VIRGIL.

(Devil May Cry y ninguno de sus personajes me pertenece… por desgracia xD)

(La ortografía no se corrige, de lo contrario jamás terminare la historia, por que nunca quedo satisfecha cuando re-leo, jajaja, mejor discúlpenme los dedazos y palabras que no cambia el Word, sin embargo en esto ya estoy teniendo una VALIOSÍSIMA ayuda deLiTtL3-WiTcH, por cierto les recomiendo darse una vuelta x su fic: Devil May Cry & The Seven Deadly Sins)

- Virgil… (Dialogo y acción)

- ¡VIRGIL! (Grito)

- "Virgil…" (Pensamientos)

Capitulo 17: "Noche de Feria"

Los ojos jade de la pequeña Gil brillaban con el fulgor de las luces de aquel pasillo lleno de puestos, los olores de comida, animales, gente y demás inundaba el ambiente, pero a la pequeña parecía no importarle, estaba impresionada por el numero de gente que asistió al evento. Hacia un año la pequeña presenció a la misma feria, pero no la recordaba de la misma forma, tal vez fuese por que la mayor parte del tiempo se la paso en los brazos cálidos de su padre, quien temía la pequeña fuese lastimada y ella poco observo su alrededor. Pero ahora todo era diferente, la mano firme de Virgil cubría la pequeña mano infantil, ella caminaba observando todo, como si descubriera poco a poco mundos nuevos en los mismos caminos que había recorrido.

Ángela se encontraba tras de ellos, el adulto estoico quien solo prestaba atención a la voz de su pequeña hija y a esta misma alegre como pocas veces solía demostrar. Una sonrisa sincera se poso sobre sus labios, se deleitaba ante la visión de Virgil dirigiendo a su pequeña Gil de cómo lograr ganar un pequeño pececillo dorado, pasaron varios minutos y el hombre seguía pagando turnos pero no tomaba el lugar de la pequeña para ganarle al pez, el era así, le formaba a su hija el carácter firme de no rendirse y conseguir por ella misma lo que deseaba, eso le agradaba de el, siendo una buena influencia para amabas.

Luego de varios minutos la pequeña Gil logro atrapar el pececillo que deseaba, saltando de felicidad en los brazos de su padre quien solo había revuelto suavemente su cabello. Para muchos tal acción parecería demasiado fría para una niña de tan pequeña edad o a cualquier persona quien demostrara aprecio tan desmesurado como Gil a Virgil y esta solo recibiese una palmada en respuesta de su cariño, pero ellos parecían entenderse sin palabra alguna, Virgil no debía decir nada para que esa niña sintiera un lazo afectuoso mas fuerte cada día hacia el, Ángela lo sabia, pero se entristecía que el mundo pensara que solo existen formas limitadas del cariño, no solo los abrazos y besos demostraban el amor, una sencilla caricia podía hacerlo. Suspiro con resignación al tiempo que seguía a las dos personas de su vida dirigirse hasta un lugar de dulces, aun cuando su mente se encontraba divagando en un momento de hacia un par de horas atrás.

Flash Back.

Ángela tomaba un café con Marcelo, hacia ya varios días que aquel encantador hombre se encargaba de colmarla de dulces detalles, desde mandarle flores, regalarle dulces o invitarla a tomar un café, todo con un respeto seductor.

La amistad se estaba formando con gran rapidez y Ángela comenzaba a sentirse mas cómoda con aquel hombre quien le regalaba momentos de conversaciones tan variadas haciéndola disfrutar los momentos largos o cortos que pasaba con el, pues podrían hablar de cosas triviales como el clima o el deleitarla con historias sobre algunos viajes que el había efectuado, pero el tema que mas llegaba a ella era cuando trataba de niños.

Marcelo no tenia hijos y estuvo casado en su juventud, pero aquel matrimonio termino debido a la diferencia de intereses, en cambio el hombre tenia dos hermosas sobrinas de la edad próxima a Gil, a las cuales el adoraba y que le motivaban a tener hijos… con la mujer indicada.

Pero estas indirectas pasaban algo desapercibidas a la Blackthorn. Ese día que disfrutaba un delicioso café acompañado de pastel, el tema salió a relucir, siendo importante para la dama de cabellos oscuros.

- ¿Entonces Virgil no es muy afectiva? ¿crees que eso sea bueno? –preguntaba interesando Marcelo.

- No lo tomes a mal, se que fue con la mejor intención del mundo regalarle una muñeca, es solo que Gil no suele ser muy expresiva con las personas… al menos no tan repentinamente. Solo dale tiempo, cuando se acostumbre a ti, veras lo cariñosa que es.

- Ángela no quisiera cuestionar tu forma de cuidar a tu hija, pero… ¿no piensas que ese hombre causa una influencia nefasta en tu hija?

