VIRGIL.

(Devil May Cry y ninguno de sus personajes me pertenece… por desgracia xD)

(La ortografía no se corrige, de lo contrario jamás terminare la historia, por que nunca quedo satisfecha cuando re-leo, jajaja, mejor discúlpenme los dedazos y palabras que no cambia el Word, sin embargo en esto ya estoy teniendo una VALIOSÍSIMA ayuda deLiTtL3-WiTcH, por cierto les recomiendo darse una vuelta x su fic: Devil May Cry & The Seven Deadly Sins)

- Virgil… (Dialogo y acción)

- ¡VIRGIL! (Grito)

- "Virgil…" (Pensamientos)

Capitulo 13: "Independiente"

La recuperación de Ángela fue plena después de un par de meses, ésta hubiese podido ser más rápida si no fuese que la mujer decidió no tomar medicamentos para no afectar el seguir amamantando a su hija. También al sentirse tan en deuda con el hombre de cabello blanco, el tiempo que duró imposibilitada le entregó los últimos libros que Sparda había enviado a la isla y en cuanto el cuerpo femenino se encontró estable ésta ingreso a la gruta, aún contra la voluntad de Virgil, para proporcionarle material más antiguo. Todo era tranquilo y apacible.

-.-.-.-.-.-

Los ojos de acero del Sparda observaron fugazmente la suave respiración de la pequeña criatura que estaba dormida a su costado. Se encontraban sobre la suave colcha blanca que Ángela ponía sobre el piso de madera, esto según ella para que la niña no estuviera en la cama o un portabebés alegando que así aprendería a gatear más rápido. Al principio Virgil no le encontraba sentido a hacer aquello si en aquel hogar había lo más nuevo para bebes, sin embargo ver la comodidad con la cual la pequeña se encontraba todos los días sobre aquella colcha, de la cual solo era levantada cuando tenía necesidad de comer o ser cambiada. Así se encontró cómodo dentro de aquel grueso telar blanco, sumido en su lectura sólo bajando la mirada de vez en cuando revisando la respiración de la criatura que dormía boca abajo envuelta en la suave manta azul cielo.

Pero la lectura era poco alentadora para mantener los pensamientos del Sparda centrados en las letras de aquel libro. En su mente sólo rondaba aquella leve discusión con Ángela esa mañana cuando decidió dejarle a la pequeña para ir al pueblo buscando información de su situación laboral.

Flash Back.

Observando a la mujer moverse con agilidad dentro de la cocina preparando el desayuno, Virgil se encontraba sentado cercano a ella sumido en el cotidiano silencio de su lectura. Entonces como siempre era ella quien rompía aquel ambiente.

- Virgil me apena pedirte esto, pero ¿podrías cuidar a Gil un par de horas en lo que voy al pueblo? –el hombre suavemente levantó la vista encontrando los suplicantes ojos verdes de aquella mujer.

- Si necesitas algo solo pídelo –mencionó fríamente antes de volver a su lectura.

- Lo que sucede es que necesito saber qué ha pasado con mi empleo… por favor solo será un momento.

- No tienes necesidad de trabajar –contestó tajante sin mirarle.

- Te agradezco en el alma lo que has hecho por nosotras, y sé que mi sueldo es nada a lo que tú proporcionas a esta casa, pero necesito trabajar, no sé si lo entiendas pero no me gusta depender de nadie, no puedo tomar tu dinero y gastarlo para cubrir mis necesidades… suficiente vergüenza paso al ver todo lo que costeas… llevaré a la niña conmigo no te preocupes –Sin ademán de molestia se acercó al hombre, dejándole al frente el desayuno que le había preparado, para después pasar de largo y antes de que se alejase mas de un metro.

- Lo haré, sólo toma el desayuno, no quiero ir a encontrarte tirada en algún lado.

Ella sonrió dulcemente, se acercó al hombre sujetándole del hombro y el brazo, con suavidad acercó sus labios a la mejilla varonil depositándole un amistoso beso, posteriormente le secreteó al oído un "gracias" y antes de volver a alejarse tomó un trozo de la fruta del hombre para después desaparecer camino a su habitación.

