Summary: Familias adineradas, un internado prestigioso, drogas, alcohol y sexo. Todo eso es lo que envuelven a Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Los chicos más populares de la escuela.
El la desea, ella lo ama, pero sienten rechazo y odio…
Capitulo 3: Los problemas de una chica llamada Sakura Kinomoto.
Los días pasaban muy rápido en el instituto. Syaoran ya se había adaptado a sus profesores, a los nuevos alumnos y se conocía a todos. Su éxito con las chicas iba en aumento… estaba usando a su chica de turno: Yukiko Makoto, pero todavía había algo que le llamaba la atención y era el pasado de Sakura Kinomoto.
Después de tanto insistir, se dio cuenta de que ni Eriol, ni Kerberos iban a largar una sola palabra, de Yamazaki no podía esperar mucho porque sabía lo mismo que sabía el: que tenía ojos verdes, pelo castaño, que su madre había muerto y su hermano le echa la culpa a ella. Ah claro, y como olvidar su "especial" carácter… en una palabra: de mierda. Pero pensando en todo eso llego a la conclusión de que, si quería saber que había ocurrido con ella, lo único que podía hacer era intentar llevarse bien.
Y hablando de la reina de roma… ahí estaba nuevamente en la puerta del aula hablando con un chico… ¿hablando¡Si esa chica no podía hablar normalmente! Lo estaba sacando a patadas, como hacia con todos los hombres que se le acercaban… Xiao Lang Li llego a la conclusión de que esa chica era una feminista extremista. El chico con el que hablaba forcejeo del brazo de Sakura, por lo visto quería llevarla a algún lugar, pero ella le dio un puñetazo en la nariz… se la dejo sangrando.
- Vaya que Sakura tiene fuerza. –Dijo Syaoran sorprendido.
- Aja. –Dijo una voz a mis espaldas. – Sakura hizo boxeo y defensa personal. Esta muy bien entrenada físicamente.
- Si, lo note. – Dijo Syaoran con una gotita en la cabeza.
En ese momento el chico paso al lado de ellos y Sakura se dio vuelta y los vio.
- Hiraguizawa. –Dijo la chica con la voz calmada. – Deberías enseñarle a tus nuevos amigos a quienes pueden mirar y a quienes no.
- Yo puedo mirar a quien tenga ganas. –Dijo Syaoran desafiándola con la mirada.
- Pues a mi no, no te dejo que me mires. –Dijo Sakura mirándolo de la misma manera.
Era un contacto visual de odio irrompible entre ambos castaños. De repente, Syaoran noto como la fría mirada de Sakura se torno triste y dulce, como si gritara por un poco de cariño. Sakura pareció notar esa falta de auto control de su parte porque en seguida volvió a mirarlo fríamente y rompió el contacto visual, además la cara de Syaoran había sido demasiado obvia. La chica se alejo del castaño sin decir una palabra mas dejando confundido a Syaoran.
- Mejor entremos a clases. –Dijo Eriol empujando a Syaoran a dentro del aula.
- ¿Ella no vendrá? – Pregunto el castaño a Eriol
- No creo, no le gusta matemáticas y vive peleando con la profesora.
Ambos amigos entraron en el salón de clases.
Sakura estaba recostada en su cama mirando el techo, pensando en esos ojos ámbares.
"Ahora que los he visto bien, no se parecen en lo mas mínimo a los de ese… ese idiota. Los ojos de Syaoran Li son mas dulces, no es el, no es el del que debo tomar venganza, el aun no llega"
Entre pensamiento y pensamiento cerro sus ojos y quedo completamente dormida.
No me hagas daño, por favor.
Ya linda, si te callas prometo no hacerte daño.
No quiero…
La pasaras bien, ya veras.
Por favor no… no… ¡no¡Mama¡Mama!
- Ya Sakura, despierta.
- No… no quiero… mama, ayuda… ¡MAMA!
La castaña despertó precipitadamente y abrazo a la dulce chica de ojos amatista que la estaba despertando.
