-Amor quien busca-inquirió saliendo a la sala.- Alice- dijo Edward.
-Hola Edward- le dijo su hermana.-Podemos hablar-inquirió.
-Claro Alice- dijo Edward y se encaminaron a la cocina.
-Amor quien busca-inquirió saliendo a la sala.- Alice- dijo Edward.
-Hola Edward- le dijo su hermana.-Podemos hablar-inquirió.
-Claro Alice- dijo Edward y se encaminaron a la cocina.
Un incomodo silencio reino en la sala. Jasper me observaba entre sorprendido y decepcionado.
Decidí romper el silencio.
-Escúpelo Jazz-le dije.
-Como fuiste capaz Bella- dijo bajito- Maldita sea esto es una misión. Te estás arriesgando demasiado... Mira que meterse a la cama de...
-Lo sé y lo siento por no haber hecho bien las cosas- dije segura de mis palabras- Por eso voy a renunciar-le avise.
-Estas loca Bella-espeto- Son unos mafiosos.
-Si lo sé- dije- Pero Edward no es así.
-Te deslumbro Bella-dijo.
-No lo hizo-discutí.
-Sí-replico- Si lo hizo.
-Ya basta Jasper- le dije.
La discusión me estaba irritando. El no conocía a Edward.
-Te cambiará en cualquier momento por otra como lo hacen todos- me dijo serio.
Me lastimaron tanto sus palabras, era tan poquita cosa para él.
-No puedes hacer nada la decisión esta tomada- dije.
-No comprendo...- susurró sacudiendo su cabeza.
Escuchamos a Alice y Edward acercarse.
-¿Se conocen?-pregunto Alice.
-Sí-respondí y Jasper me miro como si estuviera loca.-Somos amigos.
-Que pequeño es el mundo- dijo Alice eufórica.
-Sí-coincidió Edward.
-Bien Edward-dijo Alice-Jasper me salvo la vida ayer como te conté.
-Gracias hermano- le dijo Edward palmeándole el hombro.
-No hay de que- dijo Jasper.
-Bueno venia a invitarlos a un día de campo con la familia-anunció Alice.
-¿Cuándo?-preguntó Edward.
-Mañana, estará Emmet allí- rió bajito-Dice que quiere presentarnos a una amiga.
-Emmet presentar una chica-dijo Edward pensativo-Eso si que lo tengo que ver.
-Estoy de acuerdo-dijo Alice.-Ya nos vamos.-anunció-
-Adiós Hermanita- le dijo Edward y alboroto sus cabellos.
-Edward- se quejo Alice y Jasper rió.
Así que ahora eso le parecía divertido. No era él quien decía que me habían deslumbrado, por lo visto el iba por el mismo camino.
-Un placer conocerte Bella-dijo Alice y me abrazo- Nos vemos mañana.
-Adiós Bella-dijo Jasper y me dio una mirada elocuente.
-Adiós Jazz- le dije.
Al salir Alice y Jasper, Edward me tomo de la cintura y me pego a su pecho. Marco un camino de besos por todo mi cuello, que enviaba miles de sensaciones a mi cuerpo. Jade cuando mordió mi cuello.
-Te ves demasiado sexy con mi camisa-susurró mordiendo el lóbulo de mi oreja. Me pinte de rojo al escuchar esas palabras.
-Gracias- le dije.
-Vi que preparaste un rico desayuno- dijo.
Asentí.
Luego de desayunar, jugando a tirarnos la comida. Nos metimos a bañar por separado. Edward se quejo un poco ya que no quise bañarme con él, pero no estaba lista para eso. Tenía un poco de vergüenza aunque parezca ilógica ya que con él había perdido mi virginidad.
-¿A donde vas?-me preguntó al salir del baño. Y verme vestida.
-Necesito arreglar algunas cosas de la universidad- le dije.
-Puedo acompañarte- me dijo.
-No- dije demasiado rápido.
Frunció el ceño.
-¿Por qué no Bella?- me preguntó irritado.
