Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me divierto con ellos. xD
No se asusten que aquí estoy, tal como dije antes! Jejeje. El ultimo cap de Protegiendo.
Este cap tiene LEMON (Despues de una boda siempre hay luna de miel, chicas jajaja. No podian faltar nuestros queridos principes) Asi que igual que el anterior lo que este entre lineas de separacion NIÑAS saltenseloooo!
Este cap va dedicado a Tini Black, mi autoproclamada fan Nº1 quien habia sido el review 300! Sabes que se te quiere un monton amiga, tu ultimo review me animo a finalmente terminarla.
Capitulo 21. No es un adiós, es un hasta luego.
Jacob POV.
Llegamos a Isla Esme con el amanecer, estábamos completamente agotados y apenas llegamos, nos fuimos al dormitorio sin siquiera desempacar, con un profundo beso y con los brazos alrededor del otro, nos quedamos dormidos.
Esa fue la "noche" mas feliz de mi vida y me aseguraría que de ahora en adelante todas fueran como esta, que mi Nessie fuera la ultima cosa que viera, sus labios lo ultimo que probara y su piel lo ultimo que sintiera contra mí.
Lo mejor de todo era que al ser la última cosa que veía, también era lo primero al día siguiente. O en este caso, poco después del mediodía.
Me desperté primero gracias a mi estomago, pero simplemente no pude moverme al observar a mi esposa "Que bien suena eso, mi esposa" Pensé veía simplemente magnifica, adorable, en paz y completamente feliz, recostada sobre mí con una mano sobre mi pecho, la imagen hizo que mi corazón se acelerara y una calidez desconocida para mí me inundara todo el cuerpo. Me sentía en casa, a pesar de no tener a ningún Quileute cerca, me di cuenta que ahora Nessie era mi hogar y que sin ella ya nada tendría sentido.
Mi bailarina abrió sus ojos lentamente y me sonrió ampliamente, la felicidad irradiaba de ella, mi corazón dio un salto al saber que la hacia tan feliz como ella a mí.
─ Buenas tardes ─ Dijo con voz algo ronca por el sueño. La besé sin esperar nada más, ella me lo devolvió y pude sentir su sonrisa.
─ Buenas tardes, esposa mía ─ Le respondí sonriéndole ampliamente.
─ Suena hermoso ─ dijo dándome otro beso rápido ─ Debes tener cuidado esposo mío, creo que podría acostumbrarme a usarte de almohada ─ Me advirtió sonriendo y de nuevo me alegró que se sintiera como yo.
─ Eso es lo que deseo ─ Dije sobre sus labios antes de besarla de nuevo.
Nos separamos porque nuestros estómagos se quejaron por falta de comida al mismo tiempo, riéndonos nos bajamos de la cama, Ness fue al baño mientras yo iba a la cocina para buscar algo de comer.
Esta era la primera vez en que estaba completamente solo, bueno sin ningún encargado de mi seguridad, desde pequeño siempre tenia algún miembro de la manada conmigo, ya fuera la de mi padre o la propia, por cuestiones de seguridad o simplemente porque raras veces me separaba de ellos. Era extraño y reconfortante a la vez. Tampoco había ningún miembro del castillo de Nessie, pues la ubicación de la Isla la sabían únicamente los reyes de Twilight o como nosotros, los herederos directos del trono luego de que se casaran. Carlisle y Esme se habían encargado personalmente hace unos días que estuviera correctamente equipada.
La ubicación de la isla y como llegar a ella, era un estricto secreto que Carlisle y Esme compartieron con nosotros solo después de la boda, pues estaba rodeada de corales y bancos de arena que la hacían casi inalcanzable; los demás miembros de la familia real no sabían su ubicación, por eso era seguro que fuéramos solos, no había ningún riesgo de que Cayo les hubiera dicho a los Vulturis pues simplemente no sabia donde estaba.
Comencé a prepararnos un desayuno/almuerzo, unas tostadas, con huevos revueltos y unas tocinetas e hice algo de café, mi princesa apareció por la puerta con un hermoso vestido blanco con flores amarillas de escote en V que lucia perfectamente su collar de oro y que le llegaba por la rodilla, luego que deje de observarla totalmente embelezado y le di un beso, le pasé una taza de café y fui al baño, me cepillé los dientes, me duché y cambie rápidamente por solo un short negro impermeable que me llegaba hasta las rodillas y una camiseta blanca.
