Hola a toooooodos/as:

Por fin, hoy comprenderán la historia y tal vez se aclaren ciertas dudas "¿Sasuke es el gatito de Sakura?" y otras ^^ espero que les guste y que entiendan ya que es... bien complicada la historia jejejeje ^^U y mi habilidad para explicar no es muy buena así que.... bueno, si tienen dudas, las dejan un comentario ^^

Ahora veremos, qué pasará con Sakura, ya que (recuerden) ahora es hombre O_O


Capítulo X

Generaciones Vivas

Estábamos tomando la once en casa de Hinata, era la única pieza que estaba ordenada y terminada, había una televisión y una mesa en medio de la habitación, mientras nosotros, Sasuke y yo comíamos, Hinata terminaba de vendar a Naruto y de desinfectar las heridas ocasionadas por mí.

—Sakura-chan, de verdad, te juro que no quería —insistía Naruto.

—Ya cállate, o me volveré a enojar —dije asesinándolo con la mirada.

—Ya estás listo —dijo Hinata, mientras le daba unas pequeñas palmadas a Naruto en la espalda, en seguida éste comenzó a quejarse.

—Pareces mariquita quejándote tanto —dijo a mi lado Sasuke, mirando a Naruto.

—Tú qué sabes, Sakura-chan nunca te ah golpeado con toda su fuerza —dijo enojado, mientras se sentaba al lado de Hinata a comer.

—Hmp —fue todo lo que dijo como respuesta.

En la televisión estaban dando unos monitos bien conocidos "Tom and Jerry", al ver al gato recordé lo que había visto en la pieza de Hinata, a Sasuke y Naruto con orejas y cola de animales. Miré a Sasuke de reojo, pero no tenía nada de lo que había visto anteriormente, lo mismo con Naruto, ninguno tenía las orejas ni colas de gato o zorro. Entonces recordé que a Sasuke le salieron las orejas de gato al ver la pelota de lana naranja.

—Voy a buscar una cosa que se me quedó —dije mientras me levantaba, salí por la puerta corrediza y caminé hasta la pieza de Hinata, prendí la luz ya que estaba todo oscuro, aun seguía todo desordenado, comencé a buscar cualquier cosa que fuera redonda, o algún hilito, entonces encontré una pelota de lana blanca, más pequeña que la otra naranja, ésta cabía perfectamente en mi mano cerrada, le desenrollé la punta de lana y la dejé colgando, luego fui a donde estaban los demás comiendo y mientras pasaba por el lado de Sasuke, comencé a mover el hilito que colgaba de mi mano, él estaba comiendo normalmente hasta que me miró y fijó su vista intensa y exclusivamente al hilito, sus ojos parecieron crecer al verlo, y se quedó tan quieto como una estatua. Pasé por su lado lentamente, hasta que llegué a mi puesto, entonces él sacudió su cabeza y siguió comiendo, dejé el hilito sobre mis piernas mientras fingía ver la televisión, de repente sentí una mano en mi pierna, al mirar vi a Sasuke que estaba tomando el hilito con su mano, seguí moviendo el hilito y Sasuke continuó siguiéndolo, tanto con la mirada como con sus manos, entonces moví rápidamente el hilito más lejos, y Sasuke quedó acostado sobre mis piernas, pero seguía jugando con el hilito. Miré a Naruto que estaba con los ojos muy abiertos, y Hinata que estaba con la boca abierta.

—¡Perdónenlo! Estuvo un tiempo en el manicomio porque se creía gato, pero su enfermedad no tenía remedio así que lo dejaron libre, por favor, tengan piedad de él —pidió con súplica, aun que me sonaba a mentira todo lo que estaba diciendo.

—¿Sasuke en el Manicomio? —preguntó Hinata enarcando una ceja.

Miré nuevamente a Sasuke, pero ésta vez tenía las orejas, cola y patitas de gato. Mis ojos se abrieron tanto que casi se me caen.

—¿Esto también es parte del porqué lo metieron al Manicomio? —preguntó Hinata a Naruto.