-Edward- le dije mordiéndome el labio- Sabes que soy independiente.
-Lo sé amor- me dijo- Pero quiero acompañarte.
-No-dije.
-Como quieras- dijo enojado.
-Edward, por favor quiero ir sola. ¿Si?- le pregunte haciendo un puchero.
-Esta bien- me dijo- Pero regresas aquí luego que terminas.
-Claro- le dije con una sonrisa.
Me dirigí a mi departamento a buscar algunas mudas de ropa; ya que Edward me había pedido que me quedara en su departamento, porque mañana pasaríamos el día con su familia. También aproveche para redactar mi carta y colocar mis artículos los cuales no volvería a usar jamás.
Llegue a las oficinas y me dirigí directamente a la de Garret me anuncie y su secretaria me dijo que pasará. Al entrar estaba en una conversación telefónica y me indico que me sentara, así lo hice.
-Ya tienes pruebas-inquirió.
-No- le dije- Ten. Le entregue un sobre amarillo.
Lo leyó varias veces y me miró sorprendido. Se paro de su silla sacudiendo las manos.
-Estas demente- me dijo- Eres una de las mejores Bella, tienes futuro y piensas tirarlo a la basura como si nada.
-La decisión esta tomada- me limite a decirle.
-Bella- dijo enojado- Estas tirando tu carrera a la basura.
Asentí.
-¿Qué ha pasado para que tomes una decisión como esta?- me pregunto.
-Razones personales- respondí.
Sacudió su cabeza y suspiro.
-Es una verdadera lastima perder a alguien con tanto futuro como tu Bella- me dijo.
-Lo siento- le dije- Aquí tienes- saque mi pistola y mis artículos.
-Fue un placer trabajar contigo Bella- me dijo abrazándome.
-El placer fue mío Garret- le dije con un nudo en la garganta.
-Sabes que las puertas siempre estarán abiertas para ti- me dijo.
-Lo sé- le dije.
Salí directo al departamento de Edward quería pasar toda la tarde con él.
Se estaba volviendo en una adicción. En mi adicción y yo estaba gustosa de ser adicta, me estaba volviendo loca.
Había tirado todo a la basura por él.
No me estaba comportando de la manera más racional para ser sincera, pero bien dicen por ahí que el amor es ciego.
Y siendo honesta no me arrepentía de haber renunciado, era hora de vivir sin mentiras.
Me habían enseñado a odiar la vida que llevaba la familia de Edward, pero ahora debía aprender a vivir en ella, lo amaba demasiado y estaría dispuesta a hacer cualquier cosa que él me pidiese. Entraría a la mafia y me convertiría en parte de ella, por él.
Pasamos la tarde viendo películas romanticas, se que Edward las veía solo para reírse de mí cuando lloraba en los momentos tristes y románticas en fin toda la película.
Preparamos un poco de pizza ya que la mitad de ella Edward el hecho a perder aventándola por toda la cocina, lo regañe ya que la comida no se botaba y por lo que me había dado cuenta él tenía ese mal hábito.
Ya caída la noche escuchamos un poco de música y me dormí en su pecho.
La mañana llego acompañada de un brillante sol, estaba feliz de por fin sentirme libre.
Sólo faltaba un pequeño pero gran detalle, decirle la verdad a Edward, aún no me sentía preparada, pero sabía que tenía que decírselo.
Besé su pecho y acaricie cada parte de su perfecto rostro. Sonrió con los ojos cerrados. Él era la viva imagen de un ángel.
-Buenos días dormilón- susurré besando su nariz.
-Buenos días princesa- susurró atacando mis labios.
-Debemos arreglarnos-dije todavía contra sus labios.
-Quedémonos un rato más-dijo.
-No Edward- lo regañe- Tus padres nos esperan.
-Un ratito más-pidió.
-No- dije- Vamos- me pare y jale su brazo.
El camino al bosque fue muy divertido, me la pase cantando canciones de Breaking Benjamin para relajarme un poco.
