1.
Paso un mes y los únicos que no habían terminado el trabajo por muy raro que parezca era Rose y Scorpius, al parecer Scorpius desconcentraba a Rose de una manera notoria para todos, Adam y Anastasia habían terminado, Albus y Allison tenían tiempo de sobra ya no se reunían, muchas veces salían a comer o a tomar una cerveza de mantequilla, era por diversión, pero Rose y Scorpius se acercaron mucho mas en esas reuniones de "trabajo", era como en primer año, eran amigos, no buenos amigos, pero por lo menos ahora se hablaban, y muchas veces se divertían, Scorpius normalmente le contaba chistes, o la hacía irritar, era como una rutina, Rose ya la sabia así que cuando la irritaba intentaba no demostrarlo, aunque no lo lograba, eso le daba aun mas risa a Scorpius, y él la intentaba sorprender con toda clase de sorpresas, casi nunca lo lograba, Rose era demasiado inteligente y astuta para caer en sus trampas, parte de esas cosas eran las que los hacían atrasar, la mayor parte de las reuniones se quedaban riendo o solo hablando, al parecer los dos disfrutaban de su compañía, era tarde y su última reunión sería hoy, estaba anocheciendo cuando Scorpius entro a la biblioteca y encontró a Rose sentada en la misma mesa de siempre, mirando los libros, como siempre tan inocente. Tenían que marcar algunos detalles, detalles importantes, pero no podían evitar hablar de cosas idiotas, Scorpius quería aprovechar ese tiempo, porque después de esa reunión no tendría otra excusa para verse con Rose.
-¿Qué tienes planeado para esta reunión?-Pregunto Rose en un tono burlón.
-Algo especial.-Dijo Scorpius sonriendo.-Supongo.
-¿Supones?, vamos cuéntame.
-¿Y el trabajo?
-Wow, ahora estoy sorprendida, ¿por primera vez haremos el trabajo?-Dijo Rose riendo.-No te preocupes, ya está terminado, solo tenemos que poner el nombre.
Scorpius sonrió involuntariamente, si el trabajo estaba terminado ¿Por qué esta reunión? Tal vez ella quería pasar tiempo con él, y esa idea a Scorpius le encantaba.
-¿Y esa sonrisa?-Pregunto Rose curiosa.
-Nada, olvídalo, ya que el trabajo está listo… ¿tenemos tiempo no es así?
Rose sonrió.
-Supongo, pero…-Antes de que Rose pudiera terminar Scorpius la interrumpió.
-Entonces ven aquí.-Dijo Scorpius mientras agarraba el brazo de Rose obligándola a pararse de la silla y correr junto con él.
-¿A dónde vamos?-Pregunto Rose riendo.
Cuando Scorpius escucho esa pregunta no sabía cómo responderla, no tenía ningún sitio romántico como Will, pero podía improvisar, después de todo improvisar era lo que el mejor hacia.
-A un lugar especial.-Dijo Scorpius aun sin saber a dónde se dirigían.
De repente estaban en el gran jardín de Hogwarts, no quedaba muy lejos de la antigua casa de Hagrid que ahora era una clase de "museo", ya estaba oscuro, y Scorpius paro en la mitad del jardín y miro a Rose esperando una clase de respuesta.
Rose se quedo mirando el jardín en silencio, nunca había salido al jardín en la noche, y era verdaderamente hermoso en la noche el campo era verde y tenía unas cuantas flores, el castillo se veía iluminado y el cielo estaba despejado, así que las estrellas se veían más brillantes que nunca, los sonidos eran totalmente diferentes, era más callado y reinaba la paz.
-No deberíamos estar acá.-Dijo Rose aun mirando el jardín.-Esta prohibido salir cuando oscurece.
-Vamos Rose nadie sabrá, solo es por diversión.-Dijo Scorpius mientras cogía delicadamente las manos de Rose.- Olvida todo por unos segundos.
Las mejillas de Rose rápidamente se llenaron de color, cada vez que el rubio la tocaba pasaba algo parecido, Rose dudo unos momentos, no sabía que responder.
-No lo sé…
-Vamos Rose olvídalo y diviértete.-Dijo Scorpius mientras reía y aun la tenia cogida de las manos.
Rose sonrió, no podía y no quería negarse, cuando Scorpius reía, Rose no se podía negar.
-Está bien, pero solo esta noche.-Dijo Rose sonriendo.
Scorpius y Rose se sentaron en el pasto a hablar, aun cogidos de la mano, por alguna extraña razón Scorpius no quería soltar la mano de Rose, se sentía seguro, y sentía que con ella podía ser Scorpius, no Scorpius Malfoy.
-Esto es divertido, deberíamos hacerlo más veces.-Dijo Rose mirando hacia el cielo.
Scorpius se quedo mirándola durante unos segundos antes de responder.
-¿Tú crees?
