¡¡Hi, Hi a todos!!

Como ya es constumbre, aqui les traigo otro capitulo de esta historia, jejeje

Espero y les guste...

Capitulo 7. Bienvenida a Chikyu

Bulma rodo un poco sobre si misma, quería seguir durmiendo pero algo le impedía hacerlo. Abrió lentamente sus ojos y los rayos del sol chocaron directamente contra ellos. Ese era el problema de su, no sueño, "maldito sol" susurro con desgano, mientras trataba de cubrirse con las sabanas.

Se paro en seco.

¿Sol? ¿En su habitación? ¡¡Imposible!!

A través de su ventanal siempre había observado nubles grises y espesas, que impedían el paso de cualquier rayo de sol.

Grito.

Esas no eran sus sabanas, ni su cama, ni sus muebles, ni su balcón…esperen, ¿tenia balcón? Tampoco estaba su ventanal, ni las nubes tétricas que se divisaban en el paisaje. En conclusión, esa no era su habitación.

Volteo hacia su cuerpo. Varios cables estaban conectados a ella, volvió gritar, mientras se arrancaba con desesperación cada uno de ellos. Una expresión de dolor se reflejo en su rostro al hacerlo. A la vez que delgados ríos de sangre brotaban de los últimos cables que se quito. Salto de la cama y se dirigió a la primera puerta que encontró a la izquierda, ¿un baño? ¿Desde cuando había baños en las habitaciones? Corrió hacia las ventanas corredizas, las deslizo y salió al balcón. Se paralizo en el instante que sus ojos contemplaron algo que no creyó posible ver de nuevo.

Eso…eso era…una ciudad…

Cerró con fuerza las ventanas, respirando aceleradamente, eso no estaba pasando, era un sueño, no, una pesadilla, si, eso era. Solo tenía que acostarse y en cualquier momento despertaría en su cama, en su cuarto, con su ventanal, sus muebles viejos y sus nubes tétricas. Se tumbo en la cama, cubriéndose con las sabanas. Cerro fuerte los ojos, "despierta" comenzaba a murmurar frenéticamente, "despierta" "despierta".

Sus intentos de convencerse así misma pararon de golpe al escuchar unos pasos acercase hacia ella. Cerró con más fuerza sus ojos, mientras apretaba las cobijas con sus manos, "despierta". Todo sentido de compostura se perdió al escuchar el sonido de la puerta abrirse.

"Despierta" "despierta"…

¿Bulma…?-llamaron con inseguridad

La peliazul tembló ligeramente, bajo un poco las sabanas encontrándose con un joven de pelo negro que la observaba con temor.

-AAAHHHH…-grito otra vez

-Espera…ya no grites…-pidió el chico, tapándose los oídos y tratándose se acercar a ella. En su rostro se podía ver la alegría que sentía por verla despierta otra vez.

-Aléjate de mi…-exclamo ella, mientras trataba de salir de ahí, corriendo casi por instinto hasta el baño- ¡¡VEGETA…AYUDAMEEE!!

-¿Vegeta? ¿Pero que rayos dices Bulma?-pregunto el pelinegro-¡¡abre la puerta ahora mismo!!

Él trataba de abrir la puerta, pero ella del otro lado lo impedía. Su mente se estaba nublando ¿Dónde estaba? ¿Qué hacia ahí? ¿Quién era ese tipo? Y lo mas importante ¿Dónde demonios estaba Vegeta?

-Vete…o…o lo lamentaras…-amenazo la chica

-Déjate de bromas, sal ahora mismo…-ordeno con impaciencia su locutor

-¡¡NO!!...vete si no quieres morir ahora mismo…-amenazo de nuevo ella

-Bulma…por favor-pidió el chico, dejando de empujar la puerta-sal de una vez, no es bueno que estes ahí adentro…no en tu estado…

Para sorpresa del pelinegro ella abrió la puerta, mientras lo miraba con un poco de miedo. El iba a hablar, pero fue interrumpido al abrirse de nuevo la puerta.

-¿Yamcha que…? ¡¡BULMA!!-grito un hombre mayor

-¿Qué pasa con ella cariño…?-pregunto una mujer rubia que acompañaba al primero. La charola con pastelito que llevaba en las manos cayó al suelo cuando vio a la nombrada parada en la puerta del baño. Ambas personas comenzaron a derramar ligeras pero incontenibles lágrimas, mientras se acercaban a la chica para poder abrazarla. Al ver su reacción, Bulma trato de regresar al baño, pero Yamcha fue mas rápido y la sujeto por lo hombros impidiendo su huida.

