¡¡Hola, Hola!!

Bien, otra vez me tarde un buen en subir un capitulo, que chafa soy, pero bueno, es que no sabia si poner varias cosas en este o en el siguinte capitulo, asi que tenia una confusión mental, jajaja.

Es un poco largo, creo que el mas largo que he escrito en esta historia, pero espero que sea de su agrado...

Capitulo 16. Soy mejor que él

En medio de la galaxia, a millones y millones de kilómetros del Planeta Chikyuu, una nave comandada por Lord Frezeer, el mismo que se había proclamado señor del universo, se dirigía al pequeño planeta azul para apoderarse de las esferas del dragón. No existía ser que lo superara en fuerza o maldad, porque él mismo se había encargado de eso, incluso hubo un tiempo que temió una vieja profecía de un planeta llamado Vegetasei

Un Saiyajin, obtendría algún día el poder suficiente para acabar con cualquier ser vivo del universo. Pero él, el gran Frezeer, había encontrado la solución perfecta para esa tonta molestia.

Acabar con el planeta entero.

Por años, dedico parte de su valioso tiempo en exterminar a cada uno de los Saiyajin, cada tropa que había sido mandada a otro planeta para conquistarlo fue informada de un nuevo objetivo, presentarse ante Frezeer. Los Saiyajin, ignorantes de los planes oscuros del Lord, acudían sin dudarlo. Cada tropa, cada pueblo, ciudad e incluso el planeta entero sufrió el mismo destino, la aniquilación. Para fines meramente retorcidos, forzó al rey Saiyajin a ver su tan oscura obra y no solo eso, ordeno a Zabon, unos de sus más fieles súbditos que aniquilaría al príncipe heredero, todo esto, siendo informado al rey, Frezeer redujó a toda una raza a un solo miembro. Satisfecho por sus planes, torturó y asesinó al rey Vegeta. Tal y como lo había planeado. De esta forma, se aseguraba de que ningún Saiyajin pudiera superarlo.

Frezeer contemplaba el abismal infinito cuando fue informado de que su llegada al planeta azul seria en un par de días. Ya podía saborear el sabor de la inmortalidad.

Pronto el seria invencible. Y todo, gracias a unas esferas que habitaban en un patético planeta llamado Chikyuu.

Era como quitarle un dulce a un niño.

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El sentir unas sabanas posarse sobre sus hombros hizo que Bulma despertara somnolienta.

-Oh, cariño no quería levantarte…

-¿Qué…qué hora es?-preguntó con un gran bostezo

-Las siete de la mañana, espero que la película haya sido tan buena como la compañía…

-¡¡Mamá!!-recriminó la ojiazul

-Ah tesoro, yo también fui joven…-la señora Brief junto sus manos y comenzó a danzar cantarina por la sala-además, con un hombre como Vegeta, yo también dormiría así de bien

-¡¡Mamá!!

-Ah, se veían tan tiernos, me alegra que estés saliendo con el joven Vegeta, de seguro que mis nietecitos saldrán tan guapos como su padre…

-¡¡Mamá!! No digas tonterías, Vegeta y yo no estamos saliendo, solo nos quedamos dormidos viendo una película…-comento irritada la chica-por cierto, ¿Dónde está Vegeta?

-Entrenado en el jardín, ¿ya te había comentado que es muy saludable?

-Si mamá, ya lo habías dicho…-Bulma la paso y se dirigió a la cocina- ¿El desayuno está listo?

-No, ¿Qué no recuerdas que Chichi nos invito a desayunar?

-Oh, sí, lo había olvidado

-Últimamente olvidas muchas cosas hija mía, pero bueno, iré a mi recamara a prepararme para salir…-informó la rubia-tu padre nos quiere en media hora listos…

-Sí, claro…-Bulma subió a su habitación. Necesitaba ducharse y cambiarse para la fiesta. Le había costado un poco que Vegeta aceptara ir con ella y sus padres, pero al final, su mente mucho más inteligente que la del custodio había triunfado. Como siempre Vegeta terminaba por acompañarla. Esta vez le costó un poco de chantaje, incluyendo a su ex novio, a sus amigos y también la panorámica de mucha comida dispuesta para él.

Además, el custodio seguía actuando de la misma forma como cuando estaban en las oficinas de la Corporación. Hacía que las emociones de ella estuvieran al mil cuando él estaba cerca. Estuvo carca de besarla tantas veces y en todas ellas se había retirado al último momento. Kami, ya no sabía si golpearlo y tirárselo la próxima vez que volviera a jugar de esa forma con ella. Debía admitir que era excitante ver hasta dónde podía llegar, pero lo más decepciónate venia cuando él se alejaba.

Si esto seguía así, iba a volverse loca.

Cuando estuvo lista, salió de su habitación y se dirigió casi automáticamente a la de Vegeta, él ya no estaba entrenando así que supuso que había subido a darse una ducha. Cierta parte de su mente retorcida rogaba porque el custodio no hubiera terminado de ducharse.