-Sí, es bastante divertido.-Dijo Rose sonriendo.
-Me gusta que te guste.
Rose rio.- ¿Como van las cosas con An?
Scorpius miro hacia el piso por un momento, después levanto la mirada y le respondió.
-Bien, no es lo mismo de antes pero bien.
-¿La quieres?
-Ella es algo como mi hermana, tengo que protegerla.
-Que forma de protegerla…-Dijo Rose sarcásticamente.
-Esta es la única, sus padres querían mandarla para una escuela femenina, una donde no fuera una vergüenza para su familia.-Dijo Scorpius pensativo.
-¿Cómo es posible que unos padres piensen eso de sus hijos?-Dijo Rose casi aterrada.
-La clase de padres que alguna vez fueron mortifagos, y que "intentaron" cambiar.-Dijo Scorpius mirando hacia el suelo de nuevo.
-Lo lamento, no quise…
-Olvídalo… ¿y tu como van las cosas con? …¿Will?-Pregunto Scorpius fingiendo que había olvidado el nombre de el novio de Rose.
-Bien.-Dijo Rose rápidamente.
-¿Lo quieres?-Pregunto Scorpius.
Rose sonrió.-Si lo quiero.
Scorpius la miro a los ojos por unos segundos, apretó sus manos que aun seguían juntas, suspiro y finalmente hablo.
-Hagamos una promesa.
Rose rio.- ¿De qué hablas?
-Solo escúchame.
Rose asintió aun riendo.
-Este será nuestro lugar.-Dijo Scorpius sonriendo.
-¿Qué clase de promesa es esa?-Dijo Rose confundida.
-Olvida la promesa, solo recuerda que este será nuestro lugar ¿Si?
Rose sonrió y dijo.-Claro.
Después de eso hubo un silencio por unos segundos, sus miradas se encontraron, y por un momento no necesitaron palabras para expresarse, sus ojos lo decían todo, Rose sonrió una vez mas y quito la mirada.
-Eres dulce, más de lo que imaginaba.
Scorpius no cambio de expresión.-Tú eres todo lo que esperaba.
Rose no conseguía respirar, sus mejillas se llenaron de color y una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios, tan solo unos meses bastaron para que los dos se dieran cuenta de lo que el uno significaba para el otro, por un momento todo lo que Rose podía pensar en Scorpius, su rostro, sus ojos, sus labios, su todo. Scorpius aprovecho que Rose estaba totalmente quieta, y al parecer su reacción a sus palabras fue bastante buena, se acerco lentamente a Rose sin hacer ningún ruido, le soltó una mano y con esa mano la acerco un poco más hacia él, estaban tan solo a unos centímetros de besarse, Scorpius se había perdido en los maravillosos ojos de Rose, y podía sentir su cálido aliento mezclarse con el suyo, sus narices se tocaban y sus labios estaban casi rozándose, Scorpius se acerco un poco más para posar sus labios en los de ella delicadamente, cuando sus labios se encontraron Rose sintió algo en ella moviéndose, y en ese momento volvió a la realidad.
-¿Qué estamos haciendo?-Pregunto Rose confusa.
Scorpius se quedo en la misma posición por unos segundos, cerró los ojos suspiro y respondió.
-Creí que habías olvidado todo…
-No puedo…-Dijo Rose mirando hacia un lado.
-Por favor Rose, se que sientes algo por mi.-Dijo Scorpius buscando la mirada de Rose.
-Tengo alguien esperándome y también tú.-Dijo Rose mirando a Scorpius a los ojos.
-Olvídate de ellos, ahora solo estamos tú y yo.
-No es justo, no con ellos.-Dijo Rose con las mejillas aun encendidas.
Scorpius acaricio su rostro y le dijo.-Yo te quiero.
Rose no dijo nada, solo lo miraba con sus ojos aguados.
-Solo esta noche.-Dijo Scorpius.
-Esto no está bien Scorpius, solo debemos alejarnos, ya lo hicimos una vez.-Dijo Rose mientras se levantaba.
-Espera.-Dijo Scorpius levantándose rápidamente.
-¿Qué quieres?-Dijo Rose mientras una lagrima caía por sus mejillas.
Scorpius se quedo mirándola por unos segundos, era la primera vez que la veía llorar, si ella era demasiado sensible, pero nunca la había visto llorar, y ahora una lagrima estaba recorriendo su perfecto rostro.
-No llores.
-No estoy llorando.-Dijo Rose limpiándose el rostro.- ¿Ahora me puedo ir?
-Si con eso dejas de llorar.
Rose miro a Scorpius una vez más antes de voltearse y correr hacia el castillo.
2.
