VIRGIL.
(Devil May Cry y ninguno de sus personajes me pertenece… por desgracia xD)
(La ortografía no se corrige, de lo contrario jamás terminare la historia, por que nunca quedo satisfecha cuando re-leo, jajaja, mejor discúlpenme los dedazos y palabras que no cambia el Word)
- Virgil… (Dialogo y acción)
- ¡VIRGIL! (Grito)
- "Virgil…" (Pensamientos)
Virgil… (Lectura, Escrito)
Capitulo 32: "Eneida"
Existen momentos en la vida en cada persona que con fervor deseamos olvidar, desgraciadamente esos recuerdos son los que mas se graban en nuestra memoria y el solo ignorarlos durante el paso del tiempo crea el engaño de un olvido, pero en el fondo de nuestro corazón sabemos que eso no es así.
Virgil Sparda estaba consiente de ese hecho, un ser como el, que endureció su corazón hasta los extremos, todo por dos razones, sobrevivir y proteger lo poco que guardaba en su alma, pues aquella parte de si mismo termino convirtiéndose en el preciada reliquia de una vida que durante años le parecía solo el sueño de alguien que debía adaptarse a la vida en el infierno.
Entonces su vida comenzó a tener un ritmo tan vertiginoso que aquella remembranza a una infancia feliz, junto a padres amorosos y un hermano hiperactivo. Una vida pacifica en la cual no temía por su vida, en tiempos donde actos tan sencillos como dormir fueron placenteros. Pero con el pasar del tiempo se hundía en la oscuridad envolviendo su alma en la amargura, así que guardo aquellos recuerdos en lo mas profundo, ocultándolo incluso de si mismo, para proteger lo único que almacenaba de su sueño.
Y entre aquellos recuerdos existía la joya mas valiosa, aquella que le hizo amar por primera vez, pero también lo hizo odiar de la forma mas intensa. Eva durante años fue el pilar de su universo, se convirtió en su todo. Finalmente era natural al ser su madre que el tuviera ese apego hacia ella, pero su deseo de protegerla al saberla frágil, fue uno de los impulsores a sentirse y convertirse en el mejor, pero no logro hacerlo; con ello la perdió cuando su vida se apago y su alma desapareció.
Pero ahora algo sustrajo aquel pedazo de humanidad que aun existía en el, la mirada de una dama de cabellos noche y ojos jade, aquella dama que lo embrujo cual chiquillo se envolvía en la embriagadora esencia de la aventura en la naturaleza salvaje. Así era el, dejándose llevar por la pasión, arrastrándose por aquella emoción que provocaba esa mujer de apariencia frágil pero al tiempo tan salvaje e impredecible como la naturaleza misma.
Y ese hechizo maldito lo empujo lejos de aquel hogar que formo junto a su dama, arrastrándose hacia lugares recónditos en los cuales el no quería estar por la única razón que implicaba la ausencia de su compañera de vida. Pero era algo que debía hacer, no tenia intención de ponerla en riesgo mucho menos perderla. En su mente estaba claramente el momento en el cual Eva perdió la vida.
- "Cuando el desapareció" –se repetía constantemente. Así caminaba por las calles de aquella ciudad, un centro de energías donde encontrabas aquella buenas, aquellas malévolas y aquellas que solo eran el alimento de ambos. Que Dante y la mansión Sparda estuvieran en aquel lugar no era coincidencia, lo cierto es que ahí era la mejor zona para abrir portales al infierno, de ahí salían la gran cantidad de demonios, de un centro tan contaminado como un cadáver con meses de putrefacción. Y ahí sintiendo la suciedad corroerle el cuerpo, se adentro al elegante edificio, un lugar demoniaco hasta los cimientos.
Llegar directamente al departamento de Gomory era una clara muestra de que su estancia seria corta y la mínima brevedad saldría de ahí, pero entonces aquella sensación perturbadora que lo hizo hacer aquel viaje, comenzó a fortalecerse, asaltándolo gravemente.
- Un mal presagio –recordó el nombre en voz alta, al entrar al departamento de su antigua amante, de su compañera de armas. Un calosfrió recorrió su espina dorsal aun cuando el no se inmuto ante aquello.
