Les dejo al capítulo!
A leer!
Capítulo 4:
-¿Te enteraste de la nueva noticia?-preguntó Miroku a forma de saludo mientras entraba al aula vacía. Siempre eran los primeros en llegar.
-¿Qué noticia?-Kouga e Inuyasha lo miraron extrañados. Kouga estaba sentado sobre la mesa, mientras que Inuyasha estaba sentado en el banco, estirado en una posición bastante relajada.
-Kagome rompió con su novio.
Ok, definitivamente no se habían esperado "ese" tipo de noticia. ¿Kagome tenía novio? ¿Desde cuándo? ¿Quién era? Está bien. Demasiadas preguntas. Inuyasha ya podía sentir los celos en su propia piel. Y se sentía molesto pero ni siquiera sabía por qué. Ellos no eran nada. Solo porque habían hablado un par de veces no significaba que él tuviera algún tipo de derecho sobre ella, ¿o sí? ¡Argh! Todo se había vuelto muy confuso.
-Lo sé, yo puse la misma cara cuando me enteré. Aparentemente salía con un tal Hojo y él la dejó por tu culpa Inuyasha. -Miroku lo apuntó acusadoramente con su dedo índice.
-¿Por mi culpa? ¡Ni siquiera conozco a ese tal Hobo!-estaba actuando de forma defensiva.
-Hojo, Inuyasha, Hojo-lo corrigió impacientemente Kouga, negando con la cabeza.
-Si, lo que sea. No me interesa como se llame.-se cruzó de brazos. Parecía un niño haciendo un berrinche.
-Bueno, el asunto es que me dijeron que andaba llorando por los pasillos o algo así. En realidad no lo entendí muy bien. -Miroku hizo un ademán con la mano como quitándole importancia al asunto.
Era lo típico. Nunca se puede confiar en Miroku cuando se trata de averiguar chismes. "Simplemente es muy estúpido para eso", decía siempre Inuyasha.
Inuyasha no se pudo concentrar en toda la jodida mañana. Estaba preocupado por Kagome. No había hablado durante clase, no sonreía y podía apostar a que ni siquiera estaba prestando atención a absolutamente nada. Simplemente no era la misma Kagome de siempre, y eso lo hacía sentirse un maldito bastardo. Es decir, ¿Hobo la había dejado por su culpa?
Cuando terminaron todas sus clases, se decidió a hablar con ella. Estaba sentada en los escalones de la entrada, con Rin y Sango que trataban de animarla un poco, pero obviamente sus esfuerzos no daban resultado.
Inuyasha vio una simple lágrima cruzar la blanquecina mejilla de la chica y sintió su corazón doler.
Se acercó a ellas, esperando que sus amigas los dejaran solos. Sentía que tenía que hacer algo para hacerla sentir mejor, pero no sabía qué.
-Kag, nosotras ya nos tenemos que ir.-dijo Sango, al ver a Inuyasha parado allí a su lado.
-Está bien, nos vemos mañana.-susurró, tratando de quitarse las lágrimas de los ojos con sus manos, pero parecían que no se querían ir.
-¿Segura que vas a estar bien?-preguntó Rin, realmente le dolía ver a su amiga así.
-Sí, está bien, no se preocupen.-ella sonrió apenas, intentando que sus amigas le creyeran.
-De acuerdo. Cualquier cosa nos llamas.-ambas la abrazaron y se alejaron del lugar.
Ya no quedaba nadie en el edificio. Solo Inuyasha y Kagome.
Él se sentó a su lado, queriendo decirle muchas cosas pero no sabiendo cómo empezar.
-Umh… me enteré de lo que pasó.-bueno, ese era un buen comienzo.
-Lo sé, todo el mundo lo sabe. Me siento tan patética.-sus ojos se llenaron de lágrimas nuevamente. Flexionó sus rodillas y abrazó sus piernas, dejando su cabeza descansar sobre sus antebrazos.
-Fue por mi culpa, ¿verdad?-su cara demostraba cuan mal se sentía por ella.
-Por supuesto que no- volteó su rostro para poder mirarlo -. No tenés la culpa de nada. Hojo nos vio juntos y pensó que lo estaba engañando.
-Lo siento. No sabías que tenías novio.
-No te preocupes, supongo que no era lo suficientemente buena para él.-susurró.
¿Cómo podía decir eso? Estaba tan equivocada.
-Hey, no digas eso- se acomodó para poder mirarla de frente -. Es un verdadero idiota si no te sabe valorar.
-Simplemente lo decís para hacerme sentir mejor.- le sonrió -. Gracias.
-No es solo por eso. Kagome, sos una persona maravillosa. Yo daría lo que sea por poder salir con vos.
La expresión de Kagome cambió repentinamente. No podía creer que Inuyasha le dijera algo así. Era tan irreal.
Por su parte, Inuyasha nunca pensó que pudiera llegarle a decir algo así a la chica que más le gustaba.
Se acercó más a ella y tomó su rostro entre sus manos. Su piel era tan suave al tacto. Su calidez contrastaba con lo frío de sus propias manos. Era tan delicada y frágil como una muñeca de porcelana.
Lentamente deslizó su pulgar por su mejilla, saboreando con su piel la de ella. Kagome se rindió ante semejante caricia, se sentía tan bien.
Su caricia era tan dulce y tierna, reflejaba todo lo que él sentía por ella. Todo eso y más, en una simple caricia.
Kagome retiró despacio su cabeza de las manos del chico y las tomó entre las suyas. A comparación de las de ella, las manos de Inuyasha eran fuertes.
-Kagome, me volvés loco. Muy, muy loco.- pronunció él, y presionó sus labios contra su mejilla en un pequeño beso.
Sin decir nada más, se levantó y, sonriendo y despidiéndose con la mano, se alejó de ella.
Era increíble, pero el suave tacto de su piel aún permanecía latente en sus manos.
/-X-/
Dos capítulos en un mismo día. Deberían darme un premio! :D jaja
Miles de gracias por los reviews que me dejaron, pero aún espero más, eh! Me encanta el hecho de que les guste la historia. :)
Ah! Y para JaTeRi-KaIrKa: Puedes llamarme como quieras! White, Sofi, Chofi, Loca, Tonta, lo que se te ocurra jajaja
See Ya!
whiteNIGHTMARES \m/