Esa noche ninguno de los dos pudo dormir, Rose no dejaba de pensar en aquel beso, aquella traición a su novio, pero aun mas a su amiga Anastasia, solo había sido un inocente beso, pero con eso basto para que Rose se sintiera como una basura, al contrario de Scorpius que con ese inocente beso se había dado cuenta de lo que más temía, definitivamente Rose le gustaba, le gustaba demasiado, lo cual era un gran error, el error empezaba por la sangre, y terminaba en Anastasia, solo con eso tenía suficiente.
Mientras Allison intentaba despertar a su amiga que aun dormía.
-¿Rose? ¿Rosie?-Dijo Allison suavemente.
-¿Qué?-Dijo Rose molesta.
-Tienes que levantarte, hoy tenemos que presentar el trabajo… ¿recuerdas?
-¿El de Pociones y Encantamientos?-Dijo Rose adormecida.
-Si An nos está esperando abajo.
-¿An?-Dijo Rose nerviosa.
-Si… Anastasia, ahora anda.
Rose se quedo pensando unos segundos, como iba a ser capaz de mirarla a la cara, después de aquella noche no sabría que decirle ni siquiera sabría como iba a presentar al lado de Scorpius y en frente de su amiga, y Will… Will ahora no era el problema, el problema era que Rose tuviera el coraje para decirle la verdad a su amiga, aunque eso le costara su amistad, y aunque probablemente demoraría bastante tiempo lo tenía que hacer, sabía que lo lograría.
-¡ROSE!-Grito Allison desde las escaleras.
-Ya voy…-Grito Rose mientras bajaba.
Rose bajaba rápidamente y nerviosa, no sabría qué hacer cuando viera la cara de Anastasia sonriendo como siempre lo hacía.
-Buenos días bella durmiente.-Dijo Anastasia sonriendo.
-Buenos días.-Dijo Rose tensa.
Anastasia miro a Allison extrañada.
-Vamos.-Dijo Rose mientras caminaba rápidamente.
-Como digas.-Dijo Allison caminando.
Cuando llegaron a la clase todos estaban sentados a excepción de Adam que esperaba a Anastasia parado al frente.
-Señoritas están atrasadas, siéntense.-Dijo la profesora molesta.-Menos usted señorita Spencer.
Anastasia asintió y fue para al frente tan pronto como la profesora la mando.
Rose no podía concentrarse en la presentación, con solo saber que Scorpius estaba sentado atrás de ella, y que en cualquier momento tendrían que presentar juntos, lado a lado. Solo la idea la aterrorizaba, no entendía como el podía estar tan tranquilo, ella ni siquiera lo podía mirar a los ojos, solo de mirarlo se estremecía.
-Allison y Albus.-Dijo la profesora.
-Deséame suerte.-Dijo Albus susurrando.
Pero Rose no escucho, Rose no estaba escuchando nada, estaba demasiado nerviosa como para poner atención a cualquier cosa, estaba tensa y tenía la mirada perdida, al contrario de Scorpius que parecía relajado, el sabia que hacer, el lo tenía prácticamente "planeado" si así se le podía llamar, solo tenía que hablar con Rose para mantener eso en secreto, y solo esperaba que no acabara como en primer año, porque esta vez no podría soportar estar lejos de ella por mucho tiempo, por más extraño que sonara solo con ese inocente beso él se dio cuenta, y lo que descubrió no le gustaba, si Rose Weasley le gustaba demasiado, y ese "demasiado" era peligroso para él, era peligroso hasta para ella, de repente el sonido del timbre interrumpió sus pensamientos.
-Se acabo la clase, pero mañana continuaremos con los trabajos.
Rose no podía creer lo que estaba escuchando, la clase se había acabado y ella no había presentado, significaba que tendría que pasar más tiempo al lado de Scorpius, lo cual simplemente no resistía.
-¿Rose?-Pregunto Scorpius susurrando.
Rose se helo cuando escucho la dulce voz de Scorpius decir su nombre.
-¿Qué quieres?-Dijo Rose nerviosa.
-Sobre anoche…-Dijo Scorpius antes de ser interrumpido.
-¿Dónde estabas anoche Scor?-Dijo Anastasia sonriendo hacia su amiga.
-Eee…. Salí a caminar….-Dijo Scorpius nervioso.
Rose miro molesta a Scorpius y algo en su pecho quería salir y matarlo, pero se resistió y siguió su instinto.
-Tenemos que hablar.-Dijo Rose seria y molesta.
Scorpius le devolvió la mirada a Rose.
-No, no tenemos.
-Si, si tenemos Scorpius.
-No, no es así Rose.
-¡Tranquilos!-Grito Anastasia.-¿Tú crees que sea importante Rose?
Rose bajo la mirada y dudo unos segundos, pero despues recordó que ellas tres habían sido inseparables durante tres años, con seguridad la perdonaría, o la entendería, despues de todo eran mejores amigas.
-Lo es.-Dijo Rose nerviosa.
Mi email es
GRACIAS, dudas cualquier cosa ya saben
