Summary: Familias adineradas, un internado prestigioso, drogas, alcohol y sexo. Todo eso es lo que envuelven a Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Los chicos más populares de la escuela.

El la desea, ella lo ama, pero sienten rechazo y odio…

Capitulo 17: "Una fiesta, puños, besos y celos"

La noche llegó finalmente y Syaoran subió a su habitación. Esa semana no podía faltar a clases porque tendría cuatrimestrales y debía aprobarlos si su intención era terminar el colegio de una vez por todas.
En el cuarto estaban todos, cosa algo rara, porque últimamente estaban algo dispersos, Yamazaki con Chiharu, Eriol intentando que Tomoyo le diera bola y Kerberos aguantando a Eriol y a Meiling, con quien no se llevaba nada bien a pesar de haber echo una pequeña tregua.
Pero extrañamente, esa noche, estaban todos en la habitación… quizás estudiando… aunque Eriol estudiando era muy poco probable.

- Buenas noches galán. –Dijo Takashi con una sonrisa al verlo entrar. – Ya casi no pasas tiempo aquí desde que estas con Sakura.

- ¿Te mantiene muy ocupado la pequeña Kinomoto? – Pregunto Eriol con una sonrisa.

- Cállate Eriol, no tienes idea de nada. – Dijo Syaoran colorado hasta las orejas.

- Míralo, pobre inocente como se sonroja. – Dijo Eriol haciendo puchero.

- Cállate Eriol si no quieres que comience a hablar de Tomoyo. – Respondió el ambarino mirando desafiantemente a Eriol quien le dio la espalda y simuló hacer otra cosa.

- No le hagas caso, esta sensible. – Dijo Kerberos mientras apagaba la play Station. – Está en sus días femeninos.

Syaoran y Takashi estallaron en carcajadas.

- Escucha Kerberos.- Dijo Eriol parándose repentinamente y mirando fijamente a su amigo. – Si tu te indispones no es mi culpa, no tienes porque culpar a los demás sobre sus defectos. – Dijo para luego mirar a Syaoran. – Y si tienes problemas de erección y no puedes ni siquiera con una chica, tampoco es mi culpa. – Dijo el de pelo negro sonriendo triunfantemente.

- No intentes ganar cuando no sabes que decir Eriol. – Dijo Kerberos con una sonrisa.

- Yo ya gané amigo… lo digo por Meiling. – Remató Eriol levantando sus cejas en gesto arrogante.

Kerberos se volvió completamente rojo, como si fuera a estallar y le pegó una trompada a Eriol.

- No te metas en lo que no te importa idiota. – Le dijo mientras se metía dentro del baño. – ¡Y no me gusta la retardada de Meiling!

- Actúa así porque le gusta. – Dijo Eriol en voz baja, tocándose en el leve golpe que Kerberos le dio. – Lo conozco bien.

- ¿Tú dices que a Kero le gusta Meiling¿Mi prima Meiling? – Preguntó el castaño comenzando a reírse desaforadamente.

- Es imposible, se odian. – Dijo Takashi. – Mas que Sakura y Syaoran al principio…

- ¿Y que paso con Sakura y Syaoran? Ahora se aman. – Dijo Eriol. – Porque es una ley, polos opuestos, se atraen.

- ¡Yo no odio a la tarada de Meiling! – Gritó Kerberos desde el baño. -¡La detesto!

OoOoOoOoOoO

- ¡¡Es un idiota, no lo puedo ni siquiera ver… - Dijo una chica de cabellos negros mientras daba vueltas histérica en su habitación!!

Sakura, quien estaba ordenando sus cosas levantó la mirada y le sonrió dulcemente.

- Kero es un buen chico… solo que no se comprenden ustedes dos. – Dijo mientras cerraba la puerta de su placard.

- ¿Buen chico¡Ni siquiera fue capaz de invitarme a su fiesta sabiendo que todo el colegio va a ir!

- Eso fue porque le vives haciendo la contra Mei… - Dijo la castaña mientras se sacaba la ropa para ponerse el pijama.

- De todos modos, lo odio. – Dijo Meiling.

- Pero vas a ir a su fiesta…. ¿verdad? – Preguntó la amatista mientras cerraba un libro que estaba leyendo.

- Si no me queda otra….

- Iremos todas, lo mejor será que vengas aunque sea en la casa de tu peor enemigo. – Dijo Sakura tocándose la cadenita con la "S" que llevaba en el cuello.

Mei entró en el baño a cepillarse los dientes antes de ponerse su pijama y meterse en la cama a dormir.

- Hasta mañana chicas. – Dijo mientras apagaba la luz de su mesita de noche.

- Hasta mañana Mei. – Respondieron Sakura, Tomoyo y Chiharu, quien se mantenía al margen de la conversación.

