Capítulo VIII
¡Corre por la pelota!
La sala quedó en pleno silencio hasta que el profesor salió de la sala, todos conversaban creando un bullicio gigantesco en la sala, mientras que yo me ponía "manos a la obra" para hacer la actividad, saqué el libro para comenzar a leer las páginas que había ordenado el profesor, junto con mi estuche, entonces alguien tocó mi hombro y me volteé por inercia.
—¿Me prestas el libro para leer también? —preguntó Sasuke, sin verme a los ojos.
—Claro —respondí mientras dejaba el libro en medio de ambas mesas.
Los dos quedamos muy juntos al acercarnos para leer, y nuestros hombros se apoyaban el uno al otro. A pesar de que la cercanía era mínima, mis latidos rápidamente comenzaron a brincar en mi pecho, y mi corazón estaba que salía, sentía que todo mi cuerpo saltaba cuando daba una palpitación y me avergonzaba de que Sasuke también se diera cuenta, me avergonzaba de que él viera mi rostro sonrojado y mis nervios de punta. De repente, él entrelazó su mano con la mía que descansaba sobre la mesa, le miré sorprendida por su gesto, pero él sólo miraba específicamente el libro, pero su leve y pequeño sonrojo no pasó desapercibido por mis ojos.
—De verdad, lo siento —dijo con dificultad, mientras apoyaba e intentaba esconder su rostro en el brazo, lo que lo hizo verse aun más hermoso de lo que era, y mi corazón pareció estallar en mi pecho.
—También lo siento, creo que fui algo dura —dije fingiendo leer el libro.
—Estuvo bien que me lo dijeras —dijo, entonces ambos nos miramos, sólo que él me miró de reojo.
—¿De verdad? ¿De esa forma? —pregunté incrédula.
—Tal vez no de esa forma, podría haber sido un poco más privado…pero estuvo bien saberlo —dijo, luego quedó un silencio entre nuestra conversación—Te quiero —dijo, luego escondió su rostro en su brazo por completo, y esta vez mi corazón no estalló, si no que se desparramó en mi cuerpo, y la sangre se acumuló en mis mejillas, mis manos comenzaron a temblar, y mi mente quedó en blanco al igual que lo que nos rodeaba, parecía que todo el bullicio de ese momento se esfumara por completo, dejando un silencio en el que sólo existía la respiración de Sasuke y mía. Mi respiración se hizo más agitada y mi pulso aceleró a mil por segundo, mis labios querían decir algo, anhelaba contestarle, deseaba gritarle todo lo que sentía por él, soñaba con haber podido grabar este momento con sus últimas palabras y todo lo que siento…pero mi cuerpo bloqueado al igual que mi mente, no supo decir nada más que un simple:
—Va a llegar el profesor —me odié tanto cuando lo dije, no entendía por qué mis labios soltaron esas palabras ni comprendía el por qué mi mente me había dictado eso. Quería golpearme, retroceder el tiempo, borrarle la memoria….cualquier cosa con tal de no haberle dicho eso, pero no podía hacer nada para arreglarlo.
Sasuke me miró serio, y yo me resistía a salir corriendo del aula, me resistía a dejar caer las lágrimas que me amenazaban con salir. No pude hacer más que echarme en la mesa y dejar mi rostro escondido entre mis brazos, respirando profundo, intentando ordenar mis ideas, sueños, pensamientos y deseos.
Entonces Sasuke me tomó el hombro, le miré fijamente, y él me acomodó unos cabellos dejándolos atrás de mi oído.
—¿Estás bien? —preguntó preocupado y serio.
—Sí —mentí.
Me miró sin ser convencido, mientras rosaba con sus yemas de los dedos en mi mejilla.
—Puedes contar conmigo para lo que sea, soy tu ángel guardián —dijo serio.
Era la hora de Educación Física, el profesor dijo que los chicos jugarían Futbolito contra otro equipo de nuestro grupo, así que no podríamos usar la cancha en esta clase. Los chicos se fueron a vestir con camisetas rojas y líneas negras junto a chores negros y zapatillas, mientras que nosotras nos vestimos—aun que no hicieran clase—usando los mino chores azules color eléctrico y una polera blanca con la insignia del la Academia Konoha.
Los del primero medio usaban poleras amarillas con líneas blancas a los lados, igual que la de los chicos sólo que cambiaban los colores, con chores negros y zapatillas. El equipo de los chicos se llama "Los Washotes"—a la acotación de Naruto— y el equipo contrincantes se llama "Los Guerreros".
