Disclaimer: Los personajes le pertencen a Stephenie Meyer, la trama es mia.
Advertencias: 1) este cap es la razon por la que el fic es "M", lo que quiere decir que en este cap hay LEMON, aunque muchas se lo imaginaban ya ^^ No digan que no se los advertí.
2) Es el primero que escribo, asi que no les prometo nada.
3) Me salio bastante largo… 15 paginas de word chicas, tienen para entretenerse!
4) Hay una sorpresa al final del cap. =D Agradezcan a TiniBlack, por darme la idea xD
Este cap va dedicado a "Pitiizz cullen de Black" por ser mi review numero 200!!
Capitulo 15: Nueva Promesa.
Bella POV
─ Voy a arreglar mis cosas ─ Le conteste a Edward evitando que mi voz temblara y delatara los nervios que me invadieron ante su declaración.
─ Llévate ropa para dormir, lo mas seguro es que no terminemos hoy ─ Me susurro nuevamente, mandando un escalofrío por todo mi cuerpo al confirmarme mis pensamientos.
─ ¿A donde van? ─ Preguntó Emmett entrecerrando los ojos y finalmente dejando de besar a Rosalie pero sin separarse de ella.
─ Le prometimos a Jake que Bella y yo nos aseguraríamos de que el castillo a donde se van a mudar sea seguro. No les molestaría quedarse y cuidarlos un rato, ¿Cierto? ─ Dijo Edward, aun en mi espalda.
─ Claro ─ Dijo Alice sonriendo, con un extraño brillo en sus ojos.
─ ¿Por cuento tiempo? ─ Preguntó Jasper, viendo a Edward con ojos entrecerrados al igual que Emmett.
─ Posiblemente deberemos quedarnos hasta mañana ─ Respondió Edward.
─ ¿Se quedaran ustedes solos? ─ Cuestionó Emmett, observando como las manos de Edward seguían en mi estomago.
─ No tenemos mas opción, alguien tiene que cuidar de Jacob y Reneesme, no podemos dejarlos solos ─ dijo Edward encogiéndose de hombros.
─ Podemos ir con ustedes, Rosalie y Alice podrían cuidar de Jacob y Reneesme ─ Agrego Jasper; lo observé con ojos entrecerrados, se que me querían proteger, pero ya no soy una niña, puedo hacer lo que yo quiera.
─ No, no pueden ─ Respondí yo ─ Ustedes vinieron a cuidar al rey y la reina y Rosalie y Alice al rey y la princesa; tienen que estar con ellos.
─ Pero… ─ Se quejó Emmett.
─ Ningún pero no pueden acompañarlos ─ Dijo Rosalie seriamente ─ No pueden dejarnos solas cuidando a tantas personas.
─ Ese es el motivo de que estemos aquí en primer lugar ─ Agregó Alice ─ Edward, Bella, pueden ir al castillo y volverlo una fortaleza, nosotros cuidaremos de los príncipes y reyes hasta mañana ─ Sentencio Alice guiñándonos un ojo.
Emmett y Jasper iban a quejarse nuevamente pero Alice y Rose los callaron con un beso, al separarse iban a hablar y les dieron otro beso, y otro y otro, hasta que dejaron de intentar decir algo y se rindieron a sus novias. Edward y yo salimos del cuarto, con las señas que Alice nos hacia detrás del cuello de Jasper.
─ Iré a avisarle a Jacob que nos vamos en un rato y que los chicos serán sus guardaespaldas por hoy y mañana ─ Me dijo Edward una vez fuera, yo asentí y nos separamos.
Subí las escaleras hacia mi habitación con el corazón a punto de salirse de mi pecho, ¡Por fin iba a estar totalmente a solas con él! En aquel castillo no habría nadie, ya habían terminado de decorar; solo faltaban las cámaras de seguridad y sensores de movimientos que Edward y yo teníamos que instalar por los alrededores.
Llegué a mi habitación y busqué todos los artículos de seguridad que Jasper y Emmett me habían traído para el castillo, solo lo mejor para esos chicos, cámaras de seguridad con visión nocturna automática, sensores de movimiento que se activan solo si algo mayor a 25 kilos pasa cerca, de esa manera los animales no la activarían, como las ardillas, pájaros, etc.; alarmas silenciosas, para no alertar al intruso si llegara a pasar, botones de emergencia en las habitaciones principales de la casa que llamaban directamente a la seguridad, todo conectado por supuesto a la habitación de seguridad principal. Metí todo el equipo en una maleta y luego fue a mi armario, ahora lo más difícil… ¿Qué ropa me llevaría?
Y como si las hubiera llamado, Alice y Rosalie aparecieron por la puerta con una bolsa en sus manos y sonriendo pícaramente, realmente me preocupe.
─ ¿Necesitas ayuda Bella? ─ Preguntó Alice colocándose a mi lado y frente a mi armario. Rose se sentó en la cama.
