!!Hola a todos!!
Bueno me puse las pilas y trabaje en este capitulo para que saliera rapido, espero que les guste...
Capitulo 6. Un problema, una solución
Vegeta se encontraba recostado en el mullido sofá. Hace días que no discutía con la peliazul, y eso lo estaba preocupando, aunque no sabia el porque de sentirse así, debería estar mejor, pues sus oídos ya no eran atormentados por los incesantes gritos de ella.
Pero aun así, podía escucharla llorar atravez de la puerta. Desde que volvieron de su última jornada, ella no hacia más que caminar con la mirada perdida, ya no respondía los insultos que el custodio le propinaba, ni siquiera había ido a ver a sus amigos.
Se levanto lentamente de su lugar. Se le había ocurrido una solución para acabar con ese molesto problema, se lo debía.
Avanzo un par de pasos, pero paro en seco, volteo su mirada a la habitación de Bulma. Se quedo parado unos minutos, como si esperara que ella saliera por la puerta, pero no ocurrió. Con pasos decididos abandono la casa. Se elevo unos centímetros antes de emprender el vuelo, quería volver sobre sus pasos, tumbar la puerta de la habitación de Bulma y gritarle hasta que entrara en razón y dejara ese estado en el que se encontraba, pero no podía, no se atrevía.
Apretó con fuerza sus puños ante el recuerdo que días antes había vivido, volvió a ver aquellos ojos llenos de miedo y desconcierto, aquel cuerpo que se aferraba al suyo incapaz de hacer cualquier otra cosa. Ese sufrimiento que estaba envolviendo al ángel y que poco a poco iba consumiendo su alma. Vegeta aun no podía entender como algo así la había afectado tanto, él ya estaba acostumbrado a eso, de hecho no recordaba la primera vez que vio una escena como esa. Supuso que nunca tuvo remordimientos por personas ser asesinadas por su propia raza, por su propia gente. Ahuyento esos pensamientos que no hacían mas que retrasarlo y siguió con su camino.
Tras horas de vuelo llego hasta su destino, el planeta supremo.
Descendió en un extenso bosque, tuvo que caminar algunos minutos para poder llegar hasta él. Lo vio sentado, mientras meditaba quien sabe que cosa, con su típica pose de cordura y relajación.
-¡¡Kaioshi!!-llamo el custodio
-Buenos días Vegeta-saludo el dios sin abrir los ojos-¿En que te pudo ayudar?
-Necesito hablar contigo…
-Sobre Bulma ¿cierto?-abrió sus ojos cuando formulo su pregunta, viendo como el ojinegro asentía con la cabeza, espero a que su recién llegado disparara sus intenciones.
-Tengo un problema con ella…-admitió Vegeta
-¿Qué clase de problema…?
-Desde que volvimos de nuestro último trabajo, ella esta actuando extraño…-expreso el pelinegro
-Siempre tan directo…-admitió el dios-Y bien, ¿Qué es lo que piensas hacer? Porque supongo que ya tienes una solución…
Vegeta dudo un momento, no sabia si lo que tenia planeado hacer era lo mas indicado, pero debía hacerlo.
-Mandarla a Chikyu…-contesto
-¿Estas seguro…?
-Por lo que veo no te sorprende mi decisión…-observo el custodio
-No olvides que soy un dios...-expreso con sencillez el supremo Kaiosama
-Bien, estoy seguro…-concluyo-pero necesito tu ayuda para realizar mi plan, mi poder es limitado, pero el tuyo no tiene fronteras…
-Tan observador como siempre…-admitió de nuevo- esta bien, te ayudare…pero con una condición.
El dios espero a que Vegeta asintiera ante su pedido, a lo cual, el custodio afirmo con la cabeza.
-¿Qué clase de condición…?-expreso intrigado el pelinegro.
-Bulma regresara al momento justo antes de morir, por lo que permanecerá con vida solo hasta que su confusión sea despejada, una vez que este mejor regresara contigo… ¿estas de acuerdo?-pregunto con cautela.
-Si…
-Muy bien…si eso es todo, puedes retirarte-concluyo el dios.
