Pues cómo en los sábados lo hago actualice… mira que estoy llegando a un punto donde ya me entré en los personajes que no pensaba llegaría a obtener jamás…

Shaman King ni ninguno de sus personajes me pertenece, este fic no es comerciable y lo hice con el único propósito e entretener.

Capitulo 7

Sorpresas

Abrió los ojos y una alumbrosa sonrisa se adornó en su rostro, una sensación de sencilla satisfacción la permitió salir de su cama con total tranquilidad mientras cantaba despacio.

Vaya que le gustaba cantar, tras bañarse y vestirse con un kimono celeste, la chica madrugadora salió al patio con una escoba, no con la precisa meta de barrer si no más mirar el cielo y las nubes.

-"Las nubes son, lentas al dispersarse"- susurró mientras las seguía con la vista y un leve viento del sur le anunció lo fresco que estaba.

Su cabello se meció mientras sus mejillas y nariz se coloraban por el frío.

Se acercó a la roca donde solía pensar y se sonrojó tras pensar las cosas que había hecho con Ren sobre esta. Sacudió su cabeza tratando de sacarse el pensamiento de la cabeza, no podía ponerse a soñar cosas pervertidas, eso no era de señoritas.

Luego sonrió y comenzó a cantar una canción de cuna que estaba rondando por su mente mientas barría.

-"Vaya, tienes una hermosa voz"-

-"¡EPP!"- chilló Tamao por el susto soltando la escoba dejándola caer, mientras su piel erizaba y se daba vuelta rápidamente.-"J-Joven Lyserg, no me asuste así, creo que casi me da un infarto"- rió Tamao que se agachó a recoger la escoba.

-"Es bastante fácil de sorprender"- susurró el con su amable sonrisa y estirando una mano ara ayudar a la chica recobrar su compostura.

Ella rió con simpleza y aceptó el gesto.

Tamao se puso a pensar en la noche anterior, había llegado el joven Lyserg, eso les tomó a todos por sorpresa… pero sin más y cómo toda buena encargada de pensión le ofreció una habitación.

Aquella noche Ren había recibido una llamada de China, lo sabía por que cuando lo llamaron ella se encontraba en su habitación sentada n la orilla de su cama conversando un poco con el antes de ir a dormir… la persona que llamó fue Jun, y parecían ser malas noticias al ver cómo el joven chino se tensaba más y apretaba su celular cada vez más fuerte.

-"¡Esos hijos de puta!"- gritaba el furioso por el teléfono.

Tamao miraba preocupada, al parecer Jun trataba de calmarlo por cómo Ren respondía.

-"¿Y cómo mierda quieres que me calme? ¡Sabes cómo me pone que tomen decisiones de MI puto futuro sin mi consentimiento! ¡Además no es de un asunto para tomárselo a la ligera Jun!"- gritó Ren mientras se paraba.

Tamao presenció silenciosamente los segundos que Ren Tao callaba para dejar a su hermana contestar.

-"¡Hay un problema aquí Jun! ¡No es momento de preguntarme si encontré a una chica linda!"- regañó a su hermana por el teléfono tras esperar la respuesta de esta y ponerse colorado –"Sabes que me molesta que me engañes"- susurró tras suspirar y murmurar un adiós.

Giró a mirar a Tamao que lo miraba parpadeando un poco perpleja.

El pasó una mano por su cabello y suspiró pesadamente –"Sabes… mejor hablemos mañana, estoy un poco cansado"- Tras eso la chica saltó de la cama y salió tras la puerta sonantes no olvidar su beso en la frente de buenas noches de Ren.

Tamao salió de su pequeño recuerdo al escuchar a Lyserg llamando su nombre.

-"¿Esta bien? Estuvo ida por un largo tiempo"- preguntó respetuosamente Lyserg

Los ojos de Tamao se enfocaron en el de pelo verde y sonrió un poco nerviosa –"Perdón me quede pensando en algo… ¿Desea entrar y que le sirva algo?"- preguntó servicial cómo de costumbre.

El la miró con una sonrisa adorable, una que solo él podía dar –"No, estar aquí a su lado afuera me sienta muy bien"-

Tamao se sonrojó y pretendió barrer mientras el inglés se sentaba en un piso a mirarla.

