Bien, responderé preguntas...o eso creo, pero bien, SasuSaku-Fan-Vianney y Konoko-Uchiha me preguntaron "¿Por qué ya no sale el gatito y porqué Sakura no se acuerda de él?" Fácil ^^U estaba tan metida escribiendo SasuSaku que se me fue ese GRAN detalle, y como dijo SasuSaku-Fan-Vianney, es un gran detalle el hecho de que se me olvide ya que por eso se llama Mi Gato Guardian este fic, pido disculpas por ello jejejeje ^^U soy muy olvidadiza...
Y otras lectoras también me han hecho exactamente la misma pregunta "¿El gatito (Konan) es Sasuke?" y les responderé con sincero "Descúbranlo" ^^ (Inner: Esperen hasta el capítulo 9 y lo sabrán todo!!!!!!!) (Elizabeth: ¡Cállate, no digas cosas inecesarias!) (Inner: Pero es que me da penita dejarlos con la duda T^T) (Elizabeth: ¿qué gracia tiene leer un fic si ya sabes el final?) (Inner: ¿Ese era el final? O_O no me acordaba =O) (Elizabeth: No, no es el final... tsk, me haces decir cosas de más, cállate ¬¬) (Inner: Aaaah, verdad que vás escribiendo en la página 200!!!!!) (Elizabeth: ¡Cállate por favor!) (Naruto: ¿Y qué pasa al final?) (Elizabeth: No te puedo contar -.-) (Hinata: ...¿Me.... quedo con... Naruto-kun? ó///ò) (Elizabeth: Por favor Hina-chan, no pongas esa cara.... no quiero decirlo) (Sasuke: ¿Cuándo voy a matar a Sai?) (Sai: ¡Hey, que quede claro que YO te voy a matar!) (Elizabet: No te preocupes Sasuke, es éste capi, pero no lo mates, puede que haya menores leyendo este fic así que dejalo en el Hospital no más) (Sasuke: ¿Qué gracia tiene no matarlo? ¬¬) (Sakura: ¿Y cuando peleo con Karin? =D) (Karin: No lo digas como si fueras a ganar ò_ó) (Sakura: Lástima para tí porque te ganaré ^^) (Elizabeth: Karin, deja mi kunai donde estaba... ¡Hey, ladrona, vuelve con mi Kunai! tks) (Sasuke: Déjala, no podrá matar ni a una mosca con eso) (Elizabeth: Bueno lectores, los dejo para que puedan disfrutrar del capi ^^U-corre a buscar a Karin-)
Capítulo VI
Confusa, indecisa y herida.
—Señorita Haruno, si no va a prestar atención a mi clase, salga de la sala —ordenó el profesor, me levanté sin discutir ni nada, caminé seria hasta la puerta y salí. Me apoyé en la baranda del segundo piso, mientras miraba hacia el jardín, repleto de árboles frondosos y verdosos, llenos de vida en cada rama.
Suspiré.
Bajé las escaleras muy despacio, caminé por las canchas sin apresurarme, hasta que llegué al jardín, habían bancas pero decidí sentarme en el pasto verde, bajo a un cerezo, el único en todos los otros árboles. De vez en cuando pasaba una brisa tibia, que mecía a los árboles al compás de todo el silencio del lugar, sacando a volar algunos pétalos rosados, que siguieron volando junto al viento que acariciaba mi cabello y chocaba contra mi rostro, miré hacia arriba contemplando la altura del árbol en el que estaba apoyada mi espalda.
( Elizabeth: Para los que les gusta leer con música, pongan este código en youtuve: .com/watch?v=KbZBCNqUvi0 El video se llama "Feerique")
Cerré mis ojos, intentando no pensar en nada que no fuera mi entorno, sólo concentrándome en el viento, en los árboles, en sus hojas, en el pasto y en su canción que guardaban misteriosamente en tal silencio. Cerrando mis ojos parecía que podía encontrar otro mundo, un lugar muy distinto al que vivía diariamente, uno en el que sólo prevalecía el silencio, la calma, donde el tiempo parecía no avanzar, donde los días eran eternos.