Para su mala suerte, él estaba calzándose los zapatos cuando ella entro.

-No sé si sea mi imaginación, pero existen los modales, como tocar antes de entrar…-la saludó el pelinegro

-Vine a ver si ya estabas listo…-contestó inocentemente la chica

-Es obvio que no…-ironizó el pelinegro-no entiendo porque debo acompañarte, para mi toda esa gentuza me importa un comino

-Pero para mí es mi importante, lo sabes

-No vine desde la otra vida a comer con esos idiotas…-farfulló molesto por tener que ir

-Ah…-Bulma había aprovechado la corta charla para escurrirse en la cama y quedar atrás del custodio-¿Y por quien viniste?

Casi por inercia Vegeta cerró los ojos dejándose embriagar por un momento de las sensaciones que le provocaba la respiración del ángel en su oído

-Cuidado mujer…-amenazó el ojinegro haciendo acopio de todo su autocontrol para no darse la vuelta y hacer suya a la ojiazul en ese momento- estas pisando terreno peligroso

-¿En serio?- la voz entrecortada del custodio le dio a Bulma la osadía para seguir con su juego-¿te importaría mostrarme que tan peligroso es?

Una sonrisa de satisfacción apareció en el rostro de Vegeta, ese pequeño ángel de pelo azul estaba cayendo justo donde él quería.

Con lentitud se dio media vuelta para encararla y coronarse ganador.

-Ops, que tarde es, será mejor que bajemos, no quiero hacer esperar a papá…-y sin más Bulma salió de prisa dejando a un custodio en pleno shock.

-¡¡Maldición!!

La mujer le había hecho una mala jugada y él había caído.

-Me las pagaras mujer del demonio…-susurró con amargura. Muy a su pesar Bulma había ganado esta batalla, pero él, tenía todas las intenciones de ganar la guerra.

Cuando Bulma cerró la puerta de la habitación, se permitió soltar una sonrisa traviesa. No sabía a ciencia cierta porque había actuado de esa forma, pero la voz de Vegeta advirtiéndole de un peligro que sabia nunca llegaría había hecho latir su corazón al máximo. Con todo su ingenio logro salir antes de perderse en el mar oscuro de su mirada.

Además, si Vegeta podía ir y venir jugando con los nervios de ella, ¿por qué no hacia lo mismo que él? Era completamente valido, después de todo, ella amaba los desafíos y quería, no, deseaba que Vegeta terminara a sus pies, solo espera no ser ella la que terminara en esa posición.

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-¡¡Mira papá, esa es la casa de Goku…!!-chilló emocionada la mamá de Bulma-Vamos, de prisa que quiero ver que tanto ha crecido el pequeño Gohan…

Su esposo accedió a los pedidos de la rubia y acelero su marcha.

-Por cierto, apuesto Vegeta, ¿conoces a los demás amigos de mi hija?-preguntó con inocencia la señora Brief

-No

-Oh, es una lástima, son realmente encantadores, tal vez y hasta haces amistad con ellos…-animó la mujer

-Primero muerto…

-Vamos muchacho, no seas tan negativo…-intercedió el científico- son agradables, además, ya verás cuando conozcas a Goku y al resto de los chicos, de seguro simpatizaran de inmediato…

-Prefiero ir al infierno…-susurró con mal humor

-¡¡Vegeta…!!-amonestó la chica- ya basta, no seas tan aguafiestas, no pretendo que seas su amigo, solo trata de no sacar la guadaña y matarlos ¿entendiste?

-Mujer, entre tú y Kaioshin están fastidiándome la vida…

-Solo haz lo que te digo…

-Sí, claro…-comento con total desinterés

-¡¡Bulma, Vegeta, ya llegamos!!-gritó la rubia

-Buju, que emocionante…-ironizó el custodio con total desinterés

-Vegeta para de ser tan amargado…-reprochó la chica

-Lo haría si no hubiera venido…-susurró con total amargura

-Por favor, tú eres el rey de la amargura

-Y tú de las chifladas

-¿Me dijiste loca?

-¿Yo?...-preguntó con un evidente sarcasmo- Que va, olvidaba que estaba hablando con la más cuerda de la ciudad

-Escúchame Vegeta, mas te vale que te comportes a la altura, ¿estamos?...-el custodio solo desvió la mirada en respuesta-Bien, ahora sonríe…

El pelinegro suspiró con desgano y siguió muy a su pesar al pequeño grupo que se dirigía directo hacia una pequeña casita, que según al perecer del ojinegro, estaba en medio de la nada.

