Olive vio la luz blanca en el techo. Lentamente flashbacks vinieron a su mente. La sombra de un Mobile suit reconocido, el aroma a metal que tanto le agradaba, el ruido y muchedumbre de personas a su alrededor. Su cabeza le dolía.
Entre todo el caos vió una barbilla conocida cerca que trataba de despertarla
- ¡Preventiva Noer despierta!
Quería reaccionar a esa voz pero no podía. De pronto el aroma que tanto le gustaba se alejó y sintió manos sobre ella, cargándola. De a poco perdió el conocimiento.
Abrió otra vez los ojos mirando hacia su lado y una fuerte luz en el techo la encandiló. Reconoció los bucles del pelo de Sally Po en la cama siguiente. Trató de incorporarse.
- No te levantes - dijo una voz conocida. Era la de Lucrecia Noin.
- ¿Don...de estoy? - preguntó débil y ronca.
- En un hospital improvisado en el palacio de Nassau.
Un silencio cruzó la habitación. Olive no pudo contener unas lágrimas por su mejilla. Pudo escuchar el sonido de aviones por el cielo en dirección a la costa.
- ¿Que sucedió? ¿cómo acabó todo?
- Aún no termina. Las fronteras siguen en lucha, aunque me atrevo a decir que corremos con ventaja.
Olive tragó con dolor. Su garganta le quemaba.
-Yo...yo...
- No hables más. El calor y el humo afectaron tus pulmones. Darte un tiempo en silencio no está de más.
El tono de Noin era frío. Sintió que aún ella tenía recelos por su traición. Cerró los ojos resignada.
- Sally me dijo que intentaste advertirnos y que ese grupo frentista está financiado por Romefeller.
Olive asintió.
- Tomaron a los mismos revolucionarios de Nassau para volver contra nosotros - concluyó Noin deduciendo - ¿pero como? ¿Quién?
Olive tragó para tratar de pronunciar el apellido de quién fue el infiltrado que sirvió de conexión para el ataque.
-M-m..organ - carraspeó.
- ¿El preventivo Morgan? - contra preguntó Noin - tiene lógica...ese bastardo.
Olive se puso triste mirando las sábanas. Aquel compañero sucumbió ante la tentación del dinero y poderío de Romefeller, así como ella cayó en los celos repentinos que arruinaron la legitimidad de su carrera como preventiva. Deseó nunca haber ido a esa misión en el espacio, nunca haber aceptado el mandato de compartir en la nave con preventivos de elite, jamás haberse enamorado y haber hecho un falso amigo en su trabajo. Había perdido todo.
Arrugó las sábanas en su regazo esperando que todo acabara ya, las explosiones a lo lejos y los ruidos de suits en combate. Cada vez que una nave pasaba por sobre el castillo, sentía el remecimiento de la estructura.
- Debes estar cansada - agregó Noin - mantente tranquila hasta que venga una enfermera.
Olive miró hacia Sally Po en son de pregunta.
- Ella está bien - agregó Noin - gracias a ti. Nos vemos luego, y por favor no te levantes aún, tus heridas son leves, pero no subestimes el haber estado sobreviviendo entre explosiones.
Noin salió por la puerta y la preventiva se desplomó en la almohada.
Relena bajó de la limosina primero y cruzó la puerta del palacio de Bruselas entre los flashes de las cámaras. Los periodistas exigían una cuña o explicación de lo que sucedía en Nassau.
- ¿Viceministra, es verdad que Romefeller está atacando?
-Viceministra...¿Por qué se desató este conflicto?
- Daremos un comunicado cuando manejemos todos los antecedentes - comentó ella - por favor les pido que sean cuidadosos en lo que informen, con permiso.
Al ver que la puerta del auto volvió a abrirse, las cámaras apuntaron hacia el vehículo. La reina Marla puso su bastón sobre el segmento y bajó con ayuda de Paigan que sostuvo su equilibrio.
- ¡Es la reina de Nassau! - gritó un periodista.
- ¿Qué hace aquí? - murmuraron los periodistas sacando fotografías.
La reina se sumó a Relena y dió declaraciones entre Miles de preguntas de corresponsales.
