Hola aquí estoy nuevamente, llego la inspiración y me puse a escribir como loca, espero que les agrade el nuevo capitulo, solo me queda decirles que les mando saludos a los que me mandaron reviews al ultimo capitulo de la historia de OCASO NARANJA muchas gracias, les mando un abrazote y otro capitulo de regalo(pero en esta historia jajaja).

Disclaimer: Bleach es de Tite Kubo yo no quiero hacerme rica con este fic solo lo hago como fan de esta serie que es una de mis favoritas XD


Estaba sentado frente a su desayuno, este tenía un aspecto delicioso, pero por más que intento pasar bocado, su estomago estaba sumamente tenso. La ansiedad le estaba causando estragos.

Miraba discretamente la aparente tranquilidad de su familia al tomar el desayuno, Karin peleaba con su padre los panqueques cubiertos de mermelada mientras Yuzu sonreía ante la escena, el desayuno perfecto, claro, si eras capaz de ignorar la mirada asesina de tu enemiga del otro lado de la mesa, quien cortaba apasionadamente el desayuno en pequeños trozos mientras lo miraba con unos ojos de hielo.

Le recorrió un escalofrío, y más al mirar el paquete cerrado a un costado de su mano derecha.

Era una caja pequeña, tal vez otro artículo extravagante para terminar con su existencia.

¿Pero como comenzó esta terrible pesadilla?

Tal vez desde el momento en que el destino puso al alcance de su mano su diario. Que una chica lleve un diario de su vida no es algo fuera de lo común, pero, ella no tenía idea de las costumbres humanas, recordó cuando un día la morena llego a su cuarto y le preguntó por qué las chicas hablaban del mejor confidente para una mujer y hablaban de alguien llamado diario.

FLASH BACK

—Enana estúpida, no es alguien, es algo— le dijo con burla el pelinaranja mientras seguía escribiendo su tarea.

—¡No me llames estúpida! Te estoy preguntando algo muy serio— refunfuño la morena sentándose en la cama del muchacho y poniendo una mueca de molestia.

—¡No sé porque me molesto en preguntarte, se nota que eres un idiota que no conoce asuntos de mujeres!— dijo tratando de molestar al muchacho.

—No es un asunto solo de mujeres…—dijo el pelinaranja sin quitar la atención a su cuaderno de notas —los hombres también pueden tener uno, es como si llevaras un registro de todo lo que te sucede a lo largo de tu vida— dijo el chico terminando de escribir y cerrando su libreta.

Se giro a verla y al mirar su cara de confusión, suspiro sonoramente y continúo con su explicación.

—Es un libro lleno de reportes como los que entregas al escuadrón, solo que estos solo tratan de lo que piensas y haces durante el día, pero como es personal, nadie puede verlos más que el que los escribe... a menos claro, que tu desees mostrárselo a alguien— decía el muchacho mientras buscaba algo en su cajón.

—¡Y como rayos un estúpido libro de reportes puede ser el mejor amigo de una chica!— dijo confundida la morena mientras veía desconfiada a su compañero.

—Porque hay gente que no tiene amigos, y cuando necesita hablar o desahogarse escribe en el lo que piensa, o pones cosas demasiados personales que no podrías contarle a cualquiera— dijo el pelinaranja algo fastidiado, ya que por más que revolvía en el fondo del cajón no encontraba lo que buscaba.

Rukia le miró intrigada, al parecer el shinigami tenía amplio conocimiento del tema. Y hoy estaba extrañamente abierto a contestar todas sus preguntas.

—¡Aquí esta!— dijo el pelinaranja sacando un cuadernito color café, algo empolvado y lo sacudió un poco ante la mirada curiosa de la morena. Hacia cuanto tiempo que no se acordaba de ese pequeño librito de color piel, al hablar con la shinigami había recordado de pronto su existencia. Lo había guardado solo por nostalgia, era una tontería, era un tonto diario que empezó a escribir cuando era pequeño, lleno de sus incoherentes pensamientos de niño pequeño, en su mayoría dibujos, lo empezó a escribir por insistencia de su madre, era divertido.

Después de la muerte de su madre se encerró tanto en si mismo que lo dejó olvidado en el fondo de su cajón y su memoria. Después de todo, ni el mismo quería escuchar sus pensamientos, mucho menos le agradaba la idea de tener que releerlos para recordarlos.