-Hola…-saludó Goku en cuanto salieron de la aeronave-que gusto que hayan venido señores Brief

-El gusto es nuestro muchacho…-respondió el viejo Brief en representación de su familia y de Vegeta

-Pero pasen, los demás los están esperando…-El de pelo alborotado se hizo a un lado para darles el paso libre- Chichi esta apunto de servir el almuerzo…

Mientras los señores Brief se adentraban a la casa, Goku aprovecho el rezago de la peliazul para saludarla

-Me alegra que vinieras Bulma

-Ya sabes, no hace daño visitar de vez en cuando a los amigos…-respondió con sencillez la chica

-Tienes razón…- Al ver al acompañante de su mejor amiga, Goku trató de hacer las paces con él- ehm, Vegeta, lamento haberte juzgado mal ¿Qué tal si empezamos de nuevo? ¿Amigos?

-¿De ti?, primero dejo que me coman los gusanos

-¡¡Vegeta!!-le amonestó la chica por milésima vez en el día- No le hagas caso Goku, en su lenguaje quiere decir que le encantaría

-En mi lenguaje quiere decir, largo…-terció el de pelo en llama, haciendo obvio su desprecio por los demás seres vivientes

-Haber Vegeta…-Bulma se plantó entre los dos hombres, encarando al custodio- él es mi amigo, así que por lo que también es tuyo ¿cappichi?

-No…-sentención con determinación- suficiente tengo con soportar al insecto de Juunanagou como para hacer amistad con más amigos tuyos

Bulma tuvo que adelantarse para poder detenerlo antes de que entrara a la pequeña casa

-¿Estas diciéndome que eres amigo de Juunana?-cuestionó con asombro

-No pongas palabras en mi boca que nunca dije…-el custodio esquivó magistralmente la mirada sorprendida de la peliazul

-Admítelo…-Bulma tuvo que reprimir una risa ante la cara del pelinegro-él te agrada

-No

-Oh, el pequeño Vegeta tiene miedo a decir que tiene un amigo…-se burló la chica

-Basta

-Oblígame…-le retó divertida la peliazul

Goku empezó a sentir una aura maligna que emanaba del pelinegro, nunca en su vida había sentido algo semejante. Algo dentro de él le gritaba parar la discusión antes de que alguien saliera lastimado

-He, chicos ¿Por qué no vamos adentro? La comida se enfría

-Claro, vamos…-Para sorpresa de ambos hombres, la chica cambio su pose defensiva por una despreocupada y entró a la casa. Ambos suspiraron con una gota en la cabeza y le siguieron el paso.

-¡¡Buenos días…!!

-Hola Bulma…-la saludaron en cuanto atravesó la puerta

-Chichi que gusto…-Bulma se dirigió hacia la anfitriona

-Lo mismo digo, pero vamos, tomen un lugar-Chichi alejó disimuladamente a la chica para poder hablar con ella sin que las escucharan- oye Bulma, ¿así que es cierto que cambiaste a Yamcha? ¿Ese es el tal Vegeta, no?

-No sabía que los chismes corrieran tan rápido…

-¿Entonces es cierto? –Los ojos azabaches de la morena se abrieron en sorpresa-La verdad me sorprende, tú y Yamcha parecían tan enamorados

-Bueno, ya no era lo mismo entre nosotros…-La situación comenzó a incomodar al ángel que intentaba por todos los medios escapar de la preguntas indiscretas de la esposa de Goku-mira, voy a ver qué tal las galletas, adiós

Mientras tanto, el custodio era conducido –para su desagrado- por Goku. Para el buen guerrero no le fue difícil entablar conversación con el pelinegro, después de todo, ser amigable era su segundo nombre.

-Vegeta, sería bueno que conocieras a los chicos…-El de pelos revueltos lo condujo hacia la mesa, donde se plantó en un lugar donde pudieran ser visto- hey muchachos, les presento a Vegeta

-Él es el maestro Roshi…-el viejo maestro lo saludo con una asentimiento de la cabeza

-Viejo decrepito…-pensó el pelinegro

- Él es Krillin…-El chico se levanto para estrechar su mano, pero como era costumbre del ojinegro no contesto el saludo

-Enano calvo…

-Ten Shin Han…-continuaba Son Goku sin prestar atención de desagrado del custodio

-Fenómeno de tres ojos

-Chaoz…

-Niño mariquita…

-Oolong

-Arg, un cerdo….

-Lunch

-¿Qué me ve esa humana?

-Puar

-¿Un gato? ¿Volando? Kaioshin si que te luciste…

-El es mi hijo Gohan

-Ya cállate insecto o te juro que te matare…

-Ella es mi esposa Chichi

-Arg, esa bruja me ve como si hubiera cometido un asesinato, tal vez el de ella sería un buen inicio

-Y creo que ya conoces a Yamcha…-terminó el pelinegro

-Por desgracia…-"No, mejor inicio con él" pensó el custodio

-¿Chicos como van?-preguntó Bulma después de dejar una pequeña bandeja de galletas en la mesa

-Les presentaba a Vegeta…-comentó Goku con alegría

-Qué lindo…-Animó la peliazul. Con disimulo se acerco a Vegeta, evitando ser escuchada-Dime que no quieres matarlos

-Claro que no-le respondió el pelinegro- solo los hare sufrir lentamente el día de su muerte y tal vez salte en su tumba ¿Qué te parece?