- Daremos la información pertinente, muy pronto, ahora por favor déjenos pasar.
Ambas entraron al palacio recibiendo papeleo, sobre todo Relena que acompañada de asistentes veían como manejar el asunto comunicacionalmente.
La Reina Marla se sentó en el sillón del despacho de Relena contemplando como ella daba órdenes y preparaba su repertorio.
Paigan se acercó:
- Reina Marla ¿desea un café?
- Te lo agradecería bastante estimado, todo esto... francamente.- suspiró - No entiendo cómo lo maneja ella tan estoica y elegante.
- Es el poder de la juventud. Después de todo la señorita Relena recién alcanzará su mayoría de edad en pocos días.
- Es cierto, será cumpleaños y mayoría de edad. Espero pueda celebrarlo en este caos.
Relena se detuvo un segundo agotada.
- Paigan ¿ Me traerías un café? - pidió Rel3na amarrando su cabello - y un bocadillo, por favor.
- Qué sean dos - agregó Marla.
- Que sean tres- sumó Dorothy entrando por la puerta - disculpe que me entrometa señorita Relena, pero me indican que los medios están listos para transmitir en cadena nacional. La esperan en veinte minutos.
- Gracias Dorothy ... ¿por cierto haz tenido información sobre...?
- Nada desde el campo de batalla.
A Relena se le apretó el estómago. Sally, Heero y los demás en un conflicto inminente, mientras ella sin tener conexión no sabía de sus estados. Hizo tripas el corazón para dirigirse a la sala de transmisión, pero antes...
- Relena querida...- la detuvo la reina - ten esto.
Le pasó una carpeta azul con una serie de papeles. Relena revisó hasta llegar a la última acta. Ahí estaba la firma de la reina dónde formalmente entregaba el mandato del reino de Nassau al reino de los peacecraft. En las líneas se explicaba la disolución absoluta del reino independientemente de Nassau quedando a manos de la única desendiente "Relena Peacecraft". El nombre del marido encargado estaba en blanco.
- Por cualquier cosa, prefiero dejarlo en tus manos - agregó la reina - creo que sería un buen momento para salir al aire y hablar de tu gran reino ampliado. Así yo puedo descansar.
-Pero...
- Es el mejor momento - exigió la vieja solemnemente.
Una leve sonrisa de confianza se dibujó en la vieja insistiendo. Ella no quería más cámaras, solo descansar.
- Si usted me da permiso...Así será. - cerro Relena con confianza.
La alarma de Heero volvió a sonar. En la frontera del reino aguardó oculto con los demás soldados en el bosque. En su calculo mental quedaban pocos frentistas.
Mushishi, el soldado líder a favor de la reina habló por la radio.
- Al frente a la izquierda, ¡Disparen!
Estruendos precisos se escucharon, luego una alegoría positiva entre varios soldados.
- Mi señor, al parecer quedan menos - comentó Mushishi.
- ¿Mi señor? - murmuró Heero concentrado en la mira.
- Es usted el jefe de la manada ahora, a los líderes los llamamos así.
- Solo dime preventivo cero uno para identificarme. Eso basta.
Heero disparó repentiname te dándole a suit enemigo camuflado. La explosión fue notoria en los micrófonos abiertos.
- Si usted lo dice...
- Solo soy un soldado más, no tengo rango - explicó Heero -
- Pero...
- Preventivo Cero uno, ya lo dije.
Mushishi suspiró resignado.
- Si así lo dicen ...¡atención vienen más! preventivo cero uno por la izquierda arriba!
Una serie de frentistas ocultos se lanzaron con todo hacia el equipo que lideraba Heero. Salieron entre el forraje a enfrentarlos con sus armas. Desde la visita aérea volvía aparecer Epyon con sus misiles dando en cadena a un montón de suits.
Una explosión en cadena daba de baja una serie de suits del enemigo. El Vitor entusiasta de soldados de parte de Nassau no se hizo esperar, por el radar veían muy pocos puntos amarillos aparecían y era abordable combatir contra ellos.
