!!Hola!!
he aqui otro capitulo, que lo disfruten...
Capitulo 4. Trabajo, Trabajo y más Trabajo
El viento soplaba ligeramente, haciendo que las hojas de los arboles produjeran un suave susurro que acompañaba la paz del cielo. La armonía que se respiraba fue cortada por un grito de enfado producido por una de las custodias del cielo.
-¡¡JUUNANAGOU!!-grito la custodia-¡¡Qué rayos crees que haces?!
-AAAAAAAA…JUUHACHI-exclamo con dolor su gemelo-deja a mis orejitas en paz… duele…
La rubia bufo, mientras dejaba de aplicar fuerza en agarre que tenia sobre el pelinegro. Lo había pillado de nuevo descansando en horas de trabajo, y sin dudarlo un segundo, decidió reprenderlo por su falta de interés por sus obligaciones.
-¡Esto es el colmo!-se alejo de él, cruzándose de brazo y dándole la espalda-pensé que cuando se fuera Bulma, tú te harías mas responsable y me ayudarías con tus deberes…
-Vamos hermanita, no ves que estoy tan triste de que la pequeña Bulma se haya ido, que no puedo concentrarme en mis obligaciones-concluyo con el torso de una mano sobre su frente y una cuantas lagrimas en sus ojos.
-Ja, eso ni tú te lo crees…-acuso su gemela-y deja de actuar de forma ridícula y continua con tú trabajo…
El chico puso ojitos de borrego a medio morir para que su hermana no lo obligara a hacerlo, pero al no lograr su objetivo, comenzó a hacer un pequeño puchero, mientras que derrotado, emprendía el vuelo para realizar sus obligaciones.
Juuhachi lo observaba seriamente, pero al ver que se iba, bajo sus brazos y su semblante frio paso a ser una más tierno. No podía evitarlo, ella siempre lo trataría mas como un hijo que como un hermano.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos delgados brazos que la rodearon por los hombros.
-¿Pero qué demo…?
-¡¡Hola Juuhachi!! Te eche mucho de menos…
-¡¡Bulma!!-exclamo sorprendida la rubia- ¿qué haces aquí?
-Pensé que te alegrías de verme de nuevo- repuso con morros la peliazul- que mala eres…
-No es eso, es solo que no esperaba que regresaras tan pronto-se defendió ella-pensé que tardarías siglos antes de aparecerte por aquí…
-Pues ya ves que no, tan solo ha sido poco tiempo…creo…-contesto dudativa la ojiazul
-¡¡BULMA!!-se escucho un grito desde lo alto del cielo
La ojiazul se vio envuelta por los brazos del chico casi de inmediato.
-Mi pequeña y querida Bulma ha regresado con nosotros-exclamo el chico, con lagrimas en los ojos-me sentía tan solo, tan triste, pensé que nunca volvería a ver la luz de mis ojos, el…
-Ya cállate Juunana-la rubia le dio golpe en la cabeza a su gemelo, para que dejara de decir tantas idioteces, que ni el se creía.
-A mi también me da gusto verte…-contesto la peliazul, mientras sonreía por la mirada que le devolvía el pelinegro llena de ilusión y el tic nervioso que empezaba a acrecentarse en la ceja de Juuhachi.
Ese par nunca cambiaria.
Después de unos minutos, (en los que lograron convencer a Juuhachi, para que dejaran los deberes y platicaran un rato) los tres se encontraban en un risco, mientras la pelizaul les contaba que había pasado en los últimos días con su vida o como quisieran llamarle a lo que tenia.
-Vaya, así que se llama Vegeta- comento Juuhachigou-es un nombre bastante extraño…
-Si, también yo lo pensé-apoyo Bulma
-Y por lo visto también es de carácter fuerte-puntualizo el pelinegro- mira que decirte sabandija…jajaja…una nueva palabra para mi vocabulario…
-Contigo no se puede Juunana-comento su gemela, mientras el solo se encogía de hombro como única respuesta
-Y dinos Bulmita, ¿Cómo es el trabajo con tu nuevo jefe?-pregunto el único chico que se encontraba con ellas
-El no es mi jefe Juunana…es como…como un colega, si eso…-aclaro ella- y en cuanto al trabajo, bueno pues…
--Flashback--
Bulma se levanto con un profundo bostezo, había dormido como un bebe, se rasgo los ojos mientras trataba de incorporarse en la cama. Volteo con desgano hacia todos lados, mientras trataba de arreglar un poco su desaliñado pelo.
