Summary: Familias adineradas, un internado prestigioso, drogas, alcohol y sexo. Todo eso es lo que envuelven a Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Los chicos más populares de la escuela.

El la desea, ella lo ama, pero sienten rechazo y odio…

Capitulo 16: "Puedes confiar en mi"

- ¿Quién era Sakura? – Pregunto Syaoran acercándose a ella.

- Abrázame Syaoran. – Pidió Sakura.

Syaoran prefirió no preguntarle nada más y la abrazó fuerte, dándole a Sakura el mejor abrazo de su vida, un abrazo que nadie nunca antes le había dado.

- Sakura… no importa lo que sea, sabes que siempre puedes contar con migo. – Dijo Syaoran acariciando suavemente los cabellos de Sakura y besándola dulcemente.

- Lo se Syaoran… - Dijo Sakura correspondiendo a su beso. – Siempre confío en ti y tú puedes confiar en mí.

- Siempre confío en ti…

- Eso no es verdad Syaoran. – Dijo Sakura melancólicamente. – Pero confío en que pronto lo harás. – Dijo sonriéndole.

- Tú tampoco confías en mí.

- No, pero estoy segura que en algún momento te lo contare. – Dijo Sakura levantándose. - ¿Vienes? – Pregunto estirando una mano que el castaño acepto levantándose también.

Syaoran abrazó a Sakura por la cintura y así entraron ambos al colegio nuevamente.

- Al fin… ya no sabíamos donde buscarlos. – Dijo Tomoyo al verlos entrar al salón de juegos del colegio.

- Estábamos en el jardín. – Dijo Sakura.

- ¿Y esa cara de velorio? – Pregunto Rika, quien estaba leyendo un libro de maternidad.

- Recibió una llamada y no me quiere decir de quien es. – Dijo Syaoran tirándose en un puf agarrando a Sakura de la mano, quien cayó en sima de él.

- ¿Algún amante Sakurita? – Pregunto Rika.

Sakura iba a reír, pero en ese momento entro Chiharu junto con Yamazaki y la piel de gallina agarró a Sakura.

- ¿Pasa algo Sakura? – Pregunto Syaoran mirándola extrañado.

- No, no pasa nada. – Dijo Sakura fingiendo una sonrisa. – Voy a comprar algo para tomar.

- Te acompaño. – Dijo Syaoran.

- No, quédate, en seguida vuelvo. – Dijo Sakura levantándose y desapareciendo por la puerta de entrada al salón de juegos del colegio.

- Algo le pasa…. ¿verdad? - Pregunto Tomoyo a Syaoran una vez que Sakura se fue.

- Si… algo le pasó después de ese llamado.

Sakura caminó hacia su habitación y se tiró en la cama. Tenía que pensar en algo pronto o el tiempo se la consumiría a ella… al igual que ese… maldito hijo de puta.
Una lagrima rodó por su mejilla, tenía que decidirse pronto… pero ¿Qué haría? Por un lado estaba Takashi… ¡que era el novio de Chiharu! Después… estaba Syaoran, su novio, a quien no permitiría que le sucediera nada por su causa. No. No permitirá que le sucediera algo a Syaoran por culpa de una boludez de ella. Finalmente… estaba ella, quien se había metido en ese problema, ella debía pagarle a él, no podía poner a otra persona en peligro por su causa, no y no. Pero no quería, no podía hacerlo, no permitiría que hicieran eso con ella… dos veces… Pero… ¿si no le quedaba otra¿Qué haría?
Quizás hubiera otra solución, quizás… si le contara a Syaoran el le podría ayudar, o Tomoyo… no, no los metería en su problema, era algo que debía solucionar ella y ese maldito narco traficante de mierda.
"Maldita seas Sakura¿es que acaso no haces nada bien?"

En ese momento alguien golpeó la puerta. Aunque Sakura no entendió bien para que golpeó, si al instante abrió la puerta dejando ver su cabeza para después pasar. Después de todo era su habitación también.

- ¿Te sientes bien? – Preguntó una chica de cabello negro sentándose al lado de Sakura.

