¡¡Hola!!

Ya estoy de regreso con un nuevo capítulo. Me tomo mucho tiempo terminarlo, porque la verdad no sabía cómo iba a quedar, tenía planeado hacerlo de tantas formas que al final no me decidía por el contenido. De hecho, tuve que quitar el capitulo extra que iba hacer, porque ya no me cuadraba en todo esto. Así que esto es el resultado, espero que les guste.

Capitulo 17. Lo que interesa

Los tranquilos parajes de la zona despoblada de capital del norte eran asaltados por el potente sonido de una pequeña nave que atravesaba los cielos a toda velocidad.

Lo único que podía escuchar la chica de cabellera azul, era el sonido de los propulsores a todo lo que daban, le importó muy poco alzar un revuelo alrededor o quedarse sorda por el ruido de las turbinas. Conocía muy bien sus límites, y sabia de sobra que la nave en la que viajaba sobrepasaba por mucho la velocidad que ella pudiera recorrer volando, además conociendo a Vegeta, la dejaría atrás por cientos de kilómetros antes de que ella pudiera alcanzarle. Bulma presionó con mucho más fuerza el pedal para acelerar su marcha. Debía detener al custodio antes de que decidiera marcharse del planeta, lo conocía demasiado bien para apostar un brazo a que Vegeta se comportaría como un irracional y se largaría de Chikyuu sin dudarlo un momento.

-Maldito cabezota…-murmuró la chica, enojada de sus propias suposiciones-si no deja que le dé explicaciones, juro que lo buscare por todo los lugares de la otra vida y cuando lo encuentre se enterara de quien es Bulma Brief

-¿Y ahora con quien peleas…?-preguntó una voz

-¡¡AAhhhh!!-grito la peliazul, deteniendo en seco su viaje. Buscó con la mirada el origen de aquella voz y la encontró en la ventanilla ubicada a lado del copiloto-¡¡Con un demonio Juunana mes haz asustado!!

-Hola, lo siento, es solo que no pude evitar comprobar lo que Juuhachi me dijo…-respondió el pelinegro con simpleza

-¿Y qué te dijo?-preguntó la peliazul molesta por su repentina aparición, se masajeo las sienes y emprendió de nuevo su marcha

-Que es muy fácil asustarte…-le contestó Juunana

-Ok, me alegra tanto ser su objeto de estudio…-comentó con ironía

-¿Algo no molesta?-preguntó el pelinegro con picardía- déjame pensar, tal vez tiene algo que ver con cierto ojinegro, gruñón y desconsiderado al que tu llamas Vegeta…

-¿Viniste solo para burlarte de mí?-inquirió molesta una vez más.

-No…-respondió Juunana con una sonrisa en el rostro- es solo que Juuhachi me contó sobre lo tuyo con el señor cascarrabias, y pensé que tal vez las cosas ya se habrían arreglado,y como me preocupo por ti...

-Porqué no admites que el chisme te come por dentro…-sentenció el ángel ojiazul

-Claro que no…-comentó ofendido el pelinegro- yo soy una persona muy respetuosa con la vida de los demás

-Aja, y yo soy una bruja con cuernos…-le contradijo Bulma. Su amigo solo desvió la mirada ignorándola por un momento, la chica aprovecho su berrinche para dar por zanjada la conversación-siendo así, no creo que te interese saber lo que pasa…

-No, no…-respondió de inmediato el ojiazul- vamos querida Bulma, dime que paso…

-Yo creo que en vez de ángel debiste haber sido reportero…-la chica Brief suspiró por no poder evitar que su amigo se inmiscuyera en sus asuntos

-Ya no critiques y dime de una buena vez

-Está bien…-Bulma ordenó sus ideas y comenzó a contarle lo sucedido al pelinegro- bueno, como sabrás pensaba que solo deseaba a Vegeta, luego esta mañana fuimos a comer con Goku

-¿Con ese imbécil?-preguntó molesto el chico, recordando la cara del humano que no había caído en sus bromas pesadas

-¿Lo conoces?-inquirió suspicaz la ojiazul

-¿Yo? Como crees, te confundes…-Juunana le dedico su mejor sonrisa falsa-mejor sigamos hablando de ti…