Le dio una ojeada rápida y sonrió con nostalgia, unos ojos violetas le miraban atentamente, sorprendida por sus gestos.

Lo cerró de pronto y se lo lanzó a la morena quien lo miró incrédula.

—¡Ichigo!— exclamó con sorpresa su nombre tomando el pequeño libro en sus manos.

—Es mío… de cuando era pequeño… no es mucho, pero te servirá para que te des a la idea—dijo el muchacho sin darle mucha importancia.

—Pe..pe..pero… que no se supone que es algo muy personal— dijo la morena muy sorprendida y sonrojada, pero el pelinaranja había vuelto a su tarea y no la vio sonrojarse.

—Son solo dibujos y tonterías de cuando era niño… pero yo dibujaba mucho mejor de lo que lo haces tú enana…— dijo el antes de recibir un almohadazo por parte de la morena.

—¡No te creo zanahoria! Como un niño tan pequeño e idiota como tu puede dibujar mejor que…yo— la morena le decía al shinigami sustituto pero dejo de hablar al abrir el pequeño libro y ver el hermoso dibujo de una mariposa.

—wow…— se tuvo que tragar sus palabras… realmente había buenos dibujos ahí.

—Te lo dije enana…— se burlo internamente el chico mientras miraba a la morena sumamente interesada en el libro en sus manos. Aparto la mirada de ella y se dedicó a terminar su tarea mientras la morena devoraba las páginas de su pequeño diario.

FIN DEL FLASHBACK

Si tan solo la hubiese ignorado o le hubiera dicho que olvidara el asunto, su vida seguiría como antes, el enfrentar furiosos hollows sedientos de energía espiritual no se comparaba con este sentimiento de temor constante, en el cual se había sumergido en el transcurso de unos cuantos días.

Termino de desayunar, agradeció el almuerzo y se disculpo diciendo que subiría a terminar su tarea. Mientras más rápido huyera de la mirada implacable de la shinigami, podría decir que estaría un poco más tranquilo. Si las miradas fueran puñales, seguro llevaría unas tres docenas de ellos clavados en su espalda.

Una vez que llego a su habitación se cerró con llave y se sentó frente a su escritorio para comenzar a hacer sus deberes. Bueno, lo intentó, pero a los pocos minutos, sacó el dichoso diario de la morena y lo arrojo sobre la superficie de su escritorio.

Lo miró con repugnancia, y comenzó a recordar cómo tan ruin objeto había llegado a sus manos.


UNA SEMANA ATRAS

Era un domingo por la mañana, la shinigami salió apresurada porque ella y las chicas habían acordado pasar su domingo mirando aparadores en el centro comercial (bueno también a disfrutar el aire acondicionado del mismo) y ella por las prisas dejaba el armario hecho un desastre.

—Como es que alguien tan enano puede hacer semejante desastre— dijo molesto el pelinaranja mientras recogía un montón de cosas y las arrojaba dentro del armario de la morena.

De pronto el objeto de su desgracia caía estrepitosamente en sus pies.

El debió simplemente tomarlo y meterlo en el armario.

El simplemente debió respetar su intimidad y soltarlo dentro del armario.

Pero para cuando se dio cuenta, ya estaba hojeando intrigado el contenido de aquel endemoniado libro enmarcado con la leyenda de "Diario de Rukia" y con un horroroso Chapy´s dibujado por ella misma adornando la portada.

Debió hacer caso a sus instintos, algo con un conejo en su portada podía ser peor de peligroso que un arma en las manos de un niño. Y con más razón en sus manos.

Pero la razón no le ayudo de mucho… había demasiadas hojas escritas en ese libro… si hacía apenas tres semanas que ella le había preguntado por el asunto del diario. Al parecer, ella se había esmerado en poner la mayoría de las cosas que había vivido en esos días.

Lo abrió en la primera página y leyó. Ahí comenzó su perdición.


DIARIO DE RUKIA

Jueves

Hoy acabo de mirar por primera vez un diario, es el diario de Ichigo, la cabeza de zanahoria me prestó su diario de cuando era un mocoso. Maldito idiota, me duele admitirlo, pero realmente tiene talento para dibujar ¡Si sus dibujos son mejor que los míos! Me pregunto porque no he visto nada antes que él haya dibujado… ¿No será porque odia el color? O a lo mejor se le atrofio el cerebro con tantos golpes de su padre y perdió el talento. Es todo un misterio. Mañana es lunes y hay clases… odio las clases. Si no fuera porque va el cabeza de cadillo yo ni asistiría. Lo bueno es que esto del diario es sumamente interesante, lo probaré unos días a ver que tan buen amigo resulta ser.