-Bueno, mientras no lo hagas en este momento, está bien…-resolvió el ángel mucho más animada. Ella se sentó junto al custodio mientras se preparaban para desayunar, el maestro Roshi quedó frente a ella y al verla sentarse se animó a saludarla.

-Bulma querida, que gusto verte de nuevo, no había tenido la oportunidad de decirte lo hermosa que estas…-Como de costumbre, el viejo maestro se abalanzó sobre la mesa con toda la intención de tener un encuentro más cercano

-Si verdad…-contestó nerviosa por la cercanía del anciano

-Porque no me dejas que te de un gran abrazo para recuperar el tiempo perdido…-sus ojos cargados de lujuria provocaron una oleada de vergüenza por parte de los presentes

-Maestro Roshi…-amonestó Krillin con una gran gota en la cabeza

-Que pasa muchacho, yo solo quiero saludar…-se defendió el viejo Roshi, giró su cabeza para volver a ver al bello ángel, pero su mirada se cruzo con la de Vegeta, el rostro ensombrecido del custodio y que destilaba veneno por cada uno de sus poros hizo que viejo para en seco.

-Si la tocas…-le susurró con repulsión- considérate cadáver

-Sabes Bulma…-Roshi se alejó de ella como si de repente le quemara- creo que después platicamos

La chica ojiazul volteó hacia Vegeta en cuanto el viejo maestro se sentó en su asiento tan pálido como si hubiera visto a un fantasma. El custodio le dirigió una sonrisa perversa, la cual Bulma agradeció enormemente, no sabía hasta donde podía llegar ese viejo con cara de pervertido y que Vegeta lo ahuyentara fue agradable para ella.

Chichi dio unas palabras en agradecimiento y todos tomaron sus cosas para poder ingerir sus alimentos.

-Ya era hora ¡¡comamos!!...-protestó el puerquito rosado

-Vamos Oolong, ya sabemos que Goku arrasara con la comida…-le respondió Puar

-¡¡Bueno, adelante!!-grito Oolong antes de que le quitaran la comida.

Y para sorpresa de todos, si bien no había terminado de decir sus palabras, Goku y Vegeta comenzaron a comer como si de su vida dependiera de eso.

-Nunca había visto a otra persona que comiera igual que Goku…-comentó Chaoz

-Goku, por favor compórtate…-le reprochó Chichi, pasando por alto que su otro "no invitado" comía de la misma manera

-Pefro Shishi, la comida esta deliciosa…

Todos los guerreros Z rieron por el comportamiento del chico de pelo alborotado

-Vegeta, come despacio recuerda que-

-No me importa lo que esos insectos están pensando…-le reprochó el custodio- no desayune por venir aquí así que comeré como se me de mi regalada gana

-Bien, como quieras…-Bulma tomó una pieza de pan y le dio una mordida molesta por el comentario del pelinegro.

Vegeta por su lado seguía engullendo cuanto plato se le ponía enfrente. Hubiera arrasado con todos sino se le hubiera interpuesto un par de palillos que le impedían tomar unas de bolitas de arroz.

-¡¡Oye!!-protestó Goku cuando las bolitas le fueron arrebatadas del platón que se supone era suyo.

-Los invitados primero…-le respondió divertido Vegeta

-Pero ese era mío…-chilló Goku en forma infantil

-Yo lo vi antes…-contestó simplemente. El gurrero Z se trago su lloriqueo y siguió comiendo hasta que…

-¡¡Oye!!-protesto una vez más cuando Vegeta le arrebato otro platón con pescado asado

-Eres lento…

-¡¡Hey!!-ahora fue una canasta con tortillas de harina con mantequilla

-¡¡Goku basta!!-Gritó Chichi no soportando las caras de tragedia de su esposo al perder su adorada comida

-Pero yo todavía tengo hambre…-Goku estaba al borde del llanto, pues se había quedado sin comida y su esposa terminaba regañándolo

-Espero que te haga indigestión…-le dijo Bulma al custodio que saboreaba con lentitud las tortillas, disfrutando enormemente el sufrimiento de su anfitrión

-Mujer, ese inútil no se iba a acabar toda la comida, ¿verdad?

Bulma soltó un suspiró, en este mundo o en el otro Vegeta seguía siendo el mismo niño mal criado con los demás, ya fueran vivos o muertos.