Diez minutos después entró Rika a la habitación, que vino con una cara pobre… que ni les hablo a las chicas, entró en el baño y enseguida se metió en su cama a dormir.
Sakura y Tomoyo prefirieron no molestarla, al menos hasta el día siguiente.
Chiharu también se despidió de ellas y se acostó a dormir.
Finalmente, Tomoyo se cansó también y apoyó su cabeza en la almohada quedado profundamente dormida.
Solo quedó Sakura, quien aún no tenía sueño. Se iluminaba solamente con la lamparita de su mesa de noche mientras escribía… se sentía tan bien escribiendo, descargando sus sentimientos y emociones… ya se estaba pareciendo a Tomoyo… cada vez era peor.
Ahora estaba más convencida que nunca, Syaoran era su otra mitad, era su media naranja, era todo para ella. Ja. Hasta parecía Tomoyo describiendo a Eriol cuando estaban de novios… que bajo había caído… obviamente era un chiste, un chiste del que solo ella sonreía… nadie la escuchaba, solo ella misma dentro de su cabeza.
Sonrió levemente. Como adoraba a su Syaoran… era tan especial, tan único, tan él, tan Syaoran… con él al lado nada le hacía falta, no necesitaba nada, lo amaba… ¿realmente lo amaba¿Qué lo hacía tan especial? Si, seguramente eso era amor. Era un sentimiento que nunca antes había sentido con nadie, ni le había dado la posibilidad a alguien para sentir eso… solo con él.
Simplemente Syaoran hablaba y bastaba para que a ella se le pusieran los pelos de punta y los sentidos se aflojaran formando uno solo que solo reaccionaba hacia Syaoran… realmente la volvía estúpida ese chico… entonces… si amaba a Syaoran Li. Él era el elegido por su corazón y su mente para amar.

¿Cómo podía amarla tanto?
Nunca le había pasado algo así. La adoraba, esos ojos verdes, su sonrisa, su voz, su todo era el mundo para él.
Pensar que se acercó a ella solo por curiosidad, solo para conocer a la chica "mas fría" del colegio, solo para ver si era verdad lo que decían de ella… pero ese carácter tan especial fue lo que lo enamoró, esa sonrisa fue la que lo encandiló… aunque a decir verdad se sintió atraído por ella desde aquella vez que chocaron en la esquina de las escaleras.
Si tan solo… si tan solo pudiera sacarse a Yukiko de encima y ser solo de Sakura, vivir solo para ella sin nadie que lo estuviera presionando por detrás… si tan solo pudiera vivir tranquilo.
Pero no le importaba tener que sacrificar lo que tuviera que sacrificar por Sakura… solo le importaba ella y que estuviera feliz, sin importarlas circunstancias ni a quien tuviera que matar… aunque eso ya lo había demostrado esa misma tarde, claro…
Lo único importante de todo eso, era que realmente amaba a Sakura como nunca espero amar a ninguna mujer… porque eso era Sakura, ya no era una niña, era una mujer.

A la mañana siguiente, lamentablemente, les tocaba matemáticas las primeras dos horas, y lo peor era que la profesora los estaba preparando para la prueba final del cuatrimestre, y Sakura, como siempre, no entendía nada, y estaba mas perdida que turco en la neblina.

- Muy bien, terminó la hora, espero que estudien para el examen que es en dos semanas. – Dijo la profesora. – Hasta el lunes que viene.

- Hasta el lunes profesora. – Respondieron todos a coro.

Sakura suspiró. Necesitaría nuevamente la ayuda de Syaoran si lo que pretendía era terminar el secundario sin arrastrar matemáticas por el resto de sus días….

- Buenos días, hermosa. – Dijo una voz masculina sacándola de sus pensamientos.

- Syao. – Dijo con una sonrisa antes de besarlo en los labios.

- Disculpa no poder haberte saludado esta mañana, pero no te vi y en las clases de matemáticas se complica bastante. – Dijo sacando una flor de vaya uno a saber donde y dándosela a su novia.

- Gracias. – Dijo Sakura con una sonrisa encantadora mientras tomaba la flor y la olía para comprobar su aroma. – Es hermosa.

- No tanto como tú. – Le respondió Syaoran mientras se sentaba en la mesa del asiento de Sakura y la tomaba de la cintura para besarla.

- Si no quieren que la directora Makeshi les ponga una suspensión, por su propio bien les diría que dejaran de besarse. – Dijo una voz a sus espaldas.

- Tomoyo… -.- - Dijeron ambos castaños con una gotita en la cabeza mientras se separaban gracias a la interrupción de la amatista.

La chica de pelo negro sonrió y tomo asiento cuando el profesor de historia ingresaba dentro del salón.
Syaoran regresó a su asiento y Sakura se sentó como la gente en su asiento.

- Buenos días alumnos. – Dijo el hombre mientras dejaba sus cuadernos en la mesa que le correspondía a los profesores.

- Buenos días profesor.

- Bien, antes de comenzar con la clase del día de hoy, quería anunciarles que he hablado con los directivos de la institución para proponer una salida didáctica, o mejor dicho, un viaje didáctico a Roma, donde pasaremos una semana visitando los diferentes lugares del lugar y adquiriendo conocimientos culturales…

Varios murmullos se escucharon entre los alumnos, entre ellos la exclamación de Tomoyo, ya que adoraba todo lo que tenía que ver con Italia, y la historia del imperio Romano. También Sakura se emocionó y cuchicheo contenta sobre la idea, con Chiharu y Rika.