─ Yo…um, si ─ Decidí ser honesta Edward me había dicho que a Alice le gustaba la moda ¿Quién mejor que ella para ayudarme a escoger mi ropa para él? Nunca había tenido que preocuparme realmente por la ropa y en realidad no tenia una mujer que me ayudara a ser mas… femenina.
─ Muy bien el primer paso es aceptar que necesitas ayuda ─ Me dijo sonriendo ─ Veamos que tienes.
Alice se metió de lleno en el armario, haciéndome a un lado, pasando la ropa que estaba colgada en los ganchos, murmurando para si misma, "Esta si, esta no, puede ser, quizás, definitivamente no, tiene potencial, tengo que ver el resto, esta tiene que estar" mientras ella observaba mi ropa, me senté a un lado de Rosalie en la cama, ella observaba divertida a Alice.
─ ¿Siempre es así? ─ le pregunte señalando a Alice con un dedo.
─ Es peor, solo espero que le guste tu estilo que si no te lo tira a la basura y te arrastra a un centro comercial para comprarte todo el guardarropa de nuevo ─ Me respondió con una sonrisa ligera, pero dando a entender que era verdad. Me preocupe, siempre he odiado ir de compras, espero que mi ropa le guste. Finalmente terminó de examinar mi ropa, agarró unas cuantas prendas y se dio la vuelta hacia mí.
─ ¿Eso es lo que debo llevar? ─ Le pregunté extrañada por la selección, eran unas camisas mangas largas y pantalones negros y grises que tenia, pero eran demasiados para un día.
─ No, esto es lo que tienes que botar a la basura ─ Me respondió tirándolos al suelo y dejándome con la boca abierta.
─ Pero Alice ¡Es la mitad de mi ropa! ─ Me quejé.
─ Si y son horribles, no se en que pensabas cuando te los compraste ─ Dijo negando con la cabeza.
─ Pensaba en lo cómodas y practicas que son para el trabajo ─ Me defendí, viendo mi ropa aun en el suelo, mientras Rose las revisaba y negaba con la cabeza.
─ Alice tiene razón, debes deshacerte de esto ─ Dijo Rosalie levantando un par de pantalones oscuros ─ Esto te desfavorece completamente Bella. Y esta no tiene forma ─ Dijo levantando una camisa azul marino esta vez.
─ Hay ropa que puede ser practica para nuestro trabajo, pero que al mismo tiempo te hacen lucir bien, antes de irnos tenemos que ir de compras ─ Sentencio Alice girándose a mi armario nuevamente. Hice una mueca de desagrado y Rosalie rió.
─ Se lo agradecerás después, Alice tiene un gusto fantástico para la ropa, Edward babeara cuando te vea ─ Me consoló Rose, no puede evitar sonreír por lo ultimo ─ ¿Por qué no vas a ducharte mientras buscamos tu ropa? Tratare que no se pase ─ Lo ultimo lo dijo solo para que yo lo escuchara y me guiño un ojo.
─ Gracias ─ Le respondí asintiendo y me fui a duchar. Mientras me desvestía pensaba en lo mucho que Rose y Alice me agradaban, y en que era agradable tener alguien en que confiar este tipo de cosas, aunque me ponía un poco nerviosa que es lo que me harían poner.
Quil POV
Llegamos al castillo hace mas de una hora, ahora eran las diez de la mañana, había saludado a Claire y ella me había dejado para terminar sus labores del día, yo quería ayudarla pero ella no me dejó, diciendo que me divirtiera con Jacob y Reneesme, que yo era un invitado; a regañadientes la dejé, no podía decirle que no y me reuní con los príncipes, ellos estaban muy felices pues tan solo faltaban tres días para su boda, ni hablar de lo melosos que estaban, no me molestaría excepto por el hecho de que estaba solo.
Jacob y Reneesme estaban abrazados, estábamos en el salón de siempre hablando sobre su boda, cuando Edward apareció, y le dijo a Jacob que dentro de poco se iría con Bella al castillo donde vivirían ellos para colocarle las medidas de seguridad que Jacob pidió, Edward se sentó a mi lado y comenzó a explicarnos lo que pondría, mis pensamientos se fueron hacia Claire y lo mucho que la quería, su cabello, sus ojos, su hermosa sonrisa, hasta que algo que dijo Jacob me llamó la atención.
─…Tiene que estar listo para mañana al mediodía aproximadamente, la manda tiene que llevar sus cosas a sus habitaciones antes de la boda.
─ Espera… ¿Cómo que la manada tiene que llevar sus cosas? ─ Pregunté confuso.
─ ¿Creías que los iba a dejar en el castillo a ustedes solos? ─ Preguntó con ironía Jacob ─ Soy el "Alpha" recuerdas, no puedo serlo sino tengo manada a quien liderar, ustedes se vienen conmigo.
─ ¿Quiénes son ustedes exactamente? ─ Una sonrisa se comenzó a formar por mi rostro, estaría mucho más cerca de Claire de esa manera, el castillo estaba entre LA Push y Twilight, por lo tanto tendría más tiempo para visitarla.