Se adentro al departamento, y aun cuando su rostro no demostró ninguna emoción, un mal presagio se hacia presente sobre el. La estancia de aquella guerrera se encontraba prácticamente en ruinas, todo destruido dando muestra a la presencia de una batalla, una que al parecer ella perdió. Camino por los escombros que dejaron los muebles destrozados y los libros raídos. Vergil sabia lo que buscaba, no se amedrentaría por otra cosa, al menos así lo pensó hasta encontrar algo curioso. Sus ojos azul profundo escudriñaron aquel objeto, un libro uno conocido por el, pues era del autor.
- Eneida –Observaba con claridad el nombre, algo en aquel libro de apariencia frágil por los años le llamo la atención, y a su memoria vino el ávido recuerdo de su primer encuentro con aquella obra literaria.
-.-.-Flash Back-.-.-
Vergil y Dante tenían apenas cuatro años de edad, la vida era fácil, no poseían mas preocupaciones que la aventura de ese día, pero ese día especialmente existió una diferencia, algo que les marco de una forma diversa a cada gemelo.
Dante se encontraba excesivamente contento, cargando de un lado hacia otro un libro, uno humano; todo era extraño comenzando con el hecho de que Dante cargara algún objeto como un libro, sin embargo desde el momento en el cual despertó, no lo soltó y ya era pasada la tarde.
Fue hasta que el sol se puso en el horizonte, poco antes de que los juegos en el jardín culminaran, cuando Vergil cansado de sentir aquella curiosidad, se aventuro a cuestionar a su hermano minutos menor sobre su necesidad de llevar el objeto.
- Mamá dice que se llama la Divina Comedia, y lo escribió un hombre llamado Dante Alighieri, mamá dijo que por ese libro conoció a papá, por eso me pusieron el mismo nombre.
- Ah, ¿Y por que lo llevas a todos lados? ¿Al menos sabes de que trata? Quedaras como un tonto si te preguntan sobre el libro.
- ¡Claro que sé! –grito enfadado el pequeño de los Sparda- Trata de que Dante viaja por el infierno y también aparece un hombre que se llama como tu hermano, el lo guía por los diferentes lugares.
- No te creo, tu lees muy poco en demonio y no sabes absolutamente de nada en humano.
- ¡Mamá me lo platico y me lo comenzó a leer! ¡Y en verdad sale un hombre llamado Virgil! ¡Pregúntale a Mamá!
Esa noche antes de dormir, Eva se quedo minutos extra en la habitación de su hijo mayor, sentía que el pequeño se encontraba molesta con ella, desgraciadamente no tenia idea de cual fuera la razón. Como madre se le rompía el corazón cuando su hijo no le dirigía la palabra y contrario a ella a su esposo le hablaba con respeto y cariño. Eso solo eran señales obvias de un problema, pero que aquella naturaleza de emoción estoica que su hijo demostraba, seguramente de su herencia demoniaca; solo ocasionaba que el pequeño guardara sus sentimientos, los cuales eran difíciles de contener o controlar por su herencia humana; Eva era una mujer joven y sobre todo una mujer humana, quien comenzaba a lidiar con dos pequeños hijos de una ascendencia demoniaca poderosa, y entendía perfectamente que sus hijos mostraran algunas aptitudes o actuaran de forma singular aun cuando vivieran en un mundo humano.
Sin embargo, Virgil era el único que se mostraba diferente a cualquier persona, era diferente incluso a su propio hermano gemelo, su forma de actuar y pensar lo aislaba del resto de las personas, Eva ante aquello debía analizar la situación para manejarla de una forma que no ofendiera al pequeño quien cada día se mostraba orgulloso y aguerrido.
- Virgil, ¿podemos hablar un minuto? –el infante la observo acercarse a la cama donde el se encontraba ya acostado, asintió levemente, y la mujer se sentó junto a el- Quisiera saber que te molesta, ¿Por qué estas distante conmigo hoy?
El silencio fue abrazador, realmente el pequeño se reflejaba incomodo y un tono carmín suave se poso sobre sus mejillas al tiempo que bajaba la mirada.
- Es una cosa tonta –dijo aquella voz infantil que en sus palabras no reflejaba la edad física.
- No creo sea una cosa tonta, mucho menos si yo lo ocasione, me preocupo por que no se la razón y eso me impide resolver el problema, por favor Virgil, quiero saber que hice. Detesto que te enfades conmigo, pero mas detesto no saber la razón.
