VIRGIL.
(Devil May Cry y ninguno de sus personajes me pertenece… por desgracia xD)
(La ortografía no se corrige, de lo contrario jamás terminare la historia, por que nunca quedo satisfecha cuando re-leo, jajaja, mejor discúlpenme los dedazos y palabras que no cambia el Word, sin embargo en esto ya estoy teniendo una VALIOSÍSIMA ayuda de LiTtL3-WiTcH, por cierto les recomiendo darse una vuelta x su fic: Devil May Cry & The Seven Deadly Sins)
(ADVERTENCIA – Bajo aviso no hay engaño)
- Virgil… (Dialogo y acción)
- ¡VIRGIL! (Grito)
- "Virgil…" (Pensamientos)
(ADVERTENCIA- No continuo si no me dejan un comentario para el video k os pase, wuajaja… es ¡¡verdad!!)
http ://www. youtube. com/watch?v=sU7jt(guion bajo) _GUfME&feature =channel_(guion bajo) page
(ADVERTENCIA- Si leen no se quejen, pero si no comentan no continuo .)
Capitulo 20: "Momento"
El camino a casa fue más largo de lo normal, el silencio sepulcral cargado de tensión realmente provocaba un síntoma nauseabundo en ambos. Ni una sola palabra salió de sus labios en el trayecto, sin saludo alguno o reclamo, como si esperando que al llegar a casa pudiesen volver a esa normalidad que se perdió la noche de feria.
Pero al llegar a casa la tensión aumento cubriendo cada pequeño rincón de aquel hogar, ambos estaban en la sala de estar dándose la espalda como un par de niños enfadados. El largo suspiro de Ángela fue sonoro y rendida de aquel tormento decidió irse a su habitación, el Sparda le siguió en camino llegando a la planta alta desviándose a su propio aposento.
Una vez de regreso en su habitación Virgil observó como algunos detalles habían sido removidos, no eran obra de Ángela.
- "Seguramente Gil estuvo metida aquí durante mi ausencia" –de sólo pensar tal acción los ojos del Sparda se llenaban de una singular ternura. Lo que provocó que la ira regresara a el. Observo a Yamato sobre su cama, la dejo ahí una vez que llego a casa (no pensaba ir a una escuela con la espada)- Idiota –dijo en voz alta para la otra persona que estaba cerca.
Ángela apenas y entro a su habitación se dirigió al cuarto de baño para que el agua quitase toda la tensión sobre su cuerpo. Dentro de la ducha fría, pensaba y maldecía en sus adentros al Sparda.
- "¿Por qué tengo que sentir esto por el? ¿Por qué es tan perfecto?... ¡Quiero olvidarte! ¡No quiero amarte más! ¡Quisiera odiarte!" –Pensaba con desesperación, se arrodilló dentro de la ducha dejando que sus lágrimas se perdieran con el agua, esperando que ésta le purificara.
La morena salió del cuarto de baño, vistiéndose inmediatamente con un camisón de satén blanco en tirantes delgados y escote en forma de "v", el espacio que existía entre la tela y la piel era mínima acentuándose en los pechos haciéndoles mas atractivos a la vista masculina, de largo quedaba hasta cuatro dedos arriba de la rodilla.
Cepillaba su cabello con intensidad, aún frustrada con un enredo de sentimientos que no sabia como desenredar o al menos como reclamar al que sentía culpable. Escuchaba desde que había salido del cuarto de baño los pasos de Virgil frente a su habitación, manteniendo la misma tensión del camino a casa.
Suspiro resignada observando al cielo que se encontraba oscuro, comenzaba acerrar la ventana cuando la puerta de su habitación se abrió súbitamente. El hombre de cabellos platinados tenía rato que no caminaba frente a su puerta y la razón según juzgaba al ver era que se dió una ducha, pues el olor a recién bañado le invadía al igual que le delataban los húmedos cabellos, vestía su pijama un pants ajustado a su cadera y una playera azul oscuro que cubría su pecho, ambos se encontraban descalzos disfrutando el frio del suelo.
- La situación debe terminar ahora –mencionó fríamente, el semblante que mostraba se denotaba incluso peligroso, algo en Ángela por primera vez le hizo temer, pero no entendía el motivo- ¿Qué demonios te pasa? ¿Por qué retrocedes? –casi gritó frustrado.