─ Toda la manada, Embry, Seth, Leah, Jared y tú por supuesto, además de sus respectivas imprimaciones, Kim y Claire, por ahora… Jared se encargara de la seguridad y Kim será la ama de llaves, Embry será el "mayordomo", Tú serás el jardinero, Claire la cocinera principal, Seth…─ Y ya no escuché mas, me levanté le di un abrazo a Jacob interrumpiendo su explicación, le di un beso en la mejilla a Reneesme y salí corriendo de la habitación en busca de Claire. ¡Era mil veces mejor de lo que esperaba!
"Viviríamos juntos ¡Todos juntos! ¡Podría verla todos los días!" Quería saltar de la felicidad, gritar de la emoción, estaba eufórico, fui a la cocina, pues se supone que Claire estaría allí, entre como un relámpago pero ella no estaba allí, le pregunté a la cocinera donde estaba y me respondió que en el bosque. Me dirigí corriendo para allá, no me importo el frío que había afuera, no estaba nevando así que no me preocupe por colocarme la chaqueta.
Corrí hasta el lugar donde a ella le gustaba sentarse y allí estaba, tan hermosa como siempre, tenía los ojos cerrados viendo hacia el cielo, estaba de pie, la abracé y le di vueltas en la cabeza, ella abrió los ojos sorprendida, pero la sonrisa nunca se le borró.
─ Tengo la sensación de que debería disculparme ─ Le dije y ella me vio extrañada. Mientras la ponía en el suelo.
─ ¿Porque? ─ Preguntó curiosa.
─ Cada vez que hemos estado juntos aquí, he tenido que hacerlo ─ Le respondí encogiéndome de hombros y ambos reímos ─ Se supone que me buscarías cuando terminaras tus labores ─ Le reproche sin soltar mi agarre de su cintura.
─ Lo siento ─ Me dijo y ambos reímos ─ Me acaban de decir que seria la cocinera de Jacob y Reneesme cuando se muden a su castillo, tenia que pensar un rato a solas, eso es mucha responsabilidad y tengo miedo de arruinarlo.
─ Lo harás perfectamente, yo estaré allí y probare todas tus comidas antes de que las vayas a servir si quieres ─ Ella me observó sorprendida.
─ ¿Tu vas…? ─ Pregunto y yo asentí frenéticamente.
─ Jacob me lo acaba de decir, toda la manada se muda al castillo, estaremos juntos todos los días, por eso te vine a buscar ─ Le dije y ella soltó un grito de emoción y me abrazó y besó.
Ahora era yo quien esperaba la boda con ansias.
Edward POV
Después de la huida de Quil, Jacob y Ness se fueron a pasear al jardín, dejándome solo con Emmett y Jasper que me observaban recelosos, normalmente les diría algo, que ambos somos adultos y podíamos hacer lo que quisiéramos, pero recordé que ellos era prácticamente sus hermanos mayores y de la misma manera que yo no quiero pensar en Alice o Rose estando con ellos, a ellos no les gusta imaginarse a Bella conmigo.
Decidí esperar a Bella en el auto, cuando me levanté para retirarme, Jasper me detuvo por un brazo, tome aire y me gire hacia ellos.
─ Se cuidadoso con ella ─ Me pidió Jasper, no había rastro de amenaza, solo era una petición de un hermano preocupado.
─ Por supuesto ─ Asentí, me soltó el brazo y Emmett tomó su lugar. Pero en lugar de decirme algo me estrechó la mano, colocando algo cuadrado y pequeño en la palma, lo observé y enseguida sentí como la sangre cubría mi cuello, rostro y orejas, acentuándose en mis mejillas.
─ No quiero sobrinos tan pronto ─ Dijo seriamente, para después de observarme soltar una carcajada por mi reacción. Guarde el preservativo en mi bolsillo del pantalón y me marche sin decir una palabra, dejando atrás de mí la risa escandalosa de Emmett y la sonrisa divertida de Jasper.
Me incline sobre el volvo a esperar a Bella, Alice y Rose la estaban ayudando con su ropa, no pude evitar sonreír, conocía a mis hermanas, sabia que lo que le hayan escogido a Bella seria solo una tortura para mi y mi auto control que de por si solo era bueno porque siempre teníamos personas alrededor, ahora que estaríamos solos… sentí como si el preservativo que me dio Emmett quemara en mi bolsillo; suspiré pesadamente, este seria un día difícil.
Bella apareció por las escaleras en ese momento, llevaba una maleta enorme y otra mucho mas pequeña, estaba vestida de un pantalón de Jean claro que se ajustaba completamente a su cuerpo, modelando estupendamente su figura, además de un suéter manga larga color azul, mi color favorito y que lucia estupendo en ella, que de paso estaba cortado por la parte inferior mostrándome su plano abdomen y su ombligo, el cabello lo tenia recogido en una cola de caballo perfecta y llevaba tan solo brillo en los labios y un poco de rimel que hacia que sus pestañas fueran enormes y enmarcaran esos hermosos ojos color chocolate.