De repente sentí que alguien acomodaba mis cabellos, y antes de que pudiera abrir mis ojos pidió: "No los abras, por favor", entonces obedecí sin saber el por qué lo hacía, escuché el pasto doblarse al tener que soportar el peso del chico frente a mí. Acunó mi rostro en sus manos, mientras seguía acariciando mi cabello y rostro, su tacto era suave y delicado, parecía que me relajaba, sentía que entraba en un sueño en el que todo me parecía posible, de repente, dentro de mi sueño me encontré con un chico al que no podía ver su rostro, sólo su vestimenta, cuando me vio, corrió a abrazarme desesperadamente, luego se tranquilizó y suavizó su abrazo mientras acariciaba mi espalda. Se separó dejando su rostro frente al mío, él acunó mi rostro y acarició mis cabellos, luego me arrinconó al mismo árbol de cerezo en el que estaba apoyada, y deslizó sus labios por mis mejillas, lenta y suavemente, hasta que rosaron mis labios y nos besamos, con tanto amor que yo misma me desconocía, sin embargo me gustaba su beso y todo él, y quería un poco más, enrosqué mis brazos en su cuello y él me abrazó por la cintura, pero su beso seguía siendo suave y delicado.
De repente sentí que sus brazos eran demasiado reales, y me preguntaba si era mi sueño tan perfecto o es que no lo estaba soñando. Abrí mis ojos lentamente, y pude ver los parpados cerrados de mi enamorado, sus cabellos negros caían por mi frente y sus flequillos estaban al lado de sus mejillas algo rosadas, sin mirar más pude reconocerlo, era inconfundiblemente Sasuke, quién me abrazaba y besaba tan delicadamente, haciéndome sentir que volaba, y soñaba.
Entonces se separó dejando descansar su frente en la mía, mirándome fijamente con sus ojos negros, nuevamente me acunó el rostro, y me siguió mirando de la misma forma afectuosa. Tomé sus manos delicadamente, entrelazando sus dedos con los míos.
—Cierra los ojos —pedí y el obedeció.
Me acerqué dudosa, y besé su frente, sus mejillas sobretodo, entonces rosé sus labios con los míos, y sentí una pequeña descarga eléctrica, sin embargo él seguía exactamente igual. Volví a acercarme a sus labios, y nuevamente los rosé con ternura, mientras acunaba su rostro. Luego lo besé y él me apretó contra su cuerpo para que no me separara, yo seguí besándolo una y otra vez, de la misma forma, lenta, cuidadosa, suave y delicadamente. Hasta que sonó el timbre y yo salté de sorpresa, entonces él rió aun con los ojos cerrados.
Después abrió sus ojos, sin dejar de verme fijamente se le escapó una sonrisa picarona y maliciosa, entonces me dio un beso rápido en los labios.
—Te atrapé justo —dijo refiriéndose a cuando tenía mis ojos cerrados y él llegó.
—Sólo fue suerte, ni si quiera te esperaba —dije fingiendo enfado.
—Si claro, pero muy en el fondo deseabas que estuviera aquí ¿No? —preguntó sin borrar su sonrisa.
Le miré de reojo, y me acerqué bruscamente a él, se sorprendió tanto que tuvo que apoyar sus manos en el césped en su espalda para no caer del asombro, sin descartar su leve, pero muy leve rosado de las mejillas, entonces le robé un beso rápido.
—¿Qué pasa? ¿Dónde está el Sasuke verdadero que no se sorprende con nada, que no le teme a nada? ¿Ah? —pregunté con arrogancia entre mi juego.
—No lo vuelvas a hacer —dijo sin verme a los ojos, mientras su rosado se hacía un poquito más intenso, pasaba totalmente desapercibido, pero no por mis ojos.
—Claro —dije sin dejar de sonreír con arrogancia, al parecer había caído en mi jueguito.
