MI GATO GUARDIAN
Capítulo XIII
Puño, Patada y Fuerza bruta.
Me acomodé para saltar, pero me resbalé sin poder acomodarme para caer, cerré mis ojos esperando el impacto contra el suelo, sin embargo, nunca llegó y sólo pude sentir que volaba. Al abrir mis ojos vi a Sasuke que me sostenía en sus brazos, en el aire, luego aterrizó de forma ágil y elegante, después se levantó y me dejó con los pies sobre el suelo.
—Protegerte no es una opción, es mi obligación —dijo serio, luego se volteó y se fue caminando con las manos en los bolsillos.
—Gracias —dije en un susurro, aun que él no me escuchara.
De repente sonó un silbato, provenía desde el segundo piso, donde estaba Tsunade-sama llamándonos para que entráramos a la sala. Sin perder tiempo, fui corriendo para no llegar tarde. Cuando ya estábamos todos en la sala, la Directora nos dijo que ya había revisado las pruebas y que también había una gran sorpresa.
—Aquí vienen los sietes —dijo con aire despreocupado— Neji, Sai, Sasuke, Hinata, Ryuzuke y Shikamaru —dijo entregándonos las pruebas—Y aquí la sorpresa para todos, con un seis ocho (6.8), Naruto Uzumaki —dijo.
La sala quedó por unos segundos en un silencio funerario, luego todos nos volteamos a ver a Naruto que estaba con los ojos tan abiertos que casi se le caían. Hasta que Kiba comenzó a aplaudir y todos le copiamos, y Naruto se levantó y fue corriendo a abrazar a Hinata.
— ¡Gracias, gracias y miles de gracias Hinata! —dijo mientras la abrazaba, la pobre estaba tan roja que parecía una ampolleta fosforescente.
—Vaya, Naruto por fin pudo lograr un azul —comenté a Sasuke mientras guardaba los cuadernos bajo la mesa.
—Hmp —dijo sin darle mucha importancia.
Luego sonó la campana para salir a recreo, y cuando me volteé para hablar con Sasuke, él ya no estaba.
Suspiré.
—Oye, ¿Quieres acompañarme? Es la hora de almorzar —dijo Karin con tono "coqueto".
—No, gracias —dije mientras seguía guardando las cosas.
— ¿Eres demasiado tímido, verdad? ¡Vamos, que no te avergüence! —dijo con tono burlón.
—Deja de molestarme —dije, ya no me encontraba de humor para chicas "necesitadas" y todo eso. Me levanté mientras ella seguía hablando de no sé qué cosa, no le prestaba atención, estaba más preocupada pensando en la actitud de Sasuke.
Almorzamos todos juntos, Naruto, Hinata, Sasuke y Akira, pero aun que estábamos juntos, Sasuke seguía sin hablarme, me ignoraba en lo más posible y yo no lograba entender el porqué, tampoco entendía lo que me había dicho cuando tenía que subir el árbol "Vamos, eres un gato, puedes hacerlo", no sé porqué me dijo "…eres un gato…" el gato es él ¿No?
—Sakura-chan… —dijo Naruto, luego se tapó la boca al darse cuenta de lo que acababa de cometer.
—Sakura no está aquí tarado —dije fingiendo una risa burlona.
—Ah, si tienes razón… es que ella nunca falta —dijo con una sonrisa nerviosa.
Luego sonó la campana, anunciando mi pesadilla, ahora nos tocaba Ataque y Defensa, es decir, tenía que combatir con los hombres, que era lo peor. Fui al casino y entregué la bandeja del almuerzo, después me fui junto a Naruto a la sala, era una aparte a la de las chicas, y estaba más sucia. Había un olor a sudor por todas partes, parecía que mi nariz se iba a podrir con tan mal olor.
Al entrar estaban primero los lavamanos y las tazas, luego estaban los vestuarios y al final estaban las duchas. Me senté frente a un casillero que no era de nadie, estaba justo entre Sasuke y Naruto, todos comenzaron a cambiarse, claro para ellos es normal ya que no ven a ninguna chica cerca, no tienen idea de que hay una entre ellos…
— ¡Vamos Ryu, cámbiate luego que no tenemos todo el día! —dijo Naruto con aire despreocupado, lo miré asesinamente, era la "única" sin cambiarme ropa, todos los demás ya estaban semi—desnudos, mientras que yo sólo tenía ojos para mi casillero que se encontraba frente de mí, lo miraba y lo miraba como si fuera lo único en el mundo, e intentaba no salir corriendo de ese lugar tan fétido.