- Obviamente, esto se realizará en algún tiempo a futuro, como un mes o quizás dos, todo depende de las ordenes que me den…

Sakura sonrió, podía apostar lo que fuera que aunque tuvieran que esperar un mes, dos meses o un año, Tomoyo seguiría igual de emocionada como hasta ese entonces.

- Y quizás también salga un viaje hacia China, Hong Kong, pero eso lo veremos luego… aunque me encantaría hacerlo, tienen una enrome cultura y una muy interesante historia.

Sakura sonrió, casualmente su novio era de Hong Kong. Furtivamente, le echó una mirada a Syaoran…. Pero se decepcionó bastante al ver la cara de terror que tenía en ese momento el ambarino. Los ojos desorbitados, la boca torcida y el rostro duro como una piedra… ese no era el rostro normal de su novio… aunque por más cara rara que pusiera nunca dejaría de ser atractivo… ¿pero que le pasaría para poner esa cara al tocar su país natal?
Esta bien que nunca le gustó hablar de su familia, ni nada, pero tampoco para ser tan exagerado… ¿o si?
Miró luego a Meiling, quien no tenía la cara distorsionada como la de Syaoran, pero aún así, lo miraba de reojo como esperando a que dijera o le pasara algo.
Por suerte, el timbre del receso sonó y nadie volvió a tocar el tema, todo estaba igual, como si no hubiera pasado nada.

En un abrir y cerrar de ojos se pasó esa semana, llegando finalmente la tan esperada fiesta de Kerberos.
En ese preciso momento, Sakura, Tomoyo, Chiharu, Rika y Meiling se cambiaban en sus respectivas habitaciones prestándose la ropa y pidiendo opiniones.
La primera en terminar de vestirse fue Rika, a quien ya se le comenzaba a notar bastante el vientre abultado, aunque lo escondía muy bien, al menos nadie se había dado cuenta hasta el momento y si sus amigas no lo supieran, quizás no se hubieran dado cuenta tampoco, como mucho, hubieran pensado que aumentó varios Kilos.

- ¿Cómo me veo? – Preguntó la castaña de cabellos cortos hasta el hombro, con unos leves rulitos.

- Preciosa Rika. – Dijo Sakura con una sonrisa seguida de la aceptación de sus otras tres amigas.

Ella vestía una blusa de tirantes holgada que no remarcaba nada de su cuerpo, color turquesa con un pronunciado escote, la verdad, el embarazo hizo maravillas de sus pequeños pechos. Abajo llevaba un jean ajustado con un cinturón negro ancho y unas sandalias blancas.
Sakura, por otra parte, estaba bastante indecisa, hasta que se decidió por un top rosa que dejaba apenas un ancho de dos dedos de panza al aire libre y una pollera negra a tablas bastante corta que dejaba a vista plena sus bien torneadas piernas.

- Oye Sak… ¿no tienes otro top parecido a ese? – Preguntó Tomoyo mientras revolvía entre sus cosas viendo que podía ponerse.

- Claro, toma. – Dijo Sakura tirándole un top idéntico al de ella pero en color celeste.

- Me salvaste la vida. – Dijo Tomoyo poniéndoselo junto con un jean que le hacía un trasero perfecto a los ojos de Sakura, y dejando a plena vista su tatuaje de la espalda.

Chiharu por otro lado, se puso una blusa abierta completamente, excepto un hilo que se enroscaba en tres agujeros que estaban justo a la altura de su pecho color rojo, y con la mitad de la espalda descubierta y dos tirantes que se ataban al cuello acompañados de una pollera negra como la de Sakura, pero sin tablas, completamente lisa con unas tachas de decoración.

- Wow… si que se le caerá la baba a Takashi cuando te vea. – Dijo Sakura poniéndose unos aros negros.

- Ah claro, porque a Syaoran no ¿eh? – Dijo Chiharu haciendo sonrojar a la castaña.

- Nunca me imaginé que sería Li quien sacara a la Sakura que todas conocimos a los once años. – Dijo Rika sonriendo.

- Nadie lo imaginó Rika. – Dijo Tomoyo.

- Ni yo. – Remató Sakura.

Todas estallaron en carcajadas mientras se terminaban de alistar para la fiesta en lo de Kerberos.

- ¿Sus novios vendrán por ustedes¿No nos podrán alcanzar a nosotras también? – Preguntó Rika.

- No lo creo Rika… - Respondió Chiharu.

- Tanto Syaoran y Takashi, como Eriol y Spinelsun, se encontraban en la casa de Kero mas temprano para no se que cosa. – Completó Sakura.

- ¿Eriol y Spinel? – Preguntó Tomoyo abriendo enormemente los ojos.

- No te preocupes, estando Syaoran y Kero no creo que nada le pase a tu preciado Eriol. – Dijo Sakura mirándola de costado esperando a que dijera algo.

- ¡No me preocupaba por el idiota de Eriol! Me preocupaba por Spinel. – Gritó furiosa Tomoyo. – Además, Eriol es el escandaloso, Spinel es un caballerito ingles…

- Lo mismo decías de Eriol Tommy. – Dijo Sakura. Chiharu, Rika y Mei estallaron en risas.