Al llegar a la cocina, Nessie estaba colocando los últimos platos, nos sentamos uno al frente del otro y con unas sonrisas de idiotas en nuestros rostros devoramos nuestra comida.
Limpiamos la cocina y desempacamos nuestra ropa para los siguientes cuatro días, no podíamos quedarnos mas tiempo pues ambos teníamos nuestras obligaciones como príncipes y ahora futuros reyes de ambos reinos, la principal era anunciar que nos habíamos casado; luego decidimos disfrutar un poco de la brisa marina, iríamos a la playa para disfrutar del crepúsculo.
Lo que pasaría mas tarde no lo habíamos decidido todavía.
Edward POV.
Nos reunimos en una sala del castillo de La Push, luego de los saludos emotivos, el reencuentro con Phil por mi parte y el de Bella con mis tíos, y después del desayuno Jasper, Alice, Rose, Emmett, Bella y yo, estábamos sentados de un lado de la enorme mesa rectangular, del otro lado estaban mis tíos y el de Bella observándonos con rostros nada felices.
─ Secuestraron al príncipe de La Push y no informaron nada ─ Dijo Eleazar con voz seria. Todos bajamos la mirada.
─ Planearon y ejecutaron un rescate, sin ninguna ayuda ─ Agregó Carmen fríamente. Me sentía como un niño pequeño de nuevo, siendo regañado por mis tíos.
─ Explotaron un embarcadero y estuvieron muy cerca de morir todos ustedes ─ Continuó Phil fulminándonos con la mirada.
Todos permanecimos en silencio, no podíamos defendernos ante eso. Era exactamente lo que habíamos hecho.
─ El príncipe regresó sano y salvo ─ Dijo Emmett en voz baja luego de unos segundos de tenso silencio, no levantó la mirada. ─ Al igual que nosotros.
─ Actuaron de manera imprudente ─ Respondió mi tía, de manera ácida. Nunca le había escuchado ese tono, al menos no dirigido a mí o las chicas.
─ No podíamos esperar a que nos dieran permiso, los hubieran matado de no ser así ─ Nos defendió Rosalie. Era la primera vez que la veía sumisa ante alguien, entrelazaba sus dedos una y otra vez de manera nerviosa.
Pero todos estábamos iguales. Habíamos cometido muchos errores y lo sabíamos. Nos habíamos dejado llevar por nuestros sentimientos y que estos nublaran nuestra razón, debimos haber pedido ayuda apenas nos dimos cuenta que Jake y Bella habían sido secuestrados.
─ ¿Cómo fue posible que los secuestraran en primer lugar? No, empiecen con ¿Cómo demonios se cruzaron todos ustedes?─ Preguntó Phil enojado, dejándonos mudos. No les habíamos dicho esa parte a ellos, solo a nuestros hermanos. ─ ¡Respondan! ─ Exigió levantando la voz.
─ Todo comenzó con una fiesta de disfraces… ─ Respondió Bella en voz baja, luego alzó la mirada y comenzó a contarles todo con lujo de detalles, desde el principio, incluyendo nuestro encuentro, el cual habíamos omitido de nuestros informes semanales a ellos. Ellos nos observaban con reproche y claramente decepcionados por no haberles dicho que nos habíamos encontrado y estaban molestos por la manera en como todos nos relacionamos con nuestros "objetivos" ahora me parecía una manera tan fría para decirles a los príncipes, cuando eran mas que un trabajo, se habían convertido en grandes amigos y… ¿No era eso precisamente el problema?
Luego yo la interrumpí y comencé a explicarles sobre el día de la feria, como Quil, Claire y yo los buscamos, cuando encontramos el reloj localizador de Jacob, cuando llegaron los demás y los buscamos de nuevo, cuando fuimos al castillo y nos organizamos, cuando recordamos los localizadores de los anillos de nuestros padres.
Alice y Jasper les explicaron como organizaron todo el rescate, y Emmett y Rosalie les resumieron la operación como tal, Bella agregó todo lo que ella había hecho junto a Jake, mencionando la ayuda invaluable de Kate. Terminamos resumiéndoles como había sido la boda.