Jun caminaba por unos elegantes pasillos chinos con su paso marcado y rápido, una mirada seria adornaba su semblante.

Recordaba completamente la conversación de la noche anterior con su hermano, y ya era hora de que empezara a tomar cartas en el asunto.

Aquella noche Jun había decidido llamar a Ren para ver cómo le iba a su hermanito pequeño. Hizo una llamada a larga distancia a Japón. Además tenía unas malas noticias que sabía no serían del agrado de su hermanito.

-"Ren, te consiguieron una prometida… escuché a unas de las damas de compañía de mamá hablar de aquello… a parecer se dirige a donde tu estas"- dijo Jun con una voz seria.

-"¡Esos hijos de puta!"- gritaba el furioso por el teléfono.

Jun conocía perfectamente las reacciones de Ren, ahora ya se debería de haber paradazo apretado fuerte el teléfono en sus manos con un ceño bien marcado, así que intentó calmarlo –"Ren tranquilo…"-

-"¿Y cómo mierda quieres que me calme? ¡Sabes cómo me pone que tomen decisiones de MI puto futuro sin mi consentimiento! ¡Además no es de un asunto para tomárselo a la ligera Jun!"- gritó Ren.

Jun se sorprendió por lo dicho y pestañó desconcertada cuando una maliciosa sonrisa se escurrió por su rostro –"¿Así… que por allá hay algo lindo que no quieres dejar?"- dijo en un tono picaron mientras jugaba con un mechón de su cabella sabiendo que respondería su hermano.

-"¡Hay un problema aquí Jun! ¡No es momento de preguntarme si encontré a una chica linda!"- regañó Ren.

-"Yo nunca hable de ninguna chica"- giró Jun en su sillón aún con esa sonrisa marcada.-"Pero si la quieres tanto y la tomas tan a pecho… Haré lo que este a mi alcance para cancelar este compromiso y que te quedes con la chica"- rió por lo bajo imaginándose ya a un sonrojado Ren.

–"Sabes que me molesta que me engañes"- susurró él tras suspirar y murmurar un adiós.

Jun se colocó frente a una hermosa y detallada puerta fabricada de bambú. Por ayudar a su hermano haría cualquier cosa.

La abrió y se inclino ante la figura ante ella.

-"Perdonen mi interrupción, pero vine a hablar del matrimonio planificado para mi hermano Ren"- habló tras terminar la reverencia.

Ambas figuras la miraron.

-"Sabíamos te enterarías… eres demasiado astuta"- rió con delicadeza y cubrirse el rostro con su abanico de diseños hermosos.

-"Madre…"- susurró Jun mirándola a los ojos.

-"Esto es por el futuro de la dinastía Tao"- respondió con una potente voz el hombre de ojos dorados.

-"Padre…"- murmuró luego haciendo contacto visual con el nombrado.

-"Sabes que cómo futuro líder de la dinastía debe tener a lo mejor y solo lo mejora su lado Jun"-insistió Ran bajando el abanico y mirando seriamente a su hija.

-"Pero cómo saber si realmente lo es… tal vez hallan mejores"- respondió con cortesía Jun y sin intención de insultar.

-"Lo dudo"- respondió En –"Esa chica tiene todo lo que buscamos…y es necesario que Ren ya se casé, pasó la edad prometida de su casamiento… y debemos estar seguros de tener a los siguientes herederos en honor a os ancestros y nuestras costumbres"- anunció En con voz ronca.

-"¿Y si Ren trae algo mejor?"- Jun se las ingenió para contestar.

Hubo un silencio.

-"Entonces habrá que ver…"- murmuró En dándole un fin a la conversación.

Solo dios conocía esos sentimientos en ella…

Fue la primer vez que pensó podía estar solo con alguien seriamente, su corazón se acalambraba solo con un simple roce de sus manos…

Pero ella no sabría si el si quiera la veía…

Es decir, ella podía llegar a ser fuerte y desidia cómo quería, podía mostrar perseverancia… en sus ojos se notaban decisión cuando idealizaba algo en su mente.

Pero cuando se trataba de el, sus piernas se volvían de jaletina y sus manos comenzaban a sudar en tanto su cabeza palpitaba y un sonrojo se asomaba.