- ¿Qué tratas de decirme? –la mujer bajo la taza de café, pues sentía que podría derramar el contendió ante lo que fuese a decirle con aquel comentario que honestamente no le agrado.

- Solo pienso que las niñas, bueno todos los niños, deben disfrutar la infancia colmados de amor, siendo solo niños… por lo que vi de Virgil, bueno… tu hija es muy fría a comparación con muchos niños de su edad… Pero no creo sea problema de la niña, te reitero pienso que es causa de el, si ella estuviera mas… -pero se vio interrumpido súbitamente.

- Te pediré –decía la mujer levantándose de su asiento sumamente enfadada- que no critiques la forma en que criamos a Gil, te agradezco tus atenciones, pero no aceptare que nadie insinué que mi familia esta mal, Virgil y Gil son mi familia, el ha sido la mejor influencia que cualquier niño pudiera tener, es dulce, atento, estricto, pero quiere a mi hija mas que a nada… que mi hija no sea tan efusiva como otros niños no significa que sufra o este mal, simplemente ella es mucho mas inteligente que los niños promedio y no puede emocionarse con cualquier cosa.

- Ángela no fue mi…

- Buenas tardes Marcelo –menciono retirándose, sin mirar atrás.

Fin Flash Back.

Desde ese momento no había cruzado palabra con Marcelo, sentía un poco de pena y culpa, pero ralamente le molestaba cuando le insinuaba que su hija era "extraña", era verdad que a comparación de muchos niños que veía por su trabajo o en la escuela a la que asistía la pequeña no era tan efusiva y la forma en la cual hablaba a pesar de ser con palabras simples expresaba pensamientos muy profundos para su edad, pero eso no hacia que su hija o el "padre" estuviesen mal. Ellos eran cariñosos a su forma de ser.

- Te encuentras distraída –escucho aquella voz profunda pese al bullicio de la gente.

- Mami te habíamos perdido caminamos hasta otro juego, gane un oso y cuando volteamos estabas muy atrás… de hecho no te moviste.

- Lo siento cariño estoy distraída –dijo la mujer acariciando suavemente el suave cabello azabache- ¿quieres hacer algo especial?

- Quiero subirme a una maquina, pero no me lo han permitido por el tamaño –dijo tristemente la pequeña señalando un enorme juego lleno de llamativas luces, que giraba- Mamá quiero subirme a esa rueda que da muchas vueltas, por favor –rogo la pequeña.

- Cariño, no creo que puedas subirte, si te han dicho que no, deben tener una razón.

Observo la tristeza en los ojos de su hija y solo atino a sonreírle en consolación, pero la pequeña hizo aquella mirada de sufrimiento a los ojos de acero, quien después de algunos segundos de mirarse directamente, comenzó a moverse entre la multitud alejándose de ellas.

Ángela observo el cuerpo varonil de Virgil moverse ágilmente entre la masa, realmente se veía atractivo cuando vestía sus ropas normales o cuando engalanaba ropas mas comunes como en aquel momento con unos pantalones de mezclilla oscura, una camisa, saco y zapatos formales en igual tono. No importaba como se vistiese aquel hombre, realmente era atractivo.

- Madre ¿te sientes bien? –pregunto la niña jalándole la mano, lo que le hizo despertar.

- Claro pequeña ¿Por qué lo preguntas? –decía inclinándose un poco a ella.

- Te pusiste roja –menciono con simpleza.

- Debe ser el calor –sonrió y tomo la bolsita con el pequeño pescadito dentro- cargare esto por ti, caminemos lentamente en lo que regresa Virgil.

Caminaron un poco mas adelante hasta que se visualizo el cabello blanco resaltar ante aquel mar de personas. Ángela no pudo evitar sonreírse y apurar un poco mas el paso, pero entonces sintió un golpe, le habían empujado descuidadamente, solo atino a cerro los ojos esperando caer, al momento que soltaba la mano de su hija para no tirarle a ella también, sin embargo unos fuertes brazos entre su cintura le hizo entender que no se lastimaría, ese aroma tan conocido le envolvió el sentido del olfato deleitándola.

- Debes tener cuidado, aquí hay mas gente –menciono el hombre al colocarla con firmeza sobre el suelo, sin decir nada tomo a la pequeña en uno de sus brazos y con su mano libre sujeto la extremidad de la madre.

Era verdad caminaban entre un gran numero de gente, quien les obligo a acercarse mucho mas, Ángela se había abrazado totalmente al cuerpo del Sparda, quien caminaba a un paso seguro y amabas Blackthorn sentían la protección con la fuerza que emanaba ese hombre tan solo en presencia.

Al llegar a los juegos mecánicos se percataron de las inmensas filas en cada una de las atracciones, pero el Sparda en silencio se dirigió al que la pequeña describió con anterioridad. Un extraño juego que giraba a gran velocidad, al tiempo que estaban sentados se elevaba.