- ¿Volviste a soñar con eso? – Pregunto Tomoyo acariciando el cabello de su amiga.
- No quiero soñarlo más, no quiero acordarme más. –Dijo Sakura llorando
- Me entere que faltaste a clases… -Dijo Tomoyo.
- Si… pero… no me sentía bien.
- ¿Quieres un poco? – Pregunto la chica mostrándole una bolsita que contenía una hierba y papel de arroz.
- Lo necesito Tomoyo, perdóname. –Dijo Sakura arrebatándoselo de las manos.
- Sabes que esa no es la salida. –Dijo Tomoyo.
- No puedo más con mi vida Tomoyo. –Dijo Sakura saliendo de la habitación.
Las clases lo estaban aburriendo, necesitaba algo de aire fresco, así que salio solo hacia el jardín del colegio. El verde le hacia sentir bien, le gustaba respirar aire fresco durante la mañana. En ese momento un aroma muy familiar se metió por su nariz. Siguió el olor hasta dar con la fuente del mismo.
- Buenas. –Dijo el castaño sorprendiendo a una chica que fumaba acostada en el pasto detrás de un árbol.
- ¿Qué haces aquí? – Pregunto serenamente la chica.
- Seguí el olor tan peculiar de eso que estas fumando. –Dijo Syaoran sentándose al lado de la castaña.
- ¿Quieres? – Pregunto la chica estirándole el cigarrillo de marihuana.
- Bueno, solo una pitada. –Dijo Syaoran.
La chica estallo en una carcajada.
- ¿Qué clase de chico le da solo una pitada¿Acaso nunca probaste? – Dijo la chica
- Claro que probé, y mas cosas de las que te puedes imaginar. De todo eso, esto es lo más sano. –Dijo el chico sonriendo.
- ¿Ya no fumas más? – Pregunto la castaña.
- Ya no. Solo pitadas. Vaya, eres mas simpática así, que normal. –Dijo Syaoran.
- Lo se, por eso lo hago… - Dijo la chica. – Tú no eres tan creído como pensé.
- ¿Pensabas que era un creído? – Dijo el chico sonriendo.
- Aja. Pensé que eras igual a Eriol. –Dijo Sakura.
- Tengo entendido… que fue tu amigo.
- Lo fue, pero hirió a mi mejor amiga, jugo con fuego y así termino. –Dijo Sakura. – Solo y respetado por todos, como quiso terminar.
- Y así terminaras tú también. – Dijo el castaño.
- Li, Li, Li, si tu supieras lo que es mi vida, creo que querrías morirte.
- No exageres.
- No exagero… es raro que no te hallan llegado rumores. –Dijo la chica.
- No, Kerberos los prohíbe, te quiere mucho.
- Kerberos, mi fiel amigo Kero. –Dijo Sakura sonriendo. – El es un amigo de verdad.
- Yo lo seria, si me permitieras. –Dijo Sakura
- Eso dicen todos… todos los que te quieren llevar a la cama. –Dijo Sakura. – Se como funciona.
- No todos usamos los mismos trucos Sakura. –Dijo el chico.
- Kinomoto.
- Bueno, Kinomoto.
- Tenemos gimnasia… ¿verdad? – Pregunto la chica
- Aja…
Tienes unas habilidades extraordinarias para el deporte. –Dijo Sakura. – Te vi en las clases y en los entrenamientos de fútbol.
- Gracias. Tú también eres muy buena.
- Gracias. ¿Vamos al campo? – Pregunto la chica.
- ¿Vas a hacer gimnasia en ese estado? – Pregunto Syaoran.
- La chica rió sonoramente.
- No, tengo mi motivación. –Dijo la chica mostrándole una pastilla blanca.
- Las use durante un tiempo, pastillas de éxtasis. –Dijo el castaño.
- Vamos.
Juntos caminaron hacia el campo de deportes donde ya estaban la mayoría de los alumnos y el profesor esperándolos.
- Llegan cinco minutos tarde, Kinomoto, Li. –Dijo el profesor, quien no se ahorraba mirar lascivamente a Sakura.