Me levanté para irme a la sala, ya que mi castigo era sólo por la clase del profesor "orden", pero antes de que pudiera dar mis tres pasos, Sasuke me tomó del hombro y me obligó a voltearme, quedando frente a él, enrollada en sus brazos que me sostenían por la cintura, se acercó lentamente y me besó en el cuello, una y otra vez, sin embargo, mi cuerpo tan débil a sus caricias y besos, no podía ni si quiera moverse, mis piernas flaqueaban y mi corazón no sesaba de palpitar cada vez más rápido.
—¡Uchiha! —gritó alguien, pero mi mente estaba tan perdida entre los besos de Sasuke, que no pude identificar quién era, hasta que Sasuke dejó de abrazarme. Él se volteó, cambiando en seguida su semblante.
—¿Hmp? —dijo con aire despreocupado.
—¡¿Qué estabas haciendo con Sakura-san?! —preguntó Sai, sus ojos parecían bolas de fuego de lo furioso que estaba.
—¿No es obvio? —preguntó relajado—O… ¿Quieres que te lo dibuje? —preguntó altaneramente, mientras una sonrisa maléfica brotaba en sus labios.
Entonces Sai se acercó y tomó a Sasuke del cuello de la camisa con puño ferviente.
—¡Nunca más te acerques a ella! —ordenó Sai, como si fuera de su propiedad.
—Si yo fuera tú, no me atrevería a tomarme del cuello —dijo Sasuke, igual de relajado. En cambio yo no sabía qué hacer, si meterme en la pelea, gritar….no sé qué hacer.
—Pero no lo eres, además, tú no me das ordenes —dijo fulminándole con la mirada.
—Imbécil —escuche de los labios de Sasuke, entonces le clavó un puño en la cara que hico volar a Sai unos cuantos metros, era extremadamente fuerte, me dejó con la boca abierta, pero al mismo tiempo me dejó preocupada, ya que Sai…habría quedado con toda la cara deforme, con tal golpe.
—¡Vamos, levántate! —desafió Sasuke, mientras se quitaba el chaleco para luego arremangarse las mangas de la camisa.
Pude identificar a Sai entre tanto polvo, estaba vacilante, casi no podía mantenerse en pie, pero en tanto pudo lograrlo, no lo pensó dos veces para ir tras Sasuke.
—¡Prueba esto! —dijo Sai, mientras corría a toda velocidad, y cuando estuvo cerca de Sasuke le plantó un combo en el estómago. Pero Sasuke ni si quiera se arrugó, le tomó el brazo y se lo dobló hacia la espalda, mientras lo tenía inmóvil de uno de sus brazos, Sai enrolló una de sus piernas en la de Sasuke y lo votó al suelo, se volteó con toda la intención de patearlo, pero Sasuke se dio una vuelta de carnero hacia atrás y Sai no cumplió con su objetivo.
Mientras Sai se encontraba sorprendido al no poder patearlo, Sasuke le reventó la pierna en la cara, haciendo que Sai nuevamente saliera volteando, pero no tan lejos como hace un rato, cayó seco en el suelo boca abajo, entonces Sasuke corrió al encuentro de Sai, que al verlo correr también se paró en seguida, Sai le plantó una patada en la espalda a Sasuke, pero éste le tomó de la pierna y se la dobló, entonces Sai pateó la cara de Sasuke con la pierna libre, Sasuke cayó de espaldas nuevamente y Sai se apresuró a levantarse, y cuando estuvo a punto de golpear a Sasuke, éste hizo la rueda y le golpeó en la mandíbula.
Mucha gente se acercaba a ver la pelea, y yo no podía hacer nada, sin embargo me picaban las manos por ir a separarlo, ganas no me faltaban, pero no sabría qué decirles cuando los separara.
—¡Sasuke-baka, dale duro! —animaba Naruto increíblemente entusiasmado.
—¡Maldito estúpido! —gritó Sai al no poder alcanzarlo nunca, entonces Sasuke comenzó a correr hacia los árboles, y Sai le siguió de cerca, y cuando estuvo a punto de alcanzar a Sasuke, éste corrió por el árbol y se dio una vuelta en el aire quedando atrás de Sai, entonces golpeó a Sai en la espalda dejándolo clavado en el árbol por el que Sasuke había subido.
