Bueno, este capi se los dejo como regalo porque los quiero muuuuuuuuuucho y espero que lo disfruten ya que aquí se reconsilia nuestra amada pareja SasuSaku y aparece el esperado Konan (gato de Sakura) en un lugar muy inesperado. Mucho SasuSaku, eso prometo. Y en vista de que no resiví ninguna pregunta, ya que sólo comentaron "Qué le pasa a Sasuke????" o "Sai es un %&/((&¨[¨=/(" y todo eso jajajaj xD (en mi fic si, Sai es un aprovechado pervertido). Ahora, los dejo n_n
(Sakura: Aaaah, que bien que con Sasuke-kun arreglamos los problemas) (Sasuke: mmm... si ¬///¬) (Shizune: Sakura-san, no debes levantarte, Tsunade-sama se enfadará O_O) (pasos se acercan a la entrada) (Sakura: aaaaaaah!!!!!!! Corre Sasuke-kun o mejor, llévame en brazos {ejem...ejem} hasta la camilla, Shizune, entretiene a Tsunade-sama) (Shizune: De acuerdo-sale corriendo)...
Ahora si pueden leer jejeje ^^
Capítulo VII
No quise hacerte daño
Entonces Tsunade pareció incendiarse de enojo, tomó a Sai por el brazo derecho y se lo apretó obligando a Sai a gritar, luego lo soltó y le golpeó en la nuca, dejándolo inconsciente.
—Manos a la obra —dijo Tsunade-sama mientras acumulaba chakra en su mano y desvanecía el dolor de mi herida.
—Gracias Tsunade-sama —dije con voz baja, no podía hablar muy fuerte, mis fuerzas se habían ido.
—No hables mucho, Sasuke te dejo a cargo de Sakura, cuídala mientras esté aquí —dijo mientras tomaba a Sai por el cuello de la camisa y se lo llevaba arrastrando por el pasillo, sin antes cerrar la puerta.
Sasuke me miró con indiferencia, tomó una silla que estaba al lado y se sentó.
—Sasuke…
—No hables, la Directora dijo que no hablaras —dijo interrumpiéndome.
—Dijo que no hablara mucho —corregí.
—Ya has hablado demasiado, quédate en silencio —dijo, pero sonó más como una orden.
—Sasuke…escúchame —pedí aun con voz baja.
—No quiero escucharte —dijo enojado.
—Perdón —dije, mientras intentaba alcanzar su mano, moviéndome lentamente para que no lo notara y para que mi dolor no volviera. Pero él quitó su mano en seguida.
—Quédate en silencio ¿Quieres? —dijo aun enojado.
—No, quiero que me escuches y luego me respondas —dije decidida, sin embargo mi voz seguía sonando débil.
—¡No Sakura! ¿No lo entiendes? ¡No quiero escucharte! —gritó algo desesperado.
—¡Sasuke!... por favor —rogué con un hilo de voz.
—No, por favor quédate en silencio, no me hables —dijo serio mientras se levantaba y se iba a la ventana.
—¡Sasuke, te lo ruego! —dije, entonces él abrió la ventana y se lanzó desde el quinto piso.
—¡¡Sasuke!! —grité de susto, me levanté de un salto y me acerqué a la ventana, pero antes de que pudiera mirar hacia abajo, apareció Sasuke en la ventana nuevamente.
—¡¿Por qué estás de pie?! —preguntó enfurecido.
—…estás bien —dije, y luego mi cuerpo se desvaneció como una lana, pero seguía estando consiente, y antes de que pudiera darme un costalazo contra el suelo, Sasuke me tomó en sus brazos por la cintura y la nuca, pero mis pies seguían tocando el suelo.
—¡Sakura! ¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Llamo a la directora? ¿te ayudo en algo? —preguntó en un solo respiro, entonces enderecé mi cabeza—que la tenía colgando hacia atrás—y quedé frente a frente con el rostro de Sasuke.
—Sasuke-kun, no quiero que hagas eso nunca más —dije abrazándolo, y Sasuke pareció quedar como una estatua— Me diste un buen susto —dije sin dejar de abrazarlo, entonces casi de forma inconsciente mis labios buscaron los suyos, le besé el mentón, y luego sus labios, al contrario de Sasuke que parecía no sentir nada, no mostraba ni un sentimiento.