—Em., bueno, es que Sasuke dentro de su locura, se inyectó ADN de gato, su padre era científico, entonces ocurre esto cada vez que se cree gato —dijo Naruto, pero aun no me convencía.

—¿Sasuke es un fenómeno? —pregunté, mi corazón casi se sale al pensar en eso.

—Bueno, sí y no —dijo Naruto, algo nervioso.

—Eso no me dice nada —dije enojada.

Sentí que algo temblaba en mis piernas, toqué la espalda de Sasuke y no dejaba de sonar, apoyé mi oído en su espalda y se escuchaba un ronroneo increíblemente fuerte, miré las orejas de Sasuke, parecían de peluche…las toqué y él se volteó hacia mí, con rostro juguetón y pupila grande, se sentó como los gatos mirándome fijamente, extendí mi mano y acaricié su orejita y en seguida comenzó a ronronear, y a ladear su cabecita. Miré la mesa y había unas sardinas, tomé unas y la puse en frente de Sasuke, éste en tanto olió la sardina, no dejó de mirarla, la movía a cada lado y él la seguía con sus ojos muy abiertos.

—Hinata, Sasuke es como un verdadero gato —dije, pero al ver a Hinata, con los ojos abiertos mirando a Naruto, que también le habían aparecido las orejas, cola y patitas de zorro, él estaba muy cerca de Hinata, y ella estaba tan sonrojada que parecía que se iba a desmayar.

—Sakura, Naruto también es un fenómeno como Sasuke —dijo, aun que parecía que se lo decía a sí misma.

—No tengo idea de lo que está pasando aquí —dije, entonces en mi descuido, Sasuke me quitó la sardina y se la comió en un segundo, luego tomó la pelotita en su boca y la dejó caer, al rodar por el suelo, él comenzó a seguirla y a moverla con sus patitas….mientras más rodaba, más entretenido se ponía él.

—Sasuke-kun, ¿Me escuchas cierto? —dije a Sasuke, pero él no me tomó en cuenta.

Toqué su patita y él me miró.

—Sasuke-kun… ¿Me entiendes? —pregunté, y él ladeó su cabeza como lo hacía Konan— ¿Konan? —dije en voz baja, entonces él movió sus orejas— ¿Konan? —llamé de nuevo, y él se acercó diciendo "miau".

—Hinata, Sasuke responde al nombre de mi mascota —dije sorprendida.

—Espera, tú tienes un gato de mascota…yo tengo un zorro —dijo, ambas nos quedamos mirando comprendiendo lo que estaba pasando, a pesar de que era algo fantástico, mis ojos se abrieron y nuevamente miré a Sasuke, que ahora respondía al nombre de Konan.

De repente, Sasuke dejó de jugar con la pelotita y me miró enojado.

—¿Qué pasa? —pregunté, pero él desvió su mirada hacia un lado, como si quisiera ignorarme.

Naruto se sentó de golpe, haciéndome saltar del susto, quedó mirando hacia la pared, entonces se volteó y nos quedó mirando como si hubiera hecho algo que no debía, sus ojos estaban muy abiertos, entonces se tapó la boca y me miró con sorpresa, luego miró a Sasuke que seguía con el seño fruncido.

—Sasuke-baka, metimos la pata —dijo Naruto, creí comprender lo que decía, refiriéndome a que "revelaron" su "verdadera identidad".

—Es por tu culpa idiota —dijo Sasuke, en seguida le miré, no me había hablado en todo el rato y ahora lo estaba haciendo, tenía sus orejas hacia atrás y su cola no paraba de moverse.

—Oigan, ¿Pueden explicar qué está pasando? —pregunté, Naruto pasaba sus ojos de Sasuke hacia mí y de mí hacia Sasuke, dudoso.

—No —dijo cortante Sasuke.

—¿No? ¿Por qué no? —pregunté frunciendo el ceño.

—Sasuke-baka… —dijo Naruto, con tono de advertencia.

—Porque no tienes que saberlo —dijo mirándome fijamente.

—¿Qué no tengo que saberlo? —dije con sarcasmo.

—Sasuke-baka… —volvió a decir con el mismo tono de antes.