Salió de la habitación, para dirigirse a la que parecía la cocina, rebusco en los muebles hasta que encontró algo que comer. Cuando se sintió satisfecha, decidió buscar al egocéntrico de Vegeta.
Camino un poco, hasta encontrarse ante una puerta más vieja que la que tenía en su habitación, toco, pero no hubo respuesta, la abro lentamente y asomo su cabeza en el cuarto. Una tenue luz alumbraba el lugar, ella pudo observar una cama modesta y un poco desgastada, al lado de ella una silla igual de vieja y un mueble que había sufrido el mismo destino que la mesa y la silla. Aparte de eso, no había rastro del custodio.
Con un suspiro de resignación la peliazul cerró la puerta.
Siguió caminado hasta dar con una puerta mucho mas grande que la anterior, volteo a ambos lados, pero no había presencia de Vegeta, así que armándose de valor, volvió a tocar, abriéndola también en el proceso.
Frente a ella, se encontraba una explanada blanca sin paredes a los lados, (algo así como la habitación del tiempo) movida por la curiosidad entro por completo en ella. Un rayo parecido a un trueno la pillo desprevenida. Dando un brinco hacia atrás, se tapo la cara con sus brazos, cuando un fuerte viento pasó a través de ella. Fijo su mirada hacia donde provenía la causa de ese fenómeno, y ahí parado se encontraba Vegeta, que la observaba ceñudo.
El custodio voló hacia ella, cuando estuvo a su altura, descendió lentamente hasta tocar el piso.
-¿Qué haces aquí?-pregunto bruscamente
-He…hola Vegeta…-saludo la ojiazul, obteniendo solamente una mirada inquisidora por parte de él-solo quería saber que hacías…
El ojinegro contesto con un gruñido, tomo una toalla del suelo y se dirigió hacia la salida.
-Bueno a mi también me da gusto verte- ironizo la chica cuando el se fue
Soltó un bufido y siguió al pelinegro. Cuando llego a la cocina, se sorprendió al ver como el ex-saiyajin engullía grandes cantidades de comida, nunca había visto comer a alguien así.
Después de unos minutos, los dos se encontraban en la entrada de la casa. Bulma miraba con curiosidad a Vegeta.
-¿Qué?-soltó molesto por sentirse observado
-Bueno…este…bueno, ¿Qué tengo que hacer?-pregunto ella con nerviosismo
El custodio gruño ante tal pregunta. Estiro su mano derecha hasta la altura de su pecho, produciendo una luz dorada, dentro de esta se encontraba un pergamino, lo dirigió hacia Bulma para que ella lo recibiera.
-En ese pergamino, se encuentra las almas que recolectaremos-hablo con simpleza y sin rastro de emoción
Ella sintió y extendió el papel, se sorprendió al ver que era muy pequeño, pero cuando lo estiro se quedo con cara de WHAT?
-He…Vegeta…aquí no hay nada…
El volvió a gruñir, saco su guadaña y toco levemente el papel.
El papel anteriormente no más grande que una hoja normal, se comenzó a desenrollar al menos cincuenta metros. Vegeta sonrió de lado al ver la cara de pánico que puso la ojiazul.
-¡¿Son…son todas…todas la almas?!-mas que pregunta era una horrorosa afirmación
-Vamos, no tenemos todo el tiempo…-hablo de nuevo él
Los dos emprendieron vuelo hacia el mundo de los vivos, mientras Bulma jugueteaba nerviosamente con el pergamino, esa iba a ser una sesión de trabajo muy agotadora…
--Fin del Flashback--
La sorpresa de los gemelos no se hizo esperar, si que era un trabajo muy agotador ser custodio de la muerte.
-¿Cuánto tiempo se tardaron en terminar con esa lista?-pregunto Juuhachi
-No lo se, el tiempo pasa diferente para nosotros…de hecho ahora que lo pienso…creo fueron meses…
-Pero pequeña Bulma eso es imposible, hace solo un par de semanas que te fuiste…-explico el pelinegro
-No puede ser, te juro que fue más tiempo…
Los gemelos negaron de nuevo ante esa posibilidad. Bulma se sintió derrotada ante esa pregunta y continuaron charlando.
-Y dime, ¿Qué se siente estar de nuevo en el mundo de los vivo?-pregunto Juunana
-Es…bueno, como decirlo…-trato de explicar la joven- diferente…
--Flashback--
Después de dejar atrás el mundo de los muertos, Vegeta y Bulma se encontraban en un planeta localizado en la región del este. El paisaje no era nada alentador, extensos terrenos desérticos se extendían hasta donde su vista daba.
