Disclaimer: La saga Twilight, no es mía, es de la maestra y majestuosa Stephanie Meyer, yo solo hago una travesura con los personajes, porque mi musa ha estado furiosamente al lado mío, mientras voy escribiendo. No me maten es mi primer fic. ¡Bienvenids!

Recomendación musical: Spring rain – Yiruma.


Segundo capítulo:

Esme y Alice.

Me desperecé con calma, sentía bajo mi cuerpo un colchón semiduro para mi gusto, aunque placentero haberme relajado, con unas sabanas suaves que me acobijaban y un olor masculino que golpeó fuertemente mi olfato a través de las almohadas, me estiré lo más que pude, abrí lentamente los ojos, busqué con desconcierto en donde me encontraba, estaba desorientada, porque estaba en un cuarto espacioso, tan inmaculado hacia mi vista, severamente organizado, con las paredes en un color azul celeste pastel, al otro lado estaba la ventana que ocupaba toda una pared, era un mirador a la vez, donde entraban los primeros rayos del astro, enseguida vi una estantería llena de cd's, libros y portarretratos donde se hallaba mi adonis con los chicos y unas mujeres como de mi edad, y otra donde estaba con dos adultos, al parecer son sus padres. Cuanta semejanza había entre ellos dos, lo más hermosos y malditamente insuperables.

Escuché que abrían la puerta, se asomó con su cabecita, una chica de tez muy blanca, ojos verdes como los de mi adonis, pelos que dirigían a cualquier parte, de color azabache, muy sonriente andando con precaución, seguro para no espantarme. Me regaló de nuevo otra sonrisa gigantesca, tomó una actitud suave para hacerme preguntas.

-Buenos días, Bella. ¿Cómo amaneciste?- preguntó con gracia.

-Bien, em… ¡Gracias!- respondí con un tono más alto de lo adecuado.

-¿Gusta desayunar con nosotras o desea que te subamos aquí el desayuno y comes con tranquilidad?- preguntó.

-Em… creo… mm, que quiero bajar- respondí.

-Bien Bella, vamos, ¡ah! Y otra cosa, mi nombre es Alice Cullen- dijo con cautela.

Apenas le regalé una sonrisa tímida, y ella había cogido mi mano derecha para caminar al lado de ella, al bajar por unas escaleras, me disipé en el entorno, cuando fui dándome cuenta que estaba perdida, porque estaba aquí, en esta casa tan majestuosa, mientras Alice me miraba con prudencia parando la marcha, invitándome a mirarla si me encontraba bien o mal. Simplemente le regalé de nuevo una sonrisita, y seguimos hasta llegar al comedor, me enseñó la silla para sentarme, mientras ella fue hasta la cocina, al ratico salió con una mujer que reflejaba una energía indescriptible, con su aura maternal, me regaló una sonrisa muy tierna, apenas me sonroje, no sabía que decir ni preguntar, pues me sentía como una intrusa aquí, la mujer con cara en forma de corazón, empezó a charlarme maternalmente.

-¿Bella, te encuentras bien?- pregunto con calidad de simpatía.

-Estoy fuera de lugar- respondí con sinceridad.

-Tranquila mi Bella linda, siéntate como en tu casa- respondió con una sonrisa natural.

-¡Eh!- bajé mi cabeza, poniendo mi cabello como una pared, me sonroje furiosamente, -¿Señora, su nombre es..?- pregunté con vergüenza.

-Bella, no me digas señora, me haces sentir veterana, ¿tu… no… recuerdas mi nombre…?- pregunto en shock, mirando hacia Alice.

Las miré, y me encontraba de nuevo fuera de lugar, porque estaba incomoda, sentía que iba a explotar de la vergüenza, al no saber el nombre de ella, pero… ¿acaso yo la conocía?... Suspiré fuertemente, estaba en un enredo definitivamente.

-Bella- preguntó robándome su atención a ella.

-¿Si?- respondí

-Bella, soy Esme- dijo con cariño.