¿Por qué solo él podía causar esa sensación en ella?

Había estado con muchos, y cuando ella dice muchos, eran muchos.

Pero ninguno le afectó de tal manera que cómo él.

Aguantar la tentación de lanzarse sobre el y regalarle una ráfaga de besos por toda la cara, abrazarlo tanto cómo si su vida dependiera de ello…

Solo le daba un punzón en el estomago… el recordar que no podía, no se atrevía… con el su valentía se esfumaba cómo el agua se le escurría de las manos en ese momento.

Cerró el grifo del agua tras lanzarse nuevamente un poco de agua fría al rostro.

Miró su reflejo decidido con esa sonrisa en su rostro tan característica de ella.

Le enseñaron desde niña que si quería algo lo tenía que conseguir con sus manos… luchar por ello con todas tus fuerzas… y que esa es la forma más gratificantes que hay de obtenerlas, nada más satisfactorio que esa sensación… y ella creía plenamente en lo que su madre le enseñó.

Salió del baño y se topó con Anna.

-"¡Hola Anna!"- saludó animosa.

-"Pilika…"- miró Anna con sus ojos negros analizando a Pilika.

¿Has visto a Lyserg?"- preguntó con un sonrojo y su mirada decidida.

Anna alzó una ceja –"Esta abajo hablando en el jardín junto a Tamao"- contestó un poco curios ya que nunca había visto a Pilika conversar con Lyserg…

-"¡Muchas gracias!"- sonrió tras subirse un poco sus jeans y arreglarse su pollerita escotada en v roja.

No había visto a Lyserg en un largo tiempo… no se habían saludado pero Tamao le había informado de su llegada a la pensión.

Pilika bajo y lentamente se acercó a la salida, no quería parecer desesperada en salir, quería ser casual… cuando escucho a Lyserg reír harmoniosamente.

Lentamente deslizó la puerta para encontrarse a ambos chicos sentaos y hablando de lo más relajados, a Pilika la pellizco el espíritu de los celos… ella nunca logró establecer una conversación así con el inglés. Y los miraba con el ceño fruncido y una estaca en el corazón…

Sabía no debía dudar de su amiga que sentía ya algunas cosas por el joven chino… pero no se podía contener por la desconfianza a Lyserg…

No sabía que pensaba… que habitaba en la mente de los hermosos ojos esmeralda que la cautivaban… y por eso el miedo… ella predecía a los hombres antes de que si ellos pudieran pensar lo que hacían… el sexo opuesto era su fuerte… todos menos a Lyserg, con su aire caballeresco y sonrisa amable… por su infinito odio a Hao… si lo conocía muy bien… siempre lo observó.

¿Qué era lo que el escondía tras esa caballerosidad? ¿Por qué esos ojos esmeraldas parecían demostrar todo lo que pensaba y a la vez guardar los secretos más oscuros de su ser?

Impredecible…

-"¡Ah!"- exclamó levemente Lyserg al ver cómo una pequeña flor de sakura caía en la rosa cabellera de su acompañante –"Tiene un pétalo en su cabeza"- rió casi cómo en un susurró mientras acercaba su mano a la cabeza de Tamao y gentilmente sacaba la flor.

Tamao se sonrojó al ver su mirada distraída pero seria… algo inexplícale de expresar… su rostro era…

-"Ya esta"- susurró acercándose y acariciando la cara de Tamao con sus finos dedos. –"Eres bellísima"- mostró una cara seria mientras la chica se quedo con los ojos cómo plato perpleja observándolo, no se podía mover.

Y el se acercó…

-"¡No la toques!"-

Tamao miró sorprendida y sonrojada a ambos, Ren y Pilika gritando al unísono.

Pilika había deslizado con tal brutalidad la puerta del jardín que la destrozó entera y Ren estaba con su cuchilla apuntando a Lyserg con un ceño fruncido inimaginable.

-"Esta bien"- rió Lyserg algo divertido por la situación solo logrando fastidiar más al chino que le apunto a la garganta con la lanza.

-"Parece que ganas confianza rápido ¿eh?"- le dijo con sarcasmo.

-"Es que la señorita Tamao es tan bella que no me puedo resistir"- dijo sintiendo el arma acercarse pero aún con su semblante sereno.