Fin Flash Back.

Virgil caminaba por la habitación de la infante golpeando suavemente la espalda para que terminara de sacar el gas. Observaba molesto por la ventana como el sol había cambiado drásticamente del medio día al cielo rojizo de las seis, hacía mas de cinco horas que Ángela se marchó.

Virgil se colocó junto a la ventana observando las olas del mar moverse mas reacias sobre la playa, entre sus brazos la calidez se inundaba por el diminuto cuerpo que apresaba, escuchaba su respiración suave, lenta. Aquella criatura no le temía, al contrario, según Ángela desde antes de nacer sentía la seguridad a su cercanía.

- "Eres demasiado terca mujer… ¿no puedes simplemente aceptar lo que vives? ¿No puedes aceptar lo que le doy?" –se preguntaba confundido el Sparda.

Un sonoro suspiro salió de sus labios siendo única cómplice la infante dormida. Un suspiro recordando la dependencia de su madre a su padre, como ella siempre estuvo sólo en casa para su familia. Jamás se pregunto como mantenía un hogar, como mantenían los gastos de una enorme mansión y dos hijos. En su infancia poco le importaba saber aquellas cosas tan lejos de su comprensión, él solo vivía cada día junto a su hermano, entrenaban con su padre y estudiaban con su madre. Cuando cumplieron los 8 años sus padres le informaron a su hermano y a él la singular condición de su sangre, no les había importado, no era un secreto en casa, simplemente explicaron el tema profundamente.

Vagamente recordaba como su padre solía salir de viaje algunos días, lo mucho que tardaba era un par de semanas, siempre regresaba ansioso de no separarse de su familia. Su padre no era un ser severo, pero si estricto en los entrenamientos, dentro de casa era suave aún cuando no tan expresivo a sus sentimientos como su madre, quien fue una mujer fuerte que criaba a dos hijos mitad demonios, dulce y paciente.

- Eva –Susurró el hombre al tiempo que observaba al bebe en sus brazos.

Su madre le recordaba tanto a la propia Ángela, ese carácter desprendido y suave, dulce pero al tiempo tan valientes. Pero al mismo tiempo débiles, debían ser cuidadas y protegidas. Cuando encontró a la Blackthorn herida al borde de la muerte, le recordó aquel ataque que Mundus hizo a la desaparición de su padre. Virgil cerró los ojos evocando aquel triste recuerdo, el último que tenia de su infancia, el último que tenia de su madre.

Flash Back.

Pasaron cuatro meses desde que su padre no volviese a casa, Virgil se había encerrado en sí mismo decepcionado de su héroe, en tanto su gemelo se fundió más en los brazos maternales a la ausencia varonil. Pero el mayor de los gemelos denotó en su madre la pérdida de brillo en sus ojos, su cuerpo esbelto adelgazó drásticamente y el llanto nocturno no faltaba ni una sola ocasión

Cansado de aquella situación y saber que no podría contar con el inmaduro de su hermano, a sus doce años Virgil tomó la decisión de llevar la casa. Cada día enfrentaba a su madre por sus malestares obligándola desde tomar los alimentos hasta visitar al medico; igualmente no debía abandonar la instrucción de batalla de su hermano que estaba poco mas atrasado que él respecto al combate con espada y era nulo en combate con magia, Dante simplemente era perezoso.

Era joven, había comenzado la adolescencia cuando decidió tomar las riendas de su hogar, cubriendo la depresión de su madre y tomando el rol de padre y madre para su hermano que solía cerrarse a la realidad esperando cada día el regreso de su padre. Entonces un mal día todo se volvió gris, un presentimiento lo asaltó convirtiendo su rutina diaria en algo nuevo que a pesar de disfrutar, en lo mas profundo de su alma detestó.