-Bueno…-Bulma ignoró el pequeño desliz de su amigo y continuó contándole lo que había pasado- ahí estaban reunidos todos mis supuestos amigos, incluido Yamcha

-¿Ese Gusano?-preguntó nuevamente molesto

-Sabes…-observó la chica- suenas exactamente como Vegeta

-¿En serio?-preguntó con inocencia, esta vez, no era fingida-Solo coincidencia

-Si no los conociera diría que hasta son amigos…-continuó Bulma con su deducción

-¿El y yo amigos…?-Juunana la vio como si de pronto su amiga fuera un extraterrestre- Por el supremo kaoisama, primero se saca los ojos y se los traga antes de hacer amigo mío

-Pues al parecer, estas equivocado…-anotó la chica

-¿En serio?-preguntó con interés el ángel pelinegro

-Sí, hasta parece que le agradas…-comentó animada Bulma

-Wow…-exclamó asombrado el ojiazul-claro, es el poder de mi encanto

-Bueno, ya dejemos tu amor por él de lado y sigamos con lo mío…-rió la chica

-No soy gay…-le reprochó ofendido Juunana por la mención de que le gustara el custodio

-Ya pues…-Bulma rió de nueva cuenta por la cara de asco que puso su amigo por su comentario- como te decía, hice que Vegeta fuera conmigo a la reunión

-¿Y qué le hiciste para que fuera?-fue el turno de Juunana de reir- ¿Lo drogaste? ¿Lo golpeaste y lo llevaste inconsciente? ¿Le mentiste?

-Claro que no…-le acotó la chica- solo lo convencí

-Espera…-declaró el pelinegro observándola analíticamente- ese "lo convencí" me suena a artimaña

-Bueno, un poco de esto y un poco de aquello…-minimizó la ojiazul-como te decía, fuimos, comimos y jugamos un rato

-¿Él jugar…?-preguntó sorprendido el ojiazul-Por Kami, júrame que no lo drogaste

-Que no lo hice…-contestó con un puchero el ángel peliazul- le convencí de hacerlo, y gracias a él ganamos

-Eso es trampa, el hombre podría aniquilar este planeta y ni cuenta se darían

-Eres muy dramático…-anotó la chica

-Si, como yo no soy el ángel consentido por eso lo dices…-comentó Juunana con molestia

Bulma lo vio escéptica por lo dicho

-Espera, yo no soy su consentida

-¿Así? Explícame esto…-apuntó el pelinegro- según me han dicho mis fuentes

-¿Fuentes? ¿Qué fuentes?

-Unas cuantas almas que me han dado valiosa información…-dijo despreocupado el chico- según ellos, el custodio de la muerte nunca, pero de los nunca había estado acompañado de otro ser que no fuera el supremo kaioshin. Y al parecer, tu querida amiga eres la primera que rompió esa regla…

-No es ningún misterio, el supremo kaisama me pidió que fuera con él…-le acotó Bulma declarando lo más obvio

-Ah, pero ahí está la segunda cosa que no cuadra…-le contradijo Juunana- ¿sabías que él era más frio e indiferente que un cubo de hielo, solo hasta que un día le arrebató el alma a una persona a la que no deseaba hacerlo?

-¿En serio? –Preguntó la ojiazul interesada por la información-¿Y sabes quién es esa persona?

-¿Curiosita tan de pronto?-se burlo Juunana

-Déjate de bromas y dime ya…-protestó Bulma, ya había perdido demasiado tiempo con su amigo y la paciencia comenzaba a abandonarla

-Bueno, se que era una chica, muy bonita, según lo que me dijeron, ella fue la primera mortal con la que tuvo una conversación, corta, pero una conversación al fin y al cabo...

-¿Sabes quién es? ¿En qué paraíso esta?

-No, el que ha de saber es el supremo kaiosama…-Juunana razono sobre el tema, si alguien sabia lo que pasaba ese debía ser el dios de oeste- mis fuentes no saben del paradero de la chica, pero dicen tu querido custodio le concedió mas minutos de vida para que ella se despidiera de su familia…

-Imposible, él nunca haría eso…-la ojiazul apretó con fuerza el volante que sostenía entre sus manos. Vegeta no haría eso, iría en contra de su naturaleza- ¿Por qué lo haría?