Nosotras estábamos a un lado de la cancha donde daba la sombra, en cambio las que apoyaban al otro equipo estaban justo donde daba todo el sol. Cada equipo se encontraba reunido en su lado de la cancha, hasta que sonó el silbato del profesor que ahora era el árbitro.
Los números del equipo Los Washotes eran:
Naruto: 1
Neji: 2
Kankuro: 4
Chouji: 5
El equipo de Los Guerreros era:
Sasuke: 1
Kiba: 2
Shikamaru: 3
Lee: 4
Shino: 5
El juego comenzó y todas mirábamos explícitamente el partido, cada vez se iba poniendo más interesante, era increíble cómo se pasaban la pelota de un lado a otro, parecía que fuera lo más normal del mundo…yo que soy tan torpe en deporte, encuentro todo genial. A veces hacían unos pases casi increíbles, especialmente Sasuke y Naruto, que eran los que goleaban al arco, y los que hacían los pases increíbles, parecían casi que bailaban en la cancha, haciendo movimientos agraciados. Los chicos corrían mientras nosotras gritábamos animándolos, cada quién con su equipo, ya iban dos a uno cuando Sasuke bajó la guardia y Gaara aprovechó el momento para hacer un gol, dejando al público loco con un griterío increíblemente fuerte y así quedaron los dos equipos en empate.
El descanso ya había pasado y tenían que seguir con el juego, ni Naruto ni Sasuke pensaba perder en el segundo tiempo, a pesar de ser amigos, dentro de la cancha parecía que fuese todo lo contrario. El futbol no está dentro de mis deportes favoritos—aun que ninguno sé jugarlo bien—pero este era el primer partido que me tenía gritando como una loca, incluso me sorprendía yo cuando gritaba desesperadamente. Iban cuatro a cuatro cuando—esta vez—Naruto pensó que tenía ganado el partido, y Sasuke hizo un gol, dejando al arquero tirado en el suelo.
Sonó el silbato y terminó el partido dejando como ganadores al equipo de Sasuke, Naruto estaba por hacer otro gol cuando sonó el silbato y el gol no tubo valor, el pobre maldecía y todo, alegaba con el profesor árbitro, pero decía que no podía hacer eso, lo justo es lo justo.
—¡Maldita sea, estuve a punto de ganarte! —decía Naruto contra Sasuke.
—Tú lo has dicho, a punto —dijo sonriendo con malicia mientras se colgaba una toalla en el cuello, se veía tan hermoso desde lejos.
—Ahora le toca jugar los de primero medio, y el que gane jugará con el equipo de Sasuke —dijo Ino a mi lado, me dio un susto cuando la escuché, nunca había estado así de cerca sin tener que molestarme o algo por el estilo. Desde que a Karin la echaron del colegio, nunca había hablado con Ino.
El partido del primero medio estuvo algo aburrido, no nos tenían los pelos de punta como el otro partido, de hecho, casi bostezábamos en sus caras. En fin, terminaron dos a cinco, ganó un equipo que parecía ser rodeado de puros nerds o pernos, todos bien arreglados y peinados como corresponde, hacia un lado.
Cuando llegó el equipo de Sasuke, hicieron lo mismo que con el anterior, cada equipo en su lado, dando las ideas o los planes de cómo ganar, hasta que sonó el silbato y empezó la guerra contra la pelota.
El otro equipo parecía que no se les movía ni un solo pelo de sus peinados, en cambio los chicos parecían electrocutados…o tal vez no tanto, pero a pesar de estar desordenados se veían bien.
Especialmente Sasuke, dijo una vocecilla en mi mente.
—¡Vamos Sasuke-kun, tú puedes! —gritaba a todo pulmón, a veces me miraba y me guiñaba un ojo, o cuando hacía un gol me lanzaba un beso y gestos así, que me llenaban de alegría y al mismo tiempo, hacían que mi corazón diera un brinco en mi pecho.
Los jugadores del otro equipo no eran muy buenos, pero su arquero era increíble, parecía que fuera elástico ya que se estiraba con una facilidad sobrenatural, a Sasuke le costaba encontrar un punto donde no pudiera llegar el árbitro, estaban en el segundo tiempo e iban tres a dos, Sasuke intentaba por todas las maneras de engañar al arquero, pero no siempre lo lograba. Entonces cuando Sasuke iba corriendo a hacer el gol, uno con cabello café oscuro y ojos oscuros y con el número cinco en su espalda y delantera, le puse el pie…obviamente Sasuke tropezó horriblemente, iba tan concentrado en hacer un gol que no se dio cuenta de lo que le esperaba más adelante. El árbitro sacó tarjeta amarilla, y Sasuke salió de la cancha, se fue a los baños.
