Me separo de sus fuertes brazos y sonrió con aquella sonrisa que me quitaba el aliento y a la que tanto había extrañado. Aquella que siempre iluminaba mis días.
Frente a mí estaba el sol de mi vida. Jacob Black.
-Estás preciosa Bella- dijo con una sonrisa.
-Tú también estás muy guapo- lo señale.
-!0h! sí como no- dijo fingiendo una voz presumida.
-No has cambiado Jake- le dije.
-Tú tampoco Bells- susurró.
-Bella-me llamo mi madre- Presenta a Jake.-exigió.
-Claro lo siento- les dije apenada.-Este es Jacob mi mejor amigo- lo presente a todos.
Jake asintió y esbozo una gran sonrisa, esa que siempre lo caracterizaba y la cual yo adoraba.
-¿Quieres quedarte a cenar?- le preguntó mi madre.
-Él se quedara- respondí por él y tome su mano para que se sentara junto a mí.
-No sabía que tenias tan buenos amigos Bella- susurró Edward sólo para mí.
-Edward por favor- le suplique. Lo que menos deseaba eran sus celos y una pelea con Jacob.
-Como quieras- dijo irritado.
-¿Podemos hablar?-me preguntó Jacob mirando a Edward.
-Sí- respondí - Ya vuelvo Edward- le avise, pero no me contesto.
Camine hacia el patio de la casa, y me senté en la bien cuidada grama de mi padre.
-Es tu novio-afirmo.
Asentí.
-¿Lo amas?-inquirió.
-Sí-respondí.
-No pudimos llegar a cumplir nuestra promesa-susurró.
-Estás con alguien-lo acuse. La sangre empezó a hervirme no sabía que me ocurría, pero no me imaginaba a Jake con nadie.
-No Bells- me dijo-Tú fuiste quien la rompió.
Mi corazón se encogió por sus palabras.
-Lo siento- murmure con los ojos llenos de lágrimas.
-No llores preciosa- me abrazo- Prometimos que nos casaríamos si no encontrábamos a nuestra otra mitad, no debes sentirte mal Bells. Ya tú la encontraste.
-No merezco tener amigos como tu- le dije rompiendo en llanto.
-No digas esas cosas Bells- me regaño.
-Es cierto Jacob- lo contradije.
-¿Por qué dices esas cosas Bells?- me preguntó.
-Le mentí a Edward sobre quien soy-le confesé.
-Cuéntame todo-me pidió.
Le conté todo lo ocurrido sin omitir ningún detalle. Jacob sólo se limito a mirarme y asentir de vez en cuando.
Sólo con Jake podía desahogarme, él era de las personas que nunca te juzgan y siempre está ahí para darte un buen consejo o para ayudarte a salir de los problemas.
-Debes decirle la verdad Bella- opino.
-No puedo Jake- dije sollozando.
-Debes-repitió- Luego será más doloroso.
-Lo sé- dije.
-¿Tienes miedo?-inquirió.
-Si-respondí- Le temo a que él no me quiera perdonar.
Jacob se arrodillo frente a mí sostuvo mi rostro entre sus grandes manos, y me miró directamente a los ojos.
-ÉL es un ímbecil si no te perdona Bella- susurró y su increíble aliento me pego con fuerza.
Mi mano sin permiso, acaricio su rostro. Empezó por su frente, bajo por su nariz y dibujo la línea de sus labios.
Jacob se estremeció cuando toque sus labios y se acerco a mí.
-Bella-susurró colocando su frente en la mía.
Me quede sin habla...No me salían las palabras.
Jamás habíamos estado tan cerca.
Nos estábamos dejando llevar por el momento.
-BELLA-gritó Jasper y nos sobresaltamos, separándonos de inmediato- Ya está lista la cena- avisó.
Agradecí tanto que hubiese sido Jasper quien nos aviso, porque si hubiera sido otra persona pensaría lo peor.
-Vamos- dijo Jake tomándome de la mano.