-Ni idea, pero lo hizo… -respondió rápidamente el ángel pelinegro- después de eso se volvió menos apático

-¿En serio era más de lo que es ahora?-los ánimos de Bulma comenzaban a decaer otra vez en picada al saber que otra persona había traspasado la barrera de indiferencia que tenía el custodio

-Así parece, ¿te acuerdas que te dije que gracias a él Juuhachi entro al cielo?- Juunana la saco de sus cavilaciones al preguntar sobre su gemela

-Creo que si…-respondió triste la ojiazul

-Pues haciendo cuentas, tenía menos de un par de meses que la misteriosa chica había muerto…-el aire pensativo de su amigo solo empeoro las cosas para la chica- así que por eso lo agarramos en curva y nos ayudo

-Tal vez…-Bulma trató de borrar de su mente la imagen de un Vegeta conversando abiertamente con una mujer desconocida para ella- pero eso significa que esa chica era algo importante para él

-Bueno, al parecer ya no…-Juunana sonrió al ver desaparecer la congoja del rostro de su amiga

-¿Por qué lo dices?

-A ver, veamos…-Aunque Juunanagou pensara que ir de un lado a otro investigando ciertas cosillas del custodio de la muerte era una pérdida de su valioso tiempo, nada le compensaba más que ver la cara que ponía Bulma cada que le daba buenas noticias, eso hacía que sus horas perdidas de ocio valieran la pena- ¿Qué te mande de nuevo a la vida no es prueba suficiente de que algo pasa? ¿Qué venga y te cuide por las noches? ¿o qué me dices de que se vino a vivir a Chikyuu una semana? No es prueba suficiente de que le moviste el mundo ciento ochenta grados

-¿De verdad piensas eso?

-¿Quieres qué te confiese algo?-pregunto el pelinegro- pero prometes que nunca, jamás, ni bajo peligro de muerte lo dirás

-Te lo juro

-Ok…-Juunana tomó un respiro antes de hablar-¿Recuerdas cuando Juuhachi y yo estuvimos contigo la otra semana?

-Si ¿Qué pasa con eso?

-Bueno, en realidad no fue que nosotros le pidiéramos permiso de venir…-confesó su amigo, Juunana estaba consciente que si el custodio de la muerte se enteraba de que él le había dicho a Bulma sobre su mandato él seria ángel muerto-fue Vegeta el que me obligo a venir

-¿Qué?

-Si, con un "vigila cada uno de sus pasos y mantenme informado de lo que haga, no quiero que ninguna sabandijale este rondando" –el pelinegro imito la pose de Vegeta mientras decía sus palabras, después junto sus manos y comenzó a juguetear con sus dedos mientras seguía contándole a su amiga lo que había pasado-Fui, yo quien evito que tu y el cara cortada tuvieran una cita decente

-¿El te dijo que hicieras todo eso?-preguntó Bulma escéptica por lo dicho

-Bueno, lo que le paso al idiota, digo Yamcha fue por mi cuenta…-aseguró el chico- pero si, cuando él llegó me obligo a decirle todo lo que habías hecho…

-Es un malnacido…-susurró con desdén la ojiazul

-De hecho, si me permites decirlo, cuando vio a Yamcha en la sala, era más que obvio que estaba celoso….-apunto con malicia el pelinegro, si iba a morir por segunda vez, al menos disfrutaría evidenciando al culpable de sus proezas

-¿En verdad crees eso?

-Sí, digamos que eres lo más cercano a una relación que tiene…

-¡¡Entonces él me quiere!!-los ojos de la chica peliazul brillaron ante su propia revelación

-Pues apostaría mi brazo a que si…-terminó de asegurar el pelinegro, contagiado por la alegría de su amiga

-Gracias Juunana, es la mejor noticia que me han dado en el día…-Bulma le brindo la mejor sonrisa que pudiera tener al causante de su alegría. En verdad Juunanagou era un buen amigo con ella.

