Summary: Familias adineradas, un internado prestigioso, drogas, alcohol y sexo. Todo eso es lo que envuelven a Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Los chicos más populares de la escuela.
El la desea, ella lo ama, pero sienten rechazo y odio…
Capitulo 4: Situaciones que unen, situaciones que separan.
-Mama… te necesito mama… no te mueras. ¡Suéltame¡No! Hermano… papa… no, no, no, no ¡MAMA!
Unos ojos verdes se abrieron en plena mitad de la noche. Asustada, agitada. Se limpio el sudor de la frente con la manga de su pijama
- Otra vez… Tomoyo ¿Por qué no estas para consolarme?
Sus ojos se humedecieron.
"No Sakura, no vas a llorar, ya no eres una niña, pasaste por cosas mas duras que la ausencia de una amiga".
En ese momento la puerta se abre silenciosamente.
- ¿Quién es? – Pregunto la chica incorporándose de golpe y adquiriendo una posición defensiva.
Una respiración agitada se escucho en la oscura habitación.
- ¿Quién es¡Diablos! – Dijo Sakura buscando el botón de la luz para prenderla, pero sin éxito.
De nuevo los malos recuerdos no lo dejaban dormir, daba vueltas en la cama sin parar, definitivamente no podía dormir. Abrio sus ojos ambares, se destapo y se calzo unas pantuflas verdes al igual que su pantalón de pijama que tenia. No tenía remera, su torso estaba al descubierto dejando a la vista su bien trabajado cuerpo.
"No creo que haya nadie despierto a esta hora"
Abrió lentamente la puerta de su habitación. El pasillo estaba desértico y oscuro, solo una luz tenue a lo lejos alumbraba apenas.
Realmente estaba asustada, podía gritar, si, pero además de ella solo habían 16 chicas de las 200 que solían dormir en el 2do piso.
- Se artes marciales, así que mejor no se atreva a hacer nada. –Dijo Sakura.
Pero el recién llegado no hizo caso, es mas, Sakura pudo notar como sonreía, sin siquiera verlo, al notar el miedo que reflejaba la voz de la chica.
El hombre se acerco rápidamente a ella y la deposito con violencia sobre la cama de Tomoyo.
- ¡Suéltame! – Grito Sakura pataleando.
El hombre ejerció mas fuerza sobre ella y comenzó a sacarle el pijama mientras el se bajaba los pantalones.
Se había perdido, realmente no sabía donde estaba, solo sabía que había bajado un piso por escalera, o tal vez dos, no lo sabía. Comenzó a caminar por un pasillo medio oscuro.
"Y yo que solo quería saber donde estaba la cocina"
En ese momento, nota como a mitad del pasillo una puerta estaba semiabierta.
"¿Quién puede ser tan idiota de dejar la puerta abierta… espera, quizás haya alguien despierto a esta hora y me diga donde esta la cocina"
Se acerco sigilosamente a la puerta para ver que había.
Sabía que si la chica gritaba despertaría a alguien, así que apretó con sorprendente fuerza la boca de la chica para que solo se pudiera escuchar un gemido.
Se acerco lentamente hasta la puerta y la empujo apenas para el fondo. No se veía nada, todo estaba completamente oscuro. Pero en ese momento escucho un leve gemido que suplicaba por ayuda; Syaoran ni lo dudo y prendió de un rápido movimiento la luz. Se quedo pasmado al ver la horrible escena.
El hombre que tenia el rostro cubierto soltó a Sakura y paso al lado de Syaoran proporcionándole un fuerte empujón que lo dejo cerca de Sakura. En seguida Syaoran quiso ir en su búsqueda pero al salir corriendo al pasillo se dio cuenta que el hombre había desaparecido, corría muy rápido, tenia cuerpo de atleta.
Regreso a la habitación de la dañada. Aun no la había visto bien con todo el susto que se habían pegado. La chica lloraba desconsoladamente, su pelo castaño tapaba des prolijamente su rostro.
- ¿Ki… Kinomoto? - Pregunto el castaño acercándose a ella.
La chica se cubrió la cabeza con los brazos y siguió llorando.
- El… el sabia que estaría sola. –Dijo Sakura con una voz que apenas se le podía entender.
- Ya pequeña. Ya paso, te prometo que te voy a cuidar. – Dijo Syaoran atrayéndola contra si.
