VIRGIL.
(Devil May Cry y ninguno de sus personajes me pertenece… por desgracia xD)
(La ortografía no se corrige, de lo contrario jamás terminare la historia, por que nunca quedo satisfecha cuando re-leo, jajaja, mejor discúlpenme los dedazos y palabras que no cambia el Word, sin embargo en esto ya estoy teniendo una VALIOSÍSIMA ayuda deLiTtL3-WiTcH, por cierto les recomiendo darse una vuelta x su fic: Devil May Cry & The Seven Deadly Sins)
- Virgil… (Dialogo y acción)
- ¡VIRGIL! (Grito)
- "Virgil…" (Pensamientos)
Capitulo 21: "Deseo"
El agotamiento provocado por la actividad de la noche anterior, causó que durmiera profundamente, aún cuando su mente se encontraba perturbada por aquella noche junto al Sparda, el cansancio hizo ceder a su cuerpo.
Cuando su conciencia estaba lúcida se percato que el sol brillaba más de lo que acostumbraba ver a primera hora. Con rapidez busco un reloj encontrándose con la sorpresa de que pasaba de las once de la mañana.
- ¡GIL! –gritó levantándose de un salto de la cama, corriendo al cuarto de baño para ducharse lo más pronto que sus extremidades lo permitían- "¿Cómo pude quedarme dormida tanto tiempo?... hace dos horas debí ir a por mi niña" –la joven se recriminaba intensamente auún cuando se estaba vistiendo.
Al salir de sus aposentos no pudo evitar tomarse un minuto para observar la puerta de acceso a la habitación de él, suspiró con desilusión, pero el recordar a su hija le hizo mover la cabeza negativamente de forma repetida, bajó las escaleras lo más pronto que le permitieron sus piernas paso de lado la cocina en donde dos pares de ojos la observaron salir corriendo.
- ¿A dónde irá mamá con tanta prisa? –preguntó la pequeña al escuchar como su madre encendía violentamente su camioneta.
- Volverá pronto –contestó tajante el hombre- termina tus deberes –indicó con severidad.
- Si padre –sonrió la pequeña para sumirse a su libro infantil intentado leer las diversas palabras que le mostraban.
Ángela todavía no se alejaba de su casa cuando un pequeño flash mental llamo su atención, bajó del automóvil encendido para dirigirse a la cocina de su casa a toda velocidad. Abrió la puerta con violencia pero no le importó nada, cuando observó los orbes jade mirarle con ilusión.
- No saludaste mami –indicó la niña estirándole los brazos, la morena corrió para abrazarle, y sólo observó como Virgil se alejaba de ellas, suspiró resignada.
- Gracias Virgil –pero él sólo levantó su mano izquierda en despedida y desapareció- lamento no haber ido por ti cariño –rogó la mujer al borde de las lágrimas- lo siento mucho cariño no pasará de nuevo.
- No te preocupes mami –contestó la pequeña- papá fue por mi y eso fue mucho mejor, todos se quedaron sorprendidos de lo guapo que es mi papi –la niña se ilusionaba al recordar aquel suceso, pero Ángela se sumía a la tristeza de que a causa de sus acciones su hija perdiese la única figura paterna que podría tener en su vida.
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Gil dormía plácida sobre la alfombra del estudio, los adultos se encontraban dentro de un circulo de tensión tan grande evadiéndose durante las pocas horas antes de que Ángela fuera a trabajar, y después durante la cena, que no se percataron de la pequeña que extendió sus horas de sueño por seguir estudiando el idioma demonio y las leyendas sobre las hazañas de Sparda.
- La llevaré a su cama –mencionó Ángela cuando ambos habían coincido en aquella habitación en búsqueda de la pequeña. Pero aquel comentario no fue tomado en cuenta por el hombre quien ya se adelantó tomándola en brazos. Ella solo observo el movimiento del albino, cómo desaparecía en la oscuridad de las escaleras al segundo piso.
Virgil esperaba que en cualquier momento Ángela hiciera presencia en los aposentos de la pequeña, pero no fue de aquella forma, sin más apoyo comenzó a cambiarle las ropas de forma delicada para no perturbarle el sueño. Al sentirlo la pequeña sonreía y balbuceaba dormida, en su mayoría palabras poco entendibles, solo algunas que se grabaran en el Sparda.
- Papi… te extraño –mencionaba con dulzura.
Sin poder contenerse el acaricio con suavidad el sedoso cabello oscuro, le gustaba como fuese diferente su tono al de él, mientras el negro eran todos los colores unidos, el blanco era la ausencia de color. Eran como el día y la noche, idénticos y diferentes, el todo y el nada al mismo tiempo. Cerrando sus ojos depositó un suave beso sobre la delicada frente para salir de la habitación después de arroparla bien.