- Oh, por dios ¡cállense! – Dijo enojada Tomoyo mientras se ponía maquillaje.

Mientras tanto, en la casa de Kerberos, los chicos se terminaban de cambiar mientras el anfitrión terminaba de preparar todo.

- ¡Apúrense manga de inadaptados! – Gritó furioso un chico de cabello negro mientras golpeaba la puerta del baño. - ¿Se están tocando entre todos que no salen mas¡Yo también necesito el baño!

- Eriol… tienes tres baños más. – Dijo Kerberos mientras se acercaba con una botella de frisé.

- Están ocupados también. – Dijo el chico mientras ojeaba la botella que traía su amigo. – Vaya… si empezamos así, creo que al menos el alcohol va a estar bueno. – Dijo intentando tomar la botella, pero Kerberos se lo impidió.

- Espera hasta la fiesta.

- ¿Es que acaso no vamos a hacer previa?

- En tu cabeza va a haber previa Eriol. – Dijo Kerberos. – No quiero ebrios antes de la una.

Eriol iba a protestar, pero la puerta se abrió de un golpe haciendo que tres chicos salieran del baño mientras se terminaban de vestir y uno de secarse el pelo con una toalla.

- Ya era hora. – Dijo Eriol entrando como un correcaminos dentro del baño.

- ¿Y a este que le pasa? – Preguntó el castaño mientras se abrochaba una camisa verde oscuro sport.

- No se… - Dijo Spinelsun mientras miraba por donde se había metido Eriol.

- Oye Spinel, entiendo que no se lleven bien… pero al menos inténtenlo por esta noche. – Dijo Syaoran golpeando el hombro del chico de cabellos negros.

- Es que….

- Si, ya se que cuando una chica está en el medio es complicado, pero al menos intenten llevarse bien… y cuando estés con Tomoyo no estés frente a él. – Dijo Kerberos con una sonrisa.

En ese momento, el timbre sonó. Los invitados habían empezado a llegar.

- ¡Dale Rika! - Gritó Sakura mientras tomaba su bolso. - ¡Se nos hará tarde!

- Ya voy, ya voy. – Gritó desde el baño.

Los chicos finalmente terminaron de ordenar todo junto a los primeros invitados que llegaron esa noche.

- Bueno… a ver quien se queda esta noche con Tomoyo. – Dijo Eriol a Syaoran.

- Dios mio… él es el novio… - Dijo el castaño achinando los ojos.

- Lo se, pero yo soy el amor de ella.

- ¿Estas seguro?

- Completamente. – Dijo Eriol agrandando su sonrisa.

- Si tú lo dices… - Dijo Syaoran en un suspiro.

Ya eran bastantes los que estaban en la casa de Kerberos, algunos en la pileta, otros dentro del living disfrutando de tragos, o simplemente hablando y otros bailando en lo que intentaron hacer "una pista de baile".

En ese momento, el fuerte timbre de la casa de Kero sonó, por lo cual atendió apretando el botón que daba paso al interior de la casa.

- No se porque demonios acepté venir acá. – Dijo Meiling revoleando los ojos.

- Vamos Mei, ponle onda. – Dijo Sakura palmeándole el hombro.

- Eso intento pero… con solo pensar que es territorio del idiota de Kerberos se me pone la piel de gallina… del espanto.

- Claro…- Dijo Tomoyo con una sonrisita.

- Oye… - Dijo Meiling achinando los ojos. - ¿Qué fue ese claro?

-Solo una acotación.

- Si, mas te vale… - Dijo la morocha.

Entraron finalmente a lo que era el living de la casa de Kero. Estaba bastante lleno, aunque no habían llegado todos aún. Incluso había gente que Sakura no tenía registrada del colegio.

- ¡Sakura! – Gritó el dueño de casa.

- Kero. – Dijo Sakura abrazando a su amigo amistosamente.

- ¡Tomoyo! – Volvió a gritar.

- Kerberos. –Dijo Tomoyo saludando a su amigo. – Dios mio, ya hueles a alcohol.

- Por favor, no exageres, no tomé casi nada, sino anda a fijarte el estado de Eriol, Takashi y Syaoran. – Dijo Kerberos echándose a reír.

- Dios mío… - Dijo Sakura agarrándose la sien. – Esto va a ser el circo de Eriol como en todas las fiestas…

- Solo que en esta, tiene al borracho de mi primo como acompañante… - Completó Meiling.

- ¿Syaoran es de tomar?

- No muy seguido, solo en las fiestas… pero cuando lo hace… lo hace. – Dijo Meiling suspirando.

- ¡Pero no amargues chiquilla! – Gritó Kero mirando a Meiling. – Disfruta vos también.

- Oh por dios… si que está en pedo… - Dijo Sakura riendo.