- Lo siento. – Dijo la castaña. – Pero no me sentía bien y le pedí a Li que me ayudara.
- Bien, no importa. Comencemos.
Tomoyo se moría de ganas de preguntarle a Sakura que hacia con Li, pero la clase de gimnasia no era la mejor para hablar de esos temas.
La habilidad que tenia Sakura para los deportes era sorprendente. Era la mejor en salto, la mejor en corridas de larga distancia, la mejor en gimnasia corporal, la mejor con las porras, la mejor jugando al hokey, la mejor en gimnasia rítmica.
Syaoran estaba maravillado con su habilidad deportiva. No podía dejar de mirarla cuando realizaba esas piruetas tan complicadas como si fuera decir la tabla del dos.
"Es una pena que una chica con ese talento y esa coordinación con su cuerpo se arruine como lo hace…"
El día escolar termino por suerte. Sakura se encontraba con Naoko, Chiharu y Tomoyo haciendo las tareas que tenían para el día siguiente.
- Odio esto… simplemente no lo entiendo. –Dijo Sakura golpeándose la cabeza con las manos.
- No es tan complicado Saku, no se porque no lo entiendes, te lo explique de todas las formas posibles. –Dijo Naoko.
- Me dijeron que Li es excelente en matemáticas. –Dijo Tomoyo.
- Si, es el mejor promedio de matemáticas del curso. –Dijo Sakura.
- Hablando de Li… ¿Qué hacían solos en el jardín del colegio?- Pregunto Tomoyo con una sonrisa picara.
- Conversábamos. Yo estaba fumando un cigarro de marihuana en el jardín, como siempre, y el muy metido llego. –Dijo Sakura. – Pero tuvimos una charla, me esta empezando a caer mejor. ¿Saben que el también se drogo?
- Guau… no parece… -Dijo Tomoyo sorprendida.
En ese momento entro a la biblioteca el chico del que estaban hablando acompañado de Eriol y Yukiko Makoto.
- Mira quienes entraron, hablando del rey de roma… -Dijo Chiharu con mala cara.
Tomoyo miro y enseguida desvió la mirada.
- Vamonos. –Dijo Naoko.
- No, espera, Tomoyo tiene algo que hacer. –Dijo Sakura apretándole el brazo a su amiga.
Tomoyo asintió y se levanto de la silla junto con Sakura para salir del lugar, pero su verdadera intención era cruzarse con Eriol y la estúpida de Makoto.
- Bueno, bueno… Miármelos. –Dijo Tomoyo sarcásticamente al quedar frente contra frente.
- Esfúmate Daidougi. –Dijo la chica que acompañaba a los chicos.
- ¿Quién te crees para ordenarnos algo? – Dijo Sakura mirándola con desprecio.
- La que le saco el novio a tu amiga. –Dijo Makoto con una sonrisa.
- Cállate Yukiko. –Dijo Eriol entre dientes.
- Sabes Yukiko, en el fondo me has hecho un enorme favor, y venia a agradecértelo. –Dijo Tomoyo con una sonrisa sarcástica
- ¿Favor?
- Gracias a ti, Eriol no me usa a su antojo como hace con tigo querida. –Dijo Tomoyo.
- Tomoyo… -Dijo Eriol en voz baja.
- Y tú Li, deberías ver con quienes te juntas. Veras, en el colegio hay gente con la que es mejor no juntarse. – Dijo Sakura.
- Tu no me vas a decir con quienes me puedo juntar y con quienes no. –Dijo Syaoran acercándose a la castaña.
- Sabes… eres mas simpático con una pitada. – Dijo Sakura. – Vamonos Tomy, tenemos cosas que hacer.
Syaoran se quedo pasmado, su cabeza comenzó a recordar su conversación solo horas atrás con la castaña, al fin pudo comprender que ese comentario que el hizo de dolió mucho a Sakura, mas de lo que el podía imaginar.