Al terminar, nuestros tíos tenían el rostro inexpresivo, pero notablemente pálidos, creo que las cosas habían sido peores de lo que se habían imaginado, tenían una mirada de desconcierto que no les había visto nunca y eso que en nuestro trabajo se veían cosas insólitas. Pero de la nada sus rostros se volvieron rojo furioso y sus miradas quemaban, salieron de la habitación sin decirnos una palabra, lo mas seguro que para discutir la situación, todos nos tensamos e intercambiamos miradas, pensando que nos sentenciarían a trabajo de oficina o peor… que nos despedirían.
Tomé la mano de Bella y noté que Jasper y Emmett hacían lo mismo mis hermanas, fuera cual fuera nuestro destino, de algo todos estábamos seguros, no había manera de que nos separaran.
No lo íbamos a permitir.
Renesmee POV
Nunca había estado más feliz en mi vida.
Estaba en la playa más hermosa que había visto, aunque el hombre que me rodeaba con sus brazos era la razón de que pensara así.
Habíamos pasado el resto del día en la playa, luego de que desempacamos nos llevamos unas toallas y unos refrigerios, tiramos las cosas en la arena y corrimos hasta el agua, Jacob me levanto y me lanzó hacia el agua, me abalancé hacia el para tumbarlo, pero me atrapó y nos hundió juntos, con nuestros labios entrelazados, recordándome sin querer del momento en que lo habían secuestrado y el miedo que sentí entonces me invadió de nuevo, aun mas fuerte. Lo besé con mas intensidad y él notó el cambio, lo supe por una leve duda, sin embargó me regresó el beso con igual intensidad, tranquilizándome un poco pero no totalmente, nos separamos y el me observó preocupado.
─ ¿Qué sucede? ─ Me preguntó frunciendo el seño, lo besé de nuevo desesperada, algo extraño se estaba apoderando de mí, de nuevo no me negó el beso y lo profundizó, su lengua invadió mi boca, pero demasiado rápido para mí se alejó. ─ ¿Qué te sucede? ─ Intenté besarle de nuevo, pero esta vez me detuvo ─ Nessie respóndeme por favor. ─ Pidió luciendo ahora un poco asustado.
─ Te necesito ─ Le respondí sinceramente, no se que vio en mis ojos pero en seguida me tomó de la mano y me llevó hasta la orilla, hizo que me recostara en la arena y puso su cuerpo sobre el mío, se sostuvo con sus brazos para no aplastarme, pero podia sentir su piel cubriendo la mía, bajó su rostro y me besó la frente, los ojos, las mejillas, todas las partes de mi rostro que pudo hasta que finalmente llegó a mis labios, los cuales beso lentamente, una y otra vez antes de que su lengua se abriera paso entre mis labios, y exploró mi boca como nunca.
Todo el miedo que había sentido ante la posibilidad de perderlo se fue desvaneciendo poco a poco, cambiándose por miles de sensaciones que se amontonaron en mi cuerpo, mariposas en mi estomago, la piel de gallina, además de un sentimiento que solo había experimentado con Jacob… Deseo.
Esa extraña necesidad de él, me invadió con la fuerza de un tornado, cada centímetro de mi piel quería, no exigía, ser tocada por él, y mis manos picaban por tocarle por saber por ellas mismas que él estaba en perfectas condiciones y aquí conmigo, nunca me había sentido así, pero claro nunca había sentido por nadie lo que sentía por mi príncipe.
Pasé mis manos detrás de su cuello forzándolo a profundizar el beso, tiré con fuerza para que dejara de sostenerse, lo quería sentir cubriéndome por completo, como siempre captó lo que quería sin tener que explicárselo, nos giro rápidamente y yo quedé encima de él, ahora podia sentirlo tal como quería, abandoné sus labios para seguir por su mandíbula hasta detrás de su oreja, la besé y mordí levemente ganándome un gemido de su parte más un leve estremecimiento, sonreí sobre su oreja, me sentí poderosa y lo hice de nuevo, obteniendo esta vez mi nombre en un suspiro, levantó su cabeza para darme mas espacio y yo viaje hasta su cuello, besando, lamiendo y mordiendo suavemente, sus manos se pusieron detrás de mi cabeza sosteniéndome allí, nunca habíamos hecho algo parecido, no habíamos pasado de los besos, pues nunca habíamos estado completamente solos para hacerlo libremente, así que seguí mi instinto y lo marqué como mío, mordiéndole y chupando hasta dejarle una marca.
