1.

Cuando llegamos a Hogwarts todo era exactamente como lo esperábamos , había magia por doquier, y ni siquiera habían empezado las clases, el corredor era mágico, y había cosas volando por todo lugar, fantasmas y pinturas que se movían, mis padres habían hablado de esto hacia años, pero era aun más sorprendente cuando lo veía con mis propios ojos, la expresión en la cara de Albus al entrar a Hogwarts fue incomparable, yo creo que él piensa e imagina cuando nuestros padres estuvieron aquí, supongo que él quiere ser igual a su padre, todos estábamos asombrados mientras caminábamos pero de repente alguien de apariencia extraña nos paro, era una señora, tenía un sombrero de bruja, y estaba vestida de negro, y se podría decir que era bastante vieja.

-Los de primer año dejen su equipaje aquí.-Dijo ella señalando hacia una esquina.-El resto ya sabe que hacer.-Dijo refiriéndose a los que no eran de primer año.-Los de primer año síganme, iremos al gran comedor, ahí serán seleccionados por El Sombrero.-Dijo mientras caminaba.-Ah, mi nombre es Minerva McGonagall, la directora del colegio.

-Se ve bastante vieja.-Dijo Albus susurrando.- ¿Cuántos años crees que tenga?

Rose se volteo levemente y le pego en el brazo a Albus.

-¡Auch!, solo estaba preguntando.

-Eso no se pregunta.-Dijo Rose sonriendo.

-¡Es el momento Rosie! ¡Por fin sabremos en que casa quedaremos!-Dijo Albus prácticamente saltando.

-Por fin, solo quiero quedar lo más lejos de Slytherin.-Dijo Rose recordando a Scorpius.

-Recuerda lo que dije, ¡vamos tenemos que sentarnos!-Dijo Albus mientras corría.

-Como sea.

En el momento en el que se sentaron en la mesa la directora ya estaba sentada en su lugar rodeado de todos los otros profesores, y parecía lista para dar un discurso.

-¡Bienvenidos a Hogwarts escuela de Magia y Hechicería!, Los hechiceros y hechiceras más brillantes y poderosos han estudiado aquí en Hogwarts, nuestros alumnos son reconocidos mundialmente como jóvenes inteligentes y honrados, y ahora sin más preámbulos la ceremonia de selección para los de primer año, iremos llamando sus nombres, y después el gran banquete, supongo que estarán con hambre.-Dijo la directora antes de que todos aplaudieran.

-¡no puedo esperar para que digan mi nombre!-Dijo Albus emocionado.

-Tranquilo, tu serás de los primeros, ya lo veras.-Dijo Rose sonriendo

Genial, la ceremonia será con todo el mundo viendo, incluso el, solo escapa, piensa en otra cosa Rose, solo relájate. Rose se volteo para buscarlo, pero no lo encontraba, solo quería saber donde estaba sentado para saber hacia qué lado no mirar cuando estuviera sentada en el sombrero, duro unos cinco minutos buscando, pero no lo encontró, tal vez estaba sentado atrás, tan atrás que ella no podía ver, no quería parecer obvia así que se volteo rápidamente y para su sorpresa Albus ya no estaba a su lado.

-¿Albus?-Pregunto.

Cuando se dio cuenta Albus estaba en camino al sombrero, estaba con una sonrisa en la cara, estaba simplemente emocionado, cuando se sentó y la profesora le coloco el sombrero, hiso una cara muy extraña, ojala que quede en Gryffindor, de lo contrario su emoción se irá por el retrete, claro que quedara en Gryffindor, su hermano quedo en Gryffindor no hay duda. De repente el sombrero hablo.

-¡Gryffindor!-Dijo con fuerza.

La expresión en la cara de Albus fue incomparable, incluso abrazo a McGonagall, después salió corriendo hacia mí.

-¡Vez!, Te lo dije, todo iba a salir bien, después de todo solo los malos entran a Slytherin, suerte Rosie!-Dijo mientras le daba un beso en la mejilla a Rose y seguía para sentarse en la mesa de su nueva casa.

-¡Felicitaciones!-Grito Rose

Todos estaban emocionados, todos menos Rose, ella no quería saber en qué casa quedaría, solo quería aprender magia, la magia era lo que le daba sentido a su vida, la magia y los libros, ya que su madre siempre y ella siempre leían, Rose estaba distraída, estaba mirando al vacio.

-Rose Weasley Granger. –Dijo la profesora.-Rose Weasley Granger.

De repente Rose se dio cuenta de que era a ella a quien llamaban, y en ese momento salió corriendo hacia el sombrero, no quería que nadie la viera, después de todo lo que menos quería era ser el centro de atención, cuando el sombrero fue posado en su cabeza Rose se estremeció.

-¿Rose Weasley Granger no es así?-Dijo el sombrero.

-Si.-Dijo Rose nerviosa.

-Eres astuta e inteligente, tienes coraje pero eres insegura.-Dijo el sombrero.

-No soy insegura.-Dijo Rose decidida.