Una vez que los la señora Brief, Chichi, Lunch y Bulma hubieran retirado los platos vacios, los guerreros Z comenzaron a platicar de viejas hazañas, recordando los momentos divertidos de sus aventuras. Bulma escuchaba atenta cada una de ellas con asombro, pues al parecer Vegeta no era el único que podía formar esferas de energía y volar por aires sin la necesidad de alas como ella. El custodio sin en cambio se había levantado de su asiento y se había alejado del resto no soportando la idea de pasar tanto tiempo con débiles mortales.

-Hey muchachos, qué tal si hacemos algo divertido…-propuso Krillin después de un tiempo

-Sí, porqué no improvisamos un pequeño torneo…-propusó animado Goku

-Goku, es obvio que tú ganaras…-le dijo Oolong

-Podríamos jugar beisbol…-se animo a opinar Yamcha. Lo pensaron un momento y al final terminaron aceptando, después de todo, se habían reunido para divertirse.

-¡¡Yo con Goku…!!-gritó el viejo Roshi tomando ventaja sobre los demás

-Maestro Roshi, eso es trampa…-declaró Krillin

-Que sea por sorteo, es lo más justo…-opino Puar

-Bien, a ver…-Opinó por primera vez Lunch- que Yamcha y Krillin sean los capitanes

Ambos guerreros estuvieron de acuerdo y se colocaron frente a los demás para escoger a su equipo

-Krillin tu primero…-le animo Lunch

-Bueno, escojo a Ten

-Yo al maestro Roshi…-declaro Yamcha

-Chaoz

-Puar…-su viejo amigo levito hasta posarse sobre el hombro de Yamcha

-Bulma…-Krillin escogió a su amiga haciendo que Yamcha se molestara por escogerla antes

-Chichi…

-Oolong

-Lunch…-escogió Yamcha, pues era ella o el odioso amigo de Bulma

-Bien…-termino Oolong- queda Goku y Vegeta

-Oigan no es justo, uno tendrá ventaja…-se quejó Yamcha a sabiendas de que su amigo era muy fuerte

-Dejémoslo a la suerte…-terció Lunch. Tanto Yamcha como Krillin estuvieron de acuerdo, se acercaron para ver quién iba a quedarse con Goku-Listos, ¡¡ya!!

-Piedra, papel y tijeras. Piedra, papel y tijeras…-dijeron a la vez ambos guerreros

-¡¡Gane!!-gritó victorioso Yamcha

-¡¡Rayo!!-maldijó Krillin, que girándose a Vegeta trato de no sonar tan decepcionado, después de todo él creía que su invitado era un humano promedio-No te ofendas amigo, pero con Goku como enemigo perderemos…

-Sí, lo que digas…-minimizo el custodio

-Para que veas que soy tan generoso-se burlo el ex zorro del desierto- ustedes inician…

-Gracias Yamcha…-ironizó el chico calvo

-Krillin no te desanimes, todavía podemos ganar…-le animó Ten Shin Han

-Solo con un milagro…-comentó Krillin con un suspiro. Se acercó hacia su recién formado equipo para organizarse

-Bien muchachos, veamos, primero bateara Ten, después yo, le sigue Chaoz, Oolong, Bulma y al final Vegeta

-Oye, no crees que es un poco injusto dejar a Vegeta al final- le comento Ten por lo bajo a Krillin-después de todo, es de los mas débiles

-Cierto, siempre nos podemos recuperar contigo-Le respondió el calvo- Bien, mejor, Yo voy primero, luego Vegeta, tu después Ten, Bulma le sigues, Oolong y Chaoz terminara

-Esperemos que al menos hagamos una carrera…-comentó con derrota el cerdito rosado

-Encomendémonos a Kamisama…-rezó Krillin

-¡¡Bien, qué esperan niñas….!!-gritó impaciente Yamcha

-Ya vamos….-respondió el equipó de Krillin.

Krillin tomo el Bate que Yamcha le ofrecía y se colocó en la línea de tiro, suspiro con decisión y se preparo para golpear la pelota con la que solían jugar, pues había sido creada por el señor Brief y estaba hecha con material más resistente del planeta.

-Vamos Krillin….Woho…-Gritó Bulma seguida por sus padres quienes apoyaban al cien por ciento al equipo de su hija

-Vamos Goku, no les dejes ganar…-gritó furiosa Chichi, al ver las porras del equipo contrario

Yamcha lanzó la pelota. Krillin dio un tiro corto evitando lanzarla lejos, pues sabía de sobra que Goku la alcanzaría en el aire. Solo le dio tiempo de correr una base, esperando por todos dioses que al menos no perdieran ese avance.

-¡¡Bien hecho Krillin!!-gritó Ten, después le dio el bate al custodio- Vegeta tu turno, no importa si no le das al principio, estas en confianza

El pelinegro volteo a ver a Bulma quien le devolvió una sonrisa para que tomara el palo. Vegeta le arrebato el Bate a Ten y se dirigió a la línea de tiro.