Si, este seria el mejor y el peor día de mi vida. Pensé sonriendo.
Me acerqué a ella sin saber exactamente donde observarla, mis ojos la recorrían desde los pies hasta la cabeza una y otra vez, estaba mas que hermosa, al notar mis ojos sobre ella se sonrojó, haciéndola mas exquisita, no se que me pasaba, si era el echo de saber que finalmente estaríamos solos por mas de una hora, la ropa que traía, el comentario de Rose sobre mi celibato cuando la conoció o el preservativo que me dio Emmett, quizás una mezcla de todas esas cosas, pero ahora mi mente no podía dejar de pensar en lo sexy que era Bella.
Tomé sus maletas y le di un beso en los labios, ella me sonrió y trato de cubrirse el ombligo, mientras caminábamos. Monté las maletas en la parte de atrás del volvo, le abrí la puerta del copiloto dándole una ultima mirada a todo su cuerpo, cerré la puerta antes de que pensara que era un pervertido o algo por el estilo, observé la puerta de castillo y observé a mis hermanas, quienes sonreían.
─ ¡Gracias! ─ Les grité haciendo que ellas rieran, ambas entendieron a que me refería.
─ ¡Diviértanse! ─ Me gritaron de regreso, guiñándome un ojo las dos. Sonriente entré al auto.
─ Estas preciosa ─ Le dije dándole un suave beso en los labios.
─ Gracias a tus hermanas ─ Dijo sonriendo ─ ¿Sabes que Alice me corto el suéter? sacó una navaja que tenia Rosalie y simplemente lo cortó ─ agregó sonando incrédula
─ Suena a Alice ─ Le respondí, ella estaba tapándose el vientre con una mano, mientras que con la otra intentaba bajar el suéter.
─ No te cubras por favor ─ Le pedí ─ Yo creo que luces muy sexy así ─ Agregué viéndola a los ojos con una media sonrisa y guiñándole el ojo, ella se sonrojó nuevamente y desvió la mirada, pero por lo menos dejó de intentar cubrirse. Arranqué el auto y nos fuimos.
Los cuarenta y cinco minutos de trayecto, nos la pasamos hablando sobre lo que tendríamos que hacer en el castillo, las cosas que colocaríamos, Bella me dijo entonces que la maleta mas grande tenia todos los aparatos que ella quería usar, discutimos sobre que era lo mejor para la parte de adentro y la de afuera, el problema era que no sabíamos como era el castillo. No hablamos de lo que haríamos por la noche…
Bella POV
El castillo era precioso, mas pequeño que el de Twilight y el de La Push, pero era hermoso, el clima no era tan frío como Twilight pero tampoco tan caliente como podía llegar a ser en La Push algunas veces, adelante tenia un amplio jardín y por detrás un patio al que no podías encontrarle un final a simple vista, no había flores, por lo que lo lamente por Quil, tendría mucho trabajo que hacer. Era de dos pisos, pero muy ancha con muchas ventanas, nosotros tendríamos bastante trabajo también.
Entramos y me quedé sin aliento, el lugar estaba decorado magníficamente, era una combinación extraña ya que estaban los elementos elegantes de Twilight junto a los nativos de La Push, pero increíblemente combinaban perfectamente, Esme había hecho un excelente trabajo.
La recorrimos, Edward lucia tan impresionado como yo; en el salón principal, sobre una chimenea estaban las dos banderas de los reinos, entrecruzadas, encima del escudo de los reinos. El comedor era una mesa redonda con más de veinte sillas, me recordó a la del Rey Arturo, de esa manera nadie tenia mas importancia que nadie, considerando que allí comerían reyes, príncipes y miembros del personal del castillo era perfecta.
El salón de juegos y la cocina también estaban abajo, ambos equipados con la mejor tecnología, también había una sala para reuniones que si tenia una mesa rectangular, aquí se tratarían los asuntos importantes de los reinos. Por la parte de afuera observamos el enorme garaje para los autos, el establo para los animales, junto a una pequeña oficina donde seguro trabajaría Leah, el lugar donde estaban los implementos de jardinería, había un pequeño auto, como esos para jugar Golf, que Edward y yo tomamos para recorrer los limites de la propiedad; regresamos al castillo y subimos al segundo piso, donde estaban una biblioteca, el que seria el estudio de Jacob, el de Reneesme, la habitación principal, la de invitados, todas con sabanas puestas. Edward y yo dejamos nuestras cosas en habitaciones separadas, una al lado de la otra. Primero comimos pues ya pasaba de la una de la tarde por el recorrido que hicimos, durante el almuerzo hablamos de todo lo que tendríamos que hacer y contábamos las cámaras que teníamos, que tan lejos podríamos ponerlas unas de las otras, etc.
El resto de la tarde nos las pasamos instalando cámaras y sensores en la parte de afuera, Edward y yo nos separamos para rodear la propiedad mas rápido, lo que fue mejor ya que Edward se había quitado la camisa por el sol y el sudor que recorría su pecho hasta sus muy marcados abdominales no me dejaba pensar; nos reunimos de nuevo para las ventanas del piso de abajo, los sensores de moviendo los pusimos por fuera, y cámaras que mostraban completamente si alguien se asomaba por ellas.