Sakura se aferro a el como si su vida dependiera de eso y comenzó a llorar amargamente mojando el torso sin camisa del ambarino.
- No… no quiero estar sola Li. –Dijo Sakura con la voz quebrada. – No quiero.
- No te voy a dejar sola… pero no podemos quedarnos acá o las chicas cuando despierten van a hacer un alboroto. –Dijo Syaoran. - ¿Quieres venir a mi habitación?
El cuerpo de Sakura se tenso de repente y Syaoran comprendió lo que pasaba por la cabeza de la joven castaña. Realmente esa chica había sufrido mucho para temerle así y ser tan desconfiada.
- Solo pregunte si quieres, y tu dormirás en la cama de Eriol, Yamazaki o Kerberos, yo dormiré en la mía, o duerme en la mía si quieres, yo dormiré en cualquier otra. –Dijo Syaoran tan rápido que era imposible entenderle.
El cuerpo de Sakura se relajo.
- No quiero estar sola. –Dijo Sakura
- ¿Y si le pides a alguna chica que te haga compañía o que te quedes en tu habitación?
- No. – Dijo Sakura entrecortadamente. – No soporto a las chicas de este colegio a excepción de mis amigas Chiharu, Tomoyo, Naoko y Rika.
- Entonces ven con migo. –Dijo Syaoran.
Sakura que ya estaba más tranquila asintió. Tomo unas ropas que usaría al día siguiente y salio de su habitación con Syaoran adelante tomándole la mano.
- ¿No pudiste reconocerlo? – Pregunto el castaño
- No. –Dijo la chica agachando la mirada.
- Tenia un cuerpo de atleta… seguro es bueno en los deportes.
En ese momento a Sakura le vino un flash del profesor de gimnasia… pero no, no era posible, los profesores no podían entrar al área de los alumnos, además tenia entendido que se había ido con Rika a pasar el fin de semana.
- ¿Ocurre algo Kinomoto? – Pregunto Syaoran. – Estas muy callada.
- No, no ocurre nada. – Dijo la chica regresando a la realidad.
De repente Syaoran se detiene frente una puerta, la abre y prende la luz.
- Esta es mi habitación. –Dijo el chico dándole pase a Sakura.
- Esta muy ordenada para ser de varios hombres… que yo sepa solo Kerberos es apenas ordenado. –Dijo Sakura.
- Si, hubieses visto como lo dejaron Eriol y Yamazaki… ayer me puse a ordenarlo apenas se fueron. –Dijo Syaoran.
- Me imagino… si Eriol es con sus cosas como lo es con su vida, debe ser un desastre. –Dijo Sakura con una sonrisa.
- Entonces vos tendrías que ser una desordenada incurable. –Dijo Syaoran.
Sakura lo fulmino con la mirada.
- Era solo un chiste. –Dijo Syaoran.- E…esta es la cama de Eriol, aquella la de Kerberos y esa la de Takashi y como supondrás, la única desarmada es la mía. –Dijo Syaoran.
Sakura evaluó las cuatro camas y eligió la de Kerberos para acostarse.
- Bueno, espero que duermas bien Kinomoto. –Dijo Syaoran.
- Tu también Li. –Dijo Sakura.
Syaoran apago la luz y ambos cerraron los ojos para dormir.
- ¡Suéltame! No me toques, no me hagas nada por favor… ¡Mama¡Mama! Hermano, yo no tuve la culpa. ¡Suéltame¡Mama¡Hermano¡Papa!
Syaoran se despertó a las patadas al escuchar gritos en su habitación, gritos de mujer. Prendió rápidamente la luz y vio a Sakura retorciéndose en sueños.
- No quiero… ¿Por qué? Mama… yo te quiero con migo mama, no me dejes… papa…
- Kinomoto, despierta, solo es un mal sueño. –Dijo Syaoran acercándose a la cama de la castaña.
- Mama… no me dejes… mama….
- Kinomoto…. Sakura… por favor despierta.
- Mama… - Dijo la chica comenzando a llorar.
- Sakura despiértate. –Dijo Syaoran sacudiéndola fuertemente.
La castaña abrió los ojos y abrazo con fuerza al castaño.
- Me persiguen, no me dejan en paz. –Dijo la chica.
- ¿Qué te persigue? – Pregunto el castaño
- El pasado Li, el pasado me persigue, no me deja en paz, quiere que me hunda con el, como mi padre…
- ¿Qué le ocurrió a tu padre Sakura? - Pregunto Syaoran.