-Es-estas…despierta…

-….-

-¿pero como?-pregunto el hombre con mas edad

-Cariño, no le preguntes tantas cosa...-comento con sabiduría su esposa y con una enorme sonrisa-Hija nos alegramos de que estes bien de nuevo…

-Yo…-intento hablar ella, pero las palabras no salían de su boca, miro al joven que la sujetaba y a las personas que se encontraban cerca de la puerta- qui-quisiera…q-que…me dejaran…sola…p-por favor…

En los rostros de ellos se veía las dudas que poco a poco surgían, pero pese a eso, aceptaron y salieron, dejándola sola. En cuanto estuvo sola, Bulma soltó un suspiro y se dirigió a su cama. No era un sueño, todo era real, TODO. Tomo sus piernas entre sus brazos y enterró su rostro en ellas, delgadas líneas surcaban sus pálidas mejillas, no lo entendía, ¿Qué hacia ahí? ¿Y quien eran todas esa personas?, "hija", pareció escuchar esa palabra, pero que relación tendría ella con esa personas, si ni siquiera los conocía.

De repente, un escalofrió le recorrió la espalda. Con rapidez alzo su rostro, y lo vio. Parado en su balcón se encontraba la persona que había pedido que llegara, Vegeta. El custodio la miraba con atención, no hacia ningún movimiento, solo observaba sus azulados ojos. La misma sensación de dolor lo comenzó a envolver a ver rastros de que ella había estado llorando.

-Vegeta…-susurro la peliazul

Tan pronto como pronuncio su nombre, se abalanzo hacia él sin darle tiempo de que evitara su encuentro, lo rodeo con sus brazos, hundiendo su rostro en su ya, conocido pecho.

-Estoy soñando, ¿cierto?-pregunto con temor

-No…-sentencio el custodio. Al ver la cara confundida del ángel, continuo- estas en Chikyu, en tu mundo, en tu antigua casa, en tu vieja vida…

-Pero…-trato de negar la chica per él la interrumpió

-Hable con el Kaioshin-Vegeta se soltó del abrazo de la chica-tu repentino cambio no es normal, así que decidí regresarte a tu mundo…

-Pero yo no reconozco este lugar, ni a las personas que habitan en ella, además, ni siquiera recuerdo el momento en que morí…

-Lo recordaras…-sentencio el pelinegro-para eso te regrese a la vida…

Un silencio incomodo se apodero del lugar, Bulma trataba de asimilar las palabras que le acaba de decir Vegeta, nunca espero, ni en sus mas locos sueños que él hiciera semejante cosa por ella. Sin poder contenerse, rompió el silencio.

-¿Me quedare aquí para siempre?-pregunto con temor la chica

-Por supuesto que no, cuando tus dudas se hayan despejado regresaras conmi…-dudo un momento-al mundo de los muertos…

-Vegeta, ¿te estas preocupando por mi?-pregunto con humor la chica

-¡¡NO!!-exclamo el pelinegro- tu trabajo ha sido pésimo estos días, y no pienso soportarte todo el tiempo que permanezcas así…

-Bueno, yo no estoy acostumbrada a ver morir a la gente tan cruelmente-expreso con indignación la peliazul, mientras su tono se volvía triste -siempre pensé que los habitantes de Chikyu eran nobles, nunca imagine que fueran asesinos sin escrúpulos…

-En el universo hay seres peores a los que viste…-apoyo el custodio

Bulma lo miro unos momentos, él tenía razón. Pero aun así, no podía evitar sentirse tan deprimida.

-Gracias…-susurro la ojiazul

El custodio la miro con extrañeza, no estaba acostumbrado a escuchar esa palabra, y las dos únicas veces que lo había hecho, había sido por ese estúpido ángel.

-Se que esto no significa nada para ti, pero…-dudo un momento, alzo su rostro para enfrentarse a él- me siento mas tranquila al saber que puedo regresar a tu lado, además de que te preocupas por mi…

-No lo hago…-trato de convencerla

Ella solo le sonrió amigablemente

-¿Vendrás a verme de vez en cuando?-pregunto con curiosidad

-Solo en las noches…-la mirada de alegría por parte de la chica provoco un ligero sonrojo en el ex-saiyajin-pero es solo para asegúrame que estés progresando…no me importa lo que pase contigo…

Ella asintió ante sus duras palabras. En el tiempo que lo conocía, había aprendido que él era una persona muy cerrada. Sonrió de nuevo. Se suponía que ella había llegado a su lado para ayudarlo y fue el quien la estaba ayudando, que irónico.

Una ligera brisa se coló por su balcón, haciendo que las sombras del custodio de la muerte desaparecieran con el viento. Bulma contemplo el sol que se levantaba imponente sobre su ventana.