Pero Ángela temía a esa extraña mirada que nunca hubiese recordado en el, un fuego que derretía el azul tundra de sus ojos, una expresión que no sabia descifrar y a eso le temía, Virgil exasperado avanzaba un paso cuando ella retrocedía, todo hasta que la pared se interpuso al camino del femenino cuerpo.
- Estoy cansada Virgil –aquellas palabras mantuvieron al demonio a una prudente distancia, ambos se observaban a los ojos retándose- No es justo que te hayas marchado, no entiendo la razón por la cual te fuiste ¡te necesitaba aquí!
- Y yo estoy harto de que venga ese sujeto, primero me has metido a la vida de Gil, en contra de mis convicciones cree un lazo afectivo, y permites que cualquier idiota trate de terminarlo.
- EÉl no ha venido a eso.
- Interfiere en nuestro estilo de vida, ha interferido, lo ha cambiado todo –los tonos de voz comenzaban a subir en ambos.
- ¡Era hora de cambiar! ¡¿Esperas que toda la vida este aquí para servirte nada mas?! ¡incluso en lugar de hablarlo has salido huyendo! ¡te necesitó tanto! –reprochó ella lanzándose a su pecho a golpearlo con desesperación y las lágrimas surcaron las mejillas femeninas- ¡Adam quiere llevarse a Gil! ¡Vino a amenazarnos y tú no estabas! ¡Me ha mandado una demanda de custodia y tú no estabas!
- ¡Por qué esto de los cambios! ¡Todo era perfecto antes! ¡Antes de que te aferraras a que Gil asistiera a ese estúpido colegio, sin mi consentimiento, antes de que te aferraras a traer a personas desconocidas a casa! –Él simplemente le observaba, le permitía golpearlo.
- ¡No podemos vivir aislados! ¡¿Qué haremos Gil y yo el día que te marches para siempre?! –gritó golpeándole con mas fuerza el pecho descargando toda la tensión acumulada.
Aquel último reclamo fue algo que no pudo responder, de sus labios no podía salir la respuesta la palabra que en su mente retumbaba "jamás" pero la palabra quedaba ahogada en su garganta y en acto desesperado tomo la cintura femenina entre uno de sus brazos al tiempo que sujetaba la nunca de ella con la mano libre, fundiendo sus labios a los de ella, deseando acallar sus reclamos, su llanto, que entendiese que él no se iría nunca.
Los labios masculinos eran posesivos y exigentes, Ángela sentía timidez ante ellos, pero un calor intenso crecía dentro de ella estando en esa situación… no se mentía a ella misma, ese calor siempre aparecía al estar cerca el, pero jamás le había quemado de aquella forma como en ese momento como si una caldera estuviera encendida a toda su potencia desde su centro.
La conciencia comenzaba a ganar de nuevo terreno en Virgil, comenzando a pensar en los pros y contras de aquel segundo acercamiento; se marcho para analizar aquel disturbio a su disciplina, aquel disturbio que se hacía cada vez mas incontrolable al estar cerca de ella. Pero todo fue peor, al alejarse no podía sacárselas a ambas de la cabeza, aun cuando Gil siempre estaba en él de forma pura y protectora. Ángela cobro en su mente una fuerza seductora, una ferviente necesidad hacia ella, de hundirse en su cuerpo desde años atrás, pensando que fuese el tiempo de ausencia al calor femenino, había controlado a su mente con ese pensamiento, pero su cuerpo se hacía más fuerte respecto a sus necesidades y en aquella ausencia lo comprobó al rechazar a su antigua amante, aquella mujer que le enseñó los secretos más perversos del sexo, aquel ser que era conocido en el inframundo por el infinito placer, deseado por muchos, poseído por sólo unos elegidos, desprecio el cuerpo de una demonio Sucubu por que al sentir sus labios sólo pensaba en el beso que le dio aquella noche bajo los fuegos artificiales.