Una noche cuando terminaba de ordenar la cocina junto a su hermano, se escucharon pasos entre las hierbas del olvidado jardín de su madre, sabiendo que era demasiado extraño recibir una visita y más a esas horas de la noche, encendió las luces externas de la mansión para salir a verificar. Su sorpresa fue tal de encontrarse con aquellos demonios menores rodeando su hogar, acercándose cautelosamente a la mansión, su mente recordaba las imágenes de los diversos libros que había comenzado a leer, sabía qué eran y posiblemente a qué venían. Su hermano pareció notar su inquietud al regresar a la cocina.

- ¿Pasa algo? –preguntó despreocupadamente al momento que terminaba de secar la vajilla.

- Vamos por las armas, estamos bajo ataque y mejor que seas silencioso no quiero que nuestra madre se preocupe.

Dante estaba tan sorprendido que casi quebraba una taza que apenas y logró salvar del suelo, la colocó rápidamente donde debía y corrió a seguir a su hermano que le adelantó en la búsqueda de las armas de su padre.

Dos espadas creadas en la noche eran las que estaban disponibles a ellos, armas que su padre jamás les dejo tomar, pero en aquella ocasión y sin manifestar Virgil era el líder y Dante lo sabía bien, aún cuando tenia la esperanza de que su padre regresara, aún cuando le dolía todo lo que pasaba, sabía que su hermano estaba cargando con una responsabilidad mas allá de la que él mismo podría manejar, estaba cargando con su madre y con él. Sabiendo que debía dejar de ser un peso más sobre la espalda de su hermano mayor y convertirse en un pilar adjunto para sobrellevar a su cada vez más enfermiza madre, Dante aceptaba el temor que le invadía tener que ver la realidad que su gemelo observaba cada día, de darse cuenta que debía crecer y sobrellevar las cosas con la madurez de su gemelo, pero temía al mundo adulto, era más sencillo dejarse guiar por su hermano, egoístamente era mas cómodo dejarlo a cargo de todo.

En silencio salieron fuera de la gran mansión en la cual habían vivido toda su vida, observaron a sus enemigos y como toda su vida una comunicación sin palabras se hizo presente. Dante tomó un camino y su hermano el contrario. Hasta ese día sólo habían utilizado las katanas de madera con las cuales su padre les entrenaba (su madre temía se lastimaran). La batalla no se hizo esperar por parte de esos horribles demonios que se aglomeraban más de cinco contra uno, emitiendo terribles gritos que junto al sonido de sus horribles navajas despertaron a la dama rubia que descansaba en el segundo piso.

- ¡DANTE! –escuchó a su madre gritar, para sólo acertar mirar a su hermano siendo atravesado por una hoz en su pecho.

Las palabras se ahogaron en su garganta pero sus acciones hablaron por él, los cuerpos de sus enemigos se volvieron polvo al tiempo que diestramente los destrozaba. Cuando menos lo esperó estaba protegiendo el cuerpo de su hermano y a su madre que se reunió junto a él. Pocos minutos pasaron cuando todo volvió al silencio y su hermano menor aún no salía del shock de haber sido atravesado de forma tan brutal. Pasado el shock inicial el joven de tendencias a ropa color rojo embozó una sonrisa tímida y triste para tranquilizar el inconmensurable llanto de su madre.

Después de aquello Eva se enfocó a estar sobre Dante todo el tiempo, en una ansiosa necesidad de mantener a su familia había olvidado que su hijo mayor también necesitaba fuerza. Erróneamente dejó sobre Virgil el rol que su esposo alguna vez ejerció en el hogar, sin denotar como el carácter tranquilo del mayor se volvía estoico encerrándose en sí mismo. El entrenamiento del menor de los gemelos mermó demasiado, y su carácter despreocupado también se volvió retraído ante la sobreprotección de su madre.

Decidieron comenzar un viaje, Eva ilusamente creyó poder huir de toda la pesadilla que se avecinaba, diciendo que existía un lugar en el cual podrían vivir tranquilos, solo debían llegar. Semanas después la pesadilla volvió a repetirse.

- ¡Corre Dante! –decía Eva tomando de la mano a su hijo saliendo de la casa por la parte trasera.