El custodio asintió sin objetar nada mas, se dio la vuelta emprendiendo el regreso a su hogar. No pensó que todo fuera tan sencillo, al menos la primera parte de su plan estaba hecha. En el trayecto los recuerdos lo embargaron, sintiéndolos como si estuviera en ellos de nuevo.
--Flashback--
Vegeta reviso de nuevo su lista, solo le faltaba un alma por recolectar, así que se dirigió al lugar de su muerte, Chikyu. Pronto se encontró con una imponente mansión con las iníciales C.C. sin tomarle importancia, se adentro a la habitación en donde su victima esperaba. No le sorprendió en lo más mínimo la decoración del lugar, que sin duda, era extremadamente detallada y que le daba una apariencia más a un departamento que una simple habitación.
Busco con la mirada el cuerpo de su victima. No tardo mucho en encontrarla, pues se encontraba en la cama al centro de aquel inmenso cuarto, siguió con detenimiento la delgada y azulada línea que provenía del cuerpo, su vista paro al localizar la silueta de una mujer, la cual estaba apoyada en un banco cerca del balcón, su mirada se encontraba perdida en la inmensidad del cielo.
Al instante Vegeta apareció en una mano su guadaña, lista para cortar el lazo que unía a la chica con lo mortal, pero no hizo ningún movimiento con el arma. En vez de eso, se acerco lentamente a la figura que no se había percatado de su presencia, pero antes de que llegara hasta ella, fue interrumpido por el sonido de la puerta al abrirse.
Un hombre de aspecto mayor entro a la habitación, su semblante se notaba cansado y sus ojeras demostraban el escaso sueño que había tenido. Tomo una silla y la acerco a la cama, para sentarse y poder observar con más detenimiento a la joven que dormía en la cama, conectada a varias maquinas.
-Hola hija…-saludo-tarde en venir, porque estuve ocupado haciendo una nueva formula…
Su voz se rompió, mientras un par de lágrimas salían de sus azulados ojos.
-No te preocupes pequeña, encontrare la cura, te lo prometo-expreso el hombre, mientras sostenía entre sus manos las de su hija, después de besarlas, acaricio levemente su rostro.
Permaneció unos segundos en silencio, se levanto de su silla y deposito un nuevo beso en la frente de la peliazul.
-Bajare a comer un poco y regresare contigo…-se despidió
Vegeta salió del pequeño trance en el que estaba sumergido, viro su rostro hacia su izquierda encontrándose de lleno con unos intensos ojos azules, estos no parecían mirarlo con temor, sino con curiosidad y tristeza.
-Supongo que vienes por mi, ¿no?-expreso la chica, mientras apuntaba con su dedo índice la guadaña del custodio.
-Si…-Vegeta se sorprendió de sus propias palabras. Desde que recordaba, nunca había contestado una de las preguntas que le habían hecho.
La chica asintió ante su dolorosa sentencia, se levanto del banco y se dirigió a su cuerpo, rozo sus azulados cabellos con sus dedos. Una débil sonrisa apareció en su dulce rostro, no podía sentir su propio tacto. El ruido de las maquinas anunciando que las pulsaciones de la chica bajaban con cada segundo, fue suficiente para que los miembros de su familia llegaran corriendo hasta su habitación.
-Sabes…es extraño que el único que me veas seas tu…-hablo la chica, su mirada se concentro en la Vegeta.
Tan pronto como empezaron a decaer sus signos vitales, su padre hacia vanos intentos de normalizar las pulsaciones de su hija pero no lo conseguía, frustrado por sus resultados, comenzó a realizar una desesperada técnica de resucitación, evitando que las lagrimas inundaran su rostro, pues su esposa y los amigos de su hija esperaban que ella sobreviviera. .
-Papá es un gran científico, pero nunca fue bueno en cuestiones medicas-expreso la peliazul con tristeza, mientras trababa de tomar la mano de su padre.
Al ver que su mano traspasaba la de él, una lagrima de dolor surco su rostro.
-Por favor…-imploro al custodio-deja despedirme de ellos…
Vegeta la miro con frialdad, pero no pudo hacerle frente a esos ojos implorantes.