- Si, estoy bien. – Mintió la castaña intentando sonreír.

- No me mientas Sakura, te conozco demasiado. – Dijo Tomoyo agarrando una d las manos de su amiga.

- No… no me pasa nada, en serio.

- Sakura…

- ¡Es que no puedo contarte lo que me pasa Tomoyo! – Estalló la castaña mientras derramaba unas lágrimas cristalinas por sus ojos. - ¡No puedo!

-Ya, Sakura, cálmate. – Dijo Tomoyo acariciando el cabello de su amiga intentando tranquilizarla.

- Tomoyo, es algo de vida o muerte. – Dijo Sakura tomando las manos de su amiga, hablando entre sollozos e hipando. – Tengo que elegir entre mi cuerpo, la vida de Syaoran y la vida de Takashi. – Dijo Sakura mirándola con suplica.

- ¿Cómo que tienes que elegir¿Por qué¿En que estas metida Sakura?

- Es el tipo que me vendía las drogas… prometí entregarle a Takashi hace bastante tiempo, pero el plazo terminó y ahora me vino con sus amenazas…

- Pero Sakura¡denúncialo!

- ¿Estás loca¿Sabes hace cuanto tiempo lo buscan? Nunca lo encontraron ni lo encontraran, es muy listo y escurridizo…

- No digas eso Sakura, quizás…

- ¡Quizás nada Tomoyo, sal de tu burbuja, mi vida no es color de rosa como la tuya ¿sabes?, no todo se soluciona con quizás!

Tomoyo apretó los puños sobre su falda y miró fijamente al suelo, un punto fijo, conteniendo las lágrimas que querían salir a toda costa.

- Lo siento… yo… - Dijo Sakura al notar como se había puesto su amiga.- Lo dije por decir, en serio Tomoyo, no debí…

- No importa Sakura. – Dijo Tomoyo limpiándose una lágrima que acababa de salir de sus ojos. - Después de todo tienes razón.

- No es cierto Tommy. – Dijo Sakura. – No es cierto, tu también tienes tus problemas y no son nada fáciles, lo siento, de verdad, no quise decirlo.

- Sakura…

Ambas se abrazaron y lloraron juntas para luego reírse como dos locas psicópatas.

- Somos patéticas. – Dijo Sakura riéndose.

- Si, como cuando éramos pequeñas.

- Siempre comenzaba yo los pleitos. – Dijo la castaña aún sonriendo.

Las cinco y media de la tarde se hicieron demasiado pronto para el gusto de Sakura, a quien le transpiraban las manos como si estas estuvieran echas de agua.

- Bien… creo que ya es obvio que decidí – Dijo tragando áspero.

Tomoyo permaneció en silencio. No sabia si lo que pensaba hacer era lo correcto pero por nada del mundo permitiría que le pasara algo a su mejor amiga.
Salió de la habitación sin que Sakura, quien estaba sumida en sus pensamientos, lo notara y corrió escaleras abajo buscando a una persona.

Sakura se levantó y caminó inquieta por la habitación esperando a que su celular diera alguna señal de vida, hasta que media hora después comenzó a sonar.
Las temblorosas manos de Sakura tomaron el celular y contesto con la voz más dura y decidida que pudo salirle en ese momento.

- ¿Hola?

- Sakura, me imagino que habrás tomado una decisión.

- Si… ya la he tomado.

- Bien, entonces te espero a las 6:30 en el callejón que tú ya sabes.

- De acuerdo. – Dijo la castaña cerrando la tapita de su celular.

- Lo tiró a un rincón de la habitación, ahora no necesitaba a nadie quien la llamara. Seria un momento y luego pasaría. Ya le había pasado una vez ¿Qué podría pasarle en una segunda?
Se saco el uniforme y se puso un pantalón negro con una polera del mismo color y encima un suéter blanco cuello de tortuga.

Sacó de su cajón una pistola negra calibre 9 Mm. que se encontraba entre su ropa interior, en lo mas profundo dentro de una caja con seguro.

- No… tiene un solo tiro, y este tiro no es para él... – Dijo volviendo a guardar el arma.