─ Mío ─ Dije separándome centímetros de su piel, con una voz que no reconocí como la mía, era ronca; me sonrojé y avergoncé por mi actitud, Jacob llevaba mi nombre tatuado en su hombro ¿Qué más necesitaba? Entonces Jacob me observó, sus ojos marrones parecían casi negros.
─ Para siempre, para lo que quieras, úsame. ─ Dijo con voz profunda que envió corrientes por mi cuerpo, la vergüenza se fue de mi cuerpo al instante y fue remplazada por fuego en mis venas, ese fuego que solo Jacob despertaba.
─ Te quiero a ti ─ Le respondí, besándolo nuevamente, de manera mas agresiva, mas apasionada, me respondió al instante, nos giró nuevamente.
─ Me tienes ─ Respondió. Y me dio otro beso y comenzó a bajar por mi cuello, se detuvo sobre la parte superior de mi bikini y me observó, alzando una mano hacia el broche que se encontraba en la parte delantera. Asentí y rápidamente lo soltó.
Un gemido apreciativo salió de sus labios, al momento en que una sonrisa picara y una mirada de adoración cruzaba por su rostro. Con Jacob me sentía la mujer más hermosa del mundo, él se aseguraba que yo supiera que así lo pensaba él.
El tiempo pareció ir mas lento a partir de allí, el besó mi pezón haciendo que rápidamente se endureciera y que un placer desconocido recorriera mi cuerpo, hizo lo mismo con el otro y de nuevo esa electricidad me recorrió entera, gemí sin poder evitarlo; Jacob tomó eso como buena señal y con una mano comenzó a masajear uno de mis senos mientras que su boca y su lengua se apoderaron del otro. Mis manos fueron a su cabello para mantenerlo allí, se sentía exquisito y no quería que se detuviera nunca, el no parecía querer moverse tampoco.
No se cuanto tiempo estuvo allí, besando, lamiendo e incluso mordiendo suavemente, intercambiando su atención de uno a otro, mi cuerpo estaba en llamas y una extraña y desconocida y totalmente placentera presión acumulándose en mi vientre, sentía que iba a explotar.
Un gemido de decepción salió de mí, en el momento en que Jacob se detuvo y alzó sobre sus poderosos y musculosos brazos. Se rió entre dientes y me besó en los labios, luego sus manos fueron bajando por todo mi cuerpo hasta la parte inferior de mi bikini, desatando las tiras que habían a los lados y retirando la pieza por completo, estaba totalmente desnuda ante él y sus ojos me recorrieron con lujuria, lo que hizo que mis ojos se desviaran a su short, donde la prueba de su excitación era mas que evidente.
─ Tienes demasiada ropa ─ Me quejé, haciendo sin querer un puchero. El rió de nuevo y se levantó, rápidamente se quito aquella molestia. Por primera vez pude observar el cuerpo completo de mí ahora esposo.
Me quedé completamente quieta, grabando cada detalle de su magnifico y moreno cuerpo. Su cabello negro estaba despeinado por mis manos, sus ojos brillantes y llenos de deseo, su boca en una sonrisa malditamente sexy con sus labios hinchados, su trabajado pecho más sus musculosos brazos, y la excitante tableta de lavar que tenia por abdominales, baje hasta sus piernas y subí poco a poco.
─ ¿Te gusta lo que ves? ─ Preguntó con voz gruesa y esa sonrisa que no se borraba de su rostro. Mis ojos se fueron a es parte de su anatomía que nunca había visto.
─ Oh si ─ Dije con un jadeo. Su miembro estaba erecto y se veía enorme. Me pregunté como demonios entraría eso en mí, pero como fuera lo quería, necesitaba que Jacob me hiciera completamente suya y lo hice saber lo que quería ─ Ven a mí. Hazme completamente tuya.
Rápidamente se puso sobre mi de nuevo, besándome con tanta pasión que parecía desesperado, pude sentir lo duro que estaba, como estaba tan necesitado de mí como yo de él.
─ Te necesito ─ Me dijo repitiendo mis palabras. Yo asentí y abrí mis piernas para él ─ Prometo ser cuidadoso, por favor dime si te lastimo. ─ me dijo con preocupación, el sabia que era virgen, y yo sabia que si se lo pedía el se detendría.
─ Confió en ti ─ Le respondí, me dio un beso suave y pude sentir como se fue introduciendo en mi lentamente. Era extraño y algo incomodo, pero era maravilloso. Ambos gemimos. Sentí de nuevo como el placer iba creciendo más y más en mi vientre. Jacob se detuvo al sentir aquella barrera dentro de mí. Me observó. Dándome una ultima oportunidad de arrepentirme, pero nunca lo haría.