Sai estaba que reventaba en rabia, lanzó unos puños al aire, ya que Sasuke los esquivaba con facilidad, y cuando Sai se descuidaba, Sasuke le plantaba un rodillazo en el estómago. Pero Sai al encontrarse perdiendo en la pelea, comenzó a jugar sucio e intentó golpearle entre las piernas Sasuke, éste sólo rió y antes de que pudiera darme cuenta, estaba en la espalda de Sai, donde nuevamente lo pateó y lo tiró al suelo, Sai se giró en el suelo para quedar boca arriba, y enredó sus piernas con las de Sasuke, pero Sasuke estaba haciendo una especie de sellos con las manos, y cuando Sai estuvo por votar a Sasuke, las piernas de éste se transformaron en serpientes y Sasuke ahora se encontraba al lado de Sai. Las serpientes no tardaron en subir por el cuerpo de Sai, acercándose a su cuello…
—¡Ahí está! —gritó una mujer, me volteé y encontré a la pelirroja de Karin.
—¿Qué? —dije, me apuntaba a mí pero no entendía el por qué.
—¡No te hagas la que no sabe nada, tú eres la que dijo que fui yo la que mandó a esos hombres a golpearte! —dijo enfurecida, mientras caminaba hacia mí.
—Sólo dije la verdad —dije cruzándome de brazos, entonces ella ya se encontraba frente de mí.
—Pero no podrás volver a decirlo —dijo mientras sacaba de su bolsillo un kunai, que inmediatamente intentó clavármelo en el estómago, pero mis reflejos—extraño, porque no tengo muy buenos—me salvaron la vida.
—Eso es pelear sucio, deja ese kunai y enfréntame como mujer que eres, claro…si es que lo eres —dije desafiándola a soltar el kunai, ya que no quiero otra cicatriz en mi cuerpo.
Pero ella hizo oídos sordos, e intentó varias veces clavarme el kunai, fuera donde fuera, pero mis reflejos me salvaron siempre. Entonces ella empuñó su mano e intentó golpearme en la cara, pero antes de que lo hiciera le doblé el brazo, y ella me clavó el kunai en la pierna izquierda, en seguida la solté por el dolor y comencé a sanarme la herida con mi chakra. Mientras me curaba, ella intentaba cortarme, entonces recordé que podía utilizar el chakra como arma, acumulé el chakra suficiente como para cortar al tal sólo rose de su piel, hice como que iba a golpearle en la cara, y cuando ella se echó hacia atrás, con mi otra mano le quité el kunai lanzándolo lejos del lugar en el que combatíamos, ella en seguida comenzó a maldecir y a garabatear. Entonces hizo lo mismo que yo, acumuló su chakra en sus manos dejándome con desventaja, ya que sólo podía usar una mano porque la otra me estaba curando la herida en la pierna. Ella intentaba desesperadamente cortarme fuera donde fuera, y yo intentaba con todas mis fuerzas esquivar sus ataques de ira, mientras caminaba hacia atrás, entonces una de sus manos logró cortarme en el rostro, en mi mejilla izquierda. Intentaba hacerle comprender que aun que me hiciera daño, no podría sacarse el castigo que se le venía, pero ella estaba obsesionada con dañarme y no dejaba de repetir que yo era una cualquiera, que no me faltaba estar con uno de los chicos, si no que tenía a dos, Sai y Sasuke. Sus palabras me hirieron, ya que encontré verdad en ellas, era egoísta de mi parte estar con dos chicos y no decidirme nunca a quién amaba. Entonces, sin darme cuenta una de las amigas de Karin me atrapó por la espalda, me tomó enseguida los brazos para que no pudiera hacer nada con ellos, ni sellos ni usar mi chakra, Karin pensó que tenía el juego ganado y se acercó con la guardia baja, y cuando estuvo cerca le aforré con mi pie en su mandíbula, haciendo que se mordiera la lengua. Me miró fulminante, y llamó a otras dos de sus amigas para que me sostuvieran las piernas, obviamente yo pataleaba, gritaba y maldecía, pero no podía, además que cuando comenzaba a librarme de un brazo, Karin me golpeaba en la herida de la pierna dejándome nuevamente débil.