—Sakura, basta —dijo, de forma dulce para mis oídos, mi nombre en su voz sonaba como una dulce canción de cuna— Deja de jugar conmigo —pidió con dolor, y comprendí a lo que se refería, él pensaba que yo sólo jugaba y realmente amaba a Sai, o eso creo.
—No estoy jugando Sasuke-kun —dije, entonces me acorraló contra un rincón de la sala. Suspiró en rendición con los ojos cerrados.
—Sakura ¿Sabes? Creo que moriré por sobredosis —dijo, pero no entendí lo que quiso decir—Eres mi droga —concluyó viéndome fijamente a los ojos.
—Te quiero Sasuke —dije mientras enrollaba mis brazos en su nuca, y él me abrazó con cuidado por la cintura.
—Pruébalo, pruébame que lo que dices es cierto —susurró en mi oído, mientras me apretaba de forma dulce contra su cuerpo.
—¿De qué forma? —pregunté acariciando sus cabellos suaves de la nuca.
—Quédate conmigo —dijo besando mi cuello.
—Aré lo que sea, con tal de que me creas —dije decidida.
—¿No bromeas? —preguntó, y sentí su sonrisa en mi cuello.
—No juego con esto —dije en su oído, entonces él se encogió de hombros.
—No hagas eso —ordenó, pero era mi turno de aprovecharme del momento, soplé lentamente en su oído, y él se contrajo nuevamente.
—Sakura —dijo con tono de advertencia.
Volví a soplarle lentamente, y él se separó dejándome prisionera con los brazos a cada lado de mi cabeza, sin poder moverlos.
—Estás jugando con fuego —dijo con tono sensual y atrevido.
—¿Ah, sí? —pregunté sonriendo algo desafiante.
—¿Quieres probar? —preguntó sonriendo de costado, haciendo que mi corazón brincara en mi pecho.
Luego me besó en los labios, algo apasionado, después besó mientras suspiraba en mi oído haciendo bajar por mi espalda un estremecimiento, siguió bajando hasta llegar a mi cuello. Y de repente me tomó en los brazos y me sentó en el umbral de la ventaba, abrazándome para que no fuera a perder el equilibrio.
—¿Dónde está Haruno? —preguntó una voz femenina, parecía ser Shizune.
—Está aquí, quería tomar aire fresco, dijo que tenía mucha calor —contestó Sasuke totalmente relajado, mientas que mi corazón seguía brincando, y mis mejillas parecía seguir ardiendo.
—Pero Tsunade-sama dijo que debería quedarse en cama —dijo Shizune al lado de Sasuke.
—Sólo estaba tomando aire, además ni si quiera me levanté de la cama —dije sonriendo, entonces Sasuke me volvió a levantar en sus brazos, y me dejó en la camilla donde me tapó con las sábanas.
—¿Mejor? —preguntó Sasuke a Shizune.
—Sí, así no tendrás problemas con Tsunade-sama —respondió mientras le recorría un escalofrío por la espalda—Tsunade me mandó para que fueras a clases —informó, entonces Sasuke le miró enfadado.
—Hace un rato dijo que me quedara a cuidar a Sakura —dijo cortante.
—Lo sé, pero dijo que fueras para no perder clases, yo me quedaré a cuidarla —dijo leyendo unos papeles que tenía en las manos.
Sasuke me miró serio de reojo, y de repente sonrió con malicia y me guiñó un ojo, haciéndome sonrojar.
—Bueno, entonces me voy a clases —dijo relajado con las manos en los bolsillos, mientras salía por la puerta y cerraba.
—¿Quieres algo? —me preguntó Shizune.
—Em., Sí, quiero algo helado —dije, aun sentía mis mejillas ardientes por la situación anterior, y mi corazón poco a poco estaba relajándose y volviendo a su ritmo normal.
—Okay, pero no te levantes por nada del mundo —dijo, entonces se dio media vuelta y se fue.
Suspiré.
Ese Sasuke, quiere que me muera de un paro cardiaco, pensé en mi interior. Me destapé un poco, tenía algo de calor, sin embargo afuera estaba nublado, debe ser por la calefacción…o tal vez por Sasuke.
Esperé, esperé y esperé, pero aun no llegaba Shizune con mi bebida o helado, ¿Tanto costaba encontrar algo helado? Para cuando llegue, voy a estar recuperada.