El nombre Esme, me quedó sonando, aunque sinceramente no recordaba todavía, en fin, ya llegará el momento adecuado para recibir golpes de remembranzas, desde hace más de dos años, debido a un accidente, según cuentan mis padres, nunca supe de ello, ni recuerdo también antes del accidente, ¡qué controversia!, estoy aquí ante dos mujeres que saben de mi, pero yo no sé nada de ellas, enseguida mi estomago gruñó cruelmente, haciendo sobresaltar a las dos mujeres que estaban observándome. Me regalaron un gesto cálido para comenzar la primera comida del día

Nos dispusimos a desayunar, estaba tan embelesada con el manjar puesto ante mí, una ensalada pequeña de papaya, fresas y melón picado, una taza de té, dos rebanadas de pan tostado y un jugo de naranja. Miraba con dulzura el desayuno, primero agradeciendo a Esme antes de comer. Ella me sonrió de nuevo, invitándome a seguir comiendo. Terminamos el desayuno, me había parado para recoger la loza, pero Esme me interrumpió diciéndome que la dejara ahí, pero yo no acepté, al menos recibí una comida, quería mostrarle el agradecimiento, mientras llevaba la loza a la cocina. Dejé la loza en el lavaplatos, y Alice empezó a lavar la loza mientras yo la secaba y la dejaba a un lado.

No más, me di cuenta que estaba en pijama, pegué un alarido fuerte, las dos mujeres voltearon a verme enseguida, mientras me preguntaban porque estaba asustada, les había indicado sobre la pijama, que no recordaba nada de ello. Ellas apenas me sonrieron, dándome seguridad y tranquilidad. Esme me había comentado que ella misma me había cambiado para poder dormir más relajada. Alice me había dicho que hoy era un día de pijamas, ya que no iban a salir, para hacer otras actividades, así que no debía preocuparme por el atuendo. Quise preguntarle a Alice que había sucedido el día anterior, pues yo no recordaba nada, pero mejor me quedé callada.

Esme nos invitó a que saliéramos descalzas al jardín para caminar por el pasto, y entrar en contacto con la naturaleza. Alice y yo caminábamos alrededor, mientras yo admiraba cada rincón del jardín, magistralmente adornado por diferentes flores coloridas y plantas, quedé hipnotizada de unas flores en grupo, por su esencia y sus diferentes colores, por sus formas tan delicada y femenina. Inspiré su fragancia y me llené de su efluvio, parecía que las fresias me enviaba un mensaje, dándome fuerzas para seguir. Alice y Esme estaban detrás de mí, estaban sollozando débilmente, quedé en una pieza pacífica, preguntándome que hice yo para que ellas reaccionaran de esta manera.

-¿Qué pasó, he hecho algo malo?- pregunté sin rodeos pero con preocupación.

-Noo, Bella, tranquila, sólo que… no podemos decirte, porque estás con nosotras- respondió Esme.

-¡Ah!, mm, tienes razón Esme, sinceramente no sé porque estoy aquí, aunque recuerdo que debía llegar a trabajar en la librería a las 8 de la mañana, sin embargo estoy acá tranquila, en compañía de dos mujeres bellas, sólo déjame llamar a mis padres al menos para decirles que estoy bien- comenté.

-Tranquila Bella, mi esposo y yo hablamos ayer con tus padres, y nos dijeron que no había problema en que te quedaras aquí. Sólo danos la oportunidad para acompañarte- comentó Esme.

-Está bien, me quedaré con ustedes, pero prométanme que me contarán, ¿porqué estoy aquí?- pregunté nuevamente.

-Tranquila Bella, todo a su debido tiempo, eso tómalo como unas vacaciones merecidas con nuestra familia- respondió Alice.

-Yo…, no sabría si aceptarlo, sinceramente me siento como una entrometida aquí- respondí con decepción.

-Bella, mírame por favor…- dijo Esme con cariño.

La miré, y me perdí en sus ojos tan claros y lleno de amor, enseguida me entró otro flechazo de remembranza debilitando mi cuerpo, tuve que agacharme y respirar profundo, estaba empezando a dolerme la cabeza, mientras evocaba frente a mis ojos el recuerdo.