—No es de tu incumbencia —me respondió altaneramente.

—¿Cómo dices? Mi mejor amigo y tú se… transforman en animales ¿Y no puedo saber el porqué? —pregunté con sarcasmo.

—Sasuke-baka… —repitió Naruto.

—Exacto —respondió.

Le miré furiosa, tomé la pelotita y la tiré, Sasuke en seguida fue tras ella.

—Naruto, tú tienes que decirme qué está pasando —dije, aun que sonó más a una orden.

—¿Yo?

—Sí, tú, cuéntame todo lo que sepas —dije decidida.

—Si te dijera todo lo que sé, me demoraría más de cuatrocientos años —dijo con burla.

—Hablo en serio —dije.

—Yo también —dijo serio, nunca antes lo había visto tan serio, parecía que el mundo se iba a partir en dos en ese momento.

—¿y bien? ¿Me dirás? —pregunté intentando poner carita "tierna", supongo que no resultaba tan tierna transformada en hombre, quizás qué cara tenía.

Naruto miró a Hinata, que no había dijo ni una sola palabra en todo ese rato. Luego suspiró, y me miró nuevamente serio.

—Esto pasó hace más de ochocientos años —dijo, aun que estuviera serio, no creía mucho lo que me acababa de decir— Quizás te suene a mentira, pero te digo la verdad Sakura-chan. Esta es una historia bien larga, así que no me interrumpas o se me va a olvidar.

—Okay —dije asintiendo al mismo tiempo.

—Bien. Hace más de ochocientos años, donde no existía nada, es decir, no existían teléfonos, televisiones, ni autos, ni mercados, ni nada. Lo único en lo que nos podíamos transportar era a través de caballos o a pie y los alimentos los teníamos que cazar con nuestras armas que…existían en ese tiempo, la única agua bebible era la de los ríos que bajaban desde las cordilleras. La cosa es que, en un pueblito llamado Hydrus, existía un gran científico loco, que en realidad, más que un científico era un mago muy poderoso, pero loco. En esos tiempos existía la costumbre de conquistar tierras, elegir a los más sanos y matar a los demás habitantes, entonces éste mago inteligente y loco llamado Lord Kijutsu decidió crear algo para que el pueblo pudiera defenderse y vivir para siempre, utilizó muchos métodos en animales para saber si funcionaban o no, pero nunca pudo. Luego, un día se le ocurrió utilizarlo en alguna persona, antes de hacerlo tuvo que agregar otros químicos para que la persona no muriera, cuando por fin tuvo lo que quería tomó a un muchacho y le inyectó la medicina, el pobre estuvo horas en cama sin poder mover un dedo, mientras el mago seguía pensando en qué le había salido mal, en un momento de locura tomó todos su químicos y los lanzó lejos, rompiendo todo a su paso, entonces se le ocurrió una idea, tomó un poco de ADN de gato, y se lo inyectó, sin embargo, no estaba funcionando y su mascota estaba muriendo. Otra vez se le ocurrió una idea, tomó el chico y a su gato y los metió dentro de una cápsula de clonación, cuando estuvo listo, en la primera cápsula donde había dejado al chico y al gato, ambos habían muerto, y al abrir la otra cápsula se encontró con la sorpresa de que estaba de pie y vivo, pero aun se encontraba algo débil. El científico pensó en mil formas para hacerlo más resistente y también pensó en cómo obligarlo a quedarse en la aldea después de que se diera cuenta de los poderes nuevos que tenía ahora su mascota, tenía que haber una forma de hacerlo quedarse, algo que lo aferrara a no salir del pueblo, o volverse malo y destruir el pueblo. Pasó el tiempo y al mago no se le ocurría nada, mientras él pensaba, el muchacho hacía las compras y todo lo demás, pero se pasaba la mayoría del tiempo mirando por la ventana, el mago se interesó en saber qué tanto miraba, y se sorprendió al ver que siempre miraba a una chica, a la misma hora todos los días y ¡Gualá! La mágica idea, si el chico estaba enamorado de alguien, se quedaría en el pueblo y defendería a su amada por encima de todo. Tomó a la chica y le quitó un poco de su ADN, trabajó en él hasta obtener lo que quería y se lo inyectó al muchacho