-Bueno y dime que ha pasado entre ustedes…-volvió al ataque el chico, no es que fuera chismoso no nada por el estilo, solo que era una noticia demasiado grande de soportar solo por su amiga que debía compartirla con los demás y él como buen ángel tenía que saber que acongojaba a la chica.

-Vegeta vio cuando Yamcha me estaba besando…-susurró Bulma

-¿Qué? ¿Pero de qué demonios me perdí?

-No es lo que piensas…-acotó la chica, esperó a que Juunana relajara su expresión y continuó con su explicación- Yamcha me tomo por sorpresa y para mi mala suerte Vegeta vio el beso y ahora cree que quiero estar con él, me dijo que me quedara con Yamcha, lo llamo débil humano y que yo le importaba muy poco

-Eso demuestra que está loco de celos…-apuntó el pelinegro

-O que me odia…-contradijo Bulma

-¿En serio crees eso?

-Ya no se qué creer Juunana…-el ángel de pelo azul agachó la cabeza para que su amigo no viera las lagrimas que amenazaban con salir sin su permiso- si hubieras visto la expresión de sus ojos

-No llores Bulma

-Es que lo amo…-soltó con frustración la chica

Juunangou solo contempló como ella dejaba salir un sollozo para limpiarse con desgana las lágrimas que habían mojado su rostro. Cuando Bulma se calmó un poco el pelinegro rompió el silencio

-Te dije que tú sentías algo mas por ese cabezota…-acusó con humor haciendo que la chica Brief soltara una risa por su comentario tan fuera de lugar

-Gracias…-le agradeció

-De nada, pero creo que mejor te dejo ¿o me equivoco al suponer que vas tras él?-apuntó con astucia Juunana

-No

-Entonces te veo luego, solo dile lo que sientes y veras que te llevaras una gran sorpresa…-animó el chico como todo un consejero del amor

-Gracias...-Bulma le agradeció por segunda vez al chico antes de que este decidiera irse del vidrio de su ventana

-Nos vemos…-se despidió Juunana, tenía una plática pendiente antes de volver con su hermana.

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A miles de kilómetros de donde se encontraba Bulma, cierto pelinegro con ganas de matar a la mitad del planeta se encontraba en levitando en medio de un campo desierto. Quería destruir cientos y cientos de cosas, pero haciendo uso de todo su autocontrol solo opto por cerrar los ojos y apretar los puños tanto que sentía sus dedos enterrarse en sus palmas.

Hubiera dado un brazo por poder matar a alguien en esos momentos, lástima que la cabeza que quería ver rodar bajos sus pies todavía tuviera un dueño al que le estaba prohibido arrancarle el corazón y masacrarlo con toda la alevosía que pudiera tener. Ya tendría su oportunidad, en algún momento su nombre aparecería en su interminable lista y entonces haría uso de todos sus más macabros métodos de tortura para hacer que ese infeliz page por el hecho de respirar el mismo aire que su ángel.

O si, ya podía saborear su venganza.

Un poco más animado, descendió un poco para refrescarse en raquítico riachuelo bajo sus pies. Para su desagrado vio en su supuesto reflejo algo que no quería observar en esos momentos.

-¿Qué carajos haces aquí…?-preguntó con enojo

-Hable con Bulma…-respondió su supuesto reflejo que en nada se parecía a él

-¿Y…?-hastiado de repente, opto por evitar tocar el agua en donde Juunana apareció

-Esta buscándote, deberías regresar a la Corporación Capsula…- el ángel ignoro completamente la mirada de desprecio que le dedico el custodio, haciendo acopio de todo su valor continuo hablando-ella se dirige allí

-Debería de matarte, se supone que evitarías que un maldito gusano se le acercara…-rugió el ojinegro, de repente deseo con todas sus fuerzas que aquel ángel no fuera solo un reflejo, quería, no, anhelaba romperle cada uno de los huesos por no realizar la tarea que le había encomendado.

-Lo hice, lo que viste fue un mal entendido…-aunque Juunana sabía que Vegeta no podía hacerle daño en esos momentos, no pudo evitar que su voz se rompiera al ver la furia impresa en sus ojos.

-¿Ahora debo creerte…?-reclamo con ironía el custodio. Juunanagou tomo un profundo respiro antes de soltar las palabras que sabia harían que su estancia en el otro mundo peligra peligrosamente.