Y ahora de nuevo probaba aquellos labios, pero al sentirlos frígidos a su calor, comenzó a sentir el rechazo, en cuestión de segundos a su mente llego la imagen de Marcelo poseyendo esos labios y la plática con Gian sobre el recuerdo de su viejo amor. La ira comenzaba a inundarlo, deseaba borrar cualquier huella de otro cuerpo en esa mujer, deseaba impregnar su aroma en él marcarla como suya, pero su conciencia recobraba la razón.
- "Jamás he marcado una mujer, ¡demonios! He vuelto a besarla" –se recriminaba comenzando a ceder para soltarla, pero fue un instante cuando la sintió, sujetarlo con fuerza del cuello enredándole sus brazos.
Un simple movimiento lo derrotó, olvidando a su conciencia cerrándole la puerta del control, caminó con aquella mujer hasta pegar con la pared, la acorraló al momento que volvía al beso mas profundo, se excitaba sintiendo los dedos de Ángela acariciando su cuello, hundiéndose en su cabello.
Deslizo ambas manos masculinas por aquella espalda acariciándola en un vals que comenzó a crear un eco de placer en ella, los labios masculinos abandonaron los femeninos sin dejar de saborear su piel, deslizándose por la barbilla hasta el cuello que comenzó a besar apasionadamente, y los suspiros femeninos se hicieron presentes, aumentando conforme los besos se hacían profundos y sus dientes se enterraban en los redondos hombros. Las manos masculinas se deslizaban sujetándole la cintura y volviendo a la espalda, saboreando al rozar las caderas, súbitamente le sujeto con gran fuerza los glúteos para pegarla a su pelvis.
Un gemido escapo de los labios de Ángela al sentir el miembro erecto del albino rozar contra su pelvis, el calor que emanaba la masculinidad provocaba en su centro una ola de deseo, sentía los dedos de aquel hombre enterrarse en sus glúteos al tiempo que besaba su cuello acercándose peligrosamente a su pecho. Deseándolo, perdiendo el control y miedo a su inexperiencia, comenzó a deslizar sus manos sobre la delgada playera de algodón, los músculos de Virgil podían sentirse, la dureza cada parte de su cuerpo, las hendiduras que se formaban entre los músculos. Volvió a gemir al sentir como él levantó el camisón hasta su cadera, sujetándole directamente los glúteos bajo las pantaletas. Deseosa de sentirlo también deslizó sus manos de su cuello a su pecho, acariciando sobre la tela los firmes pectorales y las marcas de su abdomen, buscando con suavidad meter sus manos bajo la tela.
Al encontrar la piel del abdomen se deleito con la suavidad de éste, era delicioso sentir su cuerpo y los pequeños pezones también erectos al pasar sobre ellos, los acaricio suavemente pellizcándolos con dulzura, lo que provocó que el diera un gruñido profundo que termino en los labios masculinos devorando violentamente su cuello.
La desesperación se hizo presente al tiempo que las manos de Ángela arrancaban la playera, pero los pocos segundos que las manos de Virgil se alejaron de la carne de la fémina le hizo volverse mas salvaje, pasando sus manos sobre la cintura, subiendo por los hinchados senos en los cuales jugueteo suavemente con sus pezones, para luego tomar su cuello e introducir sus dedos entre los tirantes los cuales de un solo movimiento partió el camisón en dos alejándolo de aquella piel.
Ángela por un momento se asusto, pero él no le dio tiempo sujetándola por la cadera le llevó las piernas para que la enredara en si cintura, en lo que se entusiasmaba probado la redondez de sus senos en un tortuoso y delicioso camino.
Cuando al fin comenzó a succionar el delicado botón, éstos ya estaban hinchados y deseosos de su atención que apenas al sentir sobre uno su aliento enterró las uñas tan fuerte que impulsivamente Virgil le presionó más su miembro que instintivamente deseaba entrar en su centro, deseaba poseerla, pero al ver el delicado rostro dejándose llevar por un placer que jamás hubiese sentido decidió caminar con ella en brazos hasta la cama en donde la sentó con suavidad.