A veces las nuevas sustancias que ingresan al cuerpo hacen que una persona este mas sensible, o tal vez cambie su carácter. Pero el verdadero carácter lo forma cada uno con las cosas que van viviendo a lo largo de su vida. En eso pensaba Sakura Kinomoto mientras dejaba caer el agua de la ducha sobre su cuerpo. El jabón que minutos antes la cubrían se desvanecía con el agua.
Cerró el grifo del agua y se tapo con una toalla rosa mientras se secaba el cabello con una mas corta. Se puso un conjunto simpático de ropa interior y se miro en el espejo… de nuevo con lo mismo, su obsesión con la gordura. Se tiro del costado de su chata panza y tomo una píldora para adelgazar. Subió a una balanza de vidrio que había en el baño y se peso. 50 kg. Un peso perfecto para una chica de 1,65.
- Estoy gorda.
Se termino de vestir y salio con el pelo húmedo hacia el comedor, donde la esperaba Tomoyo.
- ¡Hay¡Chicas, escuchen¡Baje 5 kg en una semana! No puedo creerlo. Ahora el talle de mi pantalón es 30. – Grito una chica rubia como una histérica.
Sakura miro en silencio a la chica que gritaba como loca.
- No le hagas caso Sakura, Yukiko esta mal de la cabeza, además tu talla es 33, es ideal.
- No Tomoyo, no es ideal.
- Déjate de pensar esas idioteces Sakura, sabemos que eres mucho mas linda que la barbie de plástico. Ademas estas mas flaca que Yukiko... aunque no lo veas.
Sakura rió desanimada y comenzó a comer la comida que les tocaba esa noche.
Dos días pasaron, al fin era viernes y tendrían el fin de semana para hacer lo que se les plazca. Algunos iban con sus familias a sus respectivas casas, como en el caso de Tomoyo, otros se quedaban en el instituto, como en el caso de Eriol y Syaoran, otros simplemente no sabían lo que sucedería, como en el caso de Sakura.
- ¡Hay! Al fin es la tarde del viernes. –Dijo Chiharu desperezándose al salir del aula.
- Para ti es bueno, porque iras a tu casa. –Dijo Sakura.
- ¿Tu padre no vendrá por ti? – Pregunto Tomoyo
- No creo, no me ha llamado. –Dijo Sakura. - ¿Quiénes se quedan?
- Pues… yo me voy porque mi prima tercera cumple años y Chiharu también, Rika dijo que no quería irse, pero su madre vendrá y…. Naoko también se ira. – Dijo Tomoyo.
- Ah, se van todas. –Dijo Sakura con pesar en su voz.
- Pero no te preocupes Saku, ya encontraras con quien pasar el tiempo. –Dijo Chiharu.
Sakura sonrió.
- Sucede que es fin de semana largo, el lunes no hay clases y… bueno, por eso la mayoría de los alumnos se van. –Dijo Naoko.
- Si, eso supongo… -Dijo Sakura.
Mientras tanto, en el dormitorio de los varones, un chico festejaba feliz saltando de cama en cama.
- ¡No puedo creerlo, no puedo creerlo! – Grito nuevamente.
- Hay no, ahí va de nuevo… -Dijo Kerberos negando con la cabeza.
- ¡Mi padre es genial! Al final, no me quedare aquí, iré a la casa de la Tía Reiko a pasar el fin de semana. Parece que hace una fiesta y esta su hija Yummi¡no saben lo que es esa chica por dios¡Es un bombón! Tan, tan, tan aaaaah.
- Ya lo escuchamos Eriol… -Dijo Kerberos mirándolo seriamente con intentos de asesinarlo.
- Pero… ¡haa, va a ser sin dudas el mejor fin de semana de mi vida! – Exclamo Eriol nuevamente.
- Excepto que justo, o por esas casualidades caiga Tomoyo y le arruine la fiesta a Eriol. –Dijo Syaoran.
- Eriol se puso serio de golpe.