- Mi padre vive encerrado en su mundo desde la muerte de mi madre… nunca nos habla, ni nos ve, solo de vez en cuando… a mi hermano y a mi. –Dijo Sakura.
- ¿Cómo… como murió tu madre Sakura? – Pregunto el chico.
La chica se largo a llorar.
- A mi madre la mataron Li… en frente mío cuando yo tenía diez años, a punto de cumplir los once.
Syaoran la abrazo dulcemente y la tranquilizo entre sus brazos.
- ¿Y que hicieron con tigo Sakura? – Pregunto Syaoran al recordar todas las palabras que había dicho en su pesadilla.
- Eso… eso no puedo decírtelo Li. –Dijo Sakura llorando.
Syaoran le acaricio el cabello castaño a la chica para que se tranquilizara.
- No importa, igual no me conoces todavía. –Dijo Syaoran.
Sakura se consoló y se durmió entre los brazos del ambarino, quien se quedo dormido apoyado contra la pared en la cama de Kerberos.
Las nueve de la mañana no tardaron en llegar sin que ninguno de los dos se diera cuenta, como era sábado no venían a despertarlos, pero aun así alguien empezó a golpear la puerta.
- ¿Li, estas ahí? –Pregunto una voz masculina.
Syaoran gruño entre sueños pero no hizo caso a los golpes de la puerta.
- ¿Li? Despierta, tienes teléfono.
Syaoran se movió lentamente intentando asimilar quien le hablaba.
- Li… teléfono, si no despiertas tendré que entrar a despertarte. –Dijo la voz golpeando más fuerte la puerta.
- Déjame a mí, seguro yo puedo despertarlo. – Dijo una segunda voz femenina detrás de la puerta. – Syao, corazón… ¿estas despierto? – Dijo golpeando la puerta suavemente.
Syaoran puso al fin un pie en la realidad. Abrió primero un ojo y después el otro. Sintió entre sus brazos algo y lo miro.
No lo había soñado, realmente ahí estaba Sakura entre sus brazos durmiendo como un ángel.
Nuevamente golpearon.
- Li es la última advertencia.
- Syaorancito, despierta ¿si?
El castaño empalideció de golpe y comenzó a sacudir a la castaña que dormía entre sus brazos.
La chica a rezongones despertó.
- ¿Qué pasa Li? – Pregunto Sakura refregándose los ojos.
- Sh… -Dijo Syaoran tapándole la boca. – Golpean la puerta.
Los ojos de Sakura se abrieron como platos del susto.
- Syao, voy a entrar…
Syaoran empujo a Sakura debajo de su cama y la escondió perfectamente ahí.
- Eh… si, pasa, recién desperté. –Dijo Syaoran abriendo la puerta de su habitación.
- ¡Syao! – Grito una voz chillona cuya portadora se colgó del cuello del castaño.
- Ah… eh… hola Yukiko. –Dijo Syaoran.
Detrás de la chica entro otro chico de cabellos castaños y ojos negros como la noche.
- Tienes llamada Li. –Dijo el recién llegado.
- ¿Una llamada? – Pregunto sorprendido Syaoran.
- Si, de Hong Kong.
- ¿De Hong Kong?
- La directora te trasladó la llamada a tu teléfono, atiende antes de hacerlos esperar más de lo que les hiciste esperar. – Dijo el chico saliendo de la habitación.
Yukiko se sentó en la cama de Eriol que justo quedaba paralela a la de Syaoran. Sakura noto como le tembló un poco la mano a Syaoran al tomar el teléfono que estaba sobre el escritorio.
- ¿Hola?. – Dijo secamente el ambarino.
- Xiao Lang… - Dijo una voz del otro lado del teléfono.
- Meiling. – Dijo el castaño sentándose en la cama, olvidándose que debajo de sus pies estaba Sakura o que Yukiko lo miraba provocadoramente.
- Mama acaba de morir Xiao Lang. –Dijo la voz.
La cara de Syaoran ensombreció y apretó con más fuerza el teléfono.
- ¿Cuándo? – Pregunto el castaño.
- Recién.
- ¿Wei ya sabe? – Pregunto el castaño
- Si… Xiao Lang, no se que hacer, estoy desesperada, no quiero quedarme mucho tiempo acá. –Dijo Meiling comenzando a llorar.