Kerberos las condujo hasta donde estaba el grupo de su división de colegio en el living, sentados en los grandes sillones de Kero.
Sakura inmediatamente divisó a Syaoran, quien conversaba con Takashi sobre vaya a saber uno que temas… solo sabía que Takashi se destornillaba de la risa apoyado en la barra que habían armado los chicos para la fiesta.
Se paró y comenzó a caminar seductoramente hacia donde su novio estaba.

- Buenas noches. – Dijo apoyándose provocativamente sobre la barra.

- ¡Opa! Buenas noches, hermosa. – Dijo el castaño tomando a su novia de la cintura para darle un beso. Pero Sakura lo alejó al sentir su aliento a alcohol.

- ¡Syaoran estás ebrio! – Exclamó la castaña.

- Aún no he comenzado a tomar. – Dijo Syaoran. – Esto recién empieza.

- Dios mío… si esto recién empieza no se como va a terminar.

- No seas exagerada Sakura, toma. – Dijo el castaño dándole una botella de champagne.

- No quiero Champagne… me hace mal. – Dijo la castaña alzando una ceja. – Alcánzame un balde de Daikiri.

- ¡Y después el borracho soy yo! – Se quejó el castaño pasándole el balde a Sakura.

- ¿Me sostienes los pies? – Preguntó la castaña a Syaoran mirándolo desafiantemente.

- Claro preciosa.

Sakura apoyó el balde en el suelo e hizo una vertical sobre él embocando su boca en el sorbete que este tenía mientras Syaoran le atajaba los pies para que no cayera.
De repente, ambos se vieron rodeados de gente que los miraba entretenidos.

- ¡Fondo¡Fondo¡Fondo, Sakura, Fondo! – Se escuchaban los gritos de los chicos que los rodeaban.

Meiling miró a Tomoyo, quien le respondió la mirada y se acercaron a la ronda para ver que era lo que Sakura estaba haciendo y ahí la vieron, haciendo la vertical.

- Dios… ¿sabes como le va a pegar eso? – Dijo Meiling cruzándose de brazos.

- Espero que no, porque nunca la viste a Sakura borracha… - Dijo Tomoyo.

Cuando Sakura no aguantó más, bajó y apoyó los pies en el suelo. Se levantó y sintió como todo le daba vueltas y perdía el equilibrio… pero alguien la sostuvo.

- Gracias. – Dijo con una sonrisa.

- De nada. – Dijo una voz masculina rozando su oído.

- ¡Syaoran, no hagas eso que me haces perder la cordura! – Exclamó la chica, quien ya no tenía mucha noción sobre lo que pasaba a su alrededor.

- No fue mi intención. – Dijo el castaño tomándola de la cintura. – Ahora vamos a sentarnos, no estás nada bien.

- Estoy perfectamente…

- Si Sakura, claro. – Dijo Syaoran riendo mientras la llevaba a sentarse.

Meiling y Tomoyo los siguieron, no sin antes buscarse cada una un vaso de speed con vodka.
Spinelsun enseguida encontró a Tomoyo y la abrazó… pero miraba constantemente a todos lados, como buscando a alguien.
Takashi había desparecido con Chiharu. Seguramente andarían por una de las habitaciones de la casa de Kerberos, que para algo estaban.
Mientras tanto Rika, que no podía tomar alcohol bajo ninguna circunstancia, estaba hablando con un grupo de chicas de tercero.
Sakura estaba sentada sobre Syaoran mientras lo besaba apasionadamente causando la risa en Meiling quien los miraba divertida mientras terminaba de dar el último sorbo de su speed con vodka. Cuando el beso entre Sakura y Syaoran iba subiendo de tono, decidió ir a otro lado a buscar otro trago. Pasó por un grupo de chicos que estaban fumando marihuana y llegó al intento de barra del idiota de Kerberos, como ella solía llamarlo.
De repente vio que alguien sacaba a dos personas de la casa a patadas y cerraba la puerta tras él. Entre la oscuridad, el humo y las luces titilantes, no sabía de quien se trataba. Solo vio que se iba acercando a ella y no sabía si eso era bueno.

- Así que tomando chiquilla. – Dijo finalmente cuando se acercó y Meiling pudo distinguir quien era.

- Ah, eres tu Kerberos. – Dijo Meiling siguiendo tomando de su Ron.

- Si… soy yo… algún problema. – Dijo con la voz bastante distorsionada.

- Dios mío… estas ebrio Kerberos. – Dijo Meiling intentando sostener al chico que se tambaleaba. – Mejor ven a sentarte.

- No. No quiero. – Dijo el chico intentando alejar a la morocha de él.

- Como quieras… - Dijo Meiling volviendo a tomar de su vaso con ron. – ¿A quien sacaste recién de tu casa? – Preguntó Meiling con curiosidad.

- A dos idiotas que vomitaron en la pileta. – Dijo Kerberos con una sonrisa perdida. Son idiotas… - Dijo Kerberos… nunca entendí la gente que vomita después de tomar alcohol. No saben cuales son sus límites.

- Y creo que tu tampoco Kerberos, estás muy tomado… - Dijo Meiling.

- No sabes nada chiquilla… algún día madurarás y entenderás.

- Ya hablas sin sentido…

- No, no hablo sin sentido… digo, tu no sabes nada de mi vida y guzgas las cosas que hago sin saber nada. – Dijo el rubio bajándose de una un vaso de jerez.