Se puso una campera de cuero negra y se cerró el cuello hasta el tope. Agarró unos anteojos negros y se los puso. Salió caminando por el pasillo sin toparse con nadie gracias a Dios y se metió debajo de la puerta trampa debajo de las escaleras principales del colegio.
Corrió por el pasillo húmedo subterráneo y salió por la otra puerta fuera del colegio, donde comenzó a caminar a toda prisa hacia el lugar donde aquel maldito hijo de puta.

- ¡Syaoran! – Gritó una fina voz en medio del salón de juegos, donde estaban el recién nombrado, Chiharu, Takashi, Eriol, Kerberos y Rika.

- ¿Daidougi? – Preguntó Syaoran sorprendido.

- Toma. – Dijo la amatista entregándole un papel. – Léelo luego, no ahora, ahí está, si no vas ahora, ella corre un grave peligro.

Sus pasos eran acelerados. Miraba constantemente hacia atrás; el pánico la estaba invadiendo por dentro, y solo el echo de que alguien la estuviera siguiendo la ponía peor… no podía permitir que nadie se arriesgara por ella.
"Tal vez esto mañana sea solo un recuerdo…"
Dobló finalmente en una calle que terminaba en un callejón muy conocido para ella, donde compraba seguido sus drogas.
No había nadie… estaba completamente desierto, o al menos eso pensó cuando llegó, pero pronto, esa esperanza de que no hubiera venido se desvaneció.

- Al fin llegaste Sakurita… y sola. – Dijo una voz a sus espaldas.

El cuerpo de Sakura se estremeció al notar el par de manos enguantadas que se enredaban en los hombros de la chica.

- Parece que no te alegras al verme… ya no es como antes… - Dijo el hombre dándola vuelta.

- Ya lo dijiste, antes. – Dijo Sakura con una sonrisa cínica.

- ¿Desde cuando eres cínica Sakura? -Preguntó el hombre acorralándola contra la fría pared de ladrillo.

- Será que nunca me he demostrado con tigo como soy realmente. – Dijo la castaña.

- No me tomes el pelo Sakura. – Dijo el hombre agarrándola del cuello y acariciándolo brutamente con el dedo pulgar. – Pensar que solo amas al idiota de Li… si supieras todo lo que yo te podría dar si tan solo…

- ¿te amara¿Y que te hace pensar que podría amar a alguien como tu que no ama a nadie?

El hombre dibujó una sonrisa torcida.

- Será que no me interesa amar a nadie. – Dijo el hombre acercándose a Sakura para besarla, pero esta le dio una patada en la entrepierna y se puso en ataque de defensa. – Veo que no piensas ser dócil….

- ¿Qué te hizo pensar por un segundo que si?

- Creí que valorabas la vida de tu amigo Yamazaki… pues ahora cobraré lo que debo cobrar de él y también tendré tu cuerpo Sakura.

- Atrévete. – Lo desafió Sakura.

- Sabes que no puedes con migo Sakura, por mas fuerte que seas.

El hombre de un ágil movimiento tomó a Sakura de sus muñecas y la estroló contra la pared.

- Mmm… parece que sufrirás lo mismo dos veces Sakura. – Dijo el hombre pasando su lengua por el cuello de la adolescente.

Sakura se retorció intentando zafarse, pero él tenia demasiada fuerza y no podía… pero no se iba a rendir así no mas…
El hombre tocó con una de sus manos la parte íntima de la chica haciendo que dos lágrimas cristalinas resbalaran por sus ojos verdes.

- Ya es tarde para llorar Sakura. – Dijo apretando su cuerpo contra el de ella.

- ¡Suéltame! – Gritó Sakura con la esperanza de que alguien la escuchara.

- ¿Piensas que alguien te puede escuchar?

El hombre comenzó a manosear uno de los pechos de la castaña mientras ella se retorcía como podía para zafar. Nadie venía en su rescate.

- Eres inquieta. – Dijo el hombre levantándola con una sola mano del cuello aún apoyada de la pared.