─ Te amo ─ Le dije tratando de demostrarle en mis ojos que tanto lo hacia.
─ Te amo también ─ Repitió retirándose levemente ─ Si pudiera te ahorraría el dolor mi princesa, lo lamento ─ Se disculpó susurrándome al oído, antes de que pudiera tranquilizarle, se introdujo de nuevo rápidamente, eliminando aquella molesta barrera que me impedía tenerlo por completo. Un rayo de dolor se disparó dentro de mí y una lágrima se escapó antes de poder detenerla, Jacob se quedó inmóvil sobre mí, dándome tiempo a reponerme, agradecí que su rostro estuviera en mi cuello y no la pudo ver o sentir, tuve la suerte que cayó por mi ojo contrario de donde él estaba, no quería ver arrepentimiento en sus ojos, por haber echo algo tan maravilloso como eso.
Ser el primero y único hombre en mi vida.
Sentí besos en mi cuello, tranquilizándome. Luego pasó su lengua en aquel punto entre mi cuello y hombro y un estremecimiento recorrió mi cuerpo, el placer se duplicó al sentirlo dentro de mí, con un gemido y un leve movimiento de mis caderas le hice saber que estaba preparada, el se alzó sobre sus brazos y me observó.
─ Te amo ─ Le repetí y una mirada de completo alivio cruzó su rostro. Se movió lentamente al principio, y el dolor fue reemplazado poco por puro e increíble placer.
Un grito salio de mis labios, no había sentido absolutamente nada tan maravilloso como eso, la excitación dentro de mí, que había desaparecido por el dolor, regresó multiplicada por diez.
─ Mas ─ Le pedí y él aumento las embestidas, le observé y nunca lo había visto mas hermoso, su rostro desfigurado por un placer igual o mayor al mío.
Jacob continuó moviéndose dentro de mí, cada vez mas rápido, cada vez mas profundo, aquella magnifica presión en mi vientre se hacia cada vez mayor haciéndome gritar y gemir cada vez mas alto, el nombre de mi amigo, mi esposo, mi amante.
─ ¡Ness! ─ Gritó cuando finalmente llegó al clímax, sentirlo llenándome hizo que le siguiera.
─ ¡Jacob! ─ Grité fuertemente, cuando el placer me invadió por completo, cada terminación de mi cuerpo tomó vida y me llevo a una nube de completo éxtasis. Durante la cual logre ver las estrellas.
Jacob se derrumbó sobre mí, con la respiración agitada igual que la mía, le di la bienvenida al peso de su cuerpo. Cuando nuestras respiraciones se normalizaron, Jacob salió de mí y sentí una punzada de decepción al sentir que el calor de su cuerpo me abandonaba, pero rápidamente se acostó sobre la arena y me empujo sobre él. Suspiré feliz.
─ Te amo ─ Me dijo acariciándome el cabello, mientras observaba como el sol terminaba de ocultarse por el horizonte.
─ Te amo ─ Le respondí, al momento en que el crepúsculo le daba paso a la noche.
Bella POV
Los últimos días fueron una locura, organizando todo antes de la llegada de Jake y Ness a su castillo, revisamos la seguridad unas diez veces y se la explicamos a Jared unas quince; ayudamos a todos a mudar las cosas que les faltaban, en una mudanza siempre hay algo que se olvida, sobretodo cuando hablamos de alrededor de quince adolescentes, pues ninguno de los chicos llegaba a los veinte años, y de los cuales seis estaban enamorados, es decir completamente distraídos.
Lo más duro para nosotros, los guardaespaldas de Eclipse, fue recoger y empacar nuestras cosas, ropa, cámaras (De estas dejamos algunas para velar por la seguridad de los reyes) y demás objetos; lagrimas recorrían mi rostro mientras caminaba por ultima vez por el castillo de Twilight, estaba sola pues Edward y las chicas estaban empacando en La Push, y Emmett y Jasper habían dejado para el final el recoger sus cosas, como siempre.
Paseando por la sal de comedor recordé la primera vez que vi a la princesa, con su vestido rosa y me ignoró totalmente. Una sonrisa triste se puso sobre mi rostro, Nessie era una niña consentida en esos momentos. Camine hacia la sala informal, como Emm le había llamado pues siempre nos reuníamos allí para conversar sin formalidades con los reyes; y recordé el día de la fiesta cuando Ness nos convenció de dejarla ir, ese día me di cuenta de su poder de persuasión.