La cena paso entre una charla muy divertida, ya que mi padre no podía dejar de hablar sobre sus experiencias adolescentes. Ayude a mi madre a limpiar la cocina, mientras los demás compartían experiencias.
-Le contaste todo a Jacob- afirmó.
-Sí-dije.
-Lo extrañabas ¿No?-inquirió enarcando una ceja.
-Mamá- me quejé.
Mi madre y Charlie, al igual que Billy y Sue los padres de Jacob siempre habían soñado desde que éramos pequeños que algún día fuéramos familia.
-Tranquila Bells, yo no soy Charlie- hizo una mueca- Sé que eres feliz con Edward.
Sonreí.
-Ve se que quieres estar con él- me dijo pellizcando mi mejilla.
Casi corrí a la sala, pero al llegar vi a todos viendo películas menos a él.
-¿Dónde está Edward?-le pregunté a Alice.
-Salió a tomar un poco de aire.-respondió y volvió a mirar la televisión.
Camine hasta la acera de la calle y ahí lo encontré, contemplando la luna... Se veía tan irreal, tan hermoso...
No merecía tener a alguien así.
-Edward- lo llamé y volteó a mirarme.- ¿Podemos hablar?-inquirí.
Asintió y se sentó en la acera. Me senté junto a él.
Iba a hablar cuando alzo una mano en señal que guardara silencio.
-Bella-susurró- Hay muchas cosas que no sabes de mí.
-Eso no importa- le dije.
-Si importa- me contradijo- Importa porque estoy poniendo en riesgo a tu familia.
-¿Qué es tan grave para que digas esas cosa?- le pregunté ya sabiendo la verdad.
Dile la verdad de una buena vez...Me hablo una voz en mi interior.
No puedo tengo miedo....pensé.
-Mi familia pertenece a la mafia- murmuro- Y te pedí que invitaras a mi familia ha este viaje, porque una organización planea dar un golpe y necesitábamos escondernos.
-¿Cuál es el motivo del golpe?-pregunté.
-Desapareció un gran cargamento y están culpando al hermano de mi padre-respondió.
Carlisle tenía hermanos.....No lo sabía.
-¿Cómo se llama el hermano de tu padre?-le pregunté.
BASTA... te estás comportando como una agente encubierta y eso ya paso.
-Aro Cullen-respondió.
-¿Crees que él lo haya hecho?- no pude evitar preguntarle.
-No lo creo-respondió- Detrás de esto se que se encuentra Cayo Vulturi.
Cayo Vulturi....Él más sangriento de la mafia.
-Somos unas malas personas Bella- dijo con tristeza.
-No lo eres- dije y lo abrase fuerte. La mala persona aquí soy yo, por no decirte la verdad.
-Te Amo mi vida-susurró.
-Yo también te amo Edward- susurre.
-Eres la persona más maravillosa que he conocido- susurró- La más pura y sincera...Te amo más que a mi vida Bella.
-Edward yo....-intente hablar. Era el momento de decirle la verdad.
-No digas nada mi amor-me pidió- Déjame hacerte mía está noche. ¿Si?-inquirió con su sonrisa torcida.
Asentí. Lo necesitaba tanto.
-¿Dónde?-preguntó con una risita.
-Sígueme- le dije.
Camine hacia el bosque. Y en medio de la oscuridad logre encontrar la casa en el árbol donde solía jugar de pequeña junto a Jacob.
Subí a la casita y le indique con mi dedo índice que hiciera lo mismo. Me sentía como una niña chiquita cometiendo su peor travesura.
-Hummm.....-murmuro.-Es bonita- comentó
-Es la casita del árbol- le informe con una sonrisa.
Ataco mis labios con impaciencia, deslice su camisa fuera de él y empecé a besar su esculpido pecho, mientras el trataba de quitarme mi blusa.
Cuando por fin saco mi blusa, masajeo mis pechos por encima del sostén, jalando mis pezones.
-EDWARD-gemí cuando tome uno de ellos con sus suaves labios.