- Escucha Kerberos, mejor deja de tomar ¿si?

- ¡Demonios, no eres nadie para darme órdenes! – Gritó apoyándose contra la barra y atajándose la cabeza.

Meiling revoleó los ojos y lo abrazó mientras intentaba conducirlo a un lugar mas aparte, para que tomara aire y se le pasara.

- Dios mío… te pareces mucho a Syaoran. – Dijo Meiling mientras entraba en la primera habitación que vio disponible al doblar en un pasillo.

- No me parezco en nada a ese chiquillo que me sacó a mi Sakurita. – Dijo Kerberos mientras sentía que era sentado en un sillón bastante cómodo.

Meiling revoleó los ojos mientras sentaba a Kerberos en un sillón que estaba del otro lado de un escritorio de madera oscura. En lo que parecía ser un estudio. Si… de todas las habitaciones de la casa, Meiling metió a Kerberos en el estudio de su padre… por lo que podía distinguir.

Mientras tanto, Tomoyo se encontraba bailando con Spinelsun, cuando de repente sintió un tirón en el hombro.

- ¡Diablos! – Exclamó Spinelsun al ver con la brusquedad con la que su novia fue dada vuelta. - ¿Qué demonios haces?

- ¡Déjala! Ella es mía. – Dijo una voz que no parecía muy conciente que digamos…

- Dios mío Eriol, estás completamente ebrio.

- No estoy ebrioo Tomoyo. – Dijo Eriol tambaleándose un poco mientras intentaba aferrarse de la cintura de Tomoyo.

Ella al ver que no podía hacer nada, intentó darle aire a Eriol, cuando él le dio un beso en los labios encendiendo la cólera de Spinelsun.

- ¡Eriol! – Gritó Tomoyo.

Pero su grito no se escuchó, ya que el gritó de terror de la gente que los rodeaba lo apagó. Spinelsun había pegado a Eriol una trompada en la cara y ahora ambos se encontraban tirados en el suelo golpeándose… o mejor dicho, Spinelsun golpeaba a Eriol, porque en el estado que este se encontraba, no podía ni siquiera ponerse en pie.

- ¡Diablos Spinelsun déjalo! – Gritó la amatista, pero ni caso le hizo el morocho, que siguió golpeando a Eriol. - ¡Ayuden a Eriol por dios! – Gritó Tomoyo.

En seguida unos chicos intentaron separarlos, pero fue absolutamente en vano. Spinelsun estaba totalmente sacado.
Syaoran y Sakura, que seguían besándose desaforadamente en el sillón escucharon los gritos y las súplicas de ayuda de Tomoyo, las cuales se escuchaban más allá de la música y fueron a ver que pasaba. Apenas se hicieron un hueco entre la gente, pudieron ver como Eriol era golpeado por los puños de Spinelsun e intentaba defenderse de una manera torpe y sin efecto.

- ¡Basta Spinelsun! – Gritó Syaoran atajándolo con sorprendente fuerza por los hombros. - ¿Dónde mierda están Kerberos y Yamazaki? – Preguntó en voz alta mientras otros dos chicos lo iban a ayudar.

Sakura los buscó con la mirada, pero ni rastro de Yamazaki ni de Kerberos.
Finalmente, sacaron a Spinelsun de encima de Eriol, y ahora era tranquilizado por Syaoran quien le preguntaba que había pasado mientras Tomoyo miraba los golpes de Eriol.

- Sakura, ayúdame, llevémoslo al baño. – Dijo Tomoyo mientras con Sakura ponían los brazos del morocho en sus hombros y lo arrastraban hasta el baño, dónde abrieron la puerta de un golpe y sacaron a una pareja que estaba teniendo sexo en el baño que se habían metido.

- Por dios Eriol… debes aprender a controlarte. – Dijo Sakura mientras buscaba un algodón y alcohol.

Eriol gruñó algo mientras se dejaba sentar por Tomoyo en el borde del inodoro apoyando la espalda contra la pared.

- Dios mío… te destruyó. – Dijo Tomoyo mientras le corría delicadamente con su mano, los mechones negros que caían sobre los moretones.

- Aquí tienes Tomoyo. – Dijo Sakura pasándole un algodón con alcohol.

- Escucha Eriol, te va a doler… pero luego te sentirás mejor. – Dijo la amatista mientras le apoyaba el algodón con alcohol en los golpes.

- ¡Mierda! – Gritó el morocho abriendo por fin los ojos. – Tomoyo. – Dijo aún con la voz algo retorcida por el alcohol.

- Al fin reaccionas. – Dijo Sakura mientras lo miraba con desprecio. – No entiendo aún como Tomoyo se preocupa por ti.

- Tú también lo haces Sakura, muy en el fondo. – Dijo Tomoyo con una semisonrisa.

Sakura revoleó los ojos y salió dando un portazo para luego volver a abrir la puerta.

- Te mereces todo lo que te pasa Hiraguizawa. – Dijo antes de volver a cerrarla y salir a buscar a Kerberos.