Cuando por fin tuvo el resultado exitoso, comenzó a trabajar con varias personas, para hacerlas fuertes, resistentes, y poderosas. Mientras pasaba el tiempo, el mago iba mejorando sus clones, y ya no morían los originales, tenía todo grabado en su mente, hasta que logró que todo el pueblo estuviera protegido y así el pueblo Hydrus fue creciendo, haciéndose famoso y temidos por lo poderosos que eran. Por esa razón nosotros nos transformamos en animales. —terminó.

—Pero…tú dices que eso pasó hace más de ochocientos años, es decir, tú moriste —dije incrédula.

—Lo que dices es cierto, pero al mismo tiempo no lo es —dijo cruzándose de brazos, mientras sonreía grandemente.

—¿Cómo?

—Morí en esos años, pero cuando nace una nueva Hyuga mujer, yo vuelvo a nacer —explicó.

—Eso es imposible —dije sorprendida.

—La palabra imposible no está en el diccionario del mago —dijo haciéndose el interesante.

—¿Pero cómo naces? Tus padres ya murieron.

—Murieron, lo sé., pero cuando necesito nacer para proteger a Hyuga, me vuelvo un cachorro zorro y tengo que buscarla por mi cuenta.

—¿A qué te refieres por tu cuenta?

—Me refiero a que ella puede nacer en Suiza y yo en Brasil, tengo que atravesar todo el mundo para encontrarla y protegerla, todo antes de que muera ella, ya que si ella muere, yo también muero a los dos días.

—Es decir, que si no la encuentras y ella muere en el transcurso de tu búsqueda ¿Mueres y mueres no más?

—Exacto.

—Eso es injusto —me quejé.

—Por su puesto, por eso ya casi no queda nadie como nosotros, somos muy pocos ahora, la mayoría a muerto porque no encontró a su Mamoru a tiempo y murió. La mayoría de los Mamoru son jóvenes, de doce a diecisiete o dieciocho, si dejó una hija o hijo antes de su muerte, el Guardián puede volver a nacer, pero si no dejó generación, el Guardián morirá al igual que su Mamoru y no volverá al mundo.

—Qué cruel ¿Cuál es el Mamoru?

—Protegido, proteger, al que tenemos que proteger, en mi caso es a Hinata —dijo mientras la miraba de reojo, y ella se sonrojaba.

—Hinata, no has dicho nada de nada en todo este rato ¿No tienes alguna pregunta?

—No, yo ya sabía de esto Sakura-san —dijo sonriendo dulcemente.

—¿Qué cosa? ¿Yo era la única que no lo sabía? —pregunté con sorpresa.

—Y para colmo, el bocón tuvo que hablar —dijo Sasuke, como si estuviera enojado.

—¿Cómo que "para colmo"? ¿Por qué no me dijiste tú? —pregunté enojada.

—No tengo la obligación de hacerlo, además, no necesitabas saberlo —dijo relajado sobre la mesa.

—¿No necesitaba saberlo? Por supuesto que necesitaba saberlo —dije cruzándome de brazos.

—¿Para qué? —preguntó desinteresado.

—¿Para qué? Se supone que tú eres mi Guardián ¿No? Eso quiere decir que también protegiste a mi madre ¿Cierto? —pregunté, él me miró serio.

—¿Y eso es malo? —preguntó.

Por esa razón mamá conocía tanto a Sasuke, y se llevaban tan bien, pensé.

—Lo sabía —dije sonriendo.

—Oh, no —dijo Hinata.

—¿Qué pasa? —preguntó Naruto, algo preocupado.

—Es demasiado tarde, y mañana hay prueba de Química.

—¿Prueba de Química? ¿Cuándo la fijaron?

—Dobe, tú nunca escuchas nada —dijo Sasuke riendo con superioridad.

—Cállate gato estúpido —dijo enojado.

—¿Son las doce? Me tengo que ir, gracias por todo Hinata —dije levantando los platos de la mesita y los dejé en el lavaplatos.