-¿Por qué no admites que le quieres?

-Lo que quiera o no es de maldita incumbencia…-rugió con ira el ojinegro

-Ya te dije que si se trata de Bulma si me incumbe…-Juunana tragó ante sus propias palabras, en ese momento se maldijo mentalmente por sus cinco segundos de valentía, con un suspiro continuo con su mini discurso, solo esperaba que las cosas se arreglaran entre Bulma y el custodio porque si no estaba más que seguro que la cabeza que rodaría primero sería la de él -es mi mejor amiga y no me gusta verla sufrir, le afecto que le dijeras que no le importabas

-No lo parecía…-para alivio de el ojiazul Vegeta relajo su ceño fruncido

-Ella te quiere, no sé porque te empeñas en negarlo…

-Largo…-aunque su expresión ya no parecía reclamar su cabeza, sus fríos ojos le advirtieron que era mejor irse

-Bien, como quieras, solo trata de no lastimarla como lo hiciste hace rato…-antes que escuchara su sentencia de muerte, Juunana desapareció de las cristalinas aguas del riachuelo.

Vegeta se quedo levitando un par de minutos antes de salir volando directamente a la Corporación. Después de arreglar su pequeño problema con Bulma, pensaría seriamente que hacer con ese ángel que había osado hablarle como si tuviera el derecho de hacerlo, todo dependería de su ángel peliazul, si las cosas salían bien, le perdonaría la vida a ese remedo de ángel, por el contrario, si terminaban peor, se encargaría de hacer desaparecer los vestigios de su existencia.

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El potente rugido de la nave en donde viajaba Bulma hizo que las ventanas de la Corporación Capsula se cimbraran, si bien no había detenido por completo el motor del aircar, el ángel salió prácticamente volando fuera del vehículo. Deseaba con toda su alma que Vegeta estuviera en la residencia, no quería pensar que estuviera en camino hacia el otro mundo, no había descartado que tal vez anduviera vagando por el planeta pero no tenía el ánimo de irlo a buscar por todo Chikyuu.

Lo buscó en el comedor, en la cocina, en su habitación, prácticamente volteo de cabeza la Corporación Capsula y no había rastro del custodio. Con tristeza regresó a la sala de estar y arrastrando los pies se dejo caer sobre el sillón. Su frustración comenzó a invadirla casi haciendo que las lágrimas amenazaran con salir de nueva cuenta. Vegeta no podía haberse ido, le había prometido que se quedaría con ella y no podía romper su promesa, no con ella. Subió sus piernas al sillón y con tristeza abrazo sus rodillas para ocultar su rostro entre ellas. Su mente se quedó en blanco para ya no pensar en él, pero no pudo evitar que sus lágrimas salieran de sus ojos. De repente su corazón dio un salto, sintió la presencia de Vegeta en la misma estancia en la que ella estaba.

Al levantar la vista él estaba en frente suya.

Bulma lo miró con sorpresa y alivio. Ambos mantenían contacto visual sin decir una palabra, solo se miraban mutuamente. Vegeta se acercó a ella y se dio cuenta de las delgadas lagrimas que estaban todavía en su hermoso rostro, Bulma al darse cuenta de cómo la miraba, instintivamente se limpió con la palma tratando de disimular que había llorado.

El custodio se dirigió hacia donde ella estaba con su clásica pose de brazos cruzados, colocándose a su lado, se dejo caer pesadamente en el sillón sin cambiar de actitud. Rotando un poco su cuerpo enfrento a la pelia azul sin decir una sola palabra, esperando pacientemente que la chica iniciara como era costumbre la conversación.

-Vegeta…-hablo por primera vez la ojiazul desde que el custodio llego-lo que viste hace un rato no fue…

-¿Lo que me imagino?-acotó el pelinegro antes de que ella terminara su explicación, ante la mirada escéptica de la chica Vegeta hablo de nuevo-Vamos mujer, no subestimes mi intelecto

-Fue un mal entendido, yo no quería estar con él, pero Yamcha me beso y luego…-las palabras se atoraron en su garganta al recordar lo que había seguido después de eso, no quería que el hombre sentado a su lado saliera dejándola sola y sin darle tiempo de decirle lo que sentía por él. Pero antes de que ella terminara Vegeta volvió a interrumpirle.