Tomoyo se quedó dentro del baño con Eriol intentando desinflamar los moretones y el labio partido del que chorreaba un hilito de sangre.
Eriol miraba fijamente la puerta por la que había salido Sakura.

- No te preocupes. – Dijo Tomoyo sonriéndole tiernamente. – Sabes que no es cierto lo que te dice, se preocupa tanto por ti que fue a frenar junto con Syaoran a Spinelsun.

- Yo podía defenderme solo. – Dijo desviando la mirada.

- Si, claro. – Contestó la amatista mientras mojaba otro algodón en alcohol.

Mientras tanto, Sakura iba caminando por el pasillo buscando a Kerberos interrumpiendo en cada habitación y pidiendo perdón al notar que no estaba en ninguna de ellas…

- ¿Por qué nunca lo encuentro cuando lo necesito?

Meiling y Kerberos, por su parte, seguían hablando de sus vidas de niño… por lo visto ambos eran un poco mas tolerables cuando estaban bajo los efectos del alcohol.

- Así que no te gusta Sakura. – Dijo Meiling dando otro sorbo a un vaso de coñac que había en un barcito del escritorio del padre de Kerberos.

- No, no me gusta y nunca me gustó… pero siempre fui como su hermano, la cuido desde pequeña y la conozco como nadie, si no me equivoco, mas que su familia. – Dijo Kerberos con una sonrisa ida.

- Mph…. Ya veo… siempre pensé que le tenías envidia a mi primo por salir con ella…

Si, hasta yo pensé que estaba enamorado de ella hace algún tiempo… pero luego me di cuenta que era solo un amor de hermanos.

- ¿Y porque dices que Syaoran te sacó a Sakura? – Preguntó la morocha de ojos rubíes.

- Es simple… Sakura antes me contaba todo a mí y éramos inseparables, vivíamos juntos… y ahora como ella está de novia con Syaoran, no es como antes… de todos modos no me molesta, Syaoran es lo mejor que puede tener Sakura como novio… ella es una chica muy especial.

- Que raro… creí que te caía mal mi primo.

- No, es un buen chico… siempre y en cuanto no haga sufrir a Sakura.

¿Y en tu vida hay alguna chica Kerberos? -Preguntó Meiling.

- La había… hace mucho tiempo… pero se fue con mi hermano….

- ¿Con tu hermano?

- Así es… con mi hermano… con quien no me hablo hace varios largos años…

- ¿Y eso porque?

- Por aquella chica…

- Me parece un poco tonto… dejar el amor de un hermano por el amor de una mujer… - Dijo Meiling suspirando.

- Es bastante tonto… ahora que se me pasó lo que sentía por ella…

- ¿Se te pasó¿Y se puede saber porque? – Preguntó Meiling mirando fijamente con sus ojos rubíes a los ojos dorados de Kerberos.

- Porque me gusta otra mujer. – Dijo Kerberos suspirando.

- ¿Y quien es?

- No creo que quieras saberlo. – Dijo Kerberos con una sonrisa torcida.

- Si quiero. – Dijo Meiling. - ¿Es Tomoyo¿O acaso Sakura? – Preguntó nuevamente.

¡Si que eres terca mujer! Ya te expliqué que no me gusta Sakura. – Dijo el chico de cabellos rubios mientras se levantaba intentando no tambalearse y se sentaba en la alfombra de la habitación alcanzando la misma altura que Meiling. – No es Sakura la mujer que me gusta… ni Tomoyo.

- ¿Ah no? – Preguntó la chica antes de darle el último trago que dejó seca la botella de coñac.

- No. – Dijo Kerberos disminuyendo la distancia entre ambos rostros.

- ¿Entonces quien…?

Pero Meiling no pudo terminar de preguntar ya que sus labios fueron tapados por la boca de Kerberos, quien al principio simplemente apoyó los labios en los de ella… pero el alcohol lo hizo avanzar mas… y mas… hasta desear morder esos labios carnosos que estaban apoyados en los de él. Así que abrió la boca exigiendo aún más. Meiling al principio se resistía, pero luego no aguantó más y respondió perfectamente a ese beso.

Sakura seguía buscando insistentemente a Kerberos, necesitaba que pusiera a Spinelsun en su lugar… o que al menos ayudara con algo a Eriol…
Ya cuando había interrumpido al menos cinco parejas en cinco diferentes cuartos se dio por vencida y decidió ir al último. Si, bien… en las películas siempre es en el último donde se encuentra lo que se está buscando.
Lentamente abrió la puerta de la habitación, digo, lo hizo lentamente porque ya le habían tirado almohadas e incluso un cenicero que esquivó cerrando la puerta justo a tiempo.
No podía creer lo que estaba viendo. Ahí, frente a sus ojos, las dos personas que menos se imaginaba ver juntas tiradas en el suelo, uno arriba de la otra, besándose apasionadamente. No, no… seguramente era obra del alcohol.
Cerró sus ojos y los volvió a abrir para encontrarse con la misma escena… esto si era muy raro… demasiado raro para el gusto de Sakura Kinomoto. Pero en el fondo se alegraba, ya era hora que Kero encontrara a alguien con quien estar y quizás así perdonara de una buena vez a su hermano.
Cerró nuevamente la puerta con sumo cuidado para que ninguno de los dos se percatara de su presencia y caminó por el pasillo. Al menos si encontraba a Syaoran tendría a alguien que pudiera llevar a Eriol a su casa.
Llegó finalmente y buscó a Syaoran en el living, donde estaban todos bailando, tomando, fumando y consumiendo…
Buscó con su ambarina mirada entre la multitud, pero no lo vió, hasta que notó su cabello castaño revuelto en medio de la pista.
Como no quería meterse, decidió acercarse hasta que el la viera… pero lamentablemente no la vio antes de que ella lo viera a él.
Sus orbes esmeraldas se abrieron de par en par sin poder dar crédito a lo que veía… ahí estaba él, su novio agarrando de las caderas a una chica de cabello rojo y ojos azules mientras ella meneaba apoyando su trasero en la parte sensible del chico.