Vergil se removió un poco nervioso, y Eva sonrió ante el gesto infantil humano que su hijo actuaba, realmente le gustaba cuando solo era un niño, pues sentía que aquella personalidad fuerte y orgullosa lo hacia cada día mas adulto, ella solo deseaba disfrutar por mas años a sus hijos, así pequeños, siendo solo de ella.
- Dante tiene un libro, dijo que tu se lo diste, que su nombre se lo pusieron por ese libro y que también aparece mi nombre, solo es tonto mamá pero me molesto que… fuera solo un personaje de novela de donde tomaron mi nombre.
Eva observo a su pequeño y lo abrazo dulcemente, dio besos en su cabecita blanca y sedosa, acomodo sus cabellos pulcramente peinados hacia atrás, pues el pequeño se quejaba constantemente de que el cabello en el rostro le impedía la visibilidad. Gemelos, hermanos tan diferentes.
- El libro se llama la Divina Comedia, si el autor y protagonista se llama Dante y aparece Virgil, sin embargo ese es el libro favorito de tu padre, al menos en libros humanos –la dulce sonrisa de Eva reconforto al pequeño- mi libro favorito se llama la Eneida, y lo escribieron mucho antes que la Divina Comedia, en el tiempo de la mitología romana, el autor llamado Virgil, es mi libro favorito.
- En verdad fue solo una tontería –menciono el pequeño avergonzado, bajando la mirada y alejándose del cuerpo cálido de su madre. Ella se acerco aun mas, reconfortándolo en un dulce abrazo.
- ¿Qué te parece si mañana comenzamos a leerlo? Se que a ti no te gustaría que te lo leyera, pero entre los dos lo entenderás mejor, y si te gusta te lo regalare, es muy especial para mi ese libro, por lo que me encantaría que tu lo guardaras.
- Me gustaría mucho mamá, mañana estaré muy ansioso por comenzar a leer contigo –el pequeño respondió al abrazo y gustoso regalo dulces besos por el rostro de su madre, la adoraba y cuando estaba cerca de ella en su pecho una sensación cálida se esparcía, eso le gustaba.
- Le pediré a tu padre que cuide de Dante y después del almuerzo podremos leer tranquilamente.
- ¡Me gusta mucho la idea! –Virgil adoraba pasar tiempo con su madre, pero constantemente se veían interrumpidos por el torbellino de playera roja, mejor conocido como Dante, por lo que aquel plan emocionaba al pequeño- Disculpa por no hablarte mamá.
- No importa Virgil, la próxima vez no te enojes y trata mejor de explicarme –un ultimo beso- es hora de dormir –La mujer camino hacia la puerta, apago la luz y antes de desaparecer menciono en un tono de voz suave- te amo.
- Madre –menciono el pequeño, la mujer de rubia melena busco algún rastro del infante- no quieras a Dante mas que a mi –Eva se sorprendió ante aquella petición y al instante reflexiono, para ella era mas fácil sobrellevar a Dante por su naturaleza tan humana, aun cuando no hacia a un lado a Virgil, era marcada la diferencia, existía una diferencia.
- No amor, jamás –sonrió con dulzura- los amo por igual, ni auno mas ni al otro menos, descansa.
Virgil jamás se dio cuenta de que al cerrar la puerta, la mujer se recargo suavemente en esta, suspirando pausadamente, con lagrimas en los ojos y el corazón destrozado, jamás se imagino que la inseguridad de su hijo mayor residiera en no amarlo tanto como a su hermano.
Inhalo profundamente y exhalo para relajarse, se puso de pie, limpio delicadamente las lagrimas sobre sus mejillas, y sonrío altiva.
- "De nada servirá que me ponga a llorar, lo único que debo hacer es demostrarle a Virgil cuando lo amo… lo importante que es para mi" –y decidida se dirigió a su habitación para planear certeramente el día siguiente, el tiempo que compartiría con su hijo mayor.
-.-.-Fin Flash Back-.-.-
Con el libro en sus manos lo ojeo suavemente, encontrando que dentro de aquellas páginas existía mas de lo que debería, pero ninguna palabra expresada era el reflejo de la famosa obra literaria de Virgil. Sonrió con satisfacción, Gomory le conocía muy bien.
Con el libro en mano se dirigió a la salida, debía hacer alguna investigación, algo se encontraba mal ahí. Decidió ir hacia su departamento, cuando en la salida del edificio, presintió que le vigilaban. Concentrando su energía detecto una esencia del infamando merodeándolo aquello no le agrado y sin piedad alguna lanzo algunas espadas de hielo certeras para evitar el escape del espía, las afiladas armas sin piedad alguna perforaron sus extremidades.