-Sabes cual es problema de los humanos…-su mirada inquisitiva no daba espacio para respuestas- hablan demasiado

-¿Ya no estás enfadado?- preguntó con temor

-No lo suficiente para largarme de esta mísera vida y regresar al otro mundo…-contestó el custodio reclinándose en el cómodo sillón y relajando su expresión.

-¿Eso es un no?-se aventuró a preguntar la chica más animada que en un principio

Vegeta no contesto, solo cerró los ojos dejando que los nervios de la chica se disparan ante la aparente calma del custodio. Pasaron los segundos más largos para Bulma antes de que el pelinegro se levantara del inmueble y comenzara a dar vueltas frente a ella. Su semblante cambio radicalmente pasando de una gran tranquilidad a un malestar profundo. Su ceño se acentuó mucho más de lo que el ángel hubiera visto en él.

-¿Por qué?-preguntó de repente parando su caminata y enfrentándola con su peor cara de pocos amigos, la oscuridad impregnada en sus ojos negros

-¿Disculpa?-a Bulma le descoloco su cambio de actitud y no entendido el vaivén de las ideas del custodio

-¿Acaso gozas confundiéndome…?-Vegeta siguió preguntando, quería saber por qué ella hacía que él se sintiera inútil y estúpido estando cerca, incluso peor cuando solo pensaba en ella, él quería saber de una buena vez la razón y ya no solo suponer lo que temía- En tu otra vida no debiste ser una humana cualquiera, no, tu debiste ser una hechicera que ahora disfruta mover sus hilos sobre mí como si fuera su estúpido títere

-Vegeta por favor cálmate, estas muy alterado…-Bulma trato de hacer que se calmara, sus ojos escépticos parecían rayar en la locura

-¿Qué me calme? –Preguntó aun mas alterado-¿Y crees que esta vez te hare caso? ¡¡Eh!!

-M-me estas asustando…

-Que bien…-alego Vegeta irónico- eso debiste de sentir la primera vez que me viste y así no hubiéramos ahorrado todo esto

-Lo dices como si te pesara estar a mi lado…-le contestó dolida la peliazul

-Debí haberte matado desde el primer momento sin mostrarte compasión…-susurró con pesar el pelinegro

-¿De qué demonios hablas?

-De que tú y tu maldita presencia voltearon de cabeza mi condenado mundo…-chilló el ojinegro, su control comenzaba a rayar en su límite- yo debí seguir trabajando sin misericordia y sobretodo segur morando en el completo aislamiento…

-Te pesa mi presencia, ¿cierto?

-Me arrepentiré toda la eternidad permitir que tus ojos me convencieran de semejante estupidez…-comento con derrota el custodio mientras se dejaba caer pesadamente sobre el sillón de nueva cuenta- concederte más tiempo, en qué demonios estaba pensando

Tomo su cabeza entre sus manos y apoyo sus codos en sus piernas tratando de controlar su ataque de remordimiento

-Vegeta n-no sé de qué me estás hablando…-Bulma no sabía qué hacer en esos momentos, Vegeta parecía perdido en sus pensamientos y no parecía escucharla

-¿Qué no me entiendes?-pregunto después unos momentos con su misma voz frustrada, tomó del brazo a Bulma y perdiendo un poco la cordura hizo mas presión sobre ella de la que debía.

-Espera, me lastimas…-la ojiazul se revolvió al sentir sus huesos protestar por la presión ejercida en ellos, pero Vegeta ignoró sus protestas e hizo que lo siguiera a las escaleras, Bulma se quejó de la tosquedad con la que la guiaba y aunque había disminuido la presión de su agarre no se había detenido hasta entrar en la recamara de Bulma.

-Ve bien esta habitación ¿la recuerdas?-pregunto Vegeta mientras la soltaba

-Es mi habitación…-contesto la chica con un enojo

-¿Y?

