Luego de una charla de dos horas sobre la responsabilidad en una relación de pareja por parte de mi padre, al fin tuve un poco de paz.

Necesitaba hablar con Jake...

Me sentía como la peor persona del universo, bueno últimamente me siento así todos los días. Le había fallado a mi mejor amigo... Jacob no se merecía eso.

-¿A dónde vas?- me preguntó Edward.

-Necesito estar sola-respondí.

Asintió y subió hacia su recámara.

Y ahora como demonios llegaba a La Push... Piensa Bella............Ángela.

Corrí a su casa necesitaba que me prestara su auto. Toque desesperada la puerta de su casa.

-Ya va-gritó Ben mientras abría la puerta.-Hola Bella- me saludó.

-Hola Ben, ¿Me podrías prestar tu auto?-inquirí.

-Claro Bella- respondió y se dirigió a buscar las llaves.-Aquí tienes- me tendió las llaves.

-Gracias Ben- le dije.

-Por nada- me dijo.

Encendí el auto y maneje lo más rápido que pude hacia La Push, debía aclarar todo con Jacob.

Él menos que nadie se merecía que lo hiciera infeliz. Él siempre había estado ahí para mí y yo le había pagado tan mal...Manchando la casita que guardaba el tesoro de nuestra amistad.

Aparque fuera de la casa de los Black. Las luces aún seguían encendidas.

El corazón se me encogió al recordar mi pasado...

La Push guardaba tantos momentos importantes de mi vida. Mi niñez y mi adolescencia prácticamente la viví aquí. Con mi mejor amigo Jacob, y también con mis amigos Leah, Sam, Embry, Quil, Seth, Jared, Kim y Claire.

Cuanto extrañaba pasar todo un día en la playa y por las noches oír leyendas de los Quilets, contadas por Billy Black o el viejo Quil Alteara.

Divise una sombra que se dirigía a la playa, el viento me pego con fuerza y el olor de Jacob me inundo.

Camine tras él hasta llegar a la roca donde solíamos sentarnos de pequeños.

-¿Qué quieres Bella?-preguntó frío.

-Perdóname- dije tratando de hablar claro ya que las lágrimas me lo impedían.

-¿Por qué?-inquirió volteándose para mirarme.

El odio que reflejaban sus ojos me rompió el alma. Su expresión era de una rabia que me congelaba.

-Jacob- dije y trate de acercarme, pero él se alejo.-Perdóname- volví a decirle. Rogándole a los cielos que lo hiciera que me perdonara.

-¿POR QUÉ QUIERES QUE TE PERDONE BELLA?-gritó- Por hacer el amor con él, no puedo perdonarte por eso- cerro los ojos con fuerza- No fue suficiente que le enseñaras nuestra casa- se acerco a mí- También tenías que acostarte con él allí.

-Perdón- dije sollozando- Lo siento Jake.

-Ya no importa Bella- me dijo.

-Necesito tu perdón Jacob- dije tomando su mano.

-Suéltame- me pidió con una voz llena de odio.

-Jacob- susurre.

-BASTA BELLA-gritó y temblé por su odio- No quiero seguir sufriendo. Deja las cosas así- me pidió.

-Sufres por nuestra amistad- le grite herida.

-Sí- dijo- Sufro... siempre he sufrido- dijo con lágrimas corriendo por sus mejillas-¿Quieres saber porqué sufro?-inquirió acercándose a mí.

Asentí incapaz de articular ningún sonido.

-Porque desde que tengo uso de razón he estado enamorado de ti- susurró.

-Jacob yo no tenía idea- le dije.

-No quiero tu lástima Bella- dijo.

-Jacob- susurre tomando su cara entre mis manos y rozando mi nariz con la suya.

-Porque me estás haciendo esto Bella-susurró.

-Te amo- susurré.

-Yo también te amo Bella-susurró.

Era cierto lo amaba....Amaba a Jacob Black siempre fue así y siempre lo será, quizá por necia jamás lo quise aceptar, pero no se que clase de amor es el que siento por él... Y eso me partía el alma.

Acaricio mis mejillas, y beso las lágrimas que se derramaban por ellas.

Y sin aviso estampo sus labios contra los míos, abrí mi boca y él la suya nuestras lenguas se amoldaron a la perfección. Y recorrí hasta el último rincón de su boca y él hizo lo mismo con la mía. Cuando tuvimos la humana necesidad de tomar aire nos separamos, pero aún con nuestras frentes unidas.

Abrí los ojos lentamente para encontrarme con la sonrisa más pura y hermosa del universo, la de Jacob...

Pero la realidad cayó como un rayo, que parte todo a su paso.... A mi mente vino la imagen de Edward y todo lo que habíamos vivido. Y me sentí miserable al hacerlos sufrir a ambos.

Retrocedí unos cuantos pasos. Jacob se asombro de mi acción, lo mire y salí corriendo de allí.

No volvería a hacerle daño a la persona más maravillosa que conocía. Nunca más.

Edward POV.

-Buenos días Edward- saludo Peter.

-Buenos días Peter- dije estrechando su mano- Toma asiento por favor- le ofrecí.

-Gracias- dijo y se sentó- Investigue a la chica Edward.

-De eso te quería hablar Peter- dije con una sonrisa al recordar a Bella- Ya no quiero saber nada de ella creo que lo sé todo.

Peter abrió los ojos como plato.

-Estás enterado que ella es el enemigo- me dijo.

-¿De qué hablas?-inquirí.

-Isabella Swan es una agente encubierta de la policía del país y su trabajo al igual que otros dos policías llamados Jasper & Rosalie, es infiltrarse en su vida para tener las pruebas suficientes para atraparnos-me informó

-¿Cómo?-inquirí desconcertado.