- Ven a Japón. Luego te daré la dirección de la mansión, yo estoy en un internado.
- Te necesito Xiao. –Dijo la chica.
- Ven. Cuando termines todos los trámites que debes hacer ven aquí- Dijo Syaoran.
- De acuerdo. Ahí viene Topkip, tengo que cortar.
- Adiós Meiling.
El castaño colgó el teléfono y largo un hondo suspiro.
- ¿Quién es esa Meiling? – Pregunto la chica sentada en la cama de Eriol.
- Una… amiga de Hong Kong. –Dijo Syaoran
- ¿Una amiga? – Pregunto la chica mirándolo con suspicacia.
- Si, una amiga. –Dijo el castaño rascándose la cabeza.- ¿Puedes irte Yukiko? Tengo que sacarme el pijama. –Dijo Syaoran con una sonrisa.
- Si Syao. – Dijo la chica dándole un meloso beso en la mejilla.
La chica salió de la habitación y Sakura suspiro fuertemente saliendo también de la suya.
- Mira donde me meto por tu culpa. –Dijo la chica.
- No fue mi culpa que durmieras con migo y tocaran la puerta a las 8 de la mañana. –Dijo Syaoran.
Sakura se sacudió el polvo y Syaoran noto lo corto que era su pijama. Dejaba claramente a la luz que Sakura poseía unas piernas hermosas, torneadas y levemente bronceadas. Lentamente fue subiendo la vista devorando cada centímetro de Sakura, paso por sus delicadas caderas, hasta su fina cintura y sus redondos pechos que se sacudían al ritmo de las sacudidas que le daba a su camisón… siguió por sus pequeños hombros y su delicioso cuello hasta la tentadora boca y los hechizantes ojos esmeraldas y su largo pelo castaño.
- ¿Qué tanto me ves? – Pregunto la castaña al notar la mirada ambarina sobre ella.
- Nada, solo miraba como te sacudías tan histéricamente tu camisón. –Dijo Shaoran.
- Muérete. –Dijo Sakura dándose la vuelta, dejando a la libre imaginación del ambarino lo que podía haber debajo de esa corta camisola que usaba como pijama. Esos redondos y bien formados glúteos… - Iré a cambiarme. – Dijo Sakura finalmente.
- Bueno… ahí tienes el baño. –Dijo Shaoran.
- Gracias. –Dijo Sakura.
La castaña abandono la habitación y se encerró en el baño para cambiarse, sin saber que, inocentemente, había dejado al castaño con un enorme problema en el medio de sus piernas, un gran molesto problema.
- Malditas hormonas. –Dijo Syaoran mientras intentaba tranquilizarse.
Mientras tanto, en una casa quinta espectacular, en las afueras de Tomoeda…
- ¡Al fin un poco de aire fresco! – Grito un chico de pelo negro y espectaculares ojos azules mientras bajaba del auto. Vestía una impecable camisa mangas cortas a cuadros celestes, desprendida hasta el 4rto botón y unos caros jeans azul oscuro con unas zapatillas blancas.
- ¡Eriol!
A lo lejos, se diviso a una chica de espectacular cabello rubio platinado, lacio, suelto que corría hacia el.
- Señor, señora Hiraguizawa. –Dijo la chica con una reverencia a los mayores que acompañaban a Eriol.
El matrimonio Hiraguizawa le respondió con una reverencia.
- Mis padres están dentro de la casa, por favor, pasen. –Dijo la chica indicándoles que suban al auto nuevamente para dejarlo en el aparcamiento.
- Muchas gracias Yummi. –Dijo el señor Hiraguizawa. – Eriol, ve con ella.
- Ven Eriol, te presentare a unas amigas. –Dijo la chica llevándoselo del brazo.
Ambos caminaron hacia la piscina donde había tres chicas mas sentadas alrededor de la pileta, pero no se veían sus rostros debido a la larga distancia en la que se encontraban.
- ¿Y que ha sido de tu vida tanto tiempo? – Pregunto la chica a Eriol.
- Mmm, ahí, estudiando. –Dijo. - ¿Y tu?
- También… viendo que seguir cuando terminemos… - Dijo Yummi.
En ese momento Eriol la empuja contra unos arbustos para quedar escondidos de la vista de todos.
- Supongo que no habrás olvidado nuestras… charlas intimas. –Dijo Eriol con una sonrisa seductora.