—Tienes que cambiarte, estás en ese cuerpo así que no lo notará nadie —dijo Sasuke en voz baja para que nadie escuchara, le miré de reojo, sólo estaba con los pantalones, así que rápidamente miré el casillero, mis manos temblaban y mi cara ardía como el fuego mismo. Tomé mi polera para quitármela, temblorosa comencé a levantarla, hasta que la quité.
— ¡Wow, Ryu! ¡Sí que haces ejercicio! —dijo Kiba algo exagerado; como mujer, siempre estoy preocupada de mi figura y de ejercitarme como se debe para mantenerme, pero, cuando mi cuerpo cambió a hombre el ejercicio diario hizo que se me notaran los músculos, tal vez demasiado. Sin embargo, el grito que mandó Kiba, hizo que todos pusieran su atención en mí, y eso me ponía más nerviosa.
— ¿Vas al gimnasio, cierto? —preguntó Naruto, con ojos grades.
—Em. Sí —respondí fingiendo una sonrisa.
—Creo que tendré que ir a ese gimnasio ¿Hace cuanto vas ahí? —preguntó Kiba, muy interesado.
—Desde niño —dije, era algo confuso hablar como si fuera hombre.
— ¿Y dónde es, cómo se llama? —preguntaron Naruto y Kiba, al mismo tiempo.
—Tsuyoi, está entre el mall y el restaurante —dije.
— ¡Bien! —dijeron nuevamente al unísono.
Luego, un poco más calmada ya que casi nadie me miraba, me paré y casi en cámara lenta me bajé los pantalones—ya que hay que entrar a la sala de entrenamiento sólo con el kimono y los calzoncillos, nada más—todo iba bien hasta que Naruto gritó a toda voz.
— ¡Pero si son de marca! —gritó, haciendo que nuevamente las miradas se fijaran en mí.
—Em. Sí —logré decir, no uso ropa de hombre y ni me interesa, así que no tengo idea de cuales son las marcas más buenas para ellos.
— ¡Es increíble! ¡No me lo puedo creer! Dime ¿Son suaves? —preguntó con un brillo en los ojos.
—Naruto, ¿Por qué no mejor te metes en tus cosas? —preguntó Sasuke, mientras le miraba fulminante.
— ¡Pero es que son de marca! —se quejó.
— ¡Y va al gimnasio! —siguió Kiba.
—De seguro es millonario —dijo Shikamaru, con los brazos cruzados.
Yo estaba tan roja, que no me atrevía a mirar a nada más que el suelo, del casillero saqué el kimono y me lo puse tan rápido como pude, pero todo no podía salir bien.
— ¿Esas zapatillas son? ¡De marca también! —gritó Kiba, que estaba atrás mío.
— ¡Eso es imposible! —gritó Naruto, arrebatándome las zapatillas mientras que Kiba tomaba el otro par.
De repente, los zapatos "desaparecieron" de sus manos, y "aparecieron" en las de Sasuke, entregándomelas.
—Parecen viejas copuchentas y peladoras mirando todo lo que hace este —dijo, me sonaba raro que me hablara así, aun que sabía que lo fingía porque nos estaban mirando.
Tomé las zapatillas y las guardé en el casillero, junto a la ropa, toda muy bien doblada. Cuando me volteé noté que Kiba me miraba a lo lejos.
—Díganme chicos, ¿Hay un hombre en la tierra que doble su ropa por su cuenta? —preguntó con tono burlón, entonces supe lo que venía, sentía cómo ardía mi rostro de vergüenza.
— ¡No! —gritaron varios al unísono.
— ¡Pues entonces Ryu es mariquita! —dijo riéndose a carcajadas al igual que el resto.
—Ya cállense, y vamos a entrenar —dijo Sasuke mientras se abrochaba el cinturón del kimono.
— ¿Y se puede saber por qué lo proteges tanto? —preguntó Kiba, con mirada malvada.
— ¡¿A caso es tu novio el mariquita?! —preguntó Rowen, su carácter era parecido al de Naruto, con la diferencia de que los de él siempre marcaban lo "malo" de la persona, en cambio, los de Naruto eran para reír.