- Eso estuvo cerca - dijo Miliardo - ¡Heero! parece que no queda más en el frente. Felicitaciones tu escuadra está intacta.
- Nos quedaremos a reforzar - concluyó.
- Mi señor - habló mushishi - perdón, preventivo cero uno, llevas horas en primera línea. Nosotros nos quedaremos a resguardar. No vemos peligro en esta frontera. Puedes retirarte.
- ¿Estás siendo condescendiente conmigo? - preguntó Heero indignado.
- Tómalo como que estamos cuidando un buen soldado, Heero - agregó Miliardo insistente.
El equipo improvisado que Heero formó al empezar el enfrentamiento horas atrás, apoyó la decisión. Dúo apareció repentinamente en un suit repentino.
- Yo te relevo como en los viejos tiempos, Heero. Te llevaste todo el festín, desgraciado.
Fue tanta la insistencia que hizo caso. Retrocedió confiando en los demás.
Voló por lo aires viendo la destrucción del sector norte del pueblo. Llegó a la zona del palacio y detuvo su suit dañado en la explanada del castillo. Ahí, varios heridos salían en camillas en dirección a la gran enfermería improvisada en el ala sur del palacio. Abrió su traje para mover su cuello y estirar su tensión. Cerca reparó de la tropa managua que descansaba con Quatre.
- ¡Heero! haz vuelto al fin.
- No porque quería...
- Dicen que la intensidad de la batalla bajó, al parecer ganamos este enfrentamiento.
-No cantaría victoria así de rápido.
- Siempre tan precavido. Ve adentro, están curando a los heridos y veo que tienes quemaduras en tu brazo, Heero.
- Son leves - dijo viendo su brazo sin atención.
- ¿Acaso estuviste expuesto, Heero? dime ¿saliste de tu suit?
- Solo por unos minutos
Heero recordó el motivo por el cual descendió. Aquella bengala insistente en el cielo, volvió a pedir ayuda. Desde la cámara del suit preventivo logró identificar a Olive Noerr con Sally Po en sus brazos. Estaban semi inconscientes, entre el humo y restos de explosión.
Luego de defenderlas cómo escudo con su suit. Logró bajar por ellas y socorrerlas. Justo en ese momento rescatistas de la tropa managua las tomaron para llevarlas al castillo.
- Amo Quatre, están dando un comunicado oficial desde Bruselas - dijo un sirviente de la tropa Managua - hablaran sobre el conflicto.
Varias radios se sintonizaron y la determinante voz de la ex reina Relena se escuchó en medio de su discurso
"Cómo saben el conflicto bélico se desató en las fronteras del reino de Nasaú vecino del vigente reino peacecraft. Me atrevo a decir que estos son vestigios de la antigua fundación que busca a toda costa tener más aliados y poderío terrestre y militar. Desde aquí les decimos que estas no son las formas de establecer una oposición política. Al contrario, genera destrucción y desestabiliza la paz que hemos logrado.
Todos escuchaban atentos. Heero se sacó sus guantes de cuero con la boca y caminó hacia el camino que llevaba al interior del castillo.Esa voz en la lejanía estaba en todas partes y se preguntó hasta cuándo los dos tendrían que soportar sus deberes y posiciones. Cuando podrían estar realmente en paz.
"Este tipo de enfrentamientos nos hace pensar que podemos hacer nosotros para seguir aportando a la paz y preguntarnos que paso podemos dar para seguir en el sendero que nos lleva al desarme militar, cómo podemos liderar mejor en el futuro. Y eso, señores, nos lleva a los acuerdos. Ahora, cientos de soldados defienden una patria olvidada en la costa y quiero decirles a todas esas personas que no están solas. Nassaú seguirá siendo la nación estable y pacífica que siempre ha sido y..."
Relena dudo unos minutos mientras el micrófono hizo un sonido agudo. Tomó fuerzas para parecer decidida y estable.
Heero se lavó sus manos en una fuente que dejaron entre los soldados que se reunían para curar sus heridas. Mientras lavó su cara, percibió la pausa de Relena en el discurso y eso llamó su interés.