Virgil escuchó aquel grito, esperando en algún punto escuchar su nombre, pero no fue así, siendo esto el último quebrajo en su maltrecho corazón. Una única lagrima se derramo por su mejilla al tiempo que sus pasos se dirigían a la puerta principal contraria a donde se dirigía su familia, enfundando el arma con la cual sentía embonar se enfrentó a los enemigos que parecían jamás terminar. Escuchó el grito de su madre, pero él no volvió la vista atrás, enfrascado en su batalla matar o morir, no se percató de la temible criatura tras de él hasta que horrendas y gigantescas garras atravesaban su pecho. Sintió el dolor profundamente pero su estoico rostro no mostró cambio alguno mas allá de una mueca. La sonrisa malévola resonó en sus sensibles oídos.

- Tienes potencial –sólo eso escucho antes de sumirse a la inconsciencia.

Despertó en el infierno, una parte de su ser sabía que aquel lugar donde se encontraba solo podría denominarse así. La oscuridad y la soledad reinaban, no podía sentirse la vida que en cualquier parte del mundo puedes apreciar en espíritu. Observó y sintió en su mano aferrada a Yamato como si fuese una extensión de su propio ser.

- Necesito más poder –se dijo a sí mismo, antes de comenzar su andar.

Fin Flash Back.

Escuchó la puerta principal abrirse y recostando a la pequeña en su moisés decidió enfrentar aquella situación de una vez.

- "No hace nada bien estando lejos, le ordenaré se quede aquí de ahora en adelante, no tiene necesidad de trabajar" –pensaba el hombre al seguir su camino.

Cuando se encontró frente a la Blackthorn una extraña emoción de enfado peleaba por apoderarse de sí mismo, pero logro controlar todo antes de que su rostro siquiera cambiara de expresión. Caminó dirigiéndose a la cocina, al pasar cerca de la mujer la tomó del brazo prácticamente arrastrándola. Al soltarla Ángela solo atinó a sentarse, en tanto Virgil abría la nevera sacando un filete que bruscamente puso sobre el rostro de la mujer.

Con su ojo libre observaba al hombre quien prácticamente le exigía una respuesta con la mirada. No sabía como explicar que lo entendía, siquiera ella se lo creía, pero era como si pudiera leer el silencio de aquel atractivo hombre. Sonrió tontamente y eso lo había enfadado más, así que tomando aire suficiente decidió hablar.

- Al parecer no tengo trabajo ya –mencionó con simpleza- te mencioné esta mañana que… mi ex jefe era un hombre que solía hacerme invitaciones antes de que el embarazo se me notara… yo siempre le rechazaba y él se quedaba tranquilo, cuando se me notó el embarazo él dejó de molestarme –observó los ojos de Virgil, sabía que diría algo al terminar aquello, suspiró cansada- Hoy que fui a preguntar sobre mi empleo dijo que lo había perdido por irresponsable, le comenté la situación y dijo que podríamos arreglarlo si yo aceptaba ser mas "cariñosa" con él. Me negué y el se enfado demasiado, me intentó forzar, así que lo golpeé y él me regresó el golpe –Buscó la mirada azul que se encontraba igual que desde el primer momento- pasé el resto del día en la estación de policía tramitando la demanda.

- No te muevas o se te pondrá peor el ojo –dijo el hombre antes de voltearse y comenzar a preparar la cena.

Una ensalada y filetes a la parrilla era la cena que el hombre albino había preparado, servido con vino o en el caso de ella agua saborizada, a petición de la fémina la cena fue servida en la mesa ubicada en el exterior que se encontraba adornado por un hermoso cielo aterciopelado de estrellas y la hermosa luna delgada perdiéndose entre ellas. La cena había transcurrido tranquila Ángela que estaba hambrienta comió gustosa todo lo que le habían servido y repitió completo el platillo.

- Moría de hambre –dijo alegre, una vez que su apetito había sido satisfecho.

- Te mal pasaste por tu voluntad, pudiste llevarte la tarjeta-mencionó el hombre al tiempo que terminaba su copa de vino.

- Sabes que me siento incómoda gastando de esa forma tu dinero –dijo bebiendo agua, sonrió con dulzura al hombre- no tengo como agradecértelo.