Pilika sintió un retortijón en el estómago con las palabras de Lyserg y lo miró angustiada, sabía que no era culpa de Tamao… Lyserg fue quien se le acercó… y eso solo la hacía sentir peor, si Tamao hubiera sido hubiera tenido alguna excusa para pensar que tenía posibilidades con Lyserg y enfadarse con Tamao…

Sintió vergüenza… ¿En que estaba pensando? ¿Echarle la culpa a su amiga por no tener el valor de confesarse a Lyserg? Unas lágrimas comenzaron a forjarse, no lo pudo evitar…

-"Pilika…"- susurró Tamao.

Pilika salió de sus pensamientos y vio tres cabezas mirándola, una con preocupación otra con confusión y preocupación y una con un aire des interesado alzando una ceja y un tono de interrogación marcado en sus ojos.

-"Ah… perdonen… yo no… no quería"- dijo sonriendo mientras sus lágrimas caían incontrolablemente –"Ah… no puedo parar"- dijo riendo un poco despistada, rascándose los ojos para que se detuvieran… pero su alma le dolía y ella sabía.

Su máscara desapareció y su sonrisa se quebró con desesperación los miró y corrió a dentro de la pensión para no continuar el espectáculo que estaba dando.

-"¡Pilika!"- murmuró alterada Tamao levantándose de su asiento.

-"¿Qué mierda pasó?"-preguntó un poco enfadado que había alzado su cuchilla, a Ren que no le gustaba ver mujeres llorar ya que se sentía incomodo y por eso hizo cómo si nada.

-"Yo…"-murmuró Lyserg levantándose para ir a ver que le pasaba a la chica.

-"Yo voy"- sonrió Tamao tocando su hombro para que se despreocupara y partió tras su amiga.

-"Sabía que con tu llegada dejarías todo mal"- dijo agrio Ren.

-"Siempre desconfiando de mi…"- susurró Lyserg meneando la cabeza cómo si no hubiera más remedio.

Lyserg luego abrió sus ojos cómo plato y se giró sorprendido a mirar a Ren, este se asustó al ver la mirada del inglés –"¿Qué mierda te pasa L-?"- gritó cuando fue interrumpido por el detective.

-"¿Estas enamorado de la señorita Tamao?"- preguntó serio haciendo a Ren sonrojar.

-"¡Pero que!"- dijo con un fulgor se rojo apoderándose de su cara.-"¿Por qué piensas eso?"- gritó Ren, ¿Acaso era él tan obvio?

-"Por cómo me prohibiste el contacto con Tamao, estabas lleno de celos, por eso estabas aquí cerca esperando a ver algún movimiento de mi parte sobre la señorita Tamao"- dedujo el gran detective.

-"Vaya que debe estar orgulloso tu padre"- sonrió con arrogancia Ren, sabiendo que Lyserg se volvió un detective igual que su familiar. Además que caso tenía seguir negándole a todos sus sentimientos por la chica de pelo rosado.

Lyserg sonrió desafiante –"Eso espero… hago lo que se puede"-

Ren lo miró serio –"Verdecito… no te atrevas a tocarla"-

-"Hum… así que salimos posesivos"- murmuró Lyserg rascándose la barbilla.

El Tao solo se dio media vuelta y susurró –"Ya te lo dije… no la toques"- y con eso saltó sobre el tejado sin inmutarse desapareciendo del lugar.

La chica deslizó la puerta y sus ojos rojos escanearon la zona buscando a la portadora de la siempre infalible sonrisa animada.

Pero se sintió una gran tristeza al encontrarse con la imagen de una mujer ideal abrazando sus piernas llorando a todo pulmón y con el cabello alborotado encima de su futón.

-"Pilika…"- murmuró Tamao acercándose mientras su amiga levantaba el rostro.

-"T-Tamao"- hipó Pilika con suma tristeza.

Tamao la miró con sus ojos llenos de cariño, ese abrasador cariño extenso cómo el mar infinito cómo el cielo y calido cómo el sol.

Pilika saltó y abrazó a Tamao sorprendiéndola, Pilika nunca lloraba, Pilika era fuerte. Tamao sintió su kimono empapándose, cómo Pilika respiraba con dificultad y se aferraba a ella con necesidad de un consuelo.