Con toda la furia la arrojó hacia un costado tirándola de golpe en el piso haciendo que se raspara las rodillas en el intento de caer bien al suelo.
Gimió de dolor al sentir la sangre correr por sus piernas.

- No quería llegar a este extremo Sakura. – Dijo le hombre acercándose lentamente a la chica.

Pero Sakura fue lo bastante ágil como para empujarse fuertemente con los brazos y patearlo con todas sus fuerzas haciendo que perdiera el equilibrio y cayera de boca al suelo.
Rápidamente se incorporó.

- Resbalosa. – Gruñó el hombre entre dientes. – Te lo buscaste Sakurita. – Dijo finalmente cuando estuvo frente a ella.

Puso una de sus manos dentro de su gabardina negra y sacó una pistola plateada lo cual hizo que Sakura retuviera la respiración por unos segundos y se quedara completamente quieta.

- Así me gusta… bien dócil. – Dijo el hombre acercándose haciendo ruido con cada paso que daba.

Corría y corría, no sabia donde se pudo haber metido Sakura, pero el solo hecho de pensar que podía estar corriendo peligro lo estaba matando.

El hombre dio un disparo al cielo solo para asustar a Sakura, quien se tapó los oídos y comenzó a temblar cuando la enguantada mano del hombre se enredó en su cuello.

Ese ruido era un disparo. Probablemente Sakura estuviera allí.
Comenzó a correr desesperadamente buscando el callejón que Tomoyo le había escrito en ese papel.

Con el arma aún en una de sus manos, el hombre empujó a Sakura contra la pared haciendo que la castaña hiciera un quejido de dolor.

- Cuanto esperé este momento…

- Que idiota fui al meterme con tigo. – Dijo la castaña con una sonrisa torcida. – Que idiota fui…

- Muy tarde para arrepentirte.

El hombre tomó la boca de Sakura con la suya haciendo que la castaña girara bruscamente la cabeza para zafar.

El hombre apunto con el arma en la sien de la chica.

- Piénsalo varias veces Sakura… no creo que quieras morir sin probar lo mas dulce de la vida.

- La vida nunca me dio nada dulce, desde chiquita probé lo amargo. – Dijo mirándolo desafiante con la frente en alto.

El hombre esbozó una sonrisa torcida y la miró fijamente. Luego de un manotazo bruto y seco desgarró el pulóver negro de la chica dejándola simplemente con la polera negra.

- No te muevas. – Le dijo mientras sacaba una daga y le hacía un tajo profundo justo en la altura del pecho. – Ni en mis sueños más reales imaginé que tenías los pechos tan perfectos Sakura. – Dijo el hombre contemplando lascivamente la parte interior superior de la chica.

- Quítame tus sucias manos de en sima. – Dijo Sakura aniquilándolo con la mirada.

- No te tengo miedo Sakura, no estas en condición de elegir. – Dijo el hombre volviéndola a apuntar con la pistola.

Pero el hombre borró esa sonrisa de satisfacción que tenía en el rostro la sentir algo de metal sobre el cuello de él.

- Tú no estas en condiciones de elegir maldito hijo de puta. –Dijo una voz grave a sus espaldas. - ¡Suéltala o te vuelo la cabeza!

- Syaoran… - Susurró Sakura sorprendida.

- Con que Syaoran. – Dijo el hombre volviendo a esbozar la misma sonrisa torcida. – Al fin tengo el placer de conocerte Syaoran Li. He oído muchas cosas sobre ti… eres muy famoso. – Dijo poniendo énfasis en la ultima palabra.

- ¿De que hablas? – Pregunto Sakura sin entender nada.

- Mi querida Yukiko me habló de él… su más reciente amante. – Dijo el hombre arrastrando las palabras.

- ¿Yukiko? – Preguntó Syaoran encendiendo su cólera. - ¿Qué tiene que ver Yukiko? – Preguntó apretando más la punta de la pistola contra su nuca.

- Si, tu querida Yukiko. – Dijo el hombre con una sonrisa cínica.

- ¿Cómo conoces a Yukiko? -Preguntó Sakura.