—Déjalos ahí, yo los lavo después —dijo dulcemente.

—¿Segura? —pregunté por si a caso de arrepentía.

—Ve a tú casa, nos has ido en todo el día —dijo, entonces tomé mi ropa que traía puesta, sin embargo los pantalones eran tan ajustados que molestaban.

—Hinata, ven un poquito —llamé, ella se acercó— ¿Podrías…prestarme ropa? Sé que no tienes de hombre, pero, de casualidad…

—Si tengo algunas de papá cuando era joven, espérame en el baño —ella se fue caminando por el pasillo y yo entré al baño, Hinata no se demoró casi nada, y me entregó la ropa.

—Gracias —dije, entonces me quité la polera y Hinata se tapó los ojos—Oh, lo lamento —dije cuando comprendí el porqué lo hacía.

—No te disculpes, soy yo la que no salió del baño, si no te queda me avisas —dijo sin mirarme, salió casi de un salto y cerró la puerta de un portazo.

Esto de ser hombre es un jaleo, dije mentalmente.

Me cambié de ropa, fue un alivio cuando cambié el pantalón por el otro. Cuando estuve lista…listo, salí y Hinata me esperaba con una bolsa para dejar mi ropa, luego nos despedimos y Sasuke se fue conmigo.

—Sasuke-kun, en la historia que contó Naruto, el chico ¿Eras tú? —pregunté mientras caminábamos.

—¿Porqué lo piensas? —preguntó.

—Porque lo clonaron con un gato, y a ti te salen orejas de gato —expliqué.

—No es en lo único que me puedo transformar —comentó.

—¿No? ¿Te transformas en un perro también? —pregunté curiosa.

—No, el gato es en lo primero que puedo transformarme, pero cuando encuentro a mi Mamoru y nuestra confianza comienza a crecer, puedo transformarme en otros felinos —dijo con aire despreocupado, para él debe ser estar hablando de cualquier cosa, en cambio para mí, es algo tan fantástico, aun no sé si creer en todo lo que dicen, es difícil de explicar.

Pasamos por un pasaje, bastante iluminado, pero no faltaban las bandas de jóvenes que vagan por la noche, Sasuke cambió de lado quedando en mi lado izquierdo, para apartarme de esos bebedores de alcohol.

Su gesto simple, me hizo recordar todas las veces que me había salvado o ayudado, cuando nos enfrentamos con esos hombres que me hirieron gravemente, él me ayudó en todo lo posible, o… cuando Karin me hirió, también me ayudó. Pero, mi pregunta es: ¿Lo hace por mí o por él?, es decir, ¿Me protege por lo que siente por mí o lo hace para que él no muera?

—Sasuke-kun, ¿Por qué me proteges? —pregunté, él me miró de reojo.

—Para que vivas —contestó.

—Pero, me refiero a que…lo haces por ti o por…

—Por ti, yo ya eh vivido suficiente —me cortó antes de terminar.

—No digas eso, yo creo que sería genial vivir tanto tiempo —dije sonriendo.

—Para ti será genial, después de un tiempo, ya no es tan genial —dijo con voz sincera.

—Pero ¿No tienes algo porqué vivir? ¿Algún propósito, meta, objetivo?

Él sólo me miró, algo sorprendido, luego sonrió con su típico "Hmp" y me arrinconó contra un pared, dejándome atrapada con sus brazos a cada lado, apoyado en la pared con sus manos, estaba muy cerca y mi corazón iba a explotar, tan repentino…creo que me voy a desmayar. Con una de sus manos acarició mi mejilla, luego suspiró.

—Sakura, no te molestes por lo que te voy a decir pero… no te ves bien como hombre —dijo, mi corazón casi se para…pero mi mente rápida encontró el otro significado a sus palabras.

—¿Cómo mujer me veo bien? —pregunté, estaba tan nerviosa que mi voz se quebraba.

Me miró con ojos grandes y mejillas levemente sonrojadas.

—Yo no dije eso —dijo mientras dejaba sus manos en los bolsillos, sin embargo yo sabía que, indirectamente, me había hecho un cumplido.