—¿Te duele? —preguntó presionando fuerte en mi herida, sin embargo mis quejidos no lograban hacerla entrar en razón.
—No lograrás nada haciéndome daño Karin —dije con algo de dificultad.
—Sakura, qué inocente eres, la idea es deshacerme de ti y dejar a Sasuke libre de ataduras para mí —dijo con tono arrogante, habló de tal forma que hizo sentirme realmente enojada y enfurecida, deseaba golpearle con todas mis fuerzas, patearla hasta que me suplicara, y torturarla hasta que delirara.
—No conquistarás a nadie con ese cuerpo de chancho que tienes —dije sonriendo malévola, y ella subió mi camisa, dejando mi herida a la vista, entonces con su mano y chakra, comenzó a abrirla de a poco.
—¡No! —gritaba entre tanto dolor— ¡Déjame! —suplicaba, pero parecía que mis palabras le brindaban más ganas de seguir cortando mi carne.
De repente Karin salió volando, chocando contra árboles, y sus amigas en seguida me soltaron dejándome caer seco contra el suelo. Sasuke me miró con tristeza en sus ojos, se arrodilló y me tomó en sus brazos con delicadeza mientras acomodaba mi cabeza en su hombro, entonces vi a Sai que traía una rama de espinas, dispuesto a golpear a Sasuke en la espalda.
—¡No Sai, no lo hagas! —grité mientras abrazaba fuertemente a Sasuke, enrollando mis brazos en su espalda y cuello, no sé de dónde saqué fuerzas para moverme tan rápido, ni de dónde salió mi grito, pero Sai quedó casi petrificado al escucharme.
Sasuke se levantó conmigo en sus brazos, miró Sai con cara de pocos amigos, y le regaló a Karin que se estaba levantando, una sonrisa de venganza.
—Sasuke… —llamé con voz débil.
—Dime —dijo acercando su oído a mis labios.
—Gracias —dije acariciando su rostro perfecto.
Me miró aun con tristeza en sus ojos, parecía sufrir incluso más que yo, pero no podía entender su tristeza, sabía que me amaba, pero parecía que hubiese cometido un pecado al dejarme sola.
Llegamos a la secretaría, entró sin tocar y vi a Shizune que en tanto me vio su rostro se preocupó, luego entró a la oficina de la directora Tsunade sin pedir permiso.
—¡Qué no sabe tocar! —gritó mientras timbraba con furia el papel, levantó su rostro y nos vio, en seguida sus ojos corrieron hacia mí y mi herida. Se levantó de un salto y abrió la puerta de la enfermería, Sasuke me llevó hasta dentro de la sala y me recostó en la camilla con todo cuidado.
—¿Cómo se le abrió? —preguntó mientras se lavaba las manos.
—Karin la abrió con chakra —dijo serio, sin desviar sus ojos de los míos.
—¿Karin, eh? Esa zorra —dijo dejándome sorprendida, no pensé que la odiara en su segundo día de clases.
—Lo mismo digo —dijo Sasuke, ahora enojado haciendo que sus ojos se pusieran rojos escarlata, sin dejar de verme a los ojos, pero esos ojos que tenía ahora me daban…miedo, no eran los mismos ojos que siempre tenía Sasuke no era la misma mirada, sus ojos rojos mostraban enojo, sed de venganza e infinitos sentimientos malos, no me brindaban confianza como sus ojos negros.
—¿Qué pasa? —me preguntó Sasuke.
—Sasuke sal de la sala y llama a Shizune, quédate en mi oficina —dijo, Sasuke le miró algo enojado por interrumpirlo, pero luego salió dejándome con preocupación.
—¡Tsunade—sama, Hay que apresurarse! —gritó Shizune.