- Xiao Lang Li, llego a tener esa maldita mala suerte por tu culpa y juro que te caerán todas las maldiciones del mundo¡ah! Y te matare. –Dijo Eriol
Syaoran estallo en una sonora carcajada.
- Tendrías que tener mucha mala suerte Eriol. –Dijo Yamazaki que estaba haciendo una pequeña valija.
- Mira Syaoran, si eso llega a pasar te condeno a que te enamores inmensamente de Kinomoto, tanto, que tengas que dar tu vida por ella. –Dijo Eriol.
Yamazaki comenzó a reírse, pero el semblante de Syaoran se puso serio al igual que el de Kerberos.
- Ojo con lo que dices Eriol Hiraguizawa. –Dijo Kerberos en un tono amenazante.
Las cinco de la tarde llego y con eso, los miles de padres que venían a recoger a sus hijos. El colegio quedo más vacío que nunca y se noto a la hora de la cena.
Pero como dijo Chiharu, Sakura encontro a alguien con quien conversar durante la cena, nada mas ni nada menos que Li Syaoran.
- ¿Kerberos también se fue? – Pregunto indignada Sakura buscando con su mirada al chico rubio de ojos dorados.
- Aja, vino su madre a buscarlo. –Dijo Syaoran quien apareció de súbito detrás de ella.
- Ah, ya veo… - Dijo Sakura.
- ¿Te molesta si me siento acá? – Pregunto Syaoran
- Si no queda otra... –Dijo fríamente Sakura señalándole el asiento donde comúnmente se sentaba Tomoyo.
- Gracias. – Dijo Syaoran. – Oye… ¿todas tus compañeras de cuarto se fueron? – Pregunto Syaoran intentando entablar una conversación.
- Si. Al igual que a ti. –Dijo Sakura.
- Aja….
En ese momento sonó un terrible trueno. Sakura chillo. Syaoran tuvo el impulso de abrazarla, y al ver que Sakura no lo rechazaba la abrazo aun más.
Sakura se sonrojo, le gusto ese abrazo, pero de ninguna manera se lo demostraría, ella tenia orgullo propio.
- ¿Qué haces? – Pregunto fríamente la castaña.
- Lo siento. Como te asustaste sentí el impulso de…
- Maneja tus impulsos Li. –Dijo Sakura levantándose de la mesa.
"Pero si aun no probo bocado" Pensó el castaño mientras la veía salir del salón.
Era la primera noche, la primera noche en toda su vida de secundaria que dormiría sola en su habitación, sin Naoko contando historias raras, sin Rika hablando del profesor Terada, sin Chiharu quejándose de Yamazaki y sin Tomoyo escribiendo canciones en su agenda. ¿Y si las pesadillas la atormentaban de nuevo? No tenía ni a Kerberos para acudir.
- Me siento… sola. –Murmuro Sakura cerrando los ojos, esperando que esa noche pase rápido y volver a ver la luz del día otra vez.
Huyy Saku se quedo sola en su habitacion... muchas cosas pueden pasar cuando te quedas sola en tu habitacion y una de esas tantas cosas le pasaran a Sakura en el proximo capitulo.
Muaaja...
Larala (8)
Espero que les haya gustado el capitulo III
Ahora, adelantos del proximo capitulo.
- Me persiguen, no me dejan en paz.
- ¿Qué te persigue?
- El pasado Li, el pasado me persigue, no me deja en paz, quiere que me hunda con el, como mi padre…
- ¿Qué le ocurrió a tu padre Sakura? -.
- Mi padre vive encerrado en su mundo desde la muerte de mi madre… nunca nos habla, ni nos ve, solo de vez en cuando… a mi hermano y a mi.
- ¿Cómo… como murió tu madre Sakura?
- A mi madre la mataron Li… en frente mío cuando yo tenía diez años, a punto de cumplir los once.
- ¿Y que hicieron con tigo Sakura?
Muaaaja... ¿que le habra pasado a Sakurita?
Muchisimas gracias por sus reviews, la verdad me alegro que esta historia haya tenido aceptacion.
Un beso enorme,
hasta el proximo capitulo