- Tenemos un trato es todo –mencionó fríamente.

- El dinero que aportas a esta casa… incluso la casa misma nunca han sido necesarias tu podrías… -pero fue interrumpida.

- Deja las sandeces a un lado, no viviría un estilo de vida cuando compartiendo el mismo espacio están ustedes viviendo otro. Además Virgil es mi protegida y nada debe faltarles. Por otra parte, es mejor que ya dejes tu vergüenza a un lado para que permanezcas aquí cuidando a tu hija.

- Lo siento pero no lo haré –mencionó en tono serio- la fotografía es mi pasión al igual que lo es mi hija o los conocimientos de nuestras familias.

- Ahora no puedes trabajar en ello.

- Entonces me abriré la oportunidad de trabajar en el pueblo al otro lado, es una zona turística y seguramente ahí si encontrare alguna oportunidad –se levantó aún enfadada y comenzó a caminar- buenas noches, me encargaré de la loza mañana.

.-.-.-.-.

Se sorprendió al ser todo tan sencillo. Aquel negocio de fotografías se encontraba con algunas luces encendidas. Sigiloso Virgil se adentró al edificio dirigiéndose al segundo piso, abriendo lentamente la puerta de la oficina en la cual un hombre discute en voz alta con si mismo.

- Maldita mujer pero ya me las pagará, golpearme y después demandarme por acoso. Me han citado en los tribunales por causa de esa puta, jamás debí contratarla. Se hace la decente cuando todos en el pueblo saben lo zorra que es.

- En tu lugar me alejaría de esa mujer –rompió el monologo la voz ronca del demonio.

La figura del hombre de escaso cabello castaño lacio que coronaba su gran calvicie al centro de su cabeza, estatura baja y piel ligeramente bronceada, vestido de sastre café y corbata negra. Sus ojos mostraron miedo por causa del intruso (que ciertamente se veía amenazador). El peliblanco caminó lentamente hasta quedar frente al hombre, observó en aquel rostro las marcas de lucha que Ángela había dejado. Sonrió de alguna forma complacido de algo que no entendía, pero ver aquellos rasguños en ese rostro, el labio reventado y seguramente algunos hematomas en el cuerpo, le daban una perspectiva diferente.

- Si te acercas a ella te mataré.

Y como entro el hombre salió, dejando a un hombre temeroso quien mojase sus pantalones ante las palabras mas serias y peligrosas que le hubiesen dicho en su vida, sabia que seria verdad por aquellos ojos azules fríos como el hielo y peligrosos como el acero mejor forjado del universo.

-.-.-.-

Al volver a lo que ahora era su casa, escuchó los ruidos dentro de la habitación de la infante, dirigiéndose ahí para encontrarse con la mujer dando de comer a su hija de su propio pecho al tiempo que le cantaba una dulce nana. Virgil cerró la puerta, dirigiéndose directo a su aposento para encerrarse. Observaba por la ventana el oleaje y su oído era deleitado con las canciones que aquella mujer brindaba con dulzura a su hija.

- "Es tan parecida… pero tan diferente, ella es… independiente"

Continuara…

¡¡¡Holasssssss!!!

n.n me alegra mucho que sigan leyendo el fanfic, me emocionan con sus comentarios, T-T me hacen tan, tan, tan ¡feliz! Antes que nada Will, gracias xD tu eres quien se lleva el cambiarme las palabras que me invento y los cambios de sexo en el "la, lo, le" xD

o.o también mandar un enorme saludo a TODAS las personas que leen el fic, pero por desgracia solo puedo dejar un saludo directo a los que dejan review (o.o maquiavélica forma de pedir review ¿no creen?) Como hoy debo trabajar en algunas cosas de la escuela que estoy postergando desde hace siglos y ya debo entregar, busco que hacer para… no hacer lo que debo por fuerza xD, por ello me pongo a subir el capitulo y contestar los reviews anteriores con preguntas y los del capitulo anterior.