Edward me ayudo a bajarme del auto ya que mis pies se habían dormido, a él le pareció de lo más gracioso ese hecho.
Una señora de ojos esmeraldas idénticos a los de Edward se acerco a nosotros mostrando una sonrisita picara.
-Buenos días- saludo educadamente.
-Buenos días- respondimos Edward y yo a la vez.
-Bella-dijo Edward- Te presento a mi madre Esme- abrazo a la adorable señora de ojos esmeraldas y sonrisa sincera.
-Un gusto señora- le dije extendiendo mi mano.
-Nada de señora mi niña me haces sentir vieja-dijo sonriendo- Llámame Esme.
-Un gusto Esme- dije.
-El placer es mío Bella-dijo.
Un hombre de cabello negro rizado y musculatura como de levantador de pesas se acerco a nosotros, venia riendo. Era como un osito ya que su rostro parecía de niño.
-Eddie- saludo a Edward.
-Odio que me digas así Emmet- le dijo Edward irritado.
-Wao- exclamó mirándome, me sonroje de inmediato.- Debes ser Bella- se acerco a mí y beso mi mejilla- Eres realmente hermosa- mi cara debía parecer un poema.
Le sonreí.
-Hola Bella- saludo Alice.
-Hola Alice- le dije-¿Cómo estas?- le pregunté.
-Bien- dijo.
-Bella- me llamo Emmet, volteé para verlo- ¿Nos hemos visto?-preguntó curioso.
Dios santo, y si él llegaba a reconocerme. Pero yo nunca lo había visto a él.
-No creo que la conozcas Emmet-dijo Jasper- Bella tiene poco tiempo de vivir aquí al igual que nosotros.
-Es que tengo el presentimiento de que la he visto antes- dijo pensativo.
-No lo creo- le dije- Yo te recordaría.
-Claro- dijo sonriendo- A los guapos como yo- se señalo- Nunca se olvidan o ¿no?-inquirió.
Me reí.
-Vayamos a sentarnos -dijo Alice.
Sentados en un lindo mantel se encontraba un hombre muy guapo tenía los ojos esmeralda como Edward y una sonrisa cálida, parecía un actor de cine. Y a lado de él estaba Jasper y Rosalie.
Rosalie... ¿Qué demonios hacia ella aquí?
Mi amiga corrió hacia mí al verme y me abrazo.
-Jazz me lo contó todo- me susurró muy bajito. - Yo te apoyo Bella.
-¿Qué?- inquirí incrédula.
-Cuenta conmigo-dijo.
-Gracias-susurré de todo corazón.
-Bella- me llamó Edward- Te presento a mi padre.
El señor Cullen se acerco y beso mi mano como todo un caballero. Era increíble que alguien tan despiadado como decían que era él actuara de una forma tan correcta.
-Un gusto- le dije.
-El gusto es mío- dijo y sonrío.
Comimos y reímos de las ocurrencias de Emmet era un chico muy gracioso. Pude notar como Rosalie se derretía con solo mirarlo.
Jasper estaba frío y distante. Miraba a Alice sólo cuando ella le hablaba, sería difícil convencerlo de que dejara esto.
Jugamos cartas por mucho tiempo, haciendo pequeñas apuestas como quien invitaría a la próxima salida.
-Bella- susurró Edward en mi oído y me estremecí.- Te quiero mostrar algo.
-Vamos- le dije parándome del césped.
Tomados de las manos nos adentramos en el hermoso bosque.
-Edward. ¿A dónde vamos?-le pregunté algo impaciente. Ya llevabamos quince minutos caminando.
-Paciencia amor- me dijo esbozando una sonrisa.
Chicas aquí les dejo otro capítulo de La Misión.
Espero les agrade.... Gracias x sus reviews....
YA SABEN PULSEN EL BOTONCITO VERDE Y HÁGANME SABER QUE LES PARECE.¿?
LAS QUIERO......
BESOS Y ABRAZOS.
LU393....=)).
