─ Tuyo por y para siempre ─ Me respondió con un sonrisa. Me dio un suave beso en los labios.

Edward POV

Me quería tanto como yo a ella, no podía creerlo. Estaba tan feliz que pensaba que iba a explotar, había perdido la esperanza de estar así aquel día que se fue.

Luego del entierro de nuestros padres, Bella y yo no nos separábamos, las clases había sido canceladas por esa semana y nos estábamos quedando en el apartamento de mi tía Carmen, éramos como dos fantasmas, la sombra del otro y no prestábamos realmente atención a nada que no fuera nosotros mismos, pero eso cambio el día en que Phil llegó con una maleta repleta de la ropa de Bella, nos sentó en la sala, mi tía nos acompañó y nos dijeron la otra terrible noticia, Phil nos dijo que se tenia que llevar a Bella para Estados Unidos… Nos lo había dicho antes pero no le habíamos prestado atención.

Bella y yo corrimos hasta el cuarto donde estábamos y nos encerramos, la abracé tan fuerte que pensé que le iba a romper algún hueso pero ella me abrazaba de la misma manera, rompimos a llorar de nuevo, con sollozos ruidosos, los cuales pensé que habíamos dejado atrás con la muerte de nuestros padres, ahora solo llorábamos en silencio por ellos, pero esto era demasiado para ambos, primero nuestros padres y ahora nos iban a separar.

"No, no, no" decíamos al mismo tiempo. "No quiero irme Edward" Decía entre cada sollozo, "No quiero que te vayas" le respondía cada vez, "No quiero perderte a ti también" rogábamos y me partía el alma verla de esa manera nuevamente, quería quitarle su dolor y hacerlo mío aunque me matara ya que el dolor que sentía por mi mismo era suficiente para dejarme medio muerto. ¿Por qué nos pasa esto a nosotros? Era algo que no podía aceptar.

Phil tocó la puerta avisándonos que ya se tenían que ir, que el vuelo de ellos partía dentro de poco. Nos aferramos mas fuerte todavía, quería mantenerla conmigo en esa habitación pero sabia que no podía, ellos tenían la llave.

"Promete que nos volveremos a ver Edward" Exigió Bella aferrándose a mi camisa "Promete que nunca me olvidaras" rogó, yo asentí "Te lo prometo, promételo tu también" Le pedí con lagrimas corriendo a través de mis mejillas y ella asintió "Te lo prometo" Entonces se me ocurrió lo de los anillos, le pedí que se los sacara al mismo tiempo que yo lo hacia, nos los habían dado el día del entierro como recuerdo de ellos, tomé el de su padre y le di el de mi madre "Me lo devolverás cuando nos veamos de nuevo y estemos seguros de que no nos separaremos" Le dije y ella asintió.

Phil abrió la puerta, tenia los ojos rojos, era obvio que no quería separarnos, sin embargo en esos momentos lo vi con todo el odio que pude.

"Tuya por y para siempre" me dijo abrazándome. "Tuyo por y para siempre" le contesté devolviéndole el abrazo. Phil se aclaró la garganta para apresurarnos, Bella se separó de mí y fue en su dirección, la acompañé hasta el auto y antes de que se montará le tomé la cara y la besé, nuestro primer beso fue salado por las lágrimas y dulce por el amor y amargo por la desesperación, se montó en el auto y puso la mano sobre el vidrio, yo puse la mía por encima de la suya, deseando atravesar el cristal, "Te quiero" me dijo, aunque no pude escucharla pude leer sus labios, " Te quiero" le respondí y el auto se marchó, llevándose mi corazón que se quedó con Bella…

─ Ahora si puedo dártelo ─ Le dije con voz algo ronca por los recuerdos a la vez que me llevaba las manos detrás de mi cuello y me quitaba la cadena con los anillos, ella me imitó extrañada.

─ ¿Por qué ahora? ─ Preguntó al momento en que intercambiamos los anillos, cada uno lo metió en su cadena. Ella me puso mi cadena y yo a ella, sin separarme le respondí me respondió.

─ Porque finalmente te alcancé y no te me escaparas de nuevo ─ Le susurré

─ Gracias por mantener la promesa ─ Me dijo y nos fundimos de nuevo en un beso.


La noticia es pues…¡GANÉ EN LOS PREMIOS TWILIGTH SILVER CUP AWARD EN LA CATEGORIA "ESCRITORA SHE WOLF" (REVELACION)!!! (Saltando y aplaudiendo como Alice, con una sonrisa tan grande como Jacob y volviendo loco a Jasper por mi felicidad) En mi perfil esta la pagina para que lo vean y sepan quienes son las demas ganadoras.

Aww… Chicas no saben lo mega feliz que me siento!! Todo gracias a ustedes, por sus votos!! No tengo palabras para agradecérselos de verdad!! Mas que GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS! MILES de GRACIAS! Las amo a todas!!

Sobre el cap… Me salio bastante largo, espero que les haya gustado el primer beso, corrijo, primer beso ADULTO de Edward y Bella, tambien el primero de Quil y Claire (No crean que he terminado con ellos, aun falta un detalle para complicarle la vida a Quil, haber si recuerdan cual es… o mejor dicho QUIEN es) ¿Qué les parecieron esos recuerdos?

Besos frios de Edward (Para mis Team Edward) Besos calientes de Jacob (Para mis Team Jacob) y abrazos de todos los Cullen y la manada para aquellas a quienes logré hacerles cambiar de opinión sobre aquellos que no les gustaban…

Las quiere Yari Cullen Black!!