-Flash Back-

Estaba en un picnic con Alice, una muchacha mona magnífica, Esme, y con los muchachos, uno de ellos llamaba mucho mi atención, frente a mi estaba el de cabellos color bronce que irradiaban por el reflejo del sol, me regalaba una sonrisa torcida que me hacía sonrojar levemente, el chico musculoso y otro que lo acompañaba estaban jugando a darse golpes por diversión, mientras Esme y un señor estaban sirviendo la comida para comer.

Nos reunimos todos para empezar a extasiarnos de los manjares que nos daba Esme, siempre tan maternal, preocupada por alimentarnos a todos muy bien. Así que empezamos a charlar sobre cosas triviales mientras merendábamos.

Terminamos de comer, yo me paré del pasto donde estaba sentada, y empecé a caminar, lo que no esperaba era que mi dios griego me escoltaba, seguí caminando, mientras mi corazón empezaba a palpitar frenéticamente, y me detuve, el muchacho se puso enfrente mío, mientras me miraba con adoración, ya estaba por perderme en sus esmeraldas, su dedo índice de la mano derecha rozó en mi mejilla izquierda, mientras cerraba los ojos y sentía la caricia sutil bajo mi piel que ya estaba empezando a ruborizarse con facilidad, en un momento quedé sin respiración, abrí mis ojos abruptamente porque mi adonis estaba robándome un beso… ese beso que dejó estremeciendo loco mi motor de la vida, una vez más, empecé a respirar nuevamente y le regalé una expresión de felicidad por el gesto que había recibido.

-Fin de Flash Back-

Me encontraba recostada en el pasto mientras Esme me acariciaba con sus aires maternales mi cabeza en su regazo, recordé al menos su existencia en mi vida, solo me azotó este recuerdo con ella y Alice, que estaba frente a mí con expectación. Me enderecé bien, dándole entender que ya estaba mejor. Esme se puso de pie, y yo también tomé el mismo acto, me cogió de la mano para caminar al lado de ella, y Alice al otro lado mío también con su mano agarrada en la mía.

Caminamos otro rato, mientras seguía perdida entre tanto verde, parecía un valle hermoso sin fin. Hasta que Esme decidió que nos devolviéramos para entrar al dulce hogar. Entramos derecho a la cocina, para hacer el almuerzo, preparamos una ensalada, asamos pechugas con miel, hicimos arroz con verduras y jugo de moras. Mientras estábamos en ello, escuché que abrieron la puerta de entrada, y observe que Esme se había puesto tan radiante, dijo algo como un murmullo suave, sobre su esposo. Apareció en el marco de la puerta, mientras Esme se acerca, se dan un abrazo y un beso amoroso, Alice apenas rodó sus ojos y saludo a su padre de lejos. Él me miró y me regaló una sonrisa que me dejó sin alientos, recordando el portarretratos del cuarto de mi adonis, tan perfecto y pomposo.

-Bella… ¿cómo estás?- preguntó.

-¡Eh!, bien, gracias, y….- respondí.

-Él es Carlisle- respondió Esme por mi ignorancia.

-¿Perdón?- preguntó Carlisle confuso, mirándome a la vez a Esme.

-Amor, recuerdas… tiene amnesia traumática- respondió Esme con cariño.

Apenas escuché mi enfermedad, la que tanto ocultaba… quise salir corriendo, me sentía tan impotente, porque no los recordaba, empecé a sollozar, llegaron a rodearme de abrazos, dándome fuerzas, ellos sabían de eso, pero porqué nunca los vi cuando estaba hospitalizada… ¿porqué? Quise preguntarles pero no tenía fuerzas, dejaría este tema para el momento adecuado. Mientras tanto, les di una sonrisa confortadora, para seguir en nuestra actividad culinaria.

Al rato que terminamos de preparar el almuerzo, escuché nuevamente que abrían la puerta, escuché dos voces una gruesa y otra aterciopelada saludando a sus padres ya que todavía estaba en la cocina, alistando platos para servir y cubiertos. Salí de la cocina cargando los platos y los cubiertos, para acomodarlos, mientras los cuadraba en cada puesto, mi adonis me miraba expectante, saludándome con moderación, y el chico musculoso me regaló una sonrisa con sus hoyuelos en cada mejilla. Cuando dejé el último plato y los cubiertos en su puesto, el chico grandote me abrazó alzándome y dejándome sin respiración, mientras trataba de decirle que me bajara… Alice le dio un sopetón, luego me dejó en el piso. Me pidió perdón por ser tan brusco, pero le había contradicho que no había problema, sin embargo me quedó la duda, el no recordar su nombre. Alice, captó mi incertidumbre.