De repente escuché algo en la puerta, miré pero vi nada, además estaba cerrada. El ruido siguió, parecía como si estuvieran rasguñando la puerta, luego se abrió un poco y vi entrar a un hermosísimo gato siamés, era el mismo que había encontrado el otro día, estaba limpio, con su pelaje brillante y resplandeciente, el gatito de un salto se subió a la cama y se sentó sobre mis piernas. Entonces acaricié su cabecita y sus orejas, en seguida comenzó a ronronear y a "deshacerse" en mi mano mientras amasaba.
—¿Cómo supiste que estaba aquí? —le pregunté, pero el gatito siguió ronroneando.
—¿Lo conoces? —preguntó alguien en la puerta, miré en seguida y vi a Sasuke apoyado en el umbral de la puerta, se veía tan guapo ahí mirándome.
—¿Lo trajiste tú? —pregunté sonriendo.
—Me lo encontré un día, estaba afuera de tu casa, pero me lo llevé a mí casa y lo bañé —explicó acercándose hasta llegar al lado de mi camilla.
—Yo pensé que se había ido —dije acariciando al gatito, entonces Sasuke dio unos pequeños golpecitos en la cabeza al gatito, en forma de cariño.
—Es muy juguetón —comentó algo, enojado.
—¿De verdad? —pregunté sonriéndole.
—Sí, me rompió casi todas mis toallas porque tenían un hilito colgando —dijo enfadado.
—Es chiquito todavía, todos los niños son así —dije mientras tomaba al gatito y lo abrazaba.
—¡Miau! —dijo de repente el gatito.
—Te contestó —dijo sonriendo Sasuke, claro que a su manera, pero su risa era tan hermosa y perfecta, sólo él la tenía de esa forma.
—¿Qué pasa? —preguntó al ver que no desviaba mi vista de su rostro.
—No, nada, se me paró el cerebro por un momento —dije sonriendo.
—¿Se te paró el cerebro? —preguntó arqueando una ceja—Eres extraña —dijo sonriendo de costado.
—No, tú eres el raro —dije sonriendo, entonces él se puso serio en seguida.
—¿Pasa algo? —pregunté preocupada, él estaba casi pálido.
—No, sólo me duele un poco el estómago —explicó acercándose a mí—Pero tú puedes curarlo ¿No? —preguntó arqueando una ceja, mientras sonreía con picardía.
—¿Te refieres con Chakra, cierto? —pregunté ruborizada, no podía evitar sonrojarme cuando se encontraba tan cerca de mí.
—¿Cómo te queda más cómodo? —preguntó aun con su sonrisa, ahora algo malévola.
—¿A qué te refieres? —pregunté mientras inconscientemente me alejaba de él.
—¿Prefieres que me quite la camisa, o que sólo me la arremangue? —preguntó.
Mi corazón se detuvo, mientras Sasuke hablaba mi mente iba imaginando lo que decía Sasuke sin camisa y luego Sasuke con la camisa arremangada.
Obviamente que la primera oferta, dijo una vocecilla en mi mente.
—Cómo tú quieras —dije temblorosa, entonces él dejó de sonreír y sólo se arremangó la camisa.
Si era un común y corriente dolor de estómago no me quitaría mucho chakra, ya que si era algo grave no podría curarle la herida porque en estos momentos estoy algo débil. Coloqué mis manos—que no dejaban de temblar—en su estómago, sin verle a los ojos porque mi corazón saldría a volar con el sólo hecho de verle. Intenté concentrarme cerrando los ojos, entonces él acarició mi rostro y el gatito comenzó a lengüetearme la mano con su lengüita áspera.
—Sasuke-kun, no puedo concentrarme —dije aun con los ojos cerrados.
Pero él no respondió, me tomó del mentón y luego hizo levantar mi rostro, abrí mis ojos para luego maldecir interiormente por haberlo hecho, sus ojos me hipnotizaron dejándome cautiva nuevamente. Ya no estaba sonriendo como antes, ahora tenía su semblante sereno, con ojos distintos. Luego se acercó para rozarme los labios tiernamente, me besó y yo no pude negarme a tal caso, me recostó sobre la cama hasta quedar acostada y él sólo se inclinó sin separarse de mis labios, seguía besándome apasionadamente hasta que él se separó y prosiguió con sus besos en mi mejilla, pero en mi cuello especialmente. De repente me pareció escuchar un ronroneo, pero descubrí que era el gatito, estaba sobre mi pecho mirándome con la cabecita ladeada, sus ojos mostraban ganas de jugar con la pupila grande, y sus bigotes largos y blancos lo hacían ver gracioso, se me escapó una risita cuando el gatito ladeó su cabecita hacia el otro lado.