Se miraron a los ojos unos instantes, él aún de pie frente a ella, en movimientos suaves ella se puso de rodillas sobre la cama, con timidez besó los masculinos labios que bien la recibieron. Besó aquella barbilla procurando no dejar rastro de su saliva pero sí marcar a fuego los caminos de pasión. Besó aquel cuello mordisqueando con suavidad ante las diferentes texturas que le proporcionaba la firmeza de aquel hombre. Las manos femeninas se encargaban de pasearse por sus hombros, recorriendo cada musculo, sintiendo la electricidad correr por cada fuerte apretón que hacia a su carne entrenada. Los labios de ella bajaban por los pectorales los cuales también comenzó a acariciar, deleitándose con la suavidad y sensibilidad de él, pues al tocarlo enterrando sus dedos pequeños gruñidos escapaban de el. Cruzó con su boca el pecho hasta el abdomen, en donde encontró el pants, sonrojándose le tomó del elástico deslizando con suavidad. Virgil cerró los ojos ante la excitación, el rostro de Ángela le estaba volviendo loco al igual que su cuerpo y si seguía observándola no controlaría sus movimientos. Sintió como la ropa cayo hasta sus pies y moviéndose con suavidad la alejó de él mismo, pero algo inesperado le hizo casi gritar. Pues los delicados dedos de aquella mujer se había cerrado en torno al firme miembro palpando su grueso y después su largo deslizando su mano de arriba a abajo. Con la otra comenzó a explorar sus firmes piernas y los besos siguieron en la parte baja de su vientre.
Delicadas gotas de lubricante comenzaron a deslizarse sobre su miembro humedeciendo la mano de Ángela, estaba perdiendo el control y sin contenderse mas alejo a la mujer de cuerpo aventándola sobre la cama, recostada tiro de las bragas hasta desgarrarlas y pasar su mano sensualmente sobre el contorno de su figura.
Ángela comenzó a retorcerse de placer al sentir como algunas zonas de su cuerpo se volvían locas con las firmes caricias del albino. Pero los gritos llegaron al sentirlo besar sus muslos internos después medios hasta subir por su cintura y besarle los costados, pasar por su pecho, su cuello y robar su beso apasionado en los labios.
El movimiento de pelvis comenzó a excitarlo cuando introdujo uno de sus dedos en el centro de la Blackthorn, moviéndolo a imitación del ritmo coital al igual que su lengua en un beso profundo, la mujer se inquietaba siguiendo el ritmo de su propio deseo. Eso era lo que Virgil quería aprender, el ritmo de aquella mujer para llevarla a las cumbres de placer.
Saco el dedo de la cavidad húmeda, probando por primera vez y sin pensar aquel líquido que cubría su mano. Una parte de el quiso probarlo directamente, pero en la cultura demoniaca algo tan íntimo marcaba mucho mas que una noche, que una amante, sólo los compañeros podrían disfrutarse de aquella forma.
- ¡Te necesito! –gritó entre los jadeos que le ocasionaban sus tortuosos labios mordiéndole la piel- ¡jamás sentí algo así!
Y sin resistirse mas ante esas palabras introdujo sus caderas entre las piernas femeninas, besando con pasión sus labios comenzó a frotar su miembro descubierto sobre aquella carne hasta encontrar la minúscula cavidad de la cual emanaba el calor, cubriéndolo con una deliciosa sensación, los gritos de Ángela eran acallados con sus besos.
Las uñas femeninas se enterraban sobre los hombros y espalda de el, pero apenas y se acostumbraba a la sensación el movimiento de caderas comenzó a crear una fricción dentro de ella, un roce tan placentero que dejo de sentir las extremidades de su cuerpo, perdiendo la conciencia del mundo sólo gritaba de placer.
- "Debo controlarme… debo controlar mi fuerza" –se repetía el hombre de cabellos blancos que a cada embestida se deleitaba con el placer que le ofrecía aquel cuerpo. Un cuerpo que sólo fue probado una vez, no existía más huella en él, y él devoraba cada rincón en busca de dejar su olor impregnado- "mía" retumbó en su mente en una voz totalmente diferente a la suya pero al mismo tiempo propia, era como un subconsciente ansioso, necesitado, oculto que salía tras su preciado deseo cumplido.
Los labios masculinos se volvieron mas exigentes, exprimiendo la vida de aquella joven que luchaba por ver entre los mechones de cabello caídos por la humedad al Virgil que amaba. Peleando con una de sus manos por regresas el cabello de aquel hombre hacia su estado común, sintió una punzada aumentar en su cuerpo.