—¡Necesitamos a uno! —gritaba Lee.
—¡Yo! —saltó Naruto.
—No, tiene que ser otra persona que no haya jugado en los otros partidos —dijo el árbitro, lo odié tanto que deseé que se muriera en ese momento.
No había más, el resto de los hombres estaban en un partido de Basquetbol y no podíamos sacarlos, además de que su fortaleza era ese deporte, no futbol.
—¡El que sea que venga! —gritó Lee nuevamente.
—¡Hinata, ella puede salir! —gritó Naruto, olvidándose por completo que el otro día por estar entrenando para ballet se había hecho un esquince en el pie.
—Idiota, ella no puede —contesté, entonces Naruto me miró.
—¡Que salga Sakura-chan, ella es buena! —gritó, y Lee aceptó a ojos cerrados.
—Oigan, pero yo no me ofrecí —dije mientras Naruto me empujaba a la cancha.
—No te preocupes, déjate llevar por tus instintos de mujer y podrás —dijo Naruto mientras apoyaba su mano en mi hombro, con gesto de estarme diciendo: "suerte".
—¡Bien! —gritó el árbitro, y sopló el silbato.
—Mira, quédate aquí y no dejes pasar la pelota por nada del mundo, porque si no será muy problemático —dijo Shikamaru, dejándome frente al arquero.
—De acuerdo —dije nerviosa, de seguro les golpearía a todos o con mis piernas torpes les patearía las canillas y me sacarían tarjeta roja.
La pelota comenzó a moverse, y en ese instante, sentía que algo corría por todo mi cuerpo, parecía adrenalina combinado con ansiedad, mis manos me picaban al igual que mis pies, sentía la necesidad de correr tras la pelota, y eso era lo más extraño de todo, nunca me había gustado el futbol y la idea de correr tras una pelota me era algo idiota, pero mientras más se movía la pelota, más ganas me daban de correr a seguirla, entonces di un paso.
—Oye, no te muevas si no quieres que perdamos, te eh visto jugar otros deportes…y es preferible que te quedes como estatua ahí —dijo el arquero a mi espalda, sus palabras me hirieron porque tenía razón, sin embargo eso no me quitaba en deseo de correr tras la pelota. De repente la pelota se acercó, y mi impuso fue imposible de detenerlo.
Corrí hacia la pelota, y rápidamente comencé a improvisar para sacarla de ahí, porque estaban todos amontonados en ese lugar, pude sacarla dándole un pase perfecto a Kiba, que estuvo a punto de hacer el gol, pero el arquero lo detuvo con una sola patada. Maldije en mi interior, volví a mi antigua posición esperando a que se acercara una vez más, cuando lo hiso la pateé tan fuerte que casi la reviento del sólo impacto que recibió de mi parte, se la lancé justo en el pecho a Kiba nuevamente, y este hizo pasar la pelota de la rodilla hasta su pie, e hizo el gol. Todos gritaron de la impresión, incluso yo que era la más sorprendida.
Nuevamente volví a mi antigua posición, estaba lista para que la pelota volviera a mí. De repente mandaron una gran patada que iba directamente a la red, pero la detuve con una patada, y comencé a avanzar con ella mientras corría, me quedé sola, Kiba estaba bloqueado por otros dos del otro equipo, y los demás estaban en la misma situación, a excepción de Shikamaru, pero él se encontraba muy atrás, necesitaba a alguien que pudiera hacer el gol, ya que de seguro no entraría si la lanzaba yo, entonces comenzó a acercarse otro chico, corriendo a toda velocidad, y antes de que pudiera quitármela, levanté con el pie la pelota y él pasó de largo, entonces se me ocurrió hacer el mismo pase que hizo Kiba antes de hacer el gol, me pasé la pelota haciéndola rebotar en mi rodilla y después, antes de que tocara mi pie, golpeé fuertemente la pelota para que el arquero no fuera capaz de pararla, pero cuando creía que iba a alcanzar, el otro chico que había intentado quitarme la pelota, la detuvo con un pie cayendo al suelo con la pierna doblada hacia atrás.
—¡Oh! —exclamó el público al ver la pierna del pobre chico, que no dejaba de gritar desde que había caído contra el suelo.
Rápidamente se acercó el árbitro y llamó a dos profesoras que se llevaron al chico lastimado.