—Ya lo sé, Sakura esto va a doler así que prepárate —dijo, entonces comencé a cantar una canción en mi mente, algo que me obligara pensar en otra cosa que no fuera la aguja, ni el hilo, ni el dolor que sentiría cuando traspasara mi piel.
Luego de un rato, mis ojos comenzaron a abrirse, no sé en qué momento me quedé dormida, sin embargo me sentía cómoda y tibia. Sasuke estaba al lado mío, y yo estaba tapada con una frazada, en otra camilla más grande, estaba algo sentada y tenía una bata blanca con botones puesta.
—¿Cómo te sientes? —preguntó preocupado.
—Mejor, eso creo —respondí algo cansada.
—¿Quieres comer algo? Ya es la hora de almorzar —preguntó aun preocupado.
—No, no tengo hambre, gracias —dije sonriéndole, para intentar subirle el ánimo.
—No te fuerces mucho, la operación fue larga, y no te quedará la cicatriz —informó tomándome la mano.
—¿De verdad? Qué bueno, no me gustaría estar en la playa mostrando a todos mi cicatriz —dije aliviada, realmente me preocupaba eso, tendría que usar traje de baño de cuerpo entero para que no se viera, qué asco.
—Sakura —llamó.
—¿Si?
—Quiero, pedirte perdón por…no, haberte protegido —dijo dificultoso, sin dejar de verme a los ojos.
—¿Perdonarte? Me has salvado la vida, no tienes que pedir perdón —dije sincera.
—Claro que debo pedirte perdón, no te ayudé cuando me necesitabas por estar gastando mi tiempo con ese otro, mientras tú te hacías daño —dijo brusco.
—Sasuke-kun, gracias por ayudarme.
—No te pedí que me agradecieras, te pedí que me perdonaras —dijo enojado.
—¿Por qué? Me ayudaste después de todo, eso es lo que cuenta —dije algo cansada por el tema.
—¡Perdóname! —dijo elevando la voz.
—Sasuke, no puedo perdonar a alguien que no ah hecho nada malo —dije tomando su mano y entrelazando mis dedos con los suyos.
—¡Es que no lo entiendes! —dijo enojado mientras se enderezaba bruscamente y salía casi corriendo de la enfermería, me quedé mirando la puerta a pesar de que él ya no estaba allí.
Nunca entenderé por qué Sasuke me protege tanto, fue sólo culpa mía, yo desafié a Karin, pero Sasuke no quiere entender que fue mi culpa, prefiere dañarse a sí mismo culpándose de cosas que no tienen nada que ver con él.
De repente alguien tocó la puerta, lo que me hizo despertarme internamente sacándome de mis pensamientos.
—Pase —dije, entonces la puerta se abrió y entró Sai, con rostro preocupado y triste.
—Sakura…perdóname, no pude ayudarte —dijo desde la puerta. Sus frases me hicieron recordar a Sasuke, pidiendo perdón por algo que yo ocasioné.
—No te preocupes, fue mi descuido —dije sonriendo, mientras con un movimiento de mi mano le indicaba que entrara.
—Pero de todas formas no te ayudé siendo que estaba casi al lado tuyo, soy un imbécil —dijo cuando llegó al lado de la camilla.
—No te culpes de lo que no formaste parte —pedí, estaba agobiada de tantas disculpas.
—Pero Sakura…—dijo mientras acariciaba mi mejilla con su mano, y mis ojos no se desviaban de los suyos.
—¿Qué? —pregunté.
Él suspiró, y luego comenzó a acercarse lentamente.
—…me preocupas mucho —dijo a unos centímetros de mis labios.
…sabes lo que siento resonó en mi mente la voz de Sasuke, cuando me besó por primera vez, frente a la leñera donde él se había preocupado de mantenerme a salvo.
—No Sai —dije, y en el mismo instante la puerta se abrió, Sai se corrió para ver quién era, entonces vi a Sasuke con unas galletas en la mano y un jugo en caja en la otra mano.
—Oh…lo siento —dijo mientras su entre cejo se fruncía de furia y seriedad.