No hicieron fila alguna, cosa que no sorprendió a Ángela, Virgil simplemente era así, tenia los medios y no dudaba en usarlos. Pero el peliblanco no subió a ese juego, ni a ningún otro de los que la pequeña quiso subir, simplemente observaba sin perderles de vista.

Pero en uno de los juegos surgió un problema, se habían subido en una especie de canasta sujeta a un enorme apéndice que daba una vuelta en 360 grados, además las canastillas giraban sobre su propio eje; se escuchaba a Gil gritar de emoción y con la vista del Sparda podía observar la cara de sufrimiento de Ángela viviendo aquellas emociones, pero un ruido extraño comenzó a hacerse presente las luces que corrían por los brazos de tremendo aparto se apagaron justo cuando uno se encontraba arriba, el joven que manejaba la maquina comenzaba a desesperarse pulsando botones sin reacción de la maquinaria y la canastilla por si sola se dio la vuelta dejando a la gente alzada de cabeza.

- ¡GIL!

Esa palabra hizo reaccionar al hombre de cabellos platinados, quien soltado todas las cosas que la pequeña había conseguido en aquella feria comenzó a saltar entre la maquinaria estática. Sus ojos escudriñaban la situación, Ángela sujetando a la pequeña Gil quien había resbalado del juego debido a su tamaño.

La gente alrededor quedo en silencio total, el hombre que normalmente viste gabán azul subía de forma rápida, logrado alcanzar a la pequeña quien peleaba contra si misma por no llorar.

- Sujétate con fuerza –dijo a la pequeña que de un solo movimiento de su brazo paso a su espalda.

La niña obedecido y con la fuerza que saco de su cuerpecito se abrazo del cuello del hombre, quien no bajo a suelo firme, volvió al del juego, sujeto en el asiendo del cual la pequeña había resbalado para comenzar a luchar con el seguro que presionaba a Ángela, hasta lograr romper la seguridad de este, sujeto el cuerpo de la mujer que se desmayo una vez que su hija fuera sujetada por aquel hombre de cabellos blancos.

-.-.-.-.-

Las explosiones se hicieron fuertes retumbando en los oídos femeninos. Abrió perezosamente los ojos, comenzando a recobrar la conciencia, sintiendo una calidez que le cubría y otra en la cual estaba recargada. Coloco una mano para impulsarse alejándose de la calidez en la cual se apoyaba observando se encontraba en el pecho de Virgil.

El Sparda estaba sentado sobre la hierba recargado en un frondoso árbol, entre sus piernas y sobre su pecho descansaba el cuerpo de Ángela cubierto con el saco que el vestía. Ella comenzó a removerse recobrando la conciencia, desubicada se tranquilizo hasta encontrar los profundos ojos azules.

- Esta bien –indicándole con la mirada que observara al frente.

La morena observo como su pequeña hija se veía feliz iluminada por los fuegos artificiales, sonriente sin rasguño alguno. Su risa inundaba los oídos de aquellos adultos, que se deleitaban ante los saltos y expresiones de la pequeña. Entonces ella comenzó a llorar en silencio, hundiendo su rostro en el pecho masculino.

- No temas –susurro aquel hombre, al tiempo que le cubría la espalda con uno de sus brazos y con el otro levantaba el rostro de la mujer para que se encontraran sus miradas.

- Jamás temí tanto en mi vida –decía con amargura.

- Nunca permitiría les pasara algo –menciono con un sutil tono de pasión.

El corazón de Ángela comenzó a latir con fuerza, el aroma de aquel hombre inundaba el ambiente mas allá del delicioso aroma que podían expedir los arboles, con la caricia más sutil los dedos de Virgil limpiaron el rastro de lágrimas que habían recorrido las femeninas mejillas.

El Sparda no recordaba que Ángela se viera más frágil que en aquel momento, había terminado de limpiar el rastro de aquellas lágrimas pero sin entenderse seguía acariciando el rostro de aquella mujer, apenas y sentía el roce de su piel contra la de ella, pero no podía evitar hacerlo. Las mejillas encendidas al igual que sus labios eran una tentativa, un deseo que se despertaba ante aquella cercanía se detono al sentir como ella acariciaba su rostro con ternura bajo la esperanza y la confianza que depositaba en el, nuevas lagrimas se asomaron por aquellos ojos esmeralda, lagrimas que le eran insoportables, que no deseaba ver, odiaba verla sufrir y mas por un error de el, un error que ella no le reñía.

- No es tu culpa –dijo leyendo su mente- no lo es –reafirmo al tiempo que le abrazaba con mas fuerza que antes, rodeándole con sus brazos la cintura masculina.