-Esta bien, pero será rápido- contesto con fastidio
Se acerco con cautela a la peliazul tomándola de una mano. Un escalofrío recorrió por su espalda al momento de tocar su ahora casi transparente piel. Trato de ignorar ese hecho y deposito delicadamente a la chica en su cuerpo. Segundos después la ojiazul abría lentamente sus ojos.
-¡¡BULMA…!!-gritaron todos los presentes, era un milagro
Ella solo les sonrió y dirigió su mirada únicamente a sus padres
-No se preocupen…estaré bien…-hablo por primera vez en meses
-Claro que si mi amor…-animo su madre con lágrimas en los ojos-te pondrás mejor y…
-No mamá…-interrumpió la chica-no hay futuro para mi…
-Claro que la hay hija…-apoyo su padre-pronto estarás caminando por la casa, como siempre, visitaras a tus amigos y con nosotros iras…
-Papá estoy muriendo…-volvió a interrumpir-por favor… déjenme ir…
-Pero…
-De verdad…se que voy a estar bien…-su mirada se volvió a encontrar con la del custodio.
Una débil sonrisa apareció en su rostro, no sabia el porque pero aquel ser que acaba de llegar para llevarla a la otra dimensión, le daba cierta confianza para enfrentar su inminente destino. Todos voltearon a donde Bulma miraba pero no había nada, mas que un balcón vacío.
-Se que estaré bien…no se preocupen por mi…-lentamente comenzó a cerrar sus azulados ojos, sin dejar esa hermosa sonrisa que adornaba su rostro-los…amo…
Los sonidos de la maquina comenzaron a precipitarse nuevamente, a una velocidad alarmante.
Bulma salió de su cuerpo, aun con esa sonrisa en sus labios. Espero a que Vegeta cortara la línea que se interponía entre el mundo mortal y el inmortal. Cuando todo indico que había fallecido, los gritos de dolor no se hicieron esperar, junto a los lamentos de su familia y amigos. La peliazul sin en cambio, no volteo la mirada hacia ellos. Solo se concentro en observar los ojos azabaches de aquel que venia por ella.
-Gracias…-susurro antes de que desapareciera el rastro de su alma de aquel lugar.
--Fin de flashback--
Vegeta descendió en su cuarto, no estaba con ánimos de ver al ángel. Se acostó en su mullida cama, recordando la primera vez que había visto a Bulma. Aun podía sentir esa mirada dirigida hacia él, en sus últimos momentos de vida. Aun recordaba esa sensación de vacio que lo inundo cuando cerro sus ojos. Nunca le había importado sus victimas, pero con ella fue completamente diferente, incluso le concedió unos momentos de vida. Y aun así, se sentía culpable por su muerte, por un momento estuvo tentado a largarse de ahí y dejarla viviendo, pero no podía, ordenes eran ordenes.
Se sintió mejor cuando se entero que se había vuelto un ángel, pero aun así, no podía dejar de pensar que le debía algo. Y ahora, sus ojos mostraban la misma tristeza que vio cuando la conoció.
Su esencia seguía siendo la misma, pese a que le habían borrado sus recuerdos.
Pero esta vez, si estaba en sus manos ayudarla. Esta vez, si curaría el dolor de su ojos. Aunque claro, después se odiaría por lo que había hecho. Ayudaría a la mujer loca y escandalosa que siempre le gritaba e insultaba. Ayudaría a ese molesto e insoportable ángel
Porque lo valía, ella lo valía.
Continuara...
Mitzuko: Gracias por el comentario, y bueno si, creo que la historia es un poco original (que bueno que a nadie se le habia ocurrido...jajaja), tratare de hacer los capitulos mas largos, lo prometo.
Elena: Si fue crudo, pero era necesario para la trama, jejeje...seee, espero que este capitulo compense el anterior, o sera peor? espero que no, jejeje.
Bueno ahora si, para los que se preguntaban (y creo que fueron todos) como diantres Bulma estaba muerta, pues creo que aclare un poco sus dudas, y no se preocupen todo va para mejor en el proximo capitulo...jejeje los dejare con ansias (espero)...
Bye
Adickdelta