La calle se encontraba vacía, en aquellos lugares no transitaba demasiada gente, mucho menos humana. Se sintió tranquilo en aquel aspecto, aun así el ser quedo pegado a una pared del edificio contiguo en un sucio callejón. Se acerco con su andar prepotente, y sus ojos fríos escudriñaron la escuálida figura grisáceas y de cabeza ancha, su repulsión no se hizo esperar, solo era un demonio espía, pero un tatuaje, un símbolo antiguo le hizo entender que su enemigo se encontraba en su espalda, dispuesto a destruirlo.
Todo llego a su cabeza en una ráfaga, todo lo que explicaba la segura desaparición de Gomory; todos los caminos desembocaban a una traición. Entonces se dio cuenta de algo, y sin poder ocultar sus emociones, los orbes azules se abrieron pasmados ante la revelación, el presagio de aquella canción, el recuerdo de su madre, el que solo la Eneida se encontrara en aquel estante, todo indicaba a un camino.
- "¡Ángela!"
Debía regresar lo mas pronto posible, por lo que necesitaba los medios humanos que solo una mujer podría proporcionarle, así que sin esperar más se dirigió hacia el edificio donde algunos aliados demoniacos se establecían, para tener un control sobre el mundo humano.
La enorme torre era visible desde varias cuadras a distancia, un edificio imponente que reflejaba la soberanía que aquellos demonios implantaron sobre los humanos, controlándolos por aquel flanco débil que demostraba cada sociedad… la ambición, el dinero.
Al no tener tiempo que tratar con humanos, y mucho menos tener la tolerancia para encontrárselos, decidió ejercer su travesía sobre los edificios alrededor, evitándole el contacto con las personas, además de permitirle una facilidad en su guardia y movimientos en caso de cualquier ataque. Los humanos raramente lograban distinguir algún demonio movilizarse de la forma en la cual el guerrero de cabello platinado lo hacia en aquel momento, era mas como un destello azulado que se perdía con los tonos claros del cielo.
El edificio pronto se presintió frente a el, imponente como la ultima vez que le vio, sin embargo algo le indicaba que debía cuidar sus pasos, como si el presagio decidiera perseguirle y demostrarle su existencia, llevándole por los caminos que el posiblemente jamás habría tomado, se encontraba sobre la marquesina del edificio frente a su objetivo, lo siguiente a pesar de ser una sorpresa fue una reacción rápida debido a su entrenamiento y su forma de vida, su actuar aun mucho antes del razonamiento.
-.-.-.-.-.-
El viento soplaba suave llevando consigo la brisa salina que engalanaba la costa, los arboles alrededor se mecían con el movimiento suave del viento, pero entre las corrientes de aire un extraño susurro podría escucharse, uno que a los oídos le es imposible capturar, pero aquellos que escuchan con atención en su alma, podrían escuchar con claridad.
Ángela Blackthorn era una persona que escuchaba con el alma, que miraba con su corazón y vivía con sus sentimientos a flor de piel cada día, aun cuando a cambio de todo aquello recibiera "nada" según su "pareja" a ella poco le importaba, pues aquella "nada" era todo lo que necesitaba para continuar con su vida, para vivirla de forma plena y feliz. Pero eran aquellos susurros mensajeros de aquellos oscuros auspicios lo que provocaba que la dulce mujer de cabellos azabache dudara sobre la vida, la felicidad, sobre "nada".
Así que se encontraba frente a su ventana, dejando que el aire fresco le rodeara, humedeciéndola sutilmente con la brisa salina. La dama de ojos jade, observaba el viajar de las nubes, como pronto aquellos esponjosos cúmulos blancos desaparecían sobre el azul claro del cielo, dejando paso a nubarrones oscuros.
Estiro la mano hacia fuera de la ventana, sintiendo sobre su piel el aire que se tornaba frío y las primeras gotas de lluvia, poco a poco los golpes del agua cayendo sobre las hojas de los arboles, la casa y sobre el mar mismo se formo en un ruido que lo inundo todo, apagando tenuemente la dulce música que su hija creaba sobre el piano, sin embargo aquella melodía le creaba en ella una sensación de intranquilidad, aun cuando la pequeña no dejaba de practicarla, como una fuerte necesidad de repetir aquella melodía una tras otra, como auspiciando algún evento futuro, la mujer adulta sentía la intranquilidad de aquella música.