Ichigo se río de lo que sus ojos leían. Dio vuelta a la página y continuó con su lectura.

Viernes

Hoy fue un día de lo más extraño, todos los días desayunamos cereal pero Yuzu hizo unos discos esponjosos muy extraños, los llamó panqueques y les puso encima mermelada de fresa. Definitivamente un manjar. Como estaban deliciosos me termine mi parte y como el idiota de Ichigo se peleo con su padre, aproveche y le robe un buen trozo de su desayuno, creo que ni se dio cuenta, no dijo nada. Pero él prefiere la mermelada de zarzamora… a mi no me gusta tanto.

Ichigo sonrió recordando ese día, por supuesto que había notado que le faltaba una parte de su desayuno pero al ver a la morena masticando y con una de las mejillas llenas de mermelada de zarzamora, se dio cuenta de quien había sido el culpable. Solo a él le gustaba esa mermelada. Se puso de pié y se recostó en su cama para continuar leyendo tranquilamente.

Isshin estaba especialmente insoportable con él hoy, así que se distrajo toda la mañana, era perfecto, podría haberle robado todo el desayuno pero cuando vi que se atragantaba todo el panqueque solo pude sentir desilusión… no lo culpo, estaba delicioso.

Ichigo sonrió, al parecer la enana no veía con mala cara sus escandalosos desayunos, su familia era extraña… pero de alguna manera ella había encajado perfectamente en ella. Se pasó a otra página y ahí vio un horrendo dibujo de conejos, uno de ellos estaba comiendo panqueques mientras otros dos peleaban entre sí.

—Definitivamente dibujo mejor que la enana— se dijo a si mismo mientras le escurría una gota de sudor por la frente. —Aunque no puedo negarlo, tiene una hermosa caligrafía…—dijo él mientras que avanzaba unas páginas más, para ver algo más interesante.

Lunes

Juro que un día de estos el idiota me va a matar de un paro cardiaco, hoy por poco me pilla desnuda, que le hace creer que alguien puede cambiarse dentro de un armario tan chico. ¿Se hace el tonto o realmente vive engañado de que me cambio realmente dentro del armario? Lo bueno es que logre saltar dentro antes de que terminara de abrir la puerta. Capaz que si me ve tendría que correr a hacerle una transfusión, si el muy cabeza hueca se sonroja solo con verle de cerca el escote a Rangiku… no quiero ni imaginarme como se pondría si me viera sin ropa… ja,ja,ja

La frase iba adornada con el rostro de Rukia dibujado atacado de la risa mientras dibujaba a un Ichigo desangrado tirado en el suelo.

El pelinaranja enfuerció ante el apunte de la morena pero de inmediato medito que tal vez la enana tendría algo de razón. Hubiese sido terrible para él verle desnuda… no por verle, sino por la golpiza que le hubiera dado la morena por mirarla.

Avanzó unas hojas más y comenzó a leer nuevamente.

Miercoles

Hoy se me olvidó llevar mi cepillo de dientes al baño, pero estaba muy dormida para notarlo, para cuando me di cuenta me estaba cepillando con el cepillo de él, Oh! Destino cruel! Dios debe odiarme… mira que equivocarme así… solo espero que no se me pegue la rabia!

Ichigo casi se atraganta de ira al leer lo que ponía su diario, la enana se cepilló los dientes con ¡Su cepillo! Pero que no se podía sentir una peor invasión a su intimidad. Y de pronto se sonrojo ante la cruda realidad, prácticamente se habían besado indirectamente y muchas veces pues él ni enterado estaba de lo que había hecho.

Nota mental… debo cambiar de cepillo dental.

Un poco sonrojado continuó leyendo en otra página.

Jueves

Hoy llego Renji de visita. Apareció de pronto en el salón de clases. Visita normal, solo vino a hacer un reporte de lo calmado que esta la ciudad de Karakura. ¡Que si me muero de aburrimiento! Ni un solo hollow chiquitito.