Cuando salió del mundo de ensueño que vivía a lado de Gil, el golpe de la tensión y silencio que se acumulaba en el ambiente le hizo sentirse extraño, dolido, vacío. Pero al menos directamente no encontraba rastro de Ángela, sabía que se encontraba cerca, mas por razón desconocida no lograba saber con exactitud su ubicación.
- "Mejor de esta forma" –pensó al dirigirse a su territorio. Pero todo fue tarde cuando se percató de la presencia de aquella mujer dentro de su habitación, el había abierto la puerta y le observó de frente, con una mirada tan decidida.
- Aún cuando dije que te daría espacio, lo mejor es hablarlo ahora –dijo ella levantándose de aquel sillón en el cual él se desvelaba leyendo o pensando- se acercó lentamente a la ventana evitando la mirada azul, temía enfrentarlo y tal vez llorar- Gil me a preguntado si estábamos enfadados –aquello realmente sorprendió al Sparda quien terminó de adentrarse para cerrar la puerta y brindar una completa intimidad- ella detecta la tensión que se ha formado entre los dos.
- Es inteligente –alegó manteniéndose en un punto alejado, para observarla, mirar con detalle cómo la luz de la noche o del día le hacían ver atractiva, cómo aquella falda holgada quedaba hasta sus rodillas sin perder la forma de ese femenino cuerpo y cómo la blusa color rosado resaltaba su piel y cabello, al tiempo que se enredaba en su cintura. Se enfadó mas al encontrarse a sí mismo pensando tales cosas, suspirando en silencio debía dejar a su lado racional dominar la situación, el silencio se extendió por minutos interminables y él no deseaba romperlo pese a la incomodidad.
- ¡¿Te iras?! –pregunto súbitamente ella, dándose la vuelta para enfrentarlo, por un momento él retrocedió un paso al sentirse intimidado por la descarga de emociones que daban los ojos jade- necesito… quisiera saber –comenzaba a dudar, esquivando la mirada volteándola hacia el suelo, el sonrojo se posó sobre su rostro- solo dime… si te irás –mencionó ella, levantando la mirada.
El silencio de nuevo se formo entre los dos, como un abismo que se formaba entre ellos tan profundo como el infinito, un olor salado le hizo verle el rostro, observando como limpiaba ella las lágrimas de sus mejillas con un exceso de fuerza, como reprendiéndose de llorar, esto le hizo relajar un poco el rostro, pero de nuevo el ataque llego súbito, los ojos jade eran como una bola de energía que golpeaba directo sobre el casi para hacerlo arrodillar.
- Somos adultos y esto fue solo una acción… algo irracional –buscaba ella palabras- no tiene sentido buscarle una explicación, solo son situaciones que pueden ocurrir con personas que… han convivido tanto tiempo –los ojos de ella se relajaron, expresándole e invitándole a tranquilizarse- fue una grata experiencia… de la que no… no –comenzó a sonrojarse y desviar la mirada- yo no me arrepiento –mencionó apenada y caminando hacia la puerta- tampoco deseo que mi hija sufra por un error de adultos… no tengo nada que reprocharte – el siquiera la observó, sólo camino hasta la venta buscando una respuesta en la oscuridad del cielo, Ángela no se inmutó ante el gesto- nunca podría sentir algo malo hacia ti, te debo demasiado… te quiero demasiado –confesó, sorprendiéndolo en verdad- si decides irte lo entenderé, sólo dame la oportunidad de encontrar una explicación para Gil.
Ella tomó el pomo de la puerta girándolo con lentitud, abrió ésta para salir discretamente, pero antes de que se marchara dejándolo encerrado en sus pensamientos.
- No me iré –mencionó secamente él sin siquiera volverse a verla.
- Gracias –susurró la mujer, dándole el espacio que él necesitaba.
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Era la media noche cuando el seguía en pie observando por la ventana, observando como Ángela se mantenía fuera de la casa. Ella se encontraba desde hacía horas en la playa, tratando de recapacitar al igual que él.
- "¿Por qué no termina este deseo? ¿Por qué la marque?" –los pensamientos se hacían tortuosos, en momentos deseaba simplemente marcharse, pero é no era un cobarde que se marchara, además- "No tiene idea alguna, que la marca de su cuello… la une a mi hasta el fin de mi vida… ¿debo decirle? ¿Debo confesarle que la hice mía?... ?Que no puedo irme y abandonar lo que he reclamado… de lo que me he apropiado" –observó hacia su cama encontrando el frágil cuerpo infantil. Poco después de que su madre saliera, Gil camino semi dormida en búsqueda del padre que echaba de menos.