-Hasta la noche…-susurro la peliazul

Ahora que tenia la oportunidad de estar viva por pocos días, podría saber la causa de su muerte, conocer de nuevo a su familia y amigos…!!Amigos¡¡. Lo había olvidado, no le había dicho a Juuhachi ni a Juunana sobre su resurrección…bueno, de hecho ni ella lo sabia, solo esperaba que no se molestaran con ella.

Con paso lento se dirigió a su cama, cuando llego a ella tomo las sabanas y se adentro en el mar de tela, al menos sabía que Vegeta estaría con ella casi todos los días, así tendría alguien conocido con quien platicar, o más bien, gritar. Sonrió con melancolía, ahora que recordaba no había discutido con él en mucho tiempo, vaya que estaba rompiendo con esa costumbre. Definitivamente tenia que mejorar su estado de humor, porque hacer enojar al custodio era una de las cosas que más disfrutaba. Sin poder evitarlo un bostezo salió de su boca, a la vez que hundía su cabeza en las almohadas para entregarse al mundo de los sueños.

Abrió los ojos con pereza al ver como los rayos del sol comenzaban a morir. Supuso que había dormido mucho tiempo, pero aun así se sentía agotada, la verdad, estar viva era muy cansado. Tan pronto como se levanto, el llamado de la puerta capto su atención, ella permitió el paso casi automáticamente, esperando que no fuera aquel joven que de pelo negro. Para su agrado fue aquella señora que la había llamado hija anteriormente y que llevaba consigo una bandeja con alimentos.

-Hola cariño…-llamo amablemente y con una sonrisa en los labios-espero que ya estes mejor, nos dejaste preocupados, el doctor nos dijo que en un par de días podrías salir a pasear, pero que de un modo vendrá en cualquier momento para ver que estes del todo bien…

-He…-intento hablar la peliazul-disculpe…pero ¿seria mucha molestia si me dijera quien es usted…?

La rubia la miro con incredulidad por unos minutos, pero rápidamente volvió a formar su interminable sonrisa.

-A si…-explico la ojiazul-me pareció escuchar que el doctor dijo que tal vez al principio te costaría volver acostumbrarte a nosotros, pero no te preocupes, estarás bien, mi nombre es Bonny Brief, y soy tu madre…

La peliazul agacho la mirada procesando la información, ella era su madre y parecía de lo mas normal al no sorprenderse de que ella no la reconociera. Definitivamente esa mujer era muy extraña, ahora que lo veía de ese modo, se preguntaba si Vegeta tenia razón en llamarla loca, después de que ahora sabia de quien pudo haberlo heredado.

-¿Cómo es que yo no se…?

El ángel fue interrumpido por el repentino sonido de la puerta al abrirse. Muchas personas que no conocían intentaban entrar por aquella estrecha puerta.

-¡¡Bulma!!-llamo un muchacho al parecer mas joven que ella, con el pelo alborotado y una cara de completa alegría-No puedo creer que estes despierta…

-¡¡Te extrañamos tanto…!!-secundo una joven que traía consigo a un niño de no mas de un año-Nos tenia muy preocupados…

-¡¡Es un verdadero milagro…!!-exclamo un chico calvo de mediana estatura y sin nariz-nos da tanta alegría que estes con nosotros…

Solo basto unos segundos para que se viera rodeada por varias personas a las que no reconocía, incluyendo al joven de la mañana y al señor de pelos blanquecinos. Ella no pudo articular una sola palabra, por lo sorprendida que estaba por las visitas y porque solo sabia que una de ellas era su madre. Un carraspeo llamo la atención de todos, que se giraron hacia la puerta para ver a un hombre vestido de blanco y de avanzada edad. Pidió que salieran y que lo dejaran a solas con Bulma mientras la examinaba.

-Buenos días Bulma…-saludo el recién llegado-soy el doctor Temppura, tal vez no me recuerdas pero yo soy el medico cabecera de tu familia, te hare algunas preguntas para ver el grado de daño que tienes…

-¿Daño…?-pregunto insegura la peliazul

-Así es, después de lo que pasaste, tengo que revisar las condiciones en las que te encuentras, no todos lo día veo salir a una persona de un coma…

-¡¡Qué?!-grito la chica-¿Coma? ¿Yo? ¿Pero de que me esta hablando?

-Bueno…-expreso un poco incomodo el medico-se supone que yo hago las preguntas, pero en tu caso hare una excepción, por favor vuelve a tomar asiento.

Bulma obedeció y se volvió a recostar, una vez que lo había hecho el medico comenzó a explicarse.