A las ocho de la noche terminamos con el exterior, decidimos que el interior lo haríamos mañana por la mañana, pues estábamos cansados y en realidad seria más fácil, sin mencionar que había nubes de tormenta, lo cual me preocupó pues yo odiaba los truenos, me ponían nerviosa. Para cuando entramos al castillo estábamos empapados, con la respiración entrecortada y mojados, con agua de lluvia mezclada con el sudor de nuestros cuerpos.
Observé a Edward y el me observó a mí, como cuando éramos niños o mejor dicho desde que éramos niños, nuestras miradas se encontraron y nos llevaron a aquel mundo donde solo existíamos el y yo, donde no eran necesarias las palabras, donde nos expresábamos lo que sentíamos con una mirada, con un beso, dimos un paso hacia el otro, hasta quedar frente a frente, sus manos fueron a mi rostro las mías a su cintura y nuestros labios chocaron… como una ola contra la arena en plena tormenta, una y otra y otra vez, nuestros labios se devoraban con una pasión contenida finalmente desbordada, porque nunca teníamos tiempo, porque en cualquier momento podría sonar un teléfono y hacernos correr para salvar a nuestros protegidos, porque no habíamos estado solos realmente, nuestras lenguas pronto se unieron a aquella tormenta de pasión.
Acerque a Edward pasando mis manos por su espalda, uniéndolas y encerrándolo en mi abrazo, el no se opuso y me pegó contra la pared con cuidado de no lastimarme, nos separábamos pocos milímetros para tomar aire, ni una palabra, no era necesaria, nos estábamos entregando en esos besos, demostrándonos con nuestros cuerpos lo mucho que nos queríamos y deseábamos. Finalmente un escalofrío recorrió todo mi cuerpo cuando nos separamos a tomar aire y una corriente de aire frío pasó entre nosotros, recordándonos que todavía estábamos empapados.
Edward se separó, sus labios estaban un poco hinchados y rojos por el beso, sus ojos estaban un poco oscurecidos por la pasión de aquel momento, nuestra respiración entrecortada, nos separamos del todo, el me vio algo avergonzado.
─ Lo siento, me deje llevar. Lo mejor es que nos cambiemos antes de que nos enfermemos ─ Se disculpó pasándose la mano por su cabello.
─ Nunca te disculpes por besarme ─ Le respondí con una sonrisa, que devolvió y me acerque de nuevo para besarlo ─ Pero tienes razón, debemos cambiarnos, no queremos estar enfermos durante la boda ─ Le dije sobre sus labios y me separé rápidamente. Comencé a subir las escaleras pero el me atrapó por la espalda.
─ Te acompaño a tu habitación, no quiero dejarte ─ Me dijo en mi oído, yo suspire y puse mis brazos sobre los de él. Caminamos abrazos hacia nuestras habitaciones, nos separamos con un beso lento.
Entre en mi habitación sintiéndome en el cielo o como decía aquel libro de Federico Moccia: "El lugar donde los enamorados se encuentran. A tres metros sobre el cielo", ¡Si! Así me sentía yo, más allá del cielo y todo por Edward, ahora podía entenderlo completamente, porque ahora estaba con él, no más sueños, era real y estaba conmigo, solo conmigo.
Saqué de mi maleta la ropa que Alice me había escogido, pero no le presté atención del todo, la puse sobre la cama y fui a darme una ducha rápida, no quiera hacer esperar a Edward.
Ahora que la tenia puesta si que le estaba prestando atención y me arrepentí de dejar que Alice y Rose no me lo enseñaran antes; era una camiseta de tirantes azul, corta, demasiado corta y pegada a mi cuerpo, demasiado pegada, que decía "Muérdeme" con letras blancas, Además de unos shorts que parecían mas bien ropa interior de lo pequeños que eran, agradecí que había calefacción por todo el castillo, sino me hubiera congelado. ¡Las mataría por esto!
Con un enorme suspiro me puse frente a la puerta, no podía hacer nada, no tenia otra ropa para dormir, la otra muda era para mañana y no era cómoda para dormir; Abrí la puerta y me encontré con Edward con la mano en el aire a punto de tocarla, su boca se abrió de golpe y sus ojos me recorrieron de pies a cabeza, sentí mi rostro arder, pero no sabia si era por su intensa mirada o por el hecho de que Edward vestía solo un par de pantalones de dormir negros y una camiseta blanca ajustada, que le marcaba perfectamente sus músculos y su cabello estaba húmedo de la ducha y le caía de una manera absolutamente sexy.