—¡Necesitamos a uno más! —gritaba el número uno.
—¡Yo! —gritó uno.
—No, tú jugaste en el otro partido, ¿Dónde están los demás? —preguntaba alarmado y enojado.
—¡Están jugando basquetbol! —informó una chica.
—Demonios —dijo por lo bajo el uno.
—¡Yo voy! —dijo Sasuke, que se encontraba fuera del baño de los hombres.
—¿Tú? Pero si eres del otro equipo —se quejó el número uno.
—Pero me reemplazaron, además yo si puedo jugar en este partido, no hay nadie más explicó con sonrisa malévola, el otro chico se quedó pensando y luego asintió con la cabeza.
Sonó el silbato y al instante volví a golpear la pelota con todas mis fuerzas para que el arquero no pudiera detenerla, pero alcanzó de todas formas y cuando creíamos que mi esfuerzo no había servido, la pelota se hizo camino entre las manos del arquero y quedó pegada en la red.
—¡GOLAZO! —gritaba a todo pulmón el público, haciéndome sentir orgullosa.
—¡Bien Sakura! —animaba Naruto desde la orilla junto a Hinata.
Volví a mi antigua posición, mientras en el camino, todo mi equipo me felicitaba.
—Oye, siento haberte menospreciado hace un rato, eres excelente —dijo el arquero a mi espalda, yo sólo le regalé una sonrisa amistosa.
—¡Buen tiro Sakura! —alagaba Sasuke desde el otro lado.
Sasuke es experto haciendo goles, tendré que cuidar que no se acerque al arco y al mismo tiempo tengo que distraerle para hacer otro gol, pensaba mientras mi equipo se peleaba por la pelota más adelante, entonces de repente el grupo que peleaba con la pelota, se disolvió abriendo paso a Sasuke que venía con la pelota a una velocidad increíble.
Ahora, pensé una vez que él se encontró cerca.
Me puse frente al arco y Sasuke sonrió al verme, lanzó la pelota por encima de mi cabeza.
No, no la puedo dejar pasar
Salté con la fuerza necesaria para alcanzar la pelota, no era tan alta como ellos, así que tenía que esforzarme el doble en todas formas, correr más rápido porque mis piernas no son tan largas como las de ellos, saltar con más fuerza porque son más baja que ellos…etc., una serie de cosas más. Intenté copiarle a los futbolistas de la tele, golpeando con mi cabeza a la pelota, lanzándosela a Lee, y como todos estaban en mi arco, nadie cuidaba el otro. Lee le hizo un pase "normal" a Kiba, y éste en tanto tuvo la pelota intentó hacer el gol, pero el arquero la detuvo con facilidad.
—Maldición —dije por lo bajo.
—Estuvo cerca, me impresionas ¿Qué hiciste con la otra Sakura? —preguntó sarcástico.
—¿Qué quieres decir con eso? —pregunté entrecerrando los ojos.
Él me miró sonriendo—a su manera—y me guiñó un ojo, su gesto me ruborizó y él al verme sonrió con victoria, se volteó y justo venía uno de sus compañeros que le pasó la pelota y él hizo un gol.
—¡GOL! —gritaba el público.
—¡Hiciste trampa! —me quejaba con Sasuke.
—En la guerra todo se vale —comentó sonriendo con malicia.
En tanto la pelota estuvo en la cancha corrí hacia ella, y Sasuke que estaba al otro lado de la cancha, me copió corriendo en la dirección contraria hacia mí, Kiba que estaba al lado de la pelota, la hizo volar en el aire, entonces salté impulsándome con más fuerza de hace un rato, Sasuke también había saltado, pero en su rostro veía la impresión y sorpresa que tenía. Golpeé la pelota con mi pecho, y al mirar hacia abajo comprendí porqué Sasuke se había impresionado tanto, estaba a más de un metro de altura del suelo, cuando me di cuenta se me revolvió el estómago y parecía que todo daba vueltas, caí pero no me golpeé fuerte, y cuando abrí los ojos me fijé que estaba encima de Sasuke.
—Quítate, el juego sigue —dijo tratando de salir de abajo mío.
—Espera Sasuke-kun —dije, entonces él me miró y recordé algo, cuando estábamos en la enfermería y le había soplado en el oído, me acerqué a él y le soplé en el oído.
—¡No, te dije que no hicieras eso! —dijo algo sonrojado.