—¿Qué te parece gracioso? —preguntó Sasuke, que con su mano acarició mi herida lenta y cuidadosamente.
—El gatito parece querer jugar —dije, entonces a Sasuke se le escapó una risita.
—¿Te gustan los gatos? —preguntó en mi oído, provocando un estremecimiento en todo mi cuerpo.
—Son mi animal favorito, pero nunca había tenido una mascota —dije entrecortada.
Entonces sopló en mi oído, y nuevamente me recorrió un estremecimiento.
—Creo que se ah curado mi dolor —dijo, haciéndome recordar que le dolía el estómago hace un rato.
—¿Ya no te duele? —pregunté mirándole a los ojos, y él rió nuevamente de costado.
—El dolor de no poder besarte hace rato se ah ido —comentó con sonrisa pícara.
—¿Y tu estómago? —pregunté.
—Qué ingenua eres, eso lo inventé —dijo y luego me volvió a besar, entonces lo separé empujando con mis manos sus hombros.
—Si llega Shizune y te ve aquí te retará —dije preocupada.
—Si llega Shizune y nos ve haciendo lo que estamos haciendo le dará un shock —dijo divertido.
—Hablo en serio —dije intentando parecer seria.
—Yo igual —dijo mirándome aun con su sonrisa.
—¡Miau! —agregó el gatito, entonces me largué a reír a carcajadas, mientras que Sasuke se reía a su manera. De repente, Sasuke quedó en silencio y serio.
—Nos vemos, te dejo al gato, viene Shizune —dijo y luego se lanzó por la ventana, unos segundos después Shizune abrió la puerta con una bebida enlatada en la mano.
—Lo siento, me demoré mucho, es que las cajas del colegio estaban malas así que tuve que ir al mercado —se excusó, y a mí se me había olvidado que Shizune había ido a buscar algo a mi pedido.
—No te preocupes —dije sonriendo, mientras acariciaba al gatito.
—¿Y ese gato? —preguntó arqueando una ceja, mientras se acercaba a mi camilla.
—Ah, entró por la ventana hace un rato. Es mi gato, no sé cómo habrá llegado aquí —dije fingiendo extrañeza.
—¿Lo dejo afuera? —preguntó.
—No, está bien aquí —respondí, acariciando al gatito mientras él no cesaba de ronronear.
—Toma, espero que aun esté fría —dijo entregándome la bebida.
La tomé, pero estaba algo tibia, y mojada porque se había des enfriado casi por completo.
—No te preocupes, no tengo tanta calor como hace un rato —dije sonriendo, mientras abría la bebida.
—Casi me atropella una camioneta azul, el tarado al parecer estaba borracho —comentó algo molesta, mientras que mi mente viajaba rápidamente a la camioneta que Sasuke había esquivado de un salto con facilidad al venir al colegio.
—¿Azul metálico? —pregunté, y ella asintió.
¿Habrá sido la misma camioneta? Pero ¿Por qué se paseaba tanto por la misma calle?, me pregunté sin obtener respuesta.
De repente Shizune miró su reloj de muñeca, y sus ojos casi se salieron al ver la hora.
—¡Qué tarde es!...Tengo que irme, lo siento mucho pero necesito entregarle los papeles a Tsunade-sama, no te levantes y si necesitas algo aprieta el botón verde de tu izquierda, adiós —dijo y cerró la puerta apresuradamente.
—Vaya, debe ser difícil trabajar con Sensei ¿No crees? —dije mirando al gatito, que al verme ladeó su cabecita de forma tierna.
—¿Tienes hambre? —le pregunté y por un momento abría jurado verle negar con la cabeza, pero después se rascó la oreja con su pata trasera.
—Debo estar malísima si ya veo alucinaciones —dije en voz baja.