Edward POV
"Nota mental: Agradecerles a Alice y Rosalie por esto"
Bella se veía completamente hermosa y mortalmente sexy, mi corazón dio un salto al verla con ese pijama azul cielo, sus piernas blancas estaban al descubierto, casi en su totalidad, por sus diminutos shorts, la camiseta de tirantes dejaba visible su cuello, hombros y el principio de sus senos, su cabello mojado estaba suelto y le caía por su espalda. Si estaba soñando esperaba no despertarme nunca.
Sin poder, ni querer evitarlo la acerque a mi y la besé apasionadamente, no perdí tiempo y mi lengua invadió su boca casi de inmediato, ella me devolvió el beso enseguida, la sentí derretirse entre mis brazos y la sujete mas fuerte, ella gimió en mi boca, lo que me mando una ola de calor por todo mi cuerpo, se sentía tan bien poder expresarme sin ningún miedo a que nos vieran, me sentía libre…
Pero nuestros estómagos decidieron sonar en esos momentos, rompiendo la magia y recordándonos que hace horas que no comíamos. Nos separamos soltando una pequeña carcajada.
─ Creo que ya no tengo que preguntar que es lo que vamos que hacer ─ Dijo riendo divertida. Asentí y bajamos abrazados hacia la cocina.
Nos paramos frente al refrigerador casi vacío e intercambiamos una mirada preocupada, fuimos hacia los diferentes armarios y los revisamos todos, solo conseguimos pan de sándwich, intercambiamos miradas de nuevo.
─ Será como cuando éramos pequeños ─ Dijo sacando el pan y la mermelada que estaba en la nevera.
─ Pan con mermelada ─ Dije yo sonriendo ─ La verdad es que no comía esto de que tenia diez
─ Igual yo ─ Me respondió sonriendo mientras metía los panes en al tostadora ─ No puedo creer que se nos olvidara la cena
─ Bueno yo no tenia en mente la comida cuando pensé en que nos quedaríamos a dormir ─ Le contesté, mientras abría la mermelada.
Nos sentamos a comer en la mesa de la cocina, uno frente al otro, yo bebía de la imagen de Bella, tan inocente y sexy a la vez, solo ella podía ser Así; ella me observaba, sonreía y comía, la lluvia comenzó a hacer con mayor intensidad y de repente un rayo ilumino el cielo oscuro a través de la ventana, pocos segundos después se escuchó el trueno, haciendo que Bella saltara un poco de su asiento, sonreí para mí; aun le asustaban los rayos, lo que la hizo mas adorable a mis ojos.
─ ¿Te siguen asustando las tormentas? ─ Le pregunté tranquilamente, no quería que pensara que me burlaba de ella.
─ Si ─ Me contesto me un susurro y desvió la mirada avergonzada. Me levanté y moví mi silla junto a ella e hice que me observara.
─ No te avergüences nunca conmigo, puedes decirme lo que quieras ─ Le dije antes de darle un beso en la boca y abrazarla, justo en ese momento ella se aferro a mi, por otro trueno.
─ Es que me pone nerviosa, porque uno no puede saber que esta pasando afuera, ya sabes si alguien quiere entrar, no puedes oírlo por el sonido de la lluvia cayendo o los truenos ─ Me respondió aun enterrada en mi pecho.
─ No dejare que nadie te lastime Bella ─ Le respondí acariciándole la espalda, el problema era que en su posición la camiseta se le había subido y mis manos tocaron su piel directamente, una corriente paso por todo mi cuerpo. Otro trueno y ella se acercó aun más.
─ Edward…─ Susurró sonando algo apenada.
─ ¿Si Bella…─ Le pregunté intrigado.
─ ¿Podría dormir contigo? ─ Pregunto en un hilo de voz, mi corazón dio un salto, estoy seguro que ella pudo notarlo, mi mente solo pensaba "Ella y yo durmiendo, en la misma cama" ¿Cómo iba a poder controlarme teniéndola tan cerca?
─ Cla…ro ─ Le respondí con voz ronca y algo nerviosa ─ Vamos, es tarde.
Nos levantamos y subimos las escaleras, yo tenia un brazo sobre sus hombros, ella uno por mi cintura; entramos a la habitación, yo me fui al baño mientras Bella se acomodaba en la cama, fui al lavamanos abrí el agua fría y me mojé la cara intentando calmarme, recordar que ella estaba asustada por la tormenta y no imaginarme que ella estaba acostada en mi cama, con ese diminuto pijama azul claro… Completamente inútil, estaba excitado hasta la medula, nunca me había pasado antes, claro nunca había estado con Bella…
Regresé a la habitación, las luces estaban apagadas, solo los rayos alumbraban la habitación de manera intermitente, me acosté viendo al techo, un trueno sonó fuertemente y enseguida el cuerpo de Bella se pegó al mío, mandándome un escalofrío por la columna, uno de sus brazos estaba sobre mi cintura y una de sus piernas sobre las mías, sentí arder esos lugares y reprimí un gemido mordiéndome la lengua.
Pase mi brazo por su espalda y la atraje más a mi, poniéndola prácticamente encima, su cabeza sobre mi pecho, era un masoquista, pero la sensación de tenerla tan cerca era demasiado buena para dejarla, intenté calmarla acariciándole la espalda varias veces.