- Preguntas demasiado querida, a veces es mejor quedarse con la duda.

- Respóndele. – Dijo el castaño apretando más aún la punta de la pistola contra el cuello.

- ¿Qué¿Me estas amenazando¿Qué piensas hacer con eso¿Me vas a matar? – Preguntó divertido el hombre mientras estallaba en una sonora carcajada.

- Una muerte más no pesará en mi conciencia. – Dijo el castaño pateándole en su zona débil.

Sakura se zafó del hombre, quien ante el golpe se arrodilló en el suelo, y corrió hacia Syaoran.

- Tienes agallas chiquito. – Dijo el hombre mientras se levantaba y metía una mano en uno de los bolsillos de su saco. – Pero para ganarme a mí se necesitan más que agallas. – Dijo el hombre sacando una pistola pequeñita.

- Yo tengo más que agallas. – Respondió el castaño aún apuntándolo con la pistola.

El hombre sin dudarlo dos veces, apretó el gatillo de su pistola apuntando justo hacia el pecho del castaño quien estaba frente a él, quien al percibir que el hombre iba a apretar el gatillo, apretó el suyo también para luego sentir una herida que le quemó la piel en un pizpas.

- ¡Syaoran! – Gritó Sakura horrorizada.

- Te dije que tendrías que tener más que agallas. – Dijo el hombre serio sin creer lo que estaba pasando. Mas de veinte años escapando como una manteca de la policía de Japón, de la mafia, de todo, y ahora un chiquillo venía a dispararle con presisa exactitud.

Syaoran se tocó el hombro, estaba sangrando. Lo había herido en el hombro y él por suerte se había movido para que no le disparara en el corazón.
Vió al hombre que tenía en frente, y sonrió.

- Y yo te dije que tenía más que agallas. – Repitió el castaño antes de disparar nuevamente, al lado del disparo anterior que había traspasado el pulmón derecho del hombre.

Cayó al suelo. Syaoran se acercó, le tomó el pulso. Estaba muerto ya, acababa de matar al capo de las drogas, al tormento de Sakura.

- ¿Estás bien? – Preguntó el castaño abrazando a su novia.

- Syaoran… - Dijo la chica entre sollozos. – Me asusté mucho.

- Yo me asusté más cuando Tomoyo me contó todo…

- Tomoyo… le dije que no contara nada…

- Si no lo hubiera echo no hubiera llegado a tiempo. –Dijo el castaño. – Y ya sabes como estarías ahora...

- Si, pero….

- Pero nada Sakura, tendrías que haber confiado en mi.

- ¡Me puso entre la espada y la pared! No sabia que hacer… creí que podría defenderme sola…. Pero me equivoque…

- Todos nos equivocamos Sak…. Pero ahora dejémonos de hablar. – Dijo el chico secándole las lágrimas con delicadas caricias. – Ahora tenemos un cuerpo que desaparecer. – Dijo con una sonrisa que demostraba disgusto.

- Eso parece. – Dijo Sakura poniendo mirada de asco. – Pero yo no toco el cadáver. – Dijo con una sonrisa.

- Mph… ¿Se puede negociar eso? – Preguntó el castaño metiendo las manos en los bolsillos y mirando con súplica a su novia.

Llamaron a la policía, no iban a quedar como dos criminales ante la ley, nada de eso. Todo iba a ser legal.
Sakura tuvo que ir a la comisaría a declarar como habían sido los hechos. Y Syaoran… bueno, Syaoran… tuvieron un gran problema con él por poseer un arma siendo aún menor de edad, claro. Pero la declaración de Sakura lo sacó de un gran aprieto ya que denunció el arma con la que había muerto el hombre, como de él, no de Syaoran.
Eso les tomó toda la tarde, lo que le trajo un problema al colegio cuando entraron varios policías a hacer un registro dentro del colegio. Por supuesto no encontraron el arma de Sakura, pero si un par de cosas interesantes que dejaron afuera a varios chicos del instituto. Como drogas, botellas de alcohol y demás cosas… menos mal que Eriol era bien cuidadoso con esas cosas, sino, otro que iba fuera del colegio…

- No puede expulsarme así¿usted sabe quien es mi padre? – Protestaba un chico a los gritos mientras uno de los oficiales le mostraba a la directora una bolsa de nylon que contenía cocaína.