-En este sobre esta todo Edward- coloco el sobre en la mesa y se paro- Nos vemos- se despidió y salió de la sala de juntas.

Tomé el sobre con manos temblorosas y leí su contenido. Era verdad Bella...Mi Bella era una agente de la policía y el único fin que tenía era atraparnos.

-MALDITA SEA-grite aventando todo lo que había a mi paso.-La odio- grite aún más fuerte.

-¿Qué sucede Ed?-preguntó Emmet entrando a la oficina.

-Mira ese maldito sobre- le exigí.

Lo ojeo por unos minutos y su semblante cambio a uno lleno de dolor.

-Son unos policías- dijo.

-Lo son-dije lleno de rabia- Y los quiero fuera de nuestra vida.

-¿Qué piensas hacer?- me preguntó.

-Quiero a Bella fuera de mi vida para siempre- dije seguro- No puedo creer que me halla enamorado de ella como un idiota.

-Es lo mejor- dijo- Yo también quiero a Rose fuera de mi vida, pero lo más difícil será decirle todo esto a Alice.

-Debemos decírselo, si llego a ver a ese maldito cerca de mi hermana, lo matare yo mismo- dije y salí de la sala de juntas.

Bella POV.

Estaba tirada en el piso de la recamara de mi departamento, terminando un trabajo sobre el escritor brasileño Paulo Coelho(N/A: Es mi escritor favorito), cuando sentí el azote de la puerta.

-BELLA-gritó Edward.

Camine a paso rápido a la sala. La voz de Edward se oía alterada.

-¿Qué pasa?- le pregunte.

-ERES UNA MALDITA MENTIROSA-gritó aventando una foto de ambos.

Estaba atónita por su comportamiento. Sólo una cosa podía ponerlo así. Sabía la verdad.

Edward sabía quien era...

-Edward yo quise decirte todo- le dije llorando- Pero tenia miedo.

-No mientas no quisiste decirme nada- dijo y apretó los puños- Me enamoraste y yo como estúpido caí en tu sucio juego.

-No es cierto yo te amo- le dije gritando entre sollozos.

-Te odio Bella o mejor digo te odio Isabella Swan agente de la Polícia Nacional- dijo con una sonrisa irónica.

Sus palabras me rompieron el alma en pedacitos... No sabía como todavía me encontraba de pie si por dentro me estaba muerta.

-¿Por qué tuviste que jugar conmigo?- preguntó- Bella yo te amaba, era capaz de hacer cualquier cosa por ti.

-Yo no jugué contigo Edward- le dije.

-Si jugaste conmigo a ver dime entonces como explicas esto- gritó.

-Yo renuncie por ti Edward- confesé- Porque me enamore como una loca de ti.

-No me hagas reír- dijo- Esa es la peor de todas tus mentiras Isabella.

-Es la verdad- le dije tratando de acercarme, pero tomo otra foto y la aventó rompiendo el espejo de la sala.

-Sabes lo que hace la organización cuando encuentra a policías infiltrados como tú y tus amigos- dijo sus palabras estaban cargadas de veneno.

-Si lo sé- le dije. Edward estaba sacando su lado asesino.

-Los matamos- murmuro riendo.

-Entonces porque no lo haces- lo rete. Ya no me importaba nada.

-No puedo- dijo- Jamás he matado a nadie y no pienso ensuciarme mis manos, con alguien que no vale nada como tú- me grito.

-Cállate- le grite tapando mis orejas me estaban matando sus palabras.

-No vales nada Bella- dijo- Y cuídate al igual que tus amigos, porque ahora si van a conocer quienes son los Cullen.

Dicho esto salió del departamento azotando la puerta tras de sí

Mi madre siempre decía que una mentira sólo hace daño cuando es descubierta... Y eso era lo que había pasado, ahora tenía que aprender a afrontar mis actos.

Caí de rodillas en el piso de la sala y me recosté a llorar.... Para tratar de calmar el dolor que oprimía mí pecho.

Todo había acabado y de la peor manera. Edward me odiaba y sé que jamás me perdonaría todas las mentiras que la había dicho.

Mi mundo se había venido a bajo... Por mis estúpidas mentiras.

Luego de llorar por un tiempo indefinido, me levante del suelo, y me dirigí a mi recamara a arreglar mi maleta. Ya no podía seguir viviendo aquí eso haría mi vida más dolorosa. Mi departamento estaba lleno de recuerdos, y si seguía allí me iba a consumir con ellos.

Llegue al aeropuerto a eso de las veintiún horas y partí hacia el lugar de donde nunca debí salir.

-Gracias- le dije al taxista cuando estuve afuera de su casa. Las luces estaban apagadas, así que tenía que ir a la ventana de su recamara.

Tire mi maleta y tome algunas piedrecillas para darle a la ventana. Lance más de cinco y la luz se encendió pero no abrió la ventana.

Quizá se habrá dado cuenta que era yo y no quería saber nada de mí...

Camine a buscar mi maleta y ver donde pasaba la noche.

-Bella- me llamó y mi corazón latió desbocado al escuchar su voz.

-Jacob-grite lanzándome a sus brazos.

-¿Qué haces aquí?-preguntó acariciando mi espalda.

-Jacob- me límite a susurrar...

Y estampe mis labios con los suyos... Lo necesitaba tanto....

Hola Chicas. Aquí otro capítulo.

No me maten...Por favor...Tranquilas Jacob y Bella no tendrán nada sólo que Bells está muy confundida.

Háganme saber que les parece el capítulo.

Gracias por sus reviews, alertas y favoritos.

SE LES QUIERE DE GRATIS.

BESOS Y ABRAZOS

Lu393.