—Claro —dije con sarcasmo mientras seguía caminando.

—Cree lo que quieras —se quejó sin verme a la cara.

Para cuando ya llegamos a mi caza, Sasuke se fue y como despedida me desordenó el cabello. Entré agotada, había sido un día muy largo, con mucha acción e información, dejé mi mochila sobre el sillón y me tiré junto a ella. Me quedé pensando en todo lo que había pasado el día de hoy, un cambio muy brusco… tanto mental como físicamente, soy hombre y Sasuke es mi Guardián, creo que mi cabeza va a explotar, y encima tengo que estudiar para Química.

Suspiré, y al hacerlo, recordé cuando Sasuke me arrinconó contra la pared y su indirecto cumplido. Pobre de Sasuke, estar enamorado de una mujer y que de repente ella se transforme en hombre, difícil, muy difícil.

Me levanté de un salto y me fui a mi pieza, prendí la luz y cerré la puerta, me volteé quedando frente a frente con mi espejo que estaba atrás de la puerta.

—Soy hombre…qué asco, pobre Sasuke ¡Todo por Naruto! —recordé y mi furia comenzó a arder.

Abrí la cama, pero mi pijama era de mujer… no me molestaba usarlo, sin embargo tendría un problemita con los pantalones y no pienso dormir sin ropa interior. Fui a la pieza de mis padres, pero la puerta estaba cerrada, intenté abrirla con cualquier llave, pero ninguna encajaba con la cerradura. Entré a mi pieza y busqué algún pinche delgado, cuando lo encontré volví a intentar abrir la puerta y tuve éxito. Entré y busqué el interruptor a ciegas, no veía nada, pero no podía encontrar el interruptor, mientras buscaba, con las manos pegadas en la pared, me topaba con cuadros y sólo cuadros, llegué hasta donde terminaba la pared y no encontré el interruptor. Miré la pieza oscura y luego miré el techo, lograba ver—más o menos—que había algo que brillaba, tenía que ser la luz. Intenté recordar algunas formas de encender la luz de las películas.

—Luces —dije, pero no pasó nada. Seguí pensando en cómo prenderlas, y recordé una, aplaudí y las luces encendieron dejándome ver una hermosa cama con cubrecama blanco como la nieve, los veladores hermosos y luces pegadas a la pared, sin cables ni nada, así que supuse que también se encendían al aplaudir, las cortinas eran tan grandes como la ventana, con la diferencia de que las cortinas llegaban al suelo, frente a la cama había un gran mueble, justo en el medio estaba la televisión, abajo se encontraba un DVD con varios CDs alrededor, a cada lado de la televisión pantalla plana, habían dos closet—derecha e izquierda—, supuse que el de la derecha sería el de papá así que lo abrí, era una montaña de ropa—no por que estuviera desordenado, porque estaba muy ordenado, sino por la cantidad de ropa—abrí los cajones, calcetines, cachureos, y ropa interior.

—Vaya, hay mucha ropa —dije asombrada, luego miré la cama y quité la cabecera donde creía que dormía papá, entonces encontré su pijama. Sin pensarlo mucho, me lo puse…luego iba a salir de la pieza, pero miré la cama grande y espaciosa, me tiré sobre la cama, la abrí y me acosté, aplaudí y las luces se apagaron. De repente me senté de golpe, al recordar la prueba de Química, de un salto bajé de la cama y fui a buscar el cuaderno junto con el libro, después nuevamente me tiré en la cama y comencé a memorizar lo que habían pasado en clases, aun que no necesitaba leerlo tanto, con sólo leerlo una vez me bastaba, en estos casos, la memoria fotográfica es muy útil. Estudié y estudié hasta caer dormida.

Continuará...


En el próximo capítulo: "Masculino exterior, Femenina interior"

- Intruso en casa.

- Una prueba: la cicatriz.

- Chicas "necesitadas".


hoy ando algo apurada así que no pondré los "Comentarios de Personajes", pero espero que les haya gustado ^^

Si tienen preguntas, déjenla en un comentario!!!

bye bye!