- Claro que no Eri, serian imposibles de olvidar. –Dijo la chica tomándolo de la cabeza con sus manos mientras Eriol apoyaba todo su cuerpo contra el de ella mostrándole cuanto la deseaba.
Eriol comenzó a moverse provocadoramente sobre ella quien le seguía el ritmo con sus caderas. Rápidamente, el le desprendió el pequeño short que llevaba la chica y con su mano acaricio la parte intima de Yummi quien se retorcía de placer entre sus brazos. Sus senos rozaban los pectorales de Eriol haciendo q se excitara mas.
Unos minutos después, Yummi estaba lista para recibir a Eriol dentro de ella y así lo hizo hasta que el chico llego a su punto máximo junto a ella y ambos explotaron.
- Te acordaste de cuidarte Eriol. –Dijo la chica acomodándose la ropa.
- Ya no soy un chiquillo querida, ahora adquirí experiencia. –Dijo Eriol con tono arrogante.
- Lo note. –Dijo la chica con una sonrisa.
Eriol le dio un fugaz beso en los labios y juntos se acercaron a las otras chicas que estaban en el borde de la pileta.
- Chicas, el es Eriol Hiraguizawa, no se si lo recuerdan. –Dijo Yummi con una hermosa sonrisa tomando a Eriol de la mano.
- ¡Si! Como no acordarme, Eriol… - Dijo una chica de cabello negro y ojos celestes como el mar. – No se si me recuerdas, soy Rotsu, Rotsu Kinomaku.
Eriol la miro pensativo un rato y se acordó de uno de esos romances que comienzan en una fiesta cuando no conoces a nadie y estás aburrido.
- Ah si, Rotsu, la del baño del casamiento de los Yukono ¿verdad? – Pregunto el chico con malicia.
- Este…. Si. –Dijo la chica completamente sonrojada.
Yummi rió sonoramente.
- Del resto no me acuerdo. – Dijo Eriol.
- No te preocupes, ya te las presentare. –Dijo sonriendo Yummi.
La chica de flamante cabello rubio le presenta a todas las amigas que estaban ahí y comienzan a hablar de temas en común. Eriol estaba abrazado a Yummi quien sonreía como tonta.
En ese momento una hermosa chica de cabello negro y tez blanca se acerca en una moto a toda velocidad.
- Ya has llegado. –Dijo la rubia con una sonrisa.
- Perdón por la tardanza prima. –Dijo la chica quitándose el casco negro que le tapaba la cara.
- Creo que al único que no conoces es a el. –Dijo la rubia señalando al chico que tenia al lado y no presto atención a la recién llegada. - Mi amor platónico de primaria.
La chica recién llegada miro al chico de pelo negro que estaba sentado abrazando y tocando el trasero de Yummi.
- Eriol Hiraguizawa. –Dijo Yummi.
- Hiraguizawa, que chiquito es el mundo. –Dijo la chica de pelo negro mirándolo con la más hipócrita de las sonrisas.
Eriol miro por primera vez a la recién llegada y casi se le cae la mandíbula al suelo del susto.
- Tomoyo… -Dijo con los ojos completamente abiertos y sacando rápidamente sus brazos de en sima de Yummi.
- ¿Se conocen? – Pregunto la rubia.
- Claro que nos conocemos. –Dijo la chica con una sonrisa.- Vamos al mismo colegio.
- Ah, entonces no hacen falta mas presentaciones… ¿Eri, te pasa algo?
El chico de ojos azules como el zafiro saco los ojos por primera vez de en sima de Tomoyo y miro a la chica que tenia al lado.
- Eh… no, no pasa nada, yo solo…. Necesito ir al baño. –Dijo Eriol levantándose del piso.
Eriol camino a toda prisa hacia la casa, donde entro y corrió hacia el baño. Se miro al espejo atentamente.
- Amigo, te están saliendo ojeras. – Dijo en voz baja cerrando con fuerza los ojos.- Es un mal sueño, es un mal sueño, una jugada de la vista, vi mal, ahora voy a salir y no va a haber ninguna Tomoyo Daidougi sentada con las chicas en la pileta. – Dijo el peli negro mojándose la cara con agua. – Creo que voy a hacerle caso a mi mama cuando dice que use los malditos anteojos. Y voy a dejar de traumarme con las cosas que dice Syaoran.
Eriol volvió a mojarse la cara con agua y salio mas tranquilo y con paso decidido de regreso al grupo de chicas.