—Claro —contesté levantándome ultra rápido, corrí hasta llegar a donde estaba Shino con la pelota, me lanzó la pelota por encima de todos los del otro equipo, la pelota rebotó en el suelo y la pateé con todas mis fuerzas al arco, donde quedó clavada en la red.
—¡GOL! —volvieron a gritar.
—¡Sakura! —gritó Sasuke, me volteé y le lancé un beso con la mano.
—Estamos a mano —dije sonriendo, entonces él me miró y sonrió con malicia.
—Ya veremos —dijo son borrar la sonrisa maléfica.
El partido aun no terminaba así que no había tiempo qué perder entre tanta charla. Me puse las pilas y comencé a correr otra vez tras la pelota, mientras Sasuke me seguía, íbamos cinco a tres, obviamente yo iba ganando.
—Vamos Sakura, muéstrame lo que tienes —dijo Sasuke a mi lado corriendo, yo tenía la pelota y él intentaba quitármela, pero yo no le dejaba, hasta que pasó Lee arrastrándose por el suelo y nos quitó la pelota, pasándosela a Kiba, que se la lanzó a Shino, que se encontraba cerca de nuestro arco. Sasuke rápidamente corrió hacia atrás para aprovechar la oportunidad de que estaba cerca del arco, y Shino elevó la pelota hasta un poco más arriba de su cabeza, y Sasuke saltó para golpearle con la cabeza, cayendo en la trampa de Shino, que la lanzó por abajo y llegó hasta donde estaba yo, corrí a más no poder y cuando estuve cerca del arco, la pateé con toda la potencia que podía, y el arquero no fue capaz ni si quiera de rosarla.
Sonó el silbato y el partido había terminado. Nosotros ganamos tres a seis.
—¡Sí! —gritaba todo mi equipo.
—¡Así se hace Sakura-chan! —gritaba Naruto mientras enrollaba uno de sus brazos por mis hombros.
—No puedo creer que haya podido hacer goles —dije sorprendida.
—Yo sabía que en ti se guardaba una futbolista —dijo Naruto sonriendo grandemente.
—¡Felicidades Sakura! —dijo Hinata sonriendo.
—Gracias —le devolví la sonrisa.
—¡Sasuke-baka, te han vencido! —dijo Naruto entre carcajadas.
—Sólo fue suerte, además, yo había hecho los tres primeros goles —se excusó con los brazos cruzados.
Al otro lado de la cancha se pudo ver que se llevaban en una camilla al chico que hace un rato se había doblado la pierna, por la forma que cayó, debe tenerla rota…el dolor debe de ser inexplicable. Me acerqué a los profesores que se llevaban al chico.
—¿A dónde lo llevan? —pregunté.
—A algún hospital, la Directora se ah ido a una reunión —dijo uno de los profesores.
—Podría curarlo yo —me ofrecí.
—¿Eres Sakura Haruno? —preguntó uno de los profesores, le había clase sólo a la básica y era nuevo en el colegio, por eso no me debe conocer.
—Sí —contesté sonriendo.
—Lo dejaremos en la camilla de la enfermería, no tardes —dijo el inspector que también ayudaba a trasladar al pobre chico.
—No hay problema.
—¿Se ve muy mal? —preguntó uno de los amigos de chico.
—No podrá moverse por un mes, más o menos. Y si ocurre un milagro, podrá volver a jugar futbol —contesté un poco apenada de parte del accidentado, él no tenía la culpa de haber caído de esa forma por detener mi lanzamiento.
—¿Qué? Es decir, que ¿No podrá jugar nunca más? —preguntó desesperado.
—Exacto, a no ser que ocurra un milagro —dije sin desconcentrarme mientras curaba la herida con mi chakra que emanaba de mis manos apoyadas en la pierna del chico, que estaba consiente pero no había dicho una palabra en todo ese rato, ni si quiera se quejaba.
—¿Te duele? —pregunté y él negó con la cabeza— Si te duele, no dudes en decirme, ni quiero dejarte peor —dije.
—No te preocupes Gin, te recuperarás —animó el profesor—Esta chica es experta, la mejor médico juvenil —alagó haciéndome sonrojar un poco.
—¿Quién te enseñó? —preguntó en chico en la camilla, por primera vez en todo ese rato.
—Mi madre y Tsunade-sama —contesté contenta y orgullosa al mismo tiempo.
—¿Tu madre es médico? —preguntó.
—Sí, es la mejor, después de ella está Tsunade-sama y yo —informé sonriendo con orgullo.
—¡Sakura-chan, apresúrate para ver el partido de basquetbol, aun no terminan y el baka va ganando! —gritó Naruto mientras daba un portazo que me dejó con los pelos de punta.