Me separe un poco y el gruñó, baje con cuidado el híper de sus pantalones y él se los quito con desesperación.
-Bella-susurró y desabrocho mis jeans y bajo el zíper.-! OH! Bella- gimió quitando mis braguitas- Estás tan lista para mí.
Me pinte de rojo por su comentario.
-Voltéate- ordenó. Y así lo hice.
Besó mi cuello y lo mordió, mientras yo trataba de respirar y aferrar mis manos a la madera de la casita.
Coloco sus manos en mis caderas y mordió mi hombro. Estaba un poco nerviosa por la nueva posición.
-Arquea tus caderas Bella- me pidió. -Bien-susurró cuando lo hice.
Entro lentamente en mí, y aferro sus manos en mis caderas. Empezó a moverse rápidamente, me apretó a su pecho y entro tan profundo como pudo.
La sensación que producía el contacto de nuestras pieles, era fascinante.
-EDWARD-gemí. Cuando sus movimientos se hacían más intensos.
-BELLA.............-gritó tan fuerte que estoy casi segura que se escucho en mi casa....- Voy a terminar- me avisó.
Y con una última embestida terminamos. El orgasmo fue asombroso, me sentí nadando entre las nubes de la cima del cielo.
-Eso fue espectacular- susurró cuando tratábamos de recuperar la respiración.
-Asombroso- le dije con una sonrisa.
Recosté mi cabeza en su pecho y él aún seguí dentro de mí. Sentí su respiración acompasarse, lo que significaba que se había dormido.
Acaricie la línea recta de su nariz y luego sus mejillas. Edward era todo un Dios Griego de eso no había duda.
Mientras caía en el sueño, escuche unos pasos, pero no les preste mucha atención ya que podían ser los de cualquier animal del bosque.
Sentí una luz que me pegaba directamente al rostro y me levante sobresaltada.
-ISABELLA SWAN-gritó mi padre.
! Rayos! Que carajos hacia Charlie aquí.
Edward se despertó por el gran gritó de mi padre.
-Charlie- logro pronunciar Edward de la impresión.
-BAJEN YA- ordenó molesto.
Nos vestimos deprisa, ninguno de los dos hablo ya que estábamos asustados por lo que acababa de suceder.
Al bajar de la casita del árbol nos encontramos con las risitas pícaras de todos menos mi padre y Jacob.
-Cullen- dijo mi padre furioso- Lo espero en la casa para hablar- ordenó y Edward lo siguió como soldado.- Tu también Bella- gritó.
Asentí.
Los demás rompieron a carcajadas menos Jacob quien se veía triste ¿?.
-Vamos a ver que sucede- dijo mi madre entre risas. Y los demás la siguieron.
Jacob seguía aún parado frente a mí.
-Jake- le dije- ¿Qué te pasa?-pregunté. Qué pregunta tan estúpida no crees Bella... me reprocho una vocecita en mi interior.
-Ensuciaste nuestra casi del árbol- me gritó furioso.
Y yo me encogí por el veneno que destilaron sus palabras.
-Jake- intente decirle, pero el salio disparado hacia su auto- Jacob-lo volví a llamar, pero me ignoro.
Se subió a su auto y se perdió por las calles.
Le había fallado a mi mejor amigo....
! OH!!OH! Jacob se enojo........ ¿Creen que estuvo bien que Bella lo hiciera en la casita del árbol? Si era un lugar tan importante para ella y para el guapo de Jake.
! Hola! ChIcAS aquí otro capítulo de La Misión...
Espero que les agrade..... Dejen sus comentarios a ver que tal ¿?. Saben que sus comentarios son muy importantes para mí y ellos me motivan a inventar más locuras para mis historias.
MIL GRACIAS A TODAS LAS QUE dejan sus reviews. LAS QUIERO DEMASIADO......................
LAS ADORO CHICAS.....................
SE LES QUIERE DE GRATIS.......
LU393 lUiSSy......=))