Se acercó al cuerpo infantil, quitándole los mechones oscuros del rostro y apreciar lo idéntica que era a su madre. Se alejó del cuerpo dirigiéndose hacia las cosas que había traído en su viaje, la mayoría cosas para ellas, desde ropas, adornos y otras cosas que Sharon le llevaba o él pedía, pero aquella hermosa caja en forma ovalada era de orfebrería detallada pese al minúsculo tamaño del objeto, el cual no era igual a ningún otro regalo, era diferente y especial. Observó la llave de oro blanco que hacía juego con el metal azulado del cual estaba hecho la caja, un metal tan extraño y valioso pero que solo se encontraba en el mundo demoníaco, en las profundidades de éste. El zafiro incrustado en la llave se reflejó como sus ojos… vacíos.
Introdujo la singular llave plana en aquella ranura, girándola hasta escuchar un "click" que de inmediato abrió la tapa de aquel objeto permitiendo que una delicada melodía inundase el ambiente, una tonada que le llevó a recordar su infancia, cuando él y su hermano rogaban a su madre para que les permitiera escuchar aquel sonido; sonrió con melancolía, observo el delicado forro de terciopelo rosado, el fondo de aquel objeto estaba vacío.
Cerró de nuevo aquella tapa acallando la música, a la luz de la noche observó los detalles de aquella caja, el detalle principal eran los emblemas del sol y luna que manejaba, entre las figuras de flores se podía también leer símbolos, algunos tan antiguos que siquiera él podía entender. Cerró el objeto en su mano, cabía perfectamente en ella, se acercó a la pequeña dejándolo en la mesa de noche, para que lo viese al despertar.
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Ángela no recordaba a qué hora se fue a su habitación, pero la luz intensa de la mañana le indicó que eran pasadas las diez de la mañana. Sonrió al saber que Virgil estaba ahí y que Gil ya tenía vacaciones en el colegio, pero aún estaba inquieta por la actitud del Sparda, temía nunca recuperar esa normalidad que vivieron con anterioridad.
Perezosamente se levantó de cama, casi arrastrándose al cuarto de baño, se desvistió observándose en el espejo de la pared, notando algo que no había hecho con anterioridad, una extraña marca sobre su cuello. Los colores se subieron a su rostro, recordando el momento en cual fue hecha aquella marca. Pero pese a la fuerza del Sparda algo estaba raro con aquella sello de dientes incrustado en su piel, pues más pareciesen una vieja cicatriz que una herida tan reciente. Dejando aquello a un lado se hundió en su baño tratando de relajarse, prefería ya no pensar más en el futuro, realmente estaba doliéndole demasiado el alma y la cabeza con ello.
- "Por más que piense las cosas, no voy a resolverlas sola… al final la mitad de esto queda en manos de él" –pensó animándose un poco, pero antes de siquiera seguir relajándose fuertes golpes le sacaron de su relajación. Esperó unos minutos y los golpes seguían insistentes, se extrañó de que Virgil no atendiera, así que saliendo del baño se envolvió bien en una toalla y después la bata cuidándose cubrirse bien decidió bajar a saber que sucedía- "No hay nadie" –se percató que nadie se encontraba en casa mas que ella- ¿Quién es? –preguntó frente a la puerta.
- Soy yo Ángela –contestó una varonil voz.
- ¿Marcelo? –Inconsciente abrió la puerta- pasa- indicó.
- Lamento llegar en un momento inoportuno… pero tenía que verte –mencionó con una voz ronca, incluso su mirada era diferente.
- Dame un minuto para vestirme –dijo Ángela comenzando a caminar, pero él la detuvo del brazo, haciéndola sentir nerviosa.
- Necesito decirte algo con urgencia –ella tragó saliva, un poco incómoda a la situación, pero tampoco sentía la necesidad de protegerse- me trasladarán a otro hotel –dijo con ilusión.
- Me alegro por ti –mencionó ella relajada, pensaba qué decirle, cuando- espero…
- Te amo –dijo súbitamente, sin percatarse que tras de ellos llegaba Virgil observando la escena en totalidad, sin embargo palabras tan perturbadoras provoco que siquiera la Blackthorn se enterara de su presencia- Te amo –repitió acercándose para abrazarle por la cintura- ven conmigo… te protegeré siempre Ángela, me encargaré de ser un buen padre para Gil… no –decía emocionado- seré el mejor padre, las amare a ambas mas que a mi propia vida… vengan conmigo.