Debajo de ellos había un montículo negro, Vegeta le indico con la cabeza que bajaran hasta ahí.
-AAAAAAAAHHH…-grito el ángel cuando llegaron hasta él- ¡¡Por Kami, es un ser vivo!!
Se acerco corriendo hasta el hombre que estaba acostado en la arena. Sus ojos permanecían cerrados y su cuerpo esta boca abajo.
-Rápido Vegeta…hay que ayudarlo…-en el rostro de Bulma se podía ver el pánico y la desesperación ante la posibilidad de que el sujeto que tenia entre sus manos muriera.
El nombrado la miraba, como si ella fuera el bicho más raro en todo el universo.
-JAJAJAJAJAJA…-estallo de repente sin poder contenerse, mientras doblaba sus rodillas y sostenía su estomago con sus brazos por el dolor que de repente estaba sintiendo.
-¡¡DE QUE RAYOS TE RIES?!-exclamo la peliaqua con enfado-No ves que su vida corre peligro…
Se incorporo con lentitud, mientras se limpiaba las lágrimas con uno de sus pulgares. Tocio un poco antes de cruzarse de brazos.
-¿Es que acaso eres idiota?-pregunto con un poco de humor
-¡¿COMO ME LLAMASTE?!-grito con enojo
El custodio solo negó con la cabeza como respuesta. Saco su guadaña y se dirigió hacia ella.
-Apártate…
Aunque todavía estaba molesta con él, accedió y se hizo hacia un lado.
Del cuerpo de aquel sujeto comenzó a destellar una luz azulada. Segundos después su alma comenzaba a levitar por enzima del cuerpo.
-¿Pero que…?
Vegeta cortó la tenue línea que mantenía cuerpo y alma todavía unidos.
-Bórralo de la lista-ordeno en cuanto lo hizo
-S-si…-acepto ella
Ambos emprendieron de nuevo el vuelo, pero apenas habían avanzado unos cuantos metros, cuando Vegeta se giro hacia ella con una sonrisa burlona en su rostro.
-Hubieras visto tu cara…jajaja…no tenia precio-se giro de nuevo, y voló mas rápido, dejando a una rabiosa joven echando chispas por los ojos.
--Fin del Flashback--
-JAJAJAJAJA…-reían los gemelos a la vez
-No puedo…no puedo creerlo…-reía Juuhachi
-Fue…fue tan gracioso…-Apoyo su hermano
-¡¡Oigan!!-exclamo indignada la peliaqua-No les conté esto para que se burlaran, sino para que me apoyaran...
-Vamos Bulma…admite que fue muy gracioso…
-Juunana tiene razón, ¿Cómo pudiste hacer tal escándalo por ello?-pregunto la rubia
-Esta bien me equivoque…no debí parecer una histérica-trato de defenderse ella-además, yo solo quería ayudar
-Bueno ya esta bien, sigue contando…-comento el pelinegro
-Solo si prometen no volver a reírse…-pidió Bulma
-Te lo prometemos…-contestaron los hermanos a la vez
-Esta bien…
--Flashback--
Después de aquel penoso accidente, cada uno avanzaba sumergidos en sus propios pensamientos, haciéndose así, un gran silencio entre los dos. Pero fue roto cuando el ex-saiyajin pregunto por la nueva alma que recogerían.
-Se encuentra cerca de aquí…-respondió Bulma-supongo que llegaremos en pocos minutos…
En efecto, poco tiempo después, tanto ángel como custodio descendían en un paraje un poco rocoso. A diferencia del primer lugar al que llegaron, este se mantenía con mayor vegetación, aunque claramente descuidado por el paso del tiempo.
No tardaron en divisar una casa estilo colonial, que por su aspecto parecía bastante vieja. Eso explicaba el porque las plantas silvestres se habían apoderado del jardín, que si hubiera sido cuidado con anterioridad, seguramente seria digno de admirar.
A cada paso que daba la ojiazul para adentrarse en esos terrenos, sentía como el aire se hacia mas denso y un desesperante silencio se apoderaba del lugar. Los nervios de la chica se dispararon casi al instante. Por lo que seguía muy de cerca al custodio para que no la dejara sola.
Vegeta abrió la puerta y con horror la peliazul recordó la primera vez que había pisado la casa del custodio. Volteo discretamente hacia el pelinegro que mantenía un semblante serio, y una sonrisa nerviosa se dibujo en su rostro, al menos ese lugar no podía ser tan feo ¿o si?