-Me siento como idiota, no puedo creer que la mujer me haya convencido de hacer esto…-refunfuñaba el custodio. El maestro Roshi al ver que Vegeta se acerca, disimuladamente se hizo para atrás alejándose del custodio a propósito.

Y Yamcha lanzo la pelota

-Strike uno…-gritó el viejo maestro

-La próxima vez me quedare y no me importara que ella haga sus berrinches, la ignorare por completo…-Vegeta seguía refunfuñando sin prestarle atención al juego

-Strike dos…-volvió a gritar el maestro Roshi

-¡¡Vegeta, golpea la pelota!!-le gritó Bulma desde las improvisadas bancas

-¡¡Ya se!!-respondió de la misma forma el custodio-Mujer loca, y yo soy un imbécil por seguirle el juego….

Yamcha estaba más que listo para dejar fuera al enano cascarrabias

-Vamos chiquita, ese lerdo no te dará, soy más fuerte que él que ni siquiera te vera…-dijo el chico de las cicatrices mientras preparaba su tiro-¡¡ahí va!!

Krillin cerró los ojos para no ver el desastroso final, Bulma dejó de respirar para no perderse ni un segundo el tiro y Yamcha estaba más que seguro que Vegeta no podría ver ese lanzamiento.

Todo paso tan rápido que Goku apenas había visto pasar la pelota antes de estrellarse contra varios árboles y atravesarlos hasta terminar hecha pedazos en una roca, dejando a todos con la boca abierta y los ojos descolocados.

-¡¡Wow!!-exclamo Goku al ver el agujero por el que había pasado la pelota-Vaya Vegeta, tienes un brazo fuerte

Por su lado, Krillin llego hasta la base de meta seguido por un desinteresado Vegeta

-¡¡Hey Yamcha, que pasa, ya no eres tan buen pitcher…!!-gritó el calvito cuando habían ganado dos carreras

-Chállate Krillin, solo fue suerte de principiante…-protestó Yamcha una vez que había salido de su asombro

-Pues para ser un principiante, no es normal que rompa una pelota…-observó el viejo Roshi sintiendo como un sudor frio le recorría la espalda.

-Hey, sigamos con esto…-gritó Goku para que terminaran de jugar, mientras el señor Brief sacaba otra pelota para los muchachos.

-Vegeta puedo hablar contigo…-le dijo Bulma en cuanto el custodio se dirigía a sentarse

-Ahora que mujer…-protestó el pelinegro

-Puedes tratar de no llamar tanto la atención, ya sabes, no destruir las cosas y no usar híper velocidad o súper fuerza, se supone que eres un humano común y corriente…-amonesto la chica peliazul

-Bien, te parece si mejor me largo y me evito esto…-le propuso con desdén el ojinegro

-No…-sentenció la chica antes de darse la vuelta e ir a tomar su turno para batear

El resto del juego no tuvo por menores, Vegeta tan siquiera tocaba la pelota, pues era muy molesto para él ser cuidadoso con sus tiros, así que procuro ser solo espectador. A pesar de eso, y aunque no le importar en lo más mínimo, su equipo venció al de Yamcha.

-¡¡Ganamos…!!-gritaron los integrantes del equipo

-Vaya Vegeta, no sabía que eras un profesional en esto…-le comento Goku cuando estuvo junto a él

-No lo soy gusano…-le respondió de mala manera Vegeta

-Claro que no Goku…-tercio Krillin-si lo fuera, Yamcha estaría en la calle

Su comentario hizo reír a todos, excepto a Yamcha

-Krillin se supone que eres mi amigo…-reprocho el chico de las cicatrices. Produciendo una nueva risa entre los presentes.

Enojado al ser puesto en ridículo por sus propios amigos, el ex –zorro del desierto se alejo del pequeño grupo. No podía creer lo que había pasado, de hecho no concebía que Vegeta apareciera de la noche a la mañana, proclamando ser un amigo de Bulma y que después todos los guerrero Z le dieran la bienvenida como si se conocieran de años. ¿Qué estaban ciegos o qué? ¿Acaso no veían lo sospechoso que resultaba? ¿O que decían sobre su mirada que le daba una apariencia tenebrosa? Yamcha cambió su rumbo y fue directo con Bulma, tenía que saber de dónde demonios había salido ese enano gruñón y sobre todo, de donde carajos había sacado tanta fuerza para romper una pelota "supuestamente a prueba de los guerreros Z" y no elevar ni un poco su ki.

Se acercó un poco y le hablo lo más calmado que pudo.

-Bulma, puedo hablar contigo

-Sí, claro…-la chica asintió y se alejó de resto siguiendo a su ex novio

-Bien, ¿de dónde lo sacaste?-preguntó el pelinegro en cuanto estuvieron a una distancia prudente para no ser escuchados por oídos indiscretos.

-¿Qué?