Pero a pesar de todo hoy fue un día revelador, a pesar de que había transcurrido toda la mañana casi en coma, hoy tuve la suerte de verlo jugar futbol en deportes.

Ichigo enfureció, la morena estaba emocionada por ver jugar al idiota ¡Cabeza de piña! Y el que lo había metido para aprovechar y patearle el trasero frente a sus amigos. Y Rukia estuvo todo el tiempo recreándose la vista con el idiota tatuado. Respiro un poco y continuo leyendo a pesar de que sentía como si se le estuviera revolviendo el estomago.

Es interesante verlo de esa manera, tiene liderazgo y fuerza. Tengo miedo de que se dé cuenta de que lo observo tan atentamente. Temo que vea que lo admiro, eso inflaría su ego hasta el fin del mundo y ni quien lo soporte después. Ojala Renji le hubiese ganado, así no hubiera tenido que soportar su parloteo de "¡Viste como le gané al cabeza de piña!" todo el camino de regreso a casa.

El corazón de Ichigo dio un vuelco, y su enojo se evaporó como el alcohol. La pequeña shinigami hablaba de observarlo a él, no a Renji.

—¿La enana me admira? — dijo casi en un susurro y comenzó a temblar. Cerró de inmediato el libro en sus manos, y entró en shock. Cerró los ojos y deseo hundirse en esa cama hasta morir asfixiado.

—Eres un idiota como puedes estar leyendo el diario de la enana… ella te admira… y así le pagas…— se recriminó el pelinaranja y aventó el libro un poco alejado de él sobre la cama, pero tan bruscamente que se abrió de nuevo. Giró su rostro y lo miró asustado. Ahí había un dibujo de un corazón. Esa imagen lo atrajo como si se tratara de una poderosa energía magnética, se levantó y tomo el libro de nuevo para leerlo.

Viernes

Hoy me lleve una sorpresa enorme! ¡Ni en mil años lo hubiera creído posible! Cuando salí a la azotea los ví besándose. Como me pude burlar de su cara cuando se dieron cuenta de que los había pillado. Tatsuki estaba roja como un tomate pero parecía de lo más calmada posible, pero como siempre el idiota de Renji se puso de los mil colores, y como no hacerlo, si lo sorprendí ¡Con las manos en el trasero de su novia! Siempre ha sido así de tímido en cuestiones de chicas, me pregunto cuándo piensa madurar ¡Por dios si tiene casi 170 años! Lo bueno es que al fin encontró una chica con el carácter suficiente para ponerlo en su lugar. Que envidia le tengo a Tatsuki, ojala yo tuviera un novio así de apasionado.

Al final de la nota había un dibujo con un corazón y unos conejos besándose… uno obviamente con el cabello rojo como el fuego.

A Ichigo se le subieron los colores al rostro, la enana hablaba de su mejor amiga, y el idiota pelirrojo enredados en un beso nada inocente en la azotea de la escuela. Y lo peor, lo escribía con una desconcertante tranquilidad, de pronto se asustó porque la realidad le golpeo el rostro, Rukia era demasiado inocente en cuestiones propias del mundo humano; pero tenía 150 años, tenía suficiente edad para saber y haber vivido mucho más cosas que él ¡Diablos si hasta deseaba tener un novio con quien besarse! Y el que dudaba que pensara como una chica de verdad. De pronto se sintió demasiado mal, en comparación con sus amigos, el tenía demasiadas cosas por aprender y vivir todavía.

Suspiró sonoramente y continúo con su lectura.

Domingo

¡Hoy odio un poquito más al idiota cabeza de cadillo! Me hizo salir del baño tan pronto, y yo que apenas empezaba a relajarme. ¿Que no entiende que una chica necesita privacidad? Pero solo lo odio tantito, quien se puede enojar con él cuanto se pasa toda la tarde paseándose por la casa con esos pantalones deportivos azules. Debería ser ilegal usarlos teniendo ese trasero de ensueño.

A Ichigo casi le da un infarto, leyó las mismas líneas tres veces esperando haber leído mal, pero para su mala suerte decían lo mismo.

Lo cerró asustado. Nunca imaginó que ella pensara de esa forma.

—¿Sera que la enana es realmente una pervertida?— murmuró todo sonrojado. Se sintió halagado y su ego creció un poco, a la enana le gustaba como se veía en su pijama de domingo. Si ya los consideraba sus pantalones favoritos ahora los usaría más seguido.