- Un mal augurio –dijo hacia el vacio frente a su ventanal- Virgil ¿me amas? –dudo después de tanto tiempo la mujer- Por favor, necesito que estés aquí… regresa pronto.
Un desasosiego se produjo en la mujer desde el instante en que al despertar el cuerpo de su amante, de su compañero, ya no se encontraba. Aun cuando este le aseguraba seria un viaje rápido, el desazón que le provocaba aquel distanciamiento no la dejaba tranquila, aun cuando se daba razones lógicas e incluso ilógicas, ella se encontraba sumida en un abandono, en un temor de que su vida cambiaria, y eso la llevaba a dudar sobre los sentimientos y emociones de su pareja, sobre la necesidad que existía de ella por encontrar cada mañana aquellos ojos azules que estaban marcados en su memoria, esa horrible ansiedad de sentir sus cálidos brazos, de sentir la protección de su alma bajo el cuerpo del poderoso guerrero de cabellos blancos.
Había cavilado tanto aquello, que incluso se sentía enferma de si misma por tener esa pretensiosa necesidad de estar con el, de tenerlo cerca, sin embargo desde que ella lo moridera a el, en su ser se presentaban emociones descontroladas que en ocasiones ella no reconocía como propias.
- "Acaso… ¿Esta ansiedad es de el?" –Se preguntaba la mujer agotada por controlar el ímpetu que nacía en ella de salir a buscarlo- "Gomory menciono que la unión con un demonio era muy diferente a la de los humanos, que por ello los demonios no la practicaban mucho, pues dejaban expuesto lo que son a otro ser… Virgil, regresa pronto, odio sentirme así, odio que te sientas de esta forma"
-.-.-.-.-.-
El cuerpo abultado, que se encontraba entre sus brazos, después de ser arrojado por los aires de lo que si los cálculos y la memoria del albino no fallaban, era de sus oficinas, le hizo estar alerta.
No era alguien que trabajara para el, pues era joven, tal vez apenas doblaba la edad de su hija, además no era un desconocido, podría reconocer aquellos rasgos donde fuera.
Era increíble como su cuerpo reacciono apenas vio el cuerpo surcando los cielos, dejándose llevar en una caída libre de una altura realmente imponente, finalmente al tomar el cuerpo entre sus brazos en una extraña reacción de su cuerpo. Apenas calló sobre el techo donde observo aquella caída, cuando un segundo cuerpo caía por los aires, aun cuando este era mas una masa de brazos y piernas, además de que emitía poderosos gritos.
A los segundos que el otro cuerpo se encontraba afectado por la gravedad, los vidrios del edificio al que se dirigía Virgil comenzaron a estallar, los gritos de personas desesperadas por salir, los cuerpo de algunos demonios cayendo estrellándose en el pavimento convirtiéndose en una masa sanguinolenta, y entonces el segundo cuerpo hizo presencia junto al albino.
No demostró sus sentimientos, su mascara de frialdad le ayudo a no demostrar alguna alteración, pero esa incertidumbre lo provocaba el observar como un edificio que mas era una fortaleza para humanos y demonios, contra humanos y demonios, fuera destruida de forma tan brutal. Se acerco al cuerpo del que rápidamente distinguió tres seres, a todos les concia.
- El presagio –susurro para si mismo al tiempo que dejaba el joven cuerpo de entre sus brazos sobre el suelo. Camino hacia los tres seres logrando liberar a dos, que si bien no estaban heridos si lo suficientemente aturdidos para que el albino los retirase del mas herido, del demonio que seguramente lo protegió.
- Amo… Virgil –susurro aquel ser bañado en sangre- Es, una… emboscada… traición… acoja a mi hijo amo… protegí a Sharon… el objetivo es… su… su… la… da…m…a…
Ninguna palabra mas salió de aquellos labios, el cuerpo de apariencia humana pronto se transformo en un extraño ser de armadura oscura, sus ojos se alargaron mostrando un iris total de un profundo azul, tan profundo que podría confundirse con negro. Sus manos semi humana marcaban sus garras retractiles. Un demonio al cual Virgil podría reconocer como uno casi tan poderoso como su padre e igual que el, tan amante de los humanos. Entonces como una ultima voluntad su cuerpo comenzó a desvanecerse hasta formar un millar de pequeñas chispas negras que envolvieron al menor adormecido sobre el suelo, uniéndose a el.