- ¿Qué siento? –preguntó desesperada abrazándose con fuerza de piernas y brazos al cuerpo masculino.
Satisfecho, la cadencia aumentó sintiendo el cuerpo de Ángela tensarse, entonces llegó la explosión de aquel cuerpo, bajo gritos y rasguños mas salvajes sobre el Sparda, sentía como aquel centro latía con fuerza ante su primer orgasmo, la excitación lo embriagó y el movimiento se volvió violento, sin pensarlo enterró sus dientes sobre el hombro de Ángela abriendo una herida al momento que se derramaba dentro de su cuerpo.
-.-.-.-.-
Cuando recuperó la conciencia se dio cuenta de aquella situación, aun estaba sobre ella, sobre un cuerpo… el primer cuerpo en el cual deposito su semilla, el primero que marcó como suyo.
Ángela estaba al borde del desmayo, las emociones conjuntas, el placer y el dolor explotados a su máxima capacidad en un cuerpo casi virgen que no experimento el mínimo placer. Él lo sabia, lo había sentido a como respondía ante la mínima caricia. Un cuerpo ansioso de aprender y el ansioso de enseñar.
- "Pero es un error, una estupidez" –tomó la colcha cubriendo el delicado cuerpo, que apenas y recobraba la respiración, y con rapidez comenzó a vestirse.
- Virgil –susurró débilmente la morena, pero el ya se encontraba en la puerta.
- Es un error… Ángela.
- Lo se –contesto cerrando los ojos para no pensar de nuevo, para no sufrir la decepción, para no pensar que al día siguiente el no estaría.
-.-.-.-.-.-
Sabía que Ángela se encontraba tras la puerta, tenia ahí cerca de diez minutos, pero él no sabía ni tenia el ánimo de hablar con ella, estaba confundido sobre sus acciones y pensamientos, estaba frustrado enfadado consigo mismo.
- Se que estás despierto –la voz de Ángela retumbó en su cabeza llenándolo de imágenes sensuales- no te vayas –su voz estaba marcada con pena y tristeza, aquello comenzó a inquietarle, lo ultimo que deseaba es que ella sufriera- somos adultos- se sorprendía por cómo su voz podría cambiar de emoción a cada palabra diferente, aún ensombrecida de tristeza marcaba la esperanza- se que podemos arreglarlo, ignorarnos no llevara a nada… por favor hablémoslo… te daré tiempo –escuchó sus pasos dirigirse hasta su habitación, la puerta de ésta abrirse y cerrarse, luego el silencio invadió todo.
Continuara…
Hola, bueno ahora si dejen comentarios que les pareció, tan esperado momento, espero me dejen comentario del video, tal vez falla el link por que tiene algunos guiones bajo, bueno solo búsquenlo en youtube como Devil may cry 3 Español Latino.
Quiero agradecer a las personas que han dejado review:
Misha Keehi: Me alegro que te guste, jajaja bueno claro k nuestro semidemonio es inigualable pero necesitamos a los pesados para la historia, gracias por tus bellas palabras.
Aztecaguerrera: me alegro que te gustaran los capítulos, espero andes mas seguido aca (ajam, actualizando tu fic) gracias por tu comentario.
Jun-Tao: gracias, tu buena aceptación de los personajes oc me hace ver que estan bien, espero te encuentres mejor, y bueno ya os agrege al msn, espero poder saludarte pronto, gracias por tus lindos comentarios.
Seidaku-1988: gracias tu comentario me hace muy feliz, jaja adoro los review tan enormes y el fanart, realmente WOW, me has dejado sin palabras, entiendo lo de la uni paso lo mismo en este instante, espero el capitulo os guste, y realmente gracias por ese maravilloso dibujo y tus bellas palabras.
A las personas que no dejan review también muchas gracias, y se les invita a ver el video en youtube, que adoro la voz de Vergil latino, y a visitar el maravilloso fanart, hecho por seidaku, k es una monada.
http: . us/img39/ 6696/fanarte. jpg
A las personas que deseen hacerme comentarios o agregar al msn les dejo mi correo: the (guion bajo)blood (guion bajo)of (guion bajo) sephiroth (arroba) Hotmail. Com
¡¡¡ANIMO!!!