- Esta expulsado del establecimiento Sakato, y me importan tres cominos quien sea tu padre

- Pero… pero… - Decía el chico mientras el hombre lo mandaba a recoger sus cosas.

Sakura sonrió, al fin se iba ese chico molesto del colegio. Antes no le hubiera importado… es mas quizás tendría que estarle agradecida, ya que gracias al pequeño accidente que él cometió, pudo descubrir sus sentimientos hacia Syaoran poco a poco.
Por otro lado, a Syaoran lo enviaron al hospital por la lastimadura que no había sido grave, pero perdía mucha sangre. De todos modos salió ese mismo día pero con la obligación de hacer reposo y no ejercer fuerza con ese brazo.
Syaoran era el chico de su vida, ahora lo sabía. Él la ayudaba tanto... tanto... e incluso llegó a matar a alguien por ella... pero... aún había algo que le llamaba la atención, el había dicho que una muerte mas no pesaría en su conciencia... ¿Que habrá querido decir con eso?
No lo sabía... pero de alguna manera u otra lo iba a averiguar.


Bueno, bueno... creo que les debo una explicación jejeje :p
Demoré bastante mas de lo normal, pero... pero... valió la pena no?
diganme que siii... no sean malitos xD jajajaja :p

Bueno, como ven, Sakura pensó que tenía todo bajo control, pero no era así... de que lío la salvó Syaoran! y menosmal que llegó a tiempo, sino...
fkbgfkbmfklbm
¡Pero no importa! Ahora está muerto :o

jejejeje :o :o :o :o :o
Bueno, pero... ahora hay otra duda que ronda al rededor de la cabecita de Skaura... ¡Pero no les voy a adelantar nada! NO SEAN MAL PENSADAS IGUAL!
Syaoran no es un asesino eeeh! eeeeeeeeh! pero... hay cositas que Sakura no sabe y como se va a sorprender cuando las sepa :o

- ¡Sakura!

- Kero.

- ¡Tomoyo!

- Kerberos. Dios mio, ya hueles a alcohol.

- Por favor, no exageres, no tomé casi nada, sino anda a fijarte el estado de Eriol, Takashi y Syaoran.

- Dios mío… Esto va a ser el circo de Eriol como en todas las fiestas…

- Solo que en esta, tiene al borracho de mi primo como acompañante…

- ¿Syaoran es de tomar?

- No muy seguido, solo en las fiestas… pero cuando lo hace… lo hace.

- ¡Pero no amargues chiquilla! Disfruta vos también.

- Oh por dios… si que está en pedo…

Seeee!! es lo que se imaginan! Syaoran, Eriol, Kerberos y Takashi completamente borrachooooooooooooooooooooooos:o
Jajajaja, lo que se viene, inigualable... una fiesta, alcohol a lo loco, adolescentes con hormonas disparadas... seee, descontrol xD jajajajajajaja...
Pero no se preocupen... no pasa nada... mas haya de unos besos un tanto desubicados... y bueno... no importa, no adelanto mas, arruino la sorpresa xD

NO HAY LEMON (todabía) Muaaaaja, pero si lo llega a haber voy a avisar y lo voy a poner en Rated M. Así que por ahora no se preocupen )

Bueno, por otro lado, muchísimas gracias por los reviews! no puedo creer la cantidad que he recibido y no saben lo feliz que me hacen )

jejejeje

muchisimas gracias, de verdad... no c como agradecerles :p

Sin esos reviews ya no estaría escribiendo aquí :p jejejej

Bueno, me dejo de escribir, un beso enorme para todos!!

Y ya saben, hay un botoncito a la izquierda que es para dejar su review. Aunque sea cortito, me interesa su opinion sobre la historia, criticas, consejos, lo que quieran )

un beso enorme para todos y nuevamente gracias!