Subí a la terraza del castillo y recordé las veces que estuve allí con Edward, abrazados y besándonos bajo la nieve, bajé ante de que las lágrimas se congelaran en mis mejillas.
Iba a extrañar este lugar siempre.
Cuando bajé al pasillo principal, Emmett y Jasper me esperaban, sus rostros mostraban que querían irse tanto como yo, es decir absolutamente nada. Sus ojos estaban rojos. Nos despedimos de Garret con un abrazo y nos fuimos al castillo Black Cullen. Jazz iba manejando y Emm de copiloto, por lo tanto tenía el asiento trasero para mi sola. Me giré completamente para observar por última vez el castillo Twilight.
"Regresaré" Me prometí mentalmente. "Regresaré".
&.&.&.&
Llegamos al castillo de los príncipes y fuimos recibidos por los Quileutes y Carlisle y Esme. Nos sentamos en la sala principal a esperar a Edward y a las chicas, y por supuesto a Nessie y Jake, hoy regresarían de su Luna de Miel. Sam los fue a recoger. Media hora después llegó Edward, quien lucia algo molesto, ansioso y sus ojos estaban rojos como los de Jasper y Emmett antes de irnos; apenas me vio corrió a donde estaba yo y me abrazó; luego me dio un beso suave que calentó mi corazón, me sorprendí que ni Emmett ni Jasper se habían quejado pero al observarlos me di cuenta que ellos estaban igual que nosotros con sus respectivas novias.
─ Te extrañaba ─ Se quejó Edward ─ Alice y Rose tardaron un año en empacar sus cosas… Creo que no querían irse ─ Agregó sonriendo algo triste.
─ ¿Puedes culparlas? ─ Le pregunté abrazándolo y girando el rostro hacia los demás, los Quileutes y los Cullen nos observaban con unas sonrisas en sus rostros, Claire tenía lagrimas en sus ojos no derramadas y Quil la abrazaba por detrás, Embry estaba sentado al lado de Kate, con sus manos entrelazadas. Mi corazón dio un vuelco, los extrañaría demasiado.
─ No, la verdad es que no ─ Dijo y soltó un suspiro ─ Si no hubiera sido porque no te había visto en todo el día, lo más seguro es que me hubiera quedado mas tiempo. ─ Me dio mi sonrisa favorita, la de medio lado y me dio un ligero beso en la nariz antes de separarnos y unirnos a los demás.
Nos sentamos todos y comenzamos a recordar nuestros primeros días en los castillos, los intentos de escape de Jacob fueron los protagonistas, causándonos risas a todos; una alarma en el PDA de Jared, el cual le habíamos regalado para que pudiera estar siempre pendiente de la seguridad, nos alertó de que los príncipes habían llegado; no pude evitar sentirme orgullosa al notar las medidas de seguridad que Jared había tomado. Sabía que los dejábamos en buenas manos. Todos salimos a recibirlos fuera.
La camioneta blindada de Sam llegó al frente y antes de que Sam pudiera detener la camioneta, las puertas traseras se abrieron y unos muy bronceados Jacob y Renesmee salieron corriendo en nuestra dirección. Renesmee se lanzó hacia mí con tanta fuerza que si no hubiera sido por Emmett, que estaba detrás de mí, hubiéramos caído al suelo. Pude sentir lágrimas cayendo por mi cuello y enseguida cayeron varias de mi rostro. De reojo pude observar que Jacob también abrazaba a Edward de manera asfixiante.
─ ¿Te vas hoy? ─ Me preguntó Nessie con voz temblorosa, separándose ligeramente pero sin soltarme, sus lágrimas caían de su rostro al igual que del mío, la garganta se me cerró de golpe y no me quedó más opción que asentir. Ella me abrazó más fuerte. ─ No quiero que te vayas ─ sollozó pegada a mi cuello ─ No quiero que se vayan ─ Aclaró separándose un poco y observando a Emmett y Jasper.
─ ¡Los contrataremos de por vida! ─ Dijo Jacob, quien había soltado a Edward, ambos conteniendo sus lagrimas, su voz era ronca y con tono de suplica. Observaba entre Edward y las chicas que estaban a su lado. Ellas también lloraban.