─ Gracias ─ Me dijo suspirando sobre mi pecho.
─ Cuando quieras ─ Le respondí, dándole un beso sobre su cabeza, el olor de su shampoo de fresas me invadió y le di otro beso, y otro más.
Ella alzó su rostro y me besó en los labios, un beso suave y lento; un beso que me encendió de nuevo, puse mi mano tras su cuello y la acerqué mas a mí para un beso mas apasionado, causando una deliciosa fricción que nos hizo gemir a ambos, pedí permiso para profundizar el beso pasando mi lengua por su labio inferior, ella me lo dio enseguida abriendo su boca, estas se unieron como si nunca se hubieran separado, el beso se torno cada vez mas apasionado, mis manos fueron a su cintura y ella se montó a horcajadas sobre mi cuerpo, y volvió a besarme.
Sus manos fueron por la parte baja de mi camiseta y la fueron subiendo rápidamente, sin dejar de acariciar mi cuerpo, sentía lava corriendo por mis venas, cada caricia de ella me estaba volviendo loco, quería que tocara mas y mas de mi cuerpo, me levanté un poco para que pudiera quitármela, enseguida lo hizo y abandono mi boca para descender por mi mandíbula, pasado por mi cuello hasta que finalmente llegó a mi pecho, lo besaba, lamía y mordía ligeramente, hasta llegar a mis abdominales; pero yo era demasiado impaciente, desde hace años yo soñaba con este momento, yo quería probarla de la misma manera.
La acerqué a mis labios de nuevo, al mismo tiempo que tomaba su camisa, ella alzó los brazos dándome el permiso que anhelaba, se la quite rápidamente, en ese preciso momento un rayo ilumino el cielo y así también la habitación, dándome una visión del maravilloso cuerpo de Bella, sus pechos firmes y del tamaño perfecto para mis manos, su piel blanca parecía un helado de vainilla, sus pezones rosas eran como las cerezas del helado, me incliné hacia delante llevándolos a mi boca, ganándome un gemido por su parte, sus manos fueron hacia mi cabeza pidiéndome mas y yo encantado se lo di.
Chupe, lamí y mordisquee los pezones, intercalándolos, tomando los gemidos de Bella como aprobación, la puse sobre su espalda, la besé en los labios y continué bajando, por su cuello, por el medio de sus pechos, hasta llegar a su ombligo, introduje mi lengua, produciendo que Bella se estremeciera, continué bajando, quería mas, quería probarla entera.
Puse mis manos en la tira de la cintura de sus shorts y la observé a los ojos pidiendo permiso, a pesar de que me estaba muriendo por tenerla completamente desnuda ante mí, no quería presionarla, si ella quería podría detenerme y aunque eso era lo último que quisiera hacer, lo haría por ella. Ella asintió dándome el permiso, pero yo quería asegurarme.
─ ¿Estas segura Bella? Podemos detenernos ahora mismo y no pensare mal, podemos dormir sin hacer nada mas ─ Le pregunté con voz ronca aunque mi cuerpo no estuviera de acuerdo con mis palabras.
─ Totalmente segura ─ Me respondió con firmeza ─ Solo que yo… Soy virgen Edward, no he estado con nadie mas, te he estado esperando ─ Me dijo nerviosa y apenada, estaba seguro que estaba sonrojada; su confesión me conmovió tanto como me alegró.
─ Yo también estuve esperando por ti Bella. Eres mi primera y espero que seas la ultima ─ Le confesé con una sonrisa que ella me devolvió, observé sus ojos brillar con lagrimas contenidas, me acerque a ella y la besé, lento con ternura, demostrándole todo el amor que sentía por ella.
Ella puso sus manos en el comienzo de mis pantalones y tiro de ellos hacia abajo, yo hice lo mismo con el de ella, aunque resulto un poco difícil, pues ninguno quería dejar de besarse, a la final tuvimos que desistir del beso para poder liberarnos de aquella ropa. Baje por su cuerpo nuevamente, arrastrando el short y sus bragas al mismo tiempo por sus piernas, hasta tirarla al suelo y de una vez me quite la ropa que me estorbaba. No podía esperar mas por ser uno solo con ella.
Bella POV
Edward subió de nuevo hasta mis labios, estábamos completamente desnudos, ninguna barrera sobre nosotros, lo atraje hacia mi cuerpo para sentirlo totalmente, piel con piel, gemimos al sentirnos así de cerca, su erección golpeando mi entrepierna, mandó una ola de placer por todo mi cuerpo, aumentando mi necesidad por tenerlo mas cerca todavía, me frote contra él, haciendo que el soltara un gruñido por lo bajo, que hizo que me excitara aun mas de lo que estaba, Edward nunca perdía el control y me alegraba ser yo quien lo convirtiera en un animal.