Miré de reojo a Sasuke, esto era lo que él no quería que pasara, yo tampoco quería que lo molestaran, y mucho menos conmigo en cuerpo de hombre.
— ¡Ahora entiendo porqué nunca te ligabas con una de tus seguidoras, claro! ¡Porque eres gay! —gritó a toda voz, haciendo que el vestidor quedara hundido en el silencio, y comenzaron los rumores o mormullo.
— ¡Uchiha es gay, Uchiha es gay! —cantaban en grupo, mientras que a Sasuke se le colmaba la paciencia.
—Oigan, pero… ¿Qué no saben? Sasuke-baka está saliendo con Sakura-chan —dijo Naruto, lo que me sorprendió.
— ¿Con Haruno? Nunca le hemos visto juntos ¿A que no chicos? —preguntó Kiba al resto.
—No, nunca los eh visto juntos —dijo uno, luego otros comenzaron nuevamente a rumorear.
— ¡Pero si son despistados! —dijo Naruto, entonces en el silencio resonaron unos pasos, y cuando se acercó la persona, vimos a Kakashi-sensei.
— ¿Tanto se demoran? Parecen viejas vistiéndose y cuchichiando —se quejó, lo miré fulminante, todos hablaban mal de nosotras…
Cuando llegamos al lugar de entrenamiento, era parecido a las luchas que se ven en la tele, donde se paran en el ring—(creo que así se escribe)——el cuadrado gigante que está rodeado por unas cuerdas elásticas. Todos nos paramos alrededor del ring, mientras que Kakashi nos miraba desde arriba, sentado en una silla en la que hay que subir en escalera, ya que son muy altas.
—Hoy seré yo el que tome las clases de Ataque y Defensa, Gai no vendrá —dijo serio desde arriba, mirando el libro de clases.
— ¿Qué? ¿Qué pasó con Gai-sensei? —preguntó Lee, desesperadamente.
—La Directora ah dicho que hiciera esta clase yo —dijo con voz firme.
—Esa vieja —dijo Naruto por lo bajo.
—Bueno, vamos a probar al alumno nuevo en el primer combate —dijo, mientras que yo casi me arrodillaba rogando que no dijera "alumno nuevo", sin embargo, mi súplica no fue escuchada.
—Pero… no sé pelear, y además…soy nuevo —dije intentando ser realista, era el nuevo, no?
—Pero necesito saber en qué rango te voy a poner, así que sube al ring —ordenó, no entendía por qué lo hacía sabiendo quién era yo realmente.
—bien —dije enfurecida mientras subía.
— ¿Voluntario? —preguntó mirando al resto, pero nadie levantó la mano—Vaya, Naruto… por primera vez no levantas la mano ansiosamente ¿Te sientes mal? —preguntó burlón.
—Em.… no, es que…. Yo… no….
—Bien, sube al ring —ordenó mientras escribía en el libro.
— ¡¿Cómo?! ¡Ni si quiera respondí! —gritó, entonces Kakashi le mandó una mirada fulminante, con la que Naruto se vio obligado a subir al ring, subió desganado mientras me miraba con terror. Una vez que ya estuvo frente a mí, nos miramos fijamente, él casi temblaba.
—Naruto… aquí me pagas lo que me has hecho sufrir —dije en voz baja, mientras que él abría sus ojos a más no poder.
—Ten piedad Ryu —pidió con súplica.
—Bien —dijo mirando el reloj digital—Empiecen —dijo, entonces todos fijaron sus miradas hacia nosotros, Naruto no se movía, y debo confesar que me daba lástima tener que golpearlo, ya le había dado su merecido y no tenía por qué sufrir nuevamente por lo mismo.
—Si me pegas fuerte y salgo del ring ganas tú —dijo Naruto en voz baja.
— ¿Me estás pidiendo que te golpee? —pregunté sorprendida y él asintió temblando.
Le miré por unos segundos algo dudosa, sentía la mirada de los demás clavada en mi espalda, expectantes. Entonces tomé aire en señal para que Naruto se preparara, con movimiento ágil y veloz, en la que duró menos de unos segundos, le golpeé con la fuerza necesaria para levantarlo del suelo y para que cayera fuera del ring, pero al golpearlo ocurrió lo peor y menos esperado para mí, no cayó como se supone que debería haber caído, quedó pegado como una estampilla en la pared, haciendo un gran agujero, estaba inconsciente. Sin pensarlo dos veces me bajé de un salto del ring a despegarlo de la pared. No tenía sangre ni nada, sólo rasmillones, esperaba que no tuviera ningún hueso roto; los demás estaban boquiabiertos, no podían creer lo que acababa de pasar, nadie se movía, era como si estuvieran en estado de shock.