Hojeo un poco más, esperando encontrar otro párrafo que hablara de él, la maldita vanidad masculina lo estaba traicionando. Estaba feliz pero se le borro la sonrisa al ver un nombre conocido pero innombrable para la morena.

Lunes

Hoy desperté muy triste, volví a soñar con Kaien-dono, con el día en que nos perdimos en el bosque persiguiendo al hollow que mató a su esposa. El recordar su rostro poseído por ese hollow maldito siempre me provocará escalofríos. Pero más aun, muero un poco por dentro cada que recuerdo el peso de su cuerpo sobre el mío y mis manos sosteniendo mi espada atravesándole el pecho. Recuerdo que lo abrace tan fuerte que dure semanas con el dolor en mis brazos, fui una tonta, como si eso sirviera para no dejarlo ir. Ya no quiero perder a nadie de esa manera. Es la peor de las pesadillas hecha realidad. Prefiero quedarme con los hermosos recuerdos de cuando entrenábamos la espada en los campos tranquilos del escuadrón.

El corazón de Ichigo se estrujo de tristeza, pero al mismo tiempo de celos. El corazón de la morena tenía un espacio muy grande donde guardaba el recuerdo de Kaien.

Tal vez por lo sufrido en toda su vida, tantos compañeros caídos en batalla, era la razón por la cual a veces el corazón de Rukia era tan frío y solitario. Leyó la siguiente pagina para conocer un poco más la pena que embargaba a la morena en sus días más tristes, pero el ánimo de la morena cambió de un día para otro.

Martes

Cielos hoy fue un día extraño, encontré una carta de amor en mi casillero. Le pregunte a Inoue si conocía al chico, es de una clase más arriba que la nuestra, ambas fuimos a espiarle para ver quién era. Es un chico dulce y muy amigable. Inoue estaba más emocionada que yo, claro que solo lo fui a buscar para acabar con mi curiosidad. Pero si que fue una agradable sorpresa.

A Ichigo lo invadió el pánico. Como es que él creía que conocía todas y cada una de las actividades del día de la morena. El podría jurar antes de leer ese maldito libro que lo único que había en la cabeza de la morena eran Chapy´s deformes y hollows poderosos… Sociedad de Almas y el estúpido estirado Byakuya ordenándolo todo.

En realidad no la conocía completamente.

Solo veía una mínima parte del todo.

Esto le dio mala espina, y sin saber bien porque se comenzó a sentir triste. Pasó las páginas y encontró las últimas dos semanas que habían transcurrido, y se convenció a si mismo que si realmente quería conocer a su amiga, debería empezar a involucrarse más con lo que pensaba la enana. Empezó a leer nuevamente pero sus ojos se abrían estupefactos mientras devoraba línea a línea el texto de las últimas dos semanas.

Lunes

Ya no puedo más, creo que voy a enloquecer, el día de hoy estaba sentado frente a mí sobre la azotea, y casi pierdo el control, quería besarlo, pero no estábamos solos, había más estudiantes a lo lejos. Si tan solo estuviéramos los dos solos. Anoche soñé de nuevo con él, hacíamos el amor con locura, me desperté con mis propios gemidos, menos mal que el idiota de Ichigo tiene el sueño pesado. Si no hubiese tenido que pasarme dos horas tratando de convencerlo de que soñaba con alguna tonta pesadilla. Esto de dormir en la misma habitación con un ogro impredecible a veces tiene desventajas.

Ichigo sintió que el rubor se le subía hasta las orejas y sintió mucho calor. Eso le pasaba por estar leyendo las intimidades de una chica. Pero si había algo más que le jodía en el alma era no saber de quien hablaba la chica. No decía ningún nombre… bueno solo el suyo, pero acompañado de la palabra "Idiota" y a su parecer eso no contaba como si estuviera hablando de la misma persona. Se sentía miserable, y después furioso. No tenía ni la mínima idea de quien le robaba el sueño por las noches a la morena. Tuvo que admitir que estaba celoso en verdad. Ella estaba enamorada y frente a sus narices, y el… ni siquiera se había dado cuenta.

Martes

Realmente creo que ya perdí la razón, estaba tan aburrida que me quede dormida en clase y volví a soñar lo mismo que la semana pasada. Soñé que lo tenía para mi solita, estaba en la cocina, me estremecí de emoción, estaba sola, nada ni nadie podría alejarme de él, se veía realmente delicioso, se veía perfecto, y con ese tono dorado por todos lados, por más que me resistía no podía alejarme de él.