- ¿Eriol, te encuentras bien? – Pregunto Yummi.
- Eh… si. –Dijo Eriol comprobando que Tomoyo realmente no estaba y fue todo un juego de su imaginación. Finalmente pudo calmarse y volver a la normalidad.
Yummi abrazo dulcemente a Eriol y comenzó a besarlo en los labios y el chico de ojos azules respondió con pasión sin notar a dos chicas que venían desde la parrilla con dos bandejas llenas de hamburguesas.
- Bueno, bueno… parejita feliz corten con los besos. – Dijo una chica de cabello castaño, corto y ojos grisáceos.
Yummi cortó el beso con una sonrisa y se puso algo colorada.
- Aquí están las hamburguesas Yummi. – Dijo la otra chica fríamente pasándole la bandeja a su amiga.
- Gracias Tommy. – Dijo la rubia con una sonrisa.
A Eriol se le erizaron los pelos del cuello al escuchar la dulce voz de Tomoyo, lentamente y con vergüenza la miro directamente a los ojos y pudo ver que nuevamente había metido la pata con la chica que realmente ocupaba un lugar en su corazón y en su mente.
- Perdona Tommy. – Dijo Yummi. – Es la primera vez que vienes a una fiesta donde esta Eri y no debes estar acostumbrada. – Dijo la rubia poniendo una mano en el hombro de su amiga.
- Descuida Yummi, ya estoy acostumbrada a Eri y sus chicas en el colegio. – Dijo Tomoyo con una sonrisa de oreja a oreja, aunque sus ojos demostraban lo contrario.
Yummi miro con ganas de matar a Eriol quien miro para otro lado haciendo fingiendo no haber escuchado el comentario de Tomoyo.
NO PUEDO CREERLO! llegamos a los 23 reviews en el3er capitulo!!
Muchisimas gracias, de verdad, es mas de lo que esperaba, me sorprendi y me emocione porque es mi adiccion escribir fanfics y la verdad, que ustedes los lean... es mucho y me emociona :p jejejeje . (cursiii)
Muchisimas gracias por el apoyo, de verdad.
Pobre Eriol...
JAJAJAJAJAJAJAJa Bien merecido se lo tiene, por mujeriego!
En este capitulo hubo bastante E&T Pero no esperen tanto en el proximo. Este
fic se enfoca en la relacion de Sakura y Syaoran.
En este capitulo Sakura es como que se amiga mas con Syaoran, eso es bueno. lala (8)
Pero como siempre... chan chan chan... lo van a ver despues.
Por el momento la situacion de Tomoyo y Eriol es pesima... y va a seguir empeorando.
Lo importante es que vean que este capitulo ES CRUCIAL (chan!) para lo
que sigue del fic... porque Sakura y Syaoran van a hacer hasta lo imposible para ver quien es el que intento violar a Sakura.
Eso es todo por hoy, espero que hayan disfrutado del capitulo.
Avances del proximo capitulo.
- ¿Que quieres?
- Que dejes en paz a Syaoran.
- Escucha Makoto… No tengo porque dejar en paz a Syaoran ya que el y yo no tenemos ningún lazo que nos una y en segundo lugar… no sos nadie para decirme con quien puedo estar y con quien no y que puedo hacer y que no.
- Me entere que hoy te trajo en brazos a tu habitación. La gente no es estúpida Kinomoto.
- Y tú por lo visto eres la excepción Makoto.
- Yo te digo Kinomoto, cuídate y sácale las garras de en sima a mi novio. Nos amamos y no quiero que te metas en el medio.
- Despreocúpate, no me interesa en lo mas mínimo tu novio, es mas, me parece un completo imbécil, cabeza hueca y machista, en una palabra, la copia de Eriol Hiraguizawa, además no hay nada en el que me llame la atención.
- Pero…
- Y te doy un consejo, no deberías tomarte tan en serio lo que te cuentan los demás Makoto, Li solo me trajo a mi habitación porque me dormí. ¿contenta? No tienes porque dudar de tu noviecito. ¡Ahora ándate!
- Pero…
- ¡Ándate si no quieres que te saque a los golpes!
Se nos puso violenta Sakurita xD jejejejeje
Espero que les siga gustando la historia y dejen sus reviews paara saber cual es su opinion del fic.
Un beso enorme, hasta el proximo capitulo.
Julietha. (Juchiz)