-Hace aproximadamente seis meses tuviste un accidente-comenzó el peli blanquecino- tal parece que te dirigías hacia una pequeña isla al sur de esta ciudad, el caso es que perdiste el control de tu nave y te estrellaste contra una montaña. Cuando te llevaron al hospital estabas inconsciente, el personal te realizo varios estudios y para alivio de tu familia no habías sufrido grandes heridas, pero lo que si fue preocupante, fue el hecho de que en tus análisis sanguíneos había algo anormal…

-¿Anormal…?

-Así es, al perecer era los signos de una enfermedad desconocida y no había cura. Por lo que los médicos no podían hacer algo. Así que tu padre te trajo de vuelta a casa e intento inventar una cura para tu enfermedad, pero al parecer sanaste del todo y sin complicaciones aparentes, solo un poco de desorientación, pero es normal, así que no te preocupes si alguien te resulta desconocido, es parte de tu recuperación…

Bulma asintió ante la extraña explicación que le dio su medico y agradeció al cielo que pensaran que su perdida de la memoria se debiera a la enfermedad y no a otra cosa, eso facilitaría las cosas. Después de varios minutos, el doctor termino de revisar a la peliazul, ordenando reposo absoluto y que no fuera molestada hasta el otro día, argumentando que debía descansar al menos veinticuatro horas.

Pasada algunas horas, la peliazul se encontraba cenando la comida que le había traído de nuevo su madre. A través de las ventanas se podía observar la brillante luna junto a miles de estrellas. De la nada apareció una sombra muy conocida por la chica.

-Supongo que ya te sientes como en casa ¿no?-pregunto con ironía el custodio

-Supongo que si…-expreso con total aburrimiento la chica- te agradezco que vinieras…

-Ya te dije que solo lo hago para ver tus progresos…-se excuso el pelinegro

-De un modo gracias…

Vegeta se sentó al borde de la cama con la vista puesta en el estrellado cielo. Bulma por su parte terminaba con sus alimentos, le hubiera encantado que el custodio comiera con ella, pero sabia que el no podía probar esa comida, al menos no la de ese mundo.

-Y ¿Cómo va el trabajo por allá…?-trato de hacer platica

-Igual…-paro un momento y con una sonrisa continuo-no, espera, mucho mejor, desde que no estas MI trabajo es mucho mejor…

-Oh lo siento todo poderoso custodio de la muerte, pero no sabía que mi presencia te molestara tanto-expreso con enfado y sarcasmo el ángel

-Claro que me molesta…-continuo el ojinegro- no soporto tener cerca a una mujer tan escandalosa y vulgar como tu…

-Así, ¿pues que haces aquí?-expreso con enojo –si tanto te molesto no deberías estar revoloteando de felicidad ahora que ya no estoy…

El ex-saiyajin no contesto ante ese comentario, solo giro su rostro para otro lado que no fuera Bulma, en verdad no tenia la respuesta para ese ataque.

-Jaque mate…-sonrió la peliazul-te gane…

-Cállate…no estoy de ánimos para pelear contigo…-se excuso de nuevo-solo quiero descansar…

-Esta bien…

La chica se tumbo de nuevo en la cama, mientras él permanecía sentado con los brazos cruzados. Sin poder contenerse Bulma siguió molestando al custodio hasta ya avanzada la noche.

-¡¡Basta!! –Expreso el pelinegro-me voy, ya no soporto estar un minuto más contigo…

-¡¡Espera!!-llamo ella

-¡¡Qué?!

-¿Podrías…podrías quedarte hasta que me duerma…?-pidió la chica con timidez

-¿Me ves cara de querer quedarme?–contesto el custodio

-Por favor…-imploro la ojiazul

-Esta bien…pero será la primera y la ultima vez que lo haga…-termino el ex- saiyajin-así que no te acostumbres

-Gracias…

Vegeta se acomodo a un lado de ella, mientras Bulma rodeaba con sus brazos el musculoso pecho del pelinegro. Casi de inmediato se quedo dormida, mientras el custodio se preguntaba como rayos terminaba haciendo lo que ella quería. Definitivamente eso estaba muy, pero muy mal.

Continuara...

Elena: Si, lo se, pero esa era la intencion...jajaja espero que lo hayas disfrutado

Super Vegeta: Ok, lo tendre en cuenta y gracias por la observacion...

Midori: Espero que este capitulo compense el anteror (no pense que estuvieras a punto de llorar) jejeje...

Y a todos los demas, gracias por leer este lindo, un que sencillo fic. Muchas gracias y espero que sigan leyendo...

Bye

Adickdelta