Yo pude sentir como Emmett y Jasper se ponían a mi lado, Jasper fue el que habló por nosotros.
─ No podemos ─ Habló suavemente, con su voz tranquilizadora.
─ Claro que pueden, podrían cuidar de nuestros padres como lo habían hecho hasta ahora ─ Replicó Jacob.
─ El dinero no será problema ─ Agregó Nessie sonando desesperada. Esta vez fue Rosalie quien habló.
─ Ustedes estarán a salvo, nosotros tenemos que cumplir con otra misión ─ Dijo negando tristemente.
─ ¡¿Es más importante que nosotros? ─ Preguntó Jacob molesto y dolido, se había dado cuenta que no íbamos a ceder.
─ ¡Jacob Black! ─ Le regañó su padre.
─ Tranquilo Billy ─ Le dijo Edward. Colocó sus manos sobre los hombros de Jake ─ Lo que vamos hacer es por ustedes y por nosotros ─ Le dijo suavemente, Jacob le vio sorprendido.
─ ¿Qué es lo que van hacer? ─ Preguntó Nessie.
─ Vamos a perseguir a los Vulturis ─ Dije lo suficientemente alto para que Jacob me escuchara. Escuché un jadeo proveniente de ambos, Nessie apretó su agarre sobre mí, Jake colocó sus manos sobre las de Edward.
─ ¿Están locos? ─ Preguntó Jacob, observándonos a los seis. Alice se puso a su lado y puso su mano sobre el brazo tembloroso de Jacob, Rose se colocó del otro lado. Jasper y Emmett hicieron lo mismo alrededor de Nessie. ─ ¿Por qué?
─ Ellos asesinaron a nuestros padres cuando éramos pequeños ─ Dijo Edward observando directamente a los ojos de Jacob, tratando de hacer que nos comprendieran. ─ No podemos dejarlos libres.
─ Además que según lo que escuchó Kate, ellos prometieron venganza hacia ustedes. ─ Dijo Alice.
─ No podemos quedarnos aquí y esperar a que los ataquen. ─ Agregó Emmett.
─ Vamos a ir a buscarlos y detenerlos de una ves por todas ─ Habló Rose.
─ La agencia nos autorizó a iniciar una búsqueda completa de ellos, ahora que tenemos pruebas sobre el asesinato de nuestros padres. Los seis vamos a buscarlos por todo el planeta si es necesario ─ Dije.
─ Como Aro y Marco acaban de morir, tenemos la esperanza de que detengan sus actividades por un tiempo mientras se organizan y los gemelos se recuperan ─ Agregó Jasper.
Jacob y Renesmee intercambiaron una mirada, que hizo que me doliera el corazón, era de obvia derrota, cosa a lo que ellos no estaban acostumbrados; al escuchar el sollozo de Ness, Emmett, Jazz y yo envolvimos a la princesa en un abrazo, al igual que Jacob desapareció entre Edward y las chicas.
─ Cuídate pequeña princesa ─ Dijo Jasper.
─ No ─ Se quejó Nessie abrazándolo fuertemente. Jazz se liberó amablemente y Emmett la abrazó fuertemente, sus pies no tocaban el suelo.
─ Oye, no te pongas así, las princesas deben sonreír; vamos dame esa hermosa sonrisa tuya ─ Ella intentó sonreírle, cuando Emmett le dio una vuelta, ella lo hizo de verdad pero no le duró mucho. ─ Así es como debe ser. Cuídate mucho Nessie. ─ Le digo ahogándose y tratando de no llorar. Ella sollozo de nuevo.
─ Nessie…─ Comencé, pero tuve que detenerme porque me abrazó con tanta fuerza que casi me estaba estrangulando ─ Debes cuidarte princesa malcriada ─ Le dije mientras las lagrimas me caían sin control, con una sonrisa, ella me la devolvió.
─ Lo prometo ─ Contestó entre sollozos. Y nos abrazó nuevamente a los tres. Nos giramos hacia Edward.
Rosalie estaba entre los brazos de Jacob.
─ Te vamos a extrañar cachorro ─ Le dijo Rosalie sonriendo cuando se separaron un poco.
─ Yo también te voy a extrañar Barbie ─ Le respondió Jacob dándole un beso en la frente a Rose, una lagrima se escapo del rostro de ambos.