Ichigo tragó fuerte mientras leía al tiempo que el corazón le latía a mil por hora, le carcomía por dentro el no conocer el rostro del protagonista de sus sueños, giró la página para seguir leyendo, el leer las fantasías más personales de la shinigami le estaba afectando demasiado, tanto que le temblaban las manos y comenzaba a sudar.

Podía escuchar cómo me llamaba por mi nombre en un susurro, me atraía a él con un poder sobrenatural. Casi podía sentir el calor que irradiaba y su aroma invitándome a probarle.

Y finalmente caí en la tentación… le unte mermelada y comencé a comérmelo.

Es triste, pero en definitiva no creo que Yuzu pudiera cocinar un panqueque de ese tamaño, creo que eso sería físicamente imposible.

Ichigo se cayó de la cama y se golpeo la cabeza.

— ¡Que idiota soy! ¡Estaba hablando de un estúpido panqueque!— grito ofuscado mientras sentía como estaba sumamente acalorado. Se subió a la cama avergonzado de sus sucios pensamientos y respiró hondo. Al final de la pagina, había un dibujo de un conejo de cabello oscuro que devoraba un panqueque tres veces más grande que el.

Miercoles

Hoy es el día, le diré lo que pienso, y si no quiere escuchar lo machacare a golpes hasta que me canse o me sangren los nudillos. ¡Tiene que comprarme el ultimo numero del manga de Dragon ball no me puedo quedar a medias con la historia! Que se puso muy interesante lo juro.

Ichigo miro con rencor el diario de la enana como si la estuviera viendo directamente a ella, y más al recordar cómo le había fastidiado durante tres días hasta que harto de su odiosa voz corrió a la librería más cercana a comprar el dichoso manga. Si no fuera porque se consideraba un caballero, se lo hubiera hecho tragar para que se callara y dejara de molestarlo.

Últimamente veo muy molesto a Ichigo, me pregunto que le preocupa tanto. Han de ser esos días del mes. Casi siempre se pone irritable, pero me voy acostumbrando, cada que hay exámenes se pone demasiado tenso. Lo veo escribir sobre su escritorio con su rostro contraído de preocupación, como si no se pudiera concentrar. Se pasa las horas ahí sentado, y después se toma un baño y regresa con algo de la cena a continuar con su estudio. Hay veces que se queda hasta la madrugada sobre todo cuando de matemáticas se trata. A veces me pregunto si no se toma la vida demasiado en serio, se preocupa por cosas sin sentido como su imagen en la escuela, por sus calificaciones y casi no sonríe, me pregunto si realmente es feliz.

Ichigo se quedó serio, ¿Así era como ella le veía? Una persona seria, que casi no sonríe.

Jueves

¡Kami-sama existe! El cabeza de zanahoria me compro el manga que quería, si no supiera que podría entrar en un frenesí psicótico y después me mataría, le abrazaba y le besaba por oír mis ruegos! Al fin voy a poder leer en que quedo mi historia… lo siento pero tengo mucho que leer, así que hoy no escribiré nada ni siquiera dibujo hare hoy!

Ichigo volvió a sonrojarse, pero se sintió un poco triste, el se sintió realmente molesto por tener que comprar ese manga sin imaginar que realmente ella estuviera emocionada por poder leer la continuación. Vaya, si hasta quiso ¡Abrazarlo y besarlo! Y el que pensaba que solo lo hacía por molestarle. Se sintió miserable inmediatamente.

Viernes

Dios, hoy estuvo mi día terriblemente desastroso, apenas si me quedó tiempo de escribir estas líneas, hoy tuvimos que acudir a una alerta de hollow, el maldito estaba comiendo almas en un parque cerca de la casa de Inoue, salimos lo más pronto posible, pero al llegar nos dimos cuenta que no sería tan sencillo como todos los días.