─ Te necesito Edward ─ le dije a su oído, el asintió, pero se alejó de mí y se levantó de la cama, dejándome totalmente confundida ─ ¿Qué…
─ Protección, necesitamos protección ─ Dijo antes de que terminara la pregunta y me relajé instantáneamente. Edward levantó lo que parecía ser su pantalón y del bolsillo sacó algo cuadrado; volvió a la cama casi de un salto, de rodillas frente a mi rasgo el preservativo y se lo puso rápidamente.
Se inclino sobre mi hasta estar rostro con rostro, puso su mano en mi mejilla, sostenía su peso sobre su codo que estaba al otro lado de mi cara y me beso dulcemente, su mano fue bajando, acaricio mis senos, mientras seguía besándome, fue bajando su mano mas y mas, mandando temblores por todo mi cuerpo, hasta que llegó finalmente a donde lo deseaba.
─ Tan hermosa y suave ─ Dijo sobre mis labios mientras acariciaba ese lugar que nunca había sido tocado por un hombre.
─ Edward ─ Gemí su nombre, mientras introducía uno de sus dedos en mi.
─ Tengo una idea para que no duela Bella, solo déjate llevar ─ Me susurró, mientras seguía trabajando en mí con su maravilloso dedo, mi respiración se volvió errática.
─ OH Edward ─ Grite su nombre al sentir un segundo dedo unirse al primero, una extraña sensación se apodero de mi cuerpo, algo crecía dentro de mí, desde mi vientre hasta el resto de mi cuerpo, haciéndome estremecer, una sensación placentera.
─ ¡Edward! ─ Grité cuando sentí como el placer se apoderaba de todo mi cuerpo.
En medio del éxtasis que sentía, noté como Edward se acomodaba en mi centro, sentí una presión y baje la mirada parpadeando para observar como Edward me llenaba, estaba dentro de mí completamente y ¡No dolió ni un poco! Busque sus ojos, el me observaba preocupado.
─ ¡No dolió! ─ le dije con una sonrisa boba, el soltó el aire aliviado, noté sus músculos tensos y con un ligero movimientos de caderas le di a entender que podía moverse.
─ ¡OH por Dios! ─ Grité/Gemí. Se sentía tan bien, era mil veces mejor que sus manos, Edward y yo éramos uno, sin dejar de observarnos encontramos el ritmo, movíamos nuestras caderas la una contra la otra, sonidos incompresibles salían de ambos, gemidos, jadeos, nuestros nombres entrecortados, besos a medio dar por la falta de aire.
─ Mas Edward, mas ─ Le pedí y el obedeció empujando mas fuerte, mas profundo, cada estocada llevándome al limite, cada vez un poco mas cerca.
Sentí de nuevo esa opresión comenzando desde mi vientre, solo que esta ves fue mucho mas fuerte, vino como un tornado, apoderándose completamente de mi, de ambos, los dos gritamos el nombre del otro al llegar juntos al paraíso.
Edward cayó sobre mi cuerpo, lo abracé hasta que nuestras respiraciones se tranquilizaron un poco al igual que nuestros corazones, Edward salió de mi, dejándome una sensación de vacío, se quitó el preservativo y me hizo que me recostara sobre él, me dio un beso en los labios, al mismo tiempo dijimos "Te amo" y ambos caímos en los brazos de Morfeo, totalmente agotados, completamente satisfechos y absolutamente felices.
Edward POV
¡Definitivamente la mejor noche de mi vida!
Me desperté con el cuerpo calido de Bella a mi lado, la mejor manera de despertar sin duda, la observé detalladamente, tenia una sonrisa en su rostro, se veía en paz, feliz y me emocionaba ser yo el causante de esa tranquilidad. La misma que sentía yo, me sentía completo. Así es como quiero estar siempre, con ella mi lado, siempre lo supe, ahora solo lo confirmé.
Me levanté despacio, por miedo a despertarla, observé el reloj, faltaban quince minutos para las seis; puse una almohada en mi lugar para que Bella la abrazara, me puse unos boxers negros, fui al baño primero y luego fui a la ventana para observar el amanecer; cuando el sol estaba saliendo y el cielo estaba pintado en tonos rosados y anaranjados, sentí unos brazos rodearme por la cintura y un beso en mi espalda.
La giré hasta que quedó frente a mí y le di un beso lento, la observé a los ojos y sin pensarlo le pregunté.
─ ¿Bella te casarías conmigo? ─ Ella me observó sorprendida por un segundo al siguiente sonrió.
─ Es lo que siempre soñé ─ Me respondió y nos besamos nuevamente, pegue nuestras frentes.
─ ¿Juntos por y para siempre? ─ Pregunté de nuevo.
─ Prometido ─ Contestó con ojos brillantes. Nos fundimos de nuevo en un beso. Con una nueva promesa por cumplir.
Espero realmente que les haya gustado, me muero de nervios. Les pido que sean sinceras chicas sin ser malas ¿Ok? ¿Estuvo regular, bueno, no lo hago de nuevo? El lemon me refiero y claro que el cap tambien!
Reviews Pliss!!
Besos a Todas! Se les quiere Chicas!
Yari Cullen Black!!