-A ese enano gruñón…-acotó Yamacha impaciente por saber la respuesta

-No le digas así a Vegeta…-le reprochó la chica peliazul

-¿De dónde lo conoces?-preguntó nuevamente el chico perdiendo la paciencia- Nunca lo habías mencionado y ahora llega y lo tratas como si lo conocieras de siempre, ¿lo has visto bien? ¿Has visto su mirada? Por kami ¿Cómo puede tener esa fuerza y esa velocidad?

-Ustedes también son fuertes y tienen mucha velocidad…-intento razonar la chica, aparentando indiferencia

-¿Y?

-Que no son los únicos en este planeta que pueden hacer eso…-dijo Bulma como si fuera lo más obvio del mundo

-Su ki parece como si ocultara algo…-Su voz escéptica hizo que Bulma se pusiera a la defensiva

-Yo lo conozco más que nadie en este mundo Yamcha, y sé que puedo confiar en él-explicó un poco nerviosa, los ojos de Yamcha parecían que quería encontrar la verdad en los de ella- Confía en mi

-Lo hago, pero no en él…-rezongó el chico

-Yamcha

-¡¡No!!-chilló escéptico- desde que despertaste eres distante conmigo, y ahora resulta que ese tipo es tu amigo, demonios Bulma ¿no los has visto bien?

-¿Y qué demonios quieres que vea? ¿Qué es un enemigo o algo así?-preguntó enfada el ángel

-Su ki es insignificante, no es normal y lo sabes…-la enfrentó con decisión- no es bueno

-Yamcha sabes qué, creo que Vegeta tenía razón…-resolvió Bulma dándose la media vuelta- fue un error venir aquí

-Vegeta, Vegeta, qué lo único que piensa es en él…-acusó con despreció el pelinegro

-Dime otra cosa en que pensar…-soltó indiferente la ojiazul sin darle la cara

-En mi, en nosotros…-Yamcha llegó hasta ella y la asió de la cintura para que sus ojos se enfrentaran- Bulma yo te amo

-Suéltame…-protestó la chica mientras trataba de zafarse de agarre

-¡¡No!!-Gritó Yamcha, haciendo que Bulma dejara de moverse- ¿Acaso crees que no sé como lo miras?

El chico de las cicatrices aprovechó ese instante de incertidumbre por parte de Bulma para forzar sus labios en un posesivo beso. El ángel trató de quitárselo de encima pero el guerrero era mucho más fuerte que ella, después de unos momentos la chica puedo librarse de los brazos de Yamcha.

El tiempo se detuvo al ver a la persona que estaba atrás del ex –zorro del desierto. Su expresión sombría produjo un pinchazo de dolor en el corazón de la ojiazul, nunca desde que conoció al custodio había visto una expresión así en su rostro, una combinación entre decepción, desprecio y enojo. Sin decir un palabra Vegeta se dio media vuelta y salió de ahí.

-Eres un imbécil…-le reclamó la chica a Yamcha, apresurando el paso para alcanzar al custodio

-¡¡Bulma!!...-gritó el chico mientras la mujer que amaba se iba corriendo en busaca de otro.

Unos metros más adelante, el ángel de cabellera azul por fin le daba alcance al pelinegro

-Vegeta…-llamo por tercera vez Bulma, desde que había ido tras él, el custodio se negaba a darle la cara. Para su alivio el ojinegro paró su marcha, aun así, seguía dándole la espalda.

-¿Divirtiéndote?...-cuestiono con desprecio

-Vegeta escucha…-intentó explicar la chica

-Ah, sí, ¿qué quieres que escuche?...-cuestionó de nueva cuenta el custodio, el sarcasmo impreso en cada palabra que le dirigía- Es más que obvio que ese gusano y tu tienen algo

-No es así…-chilló la ojiazul

-Como sea, me importa en lo más mínimo lo que hagas o dejes de hacer…-soltó indiferente- como había dicho, no tengo ninguna intención de permanecer cerca de esta gente, así que me largo

Bulma de adelantó rápidamente y lo tomó del brazo firmemente

-No hasta que me escuches…

-Suéltame…-soltó Vegeta con todo el desprecio que podía expresar- ve a buscar a tu débil humano y déjame en paz

El ángel soltó el brazo del custodio y este salió volando sin voltear el rostro hacia ella ni una vez. Bulma por su parte agacho la cabeza tratando de que las lágrimas no la traicionaran. La ojiazul podía sentir como algo dentro ella se quebraba. Ahora, estaba más que segura que Vegeta nunca le había hablado ni la había visto como lo hizo momentos antes, su odio y desprecio nunca antes le había sido transmitido a ella.

Si bien, siempre solía protestar y enojarse por todo, sus ojos nunca le mostraban enfado. Ahora, ellos parecían gritarle el profundo rencor que su alma le profesaba. Si no hubiera sido testigo del ápice de decepción detrás de sus pupilas ella hubiera pensando que en verdad la odiaba.

