Hola gente, aquí estoy de nuevo con el inter de la historia, gracias por sus reviews, este capitulo me quedo un poco más cortito, pero es que lo hice así para adelantarles algo pronto.

Muchas gracias a: More-chan, Mar, Sakura-Jeka y a Hermis´lu por sus reviews, aquí les dejo el siguiente mini capitulo.

Disclaimer: Bleach es de Tite Kubo, si fuera mío , habría más escenas de comedia y romance y Rukia golpearía más a Ichigo… este fic solo lo hago como fan de esta serie que es una de mis favoritas


Un golpe en la puerta lo hizo volver de sus recuerdos a la realidad, y se levantó de su escritorio al escuchar que se repetía el golpe, se puso frente a la puerta cerrada y pudo ver como se deslizaba una nota por debajo de la puerta. Con temor se acercó y la tomo entre sus dedos.

Al abrirla no pudo evitar estremecerse, una conocida caligrafía llenaba la blanca hoja de papel.

Kurosaki:

Estoy harta de tener que estarte persiguiendo como la vil rata que eres, se hombre y dame la cara! Te espero en el parque a la media noche. No traigas tu cuerpo. No quiero que tengan que reconocerlo por los registros dentales, además necesitaras tu espada.

Ya sabes quién soy así que no pienso firmar!

El pelinaranja cayó de rodillas y tembló. Ya no podría seguir huyendo. Estaba conociendo la ira de un Kuchiki, debería haberlo adivinado, su vanidad por creer que la morena le perdonaría cualquier cosa por ser él lo hizo pensar que ella nunca le llegaría a hacer daño. Ahora prácticamente tenía cita para su asistir a su propia muerte.

Se hizo ovillo en el suelo y comenzó a pensar, a exprimir sus neuronas para poder salir del tremendo predicamento en el que se encontraba. ¡La vida era perfecta! La enana estaba enamorada de él y claro que él pensaba que era hermosa aunque nunca se atrevería a admitirlo abiertamente. Como pudo cambiar del amor al odio en un solo instante. Lo hubiera entendido si es que la razón fuera porque ella lo hubiese descubierto leyendo su diario. Pero no, la razón fue un estúpido mal entendido que no supo cuando ocurrió y que quedo registrado en la última semana escrita en el diario de Rukia, eh ahí la razón por la cual no lo había devuelto a su dueña. Necesitaba descifrar el misterio para intentar salir de este predicamento con vida.

Rukia se alejó de la puerta con su corazón golpeándole el pecho. Estaba sonrojada al máximo, sabía que Ichigo seguramente estaría leyendo nuevamente su diario.

La última semana, estaba tan molesta con él, que quería vengarse, el domingo había tenido la oportunidad perfecta, todos estaban dormidos y el estaba en el quinto sueño. Se escabullo hasta su cama, con tijeras en mano dispuesta a trasquilarle el cabello para que se viera obligado a raparse la cabeza. Cuando estaba a punto de cortarle un mechón de cabello, se movió y ella pudo ver con horror que el pelinaranja entre sus ropas tenía su diario. El pánico de saber que todos, si, TODOS sus más íntimos secretos habían sido leídos. Bueno, no todos, pero sí el más importante. El que a ella le gustaba Ichigo, y no solo eso, sino que soñaba con él, y no muy castamente. Se quedó helada y quiso arrebatárselo, pero con tan mala suerte que él se despertó y ella sin saber que hacer se quedo helada en su sitio con la mirada perdida y con las tijeras en la mano. A Ichigo le entró el pánico y se tiró a un rincón. Le había pegado un susto de muerte, y como no hacerlo, ella estaba en su habitación a las dos de la mañana con unas tijeras en la mano casi encima de él en la cama. Sin saber qué hacer, se dio la vuelta y salió de la habitación sin decir nada. Pero cuando reaccionó se puso fúrica. ¡El idiota se había atrevido a invadir su privacidad!

Toda la semana se la pasó intentando salvar su honor tratando de recuperar el diario, pero, todos sus intentos fueron en vano. Cansada de esta horrible situación, decidió citarlo en el parque, para terminar finalmente con su terrible agonía y hacer miles de fragmentos irreconocibles ese diario maldito, ella sabía que él no se atrevería a acudir a la cita sin llevarlo con él.

Ichigo se levanto del suelo y se sentó en su escritorio y comenzó a releer la última semana escrita en el diario de Rukia. Debía hacerlo rápido, tenía muy poco tiempo. Su vida dependía de ello.


Continuara...

Bien hasta aqui les dejo. se que soy malvada por dejarlas asi, pero ya en el proximo capitulo sabrán con detalle la semana de perros que paso nuestro querido Ichigo.

Hasta pronto.