-Bella, este es mi hermano, se llama el brutus Emmett- respondió ante mi vacilación.

-¡Eh!, ¿cómo así, que brutus Emmett, duende malvada?- contradijo Emmett furioso.

-Acepto el nombre de duende, porque lo soy, pero malvada ¡no! más bien diabólica, je, je, je, je- respondió con un brillo que percaté en Alice.

-Ya chicos, paren, vamos a pasar a comer- dijo Esme invitándonos a sentar.

Mi adonis, separó una silla y me invitó a ocuparla, lo cual quedé perturbada, pero acepté el detalle regalándole una sonrisa. Me senté mientras él me acercaba la silla. Esperé que todos estuvieran sentados, para empezar a saborear el almuerzo que habíamos preparado. Carlisle pidió que comenzáramos, Esme me regaló un tierno gesto para seguir. Charlaban cosas simplezas, cuando ya terminamos, Carlisle propuso un brindis, por mi presencia. Yo me sonrojé fieramente, no esperaba esa señal linda de su parte.

-Alcemos las copas y brindemos por Bella- propuso Carlisle.

Todos manifestaron afirmativamente, mientras yo levantaba la copa y unimos todos con las copas y oímos el repiqueteo de los cristales.

-Gracias Bella, por estar con nosotros de nuevo- dijo Alice.

-Gracias hija mía, por acompañarnos en este almuerzo- comentó Esme.

-Gracias Bella- dijo mi adonis.

Y así todos me dieron las gracias, bueno, una expresión tierna en esta bella familia, ya me sentía bien allí. Esme y Alice recogieron la vajilla usada. Así que dispuse a parame de la silla, pero no esperaba el gesto de mi Adonis cuando atrajo la silla de nuevo, le regalé de nuevo una sonrisa con un gracias tímido de mi parte.

Mi adonis me invitó a que lo siguiera hacia el tercer piso, lo seguí, mientras él abría la puerta, divisé un piano flamante de color negro, yo quedé sin alientos de nuevo, mi adonis se sentó con elegancia, mientras me embelesaba observándolo. Me invitó a que me sentara a su lado, lo cual me dio el espacio suficiente para estar cómodos. Me miró con devoción, mientras recordaba lo de esta mañana, y sonreí internamente. Abrió la tapa del teclado y empezó a tocar con pasión, empecé a escuchar las notas musicales, me llené de ella y sentía que ésta melodía ya la había escuchado, pero no recordaba donde. Sin embargo, mi adonis la tocó hasta el fin, paró, me contempló con recelo.

-Yo, em… ya había escuchado esta canción, pero no recuerdo de donde- confesé finalmente.

-Tranquila Bella, no hay problema, ¿deseas charlar?- preguntó mi adonis.

-Sí- asentí.


Gracias a KarenVane quién fue la primera personita que me regaló un rw, a la chica numero 10 quién es Mimabells, pues mi pensado era mínimo 10 rws, pero no esperaba que me leyeran más. A mi amiga Nathy y Solemalbec quienes me han apoyado. A Yirla por su cariño y amor inmenso que me ha ofrendado, a Majo también quien la invité a que leyera, a Chayley =D, Cremita, Ale Snape, Desam mi chica hermosa, a Cinthia, Pilar, Lecaosma =D, a mi Gabiie loca xD, y mi bella Yezii =D.

No les pongo más cháchara, aquí tienen el segundo capítulo xD. Deseando que sea de su agrado, cualquier cosa que yo deba corregir, o leer sugerencias, adelante xD, todos estamos en un proceso de aprendizaje y comparto con todas ustedes con un rw.

Un abrazo desde Colombia, con afecto Kathy.

Spoiler tercer capítulo miércoles - http: /metamorfosispersonal .blogspot .com (quitenle los espacios xD)