Tamao pasó sus manos por la espalda de Pilika tratando de relajarla, pero sus esfuerzos eran en vano.

-"¿Tanto así te gusta Lyserg?"-

Pilika se detuvo, levantó su rostro donde se veía como habían caído silenciosamente las lágrimas.

Pilika meneo su cabeza diciéndole que no.

-"No,… yo le amo"- respondió incluso sorprendiéndose a ella misma, las palabras salieron de sus labios cómo nubes que vuelan por el cielo. Pero… ¡Diablos que se sentía bien expresarlo!

Tamao miró con los ojos abiertos de par en par a su amiga –"L-Le amas… y casi, y casi lo beso… yo… yo lo siento mucho"- sollozó Tamao mientras lágrimas empezaban a formarse en sus ojos.

Pilika rió secándose los ojos con su mano, ¡Basta ya de llorar!, con eso no se conseguía nada.

-"Vamos Tamao, no me vengas con que ahora lloraras tú… eres una llorona"- le dijo cariñosamente mientras despeinaba a la de ojos frambuesas.

-"P-Pero Pilika yo- yo casi le beso, no podía moverme, y-yo lo siento m-mucho"- Tamao fue interrumpida por el dedo que se posó en los labios de Tamao.

-"No te preocupes, tu no sabías nada… además el no conoce aún mis sentimientos… es natural que se fije en las chicas si yo no eh puesto de mi parte aún"- dijo guiñándole un ojo.-"Pero cuando menos se lo espera BAM, yo lo atacaré por la espalda y quedará tan enamorado de mi que no me podrá dejar ir jamás"- rió Pilika mientras pretendía su mano era una pistola y disparaba graciosamente.

Tamao rió también secó sus lágrimas, esa era la Pilika que conocía, la que adoraba e idolatraba.

Horo se veía a si mismo en una situación muy complicada… ¿Estos sentimientos en el le harían cometer un error gravísimo?

No, no quería… iba a arruinar toda su felicidad… la felicidad de su amigo…

-"¡¿Por qué siempre me enamoro de la menos indicada?"- gritó furioso Horo mientras con sus dos manos se despeinaba frenéticamente.

-"JE… si que eres entretenido de ver"- sonrió Anna con superioridad, la chica había entrado sin previo aviso a la habitación del peli-azul.

-"¡Ahora que lo pienso ustedes dos son cómo gotas de agua!"- gritó exaltado Horo señalándola con el dedo.

-"¿Nosotros dos?"- dijo en un tono molesto al ver el dedo acusador de Horo señalándola.

-"¡Si tú y Ren!"- gritó mientras volvía a despeinarse –"¡Ambos me vuelven locos!"- gritó el Anui.

-"Eres un idiota"- rió divertida… a veces ver el sufrimiento de otros le subía el ánimo a Anna, sobre todo en este momento que no sabía que hacer.

-"¡Annita!"- escuchó que la llamaban desde el pasillo, ella se tensó, conocía esa voz, la conocía mejor que nadie… esa voz era la razón de su problema.

-"¡Ella esta aquí volviéndome LOCO!"- gritó Horo-Horo revelando el escondite de la rubia de cabellos largos que le tiró un libro que vio a su alcance por acusarla. –"¡Y me ataca con libros! ¡Yho, por favor…VEN A DETENER A TU MUJER DEMONIO!"- gritó mientras trataba de esquivar los objetos peligrosos que la chica le lanzaba –"¡Y mierda que tiene puntería1"-

Yho deslizó la puerta con su sonrisa que parecía desprender flores, solo para recibir un librazo de Anna en toda la cara.

-"¿Pero que hice yo?"- preguntó de rodillas sobandose su rostro, preguntándose si la fuerza de su mujer no lo había desfigurado.

-"Nada, solo fueron mis reflejos"- dijo la rubia, mientras soltaba el despertador que tenía en mano y pretendí lanzar al chico azulado.

Horo-Horo escapó por la puerta dejando a los casados solos.

-"Anna…"- susurró Yho con cara y tono serio poco común en el… y el hecho de que la llamara Anna en vez de Annita también era una alerta.