—¡Sasuke-kun! —llamé, pero él cerró la puerta antes de que pudiera llamarlo.
—Olvídalo, no tiene importancia —dijo Sai dirigiéndose a mí, mientras aprisionaba mi mentón con sus manos, y me acercaba a la fuerza a sus labios.
—¡No, Sai déjame! —chillé, entonces él con su mano libre acarició mi herida, aun sensible. Su caricia me ocasionó dolor, ya que no era tan delicada ni suave como las que me daba Sasuke, parecía querer convencerme a la fuerza de que me quedara a su lado.
—No te niegues si no has probado nada —dijo, y luego me besó casi de forma brutal, con mis manos intentaba quitármelo pero mi fuerza seguía siendo mínima, y parecía que no estuviera ejerciendo fuerza alguna, cuando realmente estaba utilizando toda la fuerza que tenía mi cuerpo. Él siguió besándome, mientras me desabotonaba la bata por la parte del estómago donde estaba mi herida, luego la volvió a acariciar de la misma forma, obligándome a soltar pequeños quejidos. Movía mis brazos como un pulpo, no podía patalear ya que cualquier movimiento de mi estómago hacia abajo me hacía doler la herida, intentaba correr mi cabeza para que me dejara de besar, pero su mano me mantenía firmemente atrapada. De repente sentí que desabotonaba un botón más arriba y supe en seguida lo que venía ahora, no podía dejarlo continuar, tenía que sacármelo a como dé lugar.
Entonces sentí como si hubiese pasado una brisa algo fuerte, y cuando abrí mis ojos pude ver a Sai tirado en el suelo, y a Sasuke en el lugar en el que se encontraba Sai hace unos segundos.
—¡La vuelves a tocas, y te destrozo la cara! —rugió enfurecido, con sus ojos rojos y las manos cerradas, estaba tenso y decidido a matarlo si se volvía a parar.
—Sasuke… —susurré.
—Ni me hables —dijo sin verme a la cara, y comprendí que también estaba enojado conmigo.
Un dolor interno recorrió mi cuerpo al saberlo, tenía toda la razón al estar enojado.
Sai se puso en pie y Sasuke en seguida se puso a la defensiva, entonces se escucharon unos pasos en los pasillos, la puerta estaba abierta y se escuchaba con claridad.
—Alguien viene —murmuré.
—Lo sé —susurró Sasuke.
—¡¿Qué ah pasado ahora?! —preguntó Tsunade—sama desde la puerta.
—Directora, éste vino de la nada y me lanzó al suelo —mintió Sai mientras se sobaba la cabeza, por el golpe que se había dado contra la pared.
—¡Mentira! —dije sentándome de un salto— ¡Él ah intentado…! —pero mi dolor no me permitió seguir hablando, era una quemazón punzante en mi estómago que cancelaba todo movimiento de mi cuerpo, me quedé como una estatua, mientras sentía caer mis lágrimas inconscientes por mis mejillas, parecía que la sola fuerza de respirar me estaba rasgando el estómago.
—¡Haruno, no tiene que moverse! —dijo Tsunade mientras me acomodaba lentamente en la camilla, luego miró mi estómago con la bata abierta…
—Quería sobrepasarse con ella, abusando de que no podía usar su fuerza para defenderse mientras estaban solos —informó Sasuke desde el lado contrario de la camilla.
Continuará...
En el próximo capítulo: "No quise hacerte daño"
- No juegues conmigo.
- Visitada por alguien inesperado.
- ¿Quieres estar besando a una chica a cada cinco segundos?
Espero que hayan pasado una muy linda Navidad con sus familias y amigos, que hayan resivido todos los regalillos de este mundillo ^^ y como muestra de cariño hacia ustedes les dejé este capítulo de mi fic. Ojalá haya sido una Navidad inolvidable, llena de emociones y alegría, o, quizás para algunos no fue así, pero recuerden que a pesar del dolor y la tristeza, hay un Dios en el cielo dspuesto a hacerles feliz.
Atte: Elizabeth Bathory N.