— ¡Naruto, Naruto, despierta! —decía mientras intentaba despertarlo, pero no pasaba nada.
Lo maté, lo maté…, gritaba angustiada en mi mente.
—Oh no, santo cielo, perdóname Hinata-chan, maté a Naruto —dije en voz baja mientras unas lágrimas amenazaban con salir. Él no respiraba, no tenía circulación ni nada, sus ojos estaban dilatados, y su cuerpo no reaccionaba con nada. Deseaba que por favor abriera los ojos, pero no pasaba nada.
— ¡Kakashi-sensei, Naruto no respira! —dije asustada, Naruto descansaba en mis brazos inconsciente y nadie se acercaba, ni si quiera Sasuke que no lo había visto desde que salimos de los vestuarios.
— ¿Hmp? —preguntó el profesor con aire despreocupado, como si no notara lo que estaba pasando.
— ¡Que venga de una buena vez! —grité fulminándole con la mirada, entonces dejó el libro a un lado y bajó por la escalera con toda la calma del mundo.
— ¿Qué pasó? —preguntó relajado.
— ¡Pero qué clase de profesor es! ¡Deberían despedirlo! ¡¿A caso no ve que maté a un alumno?! —pregunté ya harta de su comportamiento exageradamente tranquilo.
—Sakura….chan… —escuché una voz débil, era Naruto que estaba abriendo los ojos con pesadez, mientras respiraba dificultoso.
— ¡Naruto! —dije con una alegría inmensa.
— ¿No que lo habías matado? —preguntó Kakashi.
No le presté atención a su pregunta, el sólo hecho de verle me daban ganas de golpearlo hasta la muerte, ¿Cómo puede dejar que pase este tipo de cosas? Ojalá estuviera aquí Gai-sensei, tal vez esto no habría pasado, además, ¡Kakashi-sensei sabe perfectamente quién soy yo realmente! Y obligó a Naruto a pelear conmigo… ¿Qué rayos tiene en la cabeza?
—Tengo…algo…
— ¿Dónde, qué te duele? —pregunté desesperada.
—…en mi… estómago… —dijo, desabroché el cinturón y abrí la parte superior del kimono, fue tan impactante lo que vi que casi me desmayo yo, todo su estómago estaba hundido, y obviamente tenía más de una costilla rota, no me sorprendería si tuviera todas las cotillas rotas. Rápidamente acumulé chakra en mi mano e intenté sanarlo, lo más rápido posible… pronto el estómago de Naruto comenzó a volver a la normalidad, pero lo que me preocupaba eran las costillas y sus órganos, podría tenerlos dañados y si era así tendría que hacerle una operación, abrirle el estómago y curar con mis manos todo lo que estuviera dañado… eso sería en el peor de los casos, si es que no muere en el transcurso de la operación.
—Estoy… bien… no…te…preocupes… —dijo con voz débil.
—Sí, estarás bien cuando termine, no hables —ordené, de repente comenzaron a llegar los demás, al ver que era grave lo que estaba pasando.
— ¡Pero si lo has matado! —gritó Kiba, como siempre, exagerando.
—Cállate —ordené.
—Vaya, el mariquita sirve de algo —comentó Kiba, entonces el chakra que tenía curando a Naruto lo cambié a uno dañino, y corté momentáneamente el movimiento de la pierna derecha de Kiba.
—Vuelve a decirme algo así y te irá peor que a Naruto, ¿Escuchaste? —pregunté amenazante, varios se echaron hacia atrás, y Kiba estaba tirado en el suelo sin poder mover su pierna mientras e quejaba.
—Parece que esto es serio, tú y tú lleven a Naruto a la enfermería —dijo Kakashi con la mano en la nuca.
— ¿A la enfermería? ¡Llévenlo al hospital más cercano! ¡Necesita ser atendido lo antes posible! —dije en voz alta, pero Kakashi siguió caminando hacia la escalera—silla.
—A la enfermería —dijo nuevamente, y subió hasta llegar a la silla.