Fueron segundos deliciosos en los que sintió el cuerpo de Ángela embonar perfectamente al de el, una sensación que le maravillo al grado de perder en la inconsciencia, en la ausencia de control en su cuerpo que se movía solo, separando a la Blackthorn suavemente de el en una distancia mínima que solo le brindo el espacio justo para prenderse de los labios rojos de aquella mujer.

Al sentir aquel contacto, una corriente eléctrica se descargo sobre el cuerpo de ambos, sintiendo como si cayeran de una nube hacia la tierra y al tiempo dándoles una sensación mas deliciosa. El brazo del Sparda se deslizo hacia la espalda baja de la delicada figura y su otra mano hacia la nunca profundizando el beso, al tiempo que las extremidades de ella se sujetaban a sus ropa y se enredaban en los blancos cabellos.

La separación fue dolorosa y lenta, sabiendo que todo y nada había cambiado con aquel beso. Ambos evitaron sus miradas y en silencio ella se levanto para acercarse a su pequeña que aun veía ilusionada las luces de colores sobre el cielo. Pero Ángela lo ultimo que pensaba era en aquellos fuegos artificiales, estaba deleitada, y envuelta en aquel hombre, que al tener su chaqueta sobre los hombros no le ayudaba en mucho para volver a pensar normalmente, aun así no se la quitaría, deseando guardar ese delicioso aroma en su memoria manteniendo aquella prenda lo mas que pudiera sobre su cuerpo.

Virgil observo las figuras femeninas unos segundos desde su posición, su mente no quería pensar, no deseaba darse cuenta de la acción que cometió, pero no podía dejar de deleitarse con la vista de Ángela, los colores fulminantes de las luces que explotaban en el cielo hacían que su sedoso cabello oscuro brillase de diversos tonos. Pero había algo más, aquella mujer le estaba volviendo loco con esa figura que encontraba cada día mas atractiva. Internamente maldijo que siguiera con su chaqueta sobre los hombros, así podría ver como aquella blusa de tirantes negra que se cruzaba a la espalda permitía ver la cremosa piel de sus hombros y cuello, además los pantalones de mezclilla le ajustaban de la cadera hasta las rodillas marcando su figura, y todo aquello su chaqueta le cubría, por otra parte era mejor, pues ante sus pensamientos se sintió aturdido.

- "Me siento un adolecente" –se recrimino, al tiempo que se levantaba para colocarse al otro lado de la pequeña Gil, quien deleitada sujeto la mano de su madre y padre.

Continuara…

Hola me alegro que pasaran a leer, jajajaja lamento la presión de los reviews, bueno a las personas que me han dejado un poquito de su tiempo en un lindo pensamiento aquí les regreso eso.

Misha Keehl: n.n grax x leer el fic, tu eres la única que lo leyó en un principio jajaja al menos que me dejo review, me alegro que te gusten los oc, k eso es el verdadero reto. xD y si estoy dispuesta a golpearte con tal de las actualizaciones…. O.o a todo ¿Cuándo actualizas?

Antano: jajajaja me alegro que os aceptes, xD tal vez el prox sean largos, largos, pero ya se vera mas adelante, si entiendo lo difícil que es tener la pc estropeada, aunque yo me muero si le pasa a mi nena, jajaja hare lo posible por avanzar rápido los capítulos y subirles de dos en dos.

Angel: no te preocupes, se entiende que estén ocupados, a todos les pasa y no todo el mundo anda buscando con que distraerse para no hacer sus deberes, jaja me alegro que aun te interese, bueno siguen cortos los capítulos jaja, saludos.

Jun Tao: hola, no te preocupes, entiendo lo de tus problemas y realmente con todo mi corazón y mucho mas, deseo que pronto se resuelvan tus problemas, ¡¡¡te mando toda la energía positiva!!! Vamos que se que lo lograras rápido, no te desanimes. De hecho bueno… os daré algo que espero os anime… subiré tres capítulos para ti.

¡¡¡ANIMO!!!

PD.- Bueno disculpen que quite y ponga el capitulo jajaja, solo que se me paso dejarles algo, estos son unos links que estaba navegando en youtube, y me enamore, realmente el primero es un lindo video, que realmente les encantara (al menos a mi me encanto) Solo unan espacios:

http: . com/ watch?v=6Oh0JfUp8eU&feature =channel_page

Este segundo link, es una muestra de tres videos que bueno un grupo de chicos hace, esto es de fans para fans, como nosotros creo que debemos apoyar el gran talento que tienen, y bien un comentario con una critica constructiva no les hara daño, ^^ desde ahora aviso, ¡SOY LA FAN # 1 DEL DUB DE AIRWOLF! o.o bajo aviso no hay engaño:

http: . com/watch?v= uh93PHmrkQY&feature= channel_page