La luz fue haciéndose cada vez más escasa conforme avanzaban. Provocando que los sentidos de Bulma se mantuvieran alerta a cualquier ruido ajeno a sus propios pasos.
Justo cuando pensó que ese pasillo era un túnel sin salida, un aterrador lamento surco el aire llegando hasta sus, ahora, agudísimos oídos. Un grito de espanto no se hizo esperar por parte de ella, que junto a un brinco cogió a Vegeta por el brazo con tanta fuerza que el pelinegro temió que ella le arrancara el miembro en el proceso.
-¡¡Quieres callarte mujer escandalosa!!-exclamo indignado, mientras movía su brazo para que ella lo liberara, pero al parecer eso era imposible.
Bulma temblaba de pies a cabeza, sentía su respiración agitarse. De no haber sido porque ya estaba muerta, estaba segura que moriría de nuevo en cualquier momento.
-Ve…Vege…ta…por favor…vámonos…-pidió el ángel
-¿Miedo…?-se burlo él
-¡¡Claro que no!!- se defendió ella, pero un nuevo lamento provoco que hundiera su cabeza en el agarre que mantenía con el pelinegro.
-Vamos camina…-fue lo único que dijo el custodio antes de llevarla casi a rastras por el pasillo.
De pues de caminar unos metros mas, ambos pudieron divisar una estancia alumbrada solo por la leve luz procedente de algunas velas que se encontraban en ese lugar. Una figura se encontraba sentada en una mecedora, acompañada solo por el ruido que producía el moverse en ella.
En cuanto ellos estuvieron a unos pasos de la persona, esta detuvo sus movimientos. Giro lentamente su rostro para encararlos. Bulma ahogo otro grito con sus manos.
Una mujer con el rostro lleno de arrugas provocadas por el paso del tiempo los observaba con detenimiento, su cuerpo encorvado y su pelo grisáceo hablaba de cuanto tiempo había vivido. Pero lo que provocaba escalofríos en la joven, era esa aura de misterio y oscuridad que la rodeaba.
-Hace tiempo que los esperaba-contesto con calma. Se levanto con dificultad dejando su cuerpo reposando en la mecedora. Una delgada y casi imperceptible línea la mantenía unida a su forma corporal.
-¿Qui…quién es…usted?-pregunto con temor la peliazul
-Yo, mi niña, soy una pobre bruja que ha esperado la hora de su muerte por una eternidad-contesto con calma
-¿Bru-bruja…?
-Así es, mi niña-se giro un poco al notar como Vegeta sacaba su guadaña y cortaba su lazo con el mundo mortal. Una ligera lagrima surco su senil rostro, acompañada de una débil sonrisa.
-Por fin podré descansar en paz…
La peliazul vio como su alma se comenzaba a esfumar de su vista. Con una mano temblorosa tacho en su lista el nombre de aquella anciana.
-Vámonos…- ordeno el pelinegro y ella obedeció sin chistar
Lo que menos quería era seguir permaneciendo más tiempo en ese lugar, que, pese a la partida de la dueña, seguía teniendo ese aire tétrico. Y la chica podría jurar que antes de abandonar la casa por completo, había escuchado mas lamentos atreves de aquel pasillo.
--Fin del Flashback--
-¡¡WAAOO…!!-exclamaron los gemelos
-¿De verdad era una bruja?-pregunto la rubia
-Si…-contesto la peliazul
-¡¡COSMICO…!!-expreso el pelinegro-Eso fue genial, ahora me arrepiento de no haber ido…
-¡¡NO LO FUE!!-grito el ángel-fue…horrible
-Vamos Bulma, admite que fue genial, ahora ya conoces como es una bruja…bueno, al menos como es antes de morir-animo su amiga
-Creo que tienen razón…-contesto resignada la chica
El resto del tiempo libre de la ojiazul, siguió narrando sus experiencias. También escucho los nuevos sucesos que pasaban en el cielo, las nuevas discusiones de los hermanos, los nuevos deberes, entre otras cosas.
Cuando se dio cuenta ya era hora de regresar al lado del custodio de la muerte. Se despidió de sus amigo, emprendiendo vuelo de regreso a su ahora, nuevo hogar.
Continuara...
Bueno, espero que les haya gustado...jejeje me diverti al hacerlo.
pase a dejarlo rapido, xq estoy un poquitin ocupada y bueno me despido...bye
Adickdelta