Syaoran estaba bastante tomado, y esa chica que bailaba con él lo provocaba bastante, ya desde hacía un rato… desde que Sakura se había ido con Tomoyo y Eriol y el buscaba a Kerberos… pero esa chica llegó y se puso a bailar con el mientras le daba otros tragos más.
"¡Dios, como movía el trasero esa perra!" Pensaba el castaño mientras la chica meneaba al lado de él provocándolo. Sus manos tomaron su cadera y ella se acercó a él sin quejarse, es más, con una sonrisa.
Syaoran sonrió también y se dejó llevar por la música.
Luego la chica giró quedando cara a cara con Syaoran y condujo con sus manos, las manos del chico hacia su redondo trasero.
"Oh Dios" Pensó el chico por dentro mientras la chica se movía al ritmo de la música y las hormonas comenzaban a hacer estragos en él…

- ¿Te parece ir a un lugar más íntimo? – Preguntó la chica en el oído de Syaoran y luego le mordió suavemente el lóbulo de la oreja.

- Mph… demonios… tengo novia. – Dijo Syaoran intentando controlarse.

- Oh vamos, ni se dará cuenta. – Dijo la chica con una sonrisa pícara. – Ya sabes como es esto, aún no estás casado.

- Si pero….

- Dale, vamos.

- No. Yo amo a mi novia.

- No te estoy pidiendo que dejes de amarla. – Dijo la chica acercándose peligrosamente a él. – Simplemente que la pases bien un rato.

No sabía porque, pero la actitud de ella le hacía acordar a Yukiko Makoto.

- Dale. – Volvió a insistir.

- Te dije que no. – Dijo Syaoran poniéndose duro.

La chica sonrió y de un rápido movimiento besó en los labios a Syaoran apoyando su cuerpo totalmente en él, como devorándoselo.


Hola!
como ven, no me demoré mucho con esta actualización porque tuve tiempo libre )
bastante esta semana.

AHORA, TENGO Q HACER UN RECLAMO: QUE PASÓ CON EL CAPÍTULO
ANTERIOR? LES DEJÓ DE GUSTAR EL FIC? porque recibí poquísimos reviews
comparados con los que me mandaban antes (
Si empeoré con mi manera de escribir me gustaría que me lo hicieran saber
y si quieren sacar esta historia por ser monótona, larga y aburrida también tienen
que hacermelo saber. Y les digo lo de larga, porque les aseguro que todabía FALTA
para terminar...

bueno, en fin... a pesar de haber recibido poquitos reviews en el capítulo anterior,
muchísimas gracias por hacerme siempre el aguante ) jejejje y por estar ahí cuando
necesito apoyo en mis fanfics ).

Bueno, eso es todo, lo hago cortito porque son las 3 de la mañana y me estoy cayendo
a pedazos... pero como tenía el capítulo listo para subir, decidí subirlo )

Ahora sí, los adelantos del capítulo que sigue:
- Tommy… ¿Cómo está?
- Mei…
- Ya veo…
- Me recuerda a Syaoran. Cuando vivíamos juntos en Hong Kong y lo tenía que cuidar por noches enteras mientras…
- ¡No nombres al imbécil de tu primo en este momento!
- Se que tienes razones para estar enojada con él pero…
- Pero nada, Sakura lo ama… y él le destrozó el corazón… lo se. Sakura ya no se drogaba más y si por su causa vuelve a hacerlo… va a ver de lo que soy capaz…
- Él está muy arrepentido…
No me consuela eso. Ya no me consuela

AAAAAAAAH¿Que pasó acá?
creo que es más que obvio, pero de todos modos... esperen al siguiente capítulo,
se pondrá interesante y uno de los protagonistas mas importantes entrará al juego
ahora... si, si, si... el asesino de la madre de Sakura va a entrar al colegio y entablar
una relación con la castaña... pero... :o :o SIIII SOY MALA, GUANTENSE! (eso
les pasa por no dejarme reviews! MUAAAAAAAAAAJA!
chau chau
Y muchas gracias por todo.
un beso enorme...

"Los besos no son contratos y los regalos no son promesas"
Jorge Luis Borges...