─ Monstruo de las compras, si regresas te prometo que iré contigo de compras y no tendrás limite ─ Le dijo Jake cuando abrazaba a Alice. Ella le sonrió entre lágrimas.
─ Haré que lo cumplas ─ Le contestó Alice, abrazándolo fuertemente ─ Cuídate Jake. ─ Al igual que con Rose, Jake le dio un beso en la frente y otra lagrima cayo de su ojo.
─ Edward…─ Dijo Jacob sonriendo tristemente.
─ Jacob… Finalmente te deshaces de mí y te pones así; voy a pensar que me quieres ─ Bromeó Edward. Jacob le sonrió.
─ Nos vemos niño bonito dos ─ Le respondió Jacob, Edward hizo una mueca, recordé que Edward me había dicho que Jacob y los demás le llamaron así el primer día que lo vieron.
─ Nos vemos príncipe rebelde, cuídate ─ Le dijo Edward, mientras ambos se envolvían en un abrazo.
De repente sentí como nos empujaban en dirección a ellos, viendo de reojo, me di cuenta que los demás nos atraparon en un abrazo grupal, todos los Cullen y los Quileutes. De ellos nos habíamos despedido con anterioridad. Luego intercambiamos, Jake se despidió de mí y mis hermanos y Nessie pasó con Edward y las chicas.
Cuando nos separamos, terminamos cada uno en los brazos de su pareja;Carlisle, Esme y Billy nos dieron una sorpresa. Seth, Leah y Claire se colocaron frente a nosotros con unas cajas en sus manos.
─ Nunca olvidaremos su esfuerzo para mantener a salvo a nuestros hijos y queremos que se lleven algo de nosotros con ustedes ─ Dijo Carlisle.
─ Ábranlas ─ Ordenó Billy. Cada uno abrió la caja y observamos lo que había dentro.
Una cadena de plata de la que colgaban dos dijes, uno con el símbolo Cullen y otro con el de los Quileutes, una medalla con la forma del tatuaje que los muchachos tenían en sus brazos. A un lado una muñequera de cuero negra que tenia grabado el diseño del símbolo Cullen y el Quileute también. La vista se me nubló al observar esos regalos.
Edward tomó la cadena y me la puso, cayendo justo al lado de los anillos de mis padres. Emmett y Jasper hicieron lo mismo con Rose y Alice. Tomé la muñequera y se coloque apropiadamente a Edward en su brazo derecho. Intercambié una mirada con Edward y me di cuenta que estaba llorando sin poder o querer evitarlo, mis hermanos estaban iguales, esto era sin duda el mejor regalo que pudieron darnos a todos. Una prueba tangible de que perteneciamos a sus familias.
─ Nunca no los quitaremos ─ Prometimos todos en voz alta. ─ Nunca los olvidaremos. ─ Repetimos. Con un último abrazo grupal, nos separamos. Era una lástima que no pudimos quedarnos para escuchar mas sobre la luna de miel, pero teníamos que agarrar un vuelo en poco tiempo.
─ Cada final es un nuevo comienzo ─ Dijo Carlisle con sabiduría, mientras nos despedíamos de todos. Todos asentimos.
─ No es un adiós sino un hasta luego ─ Agregó Billy, de nuevo asentimos.
─ Cuídense todos ─ Nos gritaron, mientras nos subíamos al auto.
Agarré la mano de Edward mientras veía como se alejaban las personas más maravillosas que había conocido en toda mi vida, aparte de las que estaban conmigo en el auto, y por supuesto Phil, Carmen y Eleazar.
─ Nunca olvidaré nuestro tiempo protegiendo a la realeza ─ Comenté, Edward me sonrió y apretó mi mano.
─ Yo tampoco. ─ Respondió dándome un beso.
…FIN…
.
Ok! Ok! Llegamos al ultimo cap y mientras lo escribia… lloré, siempre es realmente triste y gratificante acabar una historia (Esta sobretodo porque me costo bastante) y espero realmente que les haya gustado. Miles de gracias a todas las que me apoyaron durante mi mega bloqueo y que estuvieron pendientes a que actualizara, gracias por su paciencia.
BESOS Y MILES DE GRACIASS! Sin ustedes no tendria sentido escribir!
¡Recuerden dejar su review! si tienen alguna pregunta pueden hacerla sin problemas. El epilogo ya esta hecho, pero pueden darme ideas de lo que quieren leer y veré si puedo incluirlo.
Las quiere!
Yari Cullen Black!
