Capitulo 24

Cerca del dojo

Kodoku: jajaja es inútil que la busquen-dijo con veneno en sus palabras, los presentes voltearon viendo en frente de ellos una arpía de cabellos cafés y grandes garras que mostraba una sonrisa sádica en su rostro posada en pie en unos de los edificios que se habían desplomado por su fuerza-acabare con ustedes como acabe con ella-dijo ensanchando su sonrisa siniestra

Samanta: Quien eres-pregunto con prepotencia a la arpía que solo ensanchaba mas su sonrisa

Kodoku: mi nombre es Kodoku-dijo con orgullo-soy la señora de la noche, la más bella de las mujeres que pisan ahora esta tierra-dijo saltando del edificio posándose en frente de ellos a unos cuantos metros

Lina: ¡ja! Parece que tienes una compañera con delirios iguales a los tuyos samantita-dijo con burla a la chica, esta solo le devolvió una mirada fulminante

Shadow: no es momento de que se pongan a discutir-intervino el erizo negro- tu eres la causante de esto-pregunto con autoridad a la arpía que tenía en frente

Kodoku: mm…nada mal chico, me gusta tu autoridad es posible que haya lugar para ti en nuestro mundo que vamos imponer entre las cenizas de este estúpido mundo-dijo con una sonrisa en el rostro

Shadow: lo siento pero yo no me aliado con las escorias-dijo con repulsión

Kodoku: que pena-dijo observando al erizo- serias un buen elemento-dijo con una sonrisa-pero si tu opción es morir, lo haré con gusto-dijo sacando sus garras afiladas a los presentes.

Coral: veremos quién muere primero- la reto con decisión

Kodoku: jajaja creen que ustedes podrán detenerme, un grupo de chiquillos-dijo en medio de carcajadas-cuantos deseos tienen de morir todos ustedes-dijo borrando su sonrisa de su rostro a una cara más seria- cumpliré sus deseos-dijo lanzándose al ataque contra el grupo a una gran velocidad, el grupo se puso en guardia pero fueron atacados por varias criaturas que aparecieron en el lugar, la arpía se había enfocado en el erizo negro y en su compañera, ella sin dificultad podía pelear contra ambos, a una gran velocidad- nada mal chiquillos sí que saben entretener-dijo con una sonrisa en su rostro-a ver cuánto duran-dijo atacando a la eriza de color azul con toda su velocidad, la eriza rápidamente esquivaba sus ataques, sus garras solo rasgaban muy levemente sus ropas, mientras el erizo la contraatacaba a sus espaldas, pero la arpía podía pelear con ambos sin importar su posición.

En el dojo

Las cosas no iban mejor, los ancianos estaban débiles, pronto moriría el señor de una manera sanguinaria y cruel, no había nada que se pudiera hacer, ahora todo dependía del sucesor solo observaba consternado al señor mientras sufrió de dolor en el suelo, sin que él pudiera intervenir o ayudar, los golpes de aquel ser oscuro lo habían herido cruelmente al punto de no poder ponerse en pie, ahora solo observaba con miedo, y tristeza mientras el demonio gozaba de los gritos de dolor y sufrimiento de aquel pobre anciano

Rod: ¡DEJALO!-ordeno entre sus gritos de suplica, el demonio dejo de hacer sufrir al anciano, observando al erizo con aquellos ojos carmesí-déjelo y hare lo que me pida –dijo entre dientes con una voz hostil

Akuma: jajaja a sí que te rindes-dijo entre una sonrisa de complacencia en su rostro- que bajo has caído tokoida-dijo observando al anciano con son de burla-escogiste a un sucesor débil que está dispuesto a dejar todo por salvarte que noble de su parte ¿no crees?-dijo con una carcajada de diversión

Rod: maldito canalla-dijo con ira- solo un verdadero débil saciaría su gozo con el dolor de un pobre anciano-dijo poniéndose en pie con la poca energía que le quedaba-eres muy poco hombre…-lo reto, pero su habla cayo al sentir un fuerte golpe en su estomago, y de pronto se vio estampado en una de las paredes del salón, su respiración se hacía cada vez más difícil, el demonio sujetaba con su mano izquierda su cuello mientras lo tenia levantado del cuello, con una mirada fría en su rostro

Akuma: así que quieres morir primero verdad- dijo con una sonrisa macabra- bien te voy a complacer a ti primero mandándote al infierno- dijo alzando su mano derecha convirtiéndose en una daga en su lugar envuelta en un aura oscura que emanaba de el- hasta pronto sucesor-dijo apuntando a su pecho.

Continura…