Lo miré con odio y furia, él sabía perfectamente que Naruto necesitaba ser atendido de urgencia ahora, pero no lo mandaba. Sentía que algo corría en mí, y me picaban las manos por golpear a alguien, deseaba golpear al profesor, aun que sé que eso nos e puede hacer, pero éste se lo merecía.
—Como ganó Ryu en el otro combate, sigue en el ring. El otro será… Kiba, pasa —dijo relajado, seguía actuando normal siendo que Naruto podría morir en cualquier momento, los demás alumnos también rumoreaban sobre cómo se encontrará Naruto. Subí al ring, enfadadísima, mientras que Kiba, ya recuperado de su pierna, subía por el otro extremo.
—Esto será fascinante —dijo con una sonrisa malvada en su rostro.
—Lo mismo pienso —dije sonriendo, podría desahogarme con él, ya que también me había hecho pasar malos ratos. Ambos frente a frente, nos saludamos con una leve inclinación hacia adelante y con las manos hacia los lados.
—Empiecen —dijo Kakashi, entonces ambos nos pusimos a la defensiva, no sabía si sería él quién atacaría, así que tenía que tener la guardia en alto. Nos mirábamos fijamente, atento a cada movimiento que hiciera, incluso si pestañaba. Sabía poco sobre Kiba, aun que fuéramos compañeros de clase, sabía que él solía pelear con su perro al lado, lo que le era de gran ayuda, pero hoy no lo traía, también sabía que era casi como un perro ya que los olores fuertes le molestaban.
— ¿No vienes? —preguntó Kiba— Entonces iré yo —dijo, avanzando rápidamente hacia mí, su rapidez era favorable para mí, ya que no era tan rápido, pero tampoco era tan lento como el resto de la personas, intentó golpearme pero pude evadirlo fácilmente y me quedé atrás de él, entonces Kiba sonrió con malicia. Algo no va bien
De repente me aprisionaron por detrás, tomándome de las muñecas, Kiba se abalanzó sobre mí y me plantó un combo en el estómago que hizo que escupiera sangre, mientras él creía que tenía la batalla ganada bajó la guardia, y rápidamente le golpeé una patada en el pecho, con lo que salió volando pero quedó enredado en las cuerdas elásticas que rodeaban el ring, así que aun no tenía todo ganado. El que me tenía aprisionada era otro Kiba, lo que me sorprendió, pero también estaba descuidado al ver al otro en las cuerdas, con rápido movimiento liberé uno de mis brazos y golpeé con mi codo el estómago, entonces me soltó. Sabía dónde golpearlo para que no pudiera moverse, así que rápidamente golpeé los nervios necesarios para que no se moviera momentáneamente, mientras lo hacía, vi que los ojos del Kiba—2 no se fijaban en mí, si no en alguien que se encontraba atrás mío, y escuché unos pasos que luego desaparecieron. Es una patada. Me agaché tan rápido como pude, y el Kiba-1—que al parecer es el verdadero—golpeó al Kiba-2, que al chocar contra la pared se transformó en Akamaru—su perro—, me giré aun estando agachada y vi que Kiba aun tenía su pierna en el aire, lo que me daba la oportunidad para desequilibrarlo, golpeé la pierna en la que estaba soportando todo su peso, y cayó al suelo. Luego me levanté y pateé fuerte en estómago de él, intentando sacarlo del ring, pero no funcionó, se afirmó de una de las cuerdas para no caer, lo tomé de la ropa y lo levanté, él aun no podía moverse por el golpe que le había dado, así que lo tomé firmemente del kimono—para que no se me fuera a escapar mientras me preparaba—y cuando estuve lista, golpeé lo más fuerte que podía el rostro de Kiba, que voló directamente hacia fuera del ring, quedó casi igual que Naruto, sólo que esta vez el agujero fue más grande, lo que me sorprendió, el golpe que le había dado no había sido tan fuerte como para que quedara en tal condición, Kiba no se movía y Akamaru cojeaba. Bajé rápidamente, y saqué a Kiba de la pared, estada despierto, pero sus ojos estaban muy abiertos y no reaccionaba con nada, era como si estuviera en shock. Revisé posibles quebraduras de huesos pero no encontré nada, su cara no estaba destrozada como la pared, y al parecer sólo había soltado un diente, no era gran cosa.