Sin que pudiera evitarlo, los labios de Marcelo se posaron sobre los de ella, no fue un beso apasionado, siquiera perturbador, solo una muestra del amor y respeto que profesaba, una invitación a la felicidad que le podía ofrecer. Aquello hizo que el Sparda se retirara en silencio, momento que ni Ángela se percato de su presencia. El beso fue rápido, dejándola libre Marcelo se alejó lo suficiente para observarla en su esplendor, con un poco de decepción solo miraba la confusión en aquella mujer que lo enloquecía.
- No deseo presionarte, aún existe tiempo… sólo un poco –rectificó, tomándole la mano le beso con dulzura- piénsalo por favor.
Y sin esperar mas se retiró, observo como cerca de ahí se encontraba Virgil tomando de la mano a la pequeña que traía un objeto en su mano lo cual le provocaba una mirada de ilusión enternecedora. Sonrió con amabilidad al Sparda quien lo observaba con aquellos helados ojos, después desapareció en su automóvil.
- Mamá-gritó la pequeña Gil, entrando como torbellino a la habitación de la mencionada- mira lo que papa me ha regalado… es muy hermoso y valioso –aquello ultimo confundió a su madre.
- ¿A que te refieres con valioso? –pregunto Ángela.
- Es importante para papá, pero confía en mi y sabe que lo cuidare muy bien… ¿Aún están enfadados? –pregunto con naturalidad.
- No cariño, no lo estamos –contestó la mujer sin saber que decir-¿Por qué lo preguntas?
- Vimos a Marcelo irse, bueno… papá entró y después salió muy extraño, cuando se fue Marcelo me dijo que viniera a mostrarte mi caja, que él necesitaba entrenar solo.
- Bueno, no pasa nada en verdad, Virgil y yo no estamos enfadados –besó a su hija en la frente, al tiempo que se terminaba de vestir, su pequeña solo le sonrió.
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Una femenina figura de eróticos movimientos provocando que las miradas de hombres y mujeres se desviaran a observarla, con un sensual movimiento se quitó las gafas oscuras mostrando sus pupilas púrpuras que observaban con detalle el lugar en el cual se encontraba.
- Así que vives aquí… Virgil.
Continuará…
¡¡¡Nyaaaa!!! Hola lamento el tiempo pero al fin estoy libre de la escuela, y eso me relaja mucho para disfrutar un poco mas, sin embargo ahora viene lo bueno que es buscar un empleo. Jajaja por favor mandenme sus mejores vibras para este paso nuevo en mi vida ^0^ ¡¡¡wiiii!!!
Bueno aqui paso a la seccion de dar agradecimientos, si alguien se me pasa, lo siento mucho estoy un poco loca, tontilla y muy muy muy, EN VERDAD MUY, resfriada, jaja. Como siempre agradesco a TODOS por leer el fanfic, en verdad me hacen muy feliz, pero ante todo a las personas que me dejan un review y me hacen muy muy muy MUY feliz, no se olviden, una escritora feliz mas capitulos sube.
Jedah Sparda: Ojala pronto te regrese la musa, tu fic me gusta mucho, y creo o.o estas muy lejos de los capitulos jejeje, nee nee, espero pronto te inspires tu fic es uno de mis favoritos.
Seidaku _1988: como no me gustaria tan bello fanart, realmente es hermoso, gracias gracias, si le pregunte a onii chan lyon sobre ti y dice que te conoce, nee nee ojala pudiesemos platicar algun dia, espero te guste este capitulo y quiero ver pronto tu fandub, un saludo.
Levania Blackwood: nee nee gracias a ti por tu apoyo siempre en el fic y espero en verdad muy ansiosa pronto leer tus escritos realmente tienes bastante talento, fue un placer conocerte ojala pronto pueda volver a platicar contigo.
Antano: O.o bueno realmente como te mencione en otra ocacion nadie se habia quejado de eso, nee nee, por eso hagan caso a la palabra ADVERTENCIA, soy una perver... en verdad... xD bueno espero tu sigas con tu fic y mejorando en tu narracion y escritura, gracias por tu apoyo.
Misha Keehl: jajaja gracias por ver el video, nee nee k yo adoro a mi dani-kun (la voz de vergil) es una pena que no pudieses ver el fan art, como kiera en reviews se encuentra el link completo que envio Seidaku, en verdad os recomiendo ver tan bello dibujo. O.o lamento no estar pendiente estos dias del fanfic y el del tuyo jejeje te has salvado un poco de las amenazas pero eso ya no sera nee nee que ya tengo tiempo, espero este capitulo tambien te guste.
Gracias a todos los que leen el fanfic, realmente me hacen feliz y me animan mucho, un saludo a mi querida Will, quien esta a mi lado ayudandome con la ortografia aunque no se si corregi este capitulo, si no es asi etto, disculpen aun ando muy atontanda jaja, bueno espero pronto subir otro y mientras tanto recuerden:
¡¡¡ANIMO!!!