La chica peliazul escucho pasos acercarse pero no hizo nada para irse.

-Bulma, aquí estas…-le llamo Yamcha

-Yamcha, ahora no…-ella se dio media vuelta para que no viera las lágrimas que empezaban a correr por sus mejillas. Pero el guerrero ignoró su pedido y trato de darle la vuelta.

-Me tengo que ir…-Bulma se revolvió de su agarre y trató de huir de ahí.

-No te vayas, tenemos que hablar de nosotros…-le suplicó el chico, creyendo que sus lagrimas eran causadas por él.

-¡¡Suéltame Yamcha!!-le gritó fuera de si la ojiazul-ya no hay un nosotros…

Yamcha se dio demasiado tarde que no era por él por quien lloraba.

-Él es la causa…-susurró con enojo-¡¡Dímelo!!

-Sí, él es la razón…-sentenció la chica no soportando mas el dolor que sentía en el pecho-¿contento?

-¿Por qué?

Bulma enfrentó los negros ojos de Yamcha y vio en ellos angustia y un profundo dolor. Por un momento se sintió miserable, estaba hiriendo a un hombre bueno, quien su único error fue amar a una mujer que ya no le correspondería igual, por el simple hecho de que ella no lo recordaba, nada de lo que habían vivido antes podía recordar, y estaba bien segura que nunca podría recordarlo.

Y en la negrura de sus ojos, Bulma se perdió observando como aquellos iris, no eran los que ella quería observar, ella no quería ver esas dos ventanas que le mostraban lo pura de su alma, no, ella deseaba ver dos pozos oscuros, que la envolvían y la asfixiaban, invitándola a perderse en ellos para siempre. Unos ojos crueles y déspotas al mismo tiempo, pero que ella había descubierto en ellos, un abismo de necesidad y de soledad, que solo cambiaba cuando se enfrentaban a los azules de sus ojos.

Nuevas lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, esta vez, eran a causa de la revelación que la golpeaba. No era deseo lo que le profesaba a Vegeta, era amor. Ella, Bulma Brief, el ángel de la muerte, se había enamorado del custodio más cascarrabias que el otro mundo hubiera conocido antes.

Una sonrisa apareció en su bello rostro

-Porque lo amo… contesto con decisión

Yamcha la soltó al decepcionado y dolido por su revelación

-¿A dónde vas?-preguntó mientras la veía alejarse de su lado.

-Voy a buscar al hombre al que amo…-le respondió con la misma sonrisa

-Es una broma ¿no?-su voz era una súplica de lo que se negaba a creer-Bulma, por kami, hace menos de una semana que el tipo apareció en tu vida y le declaras tu amor. Yo llevo años contigo y así me pagas

-Lo lamento Yamcha…-su sonrisa desapareció por unos instante, algo dentro de ella lamentaba no poder corresponder los sentimientos del chico- no lo entiendes y no creo que lo llegues a entender, adiós

Casi llego corriendo a donde se encontraban sus padres, ellos estaban entretenidos riéndose de los chistes que Oolong estaba contando. Con discreción Bulma llamo a su madre para poder hablar con ella.

-Mamá me tengo que ir…-le dijo cuando ella se le unió.

-¿Tan pronto querida?...-preguntó sorprendía la rubia mujer

-Si bueno, surgió un imprevisto-se excuso la chica- ¿podrías despedirme de los muchachos?

-Claro mi niña, ¿pero que va pasar con Vegeta?-preguntó de nueva su madre preocupada por el que creía novio de su hija

-Bueno, él ya se fue, tuvimos una pequeña discusión y tengo que ir a alcanzarlo y explicarle lo que paso…-explico la peliazul

-Está bien, vamos hija, date prisa y no lo hagas esperar más…-le animó la rubia, alarmada por la pelea que paso entre su hija y su futuro yerno- tu padre y yo nos encargamos de excusarlos, llévate la nave, sabes que papá siempre trae una de repuesto…

-Gracias mamá…-Bulma le abrazo y salió aprisa de la casa de los Son. Solo esperaba que Vegeta la escuchara.

Continuara...

Buuuu que mala soy, hize que Vegeta se enojara...

Pero no se preocupen, que en el siguiente capitulo habra reconcilación, solo es para darle sabor a esto, jajaja

Saben, en lo personal, me dio risa cuando Vegeta y Goku pelean en la pelicula por la comida, por eso puse un cachito en este capitulo, jojojo, claro que con obvia preferencia jajaja

Y si, tambien me encanta cuando le dicen a Vegeta que no llame la atención y va y rompe la maquina que mide la fuerza en el torneo de artes marciales. Ah, que mono, jajajaja

Bueno, gracias a Ladymina saiyajin, kurayami K, Thira, Shadir, Any chany y Veyita por sus comentarios.

Nos vemos en el proximo capitulo

Bye, bye

Adickdelta