El poderoso semidemonio, observo aquella situación, el edificio se consumía por enormes llamas negras, aquello era mas que obvio, todo era algo demoniaco.
- "Primero la desaparición de Gomory, ahora la muerte de Nimun´Nane, la destrucción de este edificio que es un cuartel para la guerra… aun cuando todo muestra que es un ataque directo, las palabras de Nimun´ me hacen pensar que es personal contra mi… Ángela, ocúltense hasta mi llegada"
Continuar…
Espero que los capítulos les gustaran, lamento mucho, mucho, mucho, demasiado la espera, sin embargo espero que haya valido. Sin esperar mas contesto los comentarios, que agradezco de todo corazón.
Carrieclamp. Hola, ahh, por favor no digas eso de "no debiste molestarte" lo que se hace de corazón no se agradece mas que con una sonrisa, que aun cuando no la puedo ver, no importa. Gracias por apoyar al Virgil que plasmo en la historia el que sea del agrado de ustedes significa que no estoy tan perdida, eso me anima mucho. Sobre el plagio pues es horrible, pero deseo dejarlo atrás, haya esa persona mentirosa. Gracias por tu apoyo, espero que te encuentres bien, cuídate y Animo.
Yvori Gevura. Hola, yo bien espero tu igual, bien creo que si realmente soy pacifista, no es que no tenga impulsos violentos como cualquier ser, de hecho soy de las típicas amigas golpeadoras "de cariño" jejeje, sin embargo ¿Quién no espera un mundo mas pacifico y justo? Se que eso no podrá obtenerse y seguramente el ser humano destruirá mas este mundo, se matara y cometerá muchos crímenes que siquiera nombre tendrán, y aun asi tal vez (esto no me gusta pensarlo, me gusta mas ser positiva) no llegue a una conciencia colectiva en donde no solo los intereses individuales sean lo primordial. Pero aun queda mucho tiempo, yo no planeo cambiar al mundo, con una sola persona que entienda mi forma de pensar, mi esperanza por el mundo, mi amor a la vida, con ello me doy por bien servida. Sobre el vivir, es verdad, ahí es donde las personas nos diferenciamos de aquellos que hacen mal, de aquellos que cometen lo pero del mundo a mi pensar "ser indiferentes" y aquellos que hacen mucho o poco, pero luchan cada dia no solo en pro de si mismos, también buscando el apoyar a otros. Pero dejando de lado eso, me alegra que el capitulo te gustara, sobre revelar el final, bueno eso es porque como algunos igual que tu ya leyeron "Niñera a prueba de demonios" se dan una idea del final, sin embargo, bueno espero que les guste lo que viene pronto. Jejeje no trabajo con los de Capcom, si fuera así ya habría presionado para que sacaran un juego con Vergil, que es quien me encanta. Espero que te siga gustando la historia, cuídate y nos leemos pronto.
PoisonxShuly. Espero que te entretengas un largo rato leyendo, siempre pasa, la verdad es que yo como lectora en ocasiones doy un tiempo a los fics para ver si se actualizan, espero pronto actualizar de nuevo.
Nekom0mo. Bien siempre esos deberes, yo en la universidad me la pasaba mas aquí que en clase… jejeje si es malo tener internet libre en la escuela. Me alegro que a ti también te guste el precioso de Virgil, me alegro que te guste el capitulo y tratare de continuar lo mas pronto posible, gracias a ti por leer la historia, tus comentarios me alientan a continuar.
Misha Keehl. Me siento amenazada por un zape… jejeje espero que te guste la historia, y gracias por entender sobre el plagio, se que también eres un escritora y una muy buena… de quien espero pronto leer algo mas, gracias por tu tip para proteger mis historias, una vez que tenga internet en casa me pasare por ahí, en verdad te lo agradezco, y gracias por tu Animo.
Por último solo disculparme por el atraso la verdad ya estaba casi todo el capitulo desde hace un buen tiempo, sin embargo no me gustaba del todo, al final lo alargue solo un poquitín, espero que el próximo si salga en verdad grande, aun cuando ya llevo la mitad, exprimo mis neuronas lo mas que puedo, jejeje espero pronto saludarles de nuevo. En el próximo capitulo daré el significado del nombre que use sobre el sirviente de Virigil, lo que sucede es que olvide el significado xD perdón, son nombres Indígenas de México.