— ¡Kiba! ¿Me oyes? Hace algo —pedí para saber si estaba consciente, entonces se sentó normalmente, y se tocó la mandíbula y escupió sangre junto al diente suelto. Miró a su alrededor y comprendió que él había perdido———al parecer él acababa de darse cuenta—en un segundo una mano de él me alcanzó el kimono, Kiba estaba furioso, sus ojos ardían en enfado, sus cejas estaban tan fruncidas que casi se tocaban, se levantó y con él yo también me levanté, luego me elevó en el aire con su mano tomando mi kimono, él estaba dispuesto a golpearme con toda su fuerza. Yo no iba a detenerlo, con tal golpe que eh dado, creo que me lo merezco.
—El combate ah terminado —dijo Sasuke tomándole el brazo a Kiba antes de que me golpeara.
— ¡Mira cómo de ah dejado! ¡Hizo trampa, usó chakra para golpearme más fuerte, igual que con Naruto! —se quejó, pero era mentira lo que decía, yo en ningún momento ocupé chakra para defenderme, y eso era lo que más me sorprendía, yo golpeaba como siempre lo hacía, sin embargo, parecía que golpeaba más fuerte. ¿Ahora golpeo fuerte? ¡Claro! ¡¿Cómo no lo pensé?! Mi cuerpo ah cambiado de forma, y con él mi fuerza también; por naturaleza los hombres siempre han sido más fuertes—físicamente—que las mujeres, en cambio nosotras somos capaces de soportar grandes dolores, como por ejemplo, el parto normal. Por eso ahora soy tan fuerte, mi cuerpo es el doble de fuerte que antes, aun que golpee con la misma potencia, mi cuerpo de hombre lo hace más fuerte.
— ¡No eh usado chakra! —dije liberándome de su firme mano que me tenía atrapada por el kimono.
— ¡Claro que sí! —dijo.
—No, el Señor Haruno no ah ocupado chakra —dijo Kakashi, sin despegar su vista de un librito muy peculiar.
— ¡Pero si ni si quiera estaba viendo la pelea! —dijo Kiba, enfurecido.
—No necesito ver la pelea para saber que no estaba ocupando chakra, el chakra se siente —dijo, aun leyendo el librito— Y bueno, Ryuzuke ah ganado nuevamente así que sube al ring… —dijo mientras revisaba el libro de clases— Pelearás con…
— ¡Yo, yo quiero enfrentarme con él! —gritó alguien, estaba con la mano levantada. No lograba ver quién era, ya que mis otros compañeros le tapaban.
— ¿Rock Lee? —preguntó, y en ese mismo instante mi pulso se paró, no quería pelear con él, era fuerte y me bastaba haber peleado con Naruto y Kiba— Bueno, sube —ordenó, mientras que Lee obedecía al instante.
—Kakashi-sensei, ¿Tengo que seguir peleando? —pregunté, esperando un no.
—Dije que subieras al ring —dijo mirándome— ¿No escuchaste?
—Sí, pero… eh peleado con Naruto y Kiba, ¿Por qué no pasa otro? —pregunté.
—Bueno, aquí el que gana tiene que seguir peleando y el que haya aguantado más peleas se le hace una escala de notas para los demás partiendo con el que peleó más veces —informó.
—Pero, yo no…
—Ya, sube, estamos gastando tiempo valioso —dijo sin escuchar lo que quería decirle, mientras dirigía su atención al librito de nuevo.
—Ve —dijo Sasuke.
— ¿Tú dónde estabas? —pregunté recordando que no había aparecido en la pelea con Naruto.
—Que subas —dijo cruzándose de brazos.
Le miré de reojo, luego subí al ring casi arrastrando los pies, no tenía ninguna gana de pelear, mucho menos con Lee, él siempre… desde el principio fue el favorito de Gai-sensei, tanto en Educación Física, como en Ataque y Defensa, según Gai-sensei Lee tiene el mismo potencial que él cuando era adolecente. Desde el día que se vieron , comenzaron a vestir igual y a usar las mismas cejas y todo igual, cuando vimos a Lee por primera vez vestido como Gai-sensei, parecía que fueran hermanos gemelos. Lee siempre ah sido su alumno preferido y le da facilidades, lo entrena en privado y le da orden a él, es decir, Gai-sensei le da "poder" a Lee para que pueda mandarnos como él quiere.
Estoy agotada y no puedo pelear más, me es suficiente con los otros dos, eh gastado chakra con Naruto intentando recuperarle su herida. No tengo la más mínima intención ni ganas de pelear con Lee Rock, sin embargo, Kakashi-sensei no me dejará salirme así de fácil, me obligará al igual que a Naruto a pelear con Lee sea como sea, eso es lo peor.