-Luchas por lo que quieres, me recuerdas a alguien.

-Creo que debería estar en Gryffindor.

-¿Por qué crees eso?-Pregunto el sombrero curioso.

-Soy corajosa, e inteligente, y lucho por lo que quiero, esas son las cualidades de una Gryffindor ¿no es así?

-Tienes razón, solo pensé que Ravenclaw sería mejor para ti, ¿no lo crees?

-No, Gryffindor es mi lugar.

-Entonces Gryffindor será.-Dijo el sombrero sonriendo.-Luchas por lo que quieres y eres valiente, ¡Gryffindor!-Dijo el sombrero gritando y unos segundos después todos aplaudieron.

-Gracias.-Dijo Rose sonriendo.

Cuando Rose se sentó tardo unos segundos en decir su nombre, la profesora lo pronuncio y Rose volteo ahí estaba el, levantándose nervioso, pero aun así hermoso.

2.

En el momento en el que escuche su nombre Rose Weasley Granger, supe que no solo era Weasley si no Granger, el apellido de la gran bruja "sangre sucia", salvo el mundo mágico de las manos de Voldemort, pero aun así era una sangre sucia, ella es demasiado para mí.

Cuando Rose fue llamada Scorpius y Anastasia miraron rápidamente para verla, Anastasia ya había pasado, y gracias a su inteligencia ella había quedado en Hafflepuff, todavía no sabía cómo rayos le explicaría eso a sus padres, pero ella estaba feliz de hacer la diferencia, seguramente su madre la entendería, pero su padre tal vez no.

- Es hermosa.-Dijo Anastasia susurrándole al oído a Scorpius.-Y al parecer valiente, está en Gryffindor.

-Lo es.-Dijo Scorpius distraído, después sacudió su cabeza para sacarse esa idea de su cabeza.- ¿De qué hablas An? Es una sangre sucia, ¿cómo les explicaras a tus padres que no quedaste en Slytherin?-Pregunto Scorpius cambiando de tema.

Anastasia sonrió-No importa que no sea "pura", sigue siendo hermosa, y supongo que mi mama entenderá, y mi padre también, muy en el fondo ellos saben que no sería una más de Slytherin.

-Ojala entiendan, mis padres me matarían si no quedara en Slytherin.-Dijo Scorpius preocupado.

-Relájate, te toca a ti.-Dijo Anastasia sonriendo.

-Scorpius Malfoy Grengrass.

Scorpius se paro nervioso, se sacudió el cabello y se dirigió para el sombrero, solo quería que esto acabara pronto, y acabaría aun mejor si quedara en Slytherin.

-Malfoy, un Malfoy más.-Dijo el sombrero asombrado.-Pero tú eres diferente, no tienes pareces traidor.

-No lo soy, solo quiero honrar a mi familia, mantener su reputación, dejar orgulloso a mi padre.-Dijo Scorpius fríamente.

-Entonces no perteneces a Slytherin.

-Si pertenezco, toda mi familia estuvo en Slytherin.

-Eres más de Gryffindor.

-Tienes que tener en cuenta mi decisión, y mi decisión es Slytherin, mi apellido es Malfoy Grengrass, soy hijo de dos famosos mortifagos, merezco estar en Slytherin.- Dijo Scorpius consciente de que estaba mintiendo.

-Como digas, pero te arrepentirás-Dijo el sombrero sabiamente.- Slytherin.-Grito el sombrero.

Scorpius se quito el sombrero y regreso a sentarse, comió en silencio, solo podía pensar en las palabras del sombrero "Te arrepentirás"Tal vez lo hiciera, pero si lo hiciera no era su problema, él quería dejar orgulloso a su padre y honrar su apellido y así seria.

-Vamos Scor, si llegamos primero podremos escoger en que cama nos quedaremos.-Dijo Adam emocionado.

-Como sea, cualquier cama está bien para mí, ahora voy al baño, escoge una cama por mi.-Dijo Scorpius rápidamente.

-Como digas, no te demores.-Dijo Adam mientras caminaba con el resto del grupo.

Scorpius se dirigió al baño, caminaba lentamente, no podía dejar de pensar en lo que el sombrero dijo, ahora él era un Slytherin, pero tuvo la oportunidad de quedar en Gryffindor, simplemente no podía imaginar lo que diría su padre si el entrara a Gryffindor, sería algo como "Gryffindor es para sangres sucias y mestizos, tu eres algo mejor Scorpius, tu sangre es pura y tu familia es una de las más prestigiosas en el mundo mágico."

Scorpius entro al baño y se miro en el espejo, todo estaba callado, se miro en el espejo de nuevo, no quería creer que el sombrero podría tener razón, igual ya no podía hacer nada, el era un Malfoy y su lugar era Slytherin, salió rápidamente del baño, después de todo solo necesitaba un momento para pensar, cuando estaba pasando por una de las torres para llegar a su sala común la vio de nuevo, era Rose, estaba intentando descifrar la clave para entrar a su sala común, por alguna extraña razón ella también estaba sola, Scorpius quiso seguir derecho e ignorarla pero algo en su mente no podía hacerlo, así que se le acerco lentamente.