Después de que casi escupí los pulmones cuando el cabrón me pateo tan fuerte que fui a dar del otro lado de la acera, Ichigo lo hizo pedazos de un solo corte, pero eso sí, tuvo que usar el bankai. A veces odio ser tan débil en comparación con Ichigo. Detesto verme tan frágil a su lado. Pero cuando recuerdo que él solo casi se cargo a todos los capitanes en la sociedad de almas me siento menos miserable. A veces siento que me muero de la envidia y enfurezco, tanto talento y fuerza en un humano. Y luego me doy cuenta que nunca podría odiarle, sinceramente le prefiero así tal como es. Su rareza es parte de lo que me agrada de él. Eso y que cuando soy derribada toma fuertemente mi mano y me ayuda a levantarme, me estremezco al ver mi pequeña mano entre sus dedos ¡Es un gigante! Me pregunto si con su altura no sentirá frío.

El no pudo evitar mirar sus manos, realmente si las comparaba con las de la enana eran gigantescas, nunca imaginó que Rukia se sintiera tan mal por tener menos fuerza que él, tal vez era porque el orgullo Kuchiki era muy grande. Estaba seguro que ella nunca lo admitiría abiertamente, de eso estaba seguro. Pero el ahora podía darse una idea de cómo le veía realmente. Pero la shinigami no era débil, el aun se estremecía como el primer día al ver cuando la enana usaba su bankai y cuando la miraba luchar con maestría y una elegancia propia de la nobleza. Su piel se erizaba y podía sentir el frío que irradiaba su espada recorrer su espina. Chapy se había quedado corta al llamar a la espada de Rukia la más bella de toda la sociedad de almas. Pero como ella… jamás lo admitiría tan abiertamente.

Sabado

Hoy gracias a dios, tuve oportunidad de descansar, me sentía molida por la lucha de ayer. Como todos los sábados, tuvimos que hacer limpieza, no comprendo la compulsión extraña que tiene Ichigo por mantener ordenada su habitación, le pregunte a Inoue que si sería que el pelos de zanahoria estaba loco, pero ella y Tatsuki están casi seguras que se debe tal vez al hecho de que los doctores tienen esa obsesión con la limpieza y su padre le acostumbró a actuar de esa manera. Creo al igual que ellas que Ichigo sería un excelente doctor. Pero no de niños… es muy serio y creo que los asustaría con su cara de enojón.

Los dos estábamos muy cansados, Ichigo apenas toco el colchón y se quedó dormido, para mi buena suerte, porque así me pude sentar en el escritorio a escribir mi diario, aquí es más cómodo que dentro del armario. Ahorita le veo la cara y esta roncando tan fuerte que creo que se ahogara. Me duelen las costillas por reírme de su cara, aun me duele el golpe de ayer pero ya me siento mejor. Se siente tan apacible el ambiente esta noche, tuve oportunidad de leer todo lo que he escrito esta semana, y me da miedo ver que hasta en mi diario no puedo dejar de hablar del estúpido pelos de zanahoria. Que si ya tengo fastidiadas hasta la agonía a Inoue y a Tatsuki pues no hablo de otra cosa.

El escuchar su respiración en la habitación me hace estremecer, cuánto tiempo podre ocultar la verdad. Creo que me moriré esperando a que sus ojos me miren como le miro yo y eso que ¡Ya tengo más de 150! Se supondría que tengo la paciencia del mundo, pero no es así. Es tan distraído que ni siquiera se da cuenta cuando me pierdo mirándole cuando hace la tarea imaginando como sería besarle como en mis sueños.

Tal vez solo debería dejar de imaginar tonterías y decirle lo que pienso.

A Ichigo se le resbaló de las manos el diario de la morena, no podía creer lo que habían leído sus ojos. Sentía que no podía respirar.

—No, no puede ser… — gimió desesperado. Se levantó de su cama y dio vueltas como si fuera un animal salvaje encerrado en una jaula.

Su cuerpo recorrió todos los estados de ánimo posibles mientras las palabras de la morena resonaban una y otra vez dentro de su cabeza. Finalmente se recargó contra la puerta de su habitación y se deslizó por ella hasta quedar sentado en el suelo mientras miraba con horror el diario de la morena sobre su cama.

¡Y ahora que diablos voy a hacer! Gritó finalmente mientras ocultaba su rostro entre sus rodillas.


Bueno chicos, hasta ahí quedo el día de hoy este capítulo, es largo pero ya saben, quiero dejarles un buen capitulo para que puedan soportar la espera del siguiente. Gracias por su preferencia, sigo escribiendo para ustedes y afortunadamente hay inspiración.

Nos vemos en el siguiente capitulo.