Ella lo miró de soslayo y sintió sus mejillas enrojecer.

-"Yho…"- murmuró ella haciéndolo saber prestaba atención.

-"Últimamente has actuado muy extraño… me estas evitando… soy relajado y sonriente, talvez un poco despistado, pero no estúpido"- respondió el morocho mientras se acercaba a la rubia.

Ella se tensó.

-"No es verdad"- mintió con descaro Anna mirándolo a los ojos.

-"Mientes…"- sonrió con angustia el trigueño.

Ella frunció el ceño –"¿Cómo lo sabes?"- preguntó incrédula.

-"Por que cada vez que me mientes respingas tu nariz"- señaló el su propia nariz con su dedo, la rubia se sorprendió de tal manera… ¿La miraba tanto Yho que se percataba hasta del último detalle de su ser? –"Te conozco… y tu me conoces… sabes que solo me abro a si contigo"- dijo Yho que se había acercado tan rápido y sin que Anna lo notara, y con una mano iba a tocarla pero esta saltó hacía atrás cómo si él fuera la cosa más peligrosa que hay en el mundo.

El la miró triste.

-"¿Lo vez?"- dijo el con su tono que hacía que a Anna se le partiera el alma, la chica se abrazó a si misma y se acercó a él, lentamente apoyó su cabeza en su hombro.

-"Es que… estoy asustada Yho…"- susurró Anna.

-"¿De que preguntó?"- preguntó tomándola de los hombros y levantando su mirada.

-"Estoy embarazada"-

Respuestas:

Tengo saludos especiales para tres lectoras que me han estado apoyados desde siempre

-DimeSando

-Stellas BS

-Christall

DimeSando: Me alegre que te haya gustado la cita… ahora creo que si se viene lo fuerte… escribir cansa en verdad…

Sabes… debo agradecerte por siempre leer mis fics y comentar, eres una lectora de lo más apasionada y realmente me agrada escribir para ti.

ReN-TaO: Si ganaste, pero por favor no te enamores de mi ^^º

Stellas BS: HOLAS!

Ja, si me encantan cómo pareja, me parecen sumamente adorables…

Ren Tao… no existen palabras para describirlo :) es nuestra felicidad en el mundo fangirl, su cara grita por abrazos por el amor de dios!

Si? Se te acabo el estudio? A mi también! Mi psiquiatra (esa doctoraa que medica) Me dijo que mi enfermedad rara para respirar era debido a angustia y que me saltara los exámenes y pasara al próximo año ^^

UFF… encerrarte en una bodega? Que estilo… a mi me encerraban en el closet TTuTT.

Por favor, Lyseerg es un caballero, y si no fuera por Ren, me lo comería a besos! (Claro si existiera) Puues ya viste a Pilika… creo que me emocione un poquito con ella…

PS: JAJA… motivación con los personajes de PoT ¡! - son adorables! Y es verdad! Si que te motivaría instantáneamente!

PS2: Te apuesto a que si tienes imaginación, ire a ver tus fics T.T

PS3: sabes debo agradecerte, nunca tuve a una lectora tan fiel, realmente! Es muy agradable escribir para gente cómo tu!

Christall: BAH!si esperabas a Lyserg? Yo pensaba que el era un misterio O.O… y que nadie sabría que llegaría con Ryu… Ren en las tazitas, pues estaba pensando en subirlos en una de esas montañas rusas, pero me imagine a una Tamao casi haciéndose pipí del susto… y ni pensarlo de una casa tenebrosa… entonces pensé… mHHHH… las tazitas!

Pobre prometida… no la emos ni conocido y ya la quieres meter en un saco y tirarla al río, JAUJAU que pasa si es buenita cómo Pilika? : ) O tal vez no?...

Yalira uchiha: que bueno que lo hayas encontrado divertido, a mi también me encantaron las tazitas ^^

Ken-Ken: Gracias

Rose: JEJEJEJEJE muchas Gracias

IchigoRukia: Emmmmm…. Si, jajajja gracias por el comentario.

World. Is. Mine: JEJEJEJE, gracias por comentar es un agrado.

Kamisama-san: Gracias n_n

EchizenMia: Pues Lyserg, no creo que sea un peligro tan grande verdad?