Y Para garantizar que así sea, quiero usar esta instancia para proclamar la soberanía el reino de Sanc, porque Yo Relena Peacecraft seguiré asumiendo el liderazgo de mi reino y desde hoy tambien asumiré el mando del reino Nassaú.
Heero escuchó los murmullos de asombro entre los soldados, no se lo esperaban una sentencia tan repentina. "Relena" pensó Heero preocupado viendo la algarabía de sus palabras
Sé que esto es repentino, pero tengo todo el respaldo de la reina Marla en esta decisión. Ella, preocupada de su nación, decidió entregar su mando para garantizar el destino pacífico de su región haciendo válido un antiguo tratado que indicaba que la soberania de Sanc sería superior si su único descendiente contrae matrimonio. Lo que nos lleva claramente a anunciar mi compromiso matrimonial para cumplir a cabalidad dicho tratado.
Más rumores se alzaron entre las personas del vestíbulo.La ex reina del mundo asumiría el trono de Nassaú y muchas interrogantes aparecieron en las expresiones de todos. Relena calmó los ánimos siguiendo con su discurso.
"En este rol no estaré sola, cómo monarca absoluta de ambos reinos me acompañará la reina Marla, quién guiará mis pasos, asesores, líderes de paz y por supuesto y más importante el futuro príncipe consorte"
Heero que bebió agua en esos momentos, tosió repentinamente al escuchar esas palabras. Alrededor de él soldados fieles a Nassaú seguían rumoreando del discurso. Se limpió con su puño la humedad de sus labios en un estilo varonil, tratando de pasar desapercibido como si el solo hecho de decir "Principe consorte" lo expusiera.
Pero, ella dirigió sus palabras hacia otra dirección, no ahondó en informar quién será su acompañante.
El atardecer se hizo presente en la ciudad de Nassaú, la victoria era inminente, habían logrado dominar el noventa por ciento de los enemigos en la frontera. Algunos soldados, con excesiva confianza, prendieron hogueras alrededor del castillo y abrieron barriles de cervezas para celebrar.
Heero veía desde un fuerte de piedra del castillo con un binocular los alrededores. Aún había humo en la costa.
- Vaya si no es el príncipe consorte - bromeó Trowa que apareció detrás de él.
- Muy gracioso - respondió sin despegar el ojo del artefacto.
- El reporte indica que solo quedan unos cuantos insistentes de Romefeller y la antigua armada de Nassaú atacando. Están frenados más allá de la bahía.
- Seguiré alerta hasta que no quede ninguno, Trowa.
- mmm Te lo tomas en serio.
- Hn.
- Heero Yuy, luchando desde el lado de un reino pacifista, quién lo diría...
- Lo hice en el pasado, para agradecerle a Sanc que nos refugió a mí y a Quatre.
- El motivo era distinto.
- "Hn" - Heero apartó la mirada de los binoculares de una vez - ¿Qué pasa?
- Nada en particular, solo... estás diferente, eso es todo. Aquel Heero con el que compartí en el circo, el chico reservado tiene otro semblante.
- Exageras - zanjó el ex piloto gundam.
Trowa se apoyó en la baranda de bloquea de semento contemplando el fuego de las hogueras encendiéndose.
- No lo creo, actúaste hoy como un líder que protege algo valioso. No luchaste solo por ti, si no que defendiste arduamente la primera línea.Tu forma de combatir, fue diferente...fue de un líder.
Heero se sintió incómodo ante esas palabras, no quería asumirlo. Se tomó en serio aquel papel de supremacía, cómo si "ella" le hubiese pasado una gran responsabilidad al despedirse.
- Te recomiendo que veas esa quemadura - sugirió Trowa dándose cuenta del brazo de Heero - está rojo...no te hagas el fuerte. Si que debe doler.
Él vio su brazo. Estaba comenzando a doler más a medida que pasaban las horas.
- Ve me quedaré aquí vigilando - insistió Trowa.
Trowa le quitó el binocular de las manos con una sonrisa burlona. Heero asintió yendo hasta la compuerta camino a la improvisada enfermería del castillo.