-¿Rose cierto?-Pregunto Scorpius aunque ya sabía su nombre.

Rose se volteo lentamente al oír su voz, cuando Scorpius la vio estaba de nuevo sonrojada, eso causo que Scorpius riera.

-Si…-Dijo Rose mirando hacia el suelo.- ¿Y tú eres Malfoy?

-Scorpius, solo Scorpius, ¿qué haces aquí? ¿No deberías haber entrado con el resto del grupo?-Pregunto Scorpius curioso.

-Supongo que sí. -Rose sonrió.- ¿Qué haces tú aquí? Esta es la entrada a mi sala común es normal que este aquí.

Scorpius rio.- ¿Supongo que es normal que estés aquí no?

-Eso fue lo que dije.-Dijo Rose mientras jugueteaba con sus pies.

-Como sea, yo estaba en el baño, y te vi aquí, y pensé en venir a preguntarte ¿Cómo es que no sabes la clave de tu sala común?-Dijo Scorpius intentando irritar a Rose.

-Claro que se cual es solo que… estoy esperando a alguien.

-Eres misteriosa Weasley.-Dijo Scorpius riendo.-Si sabes la contraseña entra.

-No quiero Malfoy.-Dijo Rose sonriendo.-Si no te importa Rose, o Rosie como quieras.-Dijo Rose riendo.

De repente Albus llego, y miro a Scorpius de arriba para abajo.

-Vamos Rose, entremos.-Dijo Albus mirando mal a Scorpius.

-Albus el es Scorpius.-Dijo Rose sonriendo.

-Hola, ahora entremos.-Dijo Albus señalando a la entrada.

-Ahora voy a entrar.-Dijo Rose sonriendo.-Hasta luego Scorpius.

-Hasta luego Rose.-Dijo Scorpius sonriendo.

Scorpius no se movió de donde estaba parado hasta que la puerta de la sala común de Gryffindor se cerró, en el momento en el que hablaron se olvido totalmente que él era un Malfoy y ella una Weasley una sangre sucia.

-¿Tu Rose Weasley Granger estabas hablando con un Malfoy?-Pregunto Albus irónicamente una vez que estuvieron en su sala común.

-No tiene nada de malo, solo estábamos conversando…-Dijo Rose.

-No me gusta nada que converses con un Malfoy, y estoy seguro que tampoco le gustara a James, o a mi padre, o a tu padre, o a tu madre, ¡ni siquiera a mi madre!-Dijo Albus alterado.

-Tranquilo, ellos no tienen por qué enterarse, solo estábamos conversando, no volverá a pasar.-Dijo Rose mirando hacia el piso.

Pasaron semanas sin que los dos se hablaran, entre clases intercambiaban miradas y pocas veces sonrisas, claro que cuando Adam o Albus estaban cerca esas miradas y sonrisas se iban al instante, después de todo los dos tenían una reputación que proteger. Una tarde en la biblioteca Rose estaba estudiando con su compañera de cuarto, Allison, ella era dulce y graciosa, tenía el pelo castaño oscuro largo hasta la cintura, sus ojos eran negros, y su piel era morena, era una muy buena amiga de Rose, se podría decir que la mejor, sus hobbies eran leer y contar chismes, siempre estaba informada de todo lo que pasaba en el colegio, por mas mínimo que fuera.

-Rose yo creo que le gustas.-Dijo Allison mientras leía.

-¿De qué hablas?-Pregunto Rose confusa.

-Ya sabes, aquel chico.-Dijo Allison sin despegar los ojos del libro.

-¿Qué chico? Se clara Alli.

Allison quito los ojos del libro y miro a Rose con determinación.

-El de Ravenclaw, está en tercer año, y no quita los ojos de encima de ti.-Dijo Allison sonriendo.

-Claro que no, ¿qué te hace pensar eso? Soy como cualquier otra chica en el colegio, ¿por qué yo le iba a gustar a él?

-Porque claramente está ciego.-Dijo Allison bromeando.-Es obvio que le gustas, ya veras, lo averiguare todo, y al final sabrás que tengo razón, me tengo que ir, tengo clase.

-Chao.-Dijo Rose aun riendo.

Rose volvió a ver su libro, y cuando paso de página una chispa de luz salió de la página, era un corazón de papel, tenía algo escrito:

Rose.

Yo solo quiero conversar, quiero conocerte, dame un poco de tu tiempo para convencerte, dame una señal solo dame una mirada, yo solo quiero ser tu amigo, y me muero por salir contigo.

Atentamente tu admirador secreto.

Rose termino de leer la nota se sonrojo automáticamente, bajo el libro de nuevo y miro a su alrededor, ahí estaba aquel chico del que Allison estaba hablando, mirándola de una manera extraña, Esto tiene que ser una broma, digo ¿quién perdería su tiempo escribiéndome algo a mi?