-No sé que mas quieres que te diga…-respondió con desdén Bulma

-Trata de recordar un poco, maldita sea…-Vegeta estaba a punto de sufrir un ataque de histeria que no paso desapercibido por el ángel

-Y-yo no puedo recordar nada…-termino la chica con frustración y enojo

-Maldito Kaioshin, no importa cuando tiempo pases aquí, tu maldita memoria nunca será restaurada…-Vegeta se calmó un poco y se sentó al borde la cama, su rostro volvió a sumirse en completa frustración

-¿Qué es tan importante, como para que te alteres de esa forma?-Bulma se acercó a él sintiéndose mal por el estado en que el custodio se encontraba

-La primera vez que me viste no fue en el otro mundo, fue en esta habitación...-termino el pelinegro enfrentando su mirada-Me pediste tiempo para despedirte de tu familia y yo te lo concedí…

- "tu querido custodio le concedió mas minutos de vida para que ella se despidiera de su familia…"

Retumbo la voz de Juunana en la mente de ojiazul, recordando las palabras que hace menos de un par de horas le había dicho.

-"Un día le arrebató el alma a una persona a la que no deseaba hacerlo"

-"ella fue la primera mortal con la que tuvo una conversación"

-Vegeta, ¿Por qué lo hiciste?-pregunto ella sorprendida por la revelación que a la que acababa de llegar

-No lo sé…-el ojinegro se sincero por primera vez con ella, su voz monótona y sin un ápice de reserva hizo que Bulma continuara con su interrogatorio

-Todo este tiempo, te has quedado conmigo…-comenzó la chica haciendo que su corazón se acelera más de la cuenta, desea que Vegeta contestara con la verdad su pregunta- ¿Fue por qué te lo pedí o porque en realidad querías hacerlo?

-Al parecer, escuchar tus berridos es más efectivo que cualquier otro método para dormir…-termino con humor el custodio sacando una sonrisa en la chica

-Eso es una declaración de que te importo…-la voz de Bulma tenía un tinte de felicidad que hizo que Vegeta olvidara por completo el incidente en la montaña Paoz

-Tal vez, y ¿qué hay de ti?-contraatacó el custodio sin sentir más esa enorme loza de dudas, negaciones y apariencias mal hechas.

-Que si me gusta estar con el señor cascarrabias, claro que si…-soltó Bulma mientras saltaba sobre Vegeta y lo tomaba por el cuello prendiéndose de él.

-Eso es una declaración de que te importo…-recitó con voz grave y sexy Vegeta

-Completamente…-Aseguro la chica sin temor a ser rechazada o a quedar en ridículo-te prefiero por sobre cualquier ser viviente en este mundo o en el otro…

-¿Dejaras de tratar de seducirme…?-pregunto con interés el custodio a milímetros de su rostro

-Nunca…-asevero la chica que veía sus labios con anhelo

-Eso espero…-concluyo Vegeta antes de tomar posesión de sus labios. La tomó por la cintura y la sentó sobre sus piernas sin dejar de besar sus labios, había sido demasiado tiempo el que tuvo que esperar para poder tener a su ángel en esa posición, que no iba a dejar pasar la oportunidad de apoderarse de ella en ese momento. No cuando el fuego se desbordaba sobre sus pieles consumiéndolos por dentro y la única forma de calmar las llamas de su pasión serian entregándose el uno al otro en ese mismo instante, hasta poder saciarse, cosa que estaban más que seguros no sería pronto.

Continuara…

Scarleth Draven, Lady mina Saiyajin, Thira, Omegalpha, Diosa Luna, Shadir:Mil gracias por leer y dejar un review, son la inspiración que necesito para publicar, muchas gracias.

Bien, como se darán cuenta esta parejita ya terminó junta, pero la historia continua, o si. No me quedan muchos capítulos por hacer, dos o tres aun no lo sé, pero el final ya se acerca. Ya saben, por lo de Freezer y todo eso, de verdad, no se imaginan lo que mi mente retorcida tiene para la historia, jojojo, soy un baúl de sorpresas, jejeje.

Y no, mi historia es T, así que olvídense del lemmon porque no habrá, que mala soy, pero ni modo, esta es una historia bien light ya lo dije, así que chicas, será para la próxima.

Nos vemos en el siguiente capitulo

Bye, bye

Adickdelta