—¡Idiota, no me asustes! ¡¿No ves que estoy ocupada?! —grité casi histérica, entonces Naruto se fue casi corriendo.
Suspiré.
—Uzumaki siempre tan desconsiderado —comentó el profesor, mientras yo reía hacia mis adentros.
Naruto es y será así por siempre, pensé riendo.
—Oye, ¿Hay posibilidades de que pueda volver a jugar? —preguntó el chico, con rostro triste.
—Hay un diez por ciento de que te mejores por completo y sin restricciones extremas —respondí.
—¿Qué tengo que hacer? —preguntó decidido a hacer cualquier cosa.
—Mucho reposo, tendré que enyesarte la pierna, y no podrás asistir al colegio por un mes así que no hagas fuerza con la pierna —informé mientras terminaba con la herida.
—¿Sabes enyesar? —preguntó incrédulo.
—Sí, pero los materiales los tiene la directora en su enfermería privada, así que tendrás que esperar hasta que ella llegue. Así que no te esfuerces por mover la pierna o quedará peor ¿Okay?
Él sólo asintió. Me acerqué a la salida y me quedé al lado del profesor por unos segundos:
—Que no se mueva por nada del mundo —ordené en voz baja, él asintió levemente.
Luego salí casi corriendo para ver el partido de basquetbol, tuve que atravesar las canchas, hasta que llegué y vi toda una montonera de gente rodeando la cancha que estaba separada por una rejilla. Me acerqué a donde se encontraba Naruto y Hinata.
—¡Vamos gánale! —gritaba a todo volumen Naruto.
—No los desconcentres Naruto-kun —decía Hinata en voz baja.
—Pero tenemos que apoyarlos y darles ánimo… ¡Sakura-chan, aquí! —gritó, cuando yo ya los había visto.
—Hmp…
—No hables así, te pareces al baka de Sasuke —dijo Naruto.
—¡Oh! —gritó la gente, me acerqué a la rejilla y pude ver a Sai que saltaba hacia el aro, y con una mano metía la pelota en la canasta.
—¡Así se hace Sai! —gritaba con voz chillona Naruto.
—Cállate, me vas a dejar sorda —me quejé empujándolo.
—¿A cuánto van? —preguntó Sasuke a mi espalda, me dio un susto, ni si quiera lo había visto.
Continuará...
En el próximo capítulo: "Pintura, Atrocidades y Precentimientos"
- Otra vez sola en casa.
- Pintando la casa de Hinata.
- Cambio inexplicable. (jujujuju)
(Sakura:... tengo un precentimiento) (Hinata: ¿Bueno o malo?) (Sakura: Creo que será... algo malo) (Naruto: Yo también siento que va a pasarme algo malo... el otro día soñé que Sakura-chan me golpeaba y casi me mataba) (Sasuke: Eso sería normal ¿No crees? Siempre te está golpeando) (Hinata: Quizás descubras algo-Sasuke y Naruto se ponen tensos-) (Sakura: ¿Como qué? ¿Un secreto?) (Hinata: Quizás, ya que si es algo malo, debe ser algo que no sabes) (Sasuke y Naruto: No hagas caso Sakura...) (Sakura: ¿Qué les pasa? Tienen cara de ocultar algo... ) (Sasuke: No te ocultamos nada, es sólo que... ¿Qué podría ser tan malo?) (Naruto: Sí, Sakura-chan, no te ocultamos nada n_ñ)-se escuchan pasos-(Sakura: Alguien.. alguien viene) (Naruto: Ojalá no sea Tsunadeobaa-chan) (Tsunade: ¡¿Qué hacen escondidos en el gimnacio?! ¡¿Saltándoce las clases?! ¡¿Uchiha, Hyuga y Haruno aquí?! ¡¿Qué está pasando?!) (Jiraja: Yo creo =///////= jusjsujus, que estaban haciendo cosillas con estas luces apagadas y la puerta cerrada, es toda una escena para que salgan sus otras personalidades ocultas ... jujujuju) (Sakura, Sasuke, Naruto y Hinaga: O/////////////O)
FIN
PD: En el próximo capítulo y en el siguiente (10) se revelan todas sus dudas ^^ esperen hasta el jueves siguiente. Y, si no fuera mucho, deséenme suerte porque comienzo con mis clases de verano en la universidad, así que por favor, si llego a demorarme en subir algun capítulo, les prometo que el sábado lo subo ^^.
Bye bye!!!