Al entrar vio a el doctor de la reina atendiendo con ayuda de las mucamas algunos heridos de gravedad. No acostumbraba a pedir ayuda ni a demostrar dolor por algo tan superfluo. Al dar la vuelta por un pilar, encontró a Sally en la camilla y la preventiva Noer a su lado ofreciéndole agua.
- Oh Heero - saludó Po.
Olive lo miró sorpresiva para luego bajar la mirada.
- ¿Cómo te sientes? - preguntó él a Sally.
- De maravillas - ironizó Sally - supe...que tú nos salvaste en medio del caos. Estoy agradecida.
- Tuve suerte de verlas en medio de la humareda. Vi una bengala entre las explosiones...bien pensado.
Olive notó los ojos del piloto clavados en ella al decir esa frase, pero silente solo dejo el jarrón de agua en la repisa evitando su mirada.
- Dale la gracias a la preventiva Noer - agregó Heero - ella lanzó las bengalas, por eso pude verte.
Olive se sintió cohibida, que él hiciera un cumplido era demasiado. Dudosa, habló:
- No, no hay nada que agradecer, yo solo...hice lo que creía correcto.
- Lo correcto fue actuar como lo hiciste - dijo Sally - por todo tu esfuerzo, gracias Olive Noerr.
Sally hizo una reverencia como pudo desde su cama bajando su cabeza.
- Ya dije, que solo fue...
- Lo correcto - terminó la frase Heero - pero no te subestimes, no cualquiera recuerda que hay bengalas en el capó de auto militar.
Ella asintió tímidamente por el elogio. En ese momento dió cuenta que Heero sostenía su brazo que tenía una fea quemadura abajo del codo.
- Tu brazo..Estás, estás.. ¡herido! -exclamó Olive.
- Ah, si, eso...- recordó mirando su codo
- Olive saca unas gazas de ese cajón - ordenó Sally - toma el alcohol y limpia eso antes que se infecte.
Dudosa sacó las botellas mostrandolas, cuando Sally asintió ante la correcta, se quedó parada tímidamente entregando el material.
-Heero ven - pidió Sally - ¡Ven! Olive entrégame esa bandeja.
El piloto estiró su brazo ante ella y Sally derramó alcohol en su antebrazo. Ardió, pero se aguantó el dolor. Secó con una toalla limpia y pidió a la ex preventiva ir por vendas.
- Olive por favor puedes ayudarme - pidió Sally desde la cama - corta dónde te diga.
Sally rodeó el brazo de Heero con la tela blanca hasta que Olive cortó. Acomodó las vendas con una amarra y cerró la curación.
-Esto servirá por el momento, pero mañana, deberás hacer un recambio - explicó Sally - Olive ordena esto por favor.
Olive asintió y dejó todo en su lugar.
- Por cierto, escuché el discurso de Relena - comentó Sally - ¿estuviste nervioso?.
- Para nada.
Sally suspiró pensando "hay cosas que nunca cambian".
- Volveré al frente acabar con los que quedan - dijo Heero.
Las dos chicas se miraron preocupadas.
- No es necesario - comentó Olive - escuché que ya queda poco para el fin de la batalla.
- Quiero corroborar yo mismo el fin de todo.
- En ese caso, déjame ayudarte, puedo ser de utilidad - insistió Olive.
- Aún estás muy débil, estorbarás.
- Puedo cuidar tu espalda...
"Cómo en los viejos tiempos" quiso decir Olive, pero acalló esa frase.
- Es preferible que no - sanjó Heero saliendo de la habitación.
Pero Olive salió de ella hacia un pasillo de piedra iluminado por el atardecer.
-¡Heero! por favor, quiero acompañarte - pidió acongojada- como en las antiguas misiones, solo por última vez...solo quiero ese consuelo, déjame...déjame ayudarte piloteando un suit preventivo por última vez. Luego de eso, perderé mi licencia de preventiva oficialmente...no tendré nada. Nada por lo que luché tendrá un sentido.
Heero vió sus ojos vidriosos. No tenía nostalgia del espacio, pero por respeto a ella y lo que presenció, por ser una de las personas que conoció a Wufei y entender lo que se sentía perder el sentido de la lucha...dijo:
- Está bien, sigue mis órdenes.