Ya había pasado una semana en la que no dejaban de suceder cosas nuevas, el gatito seguía haciendo sus apariciones por el colegio, especialmente cuando me encontraba sola en Educación Física, soy pésima en eso, nunca logro coordinar mis piernas con mis brazos, y a lo que más juegan las chicas es a voleibol, pero nunca me invitan ya que siempre termino lesionando a alguien lanzándolo de un costalazo al suelo o golpeándoles con la pelota; no dejé de escribir en mi diario ningún día, cada día era algo emocionante desde que llegó Konan, así se llamaba ahora el gatito siamés. Sasuke me había ayudado en lo que podía, prestándome las materias y sin dejar de visitarme cada día, no había asistido al colegio tres días a favor de Tsunade-sama, y mis padres estaban preocupados y felices al mismo tiempo, ya que mi herida era grave pero gracias a eso podía compartir más tiempo conmigo. Hinata y Naruto también me visitaban, sin embargo Naruto desde que vio al gatito comenzaron a llevarse mal, Hinata me comentó que su zorrito a veces estaba fuera de la jaula donde lo tenían, y que no sabía cómo rayos se escapaba de la jaula. Shizune me visitaba a diario para ver mi herida, cuando podía venía la directora o a veces llegaba Kakashi-sensei a "montarme guardia" al igual que Sasuke, ya que no debía levantarme y a mis padres no les agradaba mucho que fueran a visitarme tanto, y más encima en la mayoría que fueran hombres, les bastó con verme junto a Sasuke el día de su llegada, aun que al parecer papá se llevaba bastante bien con Sasuke, y mamá siempre que hablaba con él parecía conocerlo de toda la vida, a veces cocinaba lo que él le gustaba sin si quiera preguntárselo, era algo extraño. El resto de los días había ido al colegio por fin, lo que más deseaba era ir, en casa me aburría mucho y además el gatito casi nunca estaba, en el colegio cambiaron algunas cosas, como…Sai, ahora era más agobiante que nunca, yo simplemente suspiraba y ya estaba preguntándome: "¿Te duele algo cierto? ¿Quieres que llame a la Directora?" y siempre lo mismo, tampoco me dejaba levantarme para ir a comprar el almuerzo, decía "yo voy" y casi que me obligaba a entregarle el dinero, lo mismo en la hora de almuerzo "yo te lo traigo" decía, y me lo traía casi como una bala. Sin embargo Sasuke, no sé cómo, pero siempre sabía cuando algo me dolía y me sentía mal, según él eso sucedía en "El amor eterno" o cosas así.
—¿Quieres algo? —preguntó Sai por milésima vez.
—No, gracias —contesté molesta.
—Ya deja de preguntarle lo mismo, empeoras las cosas y no sacarás nada preocupándote por ella si la estás dejando peor, mejor vete a molestar a otro lado —dijo Sasuke enojado por la preguntita del día "¿Quieres algo?".
—Yo sólo quiero complacerla —dijo empujando a Sasuke.
Estábamos en los jardines comiendo el almuerzo junto a Hinata y Naruto, aun que ellos se entretenían en lo suyo.
—Complacerla cortando el pequeñísimo lazo que existía entre ella y tú —dijo Sasuke secamente.
—Y seguro entre ustedes hay algo —dijo Sai con sarcasmo en voz baja.
—¿Quieres probarlo? —preguntó desafiante Sasuke.
—¿El qué?
—Si existe algo entre nosotros, no me molestaría mostrártelo, lo haré con gusto —dijo sonriendo malicioso.
—Haz lo que quieras.
—Tú lo dijiste.
Entonces Sasuke me besó los labios, de forma rápida, mientras mi rostro se tornaba rojísimo ante la situación, mientras veía a Sai de reojo, echaba humo por las orejas y de sus ojos salían llamaradas de fuego.
—¡Uchiha! —gritó enfadado.
—¿Hmp? —dijo Sasuke con aire despreocupado, mientras se echaba una cucharada de arroz a la boca.
—¡Cómo…Sakura…no…es que…! —Sai no sabía cómo explicar las cosas.
—¿Cómo lo hago?...Así —dijo tomándome el mentón, pero algo se encendió en mi interior, era la ira de que Sasuke siempre intentara lucirse besándome ante los demás.