-. CONTINUARÁ .-
En el próximo capítulo: "Descubierta"
- Lee, el chico enérgico.
- 2da pelea dificil
- ¡¿Neji se rinde?!
FUERA DE ESCENA
Autora: Y?????? les gustó???? lo encontraron muy sanguinario??? =S sq una vez una fan me dijo q era demasiado sanguinario ^^U
inner: QUIEN NO???!?!? si casi matas a la pobre Sakura!!!!!!!!!
Sakura: Y eso que acaban de empezar las peleas u_u aun falta el otro capi
Sasuke: Autora... no me puedo meter en las peleas? ¬¬
Autora: Gomen-ne Sasuke, pero no puedes n_ñ
Naruto: Hinataaaaaa, Hinaaaataaaaa... -con voz debil-
Hinata: ¿Qué Naruto-kun?
Naruto: Las pastillas para el dolor, por favor, no aguanto más.....
Sakura: De verdad que lo siento mucho Naruto, pero no estoy acostumbrada a este cuerpo...
Sasuke: Asume las consecuencias por tranformarla...
Naruto: ¡Qué me importa! digo, ¡La transformación iba para ti, es tu culpa por no ponerte donde estaba Sakura-chan!
Hinata: Tsunade-sama dijo que no te movieras ni te alteraras Naruto-kun
Naruto: ¡No estoy alterado! =( -golpe-
Sakura: ¡No preocupes a Hinata!
Naruto: ¡Tsunadeobaaaaaa-chaaaaan, Sakura-chaaaaaaan me está golepandoooooooo! -golpe-
Tsunade: ¡¡Que no me llames vieja!!
Naruto: x_x
Hinata: ¿Naruto...kun? 0_0
Sasuke: Llama a la funeraria
Sakura: q lastima... adios naruto
Hinata: TT^TT Naruto-kun??
Tsunade: No te preocupes, esta inconciente, sabes que no puede morir ^^
Sakura: ¿No puede morir? ¡¿NO PUEDE MORIR?!
Hinata: trankila Sakura-san
Sakura: ¡Nadie me dijo q no podía morir! ¡Y yo preocupada de un idiota q no puede morir!
Autora: Eso... se supone (creo) que lo tenías q saber en uno o dos capis + Sakura.... u_u
Sakura: ¡¿Ah?! ¿Me esconden las cosas? ¡Sasuke! ¡¿Dónde está Sasuke?! ¡él lo sabía, estoy segura! ¡¿DÓNDE ESTÁ?!
inner: se fue por la ventana.... -.-
Sakura: ¡¿Cómo dices?! ¡Ven aquí cobarde mentiroso! -sale corriendo-
Tsnade: bien Hinata, quedate con Naruto por ahora, ire a buscar a Shizune...
Naruto: Hinata... Hina-chan.... -sueña- ...te...te quiero....
Hinata: O///////O yo... -le toma la mano- también Naruto-kun... -se acerca a la mejilla y la besa, Naruto abre los ojos (fingia dormir)-
Naruto: Jejeje, por fin estamos solos... =3
inner & autora: en realidad no -susurra enscondidas-
Hinata: Sí ^//////^ -Naruto se acerca y rosa los labios rosas mientras Hinata toma un color rojo intenso, y le toma por la ropa, luego Uzumaki la vuelve a besar-
Naruto: ¡WAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡S-s-sa-sa-Sasuke! ¿N-no t-te habías i-ido? n////////ñ
Sasuke: Se me quedo el celular -lo toma- Hinata, cuidado con este pervertido de primera, cuando menos lo esperas van a estar ahí en la camilla...
Naruto: ¡Mentira, Hinata-chan no le creas a este imbecil, nunca te haría algo así, sólo quiere molestarme!
Sakura: Ah que buena foto saqué de ustedes tan juntitos, la pondré en facebook ^^
Ino: Me la envías para subirla al log
-todos se van y dejan a la pareja-
inner: yaaa, dejemos a estos dos tortolos solos mejor autora
autora: pucha, para qué me llamas, ahora saben que estoy aquí escondida ¬¬ yaaa, también me voy....Cuidado con Naruto Hinata!!! jzjzjz -corre-
SayOº