ANGEL: Bien yo escribí anteriormente una historia de Dante, además bueno Virgil queda mejor en este papel, digo *-* ¿no es una monada? Por otro lado, nuestro querido y popular caza demonios (que se cae de bueno, yo me lo como entero y repito platillo… ejem… ¿de que hablaba? ¡ah!) Dante tiene muchos fics, es muy popular y comparado a los que tiene Virgil… sin yaoi pues mínimos xD además, de que sufrimos (Ambos esta para COMERLOS enteros) por otro lado el demonio azul, me parece demasiado sexy con esa caballerosidad y esa frialdad… ya dije mucho, bueno en pocas palabras ¡¡me derrito x Virgil!! (babea…) lamento no haber contestado tu pregunta con anterioridad. Saludos.

Ahora si los últimos Review n.n.

Adriana: Gracias por leer el fic, me alegro que te gustara n.n y muchas gracias por el review.

LiTtL3-WiTcH: T.T te adoro Will, además de que te lees los capis para corregirme la horrografia, me dejas review, espero ya pronto puedas terminar tu capitulo (o.o nada desesperada yo ¿verdad? Pero no es culpa mía, es tuya por tener tan buena fic) ¡GRACIAS!

Seidaku-1988: me alegro que te haya gustado, y sobre todo me alagas mucho con lo de talento, realmente T.T gracias tu si sabes como hacer que la escritora quiera seguir escribiendo. Los capítulos son cortos por que están enfocados solo a una historia, además si soy honesta ya quería pasar a otra etapa en el fic… la cual conocerás en el próximo capitulo (ya quiero llegar al lemmon) a todo esto hare una encuesta ¿quieren lemmon en Virgil? Bueno, espero este capitulo no te ocasione contrario a la risa, a mi si se me hizo un nudito en la garganta. Yo te mando un enorme saludo y beso (de esos que lanzas con la mano) desde el norte de México… ¡juro que no tengo Influenza! xD ya nos tienen todos traumados con eso. Y lamento hacer los capítulos cortos, pero así me parece mas cómodo de momento (así escribo mas rápido) Saludo.

Antano: O.o bueno tenedle compasión, siente cosillas por el hombre… ¿Quién no las sentiría? Con la mejor de las intensiones se siente el hormigueo, y creo que muchas estaríamos dispuestas a sentirlo en manos de ese hombre (babea) bueno volviendo a la realidad (limpiándose la boca) Gracias por leer el capitulo, y como he dicho, son cortos por que de esta forma los estoy sacando mas rápido, ¿quieren que vuelva a dejarlo varado otro medio año? xD no creo, ni yo quiero, por ello así mas fácil para mi y mas rápido para ustedes. Espero te guste este próximo capitulo. Saludos.

Pie de Limon: En verdad me causaras traumas, apenas y voy olvidando mi antojo de pie de limón y xD regresas con ese Nick tan delicioso, jajajaja. Me alegro que te gustara la historia, y bueno si,.. te apoyo la palabra tierno referida Virgil suena raro, normalmente es algo como… "sexy, chiquito, buenote, hazme mama…" xD esperen esos son cortejos mexicanos jajaja, pero bueno el hombre es lindísimo, me alegro que te haya hecho reir, ya me dices que te paso con este capitulo del fic o.o a mi si se me hizo un nudito cuando lo escribí, n.n un enorme saludo.

O.O Creo que termine de contestar reviews, n.n me gusta mucho hacerlo, gracias a todos por sus comentarios, yo realmente ya quiero tener un respiro para crear un lemmon (soy perver no puedo negar xD) chan chan!! Ya les deje la expectativa que puedo describirles a un Virgil bajo escenas eróticas… (comienza a babear… regresa a la normalidad y limpia su boca) bueno ahora se quedaran pensando, ¿Cómo será en el acto? ¿tierno, apasionado, violento? ¡ah! Sufrirán un poco antes de que este fic les de ese capitulo, ¡wuajajaja! Que soy mala xD

Bien de momento me despido para seguir con mi pesada labor, un enorme saludo y recuerden.

¡¡¡ANIMO!!!