—¡No, Sasuke! Me tienes hasta la coronilla usándome como juguete para demostrarle al mundo de que puedes hacer cualquier cosa conmigo, así que no más de estas jugarretas ¿Quieres estar besando a una chica a cada cinco segundos? ¡Vete a buscar a otra! —dije, increíblemente sorprendida por las palabras que brotaban por sí solas de mis labios; con algo de vergüenza y en su mayoría la ira, me levanté y me fui al baño de chicas. Mi reflejo se veía igual que sorprendida que los latidos de mi corazón, no dejaba de saltar desde que me di cuenta de lo que había dicho, más encima al irme Sai se comenzó a reír de Sasuke. Ahora me va a odiar por hacerle eso.
—Idiota —me dije enfurecida.
Me mojé el rostro, y también mi cabello, intentaba aclarar las ideas con el agua fría que parecía surgir efecto. Salí del baño y Sasuke estaba al lado de la puerta, no sabía cómo mirarle a la cara, sin embargo él estaba esperándome.
—Lo lamento —dijo con las manos en los bolsillos, luego se fue caminando con la mirada clavada al suelo.
—Sasuke…—mis labios le llamaron inconscientes otra vez.
El timbre sonó, por suerte me había comido el almuerzo antes de que tocaran la campana, fui hasta donde se encontraba Sai y me llevé mis cosas, él insistió en acompañarme pero yo le ignoré, y él me siguió mientras conversaba e intentaba hallar algún tema del cuál hablar. Cuando llegué a la sala, Sasuke ya estaba sentado en su puesto—al lado del mío—guardé mis cosas y me senté sin decir palabra alguna, Sasuke tenía su mirada fija en el pizarrón mientras que yo le miraba de reojo, sin que él se diera cuenta.
—¡Sakura-chan, mañana tendremos un campeonato contra otro equipo de nuestro curso, y para ganar tienes que vestirte de porrista y animarnos junto a Hinata! ¿Cierto Sasuke-baka? —preguntó con una gran sonrisa de oreja a oreja, pero Sasuke sólo le miró de reojo y luego volvió a mirar el pizarrón— ¿Y a éste qué le pasa? —preguntó extrañado.
Sólo le hice unos gestos para hacerle entender que estaba mal, pero tampoco le especifiqué lo que había pasado, sólo una leve pincelada, además Naruto se conforma con lo que uno le diga, eso es bueno.
—Buenos días alumnos, no quiero que se paren ni nada por el estilo; todos en sus puestos con los libros en la página ciento veinte y cinco y no quiero un "se me olvidó" como respuesta —dijo el profesor Cromell, su rostro seguía siendo igual de aterrador como los otros años, y ni hablar de su carácter estricto y regañón de siempre, su cabello gris y las arrugas, que casi no se notaban, lo hacían ver casi como salido de una película de terror haciendo el papel de algún científico loco, claro que tampoco se veía tan viejo, pero debe de estar en sus cincuenta y cinco.
—¡Señor Uzumaki! ¿Dónde tiene su libro? —preguntó en voz baja, sin embargo se escuchaba a la perfección ya que cuando él entraba a la sala, todo se volvía en un silencio funerario en el que no volaban ni las moscas, nadie se atrevía a romper el silencio del profesor Cromell, sin embargo a veces Naruto no lograba detener su hiperactividad, haciendo que al profesor le salieran fuego por los ojos y electrocutara con su mirada.
—Se me quedó —se excusó mi amigo, con la mirada baja, mientras se veía el nerviosismo que tenía en las manos, temblaba y se le entrecortaba el habla.
—Vaya a la oficina de Inspector general, yo iré en seguida —ordenó con voz enfurecida.
Entonces Naruto salió de la sala, arrastrando los pies, y antes de cerrar la puerta, fulminó con la mirada al profesor que ahora escribía en el pizarrón.
—Lean la página ciento veinte y cinco, después respondan la actividad de la página ciento veinte y seis y ciento veinte y siete, cuando llegue las revisaré todas sin excepciones, no quiero ningún cuaderno en blanco —ordenó antes de salir por la misma puerta que Naruto, y el ambiente se relajaba de forma increíble, mis músculos al fin pudieron "descansar" de ese ambiente tenso.
Continuará...
En el próximo Capítulo: "¡Corre por la pelota!"
- "Te quiero"
- Futbolito
- Habilidades extremas
RECUERDEN:
Si tienen dudas de algo, dejenlo en un comentario y lo responderé públicamente (dependiendo de la pregunta, ya que si es una "pregunta clave" se las responderé por un mensaje privado). Dejen muuuuuchos comentarios, bye bye!! muchos